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 Associated Press.- 
Tras una temporada en la que sufrió muchas derrotas por márgenes estrechos, Jacob deGrom obtuvo al fin una victoria holgada. El as de los Mets de Nueva York ganó por una amplia diferencia el premio Cy Young de la Liga Nacional, lo que representó una recompensa a un desempeño meritorio que no se reflejó sin embargo en triunfos. El derecho ganó apenas 10 duelos, la menor cifra de la historia por parte de un abridor galardonado con el Cy Young.

«Definitivamente pienso que este deporte ha cambiado mucho», dijo el pitcher de los Mets.

DeGrom superó por mucho a Max Scherzer, de los Nacionales de Washington, quien buscaba su tercer Cy Young en forma consecutiva y su cuarto en total. El lanzador de los Mets recibió 29 votos a primer lugar y 207 puntos por parte de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica.

En la votación, cuyos resultados se dieron a conocer el miércoles, Scherzer recibió el voto restante a primer lugar.

Dentro de la Liga Americana, Blake Snell, de los Rays de Tampa Bay, ganó por primera vez el trofeo Cy Young, tras superar en una cerrada votación a Justin Verlander y Corey Kluber quienes habían obtenido ya el premio alguna vez.

Snell, quien lideró las Grandes Ligas con 21 triunfos, recibió 17 votos a primer lugar y acumuló 169 puntos.

Verlander, de los Astros de Houston, se llevó 13 votos al primer puesto y 154 puntos, mientras que Chris Sale, de los Medias Rojas de Boston, fue tercero con 59 unidades.

Kluber buscaba ganar su segundo Cy Young consecutivo y el tercero en su carrera.

En su primera campaña desde que se recortó el largo cabello que lo caracterizaba, deGrom retiró bateadores de principio a fin, pese a obtener poca ayuda de sus compañeros. Ostentó una efectividad de 1.70, la más destacada de la Nacional desde que Zack Greinke acumuló una de 1.66 en 2015.

Sin embargo, el derecho de 30 años tuvo una foja de 10-9. Antes de deGrom, el pitcher con menos triunfos que se había llevado el premio era el mexicano Fernando Valenzuela, con 13 en 1981, una cifra igualada por el venezolano Félix Hernández en 2010.

DeGrom permitió tres carreras o menos en 29 aperturas consecutivas para cerrar la temporada. Rompió un récord impuesto 108 años atrás por Leslie «King» Cole, quien logró esos números en 26 salidas.

Sin embargo, los Mets tuvieron una marca de 11-8 en esos encuentros y de 14-18 en general cuando deGrom estuvo en el montículo.

«Seguí un proceso para pensar: ‘hay que tomar la pelota cada quinto día y tratar de seguir poniendo a este equipo en una situación que le permita ganar. Hay que controlar lo que uno puede controlar'», dijo deGrom.

El premio a Hernández cambió el paradigma entre los votantes, que antes priorizaban el número de triunfos. El despegue del análisis avanzado de estadísticas hizo posible la candidatura de deGrom. Para septiembre, había poca controversia sobre si debía obtener la distinción pese a que los Mets desperdiciaron una y otra vez sus actuaciones.

Quizá ningún pitcher de la historia ha tenido tan buen desempeño acompañado de tan mala suerte. Nueva York promedió 3,5 carreras en juegos abiertos por deGrom. Fue el segundo peor apoyo, sólo detrás del obtenido por Cole Hamels, entre los lanzadores que podían considerarse para esa estadística.

Snell encabezó la Americana con un promedio de carreras limpias admitidas de 1.89. El lanzador de 25 años lanzó sólo 180 innings y dos tercios, 33 y un tercio menos que Verlander, pero su dominio bastó para inclinar la balanza en la votación.

«Siento que esto simplemente toma más en cuenta la calidad del trabajo y lo que logras en esos innings», explicó Snell. «Pienso que simplemente es así».

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Prensa Premio Luis Aparicio.- El Consejo Consultivo del Premio Luis Aparicio decidió, en la mañana de este jueves, otorgar mención honorífica del galardón al pelotero merideño Johan Santana, por ser exaltado al Salón de la Fama del equipo Mellizos de Minnesota.

El Consejo Consultivo del Premio Luis Aparicio, premio presentado por Maltín Polar con el aval de Major League Baseball y que se erige en honor al único venezolano miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, Don Luis Aparicio Montiel; que se entrega desde 2004 al venezolano más destacado en cada zafra de grandes ligas, según la opinión de un centenar de comunicadores sociales que dan cobertura a la MLB, activó la “Condición Especial” donde: se reserva el derecho de otorgar de manera extraordinaria una o más Menciones Honoríficas a uno o más venezolanos que hayan logrado algún hecho relevante en las Grandes Ligas.

Johan Santana, ganador de la primera edición del Premio Luis Aparicio, en 2004, y también ganador en 2006, amén de ser merecedor de la Mención Honorífica en 2012, ha sido exaltado al Salón de la Fama del equipo Mellizos de Minnesota, donde permaneció ocho de sus doce años en la gran carpa.

Con Minnesota ganó sus dos Cy Young al mejor lanzador de la Liga Americana, y estuvo presente en tres Juegos de Estrellas. En su último año con Mellizos también obtuvo su único Guante de Oro.

En definitiva participó en 251 juegos, ganando desde la lomita 93 de ellos, en los que abanicó a 1381 contrarios, para una efectividad con los gemelos de 3.22. Sus logros en Minnesota llevaron a la directiva del equipo a elevarlo, el 4 de agosto de 2018, al templo de los inmortales de Mellizos, y el Consejo Consultivo del Premio Luis Aparicio le reconoce esa trayectoria con la Mención Honorífica de la clase 2018..

Ronald Blum (AP).- El pitcheo de David Price, dos jonrones de Steve Pearce y la estrategia de Alex Cora. Ésa fue la fórmula para que los Medias Rojas conquistaran otra Serie Mundial.

Y ahora, un equipo que al comienzo del siglo arrastraba un maleficio, es la envidia del resto de las mayores.

Boston ganó la Serie Mundial por cuarta vez en 15 años, al doblegar el domingo 5-1 a los Dodgers de Los Ángeles en el quinto juego.

Cora se convirtió en el primer manager de Puerto Rico y el segundo latinoamericano en la historia en ganar el Clásico de Otoño. Es apenas el quinto piloto que consigue coronarse en su campaña de novato.

«Los fanáticos en Boston son tan locos como los de Puerto Rico, no puedo imaginar lo que está sucediendo en Boston», dijo Cora durante la premiación que cerró una campaña memorable de su equipo.

Tras comenzar la temporada regular con una derrota, los discípulos de Cora montaron una foja de 17-2. Luego, los Medias Rojas impusieron un récord de la franquicia con 108 victorias.

Avasallaron a sus archirrivales Yanquis de Nueva York y a los Astros de Houston, campeones defensores, durante los playoffs de la Liga Americana. Luego, finiquitaron una serie en la que fueron infinitamente superiores.

«Es muy especial ver a todos estos adultos que festejan ahora como niños. De eso se trata el deporte», comentó Price, quien lanzó pelota de tres hits hasta la octava entrada.

La historia reciente de Boston es así radicalmente opuesta a la que atormentó a la franquicia durante los 86 años de la «Maldición de Babe Ruth». Esa sequía terminó en 2004 y, desde entonces, los Medias Rojas se han convertido en el mejor equipo en lo que va del siglo XXI.

«No sé qué lugar ocupamos en la historia y todo eso», señaló el gerente general Dave Dombrowski. «Si alguien me hubiera dicho que íbamos a ganar 119 juegos y a perder 57, no lo hubiéramos concebido».

Pearce, nombrado el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, conectó dos bambinazos una noche después de que su jonrón y un doble de tres carreras fueron la clave en una remontada. El primer jonrón de Pearce llegó apenas al sexto lanzamiento del abridor Clayton Kershaw.

«Es la mejor sensación que he tenido en mi vida», exclamó Pearce, adquirido en junio a Toronto.

Mookie Betts y J.D. Martínez dispararon también sendos vuelacercas solitarios en la sexta y séptima entrada por Boston, que sumó tres palos de cuatro esquinas frente a Kershaw.

El segundo cuadrangular de Pearce llegó en el octavo episodio, ante el dominicano Pedro Báez, con lo que el ánimo del público local se apagó en definitiva.

En cambio, los seguidores del equipo visitante comenzaron a unirse en coros de «Vamos, Medias Rojas» y entonaron la canción emblemática del equipo, «Sweet Caroline». Muchos de ellos seguían cantando junto a la raya de la inicial, mucho tiempo después de que cayó el último out, un ponche de Chris Sale a Manny Machado.

«Somos un grupo de peleadores», destacó Pearce. «Y este es exactamente el desenlace que sabíamos que llegaría».

Los Dodgers perdieron el séptimo juego de la Serie Mundial del año pasado ante Houston, también en su casa y por la misma pizarra de 5-1. Ahora, son ellos quienes parecen paralizados por un conjuro. No ganan la Serie Mundial desde 1988.

El único equipo que había perdido como local el encuentro definitivo de una Serie Mundial en dos años consecutivos era el de los Gigantes de Nueva York, doblegados por los Yanquis en Polo Grounds en 1936 y 37.

«Jugamos contra un equipo muy bueno, y fue un poco mejor que nosotros», justificó el manager de los Dodgers, Dave Roberts, quien jugó para los Medias Rojas campeones de 2004.

Boston superó a Los Ángeles por 28 carreras contra 16, y tuvo un promedio de bateo ligeramente superior, de .222 frente a .180. Pero los Medias Rojas contaron con bateo oportuno y lograron su noveno cetro, igualando a los Atléticos en el tercer puesto, sólo detrás de los Yanquis (27) y los Cardenales (11).

Lo único que impidió a Boston barrer la serie fue una derrota en 18 innings en el tercer juego, el más largo en la historia de la Serie Mundial. En el cuarto duelo estuvieron abajo por 4-0.

Sale arengó entonces a sus compañeros con un discurso incendiario en el que abundaron las palabras malsonantes. Y sus compañeros despertaron a tiempo imponerse por 9-6.

«No dije nada que alguien no supiera», explicó Sale. «Sólo reuní a la tropa y le hice saber que éramos el mejor equipo del mundo, y que era tiempo de jugar como tal».

En el quinto no hubo necesidad de remontar. Boston nunca estuvo en desventaja.

Por los Medias Rojas, el dominicano Rafael Devers de 4-1. El puertorriqueño Christian Vázquez de 3-0.

Por los Dodgers, el puertorriqueño Enrique Hernández de 4-0. El dominicano Manny Machado de 4-0. El cubano Yasiel Puig de 3-1.

Foto: MLB

AP.- Una derrota de 18 innings en el tercer partido de la Serie Mundial no desmotivó a los Medias Rojas de Boston. Una desventaja de cuatro carreras en el cuarto juego definitivamente no los perturbó.

Este intrépido equipo simplemente sigue conectando hits claves para colocarse a un triunfo de otro título.

Steve Pearce pegó el cuadrangular del empate en el octavo inning y un doblete de tres carreras en el noveno, y los Medias Rojas remontaron categóricamente para apuntarse una victoria el sábado de 9-6 sobre los Dodgers y tomar una ventaja de 3-1 en la Serie Mundial.

El emergente dominicano Rafael Devers remolcó la anotación de Brock Holt con un sencillo al jardín central para romper el empate en el noveno capítulo, en el que Xander Bogaert también impulsó anotación con sencillo.

«Nunca había formado parte de un equipo que después de recibir un puñetazo en el rostro llegara al día siguiente actuando como si todo estuviera bien», dijo el toletero de los Medias Rojas J.D. Martínez. «Es impresionante».

David Price, ganador del segundo partido de la Serie Mundial, será el abridor de los Medias Rojas el domingo ante el zurdo Clayton Kershaw, tratando de asegurar el cuarto título de Boston en 15 temporadas. El quinto duelo se disputará en el Dodgers Stadium, donde los Medias Rojas buscarán cerrar de la mejor manera una espectacular campaña.

La recuperación de cierre inició con un jonrón de tres carreras del emergente Mitch Moreland en el séptimo episodio, poco después que el cubano Yasiel Puig aportara un bambinazo de tres anotaciones en el sexto episodio para colocar a los Dodgers arriba 4-0.

Craig Kimbrel recibió un cuadrangular de dos carreras del boricua Enrique Hernández en la parte baja de la novena antes de sacar los últimos tres outs del encuentro.

Boston anotó tan solo dos carreras en sus primeras 24 entradas en el Dodger Stadium, pero agregó nueve en los últimos tres innings del choque del sábado.

«A veces en octubre se habla sobre la mecánica de juego, sobre cómo se siente uno en el plato y todo eso, (pero) a veces es la voluntad», aseveró el manager Alex Cora. «Uno tiene la determinación de hacer cosas grandes. Y empezó como algo muy simple. Unos cuantos turnos buenos al bate, y luego el gran batazo, y seguimos adelante y no dejamos de jugar».

Para los Medias Rojas no será fácil superar esta actuación, en que tuvieron que venir de abajo de una desventaja de al menos tres carreras en un encuentro de Serie Mundial apenas por segunda ocasión. Boston también remontó tres carreras frente a Cincinnati en 1975 en el sexto juego, mejor conocido por el dramático cuadrangular de Carlton Fisk en el 12do inning después que Bernie Carbo empatara la pizarra con un batazo de tres anotaciones.

Pocos esperaban que Pearce se convirtiera en el más reciente héroe de la postemporada en la larga historia de Boston en la serie de octubre, pero lo hizo dos veces. El pelotero de 35 años conectó el jonrón del empate ante lanzamiento del cerrador estelar Kenley Jansen en el octavo capítulo, y vació las bases un inning después con un doblete.

Los Ángeles podría convertirse en el primer equipo en perder la Serie Mundial en su propio estadio en temporadas sucesivas desde que los entonces Gigantes de Nueva York sufrieran el declive en Polo Grounds ante los Yanquis en 1936 y 1937.

Por los Medias Rojas, el venezolano Eduardo Rodríguez de 1-0. Los dominicanos Devers de 1-1 con anotada e impulsada, y Eduardo Núñez de 5-0. El puertorriqueño Christian Vázquez de 2-1.

Por los Dodgers, los cubanos Puig de 4-1 con anotada y tres empujadas, y Yasmani Grandal de 1-0. El puertorriqueño Hernández de 2-1 con anotada y par de producidas.

Foto cortesía: MLB.

AP.- Max Muncy cerró el juego más largo en la historia de la Serie Mundial con un vuelacercas en la parte baja de 18vo inning, y los Dodgers de Los Ángeles vencieron el sábado por 3-2 a los Medias Rojas de Boston para acercarse a 2-1 en la lucha por el título.

Muncy conectó un envío de Nathan Eovaldi, que estaba en su séptimo episodio como relevista en la lomita. Hicieron falta siete horas, 20 minutos y 561 lanzamientos para completar el juego.

El cuarto juego se disputará el sábado y está previsto que Rich Hill funja como abridor para los Dodgers. Eovaldi estaba listo para ser titular en ese juego hasta que entró al juego en el 12mo inning y se quedó hasta el final del juego.En la 13ra entrada, los Medias Rojas estuvieron muy cerca de adelantarse en el cómputo de la eliminatoria al mejor de siete. Pero el amplio lanzamiento del segunda base Ian Kinsler en un rodado con dos outs del cubano Yasiel Puig propició el empate de Los Ángeles.

El cerrador de los Dodgers, Alex Wood (1-0), se llevó la victoria tras trabajar una carrera en blanco, mientras que Eovaldi (0-1), que ocupó la misma posición para Boston, cargó con la derrota tras permitir tres hits y dos anotaciones en seis episodios en los que ponchó a cinco.

Por los Medias Rojas, el arubeño Xander Bogaerts de 8-0. Los dominicanos Rafael Devers de 3-0; Eduardo Núñez de 4-2. El puertorriqueño Christian Vázquez de 7-1. El venezolano Sandy León de 2-1.

Por los Dodgers, los cubanos Yasiel Puig de 7-2; Yasmani Grandal de 3-1. El puertorriqueño Enrique Hernández de 3.1

Foto cortesía: MLB

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AP.-  J.D. Martínez rompió el empate en la quinta entrada con un sencillo de dos carreras y los Medias Rojas de Boston se impusieron el miércoles 4-2 a los Dodgers de Los Ángeles para ampliar a 2-0 su ventaja en la Serie Mundial.

David Price, quien hace poco parecía incapaz de responder en los playoffs, lanzó pelota de tres hits en seis innings, e hilvanó su segunda victoria en postemporada.

Craig Kimbrel cerró el duelo ante la algarabía en el Fenway Park. Los Medias Rojas han obtenido la mitad de los triunfos que requieren para conquistar lo que sería su cuarto campeonato en 15 temporadas.

El tercer juego está previsto para el viernes en Los Ángeles. Los Dodgers buscarán evitar un déficit de 0-3, del que ningún equipo se ha recuperado jamás en el Clásico de Otoño.

Boston ha ganado 14 de sus últimos 16 duelos de la Serie Mundial, desde que barrió en cuatro compromisos a los Cardenales de San Luis en 2004.

Foto cortesía: MLB.

AP.- Eduardo Núñez disparó un jonrón de tres carreras para estirar la ventaja de los Medias Rojas de Boston, que comenzaron la Serie Mundial blandiendo los bates con autoridad y derrotaron el martes 8-4 a los Dodgers de Los Ángeles.

Andrew Benintendi y J.D. Martínez lucieron explosivos con el madero en el primer duelo del Clásico de Otoño, ante unos Dodgers que además pasaron penurias para descifrar las peculiaridades de un Fenway Park donde no juegan a menudo.

Benintendi pegó cuatro imparables, y Martínez impulsó dos carreras en el comienzo del duelo durante una noche fría.

Pero el batazo de Núñez permitió que Boston pusiera al fin más tierra de por medio sobre sus rivales.

El bullpen de Boston realizó después una buena labor, luego que el duelo entre los abridores Chris Sale y Clayton Kershaw resultó decepcionante. Ninguno de los dos ases tuvo una buena noche.

Xander Bogaerts bateó un rodado de out que dio la delantera a los Medias Rojas en el quinto acto, y el dominicano Rafael Devers siguió con un sencillo remolcador para colocar el encuentro en 5-3.

Después de que Manny Machado conectó un elevado de sacrificio en el séptimo capítulo para su tercera remolcada, Núñez conectó su vuelacerca por encima del Monstruo Verde, en la parte baja del inning ante Alex Wood.

David Price abrirá por Boston el segundo juego, este miércoles, frente al surcoreano Hyun-Jin Ryun. Será apenas la tercera Serie Mundial en que los dos abridores de los dos primeros juegos son zurdos. Ello había ocurrido sólo en 1963 y 1973.

Por los Dodgers, el dominicano Machado de 3-1 con tres impulsadas. El puertorriqueño Enrique Hernández de 4-0. El cubano Yasiel Puig de 3-0.

Por los Medias Rojas, los dominicanos Núñez de 1-1 con una anotada y tres impulsadas, Devers de 2-1 con una remolcada. El venezolano Sandy León de 4-2.

Foto cortesía: MLB.

AP.-  Ryan Braun se deslizó en el plato y alzo los brazos en puro gozo. Una gran ventaja, un dominante bullpen y una muchedumbre ruidosa tienen a los Cerveceros de Milwaukee listos para el Juego 7.

Jesús Aguilar revivió la letárgica alineación de Milwaukee con tres empujadas con un par de hits y los Cerveceros vencieron a los Dodgers de Los Angeles 7-2 el viernes por la noche para empatar la Serie de Campeonato de la Liga Nacional 3-3.

Aguilar bateó un doblete de dos carreras en el primer inning, cuando los Cerveceros le hicieron cuatro al abridor Hyun-Jin Ryu, y añadió un sencillo impulsor más tarde.

El séptimo juego se realiza el sábado también en Milwaukee, delante de la misma muchedumbre que abucheó a Manny Machado por un encontronazo con Aguilar en primera base cuando la serie se jugaba en Los Angeles. El novato de los Dodgers Walker Buehler se enfrenta con Jhoulys Chacín.

Será el primer séptimo juego de los Cerveceros desde que perdieron contra San Luis en la Serie Mundial de 1982, su única presentación en la clásico de octubre. Los Dodgers perdieron en el séptimo juego de la Serie Mundial el año pasado contra Houston.

David Freese abrió el juego el viernes por los Dodgers con un jonrón que silenció a la concurrencia en el Miller Park — pero sólo por un momento.

Respaldados por una estridente fanaticada que agitaba toallas amarillas, los Cerveceros se recuperaron de dos derrotas consecutivas en Los Angeles con la misma fórmula que usaron para ganar su división.

Bateo oportuno de Aguilar y compañía produjo una temprana ventaja y Corey Knebel y Jeremy Jeffress guiaron otra actuación dominante del bullpen de Milwaukee.

Los Angeles buscaban su segundo banderín consecutivo de la Nacional y tiempo para prepararse para los Medias Rojas de Boston en la Serie Mundial. Pero Ryu fue castigado con cuatro carreras en el primer episodio, dos por un doblete de Aguilar que envió a Braun deslizándose al plato.

Luego de Wade Miley lanzó hasta el quinto episodio en su segunda apertura consecutiva, Knebel, Jeffress y Corbin Burnes cerraron la noche con un relevo sin hits. Knebel se apuntó la victoria y Burnes retiró a los tres Dodgers que enfrentó en el noveno, desatando una celebración en el estadio.

Freese empujó las dos carreras de los Dodgers. El resto de la alineación de Los Angeles consiguió solamente tres sencillos.

Freese, de 35 años, fue una selección sorpresiva del piloto Dave Roberts como primero en la alineación e hizo lucir bien a su manager cuando inició el encuentro con un toletazo por encima del muro del derecho para su noveno cuadrangular en postemporadas.

Freese también botó la pelota en el primer episodio en previo juego 6 de una Serie de Campeonato de la Nacional en Milwaukee, ayudando entonces a los Cardenales de San Luis a ganar el banderín en el 2011

Pero esta vez los Cerveceros respondieron inmediatamente, sentando el tono para el resto de la noche. Con corredores en primera y segunda en el cierre de la primera entrada, Aguilar soltó un doblete por la banda opuesta a la esquina del derecho.

Mike Moustakas siguió con otro doblete impulsor y anotó con un sencillo de Erik Kratz, para el 4-1. En los dos partidos previos en Los Angeles los Cerveceros habían logrado solamente tres carreras.

Christian Yelich y Braun se combinaron para otra anotación con dobletes consecutivos en el segundo inning y entonces se volvió un asunto de estrategia para los dos managers con el juego 7 por delante.

Roberts usó al abridor Rich Hill en el octavo lueo que Kenta Maeda no anduvo bien, optando por no emplear al importante relevista Pedro Báez y al taponero Kenley Jansden. Counsell a su vez usó a Knebel para sacar cinco outs y Nurnes le dio dos innings perfectos.

Por los Cerveceros, los venezolanos Aguilar de 4-3, tres empujadas y dos anotadas; y Orlando Arcia de 3-1.

Por los Dodgers, el cubano Yasiel Puig de 4-0.

AP.- Rafael Devers conectó un jonrón de tres carreras que dejó atónito a Justin Verlander y a los campeones defensores, y los Medias Rojas de Boston vencieron el jueves 4-1 a los Astros de Houston para avanzar a otra Serie Mundial.

David Price curó sus traumas de postemporada, con una eficiente labor en el duelo ante Verlander, y Boston se impuso por 4-1 en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Fue el regalo perfecto para el boricua Alex Cora, quien cumplió 43 años y se convirtió en el segundo piloto latinoamericano en llevar a un equipo hasta el Clásico de Octubre. El único que lo había conseguido era el venezolano Ozzie Guillén quien se coronó en la Serie Mundial de 2005 con los Medias Blancas de Chicago.

Tras perder el primer encuentro de la serie como locales, los Medias Rojas ganaron cuatro seguidos, incluidos tres en el Minute Maid Park, para mejorar a una foja de 5-0 como visitantes en estos playoffs.

Mookie Betts, Jackie Bradley Jr y los Medias Rojas buscarán la cuarta corona para Boston en 15 años. Abrirán la Serie Mundial el martes como locales en el Fenway Park, ante los Dodgers de Los Ángeles o los Cerveceros de Milwaukee.

Los Dodgers tienen una ventaja de 3-2 en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, cuyo sexto juego está previsto para este viernes por la noche en el Miller Park.

Boston no disputaba la Serie Mundial desde 2013, cuando se coronó.

Por los Medias Rojas, el dominicano Devers de 4-1 con una anotada y tres impulsadas. El puertorriqueño Christian Vázquez de 3-1.

Por los Astros, los venezolanos José Altuve de 4-1, Marwin González de 4-1 con una anotada y una empujada. Los puertorriqueños Carlos Correa de 4-0, Martín Maldonado de 2-0. El cubano Yuli Gurriel de 3-2.

Foto cortesía: MLB

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 | AP.- Andrew Benintendi se zambulló en forma temeraria para realizar una atrapada que significó el último out con las bases llenas, y los Medias Rojas de Boston vencieron el miércoles 8-6 a los Astros de Houston para colocarse a un paso de la Serie Mundial.

Una polémica sanción de una interferencia de un fanático en el comienzo del duelo invalidó lo que parecía un jonrón del venezolano José Altuve por Houston. Y en un duelo de toma y daca, Jackie Bradley Jr. aportó un vuelacerca que significó la ventaja para que los Medias Rojas se colocaran 3-1 en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Craig Kimbrel consiguió un salvamento de seis outs, pero con apuros mayores y sólo gracias a un estupendo tiro del jardinero derecho Mookie Betts, así como al valiente lance de Benintendi para capturar una línea de Alex Bregman que caía peligrosamente en la pradera izquierda.Boston no avanza al Clásico de Octubre desde 2013, cuando conquistó el título.

Boston mejoró a una foja de 4-0 como visitante en estos playoffs. Houston, monarca de la última Serie Mundial, está al borde de la eliminación.

El quinto juego está previsto para este jueves por la noche en Houston, donde el as Justin Verlanderbuscará mantener con vida a los Astros. El abridor de Boston no se había anunciado, pues Chris Salequedó descartado mientras se recupera de un padecimiento estomacal.

Por los Medias Rojas, el dominicano Rafael Devers de 5-1 con dos impulsadas. El puertorriqueño Christian Vázquez de 3-1 con una anotada. El venezolano Sandy León de 1-0.

Por los Astros, los venezolanos Altuve de 5-1 con una anotada y una producida, Marwin González de 4-1. El cubano Yuli Gurriel de 5-1 con una anotada. Los puertorriqueños Carlos Correa de 4-3 con dos impulsadas, Martín Maldonado de 3-0.

Foto cortesía: MLB

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