El Madrid empató sin goles con el Getafe

Real Madrid

AS.- Lo que queda del Madrid no alcanza. Tres palizas y nueve bajas acaban con cualquiera. Más si en tiempos de coronavirus se permite desplumar la plantilla (Odegaard, Modric, Mayoral…) sobre la marcha. Así que un equipo extenuado, sometido a una cirugía mayor en la alineación y con un adversario necesitado enfrente se dejó parte de la ventaja que le dio el Clásico y se separó del cogote del Atlético. Pudo ser peor sin algún milagro de Courtois. El Getafe tuvo momentos de su edad de oro, pero en puntería estuvo como el resto del curso, a bajo cero.

Resumen del partido

Llegar vivo a mañana. Ese es el largo plazo del Madrid. El partido a partido sin conservantes ni colorantes. La plantilla resulta ahora variadísima: lesionados a tiempo completo (Ramos, Mendy y Lucas), lesionados a tiempo parcial (Carvajal y Hazard), confinados (Varane y Valverde), sancionados (Nacho y Casemiro), exprimidos (Modric, Kroos, Benzema…) y oxidados (Odriozola, Marcelo, Isco, Mariano…). El resumen rápido es que llegó a Getafe con nueve ausentes y Zidane, que tiene a mano los datos de los tres últimos superesfuerzos, añadió dos más de salida: Kroos y Benzema. De ese once con el que soñaría para la final de una Champions sólo quedaron Courtois y Modric. Una rotación extrema de los tiempos del banquillo de oro sin oro en el banquillo. Ahí sólo quedan ahora canteranos enviados a Stalingrado, muchos con 90 minutos con el Castilla el día anterior. Con tales privaciones le quedó a Zidane un once sin más mediocentro que Modric, cuatro mediapuntas y Mariano. Un ensayo clínico que no salió bien.

En el Getafe la crisis es de fe. Y eso resulta aún peor. Sin razón aparente, el presidente deja de creer en el entrenador y el mensaje de este al vestuario, que fue ley, se lo ha llevado el viento. Así que como Bordalás está convencido de que el problema no es de nombres compuso un once poco revolucionario, con Ünal como segundo punta y sin Kubo, que aquí tampoco ha roto en primer espada.

El cabezazo de Mata

En cualquier caso, el grupo parece tener conciencia del peligro y se echó sobre ese Madrid de retales de fuera hacia dentro. Lo mejor del Getafe está en sus bandas, con Aleñá y Cucurella. Y resultan más vistosos si enfrente encuentran laterales sin retorno como Odriozola o Marcelo. En diez minutos llamó tres veces a las puertas de Courtois, aunque el belga sólo fue relevante en un remate forzado de Olivera. Con todo, no fue ese Getafe triunfal que mortificaba con su presión, con su juego interrumpido, con su propensión al balón largo. Un equipo que se hacía pelmazo. Al Madrid también le permitió llegar. De hecho, en esa fase, Mariano marcó un gol en una contra invalidado por un fuera de juego de una uña. Así se lo pareció al asistente y al VAR. El tren pasaría otra vez para él poco después. Y su cabezazo mordido lo salvó sobre la línea Timor tras una salida al viento de David Soria.

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El partido amaneció, pues, con ida y vuelta, una agitación que nunca le fue al Getafe pero lógica vista la abrumadora mayoría de jugadores de toque frente a los de quite en el Madrid. En cualquier caso, tuvo más sustancia el ataque azulón. Un cabezazo picado de Mata topó en palo en esos minutos de paciente ataque de los Bordalás, que apretó de verdad al Madrid con sus dos puntas corpulentos.

El Madrid, como en Liverpool, tuvo poco de insistencia y mucho de resistencia. Quedó la percepción de que pretende que no se le lleve la riada hasta que amaine. Y Modric evidenció por qué era el único titular de verdad e Isco, que aún es futbolista de provecho. Del gol, antes del descanso, sólo estuvo cerca en las dos ocasiones frustradas de Mariano y en un cabezazo franco y sin colocación de Vinicius.

Madrid en blanco

La segunda mitad sacó a flote que Modric, por falta de hábito, arriesga como un mediapunta donde no es aconsejable para un pivote. En dos malas salidas suyas y otra imprudente de Marcelo se vio en el abismo el Madrid. Las dos primeras pasaron de largo. En la tercera, Courtois se vio obligado a la parada del partido en zapatazo de Ünal.

Ante la falta de progresos y una presión más fiera del Getafe, Zidane ya no pudo contenerse. Metió a Benzema y, aunque recluta, a un mediocentro de verdad, Blanco. Un movimiento de doble intención: la de aminorar pérdidas de riesgo en el inicio de las posesiones y la de dar más cancha ofensiva a Modric e Isco. El Madrid no había existido en ataque en la segunda mitad. Su apariencia era la de un equipo exhausto, al límite, por encima de sus posibilidades físicas. Lo vio también Bordalás, que tiró de Ángel, el goleador de segunda instancia. Pronto cogió el hilo del partido. Su primer remate se le fue por un palmo. Luego reclamó un penalti de Militao y Courtois tuvo que sacar su mano para detener a un Getafe entonces claramente superior en ambición y empuje.

Benzema, el fichaje de la última media hora, resultó aún más irrelevante que Mariano. Y así el Madrid se alejó de la cabeza y quedó a distancia de tiro del Barça. Ahora sólo está en manos de sus dolientes rescatadores.

Foto: AS

El Madrid derrotó al Barcelona para tomar la punta

Real Madrid

AS.- Madrid y Barça echaron a pies (¡y qué pies!) quién encabezaría la persecución al Atlético en un partido que empezó recatado y acabó desbocado, agónico, en medio de una tormenta brutal que lo empapó todo de épica. Fue un Clásico extremo, agotador, que alzó al Madrid en líder de la leal oposición. El Barça se quedó la pelota y eso hace tiempo que no basta. Del Madrid fueron el oficio y Vinicius, un proyectil tan impreciso como imparable. Sufrió hasta el final su victoria por no ser concreto en las contras, pero se metió en la cama líder provisional.

Resumen del partido 

Los clásicos producen vértigo. Sobran datos, aunque ese estudio aún esté pendiente de publicación en revistas científicas. Y es que lo que encierran no sólo queda escrito en la clasificación, sino en la memoria: las ‘manitas’ de ida y vuelta, el set de Guardiola, el marcaje de Camacho a Cruyff, el ‘a callar’ de Raúl, el intento de Messi por tender su camiseta en un fondo del Bernabéu, el cochinillo volante, el «puto amo» de Pep, los «¿por qué?» de Mourinho, la sordera de Figo… Así que el peso del partido se lleva por delante hasta lo que funciona. Zidane venía de vapulear al Liverpool con Asensio y recogió cable ante el Barça con Valverde para doblar la guardia sobre Alba, el canal de comunicación preferido de Messi. Acertó.

Y Koeman, que había repetido triunfalmente alineación en cuatro partidos, también recogió velas: Araújo en la troika de centrales (después de amagar con Piqué, que para este evento se apuntaría infiltrado o amputado), De Jong de volante y Griezmann en el banquillo. Ese puntito de extravagancia cuando visitaba al Madrid ya lo trajo de serie el primer Cruyff. Se desconoce si es costumbre holandesa. No le salió.

Tacón de oro

Las cuestiones previas se resolvieron pronto. La presión adelantada fue mutua y la pelota se la quedó el Barça. Su rondo eterno es el principio de la sedación. A veces cuela y a veces no.

El caso es que esa extrema vigilancia en cualquier zona del campo creó una atmósfera agobiante, cerrada, de máxima tensión. Pero entre lo académico siempre acaba colándose lo imprevisto. Y ahí surgió una jugada de otro partido. Valverde rompió, por cilindrada, desde el centro, abrió a Lucas y su envío raso al primer palo lo resolvió Benzema sobre la marcha con un taconazo preciso, con arte y ciencia. Un gol mayúsculo y un premio que hasta entonces no había merecido ninguno. El repertorio del francés se ha vuelto infinito. No hay nueve en el mundo que fuera del área conserve intactas todas sus propiedades.

El partido ya no fue el mismo. El Barça adquirió nuevas obligaciones y sólo las asumió Pedri, un fantástico ‘viejoven’. Y el Madrid cedió más campo en beneficio propio. Aquello era robar y matar. Matar con Vinicius, cuya velocidad desmantelaba a la zaga blaugrana. El brasileño anda suelto. Pregunten a Mingueza. El joven central del Barça sólo pudo parar casi sobre la línea del área uno de esos acelerones. Lo que sucedió después fue mitad fortuna blanca mitad despropósito azulgrana. Kroos golpeó la falta sin demasiada convicción, Dest, a un metro de la barrera, desvió el tiro y Alba, sobre la línea, metió la cabeza sin éxito.

Un final de película

El Barça estaba en un laberinto y el Madrid, en su salsa: dos líneas que balonmanizaban el ataque culé, Benzema de lanzador y Vinicius en versión supersónica. El brasileño volvió a arrancar la moto poco después para cederle un gran pase a Valverde. El remate del uruguayo topó en el palo (el primero de los cuatro que hubo en el duelo). Zidane había metido a Valverde para cegar a Alba y era Alba quien perdía el rastro al charrúa. Quien tenía la pelota no tenía la razón. Con todo, Messi tuvo su minuto explosivo: estuvo al borde del gol olímpico (el larguero lo evitó) en córner inexistente y Courtois le tapó un remate que el VAR habría invalidado por mano previa.

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Con todo perdido, Koeman dio media vuelta. Griezmann por Dest y 4-3-3 ante un Madrid víctima del enésimo contratiempo: la lesión de Lucas Vázquez. Al Barça no le quedaba otra que vivir al filo de lo imposible bajo un huracán. Con dos extremos abiertos y dos laterales de asalto, cualquier contra del Madrid parecía tener veneno. El equipo de Zidane estaba convencido de que era mejor penalizar que mandar. Y el partido le empezaba a ofrecer grandes oportunidades. Dos se le fueron a Benzema antes de que Mingueza cambiara el rumbo del partido al meter la espinilla a un centro de Jordi Alba que pasó ante las barbas de muchos y nadie tocó. Zidane metió entonces a Asensio, visto que el Barça se movía en el alambre. Araujo desvió a su palo un centro de Vinicius. Jordi Alba, que pedía paso en el partido, tuvo el empate, pero Courtois estuvo providencial.

El partido se había agitado mucho y Zidane entendió que el desgaste empezaba a matar a los suyos. Descapitalizó mucho al equipo al retirar a Kroos, Benzema y Vinicius. Koeman metió más madera en el centro del campo con Ilaix. La apuesta final iba a ser física. Aún hubo tiempo para el lío arbitral por un levísimo contacto de Mendy sobre Braithwaite. Koeman montó un circo por un lance que no lo merecía (luego le siguió Piqué, una autoridad en circos). Después Casemiro se buscó dos amarillas en un minuto para hacer más agónico el final para el Madrid. El partido acabó con un remate al larguero de Ilaix y Ter Stegen en el área blanca. Un monumento al fútbol.

Foto: Reuters 

Previa a El Clásico: Barcelona vs Real Madrid, más que un partido

Carlos Colón (Caracas).- Todo está listo para que el balón ruede en el cesped del Alfredo Di Stefano y se dispute El Clásico español entre Barcelona y Madrid, un encuentro que se vive con intensidad, pasión y hoy se juegan parte de La Liga. El Clásico es más que un partido para estos dos equipos.

Barcelona y Real Madrid vienen de dos momentos muy distintos. Barcelona viene de triunfar, sí, pero sufriendo ante el Valladolid. Un zapatazo de Dembélé al 90 le dio la victoria sobre el conjunto de Ronaldo Nazario. Por su parte, el Real viene de disfrutar de dos victorias donde dejó buena impresión ante Eibar y Liverpool. Los blancos ganaron dos goles por cero sin muchas preocupaciones ante Eibar, pero jugaron un partido intenso entre semana ante los rojos que puede jugar en contra.

Sin embargo, ambos conjuntos celebraron por una misma causa: La derrota del Atlético de Madrid del Cholo Simeone ante Sevilla. Esto hace que ambos equipos lleguen a El Clásico con más vida que nunca en La Liga, pero que un mal resultado aquí los puede dejar fuera de la pelea.

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Un clásico de bajas

El Madrid y el Barca llegan a este encuentro con varias bajas. El Madrid deberá enfrentar El Clásico con una defensa improvisada, con Ramos, Varane y Carvajal en la lista de lesionados, el único titular en cancha será Mendy. El Barca por su parte sus bajas son ofensivas. Coutinho y Fati son bajas desde hace mucho, ambos operados. Neto tampoco estará por el conjunto blaugrana.

Messi y Benzema: Goleadores en sequía

Contrario a lo que pensamos y al momento que viven ambos jugadores, Messi y Benzema no llegan precisamente en su mejor momento en los Clásicos. Benzema cosecha una racha de nueve partidos sin marcar, desde aquel 2-0 en la vuelta de la final de la Supercopa de España.

Messi por su parte tiene siete partidos ante el Madrid en blanco. Su último gol coincide también con el último gol de Cristiano Ronaldo en un Clásico. Desde la salida del astro portugués, Messi no ha visto frutos de cara al arco.

Un césped distinto

El balon rodará por primera vez en la historia de los Clásicos en primera división en el césped del Alfredo Di Stefano en la Ciudad de Valdebebas. Con el Santiago Bernabéu en reconstrucción, el Madrid ha optado por jugar en la casa del Real Madrid Castilla, por lo menos hasta que el público regrese a los estadios.

Sin público por primera vez como local

El Real Madrid jugará ante el Barcelona a puerta cerrada por primera vez. El Camp Nou ya había sido visitado por el Real Madrid en 2020 y jugado sin público, pero el último Clásico con los merengues de local, había sido el pásado primero de Marzo con victoria 2-0 para los blancos.

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Convocados al Clásico

Los equipos dieron a conocer a los jugadores que irán a darse cita en Madrid.

Real Madrid: Courtois, Lunin, Altube, Militao, Nacho, Marcelo, Odriozola, F. Mendy, Kroos, Modric, Casemiro, Valverde, Isco, Benzema, Asensio, Lucas Vázquez, Vinícius, Mariano y Rodrygo.

Barcelona: Ter Stegen, Iñaki Peña, Arnau Tenas, Dest, Sergi Roberto, Piqué, Lenglet, Araujo, Mingueza, Umtiti, Jordi Alba, Junior, Busquets, De Jong, Pedri, Pjanic, Riqui Puig, Ilaix, Messi, Griezmann, Dembélé, Trincao y Braithwaite.

Onces iniciales:

Barcelona: Ter Stegen, Araujo, Mingueza, Lenglet, Dest, De Jong, Sergio, Alba, Pedri, Messi, Dembélé.

Real Madrid: Courtois, Lucas Vásquez, Militao, Nacho, Mendy, Valverde, Casemiro, Kroos, Modric, Vinicius, Benzema

Ganar este Clásico para el Madrid sería revivir las esperanzas por La Liga, pero aún dependiendo de un desliz del conjunto colchonero. Mientras que para el Barcelona significa pasar la primera prueba de fuego y pensar en el Atlético como su próximo gran reto.

Foto: Mundo Deportivo

Varane da positivo por COVID-19

Varane Positivo

Carlos Colón (Caracas).- El defensor central del Real Madrid, Raphael Varane, dice adiós a las eliminatorias por UEFA Champions League y al Clásico al dar positivo por COVID-19. Un golpe fuerte para el madridismo antes de la parte más importante de su temporada.

A horas antes del juego entre Real Madrid y Liverpool por cuartos de final de Champions, el francés arrojó resultado positivo en la prueba PCR protocolar de los jugadores. Con esta noticia, Zinedine Zidane pierde a sus dos centrales titulares en la parte clave de la temporada. Sergio Ramos ya estaba descartado con una lesión en el gemelo interno de su pierna izquierda.

El francés ya se encuentra aislado y cumpliendo el debido protocolo para estos casos. Incluso, Varane dejó de reunirse ayer con sus compañeros debido a que se sospechaba del positivo que llegó en la mañana, informó Marca.

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Con el Clásico y los partidos de Champions en la mira, el técnico deberá hacer funcionar la dupla Militao-Nacho, que en teoría es la suplente de los que están de baja. Además, debe velar una posible suspensión de Nacho, quien se encuentra apercibido en Liga, y hacer funcionar a Militao, quien tiene pocos minutos en la temporada.

Militao tomará su lugar en el once titular. El brasileño ya ha enfrentado al Liverpool en eliminatorias de Champions con la casaca del Porto. Víctor Chust es quien suplirá a Raphael Varane en la convocatoria.

Varane solo había perdido tres partidos en la temporada, incluyendo el juego ante el Eibar el fin de semana pasado, donde le dieron descanso, y se había establecido como pilar en la defensa al recuperar su buen nivel. Ahora, se convierte en el sexto jugador de la plantilla en ser baja por positivo a coronavirus, tras Militao, Hazard, Casemiro, Jovic y Nacho, sin contar al director técnico, Zidane.

Foto: EuroSports

Barcelona ganó sobre la hora con gol de Dembélé

Barcelona

AS.- De nuevo la épica volvió a rescatar al Barcelona, que con su agónico triunfo ante un heroico Valladolid por 1-0 con gol de Dembélé en el minuto 90, se sitúa a un punto del líder y sigue dependiendo de si mismo para ganar LaLiga. Pero la épica y el milagro de Dembélé no tapa que el equipo blaugrana volvió a estar a un milímetro de pegarse un trompazo injustificable.

Resumen del partido

Los tópicos en el fútbol son tan odiosos como ciertos. Y cuando ante un duelo que se adivina plácido para un Barcelona con ínfulas de asaltar el liderato tras el parón de selecciones recibiendo a un Valladolid que comparecía en el Camp Nou con el cartel de víctima propiciatoria y a seis días del Clásico alguien habla de ‘partido trampa’ es por algo. Es una horterada de expresión, pero si se ha instalado en el imaginario futbolero será por algo. Por partidos como el que disputaron Barcelona y Valladolid.

Koeman repitió alineación por cuarto partido consecutivo despreciando el riesgo que suponía alinear a Messi y De Jong, que salieron al campo a jugar con la amenaza de que una amarilla les echaba del Clásico. El arrojo del técnico holandés en la pizarra buscando calcar el equipo que tan buen resultado dio antes del parón fue lo único reconocible respecto al Barça que goleó a la Real. El equipo catalán perpetró una puesta en escena espantosa.

Lento, impreciso, obsesionado por entrar por el centro, donde Dembélé no encontraba espacios, al Barcelona el partido se le hizo bola de entrada. Todo lo contrario que al Valladolid. Sergio ganó de salida la partida táctica y su equipo no sólo se defendió perfectamente sino que además castigaba las constantes pérdidas de balón del Barça. Les faltó puntería, pero en el primer acto siempre dio la sensación de que se jugaba el partido que querían los pucelanos.

Polémica para el Barcelona

Kodro avisó con un remate de cabeza al larguero al los 9 minutos y las llegadas por banda de Olaza, que en la segunda parte tuvo una gran ocasión, y Janko creaban peligro ante un Barça de encefalograma plano que sólo dio señales de vida en el descuento de la primera parte con un disparo lejano de Pedri que Masip tocó lo justo para desviar el balón al poste.

El Barça no encontraba el camino y jugaba con fuego. Koeman estaba obligado a mover algo de cara a la segunda parte, el Valladolid tenía que aguantar el excelente partido que estaba ofreciendo y mejorar únicamente su producción en los metros finales.

No cambió el técnico local jugadores, pero si el dibujo disponiendo un 4-3-3 que llevaba a Dembélé a la banda y a De Jong al centro del campo.

Dembélé en diez minutos como extremo intervino más que en toda la primera parte y a los 59 minutos obligó a Masip a lucirse con un rechace que Griezmann, inédito hasta ese momento, no acertó a embocar de cabeza.

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El Valladolid no se dejó impresionar por la presión barcelonista y respondió al envite con valentía. Los pucelanos reclamaron un penalti por manos de Alba justo antes de que Koeman revolucionara a su equipo dando entrada a Griezmann, Trincāo y Araújo.

El asedio del Barcelona, desesperado, chocó ante un Masip imperial que lideró a un equipo que no se descompuso ni cuando el árbitro expulsó de manera sorprendente a Óscar Plano en el 79. En inferioridad, los de Sergio pelearon como jabatos ante un equipo blaugrana acelerado sin paciencia y luchando desesperadamente contra el crono. Pero, como pasó ante el Rayo o ante el Sevilla, la suerte sonrió al Barça en el último minuto.

Foto: AS

Real Madrid ganó con contundencia ante Eibar

EFE.- El Real Madrid extendió su buena línea tras el parón por partidos de selecciones, firmando un triunfo convincente ante el Eibar (2-0) antes de encarar la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones ante el Liverpool, con goles de Marco Asensio y el francés Karim Benzema y tres tantos anulados.

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El equipo del galo Zinedine Zidane llega a la gran cita europea extendiendo su racha sin perder a once partidos y con tres triunfos ligueros consecutivos que le sitúan a tres puntos del líder, el Atlético de Madrid antes de su visita al Sevilla.

El Real Madrid dominó el encuentro ante el Eibar de inicio a fin y Zidane pudo realizar rotaciones en su equipo titular. A cuatro minutos del descanso Marco Asensio abrió el camino al triunfo después de ver como le anulaban un tanto de tacón y el larguero repelía un lanzamiento de falta. A Karim Benzema también le anularon un gol tempranero de cabeza por posición antirreglamentaria.

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El tercer tanto anulado al Real Madrid llegaba ya en el segundo acto, tras un disparo desde la frontal del brasileño Casemiro. El belga Thibaut Courtois había evitado el empate en una acción de peligro por una mala cesión y la sentencia llegó a los 73 minutos cuando el brasileño Vinicius inventó una acción con pase medido a la testa de Karim Benzema, que firmó su séptimo partido consecutivo marcando.

Alineaciones

Real Madrid

Courtois; Lucas, Nacho, Militâo, Mendy; Marcelo,Casemiro,Modric,Isco; Asensio, Benzema.

Eibar

Dmitrovic; Pozo, Oliveira, Arbilla, Rafa Soares; Bryan Gil, Diop, Pedro León, Sergio Álvarez, Aleix García; Kike García

Foto: RPP.

Barcelona goleó a la Real Sociedad y sigue en carrera

Barcelona

MARCA.- El Barcelona visitaba Anoeta, una de las salidas más complicadas que le quedaban, y superó la prueba con nota. Los goles de Griezmann y Dest, antes del descanso, dejaron el partido resuelto. Los azulgrana llegan a este parón en su mejor momento y su próxima salida, después de recbir al Valladolid, será el Clásico donde pueden jugarse media Liga.

Resumen del partido

Suma nueve victorias seguidas fuera de casa: Valladolid, Huesca, Athletic, Granada, Elche, Betis, Sevilla, Osasuna y Real Sociedad. Algo nada fácil y que dice bien a las claras que este equipo quiere cerrar la temporada con un doblete. Camino de ello va. De los tres candidatos parece el más fuerte en esta fase de temporada. Este equipo empieza a parecerse al de hace unos años y eso es una gran noticia para el Barcelona.

Koeman mantuvo el sistema de tres centrales. Araujo, ya recuperado, empezó en el banquillo y fue De Jong quien acompañó a Mingueza y Lenglet en la retaguardia. Un auténtico lujo prescindir del holandés en la zona de creación azulgrana. La Real también modificó su esquema habitual y plantó una defensa de cinco intentando no dejar huecos por las bandas. No le funcionó. Imanol no pudo contar ni con Silva y Monreal, lesionados, y a los que espera recuperar para la final del día 3 con el Athletic. Su experiencia es vital en partidos como el de La Cartuja.

La defensa de cinco creó dificultades al juego azulgrana durante la primera media hora, pero poco más. Y fue la Real quien tuvo la primera ocasión clara. Isak le ganó una pugna a De Jong y remató desde cerca pero Ter Stegen estuvo providencial. Uno de los grandes problemas que tenía el Barça era la falta de efectividad en ataque. Necesitaba muchas ocasiones para marcar y por ahí se le ha escapado ya algún punto. En Anoeta no tuvo este problema. Ni mucho menos.

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Las dos primeras llegadas de los de Koeman acabaron el gol y el partido estaba sentenciado al descanso.Primero fue Griezmann quien celebró su 30 cumpleaños marcando un gol a su exequipo. El francés aprovechó un rechace de Remiro a disparo de Dembélé para hacer el 0-1 desde cerca. Isak tuvo una opción para empatar con un fuerte disparo que volvió a detener Ter Stegen, pero fue el Barça quien volvió a golpear. Pase de Messi, en su partido 768 como azulgrana, a Dest marca su primer tanto como azulgrana con un disparo cruzado.

Ola blaugrana

La segunda parte arrancó con los mismos jugadores. Y tampoco cambiaron las sensaciones. El Barcelona hizo el tercero a las primeras de cambio después de un jugadón que acabó con el segundo tanto de Dest tras un pase de Jordi Alba. La Real estaba digiriendo el tercero cuando llegó el cuarto instantes después. Servicio de Busquets y gol de Messi, que no podía faltar a su cita con el gol. El 0-4 era un mazazo tremendo para una Real cuyo próximo partido va a ser una final de Copa. No sabían dónde meterse y estaban deseando que acabara el partido porque el Barça no pisaba el freno.

Imanol movió el banquillo y sacó a Barrenetxea y Januzaj intentando levantar los ánimos de un equipo hundido. Pero no consiguió nada, su equipo tenía la mente en cualquier sitio, menos sobre el césped de Anoeta. Dembélé marcó otro gol que fue anulado por un fuera de juego muy justito. Unos minutos después volvió a hacerlo y este sí subió al marcador. Tiro cruzado del francés imposible para Remiro. Quedaban 20 minutos, todo un mundo para los realistas.

La Real sacó unos minutos de carácter y orgullo y Barrenetxea marcó un golazo tras un pase de Carlos Fernández. Sólo servía para decir que la Real de la final no se parecerá en nada al equipo que se midió al Barça. Un gol que insufla moral dentro de una catástrofe. Pero les cayó el sexto después de que la sociedad Jordi Alba-Messi volviera a funcionar y Leo marca su gol 23 en Liga. El Barcelona llega al parón metiendo miedo. Se empieza a parecer al equipo que no hace mucho maravillaba por los campos de fútbol.

Foto: AS

Benzema guió al Madrid para derrotar al Celta

Benzema

AS.- Benzema ha metido ocho goles en los últimos seis partidos. De eso podría vivir sin dar más explicaciones, pero se lo toma sólo como una parte de su trabajo. Capricho de Florentino y Zidane, ha roto en jugador total pasados los treinta. Organizar el equipo en torno a él y darle un rigor defensivo desconocido al grupo mantienen vivo al Madrid de las cuarenta y tantas lesiones, que equivalen como hándicap a unas elecciones presidenciales y a un aval ‘after hours’. Con dos goles del francés, en las maduras, y una defensa sólida, en las duras, el Madrid mantuvo intacta la condición de perseguidor ante un Celta que llegó tarde al partido.

Resumen del partido

La salida de Cristiano y el anochecer de Bale obligaron a la reeducación del Madrid, que ha completado una larga transición del vértigo (cultivado por Mourinho) al reposo. Sin el gol de otros tiempos, el plan es poner los partidos de su parte con los jugadores que lavan más blanco: Kroos y Modric. Cuanto más enfrían el duelo, más le conviene al Madrid. Ese fútbol que entra por la cabeza y sale por los pies que defendía Cruyff. Pregúntenle al Atalanta, incapaz de meter la eliminatoria en ese ida y vuelta que hubiera mareado a un equipo cargado de veteranos.

Para bajar la pulsaciones y que se viaje al ritmo que fortalece al Madrid valen los tres centrales o valen los cuatro centrocampistas, como en Balaídos, con Valverde, que a menudo juega fuera de onda: ni es pivote ni es exterior, pero para hacerse hueco en la industria está obligado a aceptar cualquier papel. Más si para su puesto idóneo tiene por delante a Kroos y Modric, el manual de instrucciones del equipo. El plan le funcionó de salida al Madrid, con Benzema en apoyo de todas las combinaciones, con ese punto de jugador todopoderoso en cualquier zona del campo, área incluida.

Oh là là

El Celta, en el que los de siempre forman también un amplio grupo, es otra cosa. Coudet no le tuvo a miedo a los jugadores de fantasía (Brais, Denis, Nolito, Aspas y Mina) cuando tomó a un equipo vicecolista y con una historia reciente tormentosa. Y tenía en la plantilla a Tapia, un recuperador que paga esta juerga ofensiva. Así que mezcló lo uno y lo otro.

Luego ha sido más inestable. Denis es su futbolista bisagra. Se empareja con Tapia para mejorar la primera circulación y se incorpora luego como rematador de segunda instancia. Pero el primer Madrid tapó todos los puntos ciegos. El ‘cuando se pone se pone’ que un día explicó Zidane para defender el voluntarismo (intermitente) del equipo. Otra cosa es que incluso en sus mejores momentos el Madrid no abruma en el área. Lo suyo es una ocupación tranquila, una caza de ojeo, una espera paciente de la pieza. Así llegó al gol, en una jugada de artesanía: recorte de Kroos, pase de precisión a Benzema y control y remate en milésimas de segundo del francés en una zona en que cualquier retraso mata la oportunidad.

Cumplidos los 33 años, Benzema ha conseguido que cada partido suyo sea mejor que el anterior porque cada día, además, atiende a más cosas. Ahora ‘distefanea’ con asiduidad, construye, filtra, ordena, cabecea, asiste, remata. El jugador total. ¿Dónde estuvo metido este tipo durante nueve años? Luego le regaló un gol a Vinicius, que se encontró la pelota en el pecho y se le marchó la ocasión.

La portería sigue llevándole la contraria pese a sus buenos propósitos. Y antes de la media hora, otro gol de este Madrid sacrificado y coral: robo de Kroos a Tapia producto de la altísima presión y gol de Benzema tras esperar a que se le abriera el cielo. Un calco del que inauguró el marcador ante el Atalanta. A equipos tan bien dotados como el Celta les avergüenza el más mínimo pelotazo y eso les pone en peligro ante los más grandes. Lo dice la aritmética: un punto de 27 contra los siete primeros de la Liga.

Aparece Aspas

Antes del descanso, el equipo de Coudet asomó la cabeza en una jugada a balón parado, que no está en las primeras páginas de su manual. Un centro frontal de Denis Suárez y un cabezazo libre de marca de Santi Mina a la red. Una jugada sin un antes pero que abría un después a los gallegos.

Y así fue. El 1-2 transformó al Celta en un equipo feroz en la presión, agresivo, extremadamente duro en ocasiones. Y desactivó ese juego de seda de los primeros minutos del Madrid. Quedó un partido radicalmente diferente: la pelota paso al Celta y el espacio, al equipo de Zidane. En definitiva, un partido más desmadejado pero aún más divertido. Un escenario mejor para los celestes y para Vinicius, cuya aceleración está fuera del alcance de cualquiera.

Ahí apareció el mejor Denis Suárez, para motorizar al equipo, y dio sus primeras señales de vida Aspas, que obligó a una parada notable de Courtois con un tiro traicionero.

La entrada de Asensio por Kroos le dio otro ala al Madrid y un rol más natural a Valverde. Coudet respondió con otro exterior, Solari, su petición invernal. Aspas tuvo tiempo de estrellar en el palo el saque de una falta que se inventó Melero. Fue el último grito del Celta, la última víctima de Benzema, que aún tuvo tiempo de regalarle un tanto a Asensio, ahora goleador exprés.

Foto: Reuters

Barcelona venció al Huesca para seguir luchando por La Liga

Prensa FC Barcelona.- Gran victoria azulgrana para seguir sumando en la Liga. El Barcelona ha superado con autoridad al Huesca (4-1) y recortan dos puntos al líder, el Atlético de Madrid, para situarse a sólo cuatro y poner aún más emoción a la Liga. Los goles de Messi (2), en el día que iguala a Xavi como el jugador más partidos de la historia del Club, Griezmann y Mingueza han dado el triunfo a los de Koeman, que suman ya 17 jornadas seguidas sin perder.

De golazo en golazo

El encuentro ha iniciado con el Barça dominando las primeras posesiones, con ocasiones para Messi y Dest en la portería visitante. Y el argentino no ha tardado en abrir la lata: zapatazo espectacular desde la frontal que entra por toda la escuadra tras tocar el larguero (1-0, minuto 13). Golazo espectacular, el 20º en la Liga esta temporada, y ya son 13 las temporadas seguidas en las que ha marcado al menos 20 goles en el campeonato liguero.

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El Huesca ha intentado reaccionar con un buen disparo de Maffeo que detuvo a la perfección Ter Stegen, y a continuación Jordi Alba ha estado a punto de anotar el segundo, pero el balón se ha estrellado en el larguero. Ha sido Griezmann quien, también con un gran disparo espectacular desde la frontal, ha marcado un auténtico golazo por la misma escuadra que Messi (2-0, minuto 35). De Jong ha tenido el tercero con un remate al larguero, pero en la última acción de la primera parte, penalti dudoso sobre Rafa Mir que él mismo se encarga de anotar para recortar distancias (2-1, minuto 45+4).

Mingueza estrena como goleador

Ya en la segunda mitad, el Barcelona ha seguido buscando el gol y lo ha encontrado con un nuevo goleador: Mingueza, con un gran remate de cabeza tras un buen centro de Messi, ha marcado su primer gol con el primer equipo (3-1, minuto 53). El Huesca ha podido recortar distancias con una ocasión clamorosa de Rafa Mir, que envió el balón por encima del larguero a portería vacía.

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También, una de las noticias positivas del partido ha sido el regreso de Araujo, que ha entrado en la segunda mitad una vez ya recuperado de la lesión. A pesar del intento de reacción del Huesca, el Barça ha seguido buscando el gol y finalmente Messi, en el último minuto, ha vuelto a ver portería con un golazo, de nuevo, desde fuera del área (4-1 , minuto 90). Finalmente, victoria contundente del Barcelona ante el Huesca para seguir sumando y situarse a sólo cuatro puntos del líder y engancharse aún más en la Liga.

Foto: FC Barcelona

Laporta es el nuevo presidente del Barcelona

Mundo Deportivo.- Joan Laporta es el nuevo presidente de la historia del FC Barcelona. El que fuera máximo mandatario del club azulgrana entre 2003 y 2010 se ha impuesto de forma abrumadora en las elecciones por delante de Víctor Font y Toni Freixa. Con 55.611 votos en la segunda mayor participación de la historia por detrás de las de 2010 (57.088), Laporta ha conseguido 34.184 votos (54,28%) superando los 16.679 de Font (29,99%) y los 4.769 de Freixa (8,58%).

Tras marcar territorio desde el momento en que anunció que se presentaba a las elecciones seis años después de perder ante Josep Maria Bartomeu (25.823 votos a 15.615) con el efecto demoledor de la pancarta colgada muy cerca del Santiago Bernabéu, Laporta tomará posesión a finales de esta semana o a inicios de la siguiente una vez deposite en la sede de LaLiga el aval por valor de 124 millones de euros. Será entonces cuando inicie un mandato que acabará el 30 de junio de 2026 ya que el final de la presente temporada cuenta como un año de los seis en total.

Resultados totales 

El triunfo de Laporta simboliza el cambio reclamado en las urnas por los socios rompiendo con el modelo de Josep Maria Bartomeu, que dimitió de su cargo el 27 de octubre pasado después de que más de 20.000 socios firmaran a favor de un voto de censura que ya no llegó a celebrarse.

Las elecciones, inicialmente previstas para el 24 de enero pero aplazadas debido al repunte de la tercera ola de la pandemia y el confinamiento municipal que impedía el máximo sufragio posible, han significado una fiesta para el barcelonismo. La organización de la entidad, con empleados de varias áreas multiplicando esfuerzos, ha sido impecable en un contexto de dificultad por la pandemia y descentralizada (seis sedes) por primera vez en la historia. La fuerza de la masa social blaugrana y la singularidad del club han dado la vuelta al mundo una vez más especialmente con imágenes como la de Leo Messi ejerciendo por primera vez su derecho a voto como socio del Barça junto a su hijo mayor Thiago.

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Atar la continuidad del capitán y mejor futbolista de la historia del FC Barcelona es precisamente el gran reto que se ha impuesto el propio Laporta, convencido en plena campaña de lograr su objetivo: “Sabe que todo lo que le he dicho siempre lo he cumplido, así me lo ha hecho saber.

Empieza una nueva era en el Barça con muchos más desafíos por delante: reducir la deuda y la masa salarial, relanzar el Espai Barça, recuperar los ingresos y devolver al primer equipo de fútbol a lo más alto a nivel europeo. A partir de este lunes hablará ya con Ronald Koeman para trazar el nuevo proyecto con retos muy ambiciosos para demostrar que la “experiencia”, uno de los términos más empleados por Laporta durante la campaña, es el camino para cumplir sus objetivos.

Foto: Mundo Deportivo