Varane y Courtois lideraron el triunfo del Real Madrid

AFP.- Gracias a las paradas del belga Thibaut Courtois en la primera parte y a los goles del francés Raphael Varane y del croata Luka Modric, el Real Madrid se impuso por 3-0 en Getafe, en una victoria importante para los blancos en su lucha con el Barcelona por el liderato de la liga.

En un partido de la 19ª jornada sin grandes alardes, el equipo de Zinedine Zidane se impuso con dos jugadas aéreas, ambas rematadas por Varane (34 y 53), aunque en la primera acción el tanto fue adjudicado al arquero getafense David Soria, y una contra de Fede Valverde culminada por Modric en el descuento (90+6).

Gracias a este triunfo, el Real Madrid es líder provisional de la Liga con 40 puntos, uno más que el Barcelona, que visitará al colista Espanyol en el último partido del sábado.

El protagonista de la primera parte del partido disputado en el Coliseum Alfonso Pérez Muñoz fue Courtois, decisivo con tres paradas para que su equipo llegase con ventaja en el marcador al descanso.

El internacional belga se encuentra en un gran momento de forma, como demostró con sus espectaculares atajadas a disparos del uruguayo Mauro Arambarri (24), del marroquí Fayçal Fajr (44) y del también uruguayo Leandro Cabrera (45+1).

En su casi única oportunidad frente al arco local, el francés Ferland Mendy centró con la derecha hacia su compatriota Varane, que al borde del área pequeña se disponía a cabecear cuando Soria se adelantó con el puño, pero en una acción errada que acabó con la pelota en la red.

Al comienzo de la segunda parte, el Real Madrid encontró la tranquilidad en otro cabezazo de Varane a centro de Toni Kroos, aunque el tanto fue validado tres minutos después, tras ser revisado por el VAR, por posible posición antirreglamentaria del central galo.

Con ventaja de dos goles, el Real Madrid comenzó a pensar en la Supercopa de España que disputará la próxima semana en Arabia Saudita y Zidane dio descanso a hombres que acumulan muchos minutos en las últimas semanas como Kroos, Benzema o Isco.

No obstante, el club blanco aún tuvo tiempo de marcar un tercero, en un robo de pelota de Vinicius, que acabó con Gareth Bale lanzando la contra para Valverde y el centrocampista uruguayo pasó a Modric para que el croata anotase a puerta vacía.

Foto: AFP.

El Barcelona empató con el Espanyol pero mantiene la punta

AFP.- El Barcelona solo consiguió empatar (2-2) en el campo del último clasificado de la liga, el Espanyol, pero pudo mantener el liderato, aunque igualado a puntos con el Real Madrid, que ganó por 3-0 en Getafe (7º).

Los goles de Luis Suárez (55) y Arturo Vidal (58) en el segundo tiempo habían permitido al Barcelona dar la vuelta al marcador, tras el tanto inicial para el Espanyol de David López (23).

Pero cuando parecía que el Barcelona se iba a llevar la victoria, el chino Wu Lei, con un disparo cruzado, logró la igualada definitiva (88), después de que el Barça se hubiera quedado con diez, al ver el holandés Frenkie De Jong la segunda amarilla (74).

El Barcelona había llegado al descanso en desventaja en el derbi catalán, en este partido de la 19ª jornada, y una derrota habría otorgado el liderato al Real Madrid.

El uruguayo Luis Suárez, en el minuto 55, al rematar un centro desde la izquierda de Jordi Alba, permitió al Barcelona empatar.

Apenas tres minutos después, el propio Luis Suárez, que intervino en los dos goles, centró desde la izquierda al segundo palo para que el chileno Arturo Vidal rematara de cabeza a la red (58).

El Espanyol se había adelantado en el 23 con un cabezazo cruzado de David López, en un tiro libre lanzado desde la derecha por Marc Roca, en el primer partido en el banquillo de los locales del técnico Abelardo Fernández.

El gol final de Wu Lei dejó el derbi en tablas e impidió que el Barça empezara su 2020 con victoria..

El Mallorca cayó en casa ante el Sevilla

Prensa RCD Mallorca.- Un posible penalti no revisado, un gol a favor anulado y un penalti en contra esta vez sí pitado por el VAR ha puesto las cosas demasiado en contra a un RCD Mallorca que se ha podido poner por delante a los tres minutos, que ha plantado cara al Sevilla FC pero que ha acabado cediendo los tres puntos en Son Moix (0-2).

El entrenador Vicente Moreno ha apostado por su once tipo, que descansó frente al Álamo, y las únicas novedades han sido la inclusión de Sedlar, en su debut liguero, por la baja de Raíllo y el regreso a la titularidad de Lago Junior tras superar sus problemas físicos.

El Mallorca ha tenido su mejor ocasión a los tres minutos cuando tras una buena internada de Kubo Lago Junior ha rematado alto un buen pase de la muerte del japonés. Los sevillanos se han sobrepuesto del susto rápidamente y han gozado del dominio del balón los primeros veinte minutos.

El traspiés para los bermellones ha llegado en el minuto 21 cuando Diego Carlos se ha adelantado a la salida de Reina en un córner y ha puesto el 0-1 en el marcador. Desde ese momento han llegado los minutos de polémica a Son Moix. El Mallorca, que ha reaccionado bien al gol en contra, ha reclamado un posible penalti de Munir sobre Lago Junior pero el VAR no ha revisado la acción. Poco antes del descanso, los bermellones han visto como el vídeo arbitraje ha anulado un gol de Budimir por un milimétrico fuera de juego del croata tras un centro de Lumor desde la izquierda que ha rozado Lago inhabilitando la posición del delantero.

La polémica ha vuelto a aparecer en la segunda mitad. Después de un contraataque de los de Vicente Moreno el VAR ha revisado un pisotón de Baba en el área local sobre Joan Jordán y el colegiado ha señalado la pena máxima. Banega ha engañado a Reina y por el centro ha puesto el 0-2 en el minuto 63. El técnico local ha sacado toda la pólvora que tenía en el banquillo dando entrada al Cucho Hernández, Chavarría y Febas pero ya no iba a haber ocasiones claras de gol y los tres puntos se han marchado de Son Moix en un partido marcado por las decisiones arbitrales.

RCD Mallorca: Reina, Fran Gámez, Sedlar, Valjent, Lumor, Baba (78’), Salva Sevilla (57’), Lago Junior, Dani Rodríguez, Kubo y Budimir (69’).

Cambios: Ariday, Xisco Campos, Pablo Chavarría (69’), Cucho (57’), Fabricio, Febas (78’) y Señé.

Sevilla FC: Vaclik, Jesús Navas, Carriço, Diego Carlos, Reguilón, Fernando, Banega, Joan Jordán (73’), Munir, Ocampos (90’) y De Jong (66’).

Cambios: Bono, Bryan Gil, Gudelj (90’), Koundé (66’), Rony Lopes, Óliver Torres y Franco Vázquez (73’).

Goles: 0-1, Diego Carlos, min. 21, 0-2, Banega de penalti, min. 63.

Foto: RCD Mallorca.

Barcelona y Real Madrid empataron sin goles por primera vez desde 2002

Jordi Blanco (ESPN Digital).- Barcelona y Real Madrid acabaron como empezaron: 0-0 en un Clásico rodeado de excepcionales medidas de seguridad, después de una jornada con menos incidentes previos de los que pudiera pensarse y con un fútbol también alejado de lo esperado. Sobre todo por parte de un Barsa que pocas veces se vio dominado de la manera que lo hizo esta vez el Madrid.

0-0, el primero desde 2002 después de 96 minutos que dejó un sabor triste entre la hinchada local y, probablemente, una sensación de frustración entre los madridistas, que no supieron hacer valer su mejor juego, que sin disfrutar de ocasiones claras sí las tuvo, a través del fútbol para llevarse una victoria que para nada habría sido injusta.

Entró bien dispuesto el Barsa en el campo, alegre en ataque, llevado por Messi con habilidad y dominador… Hasta que de pronto se apagó el dominio azulgrana y comenzó a crecer un Madrid sorprendente. Si a los cuatro minutos una combinación entre Messi y Alba no acabó por poco en remate mortal de Suárez, a partir del remate que atajó Ter Stegen a Benzema a los nueve el dominio, juego y mando fue merengue.

Y de forma, hasta más allá de la media hora, absoluta. Presionando la salida de balón agobió a un Barsa cada vez más limitado e impotente, que no encontraba el espacio para darle mando a Messi y que acababa rifando el balón sin más intención que no sufrir el Madrid mandó casi como quiso. Y suerte tuvo el equipo de Valverde de alcanzar el descanso con el 0-0 porque más allá de un pase largo de Messi a Alba que disparó demasiado cruzado o un rechace de Sergio Ramos a Leo, las ocasiones, pocas, fueron merengues.

Piqué salvó bajo palos a los 17 minutos, Ter Stegen rechazó un obús envenenado de Casemiro primero y de Fede Valverde después y aun no gozando de más oportunidades, la sensación de que quien mandaba en el terreno de juego era el Madrid no escapaba a nadie. Ni al público, silenciado y nervioso, ni a los jugadores, los azulgrana desesperados y los blancos convencidos.

Se esperaba, por fuerza, un golpe sobre la mesa del campeón tras el descanso y, sin embargo, siguió cómodo el aspirante en el campo. Le costaba a Rakitic combinar con De Jong y a éste con Messi, lo que lastraba demasiado su intento de control mientras enfrente Isco y Kroos, apoyados por Casemiro y Valverde, disfrutaban de una tranquilidad incomprensible.

Y peligrosa por cuanto mientras el Madrid vivía cerca del área azulgrana sin que se pudiera evitar, el Barsa solo se acercaba a Courtois a golpes de rabia, de contras buscando cada vez más desesperadamente a Messi, quien a los 59 minutos falló aquello que nunca falla, tras recibir en la frontal del área pequeña una asistencia mortal de Griezmann y no acertar a remachar un balón en apariencia fácil.

Sufría de ansiedad el Barça y se le cortó la respiración en un balón lanzado a Mendy, cuyo centro de primeras lo remató a la red Bale… anulado por fuera de juego del lateral francés en el inicio de la jugada. Un balón de oxígeno para el tocado Barsa y que dio la sensación de frenar la insistencia del Madrid hasta que en la recta final dio entrada a Rodrygo y Modric para recuperar el ánimo, respondiendo Valverde con la entrada de Ansu Fati para revolucionar y reventar un duelo que ya olía a empate sin goles. El primero desde 2002.

Y que así acabó. Sin más. Un 0-0 que a unos les decepcionó y a los otros les supo a poco.

Foto: Pablo García (Marca).

Mallorca venció con lo justo y avanzó a la siguiente ronda de la Copa Del Rey

Juan Carlos Díaz (Marca).- El Mallorca se clasificó para la siguiente ronda de Copa en la última jugada del partido. En el minuto 93, un centro de Cucho lo remató Álex Alegría a bocajarro. Injusto, porque El Álamo fue mejor casi de principio a fin, pero la calidad de un Primera sentenció al filo de la prórroga.

Que en la primera parte El Álamo plantara cara podría entrar dentro de lo previsto. La ilusión del equipo inferior, el campo de césped artificial, el equipo de Primera con los menos habituales, la afición volcada… suelen ser ingredientes que juntos ofrecen unos minutos en los que los locales suelen subirse a las barbas del poderoso. Luego, según pasa el partido, se van invirtiendo los papeles.

Pero no, nada de eso sucedió, hasta al menos la recta final del partido. El Álamo dio toda una lección de esfuerzo, pundonor, fútbol y ocasiones. Mereció irse al descanso por delante en el marcador. De hecho, Barri, en el minuto 40, tiró alto un mano a mano con Fabricio de los que se acordará toda la vida. Sólo en la última jugada de la primera mitad, Sebas Rosales paró un disparo de Trajkovski. Primer disparo del equipo de LaLiga Santander. Que se dice pronto.

Cierto es que el macedonio pudo poner el 0-1 en el arranque del segundo tiempo. Pero de inmediato, Helmer y Barri hicieron trabajar a Fabricio para evitar la sorpresa.La jugada clave sucedió en el minuto 67. Una falta lanzada por Aridai la despejó como pudo el meta madrileño. El rechace le cayó a Chavarria que marcó a puerta vacía. Y gol anulado por fuera de juego, que no era. Es lo que tiene no tener el VAR en estos partidos.

A diez del final, Helmer, el mejor de los alameños, falló solo a dos metros de la portería. Las ocasiones se sucedían y el Facundo Rivas gritaba el ‘sí se puede’. Había momentos que costaba distinguir quién era el equipo de Primera y quién el de Tercera.

Pasó lo que se esperaba, que se clasificara el Mallorca, pero El Álamo puede sentirse muy orgulloso de cómo plantó cara a todo un equipo profesional.

Foto: Prensa Mallorca.

El Mallorca empató ante el Celta y sumó su primer punto como visitante

Prensa Mallorca.- El RCD Mallorca logró un valioso empate 2 a 2 en su visita al Celta de Vigo, para sumar su primer punto como visitante. Los bermellones llegaban a Balaídos sin haber conseguido sumar como visitante y ante un rival directo por eludir las posiciones de abajo en la clasificación.

Rafinha avanzó a los locales en el minuto 20 de partido después de un buen remate de cabeza que superó a Manolo Reina. Trece minutos después, Budimir fue derribado en el área del Celta, y tras consultar el VAR, el árbitro señaló penal para el RCD Mallorca. Salva Sevilla no perdonaría desde los once metros para lograr el empate en el marcador con el que se llegaría al final de la primera mitad.

Ya en la segunda parte, un nuevo penalti a los cinco minutos de la reanudación, en este caso a favor del Celta, lo aprovecharía Iago Aspas para adelantar nuevamente a los locales y poner el 2 a 1 en el electrónico. Con el resultado adverso, llegaría un nuevo contratiempo para el RCD Mallorca en el minuto 78 de partido con la expulsión de Antonio Raillo después de ver la segunda cartulina amarilla.

Con un hombre menos, el equipo bermellón empataría el partido gracias a un gol de Ante Budimir en el minuto 84. Con el empate en Vigo, el equipo de Vicente Moreno continúa fuera de las posiciones de descenso con 15 puntos, uno más que el Celta.

Voces del empate

Luego del encuentro, el director técnico del Mallorca, Vicente Moreno, resaltó la actitud del equipo para sacar un empate jugando con uno menos en la cancha. «Lo mas importante de hoy era sacar algo. Nos vamos al último partido antes del parón fuera del descenso. Tenemos que darle importancia a este punto”, dijo en declaraciones reseñadas en el Twitter del equipo.

Por su parte, el mediocampista Salva Sevilla rescató la entrega del grupo en Vigo: «El partido ha sido muy difícil. Son un gran equipo y cuando mas difícil estaba, hemos sacado nuestra raza”.

Foto: Prensa Mallorca.

El Mallorca firmó un acuerdo con Konami y estará en el PES 2020

EFE.- El Mallorca ha presentado este jueves un acuerdo con la empresa japonesa Konami mediante el cual cede la imagen de la entidad balear para que forme parte de uno de los videojuegos más populares del mercado, el «E Football Pro Evolution Soccer (PES) 2020».

El club balear es el segundo equipo de LaLiga, tras el FC Barcelona, que cede sus derechos a Konami, aprovechando el impacto de uno de los futbolistas de su plantilla, el nipón Takefusa Kubo, cedido por el Real Madrid hasta junio de 2020.

El acuerdo fue presentado en una rueda de prensa celebrada en el estadio Son Moix, en un acto al que asistieron el consejero delegado del Mallorca, Maheta Molango y el productor de PES Productions, Manorito Hosada.

También estuvieron presentes los jugadores del Mallorca ‘Cucho’ Hernández, Baba, Salva Sevilla, Lago Junior, Aleix Febas y Kubo.

El Mallorca ha alcanzado diversos acuerdos comerciales con empresas japonesas, entre ellos la venta de camisetas del club, tras la llegada de Kubo a Palma el pasado verano. El futbolista nipón está generando un gran impacto mediático en su país y tras un comienzo dubitativo, ya se ha ganado un puesto en el equipo titular del técnico Vicente Moreno.

Marcó su primer gol como mallorquinista en la victoria por 3-1 ante el Villarreal en Son Moix y la jornada pasada ante el club en el que se formó, el FC Barcelona, fue uno de los mejores de su equipo.

«Estoy contento porque cada vez noto más el cariño de la afición cuando jugamos en casa; estamos haciendo buenos partidos y hay que seguir», declaró Kubo en la rueda de presentación del acuerdo con Konami.

El colombiano Juan Camilo ‘Cucho’ Hernández, que debutó ante el Barça seis meses después de lesionarse, expresó su satisfacción por su regreso a los campos de fútbol.

«Me he vuelto a sentir futbolista», subrayó el futbolista sudamericano.

Foto: Mallorca.

La «MSG» golea al Mallorca y el Barcelona sigue líder de La Liga

Prensa Diario Sport

En el partido más entretenido de la temporada, el Barça regaló una convincente victoria ante el Mallorca: el tridente formado por Messi, Griezmann y Suárez conectó a la perfección, el centro del campo funcionó con simetría y equilibrio ysolo los dos goles del rival empañaron ligeramente un buen partido del conjunto azulgrana, que conserva el liderato de LaLiga

Ernesto Valverde apostó por un once plenamente reconocible y el equipo respondió con un auténtico festival ofensivo. El engranaje del equipo funcionó como un relo suizo: se lo pasaron de cine los jugadores sobre el césped y los espectadores en la grada. Necesitaba el Barça un partido así: se divirtió el equipo y disfrutó la afición.

El Barça comenzó hambriento, muy ambicioso en la presión, con ganas de sentenciar el partido cuanto antes. Lo descorchó Griezmann, en una acción nacida en los pies de Ter Stegen (extraordinaria su visión de juego) y que el francés resolvió de manera magistral, conduciendo la pelota durante casi 50 metros para picar el balón a la salida del meta del Mallorca.

Un tridente seductor

El gol del francés le hizo entrar en otra dimensión: dinámico, activo y sobre todo, perfectamente conectado con Messi y Suárez. El tridente por fin fue un tridente: se buscaron y se encontraron los tres delanteros, que antes del descanso ya habían sumado  goles al marcador.

Después de Griezmann le llegó el turno a Messi, que necesita poco para marcar: agarró un balón perdido en la frontal, se giró y conectó un disparo seco, a media altura,  imposible para Reina.

Al cuarto de hora, el Barça ya se había puesto 2-0. Se lo pasaba en grande el Camp Nou, disfrutaban los jugadores del Barça y sufrían los del Mallorca, que solo encontraban refugio en las conducciones ofensivas del pequeño Take Kubo, ex del Barça y ahora cedido por el Madrid al equipo balear. Y pitado por la ‘gent blaugrana’, por cierto.

Anecdótico gol del Mallorca

El Mallorca, curiosamente, logró marcar el 2-1 en un remate de Budinir ligeramente desviado por Lenglet, pero fue una simple anécdota. Cinco minutos después, Messi volvió a firmar un gol desde fuera del área, con otro remate seco.Apenas lo celebró: estaba rabioso porque un par de minutos antes había discutido agriamente con Vicente Moreno, técnico del Mallorca, a cuenta de una falta muy cerca de los banquillos.

El ‘showtime’ del Barça lo adornó Suárez poco antes del descanso: buscaba el uruguayo el gol para cerrar el círculo goleador de los delanteros y lo logró de la forma más inverosímil, con un taconazo casi imposible, a pase de De Jong, que dejó al portero del Mallorca con la boca abierta y al público a punto de sacar los pañuelos.

Con el marcador resuelto, el Barça siguió en plan arrollador en la reanudación: Griezmann estuvo a punto de firmar el  quinto tras un contragolpe bien manejado por De Jong

Fluye el Barça, y regresa Aleñá

A diferencia de otros partidos, fluía la pelota, profundizaban los laterales, generaron juego los centrocampistas y combinaron una y otra vez los delanteros. El Barça completó un buen partido, apenas manchado por el segundo gol del Mallorca, cuando Budimir aprovechó un error en la salida de Ter Stegen para marcar a placer.

Bajó revoluciones el Barça en la segunda mitad, como si quisiera tomarse un respiro: Arturo Vidal dio descanso a De Jong y Aleñá volvió a tener minutos, tres meses y medio después de su última aparición en el equipo. El Camp Nou le recibió con frialdad.

Messi, «pichichi» en solitario

Hubo tiempo para que Leo Messi acabase el partido con un hat trick, tras una gran jugada de Sergi Roberto por el costado derecho del ataque. Leo buscó a Suárez, combinó con el uruguayo y remató desde el punto de penalti.

El balón impactó en el larguero y se convirtió en el quinto y definitivo gol del Barça, excelente epílogo a un partido muy bien resuelto por el Barça y que confirma el crecimiento del equipo y encumbra nuevamente a Messi como máximo goleador de la Liga, con 12 tantos… a pesar de perderse cinco partidos de Liga por lesión.

 

Foto: Diario Sport.

Vicente Moreno: “Hay que transformar las ocasiones en goles y resultados, pero nos está costando hacerlo”

Tony Cittadino (Mallorca).- Vicente Moreno no pierde el norte. El director técnico del Mallorca considera que para mantenerse en la Primera División del fútbol español, hay que aprovechar las oportunidades y sumar la mayor cantidad de puntos posibles en casa. Los errores que se cometían en la Segunda División cuestan mucho más caros en la máxima categoría y por eso pide concentración.

Este sábado, el conjunto rojinegro perdió ante el Betis dos goles por uno en el estadio Son Moix. Fue la segunda derrota consecutiva para el equipo, que ha sumado los 14 puntos que tiene en La Liga en su estadio.

El Betis se fue al descanso ganando dos goles por cero y relativamente cómodo, pero en la segunda parte todo cambió. El Mallorca se transformó y fue el equipo con garra, iniciativa, tenencia de la pelota, actitud e intensidad, que ha mostrado en sus últimos compromisos.

El equipo no ha bajado la guardia cuando tiene el marcador en contra, pero le ha faltado concretar. Crean muchas ocasiones de peligro, pero no mandan el balón a la red. Así sucedió este sábado y también la semana pasada en la derrota ante el Levante con el mismo marcador (2-1). Colocan al rival contra las cuerdas, pero no lo noquean.

“Mantenernos así es lo que estamos tratando de hacer. Hay días que la cosas no salen como queremos, como sucedió en la primera parte, pero creo que eres bastante objetivo. Lo ves desde afuera, seguro e independientemente que hemos perdido los dos últimos partidos, la valoración del equipo está siendo positiva”, dijo Moreno ante la pregunta realizada durante la rueda de prensa postpartido.

“Hay que insistir en las cosas que hacemos bien, que también las hacemos y muchas, pero tenemos que mejorar otras para que el resultado sea positivo. Eso es evidente. De las sensaciones no se vive, hay que transformar las ocasiones en goles y resultados, pero nos está costando hacerlo”, agregó el estratega.

Durante la etapa complementaria ante el Betis, el técnico dio espacio a Junior Lago, jugador al que buscaron reservar y no colocarlo en el 11 inicial por problemas físicos. Su ingreso le dio dinamismo al juego. No sólo por la creación, sino por el peligro frente al arco. El Mallorca creó, al menos, tres ocasiones claras de gol, que hubieran significado un empate justo en la pizarra.

“El Betis ha sido mejor en la primera parte y nosotros en la segunda. A ellos les sale una renta de dos goles sin haber generado tanto como nosotros. Nosotros somos los de la segunda parte y por eso hemos tenido opciones”, dijo Moreno, quien agregó que durante la charla técnico del entretiempo le pidió a los jugadores quitarse la presión y salir a disfrutar.

“En el descanso les he dicho que teníamos que ser valientes. Que al final del partido tuviésemos la sensación de que lo hemos luchado”.

Cerca del empate

Por su parte, los jugadores también lamentaron que se haya reaccionado en la segunda etapa, pero que no se lograra al menos el empate.

El mediocampista Aleix Febas dijo que sentían que podían sacar el resultado. “La segunda parte hemos merecido algo más pero no ha sido así y nos vamos fastidiados. Pensaba que íbamos a ganar pero no hemos sido capaces de marcar las ocasiones claras”.

Su  compañero Salva Sevilla tuvo palabras más críticas, porque no le gustó como se jugó en la primera parte. “No hemos empezado bien y nos ha penalizado. La segunda parte ha sido totalmente diferente. Hay pocas cosas positivas cuando pierdes pero la segunda parte es una de ellas”, explicó.

El Mallorca se medirá al Barcelona el próximo sábado en el Camp Nou en un desafío difícil, más no imposible. Ya en Son Moix demostraron que se le puede jugar de tú a tú a rivales como el Real Madrid, club al que vencieron en octubre por la mínima diferencia.

Foto: Prensa Mallorca.

El Madrid derrotó al Alavés con la vista en el liderato

Marca.- Para ser líderes hay que jugar bien, tener suerte y trabajar como condenados. En Vitoria, frente a un rival exigente, trabajaron una victoria con mensaje. El Madrid es un equipo fiable y ambicioso, a ratos brillante, capaz de aguantar un chaparrón de agua y balones colgados para sacar los tres puntos. Orgullo blanco.

Es Mendizorroza un campo que no suele regalar nada al Real Madrid. Allí empezó a adivinarse el final de la era Lopetegui, con aquel gol de Manu en la prolongacion. Ambiente, estadio y clima británicos para medir al nuevo-viejo Madrid de Zidane. Sí, porque en el retorno a la Liga el francés mantuvo a Isco, recuperado frente al PSG, para reforzar la medular y enganchar con el ataque.

Fue un acierto. Atrás, Militao y Areola de nuevas frente a un ataque complicado de sujetar, Joselu y Lucas Pérez asistidos por Aleix Vidal. Al peso, el equipo blanco fue más que su rival.
Todo pudo ser distinto de señalar Cuadra Fernández penalti de Militao a Aleix Vidal en la primera incursión del Glorioso. Tiró la diagonal, recortó hacia fuera y el central arrastró el pie derecho, impactando en el de Aleix. Cuadra estaba cerca, y apreció exageración. Tarjeta. En el VAR, Munuera Montero no vio razón para revisar la acción. Todo OK, José Luis.

Esa acción puntual pudo cambiar un partido que gobernó de nuevo el Madrid desde el toque y la movilidad. Ausente Hazard y con él el desequilibrio, los blancos se emplearon en robar pronto para tener la pelota y buscar el fallo rival. Claro que el equipo de Garitano es orden y disciplina, lo que reduce las opciones de marcar. En un rebote Ximo cabeceó contra su poste, e Isco tuvo dos remates para anotar. Uno se le fue arriba y el otro acabó en las manos de Pacheco.En el equilibrio del duelo brilló la seguridad de Kroos, exquisito en cada toque, en contraste con la pelea de Wakaso, siempre al límite. El talento del alemán es indiscutible con la pelota, y al poco de volver del descanso, en una falta frontal, colocó la bola en la cabeza de Ramos, que remató perfecto.

El Madrid tenía el partido donde quería, pero el Alavés reaccionó con vigor. Buscó el área por los costados, haciendo daño. Rozó Ramos el penalti ante Aleix Vidal, y a la segunda se pasó de frenada agarrando con los brazos a Joselu, cuando tenía la ventaja. Esas cosas de Ramos. Lucas Pérez engañó a Areola, marcó el penalti y se ganó la tarjeta por celebrarlo con una máscara.

El empate requería la intervención de Zidane, que retiró a Bale. En el día del perdón, el galés ofreció poco o nada. Un saque de banda extraordinario y poco más. Entró Rodrygo, y el brasileño reactivó la presión alta. En un robo en izquierda comenzó a tejer el colectivo una jugada larga que llevó la pelota al otro lado, pivotó Carvajal, dejo Rodrygo para el centro de Modric, Isco cabeceó desde cerca, Pacheco desvió contra el palo y el lateral metido a ariete empujó a la red.

No volvió a ceder el mando el equipo blanco. Garitano refrescó la medular para pelear por la pelota, pero respondió Zizou metiendo a Valverde. Hasta el 88′ fue el Madrid quien rondó el tanto definitivo, incluso con alguna jugada de mérito. Pero entonces llegó un saque de esquina cedido por Casemiro que convirtió Mendizorroza en Anfield. Un córner, otro, otro, otro, remate de Lucas que saca Marcelo a córner de nuevo, y al quinto córner Manu García, el héroe un año atrás, se anticipó a todos para cabecear a gol. Areola la encontró en el camino.

Cuadra prolongó ocho minutos de agonía para los blancos, aunque fue Valverde quien pudo matar el duelo. No atinó, pero no cambió el marcador. El Madrid se fue de Vitoria con cara de líder.

Foto: Marca.