Resultados hípicos de la jornada dominical en La Rinconada

Luis Alvarado De Sousa (Caracas).- Este domingo se disputó una nueva jornada hípica en el hipódromo de La Rinconada, con once carreras y seís válidas en el 5y6. En la 5ta. Carrera y I Clásico «Ana María Freudman» se impuso «Afrodita de Padua», con la monta de Jaime Lugo y el entrenamiento de Ramón García en 1.500 metros.

Por su parte, en la 10ma carrera y I Clásico «»Mauricio Azar» (G. III), se llevó la victoria por la vía reglamentaria, el ejemplar «Gran Giocatore» con la monta de Jaime Lugo, de la mano del entrenador Ramón García en los 1.500 metros.

Aquí puedes ver todos los resultados del dia 14/02/21:

Número Ganador Pizarra
1era carrera VILLACURANA 1-3-2-5-7
2da carrera CLAUDIA KARINA 1-6-11-9-3
3era carrera ESTRELLA MORENA 8-5-1-2-3
4ta carrera HIGH SECRET 13-14-7-3-11
5ta carrera AFRODITA DE PADUA 1-8-2-5-6
6ta carrera (1era Válida) CAROLINITA 13-4-9-5-12
7ma carrera (2da Válida) ABUELO TOMAS 10-9-6-4-5
8va carrera (3era Válida) JOVIC 11-4-5-1-7
9na carrera (4ta Válida) CAMUFLAJE 4-9-3-13-11
10ma carrera (5ta Válida) GRAN GIOCATORE 1-5-6-8-7
11ma carrera (6ta Válida) PRINCESA ANARITA 5-4-2-10-9

Foto: @INHOficial

El United empata con el West Brom y los Wolves remontan

EFE.- El Manchester City va en cabeza directo a por la Premier League no sólo por su magnífica racha de 16 victorias, sino por la incapacidad de sus perseguidores de mantener el ritmo. Al Manchester United, por ejemplo, le ha pasado esto: apenas una victoria en las últimas cinco jornadas, un 9-0 ante el Southampton. Este domingo no ha sido capaz de superar a un West Brom que sigue hundido en los puestos de descenso y a 12 puntos de la salvación (1-1)… y que deja al conjunto de Solskjaer a siete puntos del líder en la segunda posición.

Lee también: El Inter tomó por asalto la punta del Calcio

Los de Sam Allardyce no fueron capaces de aguantar la ventaja que consiguieron en el primer minuto de partido, cuando Diagne remató de cabeza un buen centro lateral superando a De Gea nada más comenzar. A partir de ese momento, poco a poco, los diablos rojos tomaron el mando del choque y comenzaron a acechar la portería de Sam Johnstone, ex canterano del United que ya fue el mejor de los suyos en el partido de ida de Old Trafford. Antes del descanso apareció el de siempre, Bruno Fernandes, con su 19º diana de la temporada.

La segunda mitad fue un monólogo de los visitantes, que sin embargo no lograron el gol del triunfo a pesar de las entradas de Greenwood o de Van de Beek. El árbitro pitó un penalti sobre Maguire que después rectificó gracias al VAR. En la portería de De Gea también hubo peligro: dos ocasiones clarísimas de Diagne que el delantero ‘baggie’ no pudo convertir. En el minuto 95, en la última jugada del partido, Maguire estrelló un cabezazo en el palo.

El Wolverhampton crece y el Southampton se hunde

El Wolverhampton, con los goles de los portugueses Rubén Neves y Pedro Neto, remontó al Southampton (1-2), que encajó su sexta derrota seguida para prolongar su declive en la Premier inglesa.

El conjunto de Nuno Espirito Santo prolongó su mejoría en St. Mary’s Stadium a pesar de toparse con el marcador en contra antes de la media hora con la volea de Danny Ings, imposible para Rui Patricio.

Fue tras el descanso cuando los visitantes mejoraron y dieron la vuelta a la situación ante el bajón evidente del conjunto de Ralph Hasenhutti.

Una mano dentro del área de Ryan Bertrand fue sancionada con un penalti que transformó Neves. Eso estimuló a los ‘Wolves’ que pasada la hora de partido se pusieron por delante mediante la buena acción de Pedro Neto tras recibir el balón de Neves.

El Wolverhampton selló el triunfo para escapar de la parte baja de la tabla que aún amenaza al Southampton.

Foto: AS

Djokovic superó a Raonic a pesar de las molestias

Mundo Deportivo.- Tocamientos en el costado derecho, más de una mueca de fastidio, quejas, gritos a su grupo técnico y también tenis, el suficiente para ganar. Porque Novak Djokovic, 33 años, transmitió tensión y crispación muchas veces, aunque también solvencia deportiva y carácter competitivo suficientes para alcanzar el objetivo aun estando tocado físicamente.

Limitado, sí. Tan fastidiado como anunció el viernes tras la milagrosa reacción frente a Taylor Fritz, no. “Es un desgarro muscular, seguro”, anunció el serbio. Rotura abdominal no existe a tenor de su rendimiento, que sí enseñó algún problema a la hora de pegar la derecha o hacer según que movimiento forzoso.

Jugó tocado físicamente, pero con la facilidad y nivel suficientes para meter miedo al canadiense Milos Raonic (30 años/14º ATP), sobre quien parte con la ventaja de un palmarés contundente. Salieron al Rod Laver Arena, por segunda jornada consecutiva sin público por el confinamiento de cinco días en Melbourne, conscientes de un balance de 11-0 ‘Nole’, 26-3 a sets. Un refuerzo para el balcánico, necesario ante la incertidumbre de cómo respondería la zona dañada, y un lastre psicológico que pesó en el norteamericano de origen montenegrino.

Djokovic aparcó la lesión, la controló, venciendo por 7-6 (4), 4-6, 6-1 y 6-4 en 2h.56’, en su triunfo 300 en Grand Slam, por 45 derrotas, siendo el segundo jugador en la Era Open (profesional), tras Roger Federer (362), que llega a esa cifra. Tercero aparecer Rafa Nadal con 285.

El serbio sobrevive, a la espera de que el físico no le traicione definitivamente y le permita llegar a una cita de cuartos de final de cuidado, con el alemán Alexander Zverev, 23 años y 7º ATP esperando sin haber entregado todavía un set. Eliminó al serbio Dusan Lajovic 6-4, 7-6 (5) y 6-3.

El palmarés avala a Djokovic, 5-2 respecto a Zverev, a quien ha superado en los cuatro antecedentes más recientes. El que más de hace unos días en la ATP Cup por países, con un 6-7 (3), 6-2 y 7-5 del serbio.

Basta saber cómo evoluciona la lesión según pasen los días y los esfuerzos. Djokovic declaró en pista que “me habría retirado seguro de no ser un Grand Slam. No sabía antes de terminar mi calentamiento, tres horas antes, si iba a jugar o no. No es la situación ideal pero no me puedo quejar ya que he ganado a un gran jugador y espero ir a mejor en estos dos próximos días“.

‘Nole’ manejó el partido con la maestría del ocho veces campeón y nº 1 que es, explotando los recursos disponibles en sus circunstancias actuales, que incluyen una capacidad de restar sublime. Le encanta sobreactuar en cualquier sentido, forma parte de su naturaleza, pero idéntica pasión y compromiso muestra por cumplir sus metas.

Aguantó dos horas hasta poder romper el saque del ‘cañonero’ Raonic, que anotó 26 ‘aces’, uno a 223 km/h, y sirvió de media a 202 km/h. con su primer servicio. Esto le permitió vivir un momento de liberación encadenando cinco juegos para 6-1 en el tercer set.

Rompió el equilibrio impuesto por Raonic en la segunda manga, haciendo el ‘break’ a Djokovic justo después de haber sido él quien pidió tiempo médico, para que le vendasen el pie derecho.

Un partido conocido, incluso con la lesión de Djokovic en primer plano. En momentos decisivos, ‘Nole’ pone el extra y Milos duda. Un desajuste definitivo en la élite, un reflejo del 12-0 en el ‘head to head’.

Foto: Mundo Deportivo

El Barcelona goleó al Alavés con dobletes de Messi y Trincão

SPORT.- Koeman hizo rotaciones. Las hizo a su manera, un día después de explicar en rueda de prensa que tampoco había muchas opciones de cambiar. Pero así fue porque De Jong arrancó como central y los interiores se los dio a Ilaix y Riqui Puig. También Trincao, que entró en el noventa en la Copa, entró en el once. Dembélé, Pedri y Alba, al banquillo, mientras Busquets parece insustituible. Muchos cambios, todos hechos pensando en el PSG, al que el Barça envió un mensaje meridiano porque el equipo llega fresco, hambriento y con ganas de demostrarse a sí mismo que en Europa el escudo blaugrana siempre es favorito.

El equipo salió intenso, moviendo el balón con velocidad, consciente de que sería la única manera de desordenar a un Alavés que llegó al Camp Nou con un plan explícito: cerrarse atrás, bien juntitos, e intentar salir a la contra con Joselu y Lucas Pérez. Los vitorianos interpretaron mejor su estrategia porque destruir siempre cuesta más que construir. Es la vida. Así que pasaron pocas cosas y Pacheco vivía tranquilo. El portero solo se vio amenazado en el primer minuto, con un disparo de Griezmann que rechazó la defensa y con una llegada de Messi demasiado escorado. El Alavés tampoco hizo mucho para animar el partido: un centro de Edgar que Lucas remató muy mal y un disparo desde la frontal de Battaglia.

Lee también: El Napoli derrotó a la Juventus por la mínima

Hasta que apareció Trincao. El portugués aprovechó una dejada atrás de Ilaix para, de primeras, superar a Pacheco. Fue la primera vez que la defensa del Alavés se desordenó y el Barça no perdonó. El portugués, tras estrenarse ante el Betis, juega ligero. El segundo lo marcó Messi aprovechando un rechaze tras remate de Griezmann. El VAR lo anuló por un fuera de juego del francés que solo puede ser señalado desde el absoluto desconocimiento del espíritu de la norma, el fútbol convertido en una hoja de cálculo.

Harto de tanta burocracia, Messi agarró un balón en la esquina del área, recortó hacia fuera y, seco y preciso, colocó el balón en la base del palo para hacer el segundo. Sin dar a opción a revisiones artificiales que hacen al fútbol más pequeño, el Barça se fue al descanso con el trabajo medio hecho.

Koeman hizo descansar a Busquets y entró Umtiti para que De Jong subiera al centro del campo. Abelardo metió a Laguardia y a Rioja, que ofreció gratis una lección de vida para Ilaix. El canterano erró un pase claro que el futbolista del Alavés aprovechó para colarse entre los dos centrales para superar a Ter Stegen. La Primera no perdona y el Barça no podía dar nada por hecho. Trincao tuvo un mano a mano con Pacheco imperdonable poco después. Todo cuesta en un equipo que vive al límite y sin margen de error, pero que ha aprendido a disfrutar y reaccionar a los golpes de la vida. Una asistencia de Messi la envió por poco fuera Griezmann. El juego del Barça merece menos sufrimiento, pero no hay día en el que sus errores no cuesten goles.

Lee también: El City goleó al Tottenham de la mano de Gündogan

La entrada de Pedri aireó el centro del campo y un pase en profundidad suyo dejó a Messi solo ante Pacheco, que frenó al argentino pero no la llegada de Trincao, que aprovechó el rechace y completó su doblete. Al cabo de un minuto, Leo Messi sentenció con una rosca desde fuera del área cuya firma es inconfundible. Imposible llegar mejor al duelo ante el PSG. El ’10’, en modo exhibición, se la puso picada a Griezmann, que cedió para que Junior hiciera el quinto. Trincao vio cómo Figueroa Vázquez anulaba su ‘hat-trick’, pero el portugués destrozó de una patada la losa que le impedía ser él. Todos crecen y lo hacen cuando ya no hay sitio para la duda.

Foto: Sport

El City goleó al Tottenham de la mano de Gündogan

SPORT.- Ilkay Gündogan es el jugador más en forma de la Premier League, y volvió a demostrarlo ante el Tottenham. Forzó un penalti, que convirtió Rodri en el primer tiempo, y culminó su tarde con dos goles más. Son 11 en sus últimos 12 partidos de liga, se convierte, por ahora, en el tercer alemán con más goles anotados en una temporada de Premier y lidera un Manchester City que no afloja en su conquista del trono inglés.

El plan de Guardiola volvió a ahogar a Mourinho. Las opciones de los ‘spurs’ duraron lo que Harry Kane en mandar un balón al poste. El inglés tuvo la primera gran ocasión en un libre directo que repelió la madera. A partir de entonces, el Tottenham se desvaneció. En gran medida por el dominio del City, que agarró el dominio para no soltarlo.

Y eso que no pudo contar con Rúben Dias, entró Laporte en su lugar, pero estaba Gündogan para echarse el equipo a la espalda. Hojberg derrumbó al alemán en una de sus incursiones en el área. No tuvo dudas el colegiado, que señaló la pena máxima. Ante los recientes fallos desde los 11 metros, Rodri asumió la responsabilidad. No le faltó suspense, Lloris estuvo a punto de atajarlo, pero el balón acabó en la red.

La sentencia no llegó en la primera mitad por mérito de Davinson Sánchez primero, que tapó un gol cantado de Gündogan, y del travesaño después, que repelió un tiro de Gabriel Jesus. Pero el City controlaba a su antojo, Cancelo volvió a ser imparable, Bernardo Silva indetectable, cada desborde de Sterling generaba una ocasión, y Gündogan demostró en la reanudación que no estaba dispuesto a dejar el partido abierto.

Lee también: El Barcelona goleó al Alavés con dobletes de Messi y Trincão

El ‘8’ del City aniquiló cualquier esperanza londinense con un doblete. El primero desde el corazón del área, llegando desde segunda línea tras una gran acción de Sterling. El definitivo fue para guardar: sirvió la asistencia Ederson, desde su propia área, un zambombazo que retrató toda la zaga visitante. Gündogan lo controló con clase, a la carrera, y le quedó tiempo para sentar a Davinson Sánchez antes de cruzar ante Lloris. La única mala noticia: el alemán se fue con molestias en el aductor.

El Manchester City suma su 16ª victoria consecutiva, su 22º fecha sin perder y dormirán a 7 puntos del segundo clasificado con un partido menos. Los datos son abrumadores, evidencia clara de que los de Guardiola no pretenden frenar en su reconquista de la Premier League.

Foto: AS

El Napoli derrotó a la Juventus por la mínima

MARCA.- Un gol de Lorenzo Insigne por la vía penalti bastó para darle la victoria 1-0 al Napoli ante la Juventus en la jornada 22 de la Serie A en el Estadio Diego Armando Maradona, con lo que la Vecchia Signora se aleja de los líderes el Inter y el Milan.

Previo al arranque del partido, el equipo de Gattuso sufrió una baja, ya que en el calentamiento David Ospina se lesionó. Su lugar lo tomó el italiano Alex Meret, que terminó siendo una de las figuras del partido.

Lee también: El Barcelona goleó al Alavés con dobletes de Messi y Trincão

Giorgio Chiellini cumplió 400 partidos en el Calcio italiano, pero no pudo celebrarlo con la victoria de su equipo y fue el villano del encuentro para la Vecchia Signora.

El encuentro iniciaba con ambos equipos con la posesión del balón, pero conforme pasó el tiempo la Juventus se hizo de la pelota en el encuentro. Sin muchas oportunidades claras en el encuentro vendría la catástrofe para los visitantes. Chiellini le daba un manotazo en la cara a Amir Rrahmani en el área y se marcaba penalti en favor de los locales. El capitán Insigne puso el balón en las redes desde los 11 pasos y anotó su gol 100 con el club del Napoli.

Inició el segundo tiempo y el dominio total fue de la Juventus de Turín. El cuadro de blanco y negro no se cansó de atacar la porteria que defendía Meret pero no pudo concretar con una anotación. Al minuto 62 entró de cambio el joven estadounidense Weston McKennie y junto con otros cambios que hizo Pirlo, pero no pudieron empatar el encuentro. La Juventus logró convertir un gol en una ocasión pero el VAR lo anuló al instante debido al fuera de lugar de Chiellini.

Lee también: El City goleó al Tottenham de la mano de Gündogan

Meret, el portero suplente del Napoli, fue la figura del encuentro al aguantar las llegadas de Alvaro Morata y Cristiano Ronaldo que en esta ocasión el astro portugues no pudo hacerse presente en el marcador.

Con esto, la Juventus sufre su primera derrota desde el 17 de enero ya que cayeron ante en Inter de Milan 2-0. El Napoli por su parte vuelve al camino del triunfo después de perder en la jornada pasada ante el Genoa 2-1. La Juve se mantiene en la tercera posición de la tabla con 42 puntos, alejado de los líderes y los napolitanos alcanzan la cuarta posición con 40 puntos.

El siguiente compromiso para los dirigidos por Pirlo es en los octavos de la UEFA Champions League ante el Porto de Portugal. El Napoli enfrentará al Granada de España en los dieciseisavos de la Europa League.

Foto: Marca

Nadal avanzó a tercera ronda en Australia

AS.- Rafa Nadal se aseguró un par de día más en Melbourne para continuar con su intento de resolver los problemas de espalda con los que llegó al Open de Australia y que con tratamiento y partidos podrían llegar a ser más soportables e incluso desaparecer. En unas condiciones diferentes de las de su debut, de noche y con la pista cubierta, el balear recuperó su juego estándar y ganó con suficiencia y sin aparentes problemas a Michael Mmoh, estadounidense de 23 años y 177º del mundo, que venía de la previa y al que superó en tres sets y 107 minutos: 6-1, 6-4 y 6-2. Nadal sacó con algo más de naturalidad y curvó más sus golpes. No se le vio incómodo. El español no suele enredarse ante qualifiers. Ha ganado a 26 de los 27 a los que se ha enfrentado en Grand Slams. Jugará por 15ª vez en 16 participaciones la tercera ronda del torneo. El sábado se medirá con el británico Cameron Norrie.

Sin grandes alardes, pero con una presión constante sobre un rival al que no conocía («Vi algunos vídeos suyos en YouTube», dijo tras el partido) y que se acobardó un poco al inicio, Nadal ganó terreno hasta sumar el primer quiebre del partido con el que consolidó un triturador parcial de 5-0. El drive le corrió bien al español, con más fuerza que el martes ante Djere, y de revés sigue firme. El saque lo ejecutó con parecidas velocidades, a una media de 178 km/h, pero con la dirección y el efecto necesarios para ponérselo complicado a Mmoh, que tiene un estilo de servicio peculiar, raro.

Y para raro, el final del segundo set, más disputado que el primero. El americano lo empezó con un paso al frente, pero Nadal volvió a echarle para atrás con su percusión constante tanto con el saque como al resto. Así se apuntó otro break y cuando sacaba para ganar manga, una señora, probablemente borracha, le interrumpió y Rafa simplemente le dijo, “¿qué está pasando? La espectadora no se calló y respondió con una peineta. El juego continuó hasta una nueva intervención de esta persona a la que ‘invitaron’ a abandonar la Rod Laver mientras seguía insultando con su feo gesto al mallorquín, que sonreía. Inaudito. A todo esto le colocó al pobre Mmoh tres aces, sin inmutarse.

Para el tercer set, Nadal se había guardado algunas delicatessen para superar las subidas del estadounidense, envalentonado porque no le quedaba otra que apoyarse en su buen saque y ser agresivo. Pero al número dos del mundo no le hizo gracia que se le escaparan algunos puntos de break, sobre todo con 0-40 en el tercer juego. Pero de nuevo encontró la manera de adelantarse y sentenció con placidez y 40 golpes ganadores. Ahora tiene, como mínimo, dos días más.

Foto: Getty Images

El Madrid superó al Getafe con lo justo

AS.- Primer apunte: la mitad del Madrid es mucho mejor que todo el Getafe. Segundo: Marcelo, con tres centrales, aún está en buen uso. Tercero: no hay peligro de cantericidio por darle cancha a los jóvenes. Esas conclusiones quedaron en un partido en el que el equipo de Zidane se dio por aludido con el empate del Celta en el Wanda y tejió con paciencia e inteligencia su victoria. Este largometraje tuvo menos suspense de lo habitual por su trabajo y por el derrumbe del Getafe, hace tiempo dentista y hoy sin dientes.

Hubo un tiempo no tan lejano en que Isco fue alguien en la Selección. Y en el Madrid llegó sentar a Bale, esa cepa británica que mutó a inofensiva demasiado pronto, cuando Zidane aún se atrevía a hablar de innegociables. Ahora es farolillo rojo. Con nueve ausentes y Odegaard en Londres, Zidane le puso por delante a Marvin, como le había puesto por delante a Arribas ante el Mönchengladbach o el Levante. Su suplencia de este martes le cuelga el cartel de caso perdido. Y es que para evitarle tuvo que dar un paso más en su reciente papel de arreglista: Mendy de central izquierdo en una línea de tres con Nacho y Varane; Marcelo, de carrilero; Modric, de pivote, Asensio, de mediapunta… Una sacudida en toda regla.

El Getafe, en cambio, regresó a su vieja fórmula, ese 4-4-2 que tanto molestaba al de enfrente. Su partido es que el rival no tenga partido. Y ahí sobraban Kubo y Aleñá. Así que el Getafe se volvió clásico sin conseguirlo. No le va hacerse el simpático; presiona, incordia, aburre y en sus buenos días mata con dos buenos puntas. Esta vez ni eso. Ese plan ha pinchado ante los grandes porque para escapar de él se necesitan futbolistas de un pie muy fino y entre los equipos alfa abundan. Y tampoco ha colado esta temporada ante otros de menor tamaño porque falla el segundo acto: meter goles.

La conclusión es que ni Madrid ni Getafe están a la altura de sus mejores días. El equipo de Zidane huye de los espacios, se repite en el juego al pie, no le da marcha a los partidos. Queda la sensación de que está demasiado visto, de que a este ritmo su recorrido será corto. Así que pone casi todo el foco en el balón parado. Ahí encontró sus dos primeras oportunidades: una pelota perdida en el área de esas que siempre buscan a Casemiro y un cabezazo de Benzema en un córner. El brasileño desaprovechó su magnetismo en la zona con un disparo a la décima fila de asientos y el francés topó con el larguero, del que se ha hecho íntimo enemigo.

Lee también: La Juventus empató ante el Inter avanzó a la final

Y mientras, el Getafe, de salida, incumplió sus dos grandes mandamientos: robar muy arriba y hacer de la segunda jugada su primera jugada. Pero sumando las imperfecciones de uno y otro estuvo muy por encima el Madrid. Marcelo, con gente a su espalda, vive más tranquilo y se suelta. Y Modric no está investigado en el proceso: sigue jugando como cuando levantó el Balón de Oro. También él tuvo el gol, en un remate sin oposición desde el borde del área que rechazó, en postura estrafalaria, David Soria con una rodilla.

A otros no les fue tan bien en la primera parte. Vinicius es tigre enjaulado, Benzema resulta demasiado esporádico y Asensio baja a menudo el volumen en muchas fases del partido.

El Getafe no pasó de bachear el encuentro en campo propio sin la agresividad de otros tiempos, se sintió extraño ante el cambio de dibujo del Madrid y no tuvo ninguna presencia ante Courtois en los primeros 45 minutos. Fue un equipo resistente en el peor sentido del término: ultradefensivo y sin respuesta.

El descanso cambió el clima (llovió con ganas) pero no el paisaje. El Madrid siguió encogiendo al Getafe y perdiendo ocasiones. La primera de Benzema, cuyo remate sin oposición sacó con mano rápida David Soria. Así, al equipo de Zidane no le convenía al resultado ni al de Bordalás la dinámica. El Getafe cargó munición con Kubo, Aleña y Mata, sus dos fichajes de invierno y su nueve de gala. El Madrid cambió canterano por canterano, Arribas por Marvin, que no son lo mismo. Isco lo contempló con el cuerpo y la moral congelados en la grada. Más fantasía, menos velocidad y un papel nuevo para Vinicius: carrilero derecho. Una decisión de riesgo máximo con un buen principio. El primer centro del brasileño desde su nueva finca lo mandó a la red Benzema con la cabeza, la mejor arma ahora mismo de un compositor concienciado como rematador. El chollo que se prometía Cucurella acababa siendo la llave maestra del Madrid.

Aún quedaban por ver más fenómenos paranormales. Arribas, que lo primero que hizo en su debut europeo fue tirarle un caño a un defensa del Gladbach, abrió a Marcelo en la izquierda y su centro al primer palo lo remató como un ariete… ¡Mendy! Extrañan ya pocas cosas en un equipo tan golpeado por las lesiones que ha tenido cinco laterales en poco más de cuatro meses. Sólo entonces, con el partido archivado, entró Isco. Sus días parecen contados. Tiene sólo 28 años y su magia blanca se ha vuelto negra.

Foto: Reuters

La Juventus empató ante el Inter avanzó a la final

AS.- La Juventus jugará en mayo su vigésima final de Copa italiana. La Vecchia Signora, tras haber triunfado 2-1 en San Siro, con una buena actuación defensiva empató a cero ante un Inter al que le queda solo ganar el scudetto para no cerrar otro curso sin títulos ni alegrías.

Pirlo, como se esperaba, salió de inicio con Kulusevski al lado de Cristiano en la delantera, dejando fuera a Morata. En cambio, en defensa, utilizó a Danilo en lugar de Cuadrado, que subió al mediocampo, con Alex Sandro y Bernardeschi en la banda izquierda. Los bianconeri empezaron mejor, quedándose con el control del balón durante los primeros 25 minutos, pero en el tramo final de la primera parte los milaneses crecieron, encerrando a los rivales en su área.

Lee también: El Madrid superó al Getafe con lo justo

Los de Conte, que, sin Vidal, prefirió Eriksen a Gagliardini (y el danés decepcionó), crearon varias ocasiones, algunas de las cuales gracias a las imparables llegadas de Achraf. Lukaku y Lautaro, sin embargo, vivieron una noche sin ninguna puntería y se toparon varias veces con un Demiral en gran forma. Cristiano, por su parte, creaba peligros cada vez que le llegaba el balón, pero también tuvo delante a un rival duro de ganar como Handanovic. El guardameta interista le negó en la reanudación un golazo al exmadridista, que se deshizo con un par de fintas de Skriniar y Barella en el límite del área, y golpeó al cancerbero con un potente derechazo. Los milaneses reforzaron sus ataques con Kolarov, Sensi y Perisic, pero los revulsivos no lograron cambiar el guion. Pirlo respondió levantando un muro todavía más alto con Chiellini y McKennie, dejándole el balón a su contrincante que, con el paso de los minutos, empezó a perder ganas y esperanzas.

Al Inter parecía costarle un mundo realizar un gol y al final tuvo que rendirse ante la organizadísima defensa juventina, verdadera protagonista de la noche. El ‘Maestro’, entonces, conquistó su primera final de Copa como técnico y Cristiano tendrá otra bala para levantar el único título italiano que se le resiste. Su rival lo conocerá mañana: será el ganador del Atalanta-Nápoles.

Foto: Getty Images

El Barcelona derrotó sobre la hora al Betis

AS.- El Barça sigue abonado a la épica y el Betis al infortunio. En un nuevo partido de infarto, los barcelonistas lograron su sexta victoria consecutiva en LaLiga ganando por 2-3 al Betis tras remontar de nuevo un partido que parecía visto para sentencia hasta que llegó el arreón final que se gestó contra viento y marea y que cambió en cuanto Messi entró en juego y que se solventó gracias a un gol definitivo de Trincāo, el héroe inesperado del día. Otra cosa no será el Barça, pero divertido, este equipo lo es un rato.

Koeman planteó el partido como un autónomo afronta los gastos de fin de mes: esto es lo que hay, esto es lo que tengo y esto es lo que me viene. Y ante esta tesitura optó por salir con más cambios de los que cualquiera hubiera imaginado. Una alineación de autor sin Messi, De Jong ni Pedri.

Seguramente, el técnico blaugrana planteara por un lado que había que reservar a os jugadores clave de cara a una competición como la Copa y por otro lado pensó que si las cosas se torcían, como así fue, ya habría tiempo de solventar el lance en el último tramo del partido. Acertó en la segunda opción, donde un poco de Messi es mucho.

Dejando a un lado que la puesta en escena de ambos equipos dejó claro que los dos contendientes  llevaban plomo en las piernas, al Barça se le acumularon los problemas desde el inicio. Araújo, que parecía uno de los señalados para descansar, se lesionó en el minuto 8 dejando la zaga blaugrana tiritando más de lo habitual. El plan de un Barcelona en el que Riqui era incapaz de mandar, Pjanic jugaba a ritmo de veterano y en el que Braithwaite se peleaba más con el balón que con su marcador no auguraba nada bueno.

Lee también: El City asalta la punta de la Premier

El Betis tampoco estaban para mucha fiesta, pero por lo menos detectaron que apretando un poco se podía hacer mucho daño al Barça. Lo intentaron los verdiblancos de inicio por la banda de Mingueza, pero encontraron petróleo por la de Alba cuando Emerson lideró una contra iniciada por Fekir que culminó Borja Iglesias ante la pasividad de los centrales y de un Busquets más pendiente del asistente que del delantero.

Si Koeman había previsto los descansos en previsión de ir a por el partido en el segundo acto, había llegado el momento de demostrarlo. Pedri salió por Braithwaite, más auto de choque que jugador. Messi, de momento, sólo calentaba mientras que la gran novedad del partido era que el Barça cometía, De Jong mediante, su primera falta del partido en la segunda parte, lo que da una idea de la intensidad de los barcelonistas en la primera mitad.

La partitura del partido cambió en cuanto entró Messi en el campo. Su aparición no es que cambiara el duelo, es que pareció que se empezara a jugar a otra cosa. Salió el argentino a unas revoluciones inalcanzables para el resto de los mortales. En dos minutos tocó cuatro balones y el cuarto, lo alojó en la red anotando el empate. Sembró el pánico en el Betis de una manera absolutamente intimidatoria que culminó con un pase delicioso a Alba que sirvió para que el Barça anotara el segundo tras pifia de Griezmann y Víctor Ruiz marcara en propia puerta.

El central verdiblanco tuvo la oportunidad de desquitarse seis minutos después explotando el boquete que tiene el Barça en el balón parado. Con el empate a dos tras un partido loco, sólo podía suceder lo inesperado. Y en esa, apareció Trincāo para marcar un golazo que confirma que este Barça se ha abonado a la épica incluso en sus peores días.

Foto: AS