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José Altuve abrió el marcador en el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana en el Yankee Stadium el martes con un jonrón en el primer inning para poner arriba a los Astros 1-0.

El intermedista venezolano de Houston mandó el primer pitcheo que vio del diestro dominicano de los Yankees, Luis Severino, al bosque izquierdo. Con dicho batazo, Altuve suma 12 cuadrangulares de por vida en juegos de postemporada, igualando el récord de la franquicia establecido por su compañero de equipo, George Springer.

“Lleva aquí más tiempo que nadie en este equipo”, dijo el manager de los Astros, A.J. Hinch, acerca de Altuve. “Aporta energía. Pone la chispa cada vez que está en el terreno”.

Altuve, quien también conectó un sencillo dentro del cuadro y se robó una base en el Juego 3, batea .375 con cuatro cuadrangulares y seis remolcadas en esta postemporada, incluyendo promedio de .417 en los primeros tres compromisos de la SCLA.

Al preguntársele sobre su propensión a crecerse en los playoffs, el oriundo de Maracay afirmó que ni su rutina ni su enfoque cambian por ser octubre.

“Creo que me preparo igual que lo haría para un juego normal”, dijo Altuve. “Sabemos que en estos casos los juegos son más importantes e intensos. La gente y los fanáticos quizás se interesan más por los juegos. Quizás sea por eso.

“No trato de hacer nada distinto. Simplemente trato de ser el jugador que soy, poner la bola en juego y embasarme, robarme algunas bases y al final anotar algunas carreras para ayudar a mi equipo”..

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Por primera vez en 86 años, un equipo de Washington disputará la Serie Mundial. Los Nacionales, que se colaron en los playoffs con un boleto de comodín, han logrado la proeza bajo las órdenes del manager Dave Martínez.

Y antes de desatar el festejo con champaña en el clubhouse, el piloto boricua hizo una pausa cerca de la cueva. Alzó el trofeo plateado que acredita a Washington como monarca de la Liga Nacional y lo mostró a los fanáticos que seguían brincando y gritando en el graderío.

¿Quién hubiera imaginado esto hace apenas cinco meses, cuando parecía que Martínez estaba más bien cerca del desempleo?

“Con frecuencia, las carreteras con muchos hoyos llevan a lugares bonitos”, dijo el manager. “Y éste es un lugar hermoso”.

Washington anotó siete veces en la primera entrada y Patrick Corbin recetó 12 ponches para que los Nacionales se impusieran el martes 7-4 a los Cardenales de San Luis, barridos en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

Era apenas el primer inning, pero los espectadores estaban ya celebrando la inminente clasificación al Clásico de Otoño. Y aunque los Cardenales apretaron la pizarra en las entradas posteriores, los 43.976 fanáticos conservaron el entusiasmo.

Lo mismo se unieron en la coreografía de “Baby Shark”, popularizada este año antes del turno al bate del venezolano Gerardo Parra, que hicieron una cuenta regresiva para recordar a sus Nacionales cuántos outs faltaban para llegar a la elusiva meta.

“Yo también seguía contando: ‘Faltan 12 outs para la Serie Mundial, luego nueve, seis, tres”, relató el campocorto Trea Turner.

En mayo, Washington languidecía con una foja de 19-31, lo que desató especulaciones sobre una posible destitución de Martínez y una cesión de jugadores en el plazo para realizar canjes, con lo cual los Nacionales habrían arrojado la toalla en términos efectivos. En vez de ello, se preparan ahora para disputar la Serie Mundial, a la que llegarán tras ganar 16 de sus últimos 18 juegos.

El destino ha recompensado a Martínez, quien además se sometió en septiembre a un procedimiento cardíaco.

“Uno sólo aprende a ganar luego de los errores y los fracasos”, dijo Howie Kendrick, nombrado el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato. “Todos esos fracasos dieron frutos hoy”.

Corbin, zurdo adquirido por 140 millones de dólares, se convirtió en el primer pitcher en ponchar a 10 bateadores en los primeros cuatro innings de un juego de postemporada, y se acreditó el triunfo.

Los Nacionales consiguieron sus siete carreras en ese primer acto, todas cargadas a la cuenta del novato Dakota Hudson, quien realizó apenas 15 lanzamientos.

Anthony Rendón y el dominicano Juan Soto remolcaron carreras en ese ataque despiadado. Con algunos apuros, tres relevistas ayudaron a poner fin al encuentro.

Ahora, Washington tendrá bastante tiempo para descansar y definir su rotación. En una semana, comenzará la Serie Mundial ante los Astros de Houston o los Yanquis de Nueva York. Houston lidera por 2-1 la Serie de Campeonato de la Liga Americana, luego de imponerse el martes 4-1 a los Bombarderos del Bronx.

La última vez que la capital estadounidense albergó una Serie Mundial fue en 1933, cuando los Senadores de Washington cayeron en cinco juegos ante los Gigantes de Nueva York. El único título de la ciudad en el béisbol se remonta a 1924, año en que los Senadores derrotaron a los propios Gigantes.

Los Senadores terminaron marchándose de la ciudad, que careció de club de Grandes Ligas durante más de tres décadas, hasta que los Expos emigraron de Montréal en 2005 y se rebautizaron como los Nacionales. Los Expos, fundados en 1969, jamás llegaron al Clásico de Octubre.

Y los Nacionales nunca habían avanzado en la postemporada. Tenían un récord de 0-4 en la serie divisional de la Liga Nacional durante los últimos siete años.

El primera base Ryan Zimmerman, primer pelotero reclutado por los Nacionales en un draft, atestiguó esos tropiezos.

“Algunas veces hay que esperar antes de que ocurran cosas buenas”, sentenció.

En lo que va de este mes, vencieron a los Cerveceros de Milwaukee en el juego de comodines, donde perdían por 3-1 en el comienzo del octavo inning. Eliminaron a los Dodgers de Los Ángeles en un dramático quinto juego de la serie divisional, tras verse en desventaja otra vez por 3-1 en la apertura de la octava entrada.

Ahora, vapulearon a los Cardenales, por 20 carreras contra seis de manera acumulada en la serie.

Por los Cardenales, José «Cafecito» Martínez de 4-1 con dos impulsadas. 

Por los Nacionales,  Gerardo Parra de 1-1..

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Había realizado más de 100 lanzamientos, pero Stephen Strasburg no quería de ningún modo abandonar el juego. Después de todo, había brindado otra actuación impresionante por parte de un abridor de Washington, una ciudad que está a punto de albergar una Serie Mundial por primera vez en 86 años.

Era el séptimo inning, y el manager Dave Martínez notó que Strasburg había flexionado la pierna derecha y se había tocado el muslo. Así que el piloto boricua acudió con un kinesiólogo al montículo para revisar al pitcher.

“Yo traté de explicarle: ‘oye, te sujetaste recién la corva, así que estamos un poquito preocupados’”, rememoró Martínez. “Él me dijo: ‘No, es un calambre, estoy bien, siempre me dan calambres’. Y luego dijo: ‘Voy a seguir en el juego, quiero finalizar este inning’. Yo le pregunté: ‘¿Estás seguro de que estás bien?’. Y me dijo: ‘Sigo en el juego’”.

Strasburg fue esta vez el encargado de silenciar los bates de los Cardenales, la estrella de la postemporada Howie Kendrick bateó tres dobletes e impulsó tres carreras más, y Washington se colocó a una victoria del Clásico de Otoño, al aplastar el lunes 8-1 a San Luis.

“Es casi surrealista”, comentó el relevista Sean Doolittle, sobre la sensación de estar a un triunfo de la Serie Mundial. “Pienso que por eso es muy importante que no miremos demasiado adelante”.

Los Nacionales tomaron ventaja de 3-0 en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, gracias a otra aparición eficaz de sus abridores.

Luego que el venezolano Aníbal Sánchez y Max Scherzer coquetearon con juegos sin hit en los primeros dos encuentros de la serie al mejor de siete duelos, Strasburg no estuvo cerca del doble cero. Permitió un doble en el segundo inning, seis sencillos y una carrera sucia.

Pese a esos imparables, fue dominante durante la mayoría de sus siete entradas, ponchando a 12 bateadores y despachando a cada uno con curvas o cambios de velocidad.

Los Cardenales, simplemente, no pueden batear en esta Serie de Campeonato: tienen un gran total de dos carreras y 11 imparables a lo largo de los tres desafíos. Los tres abridores de Washington tienen una efectividad combinada — sin necesidad de calculadora para esto — de 0.00.

Sí, cero punto cero cero.

“Esperábamos algo mejor”, reconoció Kolten Wong, quien se fue de 4-0 el lunes y ha bateado de 10-0 en la serie por San Luis.

Patrick Corbin tendrá la oportunidad de emular a sus compañeros de rotación. El zurdo de 140 millones de dólares abrirá por los Nacionales el martes en el cuarto partido, cuando pueden cerrar una barrida en casa. El novato derecho Dakota Hudson estará en el montículo por los Cardenales.

“Tenemos que tomar la ventaja en algún momento de esta serie. Es difícil ganar un juego si no tomas la delantera”, comentó el manager de San Luis, Mike Shildt. “Tenemos que idear la forma de generar algo de ataque en el comienzo de los juegos y de mantenerlo. Es la primera vez que nuestro pitcheo no ha podido contener a este ataque. Confío en que podremos hacerlo mañana”.

La última vez que un equipo de Washington disputó la Serie Mundial fue en 1933, cuando los Senadores cayeron en cinco juegos ante los Gigantes de Nueva York. La capital del país ha conseguido sólo un título de las Grandes Ligas, en 1924, cuando los Senadores se coronaron.

En más de tres décadas, no hubo siquiera equipo de béisbol en Washington, sino hasta que la franquicia de los Expos de Montréal se mudó antes de la campaña de 2005 y fue rebautizada como los Nacionales.

Por los Cardenales, José «Cafecito» Martínez se fue de 4-2 con una anotada.

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Carlos Correa disparó un bambinazo ante el primer lanzamiento que le hicieron en la undécima entrada, y los Astros de Houston superaron el domingo 3-2 a los Yankees de Nueva York para igualar la Serie de Campeonato de la Liga Americana a una victoria por bando.

El boricua, sumido en una mala racha con el tolete, volvió a la vida en el encuentro. Aportó además un doble productor y una jugada sensacional en el campocorto.

Y cuando ambos equipos libraban una tensa batalla de relevistas en episodios extra, Correa desapareció la esférica por el jardín derecho frente a J.A. Happ.

«El béisbol es un deporte hermoso», recalcó.

El torpedero de Ponce se dio tiempo de contemplar el vuelo de la pelota hacia el prado contrario, mientras se llevaba una mano a un oído para escuchar mejor la ovación atronadora del Minute Maid Park.

El tercer juego está programado para el martes por la tarde en el Yankee Stadium. Gerrit Cole, quien tiene una foja de 18-0 en sus últimas 24 aperturas y quien lideró las mayores en ponches, será el abridor de los Astros, frente al dominicano Luis Severino.

Durante un tiempo en esta temporada, Correa se vio imposibilitado de jugar por un problema de espalda. El pelotero elegido al Juego de Estrellas comenzó la jornada bateando de 22-3 durante estos playoffs.

Los Yankees empataron un récord de la Serie de Campeonato al recurrir a nueve lanzadores. Los ocho relevistas habían tolerado apenas una carrera y dos imparables con 11 ponches antes del cuadrangular de Correa, que puso fin a un duelo que duró cuatro horas y 49 minutos, y que concluyó alrededor de la medianoche.

Houston utilizó a cinco relevistas, quienes se combinaron para cubrir cuatro entradas y un tercio, sin admitir carrera y con pelota de un hit, después de que Justin Verlander se marchó de la lomita.

Al comenzar esta serie a un máximo de siete juegos, se consideraba que los Yankees tenían el mejor bullpen. Los Astros lo pusieron en duda el domingo.

Gary Sánchez se ponchó sin tirarle para poner fin a la parte alta del undécimo capítulo, con corredores en primera y segunda. El lanzamiento pareció pegado, y llegó después de que el dominicano había abanicado con dos strikes.

En ese momento, lo salvó del ponche un error del umpire, quien marcó un foul.

Por los Yankees, el venezolano Gleyber Torres de 5-1.

Por los Astros, los venezolanos José Altuve de 4-2, Robinson Chirinos de 4-0. .

David Venn (Las Mayores).- Entre todos los abridores de cartel de los Nacionales—Stephen Strasburg, Max Scherzer y Patrick Corbin—fue Aníbal Sánchez quien entregó la salida más dominante de la rotación de Washington hasta ahora en esta postemporada el viernes en el Juego 1 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

En una victoria por 2-0 sobre los Cardenales, el derecho venezolano llegó hasta el octavo inning con dos outs tirando un juego sin hit ni carrera, ante una alineación de San Luis que había anotado 13 rayitas con 11 imparables el miércoles en su decisivo triunfo sobre los Bravos en la primera ronda de los playoffs. Para Sánchez, fue la segunda vez en su carrera en postemporada que llegó a por lo menos 6.0 episodios con un no-hitter, ya que hizo lo propio en el Juego 1 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2013 por los Tigres contra los Medias Rojas.

Al fin y al cabo, Sánchez terminó su presentación del viernes con 7.2 ceros, un solo hit permitido, dos bateadores golpeados, una base por bolas y cinco ponches. Hizo 103 pitcheos, de los cuales 67 fueron strikes.

“Al principio del juego estaba un poco ansioso, especialmente por el equipo que iba a enfrentar”, dijo Sánchez, quien venía de permitir una sola vuelta en 5.0 entradas en el Juego 3 de la Serie Divisional contra los Dodgers el domingo pasado. “Pero ya después, cuando todo estaba bajo control, quería mantener el score como estaba, ya que no era mucha la diferencia. Ejecutar los pitcheos para mí era lo más importante, tratar de seguir con el plan que había trazado con (el receptor Yan) Gomes”.

Sánchez, mezclando su recta cortada con el sinker, la recta de cuatro costuras y hasta su lenta “mariposa”, maniató a San Luis hasta el punto de que hubo un solo batazo de más de 95 millas por hora, un elevado a la zona de seguridad del jardín central de parte del dominicano Marcell Ozuna. Ésa fue la fórmula ganadora para Sánchez durante la temporada regular, cuando el veterano fue líder de la Liga Nacional en tasa de contacto duro permitido.

“Aníbal ha sido gran parte del porqué estamos aquí”, dijo el manager de los Nacionales, Dave Martínez. “Es una gran parte de nuestro éxito y nos da una oportunidad de ganar cada vez que sale a lanzar”.

Después de ganar tres de sus últimas cuatro aperturas de la campaña regular, con efectividad de 2.42, Sánchez ha permitido una sola anotación en 12.2 entradas de esta postemporada, con 14 ponches.

“Me preparo muy bien y trato de no inventar”, dijo Sánchez acerca de sus éxitos en los playoffs. “Trato de quedarme con el plan que realizo antes del juego. La comunicación con el cátcher es bastante importante. Ahí es que me mantengo y gracias a Dios, han sido buenos los resultados en estos momentos”.

Un compatriota le rompió el No-Hitter 

Con dos outs en la octava entrada el viernes, José “Cafecito” Martínez le conectó una línea suave que cayó en el jardín central para ponerle fin al sin hit ni carrera. Ahí terminó la labor de Sánchez.

“No importa que haya sido un venezolano o no, pero siempre mi respeto para Cafecito”, comentó Sánchez. “Es un buen bateador y bueno, nadie mejor que él para hacer eso”.

Datos históricos

Con su excelente trabajo monticular del viernes, Sánchez inscribió su nombre en los libros de historia:

–Es el primer lanzador en pasar de 7.0 entradas con un no-hitter en postemporada desde que Michael Wacha llegó a 7.1 en el Juego 4 de la Serie Divisional del 2013 por los Cardenales vs. los Piratas.

–Según el Elias Sports Bureau, los 7.2 innings sin permitir imparables son la mayor cantidad para un pitcher que no haya completado el no-hitter desde que Jim Lonborg también tiró 7.2 antes de conceder su primer indiscutible en el Juego 2 de la Serie Mundial de 1967, por los Medias Rojas contra los Cardenales.

–Sánchez es ahora el primer lanzador en la historia de Series de Campeonato en lanzar al menos 7.2 entradas sin permitir más de un hit y sin conceder más de una base por bolas.

–Según el Elias Sports Bureau, el maracayero es el único serpentinero en la historia de la postemporada con dos partidos en los que llegó a 6.0 capítulos sin permitir imparables.

–Sánchez tiene un no-hitter en su haber, que fue el 6 de septiembre del 2006 por los Marlins contra los Diamondbacks.

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Paul Newberr (AP).-  Los Cardenales convirtieron el SunTrust Park en una máquina gigantesca de pinball. Hicieron que la pelota rebotara por todos los rincones del diamante.

Y cuando los Bravos finalmente sacaron el tercer out de la entrada inicial, estaban ya condenados a un nuevo y descorazonador colapso en playoffs.

San Luis anotó 10 carreras, la mayor cantidad que se haya registrado en la historia durante el primer inning de un juego de postemporada, y apabulló el miércoles 13-1 a Atlanta en el quinto y decisivo juego de la Serie Divisional de la Liga Nacional.

“Fue una locura”, manifestó el dominicano Marcell Ozuna, uno de cinco peloteros que batearon dos veces en la primera entrada. “Tuvimos una buena oportunidad y la aprovechamos”.

Antes de que muchos espectadores se sentaran siquiera en sus butacas, los Cardenales estaban ya virtualmente instalados en la Serie de Campeonato de la Nacional, donde enfrentarán a los Nacionales de Washington en un máximo de siete encuentros, a partir del viernes.

Por la noche, los Nacionales eliminaron a los Dodgers. San Luis no avanzaba a la Serie de Campeonato desde 2014.

“Sabemos que podemos vencer a cualquiera en este momento”, aseveró Kolten Wong.

Peloteros y fanáticos de Atlanta tardarán mucho en digerir esta debacle.

Luego de lanzar siete capítulos en blanco para ganar el segundo juego, Mike Foltynewicz retiró apenas a un bateador antes de que los Cardenales lo vapulearan sin misericordia.

Freddie Freeman cometió un error que abrió la puerta a la catástrofe de los locales. Con el pie, golpeó una pelota, lo que impidió una doble matanza que pudo haber limitado el daño.

San Luis anotó su décima y última carrera del inning en un ponche –el lanzamiento descontrolado rebotó en la tierra y se le escapó al receptor Brian McCann.

“Sólo pudimos hilar varios estupendos turnos al bate”, consideró Wong.

Atlanta ha perdido 10 series seguidas de postemporada. Su último triunfo en una serie de playoffs se presentó hace 18 años.

Con ese número de series perdidas en fila, los Bravos han igualado la ignominiosa marca establecida por los Cachorros de Chicago de 1908 a 2003.

Portando camisetas y gorras conmemorativas, los Cardenales saltaron en el centro del cuadro y se reunieron en el montículo para tomarse una foto, frente a la pizarra del jardín central, que daba cuenta de la paliza.

Por 13ª vez en 21 postemporadas desde que se mudaron a Atlanta, los Bravos finalizaron el año con una derrota en casa.

“Nos quedamos en shock, más que nada”, dijo Josh Donaldson. “No esperas que pase algo así, sobre todo con lo bien que habíamos jugado toda la temporada”.

Dexter Fowler, el primero en el orden de los Cardenales, había visitado tres veces la caja de bateo antes de que la parte baja del orden de Atlanta viera pasar el primer pitcheo. Y los Cardenales realizaron varias sustituciones tras el tremendo ataque que montaron en el comienzo del duelo.

Tal vez haya sido la primera vez que un club realiza una serie de cambios defensivos antes de que su rival llegara siquiera al bate.

No había motivo para buscar más carreras ni para preocuparse por lo que hicieran los rivales ante Jack Flaherty, quien logró una de las mejores segundas mitades de campaña que se hayan visto por parte de un abridor en la historia.

El derecho de 23 años no había tolerado más de tres carreras en 15 aperturas desde la pausa por el Juego de Estrellas, con una efectividad de 0.91. De ningún modo iba a permitir que esta ventaja colosal se le escapara, pese a que Donaldson –tal vez durante su último juego con los Bravos– dio a los fanáticos al menos un motivo de festejo, con un jonrón por todo el jardín central en la cuarta entrada.

El manager Mike Shildt permitió que Flaherty realizara 104 pitcheos a lo largo de seis entradas, en las que aceptó cuatro imparables y esa única carrera, para llevarse la primera victoria en postemporada durante su incipiente carrera.

Flaherty permitió que las bases se llenaran en el quinto acto, tras golpear al venezolano Ronald Acuña Jr. con una recta. Sin embargo, obligó a que Freeman bateara una roleta que sentenció el final del inning.

Pero este juego quedará en la memoria por lo que ocurrió antes de que Flaherty subiera a la lomita.

Por los Cardenales, el dominicano Ozuna de 4-1 con dos anotadas y una remolcada. El puertorriqueño Yadier Molina de 5-0 con una anotada. El cubano Randy Arozarena de 1-0.

Por los Bravos, los venezolanos Acuña Jr. de 2-0, Rafael Ortega de 1-0.

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A la mitad de la campaña parecían descartados. En el juego de comodines estaban casi eliminados. En la Serie Divisional debían ganar dos veces seguidas para sobrevivir. Y en el duelo decisivo ante los Dodgers estuvieron abajo.

Pero estos Nacionales del manager Dave Martínez nunca han dejado de luchar.

Howie Kendrick quebró el empate mediante un grand slam en el décimo inning y Washington remontó una desventaja de tres carreras para doblegar el miércoles 7-3 a Los Ángeles, con lo cual chocará ante San Luis en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

“Estoy realmente emocionado por los chicos en este clubhouse, que han peleado todo el año”, destacó el boricua Martínez, en medio del baño de champaña.

Kendrick logró su bambinazo con las bases llenas ante Joe Kelly, dos innings después de que Clayton Kershaw, tres veces galardonado con el Cy Young, dilapidó una delantera de 3-1, al permitir jonrones de Anthony Rendón y del dominicano Juan Soto en lanzamientos consecutivos.

El propio Soto puso a Washington en la pizarra, mediante un sencillo productor en el sexto episodio, frente al abridor Walker Buehler.

Los Nacionales, que se colaron en la fiesta de octubre con uno de los pasajes de comodín, abrirán la Serie de Campeonato el viernes, en casa de los Cardenales. Los Dodgers, siete veces campeones defensores de la División Oeste y quienes ostentaron la mejor foja de la Nacional con 106 victorias, seguirán suspirando por un título de la Serie Mundial que se les niega desde 1988.

Adam Eaton gestionó un boleto de Kelly en el comienzo del décimo capítulo, Rendón conectó un doblete que dejó atorada la pelota en la cerca del bosque izquierdo y Soto recibió un pasaporte intencional.

Tras pegar un batazo de foul, Kendrick encontró una recta de 97 mph y envió la esférica justo encima del muro del jardín central, para el segundo grand slam en su carrera. Con el otro, puso fin a un juego de 11 entradas ante San Francisco, en agosto de 2017.

El jardinero central Cody Bellinger persiguió la pelota hasta la barda, contra la que terminó recargando los brazos, cuando se quedó sin espacio.

“Fue un momento electrizante, probablemente el mejor de mi carrera”, dijo Kendrick, de 36 años y con 14 temporadas de recorrido en las mayores, incluidas estadías en los Dodgers y en los Angelinos de Los Ángeles. “Nunca nos rendimos. La ciudad tenía fe en nosotros. Los fanáticos creían y nosotros creímos en nosotros mismos. Todo ha salido a nuestro favor”.

En cuanto llegó el garrotazo de Kendrick, el público comenzó a abandonar el Dodger Stadium.

“Decir que estamos decepcionados probablemente se queda corto”, aceptó el manager Dave Roberts.

Washington, que comenzó la temporada con una foja de 19-31, la terminó con 93-69. En el juego de comodines, se sobrepuso a un déficit de 3-0 en el octavo inning para superar 4-3 a Milwaukee. Y en la serie ante Los Ángeles, revirtió una desventaja de dos juegos a uno.

“¡Hombre, hay que seguir peleando!”, dijo Rendón. “Pienso que ésa es quizá la historia de esta organización”.

Daniel Hudson se embolsó el triunfo. Retiró a Will Smith con un batazo a la franja de advertencia del prado derecho cuando había un out y un hombre en los senderos en el noveno episodio. Luego, hizo que Chris Taylor bateara una línea inofensiva al central.

Sean Doolittle resolvió el décimo inning por Washington.

La franquicia de Nacionales de Washington/Expos de Montréal ganó una serie de playoffs apenas por segunda vez. La primera fue una inédita divisional de 1981, provocada por la huelga de peloteros, cuando el club canadiense derrotó a Filadelfia.

Kershaw, quien probablemente tendrá argumentos para llegar algún día al Salón de la Fama con base en sus éxitos en la campaña regular, arrastra sin embargo un currículum nefasto en playoffs, que añadió un nuevo capítulo el miércoles, con su actuación como relevo de un Walker Buehler que había lucido eficaz.

“Me siento terrible”, reconoció Kershaw, sustituido tras el segundo bambinazo. Durante el resto del encuentro, el lanzador permaneció sentado en solitario dentro de la cueva, con el rostro hundido entre las manos.

Por los Nacionales, el dominicano Soto de 4-2 con dos anotadas y dos impulsadas. El venezolano Asdrúbal Cabrera de 1-0.

Por los Dodgers, el puertorriqueño Kiké Hernández de 4-2 con una anotada y una remolcada.

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Un día después de sobrevivir ante Zack Greinke, los Rays siguieron luchando. Jamás parecieron dudar de sí mismos, ni siquiera frente a Justin Verlander, el otro as de Houston.

El dominicano Willy Adames pegó un jonrón e hizo un tiro de relevo sensacional desde el campocorto, y Tampa Bay atacó temprano a Verlander para vencer el martes 4-1 a los Astros, con lo que empató 2-2 su Serie Divisional de la Liga Americana.

Tommy Pham también se voló la barda, en tanto que Ryan Yarbrough y otros cinco lanzadores se combinaron en una labor de seis hits para Tampa Bay. Blake Snell, ganador del trofeo Cy Young, ingresó desde el bullpen para cumplir el primer relevo en su vida, y frenó el ataque de Houston en la novena entrada, con lo cual se acreditó el salvamento.

Verlander, quien abrió tras un descanso corto luego de dominar a los Rays en el primer juego, lució incómodo en el montículo y fue retirado en la cuarta entrada tras permitir cuatro carreras.

La serie al mejor de cinco partidos viaja de regreso a Houston para el encuentro decisivo, que se realizará el jueves. El ganador se medirá con los Yanquis de Nueva York en la Serie de Campeonato de la Americana.

“Tenemos ahora el impulso a favor, y tenemos planeado conservarlo cuando volvamos a Houston”, comentó el jardinero central, Kevin Kiermaier.

Verlander, cuyas ocho victorias en Series Divisionales de la Americana constituyen un récord de las mayores, permitió tres carreras en el primer inning. Adames disparó su vuelacercas para abrir el cuarto episodio y colocar la pizarra 4-0, y el as de Houston no terminó el capítulo.

“Hubo una buena actitud de estos chicos en la primera entrada, y luego, sinceramente, necesitaba que esos sencillos dentro del cuadro fueran atrapados. Cuando no tienes eso, requieres que las bolas que se ponen en juego te favorezcan, y no fue así”, lamentó Verlander, quien había laborado con descanso breve sólo en otras tres ocasiones durante su carrera.

“Obviamente, éste no es el libreto que queríamos”, añadió. “Lo sabemos y es desagradable”.

Los Rays se ayudaron a sí mismo jugando una defensa estelar, especialmente cuando los Astros amenazaban con recortar su déficit de tres anotaciones. Adames y Kiermaier, ejecutaron una jugada perfecta para poner out al venezolano José Altuve, quien intentó anotar desde primera base en un doblete del cubano Yordan Álvarez.

Kiermaier tomó la pelota a mano limpia, luego que ésta rebotó contra la barda, antes de voltear y tirar al cuadro. Adames cortó el tiro y disparó al plato justo a tiempo para sacar al veloz Altuve.

“Fue probablemente el tiro de relevo más increíble que he visto de un infielder”, afirmó Kiermaier. “Ése fue un gran momento para nosotros, cambió el rumbo del juego”.

Ji-Man Choi convirtió dos líneas en dobles matanzas sin asistencia en la inicial.

El abridor dominicano de los Rays, Diego Castillo, fue seguido por Yarbrough (1-0), quien trabajó dos innings en blanco para agenciarse la victoria. Nick Anderson cedió la pelota a Colin Poche, quien aceptó un cuadrangular del venezolano Robinson Chirinos en la octava entrada.

Emilio Pagán y Blake Snell finalizaron para los Rays, que se han sobrepuesto después de perder los primeros dos desafíos en gira ante Verlander y el otro as de Houston, Gerrit Cole.

Altuve recibió una base por bolas con un out y Alex Bregman conectó un sencillo para que los Astros llevaran la potencial carrera del empate al plato en el noveno inning.

Snell, el vigente ganador del Cy Young de la Americana y quien abrió el segundo juego, entró y ponchó a Álvarez antes de retirar al cubano Yuli Gurriel con una rola a segunda base para finalizar el duelo.

Por los Astros, José Altuve se fue de 3-1; Robinson Chirinos de 3-1 con una anotada y una producida.

Por los Rays, Avisaíl García de 5-4 con una anotada. .

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Esta temporada, los Yankees se hicieron costumbre de reconocer con un cinturón al estilo lucha libre al jugador que más se destacó en cada victoria. Tras el triunfo de los Yankees por 5-1 sobre los Mellizos en el Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Americana, con el cual Nueva York completó una barrida de Minnesota para avanzar a la Serie de Campeonato, el jardinero de los Yankees Aaron Judge le entregó el cinturón a Gleyber Torres.

El intermedista venezolano se fue de 4-3 en el Juego 3. Además de dar su primer cuadrangular en postemporada, conectó dos dobles, se robó una base y anotó tres carreras.

Torres (22 años y 298 días de edad) se convirtió en el jugador más joven de los Yankees que se vuela la cerca en un juego de postemporada desde que lo hizo Derek Jeter en el Juego 1 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana de 1996 a sus 22 años y 105 días de nacido. Torres también es el segundo jugador más joven de los Yankees con más de un extrabase en un partido de postemporada.

Entre los tres juegos de la SDLA, caraqueño bateó .417 (de 12-5) con cuatro carreras producidas.

“Contento de poder ayudar a ganar al equipo”, dijo Torres. “En cualquier situación pude hacer el trabajo”.

Torres también aportó una gran jugada defensiva en la quinta entrada, impidiendo que un batazo del boricua Eddie Rosario se fuera bosque derecho y luego tirando a tiempo a la primera base para sacar el out.

“Hoy siguió mostrándole al mundo lo buen jugador que es de ambos lados de la bola”, dijo el manager de los Yankees, Aaron Boone, acerca de Torres. “Digo, grandes jugadas defensivas, extrabases y se robó una base que ayudó a conseguir una carrera de colchón”.

Aun mientras celebrara, Torres ya estaba pensando en la Serie de Campeonato de la Liga Americana, que arranca el sábado. Nueva York se medirá al ganador de la SDLA entre los Astros y los Rays.

“Se ganó hoy, estamos celebrando y ya pensando en la siguiente serie”, dijo Torres..

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Max Scherzer comenzó el mes con la fama de un lanzador cuyos equipos normalmente caían en postemporada. Pero resulta que durante este octubre, cada vez que el as ha lanzado, los Nacionales se han llevado el triunfo.

Scherzer laboró siete innings de un duelo al que llegó con la misión de salvar la temporada, Ryan Zimmerman aportó un jonrón de tres carreras y Washington doblegó el lunes 6-1 a los Dodgers de Los Ángeles para obligar a un quinto y decisivo juego en la Serie Divisional de la Liga Nacional.

Los Nacionales, quienes llegaron a la postemporada con un boleto de comodín, han empatado la serie ante el conjunto con la mejor marca en el Viejo Circuito.

“Agoté el combustible, me quedé con el tanque vacío”, dijo Scherzer acerca del esfuerzo que requirió para gestionar su última entrada.

Frunciendo el ceño y murmurando para sí mismo en su tercera aparición de esta postemporada, Scherzer permitió una carrera y cuatro hits, durante una faena que incluyó nueve ponches. Más importante para Washington fue que Scherzer y los Nacionales evitaron que Los Ángeles finiquitaran la Serie Divisional tras tomar ventaja de 2-1 en el cuarto juego.

“Realmente nos dio todo lo que tenía”, comentó Anthony Rendón, quien produjo tres carreras por Washington.

En los últimos episodios, mientras los fanáticos pedían a coro vencer a Los Ángeles, Sean Doolittle y Daniel Hudson se combinaron para sacar los seis outs finales.

El quinto partido será el miércoles en Los Ángeles. Stephen Strasburg está programado para abrir por los Nacionales contra Walker Buehler.

“Si pudiera apostar, lo haría por él”, afirmó el jardinero de los Nacionales, Adam Eaton, en referencia a Strasburg. “Es un pitcher muy bueno, pulido. Tenerlo saludable y listo en esta situación simplemente eleva nuestra confianza”.

El club que se lleve la victoria enfrentará en la Serie de Campeonato de la Nacional a los Bravos de Atlanta o los Cardenales de San Luis, quienes también están empatados 2-2 en la instancia divisional.

Zimmerman, de 35 años, mostró lo que aún puede hacer en el plato al conectar un lanzamiento a 97 mph, el segundo enviado por el relevista dominicano Pedro Báez, y convertirlo en una parábola que descendió detrás de la barda del jardín central para producir tres anotaciones y colocar la pizarra 5-1.

“Zim hizo un swing realmente bueno en ese lanzamiento”, reconoció el piloto de los Dodgers, Dave Roberts.

El batazo llegó luego que el relevista mexicano Julio Urías, el tercer lanzador de Los Ángeles y quien cargó con la derrota, comenzó el quinto episodio permitiendo una línea de hit de Trea Turner, quien finalizó con tres imparables. Rendón pegó un sencillo productor que puso la pizarra 2-1.

Rendón empujó otro par de carreras, con elevados de sacrificio en la tercera entrada y la sexta.

Y ese apoyo bastó para Scherzer, quien se marchó después de ejecutar 109 pitcheos, Su momento más estresante llegó con las bases congestionadas tras un par de boletos, cuando había un out del séptimo capítulo.

Scherzer salió de ese atolladero con un ponche al emergente Chris Taylor y obligando a que Joc Pederson pegara una roleta.

El pitcher agitó los brazos y gritó, mientras volvía a la cueva de los locales..