FC Barcelona despide el 2020 con un empate ante el Eibar

Prensa FC Barcelona.- El FC Barcelona ha cerrado en 2020 con un empate en el Camp Nou contra el Eibar. El punto, insuficiente para las aspiraciones culés, ha estado marcado por el desacierto culé en ambas áreas. Ha fallado un penalti nada más comenzar y un error individual ha propiciado el gol visitante, igualado más tarde por Dembélé, que reaparecía tras su lesión. A pesar de las ocasiones, la victoria se ha acabado resistiendo y la remontada sin Messi se ha quedado a medio camino.

Braithwaite, sin suerte

A pesar del parón navideño, y unos previsibles primeros minutos de análisis mutuo, el partido ha arrancado con noticias. Araújo ha sufrido un penalti -revisado por el VAR- que Braithwaite ha enviado directamente fuera. El ‘9’ azulgrana sí pudo marcar minutos más tarde… pero en este caso la revisión ha anulado su gol. De esta manera, el Barça veía como se escapaban dos buenas ocasiones para ponerse por delante en el marcador.

El Eibar, como siempre que se enfrenta al Barça, ha planteado un partido valiente, con líneas avanzadas y una presión que comenzaba prácticamente en el área rival. No se sentían cómodos los culés y Koeman ha introducido un cambio en la media parte: Dembélé para Dest.

Reaparece Dembélé, se lesiona Coutinho

La falta de finura azulgrana ha quedado patente entre el minuto 56 y el 58. En este intervalo Dembélé y De Jong han disfrutado de dos clarísimas ocasiones para adelantar el Barça, pero Dmitrovic ha estado pletórico y ha salvado a su equipo… que instantes más tarde anotaba el 0-1 mediante Kike García tras un error de Araujo. Mala suerte también para el central, que estaba siendo uno de los mejores del Barça hasta el momento.

La reacción azulgrana no se ha hecho esperar. Dembélé, activo y desequilibrante a pesar de regresar de lesión, ha empatado el partido tras una jugada por banda izquierda de Junior. Quedaba prácticamente media hora de partido y parecía que el Barça podría darle la vuelta al marcador pero tanto a Pedri como a Trincão -que hoy celebraba su 21º aniversario- se le han escapado las ocasiones por centímetros.

Y para cerrar el año, una última noticia fatal: Coutinho se ha hecho daño solo y ha tenido que retirarse lesionado del campo. Que no sea nada… ¡y que 2021 sea muy diferente!

El Barcelona goleó al Valladolid en la noche histórica de Messi

Roger Boguñá (Prensa Barcelona).- Al Barcelona le ha tocado el premio gordo el día de la lotería navideña. La victoria por 0-3 lograda por los de Koeman en Valladolid ha tenido, sin embargo, poco que ver con la suerte. Los goles de Lenglet, Braithwaite y Messi, han respondido más bien a un gran partido de los culés, innovadores en el planteamiento y superiores de principio a fin en Pucela.

Afirmaba Koeman en la rueda de prensa previa al partido que la única opción era ganar. Y el equipo ha salido con esta actitud. Con tres centrales de inicio (Araujo, Mingueza y Lenglet) y dos carrileros pegados a las bandas (Dest y Alba), el Barça se ha plantado con un 3-5-2 innovador en el Nuevo José Zorrilla.

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La apuesta del técnico holandés ha resultado un éxito y rápidamente ha dado sus frutos. Tras unos minutos con mucho ritmo, Lenglet ha abierto la lata tras un sublime centro de Messi. El francés le ha dedicado su gol a Moussa Wagué, lesionado de gravedad hace pocos días.

Minutos más tarde, Braithwaite firmaba el segundo tras una genial combinación entre Messi, Dest y el delantero danés, que remató a bocajarro el pase de la muerte del lateral estadounidense.


Messi superó a Pelé

Superado el Valladolid en todos los sentidos, Sergio ha intentado revolucionar su equipo con hasta cuatro cambios antes del minuto 60. No ha servido de nada porque el Barça estaba inconmensurable. En la zona de tres cuartos Pedri y Messi hacían daño de verdad. El argentino, que se ha topado repetidamente con Masip, finalmente ha encontrado el camino del gol tras una asistencia genial del joven futbolista canario. Messi superaba así el récord de goles de Pelé con un mismo Club.

Con el partido visto para sentencia, el Valladolid ha disfrutado de algunas buenas ocasiones. En la portería azulgrana, sin embargo, había un muro: Marc-André ter Stegen. También pudo caer el cuarto para el Barça, pero tanto Coutinho como Messi han estrellado sus remates al palo. No ha importado demasiado: los azulgrana vuelven a Barcelona con tres puntos vitales tras cuatro tropiezos consecutivos a domicilio. Este es el camino.

Foto: Reuters

Barcelona triunfó ante la Real Sociedad y recortó distancia

ESPN.- El Barcelona se dio una inyección de optimismo con una ajustada victoria frente a la Real Sociedad. Conquistó su primera remontada de la temporada (no había ganado ninguno de los siete partidos anteriores que comenzó perdiendo) y venció, 2-1, a un atrevido y solvente rival que acabó el partido acosándole en busca del empate, mostrando hasta tres caras del Barça: la optimista y desinhibida, la preocupante por su falta de contundencia en el remate y, por fin, la agobiante del final, cuando acabó pidiendo la hora ante el ataque de la Real.

Intenso como reclama día sí día también Ronald Koeman, rápido en la combinación, ágil en las transiciones y solvente con el balón, el Barça no se pareció en nada al equipo plano que acabó pidiendo la hora el último domingo frente al Levante… Aunque tampoco disfrutó de una noche cómoda, exigido por el atrevimiento de una Real Sociedad que pagó demasiado caro su nulo remate. 45 minutos de ilusión, otros 20 de calma y casi media hora final de sufrimiento. No hay manera de que el conjunto culé redondee una jornada feliz.


Y eso que el equipo vasco, después de 25 minutos en que el Barcelona le dominó con claridad, se avanzó en el marcador en su primera ocasión ante Ter Stegen. Un despiste de Pedri en la internada de Portu y la lentitud de reacción de toda la defensa le regaló el espacio oportuno a Willian José, que buscó un balón a boca de gol al que nadie más atendió para poner un preocupante, atendiendo a los precendentes, 0-1.

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Esta vez el Barça, sin embargo, no se rindió a su desgracia y multiplicó las ganas. Siguió arriba y apenas necesito cinco minutos para igualar, en pleno ataque desbocado, por medio de una rosca magnífica de Jordi Alba.

No contento con el empate continuó el equipo azulgrana presionando, combinando, avanzando con un papel tan destacado de Pedri como de De Jong, más avanzado y participativo de lo habitual, y con la compañía de Messi y Griezmann, incansable en el apoyo por más desafortunado que estuviera en el remate.

Y gracias a ese empeño llegó el 2-1, la remontada, en una internada de Alba que remachó De Jong, llegando desde atrás y viendo validado su gol por medio del VAR tras la inicial anulación por un fuera de juego que no existió.

De la calma y la solvencia al sufrimiento se pasó en una segunda mitad que comenzó con un Barça entregado y dominador y acabó, como ante el Levante, sufriendo por mantener su ventaja en el marcador.


El Barça pudo marcar el 3-1 en varias ocasiones, dos de ellas de Griezmann y una, especialmente, para frotarse los ojos con su error a boca de gol cuando se lanzó al suelo para acabar rematando de lado y regalando el balón al portero.

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Poco a poco fue perdiendo consistencia el equipo azulgrana y permitiendo el crecimiento de una Real Sociedad que acabó por hacerse con el control, el dominio y el protagonismo del juego, buscando el empate con un ataque desmedido, encerrando a los locales en su área y motivando que Ter Stegen, minuto 83, salvase milagrosamente con el pie un remate a bocajarro de Isak.

No hubo tranquilidad hasta el último suspiro pero se sumaron los tres puntos, innegociables, para acumular dos victorias consecutivas y seguir pensando que la Liga no es una misión imposible. Aunque si quiere confirmar esas sensaciones, deberá mejorar, y mucho, esos finales de partido en los que no sabe defender con la pelota y se obliga a hacerlo de cualquier manera.

Foto: Cortesía.

Messi salvó al Barcelona de empatar contra el Levante

 EFE.- Un gol de Leo Messi dio el triunfo al Barcelona ante el Levante (1-0) en el Camp Nou en la jornada 13 de Liga.

El jugador argentino aprovechó un pase de Frenkie de Jong después de una pérdida en la salida del balón del conjunto visitante para hacer el gol de la victoria en el minuto 76 con un disparo cruzado con la pierna izquierda.

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Cinco minutos antes el jugador argentino ya estuvo a punto de batir a Aitor Fernández con un disparo a bocajarro. En el primer tiempo, las ocasiones más claras de los azulgranas fueron para Antoine Griezmann y Frenkie de Jong.

Pero el equipo que tuvo la primera del partido fue el Levante. En el minuto 12 Jorge de Frutos dispuso de un mano a mano con Ter Stegen que el portero alemán ganó.

Foto: Cortesía

Doblete de Abdón Prats le da el liderato en solitario al Mallorca en la Segunda División

Prensa Mallorca.- El RCD Mallorca ganó al CD Castellón en el Visit Mallorca Estadi (3-1). Los de Luis García Plaza han conseguido sumar de tres después de una primera parte que se ha puesto de cara pronto con los goles de Abdón y Salva Sevilla. En la segunda parte, otra vez Abdón ha sido el encargado de anotar el tercero. El tanto visitante ha sido de Satrustegui. Con esta victoria ya son 16 jornadas sin conocer la derrota para los bermellones.

Para la jornada 17 de la Liga SmartBank, Luis García Plaza ha realizado varias sustituciones en el equipo titular. En defensa, Fran Gámez y Russo han entrado por Sastre y Raíllo; en el centro del campo, Salva Sevilla y Febas han entrado por Dani Rodríguez y el sancionado Baba; en el ataque, Mboula, Murilo y Abdón han salido en el once inicial por Antonio Sánchez, Amath y B. Oliván.

Los de Luis García Plaza han entrado al partido con mucha confianza y llegando con peligro a la meta visitante. Después de dos acercamientos bermellones en los primeros minutos,  en el minuto ocho ha llegado el primer gol del RCD Mallorca. Abdón ha marcado después de una buena jugada colectiva. Febas, tras un buen recorte dentro del área, ha centrado al segundo palo dónde estaba el delantero de Artà que, en el segundo palo, ha controlado con el pecho y ha anotado su tercer gol consecutivo en la Liga SmartBank.


En el minuto 12 ha llegado el segundo gol bermellón. Salva Sevilla ha anotado tras otra jugada sensacional. Abdón ha picado el balón y, tras un toque de espuela de Mboula dentro del área, Salva Sevilla ha definido con mucha calidad. En el 18, el CD Castellón ha reaccionado con una oportunidad de peligro. Arturo ha entrado dentro del área y tras un chut potente, Manolo Reina ha desviado el balón y desde la línea de gol, Gámez ha despejado el peligro.

Con el paso de los minutos, el partido ha continuado con la insistencia bermellona con algunos acercamientos, pero los visitantes también se han acercado en alguna ocasión sin llegar a inquietar la portería defendida por Manolo Reina. En el último minuto, Mboula ha realizado una buena conducción que ha finalizado con un chut con la izquierda, pero Campos ha desviado a córner. Con el 2-0 se ha llegado al descanso.

Los segundos 45 minutos han iniciado con igualdad. Los dos equipos llegando a las áreas, pero sin poner en riesgo a los guardametas. En el 55 ha llegado el tercer gol de los de Luis García Plaza. Abdón ha marcado su segundo gol después de una combinación entre Ruiz de Galarreta, Gámez y Mboula que, tras un buen pase, Abdón ha batido a Campos desde el suelo. En el minuto 73, el CD Castellón ha anotado Satrustegui después de una falta lateral. Cuatro minutos después, Jordi Mboula ha intentado sorprender la portería visitante con un disparo potente desde lejos. Con el 3-1 se ha llegado al final del partido.


Ficha del partido

RCD Mallorca: Manolo Reina, F. Gámez, Russo, Valjent, Cufré, Ruiz De Galarreta (62’), Salva Sevilla (71’), Febas, Mboula (91′), Murilo (62’), Abdón (71’)

Suplentes: Miquel Parera, Leo, A. Raíllo, Sastre, Amath, Dani Rodríguez, Álex Alegría (71’), Antonio Sánchez (91′), B. Oliván, Lago Junior (62’), Sedlar (62’), Luka Romero (71’)

CD Castellón: A. Campos, Guillem Jaime, Arturo, Satrustegui, Cubillas (46’), Rubén D. (46’), César Díaz (46’), Delgado, Víctor (82′), Gus Ledes, M. Mateu (71’)

Suplentes: Óscar, Lapeña, Castells, Ortuño (82′), Fidalgo (46’), Gálvez, Iago (71’), Muguruza, Jordi (46’), Muñoz, Carrillo, Fernandes (46’)

Goles: Abdón, 1-0 (8’); Salva Sevilla, 2-0 (12’); Abdón, 3-0 (55’); Satrustegui, 3-1 (73’)

Foto: Prensa Mallorca

Messi rindió un homenaje a Maradona en la goleada del Barcelona

Jordi Blanco (ESPN).- Maradona en el palco, con una foto del 10. En el marcador electrónico, con una imagen, en el minuto de silencio dedicado, en las flores con su número colocado en el césped… Y en el gol de Messi, el homenaje final, sentido y directo de un Barsa que pudo rendirle su especial homenaje a Maradona.

De esta manera el Barcelona volvió, por fin, a enlazar dos victorias consecutivas en la Liga, respondiendo a la derrota del Real Madrid frente al Alavés con una solvente goleada (4-0) sobre un Osasuna que resistió media hora el empate inicial y se fue despidiendo del partido al descanso, derrumbado por los goles de Braithwaite y Griezmann.

Coutinho y Messi cerraron la goleada en la segunda mitad, en la que el árbitro anuló un gol a Dembélé antes de que Lio pudiera rendir su particular y personal homenaje a Maradona, tras el 4-0 que celebró sacándose la camiseta azulgrana y mostrando la que llevaba debajo de Newell’s, con el 10 a la espalda. Una camiseta, la de los leprosos, que comparten en su historia tanto Lionel como Diego.


Dinámico, ágil de piernas y de cabeza, firme en la idea y confiado en su plan, el equipo de Koeman repitió una primera mitad tan convincente como fue la segunda de Kiev, sin alcanzar el nivel mostrado en Ucrania pero solvente en su juego y sin temor al error.

El entrenador apostó por dar continuidad a Braithwaite en el centro del ataque y el danés le respondió con su tercer gol en dos partidos que acabó con la resistencia de un Osasuna contestón pero inferior, más ocupado en defender las combinaciones azulgranas que en encontrar la meta de Ter Stegen, aunque el portero local tuvo que intervenir en más de una ocasión, siempre con acierto.

A los diez minutos rozó Coutinho el gol, tras una asistencia de Griezmann que salvó bajo palos la defensa navarra y después de hasta tres ocasiones llegaría el 1-0, en una jugada habitual en combinación de Messi con Alba, que desembocó esta vez en el centro cerrado y raso del lateral que remató al cuerpo del meta Coutinho antes de que Braithwaite necesitase dos remates para, por fin acabar con la resistencia.

El gol calmó los ánimos del Barça, bien en ataque, firme en defensa pero poco acertado en un centro del campo donde Pedri, pareja de De Jong en el mediocentro, no encontró nunca su sitio, hasta el punto que el entrenador solventó sustituirlo durante el descanso por Busquets, quien reapareció tras la lesión muscular que sufrió con la selección.

Antes, sin embargo, llegándose al final del primer tiempo, llegaría el golazo de Griezmann, con un obús desde fuera del área tras un rechace de la defensa de Osasuna al que no pudo responder Herrera más que con la mirada ante la espectacularidad del disparo del francés, quien por primera vez desde que llegó al Barça enlazó dos partidos marcando.

Más y mejor

Si buena fue la primera mitad del Barça, mejor fue la segunda, con más frescura y menos oposición de un rival que salió con ganas de meterse en el partido con un gol pero acabó, rápido, dándose cuenta de la imposibilidad de poner en problemas al equipo azulgrana.

Dos llegadas del equipo navarro dieron paso a la respuesta local, se diría que furiosa y que desembocó en el 3-0 de Coutinho, asistido magníficamente por el renacido Griezmann y antes de que a Dembélé, que acababa de entrar en el campo se le anulase un gol.


Con ritmo y solvencia buscó más el Barça, especialmente se diría para que Messi pudiera tener su protagonismo especial, su forma de homenajear a Maradona… Hasta que llegó el momento, a los 73 minutos y gracias a un zambombazo lejano del capitán que significó el 4-0 y la celebración inmediata de Leo, mostrando aquella camiseta de Newell’s, la primera que lució siendo un niño y que Diego también defendió en los últimos años de su carrera.

Fue la guinda de una tarde amable, tranquila y optimista. Una goleada para creer. Y para homenajear a un Maradona cuya figura estuvo presente en el Camp Nou.

 

Real Madrid pinchó en Valdebebas ante el Alavés

Carlos Colón (Caracas).- El Real Madrid de Zinedine Zidane aún no consigue la estabilidad en su juego, y esta vez cayó como local dos goles por uno ante un Deportivo Alavés que mostró solidez defensiva y aprovechó los errores del equipo blanco.

El Madrid comenzó el juego de manera desastrosa desde el minuto uno, donde luego de una mano muy dudosa de Nacho que fue revisada por el VAR, concedió un penal que luego Lucas Pérez cambió por gol desde los once pasos.

A partir de allí el conjunto blanco empezó a atacar más, sin embargo sin muchas ideas ni certeza, y un arbitraje dudoso, se hizo cuesta arriba la remontada del conjunto merengue, quienes después de una jugada de posible penal, perdieron al llamado a ser su máxima estrella, el belga Eden Hazard, quien salió lesionado a los 28 minutos del primer tiempo por Rodrygo.

El final del primer tiempo también tuvo una jugada bastante polémica, donde Victor Laguardia le hace un claro jalón de pelo a Marcelo dentro del área, jugada donde el VAR no intervino y pudo haber significado un penal para el Madrid antes de irse al vestuario.


El inicio del segundo tiempo siguió la tónica del primero, con un Madrid sumergido al ataque y que temprano se descuidaría atrás con un pase erróneo de Thibaut Courtois que dejó en los pies de Joselu, quien metió el segundo del conjunto albiazul a los 49 minutos.

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El descuento de los dirigidos por Zinedine Zidane no llegaría hasta los 86 minutos, donde después del remate de un córner por parte de Vinicius Jr, Casemiro aprovechó un rebote para descontar y darle vida al Madrid en busca de la remontada.

Los últimos minutos no fueron más que un asedio constante de los merengues, pero que aún sin ideas no provocarían peligro al arco de Pacheco hasta la última jugada del partido donde Isco Alarcón estrelló el balón en el poste justo antes del silbatazo final del encuentro.

Con este resultado, el Madrid queda a seis puntos del Atlético de Madrid y Real Sociedad, a la espera del juego de mañana entre el conjunto vasco y el Villarreal.

Foto: AS

El Madrid cayó por goleada en Mestalla ante el Valencia

AS.- Con y sin público, Mestalla es Corea para el Madrid. Y desde este domingo, también para Gil Manzano, al que ni el VAR pudo rescatar. Pitó tres penaltis contra el equipo de Zidane, dos claros (aunque uno precedido de falta previa a Asensio) y otro inexistente. Jamás había ocurrido en la historia de la Liga.

El Madrid jugó aceptablemente hasta el 1-1 y catastróficamente después. Tras el desastre todo está en solfa. La alineación de Zidane, que resultó inexplicable. Isco, que camina hacia caso perdido. Varane, en tinieblas desde la noche de autos en el Etihad. Asensio y Vinicius, que no son carne ni pescado. Muchos debates abiertos y uno cerrado: el VAR no tiene el color que le pintaban.



La noche también premió a un Valencia esforzadísimo y a Gayà, un lateral de cien metros. Con él empezó todo. Definitivamente el Madrid midió mal el tamaño del adversario, que aun descapitalizado honró a su historia. De artista a artista, Zidane le pasó la pelota a Isco, que ahora juega en el Madrid la mitad que hace tres años sin que haya que reprochárselo a este técnico ni a los que le precedieron.

Lleva demasiado tiempo esperando sentado a las musas. Este tren también pasó de largo. Con él puso a Marcelo, otro bajo investigación, en uno de esos partidos que exigen material de escalada y el día en que faltaba Casemiro, el patrullero. Al otro lado estaba Lucas, una espada obligada a ser escudo, algo que no siempre resulta.

En definitiva, que el Madrid se metió en la obra sin casco. Y sin Kroos, pero con Modric, el más versátil del grupo: vale para ordenar, para llegar y para recuperar. Ningún otro centrocampista del Madrid ofrece tanto. El fútbol acabó dándole un Oscar, que pasados los treinta sonó a honorífico. La cosa quedó en una especie de 4-2-3-1 mutante, con Modric y Valverde en el eje y por delante una rotación permanente, con el croata dominando la escena.

En el Valencia Javi Gracia tiró de lo que tiene, después de la expropiacion de gran parte de sus figuras. Ahora mismo no es un club confortable. La afición está incómoda con la propiedad, el entrenador está incómodo con la plantilla y la plantilla está incómoda con su situación en la tabla.

Así que sobre la cantera (Guillamón, Yunus, Soler, Racic, Kang-in Lee…), que está para las estrecheces, recae más peso del que conviene. Con los citados y sin Guedes, otro genio menguante, salió a este clásico con el agua hasta el cuello, pero jugó con inteligencia, muy por encima de lo previsto.

Benzema… y el desastre

El Madrid dejó, de salida, una sensación recurrente: hay mucho pincel y poco martillo. Tomó la pelota bajo el brazo y con ella se paseó hasta tres cuartos de campo. Y de ahí en adelante, la anemia habitual. Vinicius es más gacela que pantera, Asensio no acaba de romper en figura, Isco huye de la zona… Así que queda Benzema, con el liderazgo subido después de nueve años como mayordomo de Cristiano. Y eso es mucho.

Andaba ya Ramos cambiando de área, síntoma inequívoco de falta de actividad arriba y de incontinencia propia, cuando Benzema agarró un balón fuera del area y soltó un balazo más potente que preciso que Jaume no vio. Hasta entonces había funcionado la estrategia del Valencia, con el plan de caza de los grandes felinos: esperar y ser oportunista en esfuerzos cortos y selectivos. Para eso les bastó Gayà, incansable por la izquierda.

En una de esas llegó el empate, tras doble metedura de pata de Lucas Vázquez. Primero cometió penalti al interceptar con la mano un centro de Gayà. Lo tiró Soler, rechazó Courtois, volvió el balón al centrocampista, que disparó al palo, y ese segundo rechace lo aprovechó Yunus. Entonces asomó el chivatazo del VAR. El estadounidense había entrado antes en el área… y Lucas también. Soler no falló en la repetición.

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El gol amortiguó mucho el dominio de este Madrid más ladrador que mordedor. La pelota no fue ya tan suya ni le ganó tanto terreno a este Valencia minimalista, que además se encontró con el regalo de un autogol de Varane, en un despeje grotesco. Por unos instantes fue fantasma porque las cámaras tardaron en revelar si la pelota traspasó la línea o no.

Al Valencia le había llegado al balón tras una más que posible falta de Cheryshev a Asensio. El VAR miró lo uno y lo otro y concluyó que aquello era gol. Así que el Madrid, sin ser peor pero sin garras, se fue al descanso perdiendo víctima de un accidente múltiple.

La goleada

Y al regreso se encontró más percances: otros dos penaltis. El primero, más inexistente que dudoso, de Marcelo a Maxi Gómez. Según las tomas parece más falta del uruguayo que del brasileño. El segundo, clarísimo, por una mano absurda de Ramos en una disputa con Yunus. Carlos Soler tiró los dos por el mismo lado y Courtois anduvo cerca de sacar los dos.

Ahí se acabó el partido. El Madrid encadenó algunas ocasiones (de Asensio, de Lucas Vázquez…) sabedor de que no le llevarían a ninguna parte y Zidane hizo los cambios sabedor de que aquello no tenía remedio. Las cinco sustituciones llegaron con el 4-1. La última fue la de Isco. Debió ser la primera.

Entraron incluso Mariano y Jovic, que andaban en estado vegetativo, y se marchó Benzema agarrado a su aductor, cuando el único futuro del Madrid en el corto plazo pasa por mantenerle saludable. Fue la enésima desgracia de un equipo abatido y desfondado frente a otro vestido de superviviente que ha decidido hacer su trabajo y el de Peter Lim.

Foto: AS

Yangel Herrera le dio la victoria al Granada

Marca.- El Granada se llevó el derbi andaluz contra el Sevilla en el tramo final gracias a un gol de Yangel Herrera, aprovechando el regalo que le hizo en forma de expulsión de Jordán. El catalán se llevó una doble amarilla en apenas 30 segundos que marcó el devenir de la segunda mitad, donde el Sevilla notó la inferioridad con el paso de los minutos.

La primera mitad tuvo de todo excepto goles. Escudero y Domingos Duarte se tuvieron que retirar lesionados. El sevillista se fue quejándose del costado derecho tras un gesto que hizo él solo. El nazarí fue al caer de un salto con Carlos Fernández, donde se dañó el hombro izquierdo. Kenedy fue otro de los que tuvo problemas tras una entra de Fernando donde apoyó mal la pierna. Se estuvo quejando de la rodilla todo el encuentro, pero pudo continuar hasta bien entrada la segunda mitad.

Lesiones aparte, las tarjetas fueron las otras protagonistas del partido, incluidas las dos a Jordán, que dejó al Sevilla con 10 justo antes de terminar la primera mitad y en apenas 30 segundos. Dos patadas a destiempo, la segunda incluso sin balón de por medio, propiciaron su expulsión. Y ahí cambió el encuentro.

La segunda mitad parecía dar un giro con dos llegadas peligrosas del Granada nada más comenzar, contrarrestadas con un tiro al palo de Munir. Diego Martínez y Lopetegui movieron sus respectivos banquillos sin el resultado esperado de cambiar la dinámica.

Todo cambió en la parte final cuando se notó el cansancio hispalense de estar con unos menos en el campo. Puertas animó de nuevo el partido con un remate casi en área pequeña que se encontró con un gran Bono. La banda derecha fue por la que el Granada encontró algún pequeño resquicio y por ahí volcó su ataque. El Sevilla se centró en no romperse atrás y tratar de salir a la contra.

Tanto insistir tuvo su recompensa en el 82′ con un remate de cabeza de Yangel Herrera a otro centro de Foulquier, que ya venía dando varios avisos.

El Sevilla no pudo reaccionar y vio cómo se consumaba su primera derrota del campeonato, mientras que el equipo de Diego Martínez alcanzaba los 10 puntos entre los primeros puestos de la clasificación.

Foto: Marca

El Cádiz sorprendió amargamente al Madrid

AS.- Mientras hacía el equipaje para el Himalaya (Europa y el Clásico) al Madrid se le olvidó el Cádiz, que resultó no ser lo que le pareció. El grupo de Álvaro Cervera se mostró como un equipo estupendo, tan ordenado como atrevido. Fue imposible advertir que se trataba de un recién ascendido. Y en el Madrid quedó la impresión de que la falta de gol ha derivado en metástasis: defendió mal, no creó nada y arriba siguió en blanco. Un eclipse total que pone a la afición en lo peor cuando ya suena de fondo el himno de la Champions.

Saben Zidane y el planeta entero que por las ventanas FIFA se escapan insospechadamente puntos, heridas de otoño que duelen en primavera. Este paréntesis se llevó por delante a Odegaard, que empezaba a ir a cola de pelotón, y cargó las piernas de casi una docena. Así que el francés optó por una alineación geográfica: se quedaron fuera los tres que cruzaron el Atlántico, tradicionalmente los más afectados por el Virus FIFA, claramente estacional. Y retomó el casting de la banda derecha, donde muchos pasan y nadie se queda. La plaza parece reservada para Asensio, eterno emergente pero al que las lesiones no le permiten despegar. Así que esta vez le tocó a Lucas Vázquez, por delante de Nacho, dos madridistas nativos, dos jugadores sin márketing pero con un alto sentido del deber.

Un Cádiz osado

A Álvaro Cervera no le arrugó la historia, que habla de unos cuantos revolcones del Cádiz en sus visitas a Madrid, e inició la faena en los medios: juntó a Negredo, veterano de tantas guerras, y ‘Choco’ Lozano, dos cazadores, más Álex Fernández, su todocampista de cabecera, que se fue a la izquierda a enemistarse con su hermano. El duelo tuvo su guasa.

El once del Madrid le hizo un hueco a Isco, un futbolista cuyo puesto no existe en la geometría clásica de Zidane. Por eso entra y sale. O sale más que entra, para ser exactos. Y es que en los últimos tiempos se ha apreciado un punto de desilusión en su juego. Un viaje del arte mayor al menor que le ha sacado incluso de la Selección y que no ha invitado al técnico a cambiar el dibujo en su favor. Ahora anda sin magia ni gracia.

El gol de Lozano

Ese aire distraído también lo ofreció de salida el Madrid. Uno de esos arranques tontorrones que con su falta de pólvora actual le complican luego extraordinariamente los partidos. Antes del primer cuarto de hora Ramos sacó muy cerca de la línea un remate de Negredo que entraba; Courtois fue una buena pantalla ante Lozano y le hizo un paradón a Cala; Negredo pifió dos cabezazos en ventaja… Y al final, aquella fiebre amarilla acabó con un remate sutil de Lozano ante Courtois, al que se le habían acabado los milagros. Un gol que establecía la diferencia entre un equipo ausente y otro omnipresente. Y una prueba de que el efecto barrera que impone Casemiro es imprescindible en el Madrid y de que el pretendido blindaje defensivo del equipo se ha quedado en los huesos. Los de ambos brazos de Courtois, concretamente, que salvó muchas y pifió una sin consecuencias.

Lo que vino después fue previsible. Un arranque en cuesta del Madrid con Modric como único remolque. Demasiada tarea para un solo futbolista que antes del descanso no le llevó al área de Ledesma: Isco no filtró pases, Vinicius no fue ni osado, Benzema resultó una sombra fucsia y Lucas Vázquez no ofreció demasiados progresos ante un rival trabajadísimo en el repliegue. Un Cádiz lleno de gente de orden y con instinto asesino en los contragolpes que cerró  probablemente los mejores 45 minutos de su historia ante el Madrid. Al otro extremo, el equipo de Zidane, en su peor rato en meses con el agravante de la lesión de Ramos tras propinar un rodillazo a Lozano. Tampoco pudo seguir el hondureño.

Cambios sin cambio

Visto el desastre, Zidane se despojó de la diplomacia y el politiqueo. Cuatro cambios en el descanso, un temblor inédito: Casemiro y Valverde para cambiar el motor, Asensio para volver a volar y Militao como parche de Ramos. Y en el cuarto de hora final, Jovic, al que compraron como goleador de segunda instancia para partidos así.

Pero la reacción lógica del Madrid pilló avisado al Cádiz, protegidísimo en dos líneas muy juntas y con pocas fisuras. Había sabido atacar en las maduras y también sabía defender en las duras.

Tuvo dos Vinicius, más emprendedor en la segunda mitad, y se le fueron. Es costumbre. En la carga final, con el Madrid buscando los espacios que no existían en el juego interior, le anularon un gol a Jovic por fuera de juego de Benzema, que estrelló poco después un balón en la madera. Sucedió en un final nervioso, con más empuje que claridad, y en el que resistió con solvencia el Cádiz, que suma tres victorias en tres salidas (y la primera de su historia en feudo blanco) mientras el Madrid desafina a las puertas de los grandes conciertos.

Foto: AS