Luis Enrique no seguirá como director técnico de la selección española

Prensa RFEF.- La RFEF quiere agradecer el trabajo de Luis Enrique y todo su cuerpo técnico al frente de la Selección nacional absoluta a lo largo de los últimos años

La dirección deportiva de la RFEF ha trasladado al presidente un informe en el que se determina que debe arrancar un nuevo proyecto para la Selección Española de Futbol, con el objetivo de continuar con el crecimiento alcanzado en los últimos años gracias al trabajo realizado por Luis Enrique y sus colaboradores. Tanto el presidente, Luis Rubiales, como el director deportivo, José Francisco Molina, han transmitido al técnico la decisión adoptada.

El entrenador asturiano consiguió dar un nuevo impulso al combinado nacional desde su llegada, en 2018, a través de una profunda renovación que ha consolidado un relevo generacional en el equipo y en el fútbol español.

Luis Enrique consiguió la clasificación para dos Final Four de la UEFA Nations League, de las tres que disputó como técnico; y alcanzó las semifinales de la Euro 2020 con un sello propio y a través de un estilo definido. Apostó por el talento joven y ha sembrado de esperanza el futuro de la selección española.

La RFEF desea enérgicamente la mejor de las fortunas a Luis Enrique y su equipo de trabajo en sus futuros proyectos profesionales. El técnico se lleva el cariño y la admiración de sus colaboradores en la selección y de toda la Federación, que siempre será su casa.

Ya tiene sustituto

La RFEF ha elegido a Luis de la Fuente como nuevo seleccionador nacional absoluto. El director deportivo, José Francisco Molina, ha trasladado un informe al presidente, Luis Rubiales, en el que recomienda la elección del técnico riojano, hasta ahora seleccionador sub-21, para liderar la nueva etapa que comienza después del Mundial de Catar.

Molina elevará el informe para su nombramiento el próximo lunes 12 de diciembre a la junta directiva de la RFEF.

Luis de la Fuente (Haro, 1961) ha dirigido con éxito en las categorías inferiores de la Selección desde su llegada a la RFEF. En 2015, se proclamó campeón de Europa con la selección sub-19. En 2018, fue medalla de oro en los Juegos Mediterráneos con la selección sub-18. Posteriormente, en julio de 2018 fue nombrado seleccionador sub-21 y un año más tarde, en 2019, se proclamó campeón de Europa en Italia conquistando el quinto entorchado para España tras imponerse en la final a Alemania (2-1). El seleccionador también es plata olímpica en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

A título anecdótico, de la Fuente cuenta en su haber con un partido dirigido a la selección absoluta en junio de 2021 contra Lituania en Butarque en las puertas de la Euro 2020 al encontrarse la selección nacional confinada por protocolo Covid.

El nuevo seleccionador debutará en marzo en la fase de clasificación para la Eurocopa 2024 de Alemania y dirigirá sus dos primeros partidos contra Noruega y Escocia.

Una vez ratificado su nombramiento por la junta directiva, Luis de la Fuente sería presentado el lunes 12 de diciembre a las 12:30 horas en el salón Luis Aragonés de la Ciudad del Fútbol.

Foto: Prensa RFEF

Qatar 2022: Marruecos sorprende a España en los penales

Roberto Morales, Doha (EFE).- La fortuna que en Rusia 2018 dio la espalda en la misma situación, una tanda de penaltis de octavos de final, reapareció para castigar a una España que mascó la impotencia de un dominio improductivo, la frustración de su falta de pegada ante una Marruecos combativa, que a base de coraje llevó el duelo al factor fortuna que, nuevamente, dio la espalda a Luis Enrique.

Los males de la selección española reaparecieron para volver a caer en los octavos de final de un Mundial. Más de doce años sin estar entre las ocho mejores del mundo. Con un sello inconfundible que será legado de Luis Enrique si decide no seguir en el cargo pero también debilidades para no salir airosa en la superioridad.

La posesión improductiva, apenas tres remates en 120 minutos, la falta de pegada, la ausencia de un líder que se eche el equipo a sus espaldas. La incapacidad de vencer un duelo directo en 90 minutos de una eliminatoria desde su última Eurocopa conquistada en 2012. Luis Enrique no encontró la fórmula para volver a reinar.

Datos del partido: Marruecos vs España

En el Mundial pasó del asombro al colapso. De deslumbrar ante Costa Rica a sembrar la duda por unos minutos de desconexión ante Japón que debía despejar en unos octavos de final que no supera desde Sudáfrica. Una barrera insalvable que, para dejarla atrás, estaba obligada a igualar la intensidad del rival. Marruecos, la ilusión de un país, la liberación del que compite sin presión tras haber ya cumplido como revelación del torneo. Presentó un choque durísimo, parapetada en su terreno. Siempre al límite.

En ese sello inconfundible de España, protagonista siempre desde el balón, encontró en el camino numerosos partidos similares. Rival encerrado que defiende con máxima intensidad, respaldado en su potencia física para castigar cualquier imprecisión. Instalada en campo contrario gana importancia la presencia de Rodri como central, convertido en un centrocampista más. Para aumentar la calidad de la posesión, sorprendió Luis Enrique con el estreno de Marcos Llorente. De no contar a hacerlo de titular. Por delante de un Azpilicueta tocado y un Carvajal en un momento bajo.

No es habitual la renuncia a la inspiración goleadora de un jugador en racha. Lo hizo de inicio con Álvaro Morata, suplente tras marcar en cada partido del torneo. La idea era buscar movilidad ofensiva para encontrar espacios que tardaron en aparecer. España necesitaba máxima precisión en el pase, transiciones con rupturas de Pedri y desmarques en las bandas. Comprobó la dureza desde el inicio, con la patada de Ziyech a Jordi Alba, y le costó generar peligro ante un 4-1-4-1 sin fisuras.

Los riesgos que suele tomar Unai Simón para poner el corazón en un puño a todo un país, los asumió en esta ocasión Bono. Marruecos era el ejemplo de orgullo de todo un pueblo por su entrega. España se armaba de paciencia esperando el desgaste del rival. En plena tensión aparecía la pelea contra todos de Gavi, una acción de calidad aislada de Pedri. Una falta de Hakimi como primer acercamiento y el desequilibrio generado por Boufal.

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Marruecos no atendió a la debilidad mostrada por España cuando Alemania le buscó arriba o Japón le hizo daño desde la necesidad. Se sintió fuerte entregando el balón, sin rifarlo en salida cuando lo tuvo, sin sufrimientos ni concesiones. Solamente un desmarque de ruptura de Marco Asensio al pase en profundidad de Jordi Alba y el disparo de zurda al lateral de la red a los 26 minutos. Apenas Ferran la pedía al espacio para lanzar centros sin rematador. Ni un disparo a puerta.

El plan le salía a los ‘leones del Atlas’ que enfocaban la recta final del primer acto como el momento para golpear. Castigando una pérdida en fase de salida de Ferran con el disparo de zurda de Mazraoui que detuvo en dos tiempos Unai y con dos centros laterales que se convertían en aviso con el testazaro de Aguerd. Aprender a mascar la ansiedad era un ejercicio a cumplir por España.

No tardó Luis Enrique en mover el equipo buscando un nuevo escenario cuando en la reanudación se mantenía el guion. La oportunidad a Marco Asensio se acababa con la pisada en una falta lateral que chutaba Dani Olmo y Bono sacaba de puños. Parecía mentira pero era el primer disparo a puerta en 54 minutos de dominio. Intentó ser el referente Marco que necesitaba España, pero jugar de 9 le pasó factura cuando se recurrió al único puro en Qatar, Morata.

Nada alteraría el plan de Walid Regragui. Parecía imposible pero la opción de ser más defensivo podía acrecentarse retrasando aún más metros, con En Nesyri hasta defendiendo en banda. La valentía solo existió en la pugna por cada balón. Era el momento de buscar el desborde y Luis Enrique arengó a Nico Williams para ejercer su papel de revulsivo. El plan b ya estaba en escena.

El duelo entraba en el momento decisivo con el dominio apabullante español ante el cansancio marroquí. Las piernas pesaban. Olmo chutaba a la luna, Nico iniciaba desbordes, Llorente llegaba a línea de fondo, Morata disparaba cruzado y no encontraba puerta de cabeza. España hacía merecimientos pero no demostraba con gol su superioridad y Bono evitaba el triunfo sobre la bocina con una estirada a la falta lateral de Olmo que nadie tocaba y se envenenaba.

Sin capacidad para trasladar al marcador la superioridad del campo, la prórroga era un capítulo más de las eliminatorias de la España de Luis Enrique. No venció ninguna en 90 minutos. Airosa ante Croacia en la prórroga, Suiza en los penaltis que dieron la espalda ante Italia en semifinales de la Eurocopa. De nuevo el corazón en un puño en el primer duelo al todo o nada en el Mundial.

Salvada España por Unai Simón con una parada con los pies decisiva a los 104 minutos cuando Cheddira superó a Rodri y chutó raso. Luis Enrique buscó la frescura de la juventud con Balde y Ansu, un riesgo si llegaban los penaltis. Marruecos los firmaba y España era incapaz de generar peligro. Jugando con un 9 y sin centros que rematar. Sin responder con autoridad al favoritismo. Acabando el partido con las manos en la cabeza por el derechazo al poste de Sarabia tras aparecer en el segundo palo al centro de Rodri.

La moneda al aire y salió cruz. El disparo al poste de Sarabia que había entrado para tener un experto. El golpeo blando del más fiable, Carlos Soler. El error del capitán Busquets, el día que igualaba el récord de partidos de leyendas como Casillas y Ramos. En el cierre más doloroso con el golpeo blando a lo Panenka de Hakimi. El más que posible adiós de Luis Enrique mascando la impotencia de una eliminación difícil de digerir.

Ficha técnica:

0 – España: Unai Simón; Marcos Llorente, Laporte, Rodri, Jordi Alba (Balde, m.98); Busquets, Pedri, Gavi (Carlos Soler, m.63); Ferran Torres (Nico Williams, m.75 (Sarabia, m.118)), Marco Asensio (Morata, m.63) y Dani Olmo (Ansu Fati, m.98).

0 – Marruecos: Bono; Achraf Hakimi, Aguerd (El Yamiq, m.84), Romain Saiss, Nasser Mazraoui (Attiat-Allai, m.82); Amrabat, Ounahi (Benoun, m.120), Amallah (Cheddira, m.82); Ziyech, Sofiane Boufal (Ez Abde, m.66) y En Nesyri (Sabiri, m.82)

Penaltis: 1-0, Sabiri. 1-0, Sarabia al palo. 2-0, Ziyech. 2-0, Soler falla. 2-0, Benoun falla. 2-0, Busquets falla. 3-0, Hakimi.

Árbitro: Fernando Rapallini (Argentina). Amonestó a Saiss por Marruecos (89); y a Laporte (76) por España.

Incidencias: encuentro de octavos de final del Mundial de Qatar, disputado en el estadio Ciudad de la Educación ante 40.667 espectadores.

Qatar 2022: Brasil goleó a Corea sin despeinarse y se medirá a Croacia en cuartos de final

EFE.- No duden de Brasil, la pentacampeona ya está aquí. La derrota ante Camerún solo sirvió para espolear a un grupo unido en torno a Tite, un bloque que saltó y vibró con cada gol convertido a la pobre Corea del Sur, maltratada en Catar ante la mejor exhibición de fútbol, aunque solo durara una parte, que se ha visto en estos octavos de final (4-1).

Con la vocecita en la nuca: «Perdiste ante Camerún», los brasileños se rebelaron, destrozaron a Corea del Sur con los goles de Vinícius, Neymar, Richarlison y Lucas Paquetá y mandan un mensaje: «Queremos la sexta estrella».

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Los de Tite, que acabó bailando al son de su equipo, despejó todas las dudas de la derrota ante Camerún en apenas media parte. En el vestuario de Brasil tenían claro que la derrota contra los africanos era una simple llamada de atención, una forma de quitarse la presión de la primera derrota sin que esta tuviera consecuencias nefastas como en los tres últimos Mundiales. Y respondieron con el fútbol más bonito y vistoso que se ha apreciado en el torneo desde el 7-0 de España a Costa Rica.

Ya se pueden destruir todos los argumentos que apuntan a Tite como un técnico defensivo. Confió en Neymar titular y lo arropó con la clase de los Paquetá, Vinícius, Richarlison, Raphinha y un Casemiro imperial, y Brasil danzó al ritmo de los jugadores más alegres del torneo.

La fiesta, mientras sonaban los tambores coreanos en la grada, la comenzó Raphinha, con dos regates en una baldosa; el primero para abrirse hueco y dar continuidad a la jugada, el segundo para desembarazarse del defensa y entrar en el área con espacio por delante. Su centro raso no lo enganchó Neymar en el punto de penal, lo frenó Vinícius completamente solo. Pisó la pelota y pareció empantanarse. Todo lo contrario. Con calma, mientras los defensas trataban de parar el tiempo encimándole, acomodó la pelota con el interior en un ángulo. Un golazo impensable para él hace no tanto.

Brasil había desatascado cualquier duda de partido cerrado y los goles empezaron a llegar sin grifo. Ayudados por una defensa endeble de los coreanos, que se deshincharon como si su trabajo, estando en octavos, ya estuviera hecho.

Para el 2-0, Jung se llevó por delante a Richarlison, le atropelló dentro del área y posibilitó que Raphinha le cediera el penalti a Neymar con un abrazo. El ’10’, tras una carrera interminable y un juego mental con el portero, definió con la sangre fría de quien se sabe el mejor y se quedó a un tanto de igualar a Pelé.

En ese punto ya había aroma de goleada. No en vano, hace cinco meses, Brasil ya le metió cinco a este mismo equipo.

Brasil fue implacable

Era cuestión de puntería, aunque Brasil confiaba más en la magia. Para prueba, el tercero, nacido de cuatro toques, sí, cuatro, de cabeza de Richarlison a 25 metros del área. Bajó la pelota tras la cabriola y abrió una combinación al primer toque con Marquinhos y Casemiro. Este último, con un pase de mediapunta, de esa figura en peligro de extinción, le dejó en boca de gol.

Corea, ya noqueada, aún tuvo que sufrir antes del descanso la volea con rabia de Paquetá. Se la sirvió Vinícius, que buscaba con su pase a Neymar, pero se encontró con la irrupción de la diestra de Paquetá.

Si el partido no tuvo tintes de goleada histórica fue porque Seung-gyu Kim, el portero coreano, comenzó a sacarlo todo, especialmente tres paradones a Raphinha y Richarlison en el mano a mano.

Con una clara mejoría en la segunda parte, unida a las rotaciones y la poca necesidad de apretar de los brasileños, llegó el gol del honor de los coreanos. Un disparo desde fuera del área de Paik Seung-Ho que tocó en un defensa y se coló junto al palo.

Gol que los surcoreanos celebraron como el de una final, pero que no cambió nada. Tite estaba tan tranquilo que hasta metió al tercer portero para que disfrutase del Mundial.

Brasil avanza a cuartos y emplaza un enfrentamiento con Croacia por las semifinales. Será el tercer choque en los Mundiales entre estas dos selecciones, todos en fase de grupos, todos con victoria de Brasil.

Foto: FIFA

Qatar 2022: Croacia se impuso a Japón en los penales y se metió en cuartos de final

Omar Flores Aldana (ESPN).- Japón estuvo a punto de dar un paso de gigante y acabó en la frontera de los octavos de final en Qatar 2022. En los penales, tras empatar a uno en el tiempo regular, el equipo nipón fue eliminado por Croacia, tras fallar en tres ocasiones y sólo atinar en una desde los once pasos.

Japón, a lo largo de 105 minutos, cambió su historia, porque no fue el equipo que presionaba y corría por 90 minutos, los asiáticos le arrebataron el balón al subcampeón del mundo y tuvieron a su merced al equipo de Luka Modric.

Todo el prestigio que se construyó Japón, en el Al Janoub Stadium, se perdió en cuatro penales. El equipo nipón cedió a la presión, no de Croacia, sino de ellos mismos, y erigió como figura a Livakovic, portero del equipo europeo, en el clímax del partido.

Estadísticas del Japón-Croacia

El equipo asiático necesitaba dar el paso de gigante en el tiempo regular, porque en los momentos decisivos, casi siempre, se imponen la experiencia y la calidad individual. Japón tenía el partido en la bolsa, con el gol de Maeda, en el primer tiempo.

Japón no pudo definir

En los segundos 45 minutos lo de siempre, el equipo que quiere ser sorpresa presionando y generando oportunidades, pero sin aumentar su cuota de goles. Entonces, el equipo de Luka Modric, aún subcampeón del mundo, empató, con gol de Perisic.

Se fueron a tiempo extra y no hubo más acción en la portería de ningún equipo. Japón ganó los dos volados para tirar los penales y su porra, la Ultra Nipona, festejó. Había un buen presagio para los asiáticos.

El problema es que el conjunto nipón no pudo con su propia presión. En el momento que debían aparecer los solistas, fallaron tres de los cuatro que mandaron a vencer a Likakovic por la vía penal, mientras que en Croacia sólo falló uno, Livaja, de cuatro.

Japón estuvo a punto de dar un pase de gigante, no pudo.

Foto: Getty Images

Qatar 2022: Inglaterra goleó con comodidad a Senegal y se instaló en cuartos de final

Inglaterra Harry Kane

EFE.- Con Harry Kane de vuelta al casillero de goleadores, con un Jude Bellingham mágico en el centro del campo y con un bloque engrasado y competitivo, Inglaterra, tras vencer a Senegal (3-0) con goles del propio Kane, Jordan Henderson y Bukayo Saka, vuelve al grupo de favoritas y avista un enfrentamiento precioso contra Francia en cuartos de final.

Inglaterra, único equipo del torneo que permanece invicto junto a Marruecos, se ve candidata, porque tiene enchufado a Kane, ya alejado de los problemas en el tobillo y la fatiga, porque Bellingham oposita a mejor joven y mejor jugador del torneo y porque su despliegue en este torneo está muy por encima de su historia. Los doce goles hasta la fecha superan los hechos en 1966 (campeona) igualan los de 2018 (semifinalista). Y aún quedan partidos por delante.

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El grupo del discutido Gareth Southgate no tuvo gran problema para pasar por encima de una paupérrima Senegal, que apenas aguantó el envite los primeros minutos, cuando, eso sí, tuvo un par de buenas oportunidades para adelantarse. Un fallo de Sarr a bocajarro y un mano a mano de Dia que salvó Pickford metieron el miedo en el cuerpo a los ingleses, que se sacudieron el dominio explotando la banda izquierda del débil Sabaly.

Inglaterra amplió la ventaja

Por ahí encontró un coladero Kane, una vez más en su faceta de catalizador y no de finalizador. Pasada la media hora, el ‘9’ más ’10’ de Inglaterra recibió un taconazo de Foden desde la banda. Controló el cuero y casi sin levantar la cabeza supo ver la jugada. Balón en profundidad para Bellingham y gol ‘made in Holanda’. Pase atrás y remate a placer de Henderson.

El gol derribó la resistencia de Senegal, que demostró su inocencia cuando, de una jugada de ataque a favor, permitió el 2-0 en un contraataque con el tiempo cumplido. Otra vez Bellingham como conductor, viendo en la distancia a Foden y el del City con el regalo a Kane. Este se metió dentro del área y descargó la furia de no haber marcado en la fase de grupos con la red africana.

Cumplió su promesa de anotar en las eliminatorias y afina puntería para la parte más importante del torneo. Con Kane en forma, es imposible desligar a Inglaterra del favoritismo.

Y más si Foden, suplente en los dos primeros encuentros, está de dulce. El del City, tras irse de dos en carrera, sirvió con un pase raso el 3-0 a Saka. El del Arsenal, con un toque exquisito en un punto de máxima tensión, superó por arriba a Mendy y finiquitó el partido.

Inglaterra es favorita, pero su verdadera prueba de fuego será el próximo sábado, cuando se mida a Francia en uno de los partidos más eléctricos que se pueden ver en el fútbol mundial. Será el tercer choque entre estas dos selecciones en la historia de los Mundiales, tras los triunfos en 1966 y 1982, ambas en la fase de grupos, para los ‘Tres Leones’.

Ficha técnica:

3 – Inglaterra: Pickford; Walker, Stones (Dier, m.76), Maguire, Shaw; Rice, Henderson (Phillips, m.82), Bellingham (Mount, m.76); Saka (Rashford, m.65), Foden (Grealish, m.65) y Kane.

0 – Senegal: E Mendy; Sabaly, Koulibaly, Diallo, Jakobs (Ballo-Touré, m.84); Sarr, Mendy, Ciss (Gueye, m.46), Diatta (Sarr, m.46); Ndiaye (Dieng, m.46) y Dia (Diedhiou, m.72).

Goles: 1-0, m.38: Henderson. 2-0, m.45+3: Kane. 3-0, m.57: Saka.

Árbitro: Iván Barton (SAL) amonestó a Koulibaly (m.76) por parte de Senegal.

Incidencias: Partido correspondiente a los octavos de final del Mundial de Qatar 2022 disputado en el Al Bayt Stadium de Al Khor (Catar) ante 65.985 espectadores.

Foto: FIFA

Qatar 2022: Argentina a cuartos en el juego mil de Messi

Argentina avanza de la mano de su astro / Foto: FIFA

Santiago Aparicio, Al Rahyan, (EFE).- Un poco de Leo Messi removió un partido plano agitado al final, sin riesgos excesivos a asumir por nadie, definido por el enorme talento individual del capitán que rubricó después Julián Álvarez y que se reanimó por un gol australiano en el último tramo que no impidió el trasvase de Argentina a los cuartos de final de Qatar 2022, donde le espera Países Bajos.

De hecho, una mano salvadora de Emilano Martínez sobre la bocina evitó sobresaltos serios para el conjunto sudamericano, que después de dominar el juego terminó con el agua al cuello y pendiente de la hora.



El noveno gol del rosarino en un Mundial, en su partido 1.000 como profesional, llevó a la Albiceleste más allá de los octavos, donde se estancó cuatro años atrás, en Rusia 2018, superada por Francia, que terminó campeona.

Argentina cumplió ante un rival menor, Australia, resignada a su suerte y encomendada al paso del tiempo, a una acción puntual o a un desempate por penaltis para lograr por primera vez en su historia superar los octavos que en Qatar 2022 disputó por segunda vez en toda su historia. Solo creyó al final, cuando se encontró con el tanto inesperado de Craig Goodwin y minutos para obrar un milagro poco antes impensable.

Los octavos cuartos de final de la Albiceleste siguen la hora de ruta marcada el conjunto de Lionel Scaloni, que se sitúa a tres pasos de la Copa. Países Bajos, contra el que ha escrito Argentina varias páginas de momentos históricos, será el próximo obstáculo. Una exigencia mayor que la que encontró ante Australia, que dio sensación de ser incapaz de poner en peligro el objetivo sudamericano.

Datos del partido: Argentina vs Australia

Palió Scaloni la baja sensible de Ángel Di María, aquejado de una dolencia en el cuádriceps del muslo izquierdo, con Alejandro ‘Papu’ Gómez. El preparador de la Albiceleste dio continuidad al centro del campo que le funcionó con buena nota ante Polonia. Enzo Fernández y Alexis Mac Allister se han afianzado como escuderos de Rodrigo de Paul, uno de los intocables del técnico que también afianzó la titularidad de Julián Álvarez en ataque.

Sacó adelante Argentina un partido árido que le propició una permanente posesión de la pelota en el primer tramo y que decayó paulatinamente cuando se contagió del ritmo preferido por los ‘socceroos’, sin interés en adoptar riesgos innecesarios.

No hubo tiros a puerta ni acciones de peligro hasta que Messi lo sacudió con el gol del minuto 35, que llegó cuando menos se esperaba y cuando el equipo de Graham Arnold había iniciado la cuenta atrás para llegar al descanso indemne.

Una falta lateral llevó la pelota a Alexis Mac Allister, que realizó un pase interior que esperaba Nicolás Otamendi. El central paró el balón y lo recogió Messi, que ejecutó su tiro favorito. Con la izquierda, raso, pegado a un palo.

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No había necesitado el rosarino alardear de sus virtudes. Bastó una aparición, un poco de chispa para echar por tierra todo el trabajo australiano. Con mínimo esfuerzo Argentina tenía de cara el objetivo que aseguró al inicio de la segunda parte, cuando Julián Álvarez firmó el segundo.

El atacante del Manchester City ha terminado por convencer a Scaloni. Los minutos de los primeros partidos, cuando salía del banquillo, han sido apreciados por el técnico, que le premió con su segunda titularidad en detrimento de Lautaro Martínez.

Un gol de delantero que se originó como premio a la presión de Rodrigo de Paul en la salida de balón del rival. Achuchó al portero Matthew Ryan, que se lo quitó de encima. Lo recogió Julián y lo envió a la red, a puerta vacía.



Fue otro el panorama tras la sentencia que estableció el atacante argentino. La Albiceleste, con espacios, se sintió a gusto pero una acción aislada, de infortunio, lo cambió todo. Australia se encontró con un gol que le devolvió al partido cuando Craig Goodwin, que acababa de salir al campo, se topó con un mal despeje de Nicolas Otamendi. Chutó desde fuera del área. En el camino, el balón tocó en Enzo Fernández, despistó a Emiliano Martínez y atravesó la puerta.

Renació la incertidumbre. Australia se vio con opción. Estaba donde quería en el tramo final, con una desventaja mínima y con posibilidades. Amenazó más de lo que hizo en todo el partido y pudo empatar en el último minuto, pero le faltó calidad y convicción para poner en entredicho la superioridad de Argentina, que mantuvo la compostura y amarró su pase a cuartos.

Ficha técnica:

2 – Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina (Ezequiel Palacios, m.80), Nicolás Otamendi, Cristian Romero, Marcos Acuña (Nicolás Tagliafico, m.72); Enzo Fernández, Rodrigo de Paul, Alexis Mac Allister (Gonzalo Montiel, m.80); Papu Gómez (Lisandro Martínez, m.50), Leo Messi y Julián Álvarez (Lautaro Martínez, m.72).

1 – Australia: Matthew Ryan, Milos Degenek (Fran Karacic, m.72), Harry Souttar, Kye Rowles, Aziz Behich; Matthew Leckie (Garang Kuol, m.72), Aaron Mooy, Jackson Irvine, Keanu Baccus (Adjin Hrustic, m.58); Mitchel Duke (Jamie MacLaren, m.72) y Riley Mc Gree (Craig Goodwin, m.58).

Goles: 1-0, m.35: Messi; 2-0, m.57: Julián Álvarez; 2-1, m.77: Enzo Fernández, en propia meta.

Árbitro: Szymon Marciniak (POL). Mostró tarjeta amarilla a Jackson Irvine y Milos Degenek, de Australia.

Incidencias: encuentro de octavos de final del Mundial de Qatar 2022 disputado en el estadio Bin Ali de Al Rahyan ante 45.032 espectadores.

Qatar 2022: Países Bajos cumplió ante Estados Unidos y avanzó a cuartos de final

 EFE.- Denzel Dumfries, con dos asistencias y un gol, se convirtió en el gran protagonista de la selección de Países Bajos que eliminó a la de Estados Unidos, tras batirla por 3-1 en partido de octavos de final del Mundial de fútbol de Qatar 2022 disputado este sábado en el estadio Khalifa de la localidad de Al Rayyan.

Países Bajos, la eterna aspirante, triple subcampeona del mundo -1974 (liderada por el irrepetible Johan Cruyff), 1978 (sin él) y en 2010, cuando cayó en la final del Mundial de Sudáfrica ante la virtuosa España- y otras dos veces más semifinalista -la última de ellas hace ocho años, en Brasil, donde acabó tercera, en la primera etapa de Louis Van Gaal- no podía dejar pasar la oportunidad de postularse entre las candidatas a levantar la Copa en Qatar. Y esta vez hizo buenos los pronósticos que la señalaban como favorita ante Estados Unidos.



Desde que fue tercera en el primer Mundial de la historia, el de Uruguay 1930, Estados Unidos, que presentaba como mejor clasificación la de cuartos de final de Corea y Japón 2002 -instancia que alcanzó tras eliminar a México-, estaba ante una oportunidad de igualar esa marca. Y, lejos de contemporizar, se lanzó al ataque desde el arranque; en un equipo en el que formaron de inicio el ex barcelonista Sergiño Dest, en el carril derecho, y el valencianista Yunus Musah, indiscutible en el centro del campo con McKennie y el capitán, Tyler Adams.

Fue Christian Pulisic, el ’10’ norteamericano -el que con su gol dejó fuera del torneo a la valiente Irán del portugués Carlos Queiroz-, el que nada más arrancar el partido puso a prueba a Noppert. Gregg Berhalter quiere un equipo con mentalidad ganadora, desea que sus jugadores se diviertan; y que aprendan con la experiencia. Sin temor a nadie. Tomando la iniciativa.

Pero los neerlandeses, con los que formaron de inicio los barcelonistas Memphis Depay -que regresó al ataque del equipo en el tercer y último partido de la fase de grupos, en el que tras derrotar a la anfitriona del torneo la ‘oranje’ certificó su pase a octavos- y Frenkie De Jong, no estaban incómodos cediéndole el balón al ‘Team USA’.

Y en la primera jugada seriamente trenzada, con brillantez, pasando por el catalizador De Jong, el balón acabó llegando a Dumfries, compañero de Sergiño en el Inter, que con un sensacional servicio por la derecha habilitó a Depay para que éste batiese de un martillazo seco a Turner. Antes de festejar el tanto con la estrella emergente del equipo, Cody Gapko (PSV Eindhoven) -que marcó en los tres partidos de la fase de grupos- repitiendo ambos el gesto de girar los dedos en sus pabellones auditivos.



Volvió el equipo de Van Gaal -que ya lleva 19 partidos seguidos sin perder como seleccionador, con una sola derrota en los últimos 47- a dejarle el esférico a los norteamericanos. Y estuvo, por ello a punto de quemarse. Porque, en el 42, Tim Weah, hijo del mítico George Weah, Balón de Oro en 1985 y actual Presidente de Liberia, agarró un zapatazo que puso en serios aprietos a Turner.

Despertaron los holandeses, conscientes quizá de que EEUU, antes de ganarle a Irán, sólo había cedido un empate, de penalti, a la Gales de Gareth Bale, antes de sacarle los colores, con otra igualada a Inglaterra. Y, después de que Gapko estuviese a punto de robarle la cartera a Ream; en otra jugada, menos elaborada, pero muy similar a la del primer tanto, Dumfries centró de nuevo desde la derecha para que esta vez fuese Daley Blind -hijo de otro mito, Danny Blind, exseleccionador de su país- el que, justo antes de que se cerrara el primer acto, colocase el 2-0. Generando una auténtica piña que unió, en su área técnica, a la totalidad de los jugadores naranjas.

Dominio naranja 

En la reanudación y esta vez ya por necesidad, los estadounidenses repitieron el libreto de la primera mitad. Y en los primeros minutos se volcaron sobre la portería rival, con dos ocasiones claras de Ream (m.50) solo, delante de Noppert; y de McKenney (m.53) -que había habilitado a su compañero en la acción anterior-, con un disparo desde fuera del área.

Aunque, en el momento que se abría, Países Bajos demostraba que puede ser letal. En el 61, Memphis volvió a poner a prueba a Turner, que desvió a córner un disparo lejano que apuntaba a la escuadra. Y nueve minutos después, de nuevo el delantero del Barça estuvo a punto de resolver el partido, al cabecear el despeje de Turner a un potente tiro de Koopmeiners.

Berhalter imprimió ritmo a su equipo al meter en el campo a Giovanni Reyna y a Wright, que acortó distancias, tras una gran acción de Pulisic, por la derecha, en el minuto 76.



El partido se animó, porque los estadounidenses se vinieron arriba. Buscaban hacer realidad su sueño. Pero ese sueño se desvaneció sólo cinco minutos después. Un sensacional Blind centró largo desde la izquierda para que, sobre la marcha y en el minuto 81, empalmase con la zurda Dumfries, cerrando el partido y sellando una sensacional actuación personal.

Foto: EFE

Qatar 2022: Suiza derrotó a Serbia y se metió en los octavos de final

EFE.- Por tercera edición consecutiva Suiza superó la fase de grupos, se situó en los octavos de final de una Copa del Mundo en Qatar 2022 y se convirtió en el rival de Portugal, después de superar por 2-3 a la Selección de Serbia, que sigue sin lograr derribar la ronda inicial de un gran torneo.

El equipo balcánico, por tercera vez en una fase final de un Mundial, se dejó gran parte de sus opciones en el compromiso ante Camerún, que le llevó a esta tercera jornada sin margen de error, obligado a ganar a Suiza, para el que bastaba un empate. Lo logró con creces y con cierta superioridad.

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Esta vez no hubo reivindicaciones políticas aunque planeó en el ambiente. Marcó Xherdan Shakiri, igual que Granit Xhaka de origen albano-kosovar que en Rusia 2018 festejaron los tantos ante el cuadro balcánico con el gesto del águila, símbolo de la bandera de Albania.



Marcó el futbolista del Chicago Fire, para abrir el marcador, pero se llevó el dedo índice a la boca para mandar callar. No había tenido protagonismo en Qatar 2022 el centrocampista de 31 años que llegó a jugar en el Bayern Múnich, en el Inter y en el Liverpool además del Stoke City y el Lyon justo antes de emprender su aventura norteamericana.

Fue Shaqiri una de las caras nuevas del equipo de Murat Yakin junto a la del meta Gregor Kobel, que dejó en el banco al fijo Yann Sommer, aquejado de una pubalgia. También en la zaga Fabian Schar por Nico Elvedi.

Serbia puso todo sobre el césped para quebrar el maleficio de la primera fase, donde el conjunto balcánico se suele estancar desde que participa como país independiente. Nunca llegó a octavos en sus dos presencias anteriores. Por eso, Dragan Stojkovic recurrió a Dusan Vlahovic para formar ataque desde el principio con Aleksandar Mitrovic.

No hubo tregua en ningún momento. La clasificación estaba en juego. No era poca cosa para dos selecciones que pretenden agrandar su recorrido en este torneo. El juego fue a tumba abierta. Sin especular.

Se vio en la primera acción del partido cuando el equipo helvético dispuso de una doble ocasión de gol con un tiro a bocajarro de Breel Embolo y, después, tras el rechace del meta Vanja Milinkovic-Savic, de Granit Xhaka que también frustró el portero del Torino.

Respondió Andrija Zivkovic poco después con un tiro desde fuera del área que dio en el palo. Fueron dos avisos. Se abrió el marcador y los goles no cesaron. Primero, con el tanto de Shaqiri que abrió el marcador en una acción que inició Ricardo Rodriguez desde la izquierda y recogió Dbrjil Sow tras un mal rechace de la defensa. Vio a su capitán, escorado. Allí fue el balón. Tiró y alcanzó marcó porque un zaguero despistó a Milinkovic Savic.

Siete minutos tardó en empatar Serbia, con un cabezazo que llevó a la red Mitrovic en una asistencia de Dusan Tadic, y ocho más en remontar. Fue en una pérdida en la salida de pelota de Suiza que provocó una rápida transición balcánica. Tadic se inventó un buen pase interior que no pudo interceptar Silvan Widmer y Vlahovic, que necesita poco para marcar, no falló.

Serbia tenía el partido donde quería. Pero el equipo de Stojkovic ya mostró que el orden no va con él. Le sucedió frente a Camerún, cuando maltrató una ventaja de dos goles que perdió. Le pasó igual ante Suiza. Ni siquiera pudo llegar al descanso con su botín porque el remate de Breel Embolo, solo en boca de gol, a un centro desde la izquierda de Widmer, dejó a la vista todas las carencias defensivas serbias.

Ni siquiera tras el descanso hubo tregua. El vaivén de un área a otra prosiguió. Lo aprovechó Suiza en una gran acción, coral, de su ataque que terminó con un pase de espuela de Ruben Vargas hacia Remo Freuler, que batió por tercera vez a Vanja Milinkovic Savic.

Dragan Stojkovic retiró a Vlahovic y sacó a Luca Jovic. También a un desaparecido Sergej Milinkovic-Savic por Nemanja Maksinovic y a Milos Veljkovic por Nemanja Gudelj.



Trató Serbia de acaparar el balón y arrinconar a Suiza, que encontró el orden con la presencia de Denis Zakaria y Edimilson Fernandes. El tiempo jugó en contra del cuadro balcánico, que pudo encajar un golpe mayor en una ocasión de Embolo, solo a puerta vacía, que lanzó la pelota alto.

Suiza no vio peligro a su clasificación, aunque por la agónica y sorpresiva de Camerún ante Brasil se quedó a un gol de ser líder de zona y ‘evitar’ a Portugal en octavos de final. Serbia se enredaba en acciones precipitadas sin destino y acabó desquiciada, tensionada y, en definitiva, eliminada del Mundial de Qatar 2022.

Foto: FIFA

Qatar 2022: Uruguay reacciona tarde y queda fuera del Mundial

Uruguay se queda en el trayecto / Foto: FIFA

Iñaki Dufour, Al Wakrah (EFE).- Al límite, al borde del fracaso, la selección de Uruguay resurgió demasiado tarde, eliminada por un gol a última hora de Corea del Sur para culminar su fracaso en el Mundial de Qatar 2022, víctima de su propia falta de ambición en las dos primeras jornadas, irremediable con su triunfo de este viernes ante Ghana, sin entender que necesitaba más de dos tantos para avanzar a los octavos, sin intuir que el penalti que obvió el árbitro sobre Darwin Núñez sería después definitivo.

En el minuto 91, en el partido entre el conjunto asiático y Portugal, en el 86 en el duelo entre Uruguay y Ghana, cambió todo para el conjunto celeste, entre los gestos de desesperación de Diego Alonso a sus futbolistas, las lágrimas de Darwin Núñez, la desolación de Luis Suárez… La imagen de una victoria que fue realmente una derrota; la previsible resolución del despropósito que ya anunció Uruguay en las dos primeras citas.



No le bastó el triunfo. Ni reencontrarse consigo mismo, con su carácter, con su ambición, superviviente a una pena máxima que cometió y paró Sergio Rochet e incontestable después, con dos zarpazos definitivos de Giorgian de Arrascaeta a los que ya no hubo oposición posible de Ghana. Incontestable en su partido. No en el grupo. A la misma hora, Corea del Sur lo eliminó frente a Portugal. También al conjunto africano.

De nuevo, en los once metros, en una pena máxima, como en 2010, en los cuartos de final de Sudáfrica, estrelló sus expectativas el conjunto africano, sobrepasado desde entonces por la parada del guardameta, por la presión, por las circunstancias y por un equipo que jamás desiste, como ya anunció Luis Suárez en la víspera, y que tiene futbolistas capaces de proponerse lo que quieran cuando están sobre el terreno de juego, como De Arrascaeta.

Datos del partido: Uruguay vs Ghana

El mejor ’10’ del campeonato brasileño, infrautilizado hasta este viernes por Diego Alonso en Qatar 2022, impuso sus goles y su pegada con la naturalidad de un conjunto que, por propio demérito, había surcado las dos primeras jornadas como un colectivo menor, cuando no lo es, como demostró en cuanto se desprendió de la opresión táctica y del miedo, cuando se decidió a jugar mucho más de lo que lo había hecho en tres horas de juego.

Sin margen para la prudencia, sin espacio para el temor, liberado de los complejos, Uruguay transformó su actitud ofensiva. Una instantánea, del primer minuto, ilustró la diferencia, con todo el equipo celeste en el otro campo a la presión sobre la salida de balón de su adversario, con centrocampistas y delanteros más allá del último tercio, con la defensa en la línea de medio campo, con la expresividad de esa foto para demostrar la nítida diferencia.



Nada que ver con lo que fue -ni quiso aparentar ante Portugal- en las dos primeras jornadas del Mundial 2022, el motivo por el que su supervivencia pendía de un hilo. Por una simple cuestión de ambición, tan esencial en sí misma a la selección uruguaya. Y de creer en sí misma, más allá de las palabras de las conferencias de prensa. Un hecho irrebatible. Y una esperanza a la que se agarró Uruguay para pensar de verdad en que tenía una oportunidad.

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No fue ninguna garantía. Ni en un Mundial ni en cualquier partido. Pero fue un paso adelante que se merecía a sí misma Uruguay, sometida, de pronto, a su enésima prueba de vida, rebasado el primer cuarto de hora. Está en el debe y en el haber del portero Sergio Rochet. Suyo fue el fallo, primero, al no atajar un balón que debía haber terminado en sus manos desde cualquier perspectiva posible en este nivel, y suyo fue el penalti que determinó el árbitro en la revisión televisiva. Suya, también, fue la parada con la que revivió su equipo.

No ha olvidado Ghana, jamás quizá lo hará, el penalti que falló Asamoah Gyan en los cuartos de final de 2010 contra Uruguay en el último instante de la prórroga, aquella pena máxima que aún desvela, entristece y enrabieta al país. La tensión latente sobre el terreno es una evidencia. También los abucheos a Luis Suárez, por aquella mano para la eternidad. En parte, este viernes rememoró ese momento, divisó el abismo y cayó sin remedio a él.

La secuencia de acontecimientos lo apabulló. Del penalti, fallado en el minuto 20 por Andre Ayew, a la descomposición hubo minutos. Un renacimiento para el primer campeón del mundo, que percibió la catástrofe en sí mismo, pero después en su adversario. Y reaccionó con una determinación incontenible, pero también con el fútbol y con el desborde que le había faltado, conectados en los dos goles con los que De Arrascaeta fulminó a Ghana.

El 0-1, en el minuto 26, fue un contragolpe promovido por Valverde, continuado por Darwin Núñez, permitido por la combinación de errores en el despeje de dos defensas dentro del área, controlado y rematado por Luis Suárez, no del todo parado por Zigi y remachado en última instancia, a centímetros de la línea, con la cabeza, realmente con el alma, por el ’10’ celeste, que liberó expresivamente toda la rabia contenida en los jugadores y en el técnico.



El 0-2, unos momentos por encima de la media hora, fue otra combinación coral, que definió de nuevo De Arrascaeta con una bonita volea con la derecha. También surgió todo de Valverde, que conectó entre líneas con Pellistri, éste a su vez con Darwin Núñez al borde del área, que a su vez, a su lado, enlazó con Luis Suárez, que más a izquierda, encontró al rematador. Un golazo. No fue suficiente.

Porque, siempre estuvo en el filo en el otro duelo que también le afectaba. Necesitaba un gol más Uruguay para no mirar de reojo al otro duelo. Un tanto de la selección asiática, en el 1-1 que lucía en el otro partido del grupo contra Portugal, la mantenía en vilo, mientras el árbitro obvió un penalti que pareció muy claro a Darwin Núñez, con revisión incluida en el monitor, Pellistri perdonó el 3-0, Valverde lanzó una potente volea… Y Corea la eliminó.

Ficha técnica:

0 – Ghana: Zigi; Alidu, Amartey, Salisu, Rahman; Thomas, Abdul Samed (Kyereh, m. 72); Kudus, Andre Ayew (Bukari, m. 46), Jordan Ayew (Sulemana, m. 46); e Iñaki Williams (Semenyo, m. 72).

2 – Uruguay: Rochet; Varela, Giménez, Coates, Olivera; Pellistri (De la Cruz, m. 65), Bentancur (Vecino, m. 35), Valverde, De Arrascaeta; Darwin Núñez y Luis Suárez (Cavani, m. 65).

Goles: 0-1, m. 26: De Arrascaeta. 0-2, m. 32: De Arrascaeta.

Árbitro: Daniel Siebert (Alemania). Amonestó a los uruguayos Darwin Núñez (m. 20) y Luis Suárez (m. 60).

Incidencias: partido correspondiente a la tercera y última jornada del grupo H del Mundial Qatar 2022, disputado en el estadio Al Janoub ante 43.443 espectadores.

Foto: FIFA

Qatar 2022: Corea del Sur sorprende a Portugal y pasa a octavos

Corea del Sur sella su pase / Foto: FIFA

EFE.- La selección de Portugal alcanzó el objetivo marcado por Fernando Santos y sus pupilos, pasar a octavos de final como primeros de grupo para disponer de un día más de descanso, pero lo hizo con una triste derrota ante la Corea del Sur, que nunca se rindió y acabó encontrando el premio en la prolongación con un tanto de Hwang Hee-Chan tras una galopada de su líder Son Heung-Min.

Uruguay, pese a ganar en el otro partido del grupo a Ghana, acabó quedando por detrás del equipo asiático al haber marcado menos goles. Los surcoreanos se suman así a la fiesta de Japón y del fútbol de todo el continente. Fue el premio a su esfuerzo infatigable, a su fe, a su corazón, a todas esas cualidades que atesoran desde el trabajo, la humildad y la modestia.



Cuajó un partido muy pobre el cuadro luso. Con el pase garantizado tras el segundo encuentro y conocedor del triunfo de Uruguay ante Ghana, hasta una derrota le mantenía en la primera plaza del grupo H. Se limitó a cumplir el expediente sin más. Le faltó concluir este cuarteto con tres victorias. Pero también aprovechó para dar descansos y ofrecer minutos a los menos habituales.

Fue de más a menos Portugal. Comenzó enchufado intenso, peligroso por las bandas, hasta certero con el tempranero tanto de Ricardo Horta, una de las muchas novedades planteadas por Fernando Santos. Pero poco a poco fue cayendo en el conformismo y estuvo en varias fases a merced de un rival que se lo jugaba todo.

Datos del partido: Corea del Sur vs Portugal

Esa carencia de necesidad y el conformismo de los lusos permitió a Corea del Sur ir a más. Con su habitual espíritu quisieron sus jugadores hacer honor a su apodo ‘Guerreros Taeguk’ y lo certificaron en la prolongación ante el delirio de su numerosa hinchada que se reunió en el estadio Ciudad de la Educación.

Consciente del peligro que corrían los advertidos de sanción, Ruben Días, Joao Félix y Bruno Fernandes, así como el desgaste de jugadores como Bernardo Silva, Fernando Santos formó con un once alternativo, en el que apenas figuraban, entre los titulares, Diogo Costa, Pepe, Joao Cancelo, pero como lateral zurdo, Ruben Neves y Cristiano Ronaldo.

Todo el cóctel funcionó de inicio con Diogo Dalot y Joao Cancelo muy profundos por las bandas. El primero, tras recibir de Pepe en profundidad, no tardó en dar la posibilidad a Ricardo Horta de abrir el marcador y en castigar la endeblez atrás del equipo que dirige el también luso Paulo Bento, sentado en la grada sufriendo sin poder ayudar a sus jugadores tras ser expulsado después del anterior partido por protestar insistentemente al colegiado.

Pero no tuvo continuidad Portugal. Pese al esfuerzo en la batuta de Ruben Neves, con Vitinha y Joao Mario intermitentes y Cristiano Ronaldo demasiado solo y con escasa participación, los jugadores surcoreanos, como hicieron los japoneses ante Alemania y España, se fueron creciendo.



El mallorquinista Lee Kang-In, infatigable en la movilidad, y el referente y capitan surcoreano Son Heung-Min, empezaron a ofrecerse y a crear inquietud a la zaga portuguesa, en la que Pepe y Antonio Silva formaron un duelo veterano-joven interesante pero que no pudo impedir que en un saque de esquina el balón rebotase en la espalda de Cristiano Ronaldo y se quedara casi a placer para que empatara el encuentro Kim Young-Gwon.

Volvía a creer Corea del Sur. Y de qué forma. Con una hora por delante, ante una Portugal a medio gas lo podía conseguir. Un gol, si Uruguay no ampliaba su cuenta, le daba la victoria y le disparaba a los octavos.

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Portugal, con la calidad que atesora, aún así puso en peligro al meta Kim Seung-Gyu, pero sin la contundencia imprescindible ni la insistencia que sí que comenzó a tener Corea del Sur con el paso de los minutos.

Con Corea a lo suyo, tan claro vio Fernando Santos que el liderato no peligraba que retiró del césped a Cristiano Ronaldo a los 65 minutos dentro de un triple cambio para dar más minutos a Rafa Leao, Palhinha y Andre Silva.

Lo intentaron los jugadores asiáticos, pero de forma un tanto precipitada. Quisieron aplicar tanta velocidad a sus acciones y salir tan rápidos que cometieron demasiados errores, pero en una de las contras, ya en la prolongación, Son Heung-Min sacó los galones de líder, se plantó en las inmediaciones del área lusa y mandó un balón preciso a Hwang Hee-Chan, que no lo desperdició.



Tuvo que esperar todo el equipo surcoreano reunido en el centro del campo prácticamente diez minutos a que terminara el partido de Uruguay y Ghana. La tensión y los nervios dejaron paso a la felicidad plena de los futbolistas, la expedición entera, que se fue al fondo donde estaba la mayoría de sus seguidores para festejar el éxito.

Ficha técnica:

2 – Corea del Sur: Kim Seung-Gyu; Kim Moon-Hwan, Kwon Kyung-Won, Kim Young-Gwon (Son Jun-Ho, m.81), Kim Jin-Su, Hwang In-Beom, Jung Woo-Young, Lee Kang-In (Hwang Ui-Jo, m.81), Lee Jae-Sung (Hwang Hee-Chan, m.65), Son Heung-Min y Cho Gue-Sung (Cho Yu-Min, m.93).

1 – Portugal: Diogo Costa, Dalot, Pepe, Antonio Silva, Joao Cancelo, Ruben Neves (Rafael Leao m.65), Matheus Nunes (Palhinha, m.65), Vitinha (William Carvalho, m.82), Joao Mario (Bernardo Silva, m.82), Ricardo Horta y Cristiano Ronaldo (Andre Silva, m.65).

Goles: 0-1, M.5: Ricardo Horta. 1-1, M.27: Kim Young-Gwon. 2-1, M.91: Hwang Hee-Chan.

Árbitro: Facundo Tello (Argentina). Amonestó a Lee Kang-In (m.36) y Hwang Hee-Chan (m.92).

Incidencias: Partido de la tercera jornada del grupo H disputado en el estadio Ciudad de la Educación ante 44.097 espectadores.