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MLB.- Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial en 1945, el Juego de Estrellas de Grandes Ligas no se realizará en el 2020, debido a las circunstancias de la pandemia del COVID-19.

Los Dodgers, programados en un principio para recibir el evento este año en Los Ángeles, tendrán la sede en el 2022. El Sun Trust Park de Atlanta será el escenario del evento en el 2021.

Debido a las prohibiciones de realizar grandes juntas de personas, MLB determinó que el Juego de Estrellas y sus demás actividades, como el Festival de Jonrones y otros eventos, no serían posibles. La última vez que el Dodger Stadium fue sede del Juego de Estrellas fue en 1980.

“Una vez estaba claro que no podíamos realizar las actividades del All-Star, queríamos otorgarles a los Dodgers el siguiente Juego de Estrellas disponible, que es en el 2022”, dijo el Comisionado Rob Manfred. “Quiero darle las gracias a la organización de los Dodgers y la ciudad de Los Ángeles por ser socios colaborativos en las primeras etapas de preparación y por ser pacientes y comprensivas a la hora de navegar la incertidumbre creada por la pandemia. La celebración del All-Star 2022 será memorable, con eventos por toda la ciudad y en el Dodger Stadium”.

Con la temporada regular postergada y luego acortada, los 30 equipos de Grandes Ligas estarán en medio de sus Campamentos de Verano para el 14 de julio, fecha original del Juego de Estrellas 2020. Se espera que la campaña dé inicio el 23 o 24 de julio.

“Por más emocionados que estuviéramos de recibir el Juego de Estrellas de este año, sabemos que la espera valdrá la pena y que Los Ángeles será anfitrión de un evento de clase mundial en el 2022”, dijo el presidente y máximo ejecutivo de los Dodgers, Stan Kasten. “Quisiéramos darle las gracias al Comisionado Rob Manfred por otorgarnos tan rápido la Semana de Estrellas (del 2022), además del alcalde Eric Garcetti y el concejal Gil Cedilo por su apoyo continuo a este evento deportivo, el cual brindará beneficios a largo plazo a nuestra comunidad”.

Foto: MLB.

MLB.- Si no ocurre ninguna lesión, algunos especulan que el lanzador venezolano Félix Hernández será parte del roster de los Bravos para el Día Inaugural.

Esto se debe en gran parte a que su contrato de US$1 millón ahora tiene un valor prorrateado de menos de US$400,000. Dicha cantidad no será un gran riesgo para si su presencia y capacidad de devorar entradas resultan en una o dos victorias más para el equipo durante esta abreviada campaña.

Aunque Hernández fue impresionante durante las primeras semanas de la Liga de la Toronja, no se logró ver qué resultados tendría al final de la pretemporada, cuando se proyectaba para enfrentar mayormente a ligamayoristas.

El club de Atlanta ya no tendrá la oportunidad de evaluar a Hernández en aperturas en los entrenamientos. Sin embargo, al tener en cuenta el valor y la experiencia, definitivamente existen motivos para pensar que su repertorio todavía está a la altura para retirar a los bateadores — algo que, desde el punto de vista de algunos, les tomará tiempo para entrar en ritmo a comienzos de la temporada.

Foto: MLB.

MLB.- La Minor League Baseball anunció que la temporada 2020 no se llevará a cabo. Se trata de la primera vez que se cancelado una campaña de liga menor desde que se fundaron las Ligas Menores en 1901.

“Estos son tiempos sin precedentes para nuestro país y nuestra organización, ya que es la primera vez en nuestra historia que vamos a tener un verano sin acción de Ligas Menores de Béisbol”, dijo en un comunicado el presidente de las ligas menores, Pat O’Conner. “Aunque éste es un día triste para muchos, este anuncio elimina la incertidumbre con respecto a la temporada del 2020 y permite que nuestros equipos comiencen a hacer planes para una emocionante campaña de entrenamiento familiar y económico en el 2021”.

La temporada regular de Grandes Ligas está programada para iniciar el 23 o 24 de julio. Los nuevos entrenamientos de MLB empezarán el miércoles, día en el que los jugadores se presentarán a sus campamentos.

Mike Petriello (MLB).- ¿Cómo se va a ver la temporada del 2020? Obviamente, no se parecerá nada que hayamos visto en el pasado.

Será una campaña de apenas 60 partidos. Se realizará en medio de una pandemia global. La Liga Nacional tendrá el bateador designado. Habrá un corredor en segunda para iniciar cada inning en entradas extras. Hay cambios en el manejo y la cantidad de jugadores en los rosters activos. Y algunos jugadores con alto riesgo de coronavirus podrían elegir no participar.

Va a ser una temporada extraña. Con eso en mente, veamos ocho elementos que van a ser los más inusuales.

1) Va a desaparecer el toque de sacrificio

En el 2019, hubo apenas 776 toques de sacrificio, o 0.16 por partido. Es la menor cantidad en la historia y continúa una tendencia de declive.

Ahora bien, la mayoría de los toques de sacrificio ha sido de parte de lanzadores—el 56%, para ser exacto. Los serpentineros no batearán en el 2020 (o al menos no estarán obligados a hacerlo). Entonces, hay que decirle adiós al toque de sacrificio, en cierto sentido.

2) Un abridor terminará la temporada invicto; y otros, ¿sin triunfos?

En una temporada de 60 juegos con una tradicional rotación de cinco lanzadores, se espera que cada uno de ellos realice unas 12 aperturas. Claro, en estas circunstancias, algunos se las ingeniarán con sus managers para hacer más.

Pero basándonos en 12 presentaciones, podemos decir lo siguiente: Catorce abridores hicieron 12 aperturas consecutivas sin cargar con la derrota. Por ejemplo, Gerrit Cole perdió el 22 de mayo y luego no fue vencido durante el resto de la campaña, un trecho de 22 aperturas. Aaron Nola, Max Scherzer y Mike Clevinger tuvieron rachas de 12 juegos o más sin perder. Wade Miley y Zach Davies, también. Va a pasar este año (completo).

¿Y qué pasará del otro lado, 12 aperturas sin una victoria? Ocurrió 17 veces el año pasado (sin contar a los “iniciadores”). Los protagonistas fueron estrellas y no estrellas (Jack Flaherty y Yu Darvish, vs. David Hess y Peter Lambert). Vamos a verlo de nuevo en el 2020, pero en una “temporada completa”.

3) Bajará la tasa de ponches, por fin. Probablemente. Un poco.

Parece que se establece una nueva marca de tasa de ponches cada año: 23% en el 2019, comparada con 18% en el 2009 y 16.4% en 1999. Hay tres motivos: Los lanzadores tiran más veneno que nunca, ha subido la velocidad y los abridores ya no llegan a 130 y pico de pitcheos en una presentación.

Pero ahora, los serpentineros de la Liga Nacional no tendrán un “descanso” con el lanzador contrario de noveno bate. A continuación, cómo se ponchan los pitchers al bate, comparados con los jugadores de posición:

4) El octavo bate en la Liga Nacional ya no verá pitcheos tan incómodos

El librito dice que hay que pitchearle incómodo o darle una base intencional al octavo bate en la Liga Nacional, para lanzarle al pitcher.

Tradicionalmente, el octavo bate en dicho circuito ha tenido la mayor tasa de bases por bolas entre los nueve puestos en el orden. Ése no será el caso este año con el bateador designado en la Nacional.

5) Adiós a los bateadores emergentes

Bueno, no completamente. Seguiremos viendo enfrentamientos zurdo-zurdo y derecho-derecho dependiendo del cambio de lanzador, o un estelar en un día libre saliendo de la banca para un turno clave en un momento importante. Pero ya saben por quiénes batean los emergentes en la mayoría de los casos, ¿verdad? Los lanzadores, obviamente.

En las últimas tres campañas con el designado disponible, ha habido 3,676 visitas al plato de parte de emergentes. Sin el BD en dicho lapso, hubo 13,027.

6) La Liga Nacional podría ser la de más ofensiva por primera vez en casi cinco décadas

La Liga Americana empezó a utilizar el bateador designado en 1973. La Nacional anotó más que la Americana en 1974, pero desde entonces, el Joven Circuito ha tenido la ventaja en cada oportunidad.

Claro que eso se debe a que los lanzadores del Viejo Circuito realizaban visitas al plato de poca calidad. Eso incluso ha sido suficiente para contrarrestar los efectos del Coors Field de Colorado, un estadio de la Liga Nacional que es casi siempre el de más anotación en las Mayores.

¿Podría la Nacional cambiar esas cosas en el 2020? Según FanGraphs, la Americana tendrá un promedio de 4.82 carreras por partido. ¿Y la Nacional? 4.91. Podría pasar.

7) La ventaja de la casa podría no ser una ventaja

Esto casi nunca cambia. El equipo local ganó el 52.9% de sus partidos en el 2019 y desde 1947, los de la casa han triunfado el 53.8% de las veces. Nunca ha habido una temporada en la que el visitante haya ganado la mayoría de los juegos. En sentido general, la proporción ha sido 53/47, a favor de los clubes de casa.

Nadie ha precisado exactamente por qué la ventaja de local significa tanto: ¿El confort de domicilio, no haber llegado tarde a la ciudad la noche anterior o la posibilidad de que los árbitros te favorezcan con sus apreciaciones? ¿O los aplausos del público?

Bueno, ahora, por lo menos para empezar, no habrá espectadores en los estadios. Ya sabremos cómo impactará esto el juego. Un estudio sugirió que el efecto del ruido del público causó que el equipo local fue favorecido en una ligera mayoría de los strikes o bolas cantados en cuenta máxima. Otro de FanGraphs afirma que este efecto podría representar “aproximadamente el 70% de la ventaja de local.

8) Algo poco común: Un jugador que salta el nivel de liga menor

Ha ocurrido en apenas 21 ocasiones y la última vez fue en el 2010, cuando Mike Leake fue directo de la Universidad de Arizona State al equipo grande de los Rojos. Bueno, sí lanzó en la Liga Otoñal de Arizona en el 2009.

En el 2020, es posible que no se juegue béisbol de liga menor, lo cual significa que las mejores selecciones del Draft de este año podrían debutar como profesionales a nivel de Grandes Ligas. De ser así, no será un jugador que venga de la escuela secundaria, sino del béisbol universitario.

Nosotros pensamos que el de mayores posibilidades sería el zurdo Burl Carraway, de los Cachorros..

Jason Beck (MLB).- ¿Recuerdan cuando la temporada del 2020 estaba supuesta a brindarnos una serie de hitos de Miguel Cabrera?

Antes de que las lesiones lo entorpecieran en los últimos años, incluyendo una rotura en el bíceps que le costó la mitad de la campaña del 2018 y una rodilla rígida que lo tuvo cojeando el año pasado, parecía una garantía que Cabrera alcanzaría los 3,000 hits y 500 jonrones y aseguraría su pase al Salón de la Fama. Uno de los bates que utilizó en el 2012, temporada en que logró la Triple Corona de bateo, ya se encuentra en Cooperstown.

El venezolano empezó la campaña del 2017 con 2,519 imparables y 446 cuadrangulares. Desde entonces, ha sumado otros 296 hits y 31 bambinazos en 304 juegos. Faltándole 185 imparables y 23 vuelacercas para llegar a los números antes mencionados, Cabrera hubiera necesitado una temporada completa y en salud para alcanzar ambas cifras redondas. La cuenta regresiva habría sido interesante, ya que en los entrenamientos primaverales Cabrera se fue de 29-10 con tres vuelacercas.

Luego, llegó la pandemia del coronavirus y la suspensión de la actividad de Grandes Ligas. Ahora nos preguntamos: ¿Cuántos jonrones podrá dar Cabrera en 60 partidos? ¿Cuántos imparables conseguiría si bateara .300 en la temporada? ¿Cuántos partidos será capaz de disputar tras unos entrenamientos abreviados?

Lo que sí sabemos es que Cabrera ha seguido enfocado en el acondicionamiento físico como lo estuvo en la pretemporada.

«Sinceramente, para que lo sepan, no ha perdido el ritmo en ese tiempo sin actividad”, dijo el gerente general de los Tigres, el cubano Al Ávila, esa semana.

Cabrera le dijo a MLB.com hace un mes que viene entrenando a diario en su casa en el Sur de la Florida.

“Cuento con un gimnasio en mi casa, así que vengo entrenando todos los días”, dijo Cabrera en ese momento. “Bateo casi a diario”.

¿Será eso suficiente para que empiece el 2020 encendido? Juzgando por la historia reciente, quizás sí.

Increíblemente, las estadísticas de Cabrera son bien consistentes en cuanto al calendario se refiere. De por vida, el oriundo de Maracay tiene promedio de .315 y OPS de .937 en la primera mitad de la campaña, comparado con .314 y .932 en la segunda.

Pero en temporadas recientes, Cabrera ha rendido más temprano en el año que tarde, lo cual podría ser indicio de desgaste a medida que avanza la campaña. El año pasado, por ejemplo, Cabrera tuvo promedio de .303 con OPS de .765 antes de la pausa del Juego de Estrellas, comparado con .254 y .715 después.

El veterano bateaba .299 con OPS de .843 cuando una rotura en el bíceps izquierdo en junio le puso fin a su temporada en el 2018. Y en la recta final del 2017, Cabrera tuvo promedio de apenas .230, con más ponches (46) que imparables (45).

Otro factor que podría explicar las dificultades que ha tenido Cabrera en la segunda mitad podría ser la motivación. Al toletero por lo general le ha ido bien cuando los Tigres han estado en la lucha por la clasificación.

En el 2016, Cabrera bateó .346 con 20 cuadrangulares y OPS de 1.057 después de la pausa del Juego de Estrellas, con Detroit en la pelea hasta el último día de la campaña. De todos los retos que ha enfrentado durante la reconstrucción de los Tigres, Cabrera reconoce que no jugar por octubre ha sido tan difícil como los problemas de salud.

La temporada del 2020 probablemente no cambie eso. De hecho, podría ser aún más difícil jugar en estadios vacíos sin un público que aporte intensidad.

“Va a ser aburrido, porque los fans son una gran parte de este juego”, dijo Cabrera el mes pasado, “Tenemos que adaptarnos a eso y con suerte salir adelante”.

Sin embargo, si los Tigres empiezan fuerte y por lo menos logran estar en la pelea en la recta final del calendario abreviado, un estadio vacío quizás no tenga importancia. A sus 37 años, Cabrera quizás cobre impulso. No bastará para que se acerque a ninguna cifra redonda este año, pero sí podría ponerlo en buena posición para el 2021..

MLB.- El Comisionado Robert D. Manfred, Jr. anunció este martes que Major League Baseball anticipa iniciar su temporada regular del 2020 en aproximadamente un mes, el 23 o 24 de julio.

El anuncio viene después de la confirmación hoy de que la Asociación de Jugadores de MLB ha aceptado los protocolos de salud y seguridad que guiarán el regreso a juego de MLB y de que los jugadores podrán presentarse a los entrenamientos para el 1 de julio.

La salud y la seguridad de los jugadores y los empleados seguirán siendo las mayores prioridades de MLB en su regreso a juego. MLB está trabajando con una variedad de expertos en salud pública, enfermedades infecciosas y proveedores de tecnología para tener una estrategia exhaustiva que tiene como objetivo facilitar un regreso seguro.

MLB ha sometido un calendario de 60 juegos para la temporada regular, a ser revisada por la Asociación de Jugadores. El calendario propuesto contará mayormente con partidos dentro de las divisiones, con la porción restante de los juegos de cada club contra la división geográfica correspondiente de la liga opuesta (Este vs. Este, Central vs. Central y Oeste vs. Oeste) para poder reducir los viajes. Se espera que la gran mayoría de los Clubes de Grandes Ligas realicen sus entrenamientos en los estadios de sus principales ciudades sedes.

Dijo el Comisionado Manfred: “Major League Baseball está contento de anunciar que la temporada del 2020 está en el horizonte. Le hemos suministrado a la Asociación de Jugadores un calendario para jugar 60 partidos y estamos emocionados de brindarles Béisbol a nuestros grandes fanáticos pronto”.

https://twitter.com/LasMayores/status/1275607400045785088.

ESPN.- Los propietarios de MLB votaron por unanimidad para proceder con la temporada 2020 bajo los términos de su acuerdo del 26 de marzo con la Asociación de Jugadores de MLB, dijo la liga en un comunicado el lunes por la noche, después de que la junta ejecutiva del sindicato rechazó la última oferta de MLB de una temporada de 60 juegos con playoffs expandidos.

El voto de los propietarios ahora permite al comisionado Rob Manfred implementar un calendario de juego de su elección, probablemente entre 50 y 60 juegos.

En su declaración, la liga solicitó que la Asociación de Jugadores proporcione dos datos a las 5:00 p.m. del martes, el primero es si los jugadores podrán presentarse al entrenamiento en sus respectivas ciudades dentro de los siete días, antes del 1 de julio. El segundo es si el sindicato «acordará el Manual Operativo que contiene los protocolos de salud y seguridad necesarios para dar la mejor oportunidad para dirigir y completar nuestra temporada regular y la postemporada».

La junta ejecutiva de MLBPA, compuesta por 30 representantes de jugadores y un subcomité de ocho miembros, votó el lunes 33-5 en contra del marco de 60 juegos de la liga, que surgió de una reunión la semana pasada entre Manfred y el director ejecutivo del sindicato Tony Clark. Después de que MLB rechazó una propuesta de 70 juegos de MLBPA, la liga le dijo al sindicato que un acuerdo negociado seguiría el marco de 60 juegos, que incluía playoffs expandidos y un bateador designado universal.

En lugar de aceptar el marco, los jugadores lo rechazaron y dijeron en un comunicado que esperan que Manfred cumpla con su acuerdo del 26 de marzo, que permite al comisionado establecer un calendario y garantiza a los jugadores un pago prorrateado.

«Estamos listos para regresar al campo», dijo el relevista Andrew Miller de los St. Louis Cardinals, miembro del subcomité de la junta ejecutiva de MLBPA, a Jesse Rogers de ESPN.

Al rechazar la propuesta, los jugadores conservan su derecho a someter una queja por los términos del acuerdo de finales de marzo entre las dos partes. Después de que los entrenamientos de primavera se cerraron en marzo debido a la pandemia de coronavirus, la liga y los jugadores acordaron que cuando se retomara el juego, los jugadores recibirían un pago prorrateado y discutirían la viabilidad económica de jugar sin fanáticos en las gradas. La asociación de jugadores ha mantenido que la discusión no tuvo nada que ver con su paga. Ese desacuerdo ha llevado a semanas de acritud entre las partes.

La junta ejecutiva del sindicato se reunió el sábado y eligió retrasar su voto sobre la última propuesta de la liga para recopilar nuevos datos sobre las pruebas para COVID-19 después de varios brotes recientes en instalaciones de entrenamiento en Florida y Arizona y en ciudades de Grandes Ligas, dijeron fuentes a ESPN.

Todos los campamentos de entrenamiento de la MLB se cerraron temporalmente después de que varios equipos reportaron pruebas positivas el viernes, y la liga anunció el sábado que solo se reanudaría el entrenamiento en las ciudades de origen de los equipos. Luego, los jugadores retrasaron la votación nuevamente el domingo, dijeron las fuentes, después de que Manfred hizo ajustes tardíos a la propuesta, ofreciendo en un correo electrónico a Clark para cancelar los playoffs expandidos y el bateador designado universal para 2021 si no se juega una temporada completa en 2020..

Andrew Simon (MLB).- No es necesario ser un hijo de un jugador de Grandes Ligas para llegar a ese nivel, pero no cabe duda de que es una ventaja.

Sea que hayan crecido en un clubhouse de la Gran Carpa, contaron con los consejos de su padre o simplemente heredaron buenos genes, no es algo raro ver nombres conocidos de una generación anterior resurgir en Las Mayores.

Entre los jóvenes hijos de jugadores de las Mayores está el núcleo de los Azulejos: El dominicano Vladimir Guerrero Jr., Cavan Biggio y Bo Bichette. También están el quisqueyano Fernando Tatis Jr. de los Padres, Cam Bedrosian (hijo de Steve) de los Angelinos, Delino DeShields Jr. de los Indios, Dee Gordon (hijo de Tom) de los Marineros, Dereck Rodríguez (hijo del puertorriqueño Iván) de los Gigantes, y Travis Shaw (hijo de Jeff) de los Azulejos.

Pero cada uno de dichos jóvenes tendrá trabajo por hacer para calificar en la lista de los mejores dúos de padre e hijo en la historia de las Grandes Ligas.

La lista se basó en la estadística bWAR (según Baseball Reference) — en paréntesis — dándole preferencia a los pares que tuvieron más éxito.

1. Bobby Bonds (57.9) y Barry Bonds (162.8)

No hay otro jugador de posición en la historia de Grandes Ligas con un mejor WAR que Barry, quien tiene siete premios al Jugador Más Valioso, es el dueño del récord de jonrones en una temporada y de por vida y prácticamente cambió el béisbol a comienzos de los años 2000. Solamente las sospechas de dopaje han impedido que sea inmortalizado en el Salón de la Fama. Y mientras que Barry opaca a su padre, Bobby no debe subestimarse. Los Bonds son los únicos dos jugadores en la historia en pegar al menos 300 jonrones y robarse al menos 400 bases, también son los únicos en llegar a 20 bambinazos y 20 estafadas en 10 temporadas diferentes.

2. Ken Griffey (34.5) y Ken Griffey Jr. (83.8)

Estas figuras lograron jugar juntos con los Marineros en 1990 y 1991, famosamente volándose la cerca de manera consecutiva contra los Angelinos el 14 de septiembre de 1990. En ese momento, Griffey padre estaba al final de una carrera de 19 años que incluyó tres convocatorias al Juego de Estrellas y par de anillos de Serie Mundial con los Rojos. Aunque su desempeño fue más consistente que espectacular — OPS+ entre 96 y 129 en 14 campañas — su hijo se convirtió en una mega estrella. Con 630 bambinazos y 10 Guantes de Oro, Griffey Jr. entró fácilmente al Salón de la Fama en el 2016 (su primer año en la boleta).

3. Felipe Alou (42.2) y Moisés Alou (39.9)

Estos dos ni siquiera son toda la familia beisbolera dominicana. Los hermanos de Felipe, Jesús y Mateo, jugaron cada uno 15 temporadas en las Grandes Ligas, con el último también consiguiendo WAR de más de 20. Su primo José Sosa, lanzó brevemente en la Gran Carpa y su sobrino Mel Rojas fue serpentinero por 10 campañas y consiguió 126 rescates. Pero apenas entre Felipe y Moisés tuvieron 34 años de experiencia en las Mayores y pegaron más de 4,200 imparables, 500 cuadrangulares y 750 dobles. Y eso no incluye los 14 años de Felipe como dirigente de los Expos y Gigantes.

4. José Cruz (54.4) y José Cruz Jr. (19.5)

Como Felipe Alou, el puertorriqueño José Cruz fue uno de un trío de hermanos en Las Mayores, con Héctor jugando nueve temporadas y Tommy viendo acción por varios juegos. José jugó 19 campañas, incluyendo 13 con los Astros y está entre los líderes de la franquicia en varias categorías ofensivas, incluyendo tercero en WAR, hits y estafadas, también ocupando el primer lugar en triples. Su hijo fue elegido de tercero en el draft amateur de 1995 y tuvo una sólida carrera de 12 años, incluyendo una campaña de 30-30 con Toronto en el 2001.

5. Sandy Alomar (10.5) y Roberto Alomar (67.1)

Sandy, principalmente como intermedista, generó la mayoría de su valor con el guante y la agilidad en las bases durante 15 temporadas, con 227 estafadas. Pero también tuvo dos hijos que contaron con carreras más exitosas, con Sandy Jr. ganando el Novato del Año y consiguiendo seis convocatorias al Juego de Estrellas como receptor. Roberto resultó teniendo una carrera que lo envió al Salón de la Fama. Este último también participó en 12 Clásicos de Verano seguidos de 1990 al 2001, ganando 10 Guantes de Oro y dos títulos de Serie Mundial con los Azulejos de 1992 y 1993.

6. Cecil Fielder (17.2) y Prince Fielder (23.6)

Padre e hijo fueron acuerpados cañoneros. Ambos, de manera increíble, terminaron con exactamente 319 vuelacercas en su carrera. Cecil fue segundo en las votaciones al Jugador Más Valioso de la Liga Americana con los Tigres en 1990 y 1991, cuando sacudió un total de 95 bambinazos y remolcó 265 carreras. Prince conectó 50 cuadrangulares en el 2007 y fue un bateador más exitoso que su padre, con OPS+ de 134 en su carrera. Desafortunadamente, una lesión en el cuello lo obligó a retirarse antes de tiempo en el 2016 a los 32 años de edad.

Otros dúos destacados:

– Randy Hundley y Todd Hundley

– Julián Javier y Stan Javier

– Dave LaRoche y Adam LaRoche

– Vern Law y Vance Law

– Gary Matthews y Gary Matthews Jr.

– Hal McRae y Brian McRae

Foto: MLB.

Luis Alvarado De Sousa (Caracas).- El derecho venezolano, Ricardo Pinto logró su tercera victoria de la campaña este viernes con los SK Wyverns de Incheon ante los Samsung Lions. El criollo consiguió su segunda victoria desde el morrito al trabajar por espacio de seis episodios, permitir solo una rayita y ponchar a cinco bateadores.

Sólo permitió una carrera limpia en su actuación y sigue mejorando su efectividad conforme avanza la temporada. Parece haber superado los problemas de comunicación con los receptores que lo habían aquejado en sus primeras salidas al montículo. La barrera del idioma había sido un factor clave para sus salidas previas. Pinto dejó su récord en tres victorias y dos derrotas, con efectividad de 4.15 en un total de seis salidas al morrito.

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Ricardo Pinto || #EnVideo #skwyverns || #EstoSeLlamaBéisbol • • Resúmen de la gran salida el día se hoy 05/06 en la #KBO #Korea?? para el venezolano Ricardo Pinto (@ricardopinto35) ¡¡DISFRUTALA!! • • Enfrentaba a @samsunglions_baseballclub representó para Pinto la 6ta salida de la campaña, obtuvo su 3er juego ganado en una presentación muy positiva. • • En números: 6 IP / 98 NP / 1 CL / 7 H / 5 SO / 1 BB / 1.70 WHIP / 4.15 ERA Récord 3G 2P • • Resultado: @samsunglions_baseballclub 1 @skwyverns_official 4 • • #sk와이번스희망더하기 a mejorado notablemente en las últimas fechas, al punto que salieron del foso en la clasificación. Récord del equipo 9G 18P a 12.0 juegos del primer lugar. • • @ricardopinto35 #QuédateEnCasa?️ #Quietoencasa?️ #SafeEnHome? #Korea?? #skwyverns #sk와이번스희망더하기 #koreabaseballleague #RicardoPinto #Venezuela?? #TiburonesDeLaGuaira #EstoSeLlamaBéisbol @tiburonesbbc

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Foto: Archivo.

MLB | Jason Beck.- El auto deportivo sigue estando en la cochera de Armando Galarraga, un Corvette ZR1 de color plata casi en perfectas condiciones, 10 años después de que el venezolano estuvo a punto de lanzar un juego perfecto.

“Lo manejo muy poco”, dijo Galarraga el lunes. “De hecho, mi padre, creo yo, lo conduce más que yo”.

Cuando Chevrolet quiso recompensar a Galarraga por el deportivismo que exhibió después de la marcación errada del umpire de la inicial Jim Joyce, introdujeron un Corvette de color rojo al terreno de juego para regalárselo al siguiente día. Le ofrecieron un Corvette del color de su preferencia. Galarraga tenía la mirada puesta en un ZR1, que cuesta el doble del modelo estándar, y se ofreció a pagar la diferencia. Es la única vez que se permitió ser un poco egoísta.

Diez años después, el auto deportivo sigue funcionando. Las lecciones que Galarraga y Joyce también siguen vigentes. Éstas podrían ser más importantes ahora que cuando Joyce hizo la marcación que le negó a Galarraga un juego perfecto.

Es la empatía de dos personas sobre el mismo terreno de juego con trasfondos diferentes. Joyce, al darse cuenta de que su decisión en la primera base tras un roletazo de Jason Donald en la novena entrada era incorrecto, se sentía afligido porque Galarraga no obtendría el juego perfecto. Galarraga, viendo cómo a Joyce se le salían las lágrimas después del partido y de nuevo en el plato al momento de intercambiar los lineups al día siguiente, entendió su devastación emocional.

“Después de que todo pasó, lo fui a ver a su casillero”, contó Galarraga. “[El entonces gerente general] Dave Dombrowski me dijo que Jim Joyce seguía devastado. Vi a una persona que todavía se sentía terrible. Estaba cabizbajo y dijo que lo sentía mucho. Me puse en sus zapatos.

“Estaba tratando de pensar en cómo podemos enfocarnos en la solución y no en el problema. No culpemos a nadie. Tienes que entender: No echemos a perder una carrera de 25 años por un error. Todos cometemos errores. Entiendo lo profesional que él es. Los jugadores lo respetan bastante, toda esa fuerza que él tuvo, toda esta experiencia. Tenía mucha presión sobre sus hombros. Y en esa posición, para mí todo era flores, para él todo era negativo. Mucha gente hizo bastantes comentarios negativos.

“Hicimos clic en ese momento. No sabíamos en ese momento todo lo que esto iba a originar”.

Es la razón del por qué una blanqueada de un hit ante Cleveland acapara más atención en la historia de la que un juego perfecto tendría. Es la razón del porqué el juego, por mucho el mejor de las 91 aperturas de Galarraga en las Mayores, estuvo programado para ser transmitido en su 10mo aniversario el martes – a partir de las 9 a.m. ET por MLB Network y posteriormente a las 12 p.m. ET por MLB.com y tigers.com.

Y también es la razón del porqué personas como Galarraga, el ex timonel de los Tigres, Jim Leyland, y muchas más han estado recibiendo llamadas y mensajes de texto acerca de este partido por más de dos semanas.

“Se ha hablado mucho de este juego”, reconoció Leyland.

“Aprovecho esta oportunidad, porque para mí es una semana para ser famoso”, expresó Galarraga. “Y después de eso, soy una persona como cualquier otra”.

Galarraga está tratando de nuevo de sacar algo positivo de su experiencia, esta vez con la esperanza de ayudar a sus hermanos en Venezuela. Le llegó la idea a la mente de vender camisetas con motivo del aniversario con el siguiente mensaje: “What’s Your Call?” (¿Cuál es tu marcación?) y el hashtag #perfectgame28outs10years. Las camisetas, que también denotan su academia de béisbol, están disponibles en el sitio armandogalarraga.com/shop.

Galarraga estaba programado para estar en Detroit esta semana junto con Joyce, firmando autógrafos y vendiendo libros con la intención de utilizar los fondos obtenidos para ayudar a la gente de Venezuela. Una vez que la pandemia del coronavirus estropeó dichos planes, el oriundo de Cumaná tuvo la idea de hacer las camisetas.

“La situación en Venezuela está muy mal y para cuando el coronavirus arrecie, la gente no tendrá qué comer, no tendrá medicina suficiente”, lamentó Galarraga. “La cosa ya está mal. La gente allá necesita ayuda desesperadamente”.

Aunque dijo que buscaría que Major League Baseball le revirtiera la marcación de Joyce y le otorgara el juego perfecto en una entrevista el mes pasado para The Athletic, Galarraga ahora se retrae. Eso tenía que ver más con él pensando en voz alta

Ésta no es la primera vez. La especulación sobre si MLB podría tomar acción se dio casi inmediatamente después del juego, pero fue reprimida al día siguiente.

“No puedes hacerlo”, exclamó Leyland la semana pasada. “Es desafortunado que haya pasado. Pero no se puede cambiar. Eso generaría un problema bastante grande [con todas las marcaciones erróneas previas en la historia de Grandes Ligas]”.

Habría sido el primer juego perfecto en la historia de los Tigres, y el primero de parte de un lanzador nacido en Venezuela, un honor que Félix Hernández logró por los Marineros dos años después. También habría sido la segunda menor cantidad de lanzamientos realizados entre los 20 juegos perfectos en los cuales los conteos de pitcheo estuvieron disponibles; el roletazo de Donald llegó ante el 83er ofrecimiento de Galarraga.

También habría sido el juego perfecto menos probable de todos. Galarraga había lanzado seis innings perfectos vs. los Reales en el 2008 antes de ceder un imparable, pero abrió la temporada del 2010 en Triple-A Toledo. Regresó a la rotación de Detroit esa noche del 2 de junio después de que Dontrelle Willis fue canjeado.

Aun así, un juego perfecto no habría sido tan celebrado hoy en día como lo ha sido su blanqueada de un hit.

“Definitivamente, no”, admitió Galarraga. “Acaparamos más atención con la forma en que manejamos las cosas. Diez años después, parece que fue ayer. Es algo que te hace pensar cuando te retiras: ¿De qué manera contribuiste al béisbol? Y para mí, creo que es una buena prueba. No soy un jugador que haya pasado 10 años en Grandes Ligas. No soy un jugador que fuera a muchos Juegos de Estrellas”.

Galarraga no lanzó en Detroit por mucho tiempo más. El venezolano brindó algunas joyas de pitcheo más esa temporada, incluyendo siete entradas en blanco y ocho ponches de nuevo contra los Indios en agosto. Pero su codo derecho, el cual había sido sometido a una cirugía Tommy John años atrás, comenzó a molestarle de nuevo.

Los Tigres lo cambiaron ese invierno a Arizona. Después de 13 aperturas por los D-backs y en Triple-A Reno, Galarraga no aguantó más las molestias en el codo y se sometió a una operación para removerle fragmentos de hueso. Cuando regresó, su velocidad había mermado.

Tras cinco aperturas por los Astros en el 2012, breves estadías en Triple-A con los Rojos y Rockies en el 2013, en las ligas de Taiwán en el 2014 y de México en el 2015, Galarraga decidió retirarse.

“Estaba tratando de cambiar mi forma de lanzar, tratando de mejorar”, aseguró. “Pero el problema era cómo me sentía al día siguiente. Un día después de lanzar, ni siquiera podía mover mi codo”.

Ha decidido hacer las paces con su codo, al igual que las hizo con Joyce. Los recuerdos perduran en la mente de Galarraga. Tiene el auto deportivo y los otros obsequios. Tiene ese juego. Y todavía tiene una lección que enseñar.

“Cuando te comunicas, cuando no culpas a nadie por lo sucedido”, indicó. “Busca la solución, no el problema. Ésa es la belleza de esta historia. La belleza es no hablar de más. Ambos tratamos de dar lo mejor de nosotros. Cuando di mis entrevistas, nos respaldamos uno al otro. Y ésa es la razón del porqué esta historia es más valiosa que el propio juego perfecto. He sido afortunado al no haber sido afortunado”.

Foto: MLB.