Final Champions: Carvajal y Vinicius Jr. firmaron la décima quinta copa del Real Madrid en Wembley

Tony Cittadino (Madrid).- El Real Madrid, lo volvió a hacer. El conjunto blanco ganó su décima quinta Champions League, al vencer al Borussia Dortmund goles por cero en el mítico estadio de Wembley. Dani Carvajal y Vinicius Jr. firmaron el triunfo en Londres y así el Madrid ha ganado 15 de las 18 finales disputadas.

El Madrid, que ha jugado su sexta final de los últimos 10 años, sumó otro título tras los conseguidos en las temporadas 1956, 1957, 1958, 1959, 1960, 1966, 1998, 2000, 2002, 2014, 2016, 2017, 2018 y 2022. Es la novena Champions que gana de forma seguida, tras vencer a la Juventus en 1998.

Esta década del club blanco ha sido tan exitosa, que se puedan dar el gusto de decir que se marcharon jugadores claves y, aún así, en esa transición, ganaron en Europa y con equipos que se reinventaron.

El director técnico Carlo Ancelotti volvió a sumar otra página dorada en su dilatada carrera, al sumar su quinta Champions y tercera con el Madrid, tras titularse en las ediciones de 2014 y 2022. Ningún estratega ha ganado más que el italiano, que también besó la gloria con el Milan (2003 y 2007).

Ancelotti también es el técnico con más partidos en la competición (205) y más victorias (117), mientras que acompaña a Miguel Muñoz, Giovanni Trapattoni, Johan Cruyff, Frank Rijkaard, Pep Guardiola y Zinédine Zidane, como los únicos en ganar la Copa de Europa/Champions primero como jugador y después como técnico.

También es el quinto entrenador en conquistar el trofeo con dos equipos distintos, luego de Ernst Happel (Feyenoord, 1970 y Hamburgo, 1983), Ottmar Hitzfeld (Borussia Dortmund 1997 y Bayern Múnich 2001), José Mourinho (Porto, 2004 e Inter 2010) y Jupp Heynckes (Real Madrid 1998 y Bayern Múnich 2013).

En tanto, Luka Modric, Toni Kroos, Dani Carvajal y Nacho, igualaron a Paco Gento como los máximos ganadores de la Copa de Europa / Champions League, con seis trofeos.

Por su parte, Florentino Pérez se convirtió en el presidente con más Champions (7), superando a Santiago Bernabéu (6) y Silvio Berlusconi (5).

Dominio alemán

Los primeros 10 minutos tuvieron la posesión dividida. El Dortmund salió con personalidad y sin complejos, ante un Madrid que intentaba tomar el control del mediocampo con Toni Kroos y Federico Valverde.

Los alemanes mandaron el primer aviso a los 14 minutos, pero Julian Brandt remató desviado al segundo palo. El Madrid respondió un minuto después con un remate de Vinicius Jr. pero el disparo del brasileño se fue muy lejos por encima del travesaño.

Los equipos se fueron soltando y consiguiendo más espacios, pasado el primer cuarto de hora. Ambos buscaban aprovechar la velocidad y ganarle la espalda a la defensa y, así, nació una clara oportunidad para el Dortmund.

Karim Adeyemi recibió un balón en profundidad, pero en el mano a mano superó a Thibaut Courtois, pero quedó muy lejos de la portería y su remate fue cortado y enviado al saque de esquina por Dani Carvajal al 21’.

Los alemanes fueron ganando en intensidad y, un minuto más tarde, Niclas Füllkrug volvió a ganarle la espalda a la defensa, pero su remate se fue a la base del palo izquierdo. Temblaba el área del Madrid, que sudaba frío ante un rival que seguía perdonando.

Füllkrug tuvo otra ocasión más en la fracción 27 y volvió a fallar ante una acertada intervención de Courtois. El portero rechazó el balón a quema ropa, respondiendo a la confianza de Ancelotti por darle la titularidad luego de la recuperación de su lesión.

El belga volvió a ser determinante con una gran estirada, luego de un violento remate de Marcel Sabitzer al 42’. Courtois evitó el gol lanzándose a su mano derecha y enviando el balón al córner.

La primera parte terminó con el Dortmund metido en el área del Madrid, pero sin lograr concretar. Fueron superiores en los primeros 45 minutos, pero sin concretar.

El Madrid los sentenció

El Madrid comenzó el segundo tiempo con dos ocasiones claras de gol. La primera al 49’ con un tiro libre de Kroos, que Gregor Kobel mandó al córner con una estirada espectacular. La segunda, en la acción sucesiva por el saque de esquina, el cabezazo de Carvajal se marchó cerca del travesaño.

El Dortmund se sacudió la presión y volvió a manejar los hilos del juego, tanto en posición de balón, como al momento de replegarse. Los alemanes estuvieron, una vez más, cerca de adelantarse en el marcador al 63’. Füllkrug remató de cabeza, dejándose caer, pero Courtois nuevamente volvió a estar impecable al rechazar el esférico.

El Madrid abrió el marcador al minuto 74, gracias a un gol de cabeza de Carvajal. El defensa dio un testarazo impecable, al aprovechar un saque de esquina y dar la ventaja a los españoles.

Jude Bellingham estuvo cerca de aumentar la cuenta al 77’, pero su disparo fue desviado providencialmente por la defensa. Más tarde, Kobel salvó al Dortmund al 81’ con un remate de Camavinga y, luego, con un cabezazo de Nacho al 82’.

Pero, la resistencia se volvió a quebrar a 83’ cuando Vinicius Jr sentenció el partido con un remate cruzado. El Madrid celebraba, ante un Dortmund atónito que hizo un mayor desgaste físico, pero que se vio penalizado por tantas ocasiones falladas. Disputaron un gran partido, pero no sentenciaron.

Ahora el Madrid se prepara para volar desde Londres a la capital española, para celebrar este domingo en Cibeles.

Foto: Prensa UEFA

Champions League: Wembley recibirá la final entre Borussia Dortmund y Real Madrid

Tony Cittadino (Madrid).- El mítico estadio de Wembley volverá a ser la sede de una final de la Liga de Campeones. El recinto londinense recibirá el partido para definir al campeón el próximo sábado 1 de junio, cuando el Borussia Dortmund y el Real Madid se enfrenten en la final 69 de la competición y la número 32, desde que se denomina Champions League.

El conjunto alemán llegó a la final, tras mostrar su fortaleza física al derrotar al PSG a domicilio en el Parque de los Príncipes, gracias a un gol de Mats Hummels. En la ida, también habían ganado por la mínima diferencia.

El equipo dirigido por Edin Terzic estará en su tercera final, tras ser campeón en 1997 (abte la Juventus) y subcampeón en 2013 (contra el  Bayern Múnich), en una cita que también se jugó en Wembley.

Por su parte, el Real Madrid se vuelve a instalar en una final, como de costumbre. El equipo de Carlo Ancelotti derrotó al Bayern Múnich dos goles por uno en el Santiago Bernaéeu, con otra remontada histórica firmada, esta vez, por Joselu.

El equipo español jugará la final 18 de su historia, la segunda en tres años y la sexta de los últimos 10. Será la final 18 de su historia y buscarán su copa número 15.

Desde la campaña 1997-1998 ante la Juventus, ha ganado las ocho finales disputadas (1999-2000, 2001-2002, 2013-2014, 2015-2016, 2016-2017, 2017-2018 y 2021-2022).

El Madrid llega con la historia a favor a la final que se realizará el 1 de junio en Londres. Ha ganado las dos finales ante rivales alemanes. Venció al Eintracht Frankfurt con marcador de 7-3, para ganar la quinta Copa de Europa consecutiva en la temporada 1959-1960 y también derrotaron al Bayer Leverkusen dos goles por uno, en la recordada final de zafra 2001-2002 marcada por el gol de Zinedine Zidane.

El conjunto merengue tiene la ventaja también en los duelos previos ante el Dortmund. Se han enfrentado en 14 ocasiones, con balance a favor del Madrid con seis victorias, cinco empates y tres derrotas. Han anotado 24 goles y recibido 19.

Por su parte, Ancelotti estará en su sexta final de la Champions, siendo el líder del departamento. El italiano buscará su quinto trofeo, tras ganar dos con el Milan (2003 y 2007) y dos con el Real Madrid (2014 y 2022).

El estratega tiene un palmarés envidiable en la Champions: 1998-1999, semifinal (Juventus), 2002-2003, campeón (Milan), 2003-2004, cuartos de final (Milan), 2004-2005, subcampeón (Milan), 2005-2006, semifinal (Milan), 2006-2007, campeón (Milan), 2010-2011, cuartos de final (Chelsea), 2012-2013, cuartos de final (PSG), 2013-2014, campeón (Real Madrid), 2014-2015, semifinal (Real Madrid), 2016-2017, cuartos de final (Bayern Múnich),2021-2022, campeón (Real Madrid), 2022-2023, semifinal (Real Madrid) y 2023-2024, FINAL (Real Madrid).

Ancelotti también es el técnico con más partidos en la competición (204) y más victorias (116), mientras que acompaña a Miguel Muñoz, Giovanni Trapattoni, Johan Cruyff, Frank Rijkaard, Pep Guardiola y Zinédine Zidane, como los únicos en ganar la Copa de Europa/Champions primero como jugador y después como técnico.

También es el quinto entrenador en conquistar el trofeo con dos equipos distintos, luego de Ernst Happel (Feyenoord, 1970 y Hamburgo, 1983), Ottmar Hitzfeld (Borussia Dortmund 1997 y Bayern Múnich 2001), José Mourinho (Porto, 2004 e Inter 2010) y Jupp Heynckes (Real Madrid 1998 y Bayern Múnich 2013).

Así es el mítico estadio de Wembley, sede de la final de la Champions 2024

Tony Cittadino (Madrid).- La final de la Liga de Campeones volverá a jugarse en Wembley. El histórico estadio albergará su octava su octava final de la historia y tercera con el formato de la Champions, entre Borussia Dortmund y Real Madrid, tras la edición de 2011 (Barcelona 3-1 Manchester United) y 2013 (Borussia Dortmund 1-2 Bayern Múnich).

La mítica casa de la selección de Inglaterra, albergará su octava final de la historia y tercera con el formato de la Champions, tras la edición de 2011 (Barcelona 3-1 Manchester United) y 2013 (Borussia Dortmund 1-2 Bayern Múnich).

También fue la sede de la Eurocopa 2020, en la que Italia venció a Inglaterra en penales. Albergó los tres partidos de la fase de grupos de Inglaterra, dos juegos de octavos de final, las dos semifinales y la final.

Wembley es el estadio que más finales de la Copa de Europa y la Champions ha albergado. El estadio fue reconstruido en 2007 y costó 757 millones de libras (1.097 millones de euros), mil veces más que el antiguo escenario que marcó una época entre 1923 y 2000.

El nuevo Wembley está ubicado en las afueras de Londres. El viaje en metro dura unos 30 minutos y, al salir de una de las tres estaciones ubicadas al sur (Wembley Park, Wembley Central y Wembley Stadium), se distingue la imponente obra en la que se accede por ocho bloques de escaleras en la zona central.

Para llegar a la zona del Wembley Park Golf Club, hay que salir de la estación y entrar en un túnel, casi tan ancho como la avenida Bolívar de Caracas. Los fanáticos se sumergen en un mar de historia que es contada con fotos en sus paredes.

Recrea desde la ocasión desde que los ingenieros John Simpson y Maxwell Ayerton, junto con el ingeniero Owen Williams, iniciaron una construcción que duró 300 días y con 1.500 obreros trabajando, pasando por los Juegos Olímpicos de 1948, el Mundial de 1966 y la Eurocopa de 1996, hasta que el 24 de marzo de 2007 los equipos Sub-21 de Inglaterra e Italia lo inauguraron. El juego terminó 3-3, con una tripleta de Giampaolo Pazzini, quien anotó el primer tanto a los 28 segundos.

Y es que en un estadio como Wembley no puede respirarse otra cosa que fútbol puro. Al finalizar el túnel se suben unas escaleras y allí está: ¡Imponente y majestuoso! con un arco de 133 metros de altura y 7.4 metros de diámetro, edificado de extremo a extremo por encima del techo del estadio. Sustituye las dos torres blancas de 38 metros cada una y  da la bienvenida en la entrada de su puerta principal con un logo de la Federación Inglesa de Fútbol y una estatua de Bobby Moore.

El arco se ilumina por las noches y ofrece hasta 255 tonalidades de colores, gracias a sus 228 luces led instaladas en 38 anillos. Se estima que el ahorro en el consumo eléctrico es del 40% y la energía es 100% renovable. Ya en la parte interna, se pueden realizar hasta 100 efectos y animaciones diferentes.

Dentro del estadio, que a un costado tiene el Wembey Arena, creado para los espectáculos, hay un centro comercial de cuatro niveles, que incluye baños, restaurantes, bares, librería, centro de atención al fanático y la tienda oficial de la selección. Además está el museo, en el que reposa el famoso travesaño de la portería que en el Mundial de 1966, les dio el primer título a los ingleses.

Sus tres niveles, que albergan 90 mil espectadores, lucen inmensos y fueron creados también para los Juegos Olímpicos de Londres 2012. El antiguo estadio de Wembley fue derribado en el año 2000 y fue inaugurado el 28 de abril de 1923 con el nombre de Empire Stadium.

La distribución de sillas en los tres anillos tiene 34.303 asientos en la parte superior, 16.532 en el medio y 39.165 sillas más en la zona inferior.

Tenía capacidad para 100 mil personas, 45 mil sentadas, si bien en su partido inaugural de la final de la FA Cup entre el Bolton y el West Ham (2-0), asistieron 250 mil. Luego su capacidad fue reducida a 79.045 puestos. Los 39 peldaños de la tribuna real pasaron a ser 107.

El último encuentro oficial en el viejo estadio se jugó el 7 octubre del 2000, cuando Inglaterra perdió 1-0 con Alemania, por las eliminatorias del Mundial de Corea del Sur y Japón 2002.

Norman Foster, el padre de Wembley

A Norman Foster se le llama el arquitecto del mundo. Ha construido puentes y aeropuertos, rascacielos y museos, hoteles y gasolineras. Sus obras están en los cinco continentes. Como para decir que el planeta fue hecho a su imagen y semejanza.

Aquel inglés que en 1967 creó, junto con su otrora esposa (Wendy Cheesman), la compañía Foster and Partner, hoy tiene a más de mil arquitectos bajo su cargo. Fue esa firma la que se encargó de reconstruir Wembley, un estadio con vida propia.

Ganador del premio Pritzker (el llamado Nobel de arquitectura) y del Príncipe de Asturias, Foster nació en la pobreza de un barrio de Manchester. “Decir allá que querías ir la universidad era como afirmar que ibas a ser el próximo Papa”, dijo alguna vez el arquitecto, que pagó su carrera con trabajos: fue panadero, vendedor de muebles y portero de discoteca.

Hoy tiene el título de Lord. “Él no es un arquitecto deportivo, pero por su calidad, lo buscaron porque es uno de los íconos de la arquitectura de hoy”, indicó Omar Carnevalli, que diseñó el Centro de Alto Rendimiento de la FVF y el estadio Brígido Iriarte.

Lujos y comodidades

Wembley tiene una circunferencia de un kilómetro y cuenta con 34 bares, ocho restaurantes, 688 puntos de comida y bebida y 98 puestos más de comida. Tiene 164 tornos de acceso, 26 ascensores, 30 escaleras mecánicas y dos pantallas gigantes.

El nuevo Wembley tiene 2.618 baños y 310 espacios para personas discapacitadas.

El sistema del campo de juego fue reconstruido entre noviembre de 2019 y febrero de 2020. Se trabajó 24 horas al día durante 10 semanas. La grama es 97% natural, 3% artificial y tiene 34 aspersores.

Para reducir el consumo de agua y bajar la cantidad de plástico, tienen 16 estadios de recargas.

Ofrecen 160 palcos, con capacidad entre 8 y 20 personas y un gran salón para eventos de 2.080 metros cuadrados, que puede tener una capacidad entre 1.800 y 2.000 personas, dependiendo del uso.

Pero, lo mejor de todo, es la Sala Bobby Moore. Este lujoso espacio puede albergar banquetes de hasta 1.900 personas, cócteles para 3.250 o una conferencia para 1.000 en un espacio de 3.480 metros cuadrados.

Se puede realizar un tour personalizado, que dura 90 minutos y los precios van desde los 18 hasta las 25 libras (21 a 29 euros).

Wembley es uno de los estadios que busca la manera de que se llegue en transporte público. Pero, para usarlos, primero se debe reservar y está prohibido estacionar en la calle, pues está reservado para los residentes locales.

La ubicación del estadio forma parte de la Ampliación de la Zona de Emisiones Ultra Bajas, algo parecido a lo que se usa en Madrid en la almendra central, para incentivar el uso de coches híbridos o eléctricos y mejorar la calidad del aire por disposición de la Unión Europea.

El coste diario es de 12,50 libras al día, equivalente a 16 euros y tiene capacidad para 3.345 carros.

Palco de primera

Esta joya arquitectónica cuenta con un amplio palco de prensa en el primer nivel, con capacidad para la prensa escrita de 186 asientos. La zona mixta tiene capacidad para 120 personas más y la zona de las ruedas de prensa, puede recibir hasta 180 personas.

Tambén tiene siete cabinas de readio. Dos tienen capacidad para 10 personas y, las otras cinco, sólo permiten a dos. Los fotógrafos están situados a pie de campo y en la sala de trabajo, pueden estar 120 personas.

El estadio también cuenta con dos estudios de televisión de 60  metros cuadrados, que están ubicados en el tecer nivel, mientras que un piso más arriba están los comentaristas, que disponen de 38 mesas para trabajar.

Los periodistas de televisión, también tienen un área a pie de campo de mil 882 metros cuadrados y otra en el anillo exterior, de 663,8 metros cuadrados.

La historia, en seis momentos

Queen, en concierto

El viejo Wembley fue testigo de uno de los mejores conciertos de todos los tiempos. Queen, la banda del ya fallecido Freddy Mercury, realizó el 11 y 12 de julio de 1985 dos memorables presentaciones, ante 76 mil espectadores. Ahí, en el recinto de Londres, también han tocado Metallica, Elton John, Bon Jovi y Michael Jackson, entre otros.

El gol fantasma

Inglaterra fue campeón mundial en 1966. Lo hizo en Wembley, sede de una polémica final ante Alemania. El partido iba 2-2, en tiempo extra, cuando Geoffrey Hurst sacó un remate que se estrelló en el palo y rebotó sobre la línea. El árbitro lo dio como gol. Al final, los ingleses ganaron 4-2. Desde entonces, el título les ha sido esquivo.

Esto no es soccer

Wembley es un estadio multiusos. Además de los conciertos, fue sede de los Juegos Olímpicos de 1948. Incluso,  acogió, en octubre de 2007, el primer partido de fútbol americano que se jugó fuera de Estados Unidos. Ese día, Gigantes de Nueva York venció 13-10 a Delfines de Miami. 81.176 aficionados fueron testigos de ese encuentro.

Higuita, el escorpión

A René Higuita le gustaba divertirse en el campo. Y fue el neogranadino el que divirtió a los espectadores una tarde en la que Colombia e Inglaterra empataban 0-0 en un aburrido partido. El 6 de septiembre de 1995, el portero realizó una acrobática acción: puso las manos sobre el césped y elevó los pies para despejar el balón con los talones.

Cuarta corona azulgrana

El Barcelona ganó cuarta Champions, al vencer al Manchester United tres goles por uno. Los tantos del equipo de Pep Guardiola, fueron anotados por Pedro (27′), Lionel Messi (54′) y David Villa (70′). Por los ingleses, descontó Wayne Rooney (34′).

Esta final también se recuerda porque el capitán, Carles Puyol, tuvo un bonito gesto con Éric Abidal. El francés había sido operad de un tumor en el hígado y le cedió el honor de levantar la “orejona”.

Italia besa a gloria

Italia se tituló campeón de Europa por segunda vez en su historia, tras imponerse en los penales a Inglaterra (3-2). La Azzurra empató a un gol en los 120 minutos y, para entonces, extendió a 34 los partidos invictos. La cifra quedaría luego en 37.

El portero Gianluigi Donnarumma se alzó como la gran estrella, al detener el último penal a Bukayo Saka y acabar con 53 años de sequía en Europa. Italia sumó a sus vitrinas un trofeo que había ganado en 1968, en un torneo en el que dominó de principio a fin y finalizó invicto.

Finales europeas

22-05-1963, AC Milan 2-1 Benfica

29-05-1968, Manchester United 4-1 Benfica

02-06-1971, Ajax 2-0 Panathinaikos FC

10-05-1978, Liverpool 1-0 Brujas

20-05-1992, Barcelona 1-0 Sampdoria

28-05-2011, Barcelona 3-1 Manchester United

22-05-2013, Borussia Dortmund 1-2 Bayern Múnich

01-06-2024, Borussia Dortmund vs Real Madrid

Foto: www.wembleystadium.com

Baggio, Del Piero, Totti, Antognoni y Rivera, motivarán a Italia rumbo a la Euro 2024

Tony Cittadino (Madrid).- El Centro Técnico Federal de Coverciano, se prepara para recibir a la crema y nata del fútbol italiano. Roberto Baggio, Alessandro Del Piero, Francesco Totti, Giancarlo Antognoni y Gianni Rivera, estarán el próximo lunes en los entrenamientos de la selección italiana, para motivarla y compartir su experiencia rumbo a la Eurocopa Alemania 2024.

La idea había nacido a finales de abril pasado por el director técnico de la Azzurra, Luciano Spalletti, como una iniciativa extraordinaria que pueda aumentar el sentido de pertenencia y el valor de la experiencia del grupo que defenderá la Euro ganada en Wembley ante Inglaterra.

Del grupo destacan dos campeones del Mundo con Italia en Alemania 2006, como lo son Del Piero y Totti, además de dos Balón de Oro: Rivera en 1969 y Baggio en 1993, quien es considerado, a pesar de la grave lesión en su rodilla derecha, el mejor jugador italiano de todos los tiempos.

Será una visita especial en Coverciano, para una selección italiana que se concentrará a partir del próximo viernes 31.

Se espera que los “Cinco fantásticos”, como los ha bautizado la prensa italiana, lleguen a la concentración cerca del mediodía, de acuerdo a la nota de prensa emitida por la Federación Italiana de Fútbol (FIGC).

Luego, almorzarán con el grupo de 30 jugadores, para luego vestir unas camisas especiales y compartir con estas glorias del calcio durante los entrenamientos de la tarde.

“El camino a la Euro 2024, nace con la luz y el prestigio de estas cinco estrellas del fútbol italiano. Es un gran testimonio de amor por la camiseta azzurra y un gran ejemplo de cómo la Nazionale, a través de las generaciones, continúa a tener vivo el espírito del orgullo, más allá de la técnica en el campo. Les agradezco a los cinco por aceptar la invitación”, dijo el presidente Gabriele Gravina.

Italia tendrá dos partidos de preparación en junio. El lunes 4 se medirá a Turquía en el estadio Renato Dall’Ara’ de Bologna y el domingo 9 a Bosnia Herzegovina en el estadio Carlo Castellani de Empoli.

El jueves 6 de junio, el grupo de 30 jugadores se reducirá a 26, para viajar a Alemania el lunes 10. Allí tendrán su centro de concentración en la ciudad de Iserlohn y se hospedarán en el Hotel VierJahreszeiten.

La Azzurra quedó en el grupo B y debutará el sábado 15 de junio ante Albania. Cinco días más tarde, es el clásico ante España y finalizarán la fase de grupos el lunes 24 frente a Croacia.

Foto: Prensa FIGC

Serie A: Thiago Motta no continuará en el Bologna y su futuro se acerca a la Juve

Tony Cittadino (Madrid).- Lo que era un secreto a voces, se cumplió. Este jueves el Bologna confirmó que Thiago Motta dejará al club al final de temporada y todo parece indicar que será el próximo director técnico de la Juventus a partir de la próxima campaña.

Motta se reunió este jueves por la mañana con el presidente del Bologna, Joey Saputo, para comunicarle la decisión. El club agradeció al técnico el gran trabajo realizado en un comunicado y le deseó lo mejor en su futuro.

“En estos dos años, he conocido un técnico preparado y ganador. Le dio una identidad al equipo y un juego brillante. La hazaña de clasificar al equipo a la próxima Champions League, le permite a todos los jugadores y a él, entrar en la historia de nuestro club. Hubiera querido que permaneciera en el Bologna, pero no puedo más que agradecer a su staff y a él, por estas temporadas maravillosas. Le deseamos lo mejor para el futuro”, indicaba el texto.

Motta estuvo durante dos temporadas con el equipo rossoblù y, a falta de la última jornada de la Serie A de este fin de semana, dirigió un total de 125 partidos en todas las competiciones, con balance de 48 victorias, 33 empates y 44 derrotas.

En la pasada temporada terminó en el noveno lugar y en la actual zafra está en el tercer puesto. Esta mágica zafra le permitió al Bologna obtener la clasificación para la próxima temporada de la Liga de Campeones por primera vez en 60 años. No lo hacía desde la contienda 1964-1965.

Ahora se espera que la Juventus lo anuncie como su nuevo director técnico en las próximas semanas. La prensa italiana habla de que llegó a un acuerdo por dos temporadas y una opcional y un contrato cercano a los 3 millones y medio de euros al año.

La llegada de Motta a la Juve pudiera permitir el fichaje del defensa Riccardo Calafiori, quien es uno de los objetivos de mercado. Puede jugar como defensa central y lateral izquierdo y está catalogado como una de las joyas del calcio.

El pasado lunes, anotó un doblete en el empate a tres goles ante la Juve y este jueves fue la gran novedad de la primera lista del director técnico de Italia, Luciano Spalletti, quien pudiera llevarlo a la Eurocopa Alemania 2024.

Foto: Prensa Bologna

Serie A: La Juventus despidió a Max Allegri y Paolo Montero tomará su lugar como técnico interino

Tony Cittadino (Madrid).- Se sabía que la bomba iba a explotar en cualquier momento y, este viernes, detonó. O, mejor dicho, se confirmó. La Juventus informó el despido del director técnico Massimiliano Allegri, luego de un rendimiento por debajo del nivel del club en los últimos meses y los episodios de rabietas escenificadas en los minutos finales de la final de la Coppa Italia.

El segundo ciclo de Allegri fue polémico por los resultados de una Juve que tenía una plantilla competitiva, pero limitada al mismo tiempo y con un juego mediocre. El estratega se coronó campeón de la Coppa Italia el pasado miércoles ante la Atalanta, pero el show mostrado al quitarse la chaqueta, la corbata, tener declaraciones subidas de tono y presuntamente amenazar al director del periódico Tuttosport, no fueron aceptadas por la entidad bianconera.

“La Juventus anuncia que Massimiliano Allegri ha sido relevado de sus funciones como entrenador del primer equipo masculino.

La exoneración se produce tras determinados comportamientos durante y después de la final de la Coppa Italia, que el club consideró no compatibles con los valores de la Juventus y con el comportamiento que deben mantener quienes la representan.

Se pone fin a un periodo de colaboración, que comenzó en 2014, se reanudó en 2021 y finalizó tras las últimas 3 temporadas junto con la final de la Copa de Italia.

El club desea buena suerte a Massimiliano Allegri en sus futuros proyectos”, rezaba un escueto comunicado de la entidad italiana, que decidió no continuar con Max, a pesar de que le quedaba un año de contrato y que había regresado luego de un quinquenio exitoso.

Un ciclo de altibajos

Allegri tuvo que lidiar con problemas extra deportivos en la pasada campaña, al quedar fuera de las competiciones europeas por una sanción de 10 puntos. Luego, con las lesiones en la presente temporada y perder desde la pretemporada a Paul Pogba por doping. Llegó al mes de enero peleando el primer lugar al Inter, pero la segunda vuelta de la temporada fue catastrófica, bajando hasta el cuarto lugar de la tabla.

Aún así, pudo llevar al equipo a lograr los objetivos mínimos: clasificar a la próxima edición de la Champions League y ganar la décima quinta Coppa Italia del club. Además, la Vecchia Signora disputará la próxima edición del Mundial de Clubes de la FIFA en julio de 2025.

La copa nacional fue la quinta ganada por el técnico de 56 años, quien las ha logrado todas con la Juve, siendo el estratega más ganador de la historia de la competición. Lo hizo de manera consecutiva en las ediciones 2015, 2016, 2017 y 2018, durante el quinquenio de oro en el que perdió dos finales de Champions League ante Barcelona (2015) y Real Madrid (2017).

Los últimos dos partidos de la temporada serán dirigidos por un conocido de la casa, el ex defensa Paolo Montero. El uruguayo estuvo al frente de la Primavera (la categoría juvenil sub-19) y se espera que en los próximos días o semanas, se anuncie al próximo técnico que estará en el banquillo.

Los medios italianos dan por hecho un acuerdo por tres años con Thiago Motta, quien llevó al Bologna a la próxima edición de la Champions. Sin embargo, no se descarta el regreso de Antonio Conte.

Foto: Prensa Juventus

Vlahovic le regaló a la Juventus su décimo quinta Coppa Italia 

Tony Cittadino (Madrid).- Un gol de Dusan Vlahovic a los 4 minutos de juego, fue suficiente para que la Juventus venciera a la Atalanta un gol por cero en el estadio Olímpico de Roma, para ganar la décimo quinta Coppa Italia de su historia.

La edición 77 del tradicional trofeo nacional no decepcionó. Fue un partido emocionante, con opciones para ambos equipos, sobre todo en la segunda parte.

Así el equipo bianconero sumó otra copa nacional a sus vitrinas, tras las ganadas en las ediciones 1938, 1942, 1959, 1960, 1965, 1979, 1983, 1990, 1995, 2015, 2016, 2017, 2018 y 2021, ésta última lograda también ante la Atalanta de Gasperini bajo la dirección técnica de Andrea Pirlo.

Además, fue la quinta para el técnico Max Allegri, quien las ha logrado todas con la Juve, siendo el estratega más ganador de la historia de la competición. Lo hizo de manera consecutiva en las ediciones 2015, 2016, 2017 y 2018, durante el quinquenio de oro en el que perdió dos finales de Champions League ante Barcelona (2015) y Real Madrid (2017).

Así el técnico de 56 años, dejó en el segundo lugar a Roberto Mancini, quien ganó dos con el Inter (2005 y 2006), una con la Fiorentina (2001) y otra con la Lazio (2004).

La Juve hizo daño en la primera oportunidad de gol. Vlahovic recibió un balón en profundidad de Andrea Cambiaso y definió en un mano a mano a los 4 minutos, para adelantar a la Juve en la final un gol por cero.

De acuerdo al estadista OptaPaolo, el delantero serbio es el tercer jugador de la Juve en anotar en dos ediciones de la Coppa Italia, tras haberlo hecho en 2022 ante el Inter. Los otros jugadores en hacerlo, fueron John Charles (1958-1959 y 1959-1960) y Savino Bellini (1937-19138 y 1941-1942).

El gol despertó a la Atalanta, que tomó el control del esférico y comenzó a presionar a una Juve bien parada. El equipo de Bérgamo estuvo cerca del empate a los 13 minutos, pero Bremer y Danilo llegaron a tiempo para cerrar el espacio a Mario Pasalic, quien remató flojo y apresurado.

El conjunto turinés comenzó a ganar metros en el campo a partir del primer cuarto de hora, con Weston McKennie y Adrien Rabiot cortando y creando juego, pero sin mayores éxitos. El control del juego pasaba con dominar el medio campo, en un partido que fue aumentando en intensidad y en faltas técnicas de ambas oncenas para cortar las acciones del rival.

La Atalanta tuvo otra ocasión clara al 45’ para empatar, pero el remate de Pasalic fue desviado por Federico Gatti. La primera parte terminó con el 57% de posesión de la Dea, ante una Vecchia Signora defendía con el cuchillo entre los dientes.

Emoción hasta el final

La Atalanta comenzó la segunda parte metiendo a la Juve en su área y al 51’ estuvo cerca del empate, pero el peligroso remate de Ademola Lookman fue desviado por Bremer y el balón de marchó cerca del vertical derecho.

La Juve volvió a quedarse a un paso de aumentar la ventaja al 63’, gracias a una acción combinada de Federico Chiesa y Vlahovic, pero el serbio remató flojo y cruzado ante el portero. Vlahovic volvió a marcar al 72’, al peinar un balón de cabeza, pero el tanto fue anulado por el VAR por un fuera de juego justísimo.

El partido se rompió en los últimos 15 minutos, porque la Atalanta se volcó al ataque y esos espacios trataban de ser aprovechados por la Juve. Lookman mandó otro aviso al 80’ con un remate de derecha a la base del vertical derecho.

La Vecchia Signora lo siguió intentando y ahora fue el turno de Fabio Miretti, quien estrelló un balón en el travesaño en el 84’.

El árbitro principal Fabio Maresca agregó seis minutos adicionales, pero el marcador no cambió a pesar de un remate de Éderson que paró Mattia Perin al 94’. Además, el principal expulsó a Allegri con roja directa, por reclamar una falta en el área en la jugada de Éderson.

Así la Juve ganó su único, pero, necesario título de la temporada, que podría darle un aire a Allegri en las intenciones de quedarse un año más y cumplir con el contrato. La oncena ya está clasificada para la próxima edición de la Champions League y el Mundial de Clubes de la FIFA 2025.

Por su parte, a la Atalanta todavía le queda una cita para poder celebrar. El próximo miércoles 22 jugará la final de la Europa League ante el Bayer Leverkusen.

Pero, una cosa es segura. Tanto la Juve, como la Dea, estarán en la próxima edición de la Supercoppa d’ Italia que se jugará en enero del próximo año en Arabia Saudita y en la que también se medirán al Inter y al Milan.

Foto: Prensa Juventus

Champions: El Real Madrid salió vivo en su visita a Múnich y el pase a la final se decidirá en el Bernabéu  

Tony Cittadino (Madrid).- La Champions League regaló otra noche de emociones y el partido de ida de la primera semifinal no defraudó. Este martes, el Real Madrid salió con vida en su visita a Múnich, tras empatar a dos goles y el pase a la final se decidirá el próximo miércoles 8 en el estadio Santiago Bernabéu.

Un doblete de Vinicius Jr. dejó la eliminatoria abierta, en una noche en la que Leroy Sané y Harry Kane anotaron por el conjunto alemán.

El Allianz Arena de Múnich se vistió de gala para este encuentro, con una fanaticada alemana que tiñó las tribunas de rojo y metió presión desde el primer minuto, destacando un tifo de la curva para el mítico ex capitán del club y campeón del mundo como jugador y técnico de la selección teutona, Franz Beckenbauer.

El Bayern salió a proponer y a atacar, mientras que el Real Madrid repitió el planteamiento de la vuelta de los cuartos de final ante el Manchester City: jugando con calma y paciencia, bien replegados y buscando espacios. Manejando muy bien los tiempos y luchando los balones.

Los dirigidos por Thomas Tuchel gozaron de las mejores oportunidades en los primeros 20 minutos, pero no lograron concretar. El primer aviso llegó apenas a los 6 minutos, cuando el portero ucraniano Andriy Lunin detuvo un remate seco de Kane.

Los teutones tuvieron otras ocasiones con Sané y Jamal Musiala, pero no estuvieron finos de cara al arco.

Sin embargo, el Madrid sí tuvo puntería y su primera oportunidad de peligro la transformó en gol. Toni Kroos sirvió un balón exquisito y en profundidad desde el mediocampo a Vinicius Jr., para que el brasileño le ganara la espalda a los defensas y a la altura del punto penal, rematara con un derechazo sutil en el mano a mano para batir a Manuel Neuer.

El conjunto de Carlo Ancelotti sacaba el máximo provecho, con lo mínimo. Un golazo del brasileño, gracias a una asistencia puesta con como la mano por parte del alemán, quien se llevó medio gol en la jugada y que silenció al fortín del Bayern.

El gol no desencajó a los locales, pero tampoco envalentonó a los visitantes. El guión se mantuvo hasta el pitazo que decretó el fin de la primera parte, con un Bayern que seguía insistiendo ante un Madrid que seguía jugando a la vieja usanza italiana.

Goles y emociones

La segunda parte comenzó con un cambio de parte del Bayern: salió el mediocampista Leon Goretzka y entró el defensa Raphaël Guerreiro, buscando mayor solidez defensiva y desborde por la banda.

El empate del Bayern llegó justo cuando el Madrid comenzaba a verse más cómodo en esta etapa complementaria. Sané se encargó de fusilar a Lunin al minuto 53, para igualar el partido a un gol. El centrocampista se internó en el área por la derecha y con un zurdazo imparable metió en el partido a su equipo.

El Bayern no bajó la intensidad frente al arco del Madrid y Lucas Vázquez cometió penal sobre Musiala. La pena máxima fue transformada por Kane al 57’, con un remate sutil a la derecha de Lunin, que se lanzó al otro lado.

Fue el octavo gol de esta Champions para el atacante inglés, que también suma 43 goles en 43 partidos con el Bayern.

Así el conjunto alemán remontó en cuatro minutos ante los españoles, desatando la locura en el Allianz Arena de Múnich.

El Madrid intentó reaccionar, pero sufría el golpe por los dos goles recibidos. Ancelotti movió el banquillo y en la fracción 75 realizó dos cambios, intentando controlar el mediocampo y generar más juego. El técnico italiano sacó a Jude Bellingham por Luka Modric y a Kroos por Brahim Díaz.

Los españoles comenzaron a generar más presión y al 82’ Kim derribó en el área a Rodrygo, para que el árbitro principal, el francés Clément Turpin, decretara penal. Un minuto más tarde, Vinicius no falló y con un remate a media altura y al medio, empataba el encuentro y le daba vida al Madrid en la eliminatoria.

El encuentro finalizó con la promesa de dejarnos una vuelta vibrante dentro de una semana en Madrid.

El camino a Wembley, continúa.

Foto: Prensa UEFA

Laureus 2024: Giacomo Agostini, la leyenda que por amor al motociclismo rechazó a la Ferrari

Tony Cittadino (Madrid).- No cualquiera puede darse el gusto, o el privilegio, de rechazar a la Ferrari. Giacomo Agostini, fue uno de ellos. La leyenda del motociclismo mundial tuvo en sus manos la posibilidad de correr en la Fórmula 1 con la escudería italiana, pero su amor por las motos prevaleció a la hora de tomar la decisión y se mantuvo fiel como un caballero.

Agostini nació en Brescia el 16 de junio de 1942 y es el máximo ganador en la historia del motociclismo, con 15 campeonatos. El estelar ex piloto compartió con la prensa en una jornada para los medios de comunicación, organizada por los premios Laureus que se entregaron en Madrid el pasado lunes 22.

“Conocí a Enzo Ferrari, porque tanto en moto, como en Fórmula 1, se corría en Monza. Después de ganar tres o cuatro campeonatos, Enzo me dijo que probara el carro y después que lo hice, me dijo que había uno para mí. No dormí durante tres o cuatro noches pensando, pero luego dije, desde que nací lo mío son las motos y las dos ruedas me han dado mucho y son campeón del mundo. Me han dado alegrías y quise ser fiel, así que cuando hablé con Ferrari le dije que no y me dijo que admiraba mi decisión y que era justo que fuese así”, recordó.

Su pasión por las motos comenzó cuando su padre le regaló una Bianchi Aquilotto 50, para que pudiera a la escuela. Años más tarde, tuvo que engañar a su padre para que le firmara la licencia federativa para conducir, porque consideraba que manejar moto era peligroso. Al momento de hacerlo ante el notario, no se percató que hubo un error de interpretación de bicicleta, en lugar de motocicleta.

Así comenzó a meterse en cuanta pista y torneo fuese posible, con notable éxito. Estuvo activo desde 1964 a bordo de Morini (siendo suplente del corredor británico Mike Hailwood, quien se convirtió en su mentor), hasta a 1977 con Yamaha, teniendo un dominio absoluto, cuando todavía se podía correr en dos categorías. Tiene el récord de 123 victorias (en 223 carreras) logradas con MV Agusta, Yamaha y Suzuki y 15 títulos, cuando todavía se podía correr en dos categorías en simultáneo.

En 350cc ganó siete (1968, 1969, 1970, 1971, 1972, 1973 y 1974) y en 500cc logró ocho (1966, 1967, 1968, 1969, 1970, 1971, 1972 y 1975). Además, ganó todas las carreras en 1968.

“No pensaba en ganar 15 mundiales, porque pensaba en ganar una carrera. Después, dos. Luego, el campeonato italiano. Ganar el campeonato del mundo es importante, pero son todos importantes. El primer campeonato que gané en 1966 en la categoría 500cc en Monza, delante de mi público fue especial, porque vivo allí”, dijo la leyenda italiana.

“Fue una alegría increíble, pero me di cuenta el día después que era campeón del mundo, porque el día de la victoria estaba tan emocionado y tan confundido, que no sabía ni lo que había hecho, ni dónde estaba. Al día siguiente, leyendo el periódico y viendo la televisión en mi casa, fue que me di cuenta que era campeón y fue increíble, porque yo pensaba era en ganar una carrera”.

Pura pasión

Su primera carrera fue en el Gran Premio de las Naciones de 1963, en la categoría 250cc. Su primera victoria llegó dos años más tarde en 1965 en 350cc y, su último triunfo, también fue en Alemania, pero en los 500cc en 1976.

“La emoción de la primera y la última carrera son bellísimas, pero la última es un poco triste, porque sabes que es el final de tu carrera, pero con la primera, sabes que tienes toda una carrera por delante”.

En 1967 tuvo una batalla memorable con Hailwood en una de las temporadas más dramáticas jamás vistas en la historia del Gran Premio. En la prueba de 500cc, la competición se redujo a la última carrera en Canadá después de que los dos intercambiaron victorias durante toda la temporada. Hailwood ganó en Canadá para empatar a puntos con Giacomo. Cada corredor obtuvo cinco victorias, por lo que todo quedó en segundo lugar, con Giacomo llevándose el título con tres segundos frente a dos de Hailwood.

“Al ser campeón del mundo, lo eres de todo el mundo y es un gran placer y una gran satisfacción. Cada título es una gran emoción, sea el primero o el último. Tengo que dar gracias a quien me dio este don de la naturaleza y a quien me dio las motos para ganar, así como los que trabajaron conmigo. Fue una carrera fantástica. También gané 18 campeonatos italianos, 10 tour trophy y estuve en lo más alto del podio 313 veces. Son cosas que te llenan de orgullo y felicidad”.

En 1974, Giacomo sorprendió al mundo de las carreras cuando se pasó a Yamaha. Ese año, además de ganar la prestigiosa Daytona 200, la principal carrera motociclista estadounidense, también ganó su séptimo Campeonato del Mundo de 350 cc, pero lesiones y problemas mecánicos obstaculizaron su desafío en 500 cc. Sin embargo, regresó en 1975 para ganar el Campeonato del Mundo de 500cc por octava vez, su último título mundial.

La última victoria de su carrera llegó en 1976 en Nurburgring, el circuito alemán donde ganó su primer Gran Premio en 1965.

Estuvo en Venezuela

La versatilidad de Agostini y, una vez consagrado en las motos, le llevó también a probar suerte en otras categorías. De 1975 a 1977 corrió en la Fórmula 750, pasando de la moto a los carros. En 1976 estuvo en Venezuela con Yamaha en la categoría 750cc en el Autódromo Internacional de San Carlos. Para entonces, las pruebas recibidas en nuestro país fueron la segunda y la tercera del calendario. Agostini terminó en el primer lugar en una y en el segundo en la otra.

“Tengo un gran recuerdo de cuando fui a Venezuela hace muchos años, con la  escudería de Ippolito. También conocía Johnny Ceccotto, quien después se convirtió en campeón del mundo”, recordó con palabras de agradecimiento.

“Recuerdo sobre todo que fue un recibimiento fantástico. La gente me esperaba y fue un gran placer, un gran honor. Fui tratado como un príncipe”, agregó quien en 1979 continuó en las pistas, pero en la Fórmula 1 Británica y en 1980 se retiró.

“Sé que hay muchos italianos en Venezuela y me gustaría volver otra vez. Sé que la política allí es muy difícil, pero esperemos un día poder volver, antes de que termine mi carrera, añadió.

Dos años más tarde, fue director del equipo Yamaha y guió al neozelandés Graeme Crosby al título. También llevó al estadounidense Eddie Lawson a tres Campeonatos del Mundo de 500cc en 1984, 1986 y 1988.

“Sería una villano si me lamento, porque gané todo. Fui campeón del mundo, gané muchísimo, tuve muchas alegrías y satisfacciones y no puedo pretender más”, reflexionó al ser consultado acerca de si quedó satisfecho con su carrera.

Tras la marcha de Hailwood a Honda, se convirtió en el piloto número uno de MV y respondió ganando su primer Campeonato del Mundo de 500cc en 1966. Este fue el primero de siete títulos consecutivos de 500cc que ganó de 1966 a 1972. También ganó el Campeonato del Mundo de 350cc. y se tituló siete veces entre 1968 y 1974.

Una carrera tan dilatada y exitosa, le llevó a coleccionar centenares de trofeos y accesorios que decidió organizar y sacarle provecho para verlos mejor, conservarlos y que sus fanáticos puedan disfrutarlos. Es por ello, que en su casa tiene un museo con todos sus trofeos y una vez al mes permite el acceso a los fanáticos.

Las visitas se realizan en grupos de ocho, con una reserva previa y, además, se podrá cenar con él. Hay más de 300 objetos que integran una rica colección, que incluye trofeos, cascos, guantes, bragas, medallas y, por supuesto, motos.

Cuestión de gustos

Agostini representa a esa vieja escuela de pilotos, en los que predominaba más el talento nato y las condiciones, antes que la tecnología. Obviamente los avances son necesarios para evolucionar, pero él considera que se ha ido perdiendo la magia.

“Hoy hay tanta tecnología y el mundo ha cambiado. Antes éramos una familia. Compartíamos y comíamos juntos, hacíamos fiestas juntos. El paddock era más unido. Hoy los equipos son más grandes, con mucha más gente. El equipo más grande, tenía siete u ocho mecánicos. Hoy hay entre 25 y 30, así que ya no es tanto una familia y, además, hay mucha tecnología, por lo que prefiero darle más responsabilidad al piloto”.

Considera que el que esté al frente de la moto es quién debe demostrar sus habilidades conduciendo.  “Que sea el piloto el que gane y no la tecnología, no los cauchos y no los frenos. Hoy vemos como un piloto puede ganar o perder por los neumáticos o porque la puesta a punta de la moto no es correcta por la tecnología. Por eso, tendríamos que parar un poco y darle más responsabilidad al piloto”.

La adrenalina de estar en la moto a gran velocidad y girar las curvas con un ángulo de inclinación de hasta 60 grados, puede hacer que se corra peligro por caídas aparatosas. El carácter agresivo de Agostini en las motos, le llevó a dominarla por completo.

“Sí, en algún momento tuve episodios de miedo, pero es tanta la pasión y el amor por las dos ruedas, que no piensas en eso. Quizás el miedo te viene después, cuando te das cuenta y dices cómo he hecho esto o aquello. Pero puedo decir que fui muy atento y afortunado en mi carrera, para ser preciso y controlar todo para evitar caídas, porque en esos tiempos eran durísimas”.

El tiempo ha pasado y la humildad de Agostini, demuestra que es un caballero de la vieja escuela en todo su esplendor. No busca mayor reconocimiento, pero si tuviera que ser recordado por algo específico, quisiera que fuera como el más ganador.

“Quiero ser recordado por lo que hice. Mucha gente ha admirado lo que hice y estoy feliz por eso. Siempre tuve cerca a mi público, porque es justo darle el reconocimiento a la gente que te ha querido. Que sea recordado como Giacomo Agostini, el que ganó muchísimo”.

Laureus 2024: Alessandro Del Piero está satisfecho con el rendimiento de los equipos italianos en Europa

Tony Cittadino (Madrid).- Alessandro Del Piero prefiere ver el vaso medio lleno con el fútbol italiano. Este domingo compartió con la prensa en la segunda jornada de entrevistas, de cara a la entrega de los Premios Laureus 2024, que se realizará este lunes en el Palacio de Cibeles de Madrid y del que es embajador.

El otrora capitán de la Juventus dijo estar satisfecho con el desempeño de los equipos en Europa. A pesar de no tener un semifinalista en la Champions, el calcio tiene a la Roma y a la Atalanta en la Europa League y a la Fiorentina en la Conference League.

«El resultado de los equipos ha sido fenomenal y deben recibir la felicitación de todos. Yo lo veo positivo y absolutamente con el vaso medio lleno, aunque si pensamos y comparamos también en inversión y gastos que se puedan hacer con respecto a otros países», dijo Pinturicchio.

Italia en la temporada pasada, metió a un finalista por cada competición. Inter en la Champions, Roma en la Europa League y la Fiore en la Conference, pero todos perdieron. Sin embargo, el desempeño actual le ha permitido conseguir una plaza adicional en la próxima edición de la Champions. Es decir, el fútbol italiano tendrá cinco plazas, en lugar de cuatro, gracias al al nuevo sistema de las Plazas por Rendimiento Europeo.

«Italia ha logrado el año pasado y ahora, bien sea por ideas, por creatividad o por reinventarse, que en esto también nosotros somos buenos, ha delinear un rol importante en Europa. Ahora, para volver al nivel de inicios del 2000, hace falta un poco más de tiempo, pero es un camino que se ha recorrido bien y ahora todos los pasos que se darán, serán difíciles, pero el trabajo hecho hasta ahora, a pesar de todo, de los estadios precarios, estamos haciendo las cosas bien».

Orgullos de De Rossi

Del Piero tampoco dejó pasar la oportunidad para felicitar al actual técnico de la Roma, Daniele De Rossi. El estratega ha llevado al conjunto de la capital italiana a elevar su rendimiento de juego y a sumar una racha de victorias, que le ha permitido escalar posiciones en la tabla y avanzar en Europa.

«Hice parte del curso de entrenador con Daniele, pero él lo terminó el año pasado y yo espero hacerlo este año. No me sorprende su empeño y su conocimiento del fútbol, su modo de actuar, su energía y todo lo que se ha visto en estos primeros juegos. Tener tan rápido estos resultados positivos, sorprende. Pero, si pensamos en el equipo de la Roma, es óptima. Pero, en Europa, no es fácil lograrlo».

El mítico 10 de la Juve considera que el movimiento de la Roma fue acertado. Despidieron a José Mourinho y contrataron a De Rossi, en busca de darle una sacudida al equipo.

«Además para técnicos expertos y, lo decía antes, por situaciones y sociedad estables como el Bayern Múnich, a veces haces las cosas bien para el momento, pero después hay algo que no funciona. Eso no quiere decir que sea un fracaso, pero a veces no funciona. Pero en el caso de Daniele, estoy contento por él, porque se lo merece y es un muchacho extraordinario», expresó Del Piero.