Regreso de Dembélé tardará más de lo esperado

AP.- Barcelona tendrá que esperar un poco más para contar con Ousmane Dembélé, que abandonó la práctica del lunes por un dolor muscular en la pierna derecha.

El delantero francés se encontraba en las últimas etapas de su recuperación tras una lesión de muslo que le ha impedido jugar desde noviembre.

La ausencia preocupa al Barcelona que había esperado con ansia el regreso de su atacante desde que Luis Suárez se lesionó a comienzos del año. Sin embargo, la ausencia será más larga de lo esperado.

El Barça ocupa el segundo sitio de La Liga española, tres puntos debajo del Real Madrid..

Ansu Fati lideró el triunfo del Barcelona

AS.- El Barça de Setién es un adolescente que está en un proceso de crecimiento que se podría resumir en el rendimiento de Ansu Fati, otro proyecto tan incontrolable como prometedor, que decidió el duelo ante el Levante con dos goles para que el Barça ganara por 2-1 y siga la estela del Real Madrid en un partido que tuvo de todo. Una primera parte para entusiasmarse y una segunda en la que los blaugrana volvieron a perder el control de un partido que tenían sentenciado y se encomendaron a su portero para acabar pidiendo la hora.

Después de la victoria del Madrid ante el Atlético al Barça le quedaban tres opciones en su partido contra el Levante: ganar al estilo de toda la temporada en plan patada a seguir, fracasar o bien ganar convenciendo de que la apuesta de Setién tiene recorrido. Todo se quedó a medias. Están en el camino, pero falta cocción. Como en la adolescencia.

A fuerza de experimentar el sistema de ensayo-error, Setién parece que va dando con la tecla que no es ni más ni menos que una versión ambiciosa del concepto anterior. Ante el Levante no es que mantuviera la defensa de cuatro olvidando lo de los tres centrales, sino que incluso apostó en defensa por un doble pivote en defensa con Rakitic apoyando a Busquets para capar cualquier intento del Levante de salir a la contra.

Asentado el centro del campo y la retaguardia, el resto era cosa de Messi, que tuvo media hora de escándalo. Desbordó en la banda, creó en el centro y remató, sin suerte, en punta. Y además, ha encontrado en Ansu Fati un socio. Que no es poca cosa. Para ser socio de Messi no basta con ser sensacional, hay que tener ese intangible que hace que Su Majestad te bendiga. Y ahí está Ansu Fati. Probablemente, Ansu no es el mejor jugador que ha jugado con Leo, como no lo era Pedro, pero despunta un brote que ilusiona.

Con un Barça intenso en la presión y bien ordenado en el repliegue, la primera parte fue estupenda para los de Setién, que únicamente echaron en falta colmillo en el área para matar el partido. Griezmann se movía y llegaba con claridad, pero falló de cara a puerta ante las internadas de un Semedo desatado que incluso disparó al travesaño en una de las mejores primeras partes que se le recuerdan de blaugrana.

De la mano de Semedo, de Griezmann y, especialmente, de Ansu, el Barça recuperó la verticalidad con un Messi ejerciendo de quarterback y repartiendo pases que el joven extremo de 17 años aprovechó para marcar dos goles en dos minutos cuando se superaba la media hora de partido.

Con el partido perfectamente encarrilado, le quedaba al Barcelona aprobar la asignatura de defenderse con el balón, matar el partido y no dejar que el Levante le creara dudas. Esa materia que disgustó a Setién en ciertos pasajes del partido contra el Leganés el jueves pasado. Y volvió a suspender.

A base de paciencia, el Barça quiso dominar el partido esperando a que la pelota llegara a Ansu o Messi para dar el picotazo definitivo ante un Levante que tuvo la oportunidad de acortar distancias en un momento en el que el Barça se fue del partido tras un saque neutral. Rochina, con todo a favor envió la pelota a las nubes.

A partir de ahí, el Levante vio que el Barça era débil atrás y Ter Stegen se tuvo que lucir ante Morales. Los blaugrana no lograban dormir el duelo y el equipo blaugrana volvía a fiar su suerte al portero alemán, que en el minuto 66 evitó el gol de Hernani. Para entonces, Piqué ya había visto la amarilla que daba la sensación de estar buscando desde el inicio del partido.

Para tratar de asentar el juego blaugrana entró Sergi Roberto por Griezmann y Arthur por De Jong mientras el equipo local, Messi se obsesionaba con anotar y Ansu por completar el triplete, mientras que los de Paco López no se rendían y seguían poniendo a prueba al guardameta alemán, que tenía más trabajo que Aitor.

Fue incapaz el Barcelona de mantener su portería a cero ante el asedio de los visitantes y Rochina, en el descuento puso el susto en el cuerpo de los culés al marcar desde la frontal el gol que se merecía un Levante valiente que acabó por hacer sufrir a un Barça que sigue creciendo como el adolescente Ansu, al que se aferró para seguir persiguiendo al Madrid.

Foto: Reuters.

El Mallorca pierde en casa contra el Real Valladolid

Prensa Mallorca.- Un gol de Ünal en la segunda parte da los tres puntos al Real Valladolid. Un partido sin muchas ocasiones en lo que ha sido la primera derrota del año para el RCD Mallorca en Son Moix (0-1).

Vicente Moreno ha realizado dos cambios en el once respecto a la derrota en el Reale Arena. Han entrado Salva Sevilla por Aleix Febas, después de la baja por enfermedad la semana pasada, y Joan Sastre sustituyendo a Fran Gámez en el lateral derecho. Un once muy reconocible en los últimos partidos por el técnico bermellón.

Ha sido el RCD Mallorca el que ha entrado mejor al partido realizando buenas triangulaciones con Baba como hombre brújula, pero el Real Valladolid es el que ha inquietado primero al portero contrario. Un cabezazo de Ünal que ha detenido Manolo Reina en dos tiempos.A partir de ahí los de Pucela han dominado el juego y se han acercado, sin peligro real, al área bermellona.

En el minuto 28 ha llegado la jugada polémica de la primera parte. Un gol bien anulado a Dani Rodríguez debido a que, en la jugada del gol, el balón había salido completamente por línea de fondo. No ha gustado al cuerpo técnico de Vicente Moreno cómo se ha gestionado la jugada. La decisión del VAR y dejando que el Valladolid sacase rápido mientras los locales aún celebraban el gol y no estuvieran preparados. Tras las protestas, el segundo entrenador del Real Mallorca, Dani Pendín, ha sido expulsado.

Después, el balón no ha tenido un dominador claro. Muchos acercamientos por parte de ambos equipos, pero las de mayor peligro en las botas de los jugadores bermellones. El Cucho Hernández y Dani Rodríguez lo han intentado desde fuera del área sin encontrar portería. Con pocas ocasiones claras y con muchas interrupciones se ha llegado al descanso con empate a cero en Son Moix.

La segunda mitad ha arrancado con una ocasión para cada equipo. Sergi Guardiola y Salva Sevilla han sido los encargados de poner a prueba a los porteros, pero sin mucho peligro. En el minuto 49 ha llegado la lesión de Antonio Raíllo. Tras una carrera se ha dolido del tobillo y en su lugar ha entrado el capitán del Real Mallorca, Xisco Campos.

En el minuto 55 el Real Valladolid se ha adelantado en el marcador en una jugada individual de Sergi Guardiola por banda y, con un buen centro, Ünal ha rematado de cabeza al fondo de la red. Vicente Moreno ha reaccionado al gol con la entrada de Kubo y Pozo buscando frescura en ataque.

Los locales han empezado a crear peligro sobre la portería de Masip con centros laterales y buenas acciones individuales, tanto de Kubo como de Pozo. En las botas del propio Kubo ha estado el empate después de un buen chut que ha salido muy cerca del palo izquierdo de Masip.

En los siguientes minutos el Real Mallorca ha estado cerca de conseguir el empate con acciones peligrosas pero sin obtener recompensa. Con el 0-1 se ha llegado al final del partido y, a pesar de la insistencia local en los minutos finales, los tres puntos vuelan a Valladolid.

RCD Mallorca: Reina, Lumor, Valjent, Raíllo (49’), Sastre (70’), Baba, Salva Sevilla, Dani Rodríguez (58’), Lago Junior, Cucho Hernández, Ante Budimir

Suplentes: Fabrico, Pedraza, Xisco Campos (49’), Pozo (70’), Take Kubo (58’), Abdón, Febas

Real Valladolid: Masip, Moyano, Kiko Olivas, Salisu, Raúl Carnero, Óscar Plano (87’), Alcaraz, Míchel, Toni Villa (71’), Ünal (90’) y Guardiola

Suplentes: Samu Pérez, Antoñito, Javi Sánchez, Fede San Emeterio (90’), Hervías (71’), Waldo (87’) y Sandro

Goles: Ünal, 0-1 (56’)

Foto: Prensa Mallorca.

Darwin Machís marcó en triunfo del Granada contra el Espanyol

Prensa – Agencia Carabobeña de Noticias 

Granada remontó ante Espanyol 2-1, en juego donde el vinotinto Darwin Machis aportó una diana en la jornada 22 de la en la jornada 22 de la Liga española.

Los goles del partido fueron anotados por Raúl de Tomás (26′ penal), Machis (38′) y sumó para el triunfo Carlos Fernández (46′).

Fue un triunfo que deja a Granada provisionalmente en la décima casilla con 30 puntos, mientras y la alegría de sus seguidores que plenaron el estadio Nuevo Los Cármenes.

Espanyol sigue en crisis, último de la tabla con olor a «formol» con apenas 15 unidades.

Granada remontó ante Espanyol

La escuadra catalana abrió la cuenta a los 26′ por intermedio de Raúl de Tomas, cuando cobró una pena máxima.

El portugués Domingo Duarte cometió la falta dentro del área, aunque el local protestó la sentencia,

Aunque la escuadra «perica» tuvo otro par de ocasiones de aumentar la cuenta, fue Machís el que pudo emparejar al recibir dentro del área un pase de Carlos Fernandez y batir por bajo al portero Diego López.

Otro que destacó fue el volante venezolano Yangel Herrera, quien jugó completo, mientras que su compatriota fue extraído a los 69 minutos.

El tanto que a la postre le dio el triunfa a la oncena andaluzasalió de los pies de Machís, quien robó la esférica al Brasileño Naldo Gomez, gestó con una sensacional jugada asistió a Carlos Fernández para el 2-1 cuando apenas corría 15 segundos del arranque de la etapa complementaria.

Fue el tercer tanto de la temporada para Machís y los tres puntos, además de la asistencia que a la postre le brindó el noveno triunfo a su club.

Foto: Agencia Carabobeña de Noticias

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El Real Madrid vence al Atlético de la mano de Benzema y Vinícius

Prensa – Diario Marca

Vinícius Junior tiene un problema de gol, pero su calidad no se discute. Pocos jugadores tienen su capacidad para romper al rival más cerrado. El derbi le ofreció un desafío a su altura y respondió de forma notable, encontrando un pasillo minúsculo por donde servir a Mendy y romper al Atlético, siempre fiero en el Bernabéu. Ni las ausencias desfiguran al equipo rojiblanco, que nunca perdió la cara al partido.

De un tiempo a esta parte, los derbis del Bernaéu se juegan a lo que decide Simeone. Quizá por eso se le silba tanto y se le dedican cánticos en el estadio enemigo. Ni siquiera la plaga de bajas que desfiguró la alineación del Atlético cambió el descorado de igualdad de cada derbi. Zidane repitió el dibujo de la Supercopa, con cinco centrocampistas más Benzema, que en la práctica viene a ser como jugar con seis medios. El desborde quedaba para los laterales, asunto sencillo de controlar para un equipo tan bien parado atrás como el Atlético.

En la primera mitad del partido quien más y mejor llegó fue el Atlético. Mendy tuvo que acudir como en Pucela para rebañar un gol de la bota de Correa, tras un error de Benzema en zona defensiva. Vamos, por estar donde no debía. El propio Correa persiguió una colada de Vitolo y estrelló su remate en el poste. El canario disfrutó con la libertad de movimientos, por detrás de Morata, que le dio su técnico. Saúl también probó con un remate al lateral de la red tras un córner. Y reclamó un penalti por derribo de Casemiro, que pareció más un traspiés que un derribo. ¿Qué ofreció el Madrid a cambio? Control sin llegada. Más allá de un remate de Ramos pifiado tras un error de marca en un córner, el único tiro entre los tres palos del equipo de Zidane vino sobre el descanso, un tiro de Modric inocente, bien blocado por Oblak.

El reconocimiento de que el asunto no funcionaba fue el cambio doble de Zidane: Lucas y Vinícius por Isco y Kroos. De superpoblar el centro del campo a abrir las bandas. Al minuto de la continuación ensayó Valverde, bien replicado por Oblak. Y si el Madrid metió delanteros, el Cholo se quedó sin ariete. Morata se retiró, renqueante y silbado, para dejar a Correa de náufrago, a ver si cazaba un balón largo con su velocidad.

Estaba la partida en tablas a la espera de que in alfil rompiera en diagonal. Lo normal es que hubiera sido Vinícius. Participó el brasileño descubriendo el pique de Mendy, al espacio, perfecto, como el servicio del lateral y la finalización de Benzema. ‘Vini’, al atraer la atención de la zaga, descifró el acertijo como nadie. Un 1-0 ante el Atlético es un tesoro.

El Madrid se sintió cómodo.con viento a favor. Felipe y Oblak tuvieron que emplearse para anular las acciones de Benzema y Vinícius. Además, el Atlético acusó la desventaja y perdió pujanza, sobre todo en la presión. Los partidos son largos y tantas ausencias suelen acusarse. Con un gol en contra decidió el Cholo quitar a Vitolo. Cierto es que había perdido gas, pero siempre es llamativo restar calidad en el tramo final. Entró Carrasco, recién refichado, y dos minutos después metió a Camello para quitar a un pivote, Thomas, lo que parecía más lógico.

A la espera de una contra, el Bernabéu rumiaba algún susto final y recibió entrega defensiva de su equipo. Sin mucho gol, porque no lo tiene, el Madrid es una roca, y la prueba fue el despliegue de Valverde, conmovedor, en el 80′ que puso en pie al graderío. Esa entrega que siempre enamoró al Bernabéu, y que no todos entienden. La plenitud del ‘Pajarito’, con esas botas de siete leguas con las que llega a cualquier rincón del campo, clausuró un derbi gobernado por la fortaleza del Madrid. Un bloque de granito.

Foto: Diario Sport.

Francisco Trincao llegó a un acuerdo con el Barcelona hasta el 2025

Prensa Barcelona.- El FC Barcelona y el SC Braga han llegado a un acuerdo por el traspaso del jugador Francisco Trincao, que se incorporará a la disciplina azulgrana el día 1 de julio de 2020.

El coste de la operación es de 31 millones de euros y el jugador firmará contrato con el club para las próximas cinco temporadas, hasta el final del curso 2024/25, con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros.

Juventud y talento para la delantera

Francisco Trincao, de 20 años, nació el 29 de diciembre de 1999 en Viana do Castelo (Portugal). Inició su carrera en las categorías inferiores del Vianense y el Oporto, hasta que llegó a las filas del Sporting de Braga. El 28 de diciembre de 2018 debutó con el primer equipo del conjunto portugués, en un partido de Copa de la Liga ante el Vitoria FC, y desde entonces, ha seguido con su progresión hasta asentarse en el primer equipo.

Desde su debut, Trincao ha disputado 29 partidos con el primer equipo del Braga, en los que ha anotado 3 goles (dos en la Liga y uno en la Europa League). Esta temporada se ha consagrado como un jugador importante en el conjunto portugués y ha disputado un total de 21 encuentros, en los que ha marcado tres goles y ha repartido seis asistencias.

En cuanto a la selección, el extremo ha participado con la selección portuguesa sub-18, la sub-19, la sub-20 y actualmente juega con la sub-21. Con la sub-19 se proclamó campeón de la Eurocopa sub-19 en 2018 y fue, además, el máximo goleador del torneo (5 goles) y el máximo asistente (3).

Extremo hábil con buena pierna izquierda

En cuanto al estilo de juego, el joven portugués puede jugar en cualquier posición de la delantera, aunque especialmente lo hace como extremo, tanto en la derecha a pierna cambiada (es zurdo) como en banda izquierda. Se trata de un jugador rápido y muy hábil que dispone de una gran técnica en su pierna izquierda, con una buena visión de juego y facilidad para repartir asistencias, además de un buen disparo. El nuevo jugador azulgrana a partir del 1 de julio también dispone de un muy buen regate que le permite ser imprevisible para las defensas rivales.

Foto: Prensa Barcelona.

El Barcelona goleó para clasificar a cuartos

Mundo Deportivo.- El Barça ya está en cuartos de final de la Copa del Rey después de golear al Leganés, que pese al aparatoso 5-0 tuvo sus opciones en un buen primer tiempo pero le falto acierto delante para poner en aprietos al conjunto barcelonista. Griezmann encarriló la eliminatoria muy pronto, a los tres minutos, y un gol de estrategia de Lenglet a centro de Messi en un córner dejó el partido visto para sentencia. Un doblete de Messi y un gol de Arthur redondearon la goleada.

El Barcelona de Setién dio un paso adelante. Recuperó la costumbre de golear en el Camp Nou y, además, mantuvo el ‘cero’ en la portería. Dio la impresión de estar en ese proceso que define su entrenador de estar asumiendo conceptos y jugó una primera parte de muy buen nivel. Exhibió voluntad de jugar siempre desde atrás, presionó con intensidad y tuvo el balón y lo movió con velocidad. Además, buscó más los espacios y fue vertical y profundo.

Pero, ojo, también hubo sustos: el Leganés desaprovechó algunas ocasiones peligrosas que generó tras algunas pérdidas peligrosas del conjunto barcelonista en zona defensiva. Aun así, el balance del juego es esperanzador para el Barça.

Los jugadores se sintieron más cómodos en el 4-3-3 al que regresó Setién, con Griezmann de ‘nueve’. A los tres minutos, el ‘Pequeño Príncipe’ francés aprovechó una gran internada de Semedo, que recogió un gran pase de Messi y asistió a Griezmann en el corazón del área. El francés controló el balón y lo cruzó lejos del alcance de Cuéllar.

El juego azulgrana fue dinámico, con movilidad rápida de balón y con gran intensidad, sobre todo en la primera media hora, y con desmarques en busca de mayor verticalidad. El juego interior, siempre con Messi activo, pretendía abrir huecos por las bandas para Semedo por la derecha y Ansu o Jordi Alba, cuando el joven delantero se metía por dentro, por la izquierda. Una de estas subidas del lateral acabó en centro y gol que fue anulado por supuesto fuera de juego al recibir en el área.

Messi-Lenglet: la estrategia

También el juego a balón parado fue un activo que el Barcelona explotó. Messi buscó repetidamente a Lenglet, incorporado al ataque en faltas y córners. Tras dos intentos en sendas faltas, Messi finalmente encontró al central francás a la salida de un córner: sacó al primer palo, allí Lenglet peinó hacia atrás, al más puro estilo Alexanko, y marcó el 2-0.

El Leganés, por su parte, no viajó de turismo. Nada más empezar, antes de los 30 segundos, había tratado de sorprender a Ter Stegen con un chut de Braithwaite que impactó en el poste por su parte exterior. El conjunto pepinero fue agresivo en la defensa e intentó desplegarse en contragolpes en cuanto conseguía robar el balón, beneficiado en parte por los riesgos que el conjunto azulgrana asumió en la salida de balón: excepto algún pase largo de Ter Stegen, el Barça siempre trató de salir desde atrás pese a la presión alta del rival.

De hecho, en el primer tiempo remató tanto como el Barça en el primer tiempo o incluso más, con chuts de Braithwite, Aitor Ruibal o Roque Mesa. Ruibal tuvo que detener uno de Ruibal tras una pérdida de Busquets en la frontal del área.

La sentencia

Messi puso el tercero cuando el ritmo del partido había decaído, en la segunda parte. El Leganés, que pronto empezó a dosificar jugadores, había empezado ya a pensar en el partido de Liga del fin de semana el Barça controlaba completamente. Tenía, tenía y tenía el balón, sin la chispa de la primera parte, cuando De Jong aprovechó que el Leganés había subido líneas para encontrar un espacio entre la defensa por el que mandó un pase espectacular a Messi, que hizo un recorte y remató. El balón pegó en Tarín y entró.

Cuando llegaron los cambios, hubo pruebas por parte del Barcelona. Una de ellas, curiosa: De Jong se puso como extremo derecho en la fase final del partido, cuendo Arthur entró por Griezmann. El brasileño logró en una jugada en que Cuéllar despejó un remate de Ansu y Awaziem el segundo remate, de Messi. Al tercer remate fue la vencida y Arthur logró el 4-0. El quinto, obra de Messi, ya como ‘falso nueve’, tras recoger un pase de Rakitic y recortar a Cuéllar.

Foto: Mundo Deportivo.

El Barcelona recibe al Leganés con la obligación de avanzar en la Copa del Rey

Jordi Blanco (ESPN).- Sin tiempo para lamentaciones, enfrascado el club en el fichaje de un sustituto para Luis Suárez que aún escribirá varios capítulos y en un operación salida que provoca pasmo, el Barcelona de Quique Setién recibe al Leganés del Vasco Aguirre en un duelo para nada funcionarial o de paso, jugándose tanto el pase a los cuartos de final de la Copa como un crédito que el derrumbe en Valencia dejó muy en entredicho.

Recibido con los brazos abiertos por el entorno azulgrana, el nuevo entrenador ha tardado apenas tres partidos en comprender la realidad de un equipo maltrecho y al que le cuesta horrores cambiar los hábitos adquiridos en los últimos años para implantar una idea que proclamó en su presentación “irrenunciable” y que con el paso de los días da la sensación de no ser ya tan intocable.

El Barsa necesita ganar, precisa gustar y urge de reencontrar si no su mejor versión sí, por lo menos, una acorde con lo esperado. Una imagen en la que el cálculo tan manido de la posesión no se dispare al escenario y que muestre mayor capacidad resolutiva, una imagen en la que no haya “pases inútiles y sin sentido” como denunció el propio técnico en Mestalla, consciente de que la paciencia del hincha en el Camp Nou nunca ha sido eterna. Y menos en la situación actual.

Entendiéndose que tanto Setién como Aguirre moverán varias piezas en la alineación de Barça y Leganés, mientras para el entrenador mexicano el choque no es para nada trascendental en sus objetivos de la temporada (centrada únicamente en la salvación liguera), para el azulgrana se comprende innegociable puesto que sin ser la Copa un título necesario (siempre por detrás de Champions y Liga), padecer una eliminación en el Camp Nou ante un rival que cuenta por derrotas sus tres visitas significaría un fracaso en toda regla… Y la puerta de entrada a una crisis mayúscula..

El Real Madrid asalta el liderato

Prensa Diario Marca

Sufrió el Madrid como se esperaba para llevarse los tres puntos de Zorrilla y escaparse en el liderato. Se estrelló durante hora y cuarto con la firmeza pucelana hasta que apareció otro héroe inesperado. Nacho, con un espléndido cabezazo en el 78′, hizo bueno el plan. El Madrid se planta en el derbi con autoridad, seguro en defensa y capaz de aprovechar las ocasiones (escasas) que genera.

La ocasión de dar un golpe en la mesa de LaLiga mostró una nueva versión de Zidane, indescifrable. Presentó un equipo con poco área, con Isco en la punta del centro del campo y Rodrygo junto a Benzema. Además, ausentes los extremos (Carvajal, Vinícius y Marcelo), tampoco se abrían más opciones que la combinación en corto o el balón parado. Pudo salirle de lujo en la primera (y única) llegada clara del primer tiempo, el golpe franco de Kroos y el remate de Casemiro. El VAR tiró la línea, revisó músculos, tendones y huesos para determinar que el brasileño estaba en fuera de juego y mantuvo el 0-0.

El tanto tempranero, a los 12 minutos, llegó a continuación de una entrada temeraria de Joaquín. Con los dos pies por delante. Los madridistas pidieron la expulsión, pero De Burgos Bengoetxea, que transformó un penalti a Cristiano en cuatro partidos de sanción al portugués por un empujón en su espalda, consideró que no era ni violenta ni peligrosa. No tiene suerte el vasco, con un porcentaje de errores bastante alto. Hasta en los saques de banda, para desesperación del personal.

Es cierto que con algo más de profundidad y llegadas se obviaría la atención al árbitro. Fue mérito del Valladolid, firme y aplicado para presionar en cada pelota dividida. Míchel probó la seguridad de Courtois en un córner cerrado, buscando el gol olímpico, y se convirtió en el único disparo entre los tres palos del primer acto. De los dos equipos. Satisfactorio para los de Sergio, claramente insuficiente para que el líder abriera brecha.

El descanso refrescó las ideas del Madrid, que se instaló en campo pucelano. La fatiga aligeró la presión de los de Sergio y llegaron algunas opciones, como un remate de Rodrygo con la zurda que detuvo Masip y un disparo lejano y escorado de Casemiro. Más dominio, más posesión y nula pegada.

Tardaba en hacer los cambios Zidane, como es costumbre. Lucas llevaba un buen rato calentando y en las quinielas aparecía como candidato a la sustitución Nacho. Prefirió el técnico francés mantenerle y retiró a Isco para ganar peso en las bandas. Resultó una decisión clave, porque en un córner desde la derecha se mantuvo el improvisado lateral en el área, templó Kroos y conectó un cabezazo estupendo, cruzado, imposible para el portero. Nacho corrió a abrazarse con su técnico, como si el tanto fuera relevante para el título.

No se cerró allí el duelo. Apretó el Valladolid, encomiable, para buscar la igualada. Pudo lograrlo Sergi Guardiola, tras recibir un gran pase de Óscar Plano. Lo evitó Mendy con un cruce oportunísimo. Y en un córner de nuevo Guardiola rebañó un balón suelto para marcar. Estaba en fuera de juego. Acertaron el asistente y el colegiado, y lo confirmó el VAR, salvaguardando la clave del liderato blanco. Esa seguridad defensiva que le ha hecho crecer hasta sentirse casi invulnerable. El Madrid manda ahora en LaLiga.

Foto: Marca.

El Barcelona sucumbe en Mestalla y puede perder el liderato

Prensa Diario Sport

Varapalo al ‘plan Setién’ en Mestalla. El Barça, que no tuvo profundidad en el primer tiempo y fue salvado por Ter Stegen, por no tener, no tuvo ni suerte. Cuando reaccionó ya con el marcador por debajo, encajó la sentencia. Y es que si atrás hay desajustes y arriba no hay gol, así es imposible. Mucho queda por trabajar para que las piezas encajen, De momento, el puzzle está desperdigado por el suelo.

Tras Granada e Ibiza, primeras piedras de toque, la visita a Mestalla se antojaba el espejo más fidedigno donde reflejarse el Barça de Quique Setién. Y fue el técnico cántabro fiel a sus ideas. Alineó un once de toque, con la entrada de Arthur en la línea del mediocampo y en el eje, mantuvo la confianza en Umtiti. Toda una declaración de intenciones.

El Barça arrancó con un 3-4-3 bastante definido en estático, pero muy móvil con el balón en juego. Jordi Alba volvió a actuar como carrilero zurdo y Sergi Roberto reincidió como central. De Jong se fue al carril derecho y Arthur centró su posición para estar muy cerca de Busquets. Arriba, línea de tres más dibujada que en los partidos anteriores y Messi como falso ‘9’. Todos los ingredientes para que desde el primer minuto los azulgranas monopolizaran el balón, con posesiones cercanas al 90 por ciento.

Pero jugar con tres atrás exige la máxima concentración y el equipo estuvo a punto de pagarlo muy caro en su primer error. La rápida recuperación del Valencia terminó con Piqué prácticamente obligado a cometer penalti sobre Gayà cuando iba a fusilar. Muy claro.

Aparece ‘San Ter Stegen’

Salvó en más de una ocasión al Barça de la ‘era Valverde’ y no iba a ser menos con Setién. Cuando las cosas se tuercen, ahí esta Ter Stegen. Le adivinó la intención a Maxi Gómez en la pena máxima y se estiró como un felino.

Pero el acierto del alemán no espoleó al Barça. Celades, que dejó al deseado Rodrigo en el banquillo, buscó explotar las debilidades del sistema de Setién, sobre todo por la derecha de la defensa y el hueco dejado entre Ansu Fati y Sergi Roberto, una cuestión muy a mejorar.

Mientras el Barça se perdía en una lenta circulación sin definición, tuvo que volver a emerger la gigante figura de Ter Stegen. Por la izquierda del ataque che volvió a llegar el peligro.Antes de la media hora, Maxi chutó con toda la rabia y el alemán puso los guantes para estrellar el balón en el travesaño, y en el rechace, atajó a Gameiro un gol cantado. Poco después, doble parada tras un potente chut de Coquelin.

Tener al mejor portero del mundo en tu equipo está muy bien, pero depender solo de él es insostenible. Buscó soluciones Setién con un efímero intercambió de bandas entre Griezmann y Ansu, pero nada cambió y se fue el equipo a vestuarios con mucho, muchísimo por corregir.

Lo que no consiguió el Valencia en el primer tiempo, pese a merecerlo, lo encontró apenas iniciada la segunda mitad. Tras una buena ocasión inicial de Ansu, la respuesta che fue contundente. El cuadro de Celades combinó bien y Maxi se resarció del error en el penalti con un fuerte disparo desviado por Jordi Alba con el cuerpo. Nada pudo hacer aquí Ter Stegen.

Pero el cuadro de Setién esta vez sí reaccionó e imprimió un mayor ritmo al juego para emnpezar a crear ocasiones. Arturo Vidal salió por Arthur a comerse el mundo y se asoció muy bien con Messi. Otro Barça apareció por el horizonte. El argentino rozó el empate tras una gran asistencia de Alba, una conexión que cuando se encuentra es decisiva.

La circulación, más fluida, inclinó el campo y Leo buscó una vaselina imposible. No entró por poco, pero Mestalla enmudeció.Más todavía cuando el argentino, llegando desde atrás, cabeceó fuera por muy poco. Y no cesó en su empeño ‘D10s’, que la volvió a tener en un libre directo. Jaume voló para evitar el gol.

Pero sin defensa no se puede ir muy lejos y Maxi Gómez sacó los colores al equipo cuando más merecía empatar. Con el ‘deseado’ Rodrigo ya en el campo y moviéndose con libertad por la frontal, remató muy, muy solo el uruguayo. Y menos mal que poco después se anuló un gol de Paulista y se hizo repetir el córner. El Barça buscó no perderle la cara al partido, pero no tuvo el día y se fue muy tocado de Mestalla.

Foto: Diario Sport.