Álvaro Espinoza, el magallanero de corazón al que todavía le duele la camisa (+Video)

Tony Cittadino (Mallorca).- “Jugué muchos juegos en Grandes Ligas y con los Yankees de Nueva York, pero cuando me puse la camisa de los Navegantes del Magallanes frente a mi familia, fue lo más grande. Cuando estoy por aquí lejos y veo que el equipo pierde, uno se molesta porque he sido magallanero toda mi vida. La camisa duele y mucho”. Así definió Álvaro Espinoza el amor por la divisa de la que fue uno de los referentes que dominó buena parte de la década de los 90 en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP).

El campocorto solo disputó cinco temporadas con el conjunto turco de las 18 en la pelota venezolana, pero fueron suficientes para ganarse un lugar entre los históricos jugadores de la franquicia. Ganó tres títulos con la divisa. Uno en la campaña 1993-1994 contra los Leones del Caracas, otro en la zafra 1995-1996 ante Cardenales de Lara y, el último, en la contienda 1996-1997, otra vez, frente a Leones.

Espinoza sufrió una lesión en la rodilla y se perdió dos temporadas en la LVBP (1991-1992 y 1992-1993). En ese proceso, fue contactado por el entonces presidente del Magallanes, Alfredo Guadarrama, para llevarlo a jugar en una etapa gloriosa con el Magallanes, club del que era fanático.

“Me llamó y no sabía que era el presidente del equipo y me preguntó si estaba dispuesto a jugar con los Navegantes. Le dije que sí, pero que tenía que esperar por la operación. Además que quería vestir la camiseta que siempre he adorado”, recordó desde su casa en Estados Unidos el ex pelotero que debutó con los Tigres de Aragua en la LVBP en la temporada 1979-1980.

Con los felinos estuvo hasta la campaña 1990-1991. En 12 temporadas, disputó 497 juegos y bateó para .255 (1.546-394), con 149 carreras impulsadas, 162 anotadas y siete jonrones. Disputó tres finales, pero las perdió todas: en la zafra 1984-1985 ante Tiburones de La Guaira (4-0), en la contienda 1987-1988 contra Caracas (4-2) y temporada en 1988-1989 frente a Zulia (4-3).

“Lo que hizo Guadarrama fue algo histórico, porque se concentró en llenar los espacios. Hizo el cambio conmigo, con Juan Carlos Pulido, con Luis Raven y así sucesivamente. Hay gente que hice que fui fundamental, pero fui un muchacho más del grupo”, dijo quién con los turcos de por vida bateó para promedio de .298 (705-210) en 191 compromisos, con 71 carreras impulsadas y 79 anotadas.

En su primera temporada con los eléctricos, pudo jugar la primera final entre los “Eternos Rivales”, ganada por Magallanes en siete emocionantes juegos. El carabobeño recordó que los jugadores de más experiencia del equipo realizaron un meeting antes del tercer juego de la final ante los melenudos. Caracas estaba arriba dos juegos por cero y no podían permitirse otra derrota.

“Nos reunimos todos y todos tomaron la palabra. Nos animamos mutuamente y decíamos que éramos mejor equipo, pero nos estaban saliendo las cosas mal. Teníamos que concentrarnos cada uno en su trabajo”, explicó el jugador que confesó que antes de los juegos de la gran final llegaban temprano al estadio y veían las novelas.

El último out de esa final, fue un rolling por predios de García que terminó en su guante. Por casualidad, era algo que habían hablado antes del encuentro. Querían realizar el out 27 del partido. “Si llega la oportunidad en el noveno inning y estamos ganando por dos outs y el rolling va para ti, me la pasas para hacer el out forzado y vicevecersa. Y así fue. Dios nos alumbró y fue un regalo”, contó el entonces que pelotero en esa final dejó promedio de .241 (29-7), con cuatro impulsadas y la misma cantidad de anotadas.

Un grupo especial

El ex bateador derecho indicó que fue especial ser parte de un grupo tan exitoso como el Magallanes de los 90’, entre quienes estaban Carlos García, Edgar Naveda, Clemente Álvarez, Edgardo Alfonzo, Carlos Hernández, Eddy Díaz, Luis Raven, Juan Carlos Pulido, Melvin Mora y Richard Hidalgo.

Magallanes disputó su segunda final en tres años, al medirse a Lara en la 95-96. Fue una serie en la que los turcos vinieron de atrás, luego de estar abajo tres juegos por uno. El batazo clave de esa final, fue el grand slam de José Francisco Malavé en el quinto juego, para voltear la pizarra. Espinoza recordó que el equipo sacó el pecho, porque sintieron que el rival estaba confiado y se burlaba.

“Esa final fue grandiosa, porque estábamos abajo tres juegos por uno y ellos se estaban burlando de nosotros. Ellos estaban en Valencia en el quinto juego y creían que nos iban a matar. Tenían las botellas de champaña. Ese día hicimos un meeting y recuerdo que Eddy Díaz contó que Robert Pérez le preguntó si estaba listo para reforzarlos en la Serie del Caribe. Eso le dolió mucho”, recordó quien bateó en esa serie para .304 (23-7), con cinco impulsadas y una anotada.

Los turcos volvieron a pelear por el título al año siguiente, retando nuevamente al Caracas en la zafra 96-97. Esta vez sólo necesitaron de cinco juegos para quedarse con la corona y ganarle la segunda final a su “Eterno Rival”.

“Estábamos mucho más controlados y con más experiencia. Ya no nos pegaba tanto la presión de una final Caracas-Magallanes, porque jugar la primera final no era nada fácil”, dijo el campocorto que realizó una llave de lujo entorno a la segunda base, junto al camarero García.“A nosotros se nos olvidaba que veníamos de jugar en las Grandes Ligas. Nos entregábamos el 100% y cuando pisábamos el diamante, se nos olvidaba todo, hasta quiénes eran nuestros amigos. Nosotros íbamos a tratar de ganar todos los juegos. Los jóvenes veían ese entusiasmo y dedicación y fue lo que nos hizo exitosos. Íbamos a la playa o a hacer carne asada juntos”.

En tanto, el infielder consideró que un Caracas-Magallanes se vive más sabroso en el estadio Universitario de Caracas. “En Valencia es diferente. Estábamos en casa, pero como pelotero sentías que había más fanáticos en Caracas que en tu casa. En el Universitario uno se sentía con más ganas. Era una cosa increíble. Uno ve la diferencia”, recordó quien tuvo a Omar Daal, Urbano Lugo y Julio Machado como los lanzadores más difíciles que enfrentó en la LVBP.

Respeto por Machado

Durante su estadía en el Magallanes, fue dirigido por managers de jerarquía como Tim Tolman, John Tamargo y Machado. Sin embargo, no tiene a un favorito. “Todos fueron especiales. Tolman no nos metía presión y jugábamos tranquilo. Tamargo era diferente, porque tenía un poco más de carácter. Si las cosas salían mal, no lo decían. Cuando Tolman se fue a Estados Unidos, Machado tomó las riendas y en un meeting le dijimos que contara con nosotros y que moviera las piezas como quisiera”.

Espinoza, al igual que varios ex jugadores de peso del Magallanes, mostró su rechazo por la decisión que tomó el Magallanes de dejar libre a Machado en la temporada 2019-2020 de la LVBP. “Eso no fue una falta de respeto para Gregorio nada más, fue una falta de respeto para todos nosotros. No pienso así yo solo. A Gregorio tienen que hacerle una estatua en la entrada del José Bernardo Pérez. No vemos el por qué, por cuestión de tres lochas, vamos a decirlo así. Eso no tiene perdón de Dios”.

Fue exaltado al Salón de la Fama del Magallanes en 2015, junto a García, quien para entonces era manager. Recordó el acto como un momento muy especial. “Nunca lo esperé, porque solamente jugué cinco años con Magallanes, pero en esos años di todo por la camiseta. Arriesgaba mi carrera de Grandes Ligas, porque jugué la final contra Lara con un dedo partido del pie y creo que es bien merecido”.

Nuevos horizontes

Espinoza tenía la ilusión de disputar su última temporada en Venezuela con el Magallanes y poder retirarse, pero no fue posible porque los turcos lo dejaron libre y tuvo que firmar, para entonces, con Caribes de Oriente (hoy Caribes de Anzoátegui). En su única campaña con la tribu, ligó para .222 (144-32), con 15 impulsadas y 15 anotadas.

“Eso me dolió mucho, porque me quería retirar formalmente con Magallanes. Me dolió y todavía me sigue doliendo. No estaba en los planes. Nunca pensé que me iban a dejar libre y menos de la forma como lo hicieron”, dijo con nostalgia el ex pelotero que cree que no colgar los spikes con el club puede catalogarse como un asterisco en su carrera, porque era su deseo.

“Me dejaron libre mandándome una carta por correo y nunca me dieron la cara, después de todo lo que hice y di por los Navegantes. Fue un error de parte de ellos y una falta de respeto hacia mi persona”.

Una vez retirado, comenzó su camino como coach en las ligas menores con equipos como los Expos de Montreal, Dodgers de Los Ángeles, Piratas de Pittsburgh, Yankees de Nueva York y Gigantes de San Francisco.

Su primera gran experiencia como manager en la LVBP fue con Caribes, en la temporada 2008-2009. Sin embargo, fue despedido por la gerencia, tras dejar marca de 18 victorias y 21 derrotas, apenas a un juego del quinto lugar que daba el último boleto de clasificación a la postemporada.

“Fue una experiencia bonita y amarga. Aprendí mucho a madurar en mi etapa de coach y manager. Pasaron muchas cosas. Se lesionaron Eliezer Alfonzo y Luis González y a los importados se fueron a Estados Unidos porque no le habían pagado. Me quedé sin nadie y estábamos a un juego de la clasificación. No sé si me error fue hablar con la verdad y no lo supieron tomar”.

Espinoza estuvo a punto de regresar como manager de los Tigres en la campaña 2014-2015. Había sido anunciado en marzo por la nueva directiva, encabezada por el presidente y ex jugador del Magallanes, Carlos Guillén. Sin embargo, luego hubo un cambio y en abril designaron a Luis Sojo. Inicialmente, el directivo lo había contactado una noche por teléfono, para que al día siguiente fuera a Tampa Bay a conocer al gerente y conocer unos peloteros.

“Manejé dos horas hasta Miami y me fui con él hasta Tampa Bay. Me presentó como el manager con el gerente. Me preguntó si podía recorrer el campo de entrenamiento buscando peloteros y así lo hice. Dejé de hacer mi trabajo en Florida. A la semana siguiente me llamó y me dijo que había cambiado de opinión, pero no me dijo el por qué. Hasta el sol de hoy, todavía estoy esperando el por qué. Lo único que le dije, es que me iba a botar sin perder un juego. Me colgó y más nunca he hablado con él”, recordó.

Dos años después sí pudo volver a Venezuela, pero ahora como coach de tercera base del Magallanes. Regresaba al equipo de sus amores, con García como manager. “Les dije que era un orgullo vestir esa camisa de nuevo y que ojalá fuera por mucho rato. Pero nos eliminaron, pasaron muchas cosas ese año y no hubo una llamada para saber si iba a volver. Todavía sigo esperando esa llamada, para ver si vuelvo a vestir la camisa”.

Su última experiencia en la LVBP fue con el Zulia, cuando fue coach de banca en la temporada 2018-2019. “Otra vez hubo una buena experiencia y una mala experiencia a la misma vez. El equipo empezó bien, pero después decaímos un poco. Se lesionaron los caballos del equipo y cerca del 8 de diciembre dejaron libre a la leyenda Wilson Álvarez (instructor de pitcheo), al manager Lipso Nava y a mí”.

A pesar del momento que atraviesa Venezuela, confesó que le gustaría dirigir en la LVBP. “Nunca he perdido la esperanza de que alguien me dé la oportunidad. El país está pasando por una mala situación, pero no es excusa para no ir. Ojalá se acomode la situación, para que todos los que están fuera del país puedan regresar a vivir buenos momentos. Siempre soñando y siendo positivo”.

Todo un grandeliga

Espinoza fue el venezolano número 36 al debutar en las Grandes Ligas. Fue el 14 de septiembre de 1984 con los Mellizos de Minnesota. En esa franquicia se mantuvo hasta la zafra 1986. En 1988 regresó a las mayores, defendiendo los colores de los Yankees hasta 1991. Ese año fue lanzador en un juego con dos tercios de labor.

Desde 1993 a 1996 jugó con los Indios de Cleveland y luego retornó a Nueva York, pero para jugar con los Mets. En 1997 se retiró con los Marineros de Seattle. De por vida ligó para .254 (2.478-630).

“Cuando llegué a los Yankees fue algo increíble. Puedo decir que me di el lujo de vestir los dos uniformes que pesan más: el de Magallanes y el de los Yankees. Cada vez que me ponía el uniforme de los Yankees, me temblaba el cuerpo. Siempre había nervios, porque la directiva y los fanáticos eran muy exigentes”, dijo el pelotero que con los “Mulos del Bronx” dejó promedio de .255 (1.528-363) en 447 juegos.

“Mi corazón se queda con Yankees y Cleveland, pero en Cleveland tuvimos otra familia. Éramos como 11 latinos y lástima que no pudimos ganar la Serie Mundial”, recordó el infielder que en 1995 participó con la tribu en la final ante los Bravos de Atlanta. Los dirigidos por Bobby Cox ganaron en seis juegos. En esa serie, conectó para .182 (11-2).

“Fue algo grandioso, porque todos soñamos con jugar una Serie Mundial y Cleveland me dio la oportunidad. Jugarla es lo máximo, pero no como una final Caracas-Magallanes. Atlanta tenía un pitcheo increíble, John Smoltz, Tom Glavine, Greg Maddux, Steve Avery y de cátcher, Eddie Pérez. Tenían mucha experiencia y creo que fue el factor para ganar”, recordó Espinoza, quien quiere que sea recordado como “un jugador que amaba el beisbol, que respetaba el juego, tenía disciplina y le daba un buen espectáculo al público”..

Así fue la final entre Lara y Aragua en la temporada 1975-1976

Tony Cittadino (Caracas).- Los Tigres de Aragua y los Cardenales de Lara fueron los equipos protagonistas de la primera expansión de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) y dirimieron el título de la temporada 1975-1976. Los felinos se quedaron con la tercera corona de diez que suman en la pelota criolla.

¿Qué pasaba en esos días en Venezuela? Era un año bisiesto, el presidente de la República era Carlos Andrés Pérez y “El Puma” José Luis Rodríguez declaraba a viva voz que sí había engañado a su esposa Lila Morillo. Además otro acontecimiento nacional por esos días previos a la final, fue la primera boda del animador Gilberto Correa.

Los primeros dos choques de la final se realizaron en Barquisimeto (24 y 25 de enero) en el estadio Antonio Herrera Gutiérrez y el conjunto crepuscular picó adelante con par de victorias (6-3 y 6-1). En ambos choques el cubano-venezolano Aurelio Monteagudo se apuntó los rescates.

En el juego uno, Orlando González anotó la primera carrera del juego por balk de Bill Campbell. El pitcher ganador fue Dave Pagan (8.1 IP, 36VB, 3CP, 3CL, 10H, 4K, 3BB). La venta de todos los boletos dejó la cantidad de 90.600 bolívares en taquilla. Una fortuna para entonces. El mejor a la ofensiva por Lara fue Mike Adams al ligar de 4-2, con jonrón y tres impulsadas .Por Aragua destacaron Duaine Kuiper de 5-2 y Faustino Zabala de 4-2.

En el segundo juego, las actuaciones de José Herrera (HR, 3 CI) y del receptor Vic Correll (2B, 2CI) fueron determinantes para el triunfo. El brazo zurdo Scott McGregor (7.1 IP, 1CP, 1CL, 1K, 1BB) se apuntó el triunfo. El perdedor fue Mark Wiley (5.0 IP, 6CP, 6CL, 3K, 3BB).

En ese segundo duelo la novena de Aragua realizó un triple play en el séptimo tramo. Fue el único del campeonato. Jim Masson dio hit a la izquierda y Correll lo movió a la intermedia por boleto. Con dos en base, Adams Jones bateó un duro rolling por la tercera base que tomó Richad Dunn de un bote, pisó la almohadilla para retirar a Masson y lanzó a segunda base, donde Octavio Rojas dobló al corredor y su pívot perfecto a la inicial liquidó en primera a Jones.

Barrida felina en Maracay

El martes 27, la serie se mudó al José Pérez Colmenares de Maracay y allí  los Tigres barrieron en los tres duelos que disputaron en su casa, con victorias 5-2, 6-1 y 7-6. En el juego 3, Willie Prall lanzó pelota de siete hits en ocho innings completos y Manuel Sarmiento se llevó el rescate para darle la primera victoria a Aragua. Por los felinos Tim Hosley y Terry Whitfield sacaron la bola del parque. El abridor y perdedor por los visitantes fue Clarence Metzger (8.0 IP,  32VB, 5CP, 5CL, 8H, 2K, 2BB).

Los felinos igualaron la serie a dos en el cuarto juego de la gran final. El lauro fue para Campbell (6.0 IP, 20VB, 1CP, 1CL, 5H, 2K, 4BB), Sarmiento rescató otro cotejo (3.0 IP, 11 VB, 2H, 2K, 1BB) y la derrota fue para el zurdo Mike Mahler (5.2 IP, 24VB, 6CP, 6CL, 6H, 1K, 3BB). A la ofensiva destacaron vuelacercas de Zabala y Hosley.

En el quinto compromiso un error de Masson en el octavo inning hundió a Lara con la rayita de la diferencia. Con dos hombres en base, un elevado de sacrificio de Zabala movió a los corredores, para que una rolata de Teolindo Acosta provocara la pifia y con ella la anotación que a la postre le dio el triunfo a Aragua para liderar la serie 3-2. Antes de ello, los felinos lograron una poderosa reacción ante Pagan, quien había lanzado juego sin hits ni carreras hasta el quinto capítulo, cuando le pisaron el plato en cuatro ocasiones para igualar las acciones.

Desenlace en siete juegos

Las serie regresó a Barquisimeto y el sábado 30 de jugó el sexto choque. Un gran relevo de parte de Monteagudo se combinó con cinco doble matanzas para la victoria de Lara de cuatro por dos, para igualar la serie y forzar el séptimo duelo. En el octavo inning le voltearon el marcador a Lavelle con dos carreras. Correll pegó hit y Adams lo llevó a segunda con boleto, para anotar más tarde con sencillo de Masson al centro. Luego Dave Bergman (3-3, 2CI) remolcó otra con doble por la derecha. Ganó Monteagudo y perdió Lavelle.

El último juego se realizó el domingo 1 de febrero. Los visitantes picaron adelante con tres rayitas en el tercer tramo. Cabell recibió boleto y Adrian Garrett lo llevó a la segunda con hit a la derecha y llegó a la antesala por error del inicialista. Con hombres en las esquinas, doble de “Cookie” Rojas impulsó una y luego ambos anotaron con sencillo de Zabala.

En el quinto tramo aumentaron la ventaja con hit de Kuiper y dobles consecutivos de Concepción y Whitfield. En el octavo volvieron a la carga, cuando Zabala abrió con jonrón y, tras dos outs, doble de Concepción lo llevó a segunda y más tarde anotó con sencillo de Cabell.

Cerrando el noveno inning, con dos outs y bateando Andre Dawson en cuenta de 2-2, el árbitro principal Armando Rodríguez se vio obligado a confiscar el choque a favor de los Tigres, pues los fanáticos de Lara, ofuscados por una inminente derrota, comenzaron a lanzar botellas al terreno, para darle el triunfo a su rival siete por tres.

Lo que dijeron los managers

Oswaldo Virgil (Aragua): “A pesar de las dos derrotas sufridas en este mismo parque al comenzar, confiaba en el título final porque ninguno de mis hombres decayó en momento alguno. Tenía a Concepción y Cabell lesionados, pero respondieron como quería. Es indiscutible que Fausto Zabala fue el pelotero más útil, tanto a la defensiva  como a la ofensiva. Cuando salimos de Maracay con un triunfo arriba, les hablé a todos y manifesté que en Barquisimeto teníamos que dividir para titularnos. Es indudable que los Tigres son un gran equipo. De nada me puedo quejar”. El Universal, lunes 2 de febrero de 1976.

Robert “Bobby” Cox (Lara): “No hay duda, Aragua jugó mejor beisbol, nuestra defensiva se desplomó y por allí se colaron muchas carreras. Al caerse la defensa nuestros pitchers fueron perjudicados, pues tampoco hay duda de que lanzaron bien, pero no tuvieron respaldo. Allí estuvo la diferencia. Nosotros estuvimos mal en la defensa, tanto en Maracay como aquí. Además, no hubo productividad en el bateo. Los Tigres ganaron merecidamente”. El Nacional, lunes 2 de febrero de 1976.

 

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Tigres vino de atrás para vencer a Caribes

Eduardo Acosta Prensa LVBP / Foto: Prensa Tigres de Aragua

Tigres de Aragua aprovechó una mala salida del relevista Liarvis Breto para fabricar, en el octavo capítulo, las carreras que sellaron  su triunfo, el quinto de la campaña y con el cual cortaron una cadena de tres reveses, contra Caribes de Anzoátegui, por apretada diferencia de 2-1, en el Estadio José Pérez Colmenares.

La Tribu ganaba por diferencia de 1-0 en el cierre del octavo. Tras dominar a Gabriel Noriega, Breto fue descifrado por la toletería rayada, que le bateó cuatro inatrapables en forma consecutiva. Par de esas conexiones, de Henry Rodríguez y Nelson Pérez, fueron las que trajeron las dos carreras que definieron el partido.

Caribes fabricó su única rayita en la sexta entrada, producto de un rodado al cuadro de Gabriel Lino, quién debutó en este choque con el uniforme anzoatiguense, tras ser adquirido desde Aragua.

Tiago Da Silva, quién entró en el inicio del octavo, no tuvo problema alguno en la novena entrada, aunque permitió un imparable. El brasileño se llevó la victoria, mientras que Breto cargó con el revés.

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Magallanes eliminó a Aragua y jugará la semifinal ante Lara (+Video)

Tony Cittadino.- Los Navegantes del Magallanes derrotaron a los Tigres de Aragua cuatro carreras por una, para convertirse en el cuarto clasificado a la semifinal de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional.

Los turcos respondieron en casa y lograron una importante victoria en el estadio José Bernardo Pérez de Valencia, que los regresa a la carrera por el título tras perder en cinco juegos la serie ante Caribes de Anzoátegui. Ahora se medirán a Cardenales de Lara, en una serie a siete juegos que arranca esta noche en Barquisimeto. En la otra semifinal, Caribes visita a Leones del Caracas en el estadio Universitario.

Magallanes abrió la pizarra en su primera oportunidad ofensiva, cuando Jesús Valdez conectó hit a la izquierda para impulsar a Endy Chávez. Luego Mario Lisson también dio sencillo para remolcar a Ronny Cedeño.

Los dirigidos por Omar Malavé ampliaron la ventaja en el cuarto capítulo, con imparable de Rayder Ascanio que llevó al plato a Jesús Sucre. Aragua descontó en la quinta entrada, con hit de Carlos Tocci que remolcó a Engelb Vielma. Sin embargo, Navegantes puso cifras definitivas en el octavo inning, con imparable de José Martínez para que anotara Mario Lisson, quien se fue de 3-2, con impulsada, anotada, boleto y ponche.

La victoria fue para José Mijares, la derrota para Wilfredo Ledezma y el salvado para Pedro Rodríguez.

Foto: AVS PHOTO REPORT.

Caracas clasificó a la semifinal y se medirá a Caribes (+Video)

Tony Cittadino.- Los Leones del Caracas vencieron a los Tigres de Aragua cuatro carreras por tres, para clasificar a la semifinal de la temporada 2017-2018 de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional.

Los melenudos vencieron a los felinos en seis juegos y ahora se medirán a Caribes de Anzoátegui desde el próximo jueves en el estadio Universitario. En tanto, Aragua deberá disputar este miércoles el juego de comodín ante Navegantes del Magallanes en el estadio José Bernardo Pérez de Valencia. El ganador retará en la semifinal a los Cardenales de Lara desde el próximo jueves en el estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto.

Los Tigres abrieron la pizarra en el quinto inning, gracias a hit a la izquierda de Gustavo Núñez para impulsar a Ramón Flores y José Castillo. Leones reaccionó de inmediato atacando a Freddy García, quien no había permitido hits en cuatro innings completos, pues el primero se lo conectó Félix Pérez en la quinta entrada. Caracas descontó con elevado de sacrificio de Ramón Cabrera, para remolcar a Jesús Guzmán. García salió del juego y entró Daniel Hurtado, a quien Henry Rodríguez le dio jonrón para empatar el juego en el sexto capítulo.

El “Pollito” fue precisamente quien anotó la carrera que le dio la ventaja al equipo de Mike Rojas en el octavo tramo en una jugada increíble. Jesús Guzmán dio hit y Trayvon Robinson fue puesto out en la goma, luego el catcher Francisco Arcia lanzó a segunda base, pero metió la pelota en el jardín central donde Carlos Tocci no se percató de la jugada. Más tarde, Guzmán anotó con sencillo de Félix Pérez.

Aragua atacó en el noveno inning, pisando el plato en una ocasión. Sin embargo, no fue suficiente y Caracas celebró la clasificación ante su público en la serie más pareja de las tres disputadas en el playoff. Ganó Miguel Socolovich (1.0IP, 2K), perdió Rafael Cova (1.0IP, 1HP, 2CP, 1CL, 2BB) y salvó Gregory Infante (1.0IP, 2HP, 1CP).

Foto: AVS PHOTO REPORT.