Renato Núñez despachó su primer jonrón del Spring Training

Prensa Líder en Deportes -.

El tercera base venezolano de los Orioles de Baltimore, Renato Núñez, sacó su primera pelota de estos entrenamientos primaverales a impulsó par de carreras para elevar su promedio al bate a .250.

En otro encuentro, el escopetero de los Marlins de Miami, Pablo López, brilló con una labor de tres entradas completas, donde toleró un imparable, una carrera limpia, otorgó tres boletos y abanicó a un par de bateadores.

Con el madero, Jesús Aguilar de 3-1 con una producida. Por Nacionales, Adrián Sánchez también se voló la barda por primera vez y elevó su promedio a .783 hasta ahora.

En la victoria de los Cardenales de San Luis sobre los Minnesota, los venezolanos no tuvieron una buena actuación, ya que ninguno logró conectar imparables. Luis Arráez ligó de 2-0, con un pasaporte. Mientras que, Ehire Adrianza de 3-0 y Tomás Telis también de 3-0.

Por el equipo de la ciudad de los motores, Harold Castro bateó de 1-0 y José Azocar también de 1-0. En cuanto a los patirrojos, José Pereza sonó un imparable en tres turnos.

Pablo Sandoval, sigue demostrando todo su potencial en el Spring Training y hasta ahora mantiene su average de .500 con Gigantes y Wilmer Flores de .364 con dos anotadas

Foto: Líder.

Germán Márquez quiere hacer los ajustes

MLB.- El abridor venezolano de los Rockies, Germán Márquez, estuvo cerca de la cima en varias categorías entre los serpentineros de la Liga Nacional cuando el equipo de Colorado decidió darles fin a sus actividades en agosto debido a una inflamación en el brazo, aunque el derecho no estaba contento con la manera en que ocurrió.

Haya sido por la altitud del Coors Field o la bola que parecía favorecer a los bateadores, Márquez se vio obligado a hacer un ajuste. Como local, notablemente no lanzó su slider y empleó una curva más rápida y comenzaba más debajo de lo que quería.

“La manera en que tiré mi slider en el 2019 fue diferente al 2018”, explicó Márquez. “Mis dedos pasaron al lado. Con la curva, traté de crear un mayor ángulo”.

Funcionó. Márquez encabezaba el Viejo Circuito con 174 entradas lanzadas al momento de suspender sus actividades por el resto de la temporada el 22 de agosto. Compartía el cuarto lugar con 12 victorias y era noveno con 175 ponches. Pero el diestro quiere una distinguible diferencia en velocidad entre su curva y su slider.

Márquez comenzó el proceso hacia dicha meta el domingo durante sus tres entradas en blanco de la victoria de los Rockies sobre los Angelinos en la Liga del Cactus. Pero todavía no ha conseguido los resultados que desea.

El derecho, quien afirmó que tiró cuatro sliders entre los nueve pitcheos rompientes de su presentación, quiere que su curva esté entre las 81 y 84 millas por hora y que su slider se mida entre las 87 y 89. Pero apenas dos lanzamientos estuvieron entre las 87 y 89 mph y uno estuvo por debajo de las 85. Los otros estuvieron entre 85.8 y 86.9.

Pero el punto positivo fue que su recta alcanzó las 97 mph y en el tercer capítulo, Márquez empleó con éxito un cambio que comenzó a desarrollar — uno resultó en un abanicado y con el otro logró retirar a Tommy La Stella con una rodada para ponerle fin al inning.

“He estado trabajando en mi recta y slider; mi cambio estuvo bien hoy”, indicó Márquez. “Me he enfocado en trabajar en la curva para strike y para retirar a los bateadores”.

Aunque no le agradó tener que hacer un ajuste la temporada pasada, Márquez dijo que demostró que tiene la suficiente capacidad mental para lanzar de local en un estadio complicado.

El pasado 15 de julio, Márquez concedió 11 vueltas (la mayor cantidad de su carrera) y 11 imparables en 2.2 entradas contra los Gigantes. Después de reunirse con el coach de pitcheo Steve Foster y el coach del bullpen Darren Holmes, Márquez decidió lanzar más la curva. Todavía empleaba el slider en la ruta cuando estaba abajo en la cuenta, pero en casa lo empleaba con moderación.

Pero los números presentan una confusa imagen sin tener en cuenta la falta de velocidad de los pitcheos de Márquez.

En general, según Statcast, el derecho lanzó su slider el 22.6% del tiempo hasta el 15 de julio y después descendió al 16.8%. Pero en casa, empleó el slider en un 22.9% hasta el 15 de julio y el 20.8% después. Pero Márquez señala que eso fue porque estaba tirando su curva bastante fuerte y en ocasiones se registraba como slider. “Tuve una de 89 mph”, dijo negando con la cabeza.

Un lanzador debe hacer lo que funcione.

“Podemos encontrar una manera de ganar partidos”, declaró Márquez. “Sólo debemos realizar los pitcheos y mantener la bola abajo”.

El piloto de Colorado, Bud Black, expresó que le gustaba cómo Márquez “mezcló sus lanzamientos y cómo los ejecutó” el domingo. En cuanto a la separación de velocidad entre sus pitcheos rompientes, Black dijo que “no ocurre de un día al otro, pero nos estamos concentrando en eso”.

Márquez piensa que su talento no pasará desapercibido si hace esos ajustes técnicos.

“Ésa es mi meta. Quiero estar en el Juego de Estrellas y ser parte de ese momento”, dijo el abridor. “Debo seguir progresando”.

Foto: MLB.

Brusdar Graterol impresiona en su debut con los Dodgers

MLB.- El venezolano Brusdar Graterol desea ayudar a los Dodgers de cualquier manera posible, y lo demostró con una sólida presentación la tarde del sábado.

Graterol retiró la cuarta entrada en blanco en su debut esta primavera. El diestro dominó a Trevor Story mediante un elevado y luego retiró a Charlie Blackmon y Nolan Arenado mediante roletazos. Su recta osciló entre 97 y 99 millas por hora.

Fue un ajetreado receso de temporada para Graterol, ya que por poco era canjeado de los Mellizos a los Medias Rojas. Sin embargo, preocupaciones acerca de su historial médico llevaron a Boston a retractarse y cancelar la transacción, en la que Los Angeles también estaba envuelto. Luego de que ese cambio entre tres equipos se vino abajo, los Dodgers y Mellizos concretaron su propio canje y Graterol llegó a L.A. y el japonés Kenta Maeda fue enviado a Minnesota.

“Obviamente, estoy bien emocionado de estar en este equipo, de jugar para un equipo que llega a la postemporada de manera regular”, declaró Graterol. “Lo que sucedió en la temporada muerta es algo que yo no puedo controlar, y ahora es tiempo de enfocarme en ayudar a este equipo a ganar”.

Graterol podría convertirse en abridor en el futuro, pero por ahora, los Dodgers utilizarán al lanzallamas de 21 años de edad como relevista si logra ganarse un puesto en el bullpen esta primavera, a pesar de contar solamente con 9.2 innings de experiencia en la Gran Carpa.

Roberts cree que Graterol es capaz de lanzar en situaciones de apremio y dominar tanto a bateadores derechos como zurdos.

“Cuándo va a suceder eso está por verse”, manifestó Roberts. “Pero este muchacho es especial”.

Foto: MLB.

Suárez bateó por primera vez desde que fue operado

Las Mayores.- El tercera base de los Rojos, Eugenio Suárez,  comenzó a hacer tiros y bateó con ambos brazos por primera vez como parte de la rehabilitación que cumple tras operarse el hombro derecho.

“Estaba un poco asustado porque es algo que es nuevo para mí… Pero para ser el primer día, me fue bien», dijo Suárez.

«Mi brazo y mi hombro se sienten bien, mejor. Lo que quiero es volverme a sentir cómodo. [El viernes] tiré a una distancia de 75 pies. Cada día mejoro. Esa es la meta”.

Suárez fue operado del hombro derecho el 28 de enero para removerle cartílago suelto, poco después de sufrir un accidente en la piscina de su casa en el sur de la Florida.

Suárez, de 28 años, viene de la mejor temporada de su carrera. Tan es así que fijó una marca personal con 49 jonrones y terminó ligando .271 con 103 remolcadas en 159 juegos.

Aunque en un principio no se esperaba que estuviese listo para el Día Inaugural, tanto Suárez como el club están más optimistas ahora de que sea posible.

“Esa es la meta”, dijo Suárez.

Los Rojos cuentan con Mike Moustakas para suplir a Eugenio en la antesala si hace falta, pero hasta el momento se ha concentrado en adaptarse a la segunda que es la posición para la cual fue reclutado en principio.

El manager de los Rojos, David Bell, confía en que Eugenio estará listo.

“[Suárez] está trabajando muy duro. Sus piernas están en muy buena forma. Está en mejor forma ahora que a estas alturas el año pasado. Cuando su hombro esté listo, lo demás estará listo”, insistió..

Cabrera regresa con su swing a la banda contraria

MLB.- El otrora ganador de la Triple Corona de bateo de la Liga Americana entró a la caja de bateo el jueves y los jugadores del cuadro de los Rays inmediatamente se movieron a la izquierda. Tampa Bay le jugó al venezolano cargado hacia ese lado, anticipando que “jalara” la bola, basados en cómo bateó el año pasado. Y no son el único equipo en hacerlo.

“Todo el tiempo”, dijo Cabrera luego. “Todo el tiempo”.

La consiguiente línea que pegó Cabrera pasó justo hacia el lado de la primera base del relevista Peter Fairbanks, siguió por el medio del terreno y terminó de hit en terreno corto entre el jardín central y el derecho en el cuarto inning. Fue sólo un hit, pero continuó una tendencia que empezó cuando se iniciaron los juegos primaverales hace una semana.

Cabrera habló al inicio de los entrenamientos sobre lo mucho que quería recuperar su viejo swing y no tener que compensar por las lesiones. El swing clásico de Cabrera produce líneas fuertes hacia la banda contraria. El swing del maracayero durante esta primavera va encaminado en esa dirección.

Los cuatro hits de Cabrera esta primavera han sido hacia el lado derecho o por el medio del terreno, incluyendo el jonrón que bateó entre el jardín central y el derecho durante la victoria del martes de los Tigres sobre los Mets. Cabrera dijo que no es intencional, que simplemente está yéndose con los pitcheos. Pero no es una mala señal.

“Miggy sabe batear hacia todo el terreno”, dijo el manager de los Tigres, Ron Gardenhire. “Él sabe lo que hace. Yo dejo que Miggy sea Miggy. Tiene un buen swing en estos momentos. Está trabajando para usarlo de esa forma, pero todavía es temprano”.

Cabrera siempre ha sido famoso por su capacidad de batear para todas partes. Tiene promedio de .364 de por vida en bolas conectadas por el centro y de .373 cuando lleva la bola a la banda contraria, de acuerdo con Baseball-Reference. Tiene más cuadrangulares de por vida por el medio (201) que hacia el jardín izquierdo (180). El año pasado, conectó apenas dos bambinazos hacia el jardín derecho, pero bateó .394 hacia ese lado. Otros dos vuelacercas salieron entre el derecho y el central, de acuerdo con Statcast.

Cabrera utilizó la banda contraria el año pasado, pero sus hits tuvieron menos autoridad. Aunque el ángulo de sus batazos estuvo cerca de lo normal en el 2019 (12.2 grados), de acuerdo con Statcast, la velocidad de salida sus conexiones bajó a 90.3 mph, la más baja para él desde que se empezaron a llevar esos registros en el 2015 y la 68va entre los bateadores de las Grandes Ligas. De la misma manera, su tasa de batazos fuertes bajó a 44.6%, todavía en el 18% de los mejores bateadores de Grandes Ligas en ese sentido, pero una cifra no acorde con sus estándares.

Por consiguiente, aunque Cabrera elevó su porcentaje de batazos hacia la banda opuesta a sus niveles usuales el año pasado, la cantidad de líneas y “macetas” (batazos con la combinación ideal de ángulo de salida y velocidad para conseguir extrabases) apenas mejoró, manteniéndose por debajo de sus promedios en los últimos cinco años.

Si un Cabrera más saludable y más delgado puede usar su pierna trasera para generar poder en su swing como en el pasado, esos números deben de mejorar.

“Vamos a esperar la temporada”, pidió Cabrera.

Esas líneas hacia el bosque derecho son también una razón bien importante para que Cabrera esté en un momento de su carrera en el que puede pensar en hitos como los 3,000 hits. Necesita 185 para llegar hasta allí, un total que ha conseguido una sola vez en los últimos cinco años. También necesita 23 cuadrangulares para unirse al club de los 500.

Cabrera está lo suficientemente cerca como para reconocer que está pensando en ello, especialmente después de ver al dominicano Albert Pujols llegar a las 2,000 empujadas en el Comerica Park el año pasado.

“Los últimos dos años he estado lesionado”, recordó Cabrera. “Espero poder tener una mejor temporada este año. Por eso es que tenemos que esperar. Hay que esperar que comience la temporada”.

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Félix Hernández ha causado buena impresión en los Bravos

MLB.- Dos salidas de pretemporada en febrero contra alineaciones integradas mayormente por jugadores de liga menor no garantizan que Félix Hernández vaya a empezar la temporada en la rotación de Atlanta. Pero sí han hecho válida la confianza que ha demostrado el venezolano luego de arribar al campamento de los Bravos con un contrato de liga menor y mucha incertidumbre.

“No hay que tirar duro para sacar a los bateadores”, dijo Hernández luego de ceder una carrera en 2.2 innings de labor en la victoria de los Bravos por 3-1 sobre los Cardenales el jueves en el CoolToday Park.

La decisión de Hernández de convertirse en un lanzador más fino que de poder ha sido cuestión de necesidad. El diestro de 33 años dejó hace mucho tiempo de ser el pitcher que promedió 226 ponches al año del 2009 al 2014. Desde el 2017, cuando hizo apenas 16 aperturas por los Marineros debido a dolencias en el hombro de lanzar, el veterano se ha distanciado cada vez más de su recta de cuatro costuras.

Ante la posibilidad de tenerle que poner un fin prematuro a su gran carrera, Hernández sabe que necesita comandar el sinker y mantener incómodos a los bateadores con su curva.

Por mucho que Hernández quisiera ser el lanzador de antaño, lo que más le interesa es evitar ser el serpentinero que fue durante los últimos tres años, tramo en el cual tuvo efectividad de 5.46 en 59 aperturas. El año pasado, hizo apenas 15 salidas debido a un tirón en un músculo lateral del costado derecho.

Por lo tanto, para Hernández, mantenerse en salud es más importante que adaptarse a ser un lanzador fino. El ganador del Premio Cy Young en la Liga Americana en el 2010 dice que se siente de lo mejor y se ha visto muy bien en 4.2 entradas de labor en dos salidas en la Liga de la Toronja, en las cuales ha permitido apenas una carrera.

Hernández retiró a cada uno de los últimos seis bateadores que enfrentó el jueves y terminó su salida de 49 lanzamientos con su cuarto ponche de la jornada. Los tres imparables que cedió fueron con dos outs en el primer inning.

Si continúa por ese camino, sería difícil que los Bravos dejaran pasar la oportunidad de pagarle apenas US$1 millón para incluirlo en la rotación. Pero dos aperturas en febrero aún no despejan las preocupaciones generadas por tres años de estadísticas preocupantes.

Foto: ACN.

Sale comenzará la temporada en la lista de lesionados

Chris Sale

AP.- El as de los Medias Rojas de Boston, Chris Sale ,comenzará la temporada en la lista de lesionados, según informó el martes el mánager Ron Roenicke.

Sale, quien se reportó al campamento de primavera con neumonía y quedó atrasado en su preparación, será puesto en la lista de lesionados por 15 días.

“La enfermedad le costó dos semanas y esas dos semanas es lo que queremos darle para asegurarnos que esté bien”, dijo Roenicke.

“Ha trabajado duro para tener bien su brazo y creímos que abrir cuatro juegos en los juegos de exhibición no era justo”, añadió.

Sale terminó la pasada campaña en la lista de lesionados con una inflamación en el hombro. A propósito de ello, Roenicke enfatizó que de eso no queda nada.

“Nada que ver con su hombro, está bien en ese respecto”, precisó.

El estratega estima que Sale podrá ser activado el 7 de abril, cuando Boston reciba a los Rays.

En 2019 tuvo foja de 6-11 con efectividad de 4.40 en 25 juegos como abridor, la menor cantidad de su carrera en una temporada completa desde 2012.

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Germán Márquez lanzará de nuevo frente a su familia

MLB.- Cuando el venezolano Germán Márquez de los Rockies lance en su primer juego de la Liga del Cactus este año, lo estará haciendo frente a dos fanáticos bien especiales.

Márquez, de 25 años y cuya sólida temporada del 2019 afianzó su puesto en el frente de la rotación de Colorado, lanzará por fin frente a su esposa, Dilvanny, y su hijo de 19 meses, Damián, después de haberles conseguido visas a ambos.

Márquez, quien nació en San Félix, al sur de Venezuela, lanzó por última vez frente a su familia en el 2012 cuando estaba en la Liga Dominicana de Verano actuando por los Rays, que lo cambiaron a los Rockies antes de la temporada 2016.

“Es bien emocionante tener a tu familia en la tribuna”, dijo Márquez. “Va a ser fantástico, será la primera vez para ellos”.

No es como si Márquez no contara con el apoyo de su gente en Venezuela, donde un grupo de entre 20 familiares y amigos suele reunirse para ver sus juegos. Pero Márquez reconoció que algunas veces sentía que le faltaba algo cuando veía a sus compañeros reunirse con sus seres queridos.

“Es bien duro estar lejos de tu familia”, confesó Márquez. “Es duro, pero tienes que seguir adelante”.

Los problemas políticos en Venezuela y la tensa relación entre el gobierno de dicho país y los Estados Unidos se han combinado para hacer viajar al país suramericano una experiencia difícil. Márquez, quien firmó una extensión de contrato de cinco años y US$43 millones con los Rockies en abril pasado, originalmente pudo conseguirle una visa a Damián, pero no a Dilvanny porque no estaban casados. Luego cerró la embajada de los Estados Unidos en Venezuela.

Pero Márquez eventualmente se casó con Dilvanny, y luego la familia siguió los pasos de muchos otros venezolanos, incluyendo atletas, viajando a Colombia para conseguir visas.

Si el pasado sirve como indicativo, Márquez deleitará a su familia con buen pitcheo. Debutó con los Rockies en el 2016 y desde el 2017 es séptimo en la Liga Nacional en ponches (552) y aperturas (90), octavo en innings lanzados (532) y ganados (37), y décimo en porcentaje de ganados y perdidos (.617).

La temporada pasada, cuando fue colocado en la lista de lesionados debido a una inflamación en el brazo derecho el 28 de agosto, lideraba el Viejo Circuito en entradas lanzadas (174), estaba empatado de quinto en victorias (12) y era noveno en ponches con 175.

Foto: Archivo.

Venezuela tiene 144 representantes en el Spring Training

Ignacio Serrano/ MLB.- Venezuela mantiene su sitial entre los máximos exportadores de talento en el planeta beisbolero y suya es la segunda cifra más abultada de representantes en estos entrenamientos primaverales de las Grandes Ligas.

La embajada del país suramericano en la MLB cuenta con al menos un jugador en cada uno de los 30 equipos, un privilegio que comparte con únicamente la República Dominicana y, por supuesto, Estados Unidos, el anfitrión de la fiesta.

Este año suman 144 los venezolanos presentes en el Spring Training, bien sea porque están protegidos en los rosters de 40 o porque acudieron como invitados. En la huella extranjera que participa en los complejos de Arizona y Florida tan solo aparece por arriba de ellos ese grupo de 227 dominicanos que se reparten entre las distintas divisas.

La estrella principal

Miguel Cabrera cumple en abril los 37 años de edad y lo hace con múltiples metas al alcance del madero.

Necesita 185 hits para llegar a 3.000. Requiere apenas 6 empujadas para 1.700. Con 23 cuadrangulares más aterrizará en 500. Con otros 23 dobletes sumará 600. Con 71 anotadas adicionales tendrá 1.500.

No hay duda de que es el mejor bateador salido de Venezuela y muchos analistas dan ya por seguro que algún día tendrá un lugar en el Salón de la Fama. Pero aunque no necesite hacer mucho más para garantizar su sitial en Cooperstown, Cabrera afronta un desafío considerable en 2020.

El inicialista oriundo de Maracay ha sido víctima de lesiones en los últimos tres torneos, incluyendo molestias en una rodilla que limitaron su producción en el torneo pasado. Su aporte, en consecuencia, ha mermado. A partir de 2017 apenas acumuló 31 vuelacercas y 141 impulsadas, los numeritos que antes hubieran podido representar sus totales de una campaña.

En ese laso ha visto caer sus promedios de manera drástica. Aunque de por vida tiene una sólida línea ofensiva de .315/.392/.543, en estas tres justas batea para .270/.345/.404.

Por ello, y porque todavía le quedan cuatro zafras más en su contrato con los Tigres, decidió rebajar su peso corporal durante el receso invernal, con la esperanza de limitar los dolores en las piernas y recuperar su producción.

La figura emergente

Ronald Acuña Jr. apenas va a su tercera incursión en la Gran Carpa, pero ya está a la cabeza de una generación de relevo que incluye nombres tan lustrosos como el suyo y el de Gleyber Torres.

Acuña fue líder robador de la Liga Nacional en 2019, aunque le faltaron tres estafas para completar el esquivo y elitesco 40-40, la combinación de bambinazos y robos que solo han logrado cuatro súper estrellas en las Mayores.

El manager Brian Snitker ha decidido mudarlo a tiempo completo al jardín derecho. Es su mejor posición, donde se siente más cómodo. También ha anunciado su intención de mantenerlo en lo más alto del lineup de los Bravos. A pesar de sus 41 tablazos de vuelta completa, es también allí donde se siente más a sus anchas.

Hace bien Snitker. Mientras más veces vaya Acuña a batear, más turnos de calidad tendrá. Y más producción. Nada desdeñable, cuando se trata de alguien que a los 21 años de edad ya ligó para .280/.365/.518 y que también viene de ser el máximo anotador en el viejo circuito.

El prospecto principal

Jesús Luzardo no nació en Maracaibo, sino en Lima, y tiene el privilegio de ser el primer peruano en llegar a las Grandes Ligas. Sin embargo, el pitcher zurdo repite en entrevistas que se considera maracucho, porque sus padres son de esa ciudad, y en 2018 usó la bandera de Venezuela en el Juego de Estrellas del Futuro, cuando todavía no pisaba la MLB.

Luzardo tiene 22 años de edad, una recta que puede tocar las 98 millas por hora y al menos otros dos envíos (la curva y el cambio de velocidad) que también sirven ya para retirar a sus rivales bigleaguers.

Tras sufrir algunos problemas físicos, ha estado saludable en los últimos meses, lo que le permitió dar el salto en septiembre y ser ahora uno de los integrantes de la rotación teórica de los Atléticos para esta temporada.

Quizás sea algo injusto decir que Luzardo pudiera llegar a convertirse en un pequeño Johan Santana, pero esa es precisamente la visión que de él tiene MLB Pipeline, al ubicarle en la duodécima plaza entre los mejores prospectos del beisbol en la actualidad.

La expedición completa

Estos son los 144 representantes de Venezuela en Arizona y Florida; el que está destacado con este símbolo [*] es nacido en otro país, pero de ascendencia venezolana (aunque en múltiples páginas aparece Luis Guillorme como oriundo de Estados Unidos, cuando en realidad nació en Caracas y emigró a los 12 años de edad):

LIGA AMERICANA (67)

Baltimore (4). Renato Núñez (1B-3B), Anthony Santander (OF). Invitados: Christian Alvarado (P), José Rondón (IF).

Boston (5). Darwinzon Hernández (P), Brayan Mata (P), Martín Pérez (P), Eduardo Rodríguez (P), José Peraza (IF).

Chicago (3). José Ruiz (P), Carlos Jesús Pérez (C), Luis Alexander Basabe (OF).

Cleveland (5). Carlos Carrasco (P), Sandy León (C), César Hernández (2B). Invitados: Argenis Angulo (P), Wilson García (IF).

Detroit (7). Anthony Castro (P), Franklin Pérez (P), Miguel Cabrera (1B), Harold Castro (IF-OF), Víctor Reyes (OF). Invitados: Wladimir Pinto (P), José Azócar (OF).

Houston (3). Nivaldo Rodríguez (P), José Altuve (2B), Abraham Toro (IF).

Kansas City (7). Carlos Hernández (P), Salvador Pérez (C). Invitados: Freddy Fermín (C), Sebastián Rivero (C), Arnaldo Hernández (P), Andrés Machado (P), Humberto Arteaga (SS).

Los Ángeles (7). José Quijada (P), José Suárez (P), Luis Rengifo (2B). Invitados: José Briceño (C), Keinner Piña (C), Franklin Torres (C), José Rodríguez (P).

Minnesota (9). Willians Astudillo (C-IF-OF), Marwin González (IF-OF), Ehire Adrianza (IF), Luis Arráez (2B). Invitados: Juan Graterol (C), Tomás Telis (C), Jhoulys Chacín (P), Edwar Colina (P), Wilfredo Tovar (IF).

Nueva York (4). Miguel Yajure (P), Thairo Estrada (IF), Gleyber Torres (2B-SS). Invitado: Luis Avilán (P).

Oakland (4). []Jesús Luzardo (P), Yusmeiro Petit (P), Franklin Barreto (2B). *Invitado:** Carlos Eduardo Pérez (C).

Seattle (1). No tiene venezolanos en roster de 40. Invitado: Carlos González (OF).

Tampa Bay (3). José Alvarado (P), Yonny Chirinos (P), José Martínez (OF).

Texas (4). Yohander Méndez (P), Robinson Chirinos (C), Elvis Andrus (SS), Rougned Odor (2B).

Toronto (1). Wilmer Font (P).

LIGA NACIONAL (77)

Arizona (7). Silvino Bracho (P), Junior Guerra (P), Héctor Rondón (P), Eduardo Escobar (IF), Ildemaro Vargas (IF), David Peralta (OF). Invitado: Juniel Querecuto (SS).

Atlanta (6). William Contreras (C), Ronald Acuña (OF), Ender Inciarte (OF). Invitados: Félix Hernández (P), Yangervis Solarte (IF), Rafael Ortega (OF).

Chicago (5). Adbert Alzolay (P), Willson Contreras (C). Invitados: Jhonny Pereda (C), Hernán Pérez (IF-OF), Carlos Asuaje (IF).

Cincinnati (2). Freddy Galvis (SS), Eugenio Suárez (3B).

Colorado (7). Jairo Díaz (P), Germán Márquez (P), José Mujica (P), Antonio Senzatela (P), Jesús Tinoco (P), Yonathan Daza (OF). Invitado: Elías Díaz (C).

Filadelfia (6). José Álvarez (P), Deolis Guerra (P), Mauricio Llovera (P), Ranger Suárez (P), Arquímedes Gamboa (SS). Invitado: Ronald Torreyes (IF).

Los Ángeles (4). Brusdar Graterol (P), Keibert Ruiz (C). Invitados: Edubray Ramos (P), José Lobatón (C).

Miami (5). Eliéser Hernández (P), Pablo López (P), Francisco Cervelli (C), Jesús Aguilar (1B), Miguel Rojas (SS).

Milwaukee (6). Omar Narváez (C), Manuel Piña (C), Orlando Arcia (SS), Avisail García (OF). Invitados: Jesús Castillo (P), Andrés Eloy Blanco (IF).

Nueva York (5). Wilson Ramos (C), Alí Sánchez (C), Andrés Giménez (SS), Luis Guillorme (IF). Invitado: David Rodríguez (C).

Pittsburgh (1). José Osuna (1B-3B-OF).

San Luis (7). Ricardo Sánchez (P), Álvaro Seijas (P). Invitados: Aarón Antonini (C), José Godoy (C), Oscar Hernández (C), Dennis Ortega (C), Pedro Pagés (C).

San Francisco (6). Enderson Franco (P), Wilmer Flores (IF). Invitados: Luis Madero (P), Carlos Navas (P), Yolmer Sánchez (2B), Pablo Sandoval (IF).

San Diego (7). José Gregorio Castillo (P), Anderson Espinoza (P), Luis Torrens (C), Edward Olivares (OF). Invitados: Pedro Ávila (P), Gabriel Arias (SS), Breyvic Valera (IF).

Washington (3). Aníbal Sánchez (P), Adrián Sánchez (IF), Asdrúbal Cabrera (IF).

Foto: Archivo.

Miguel Cabrera, el niño maravilla de Maracay

Tony Cittadino (Mallorca).- Quizás José Miguel Cabrera Torres nunca se imaginó en su infancia que sería uno de los mejores referentes ofensivos en el beisbol de las Grandes Ligas. Tampoco que a su corta edad, estaría perfilado a romper todas las marcas de poderosos peloteros venezolanos en las mayores.

Su habilidad con el bate y su versatilidad con el guante, lo convirtieron en una valiosa pieza del beisbol mundial, pero para llegar a ello tuvo que atravesar un largo camino de sacrificios, como seguramente miles de niños lo han hecho y que, ahora, lo tienen como modelo de superación.

En un trabajo publicado por TalCual en el año 2003 bajo la firma de Pedro Pablo Peñaloza, se descubre al pelotero como ser humano. Ese muchacho que como cualquier otro creció en la pobreza y jugando beisbol en un estadio de la comunidad. Como inspiración siempre tuvo a su madre Gregoria, quien jugó softbol como campocorto durante 14 años con el equipo femenino de Venezuela y a su padre Miguel.

El slugger nació el 18 de abril de 1983 en el Hospital Central de Maracay y su infancia transcurrió entre un bate y una pelota en el barrio La Pedrera. Detrás de la casa de su abuela Berta, había un estadio en el que muchas veces entró saltando la pared y donde hizo emocionar a cada scout que lo visitó.

Tenía la capacidad de poner la pelota donde quería. De niño fue fanático de los Leones del Caracas y a los cuatro años, ya había ingresado a la escuela de beisbol David Torres, jugando su primer partido como segunda base.

Sin embargo, Cabrera se asustó cuando vio que a un compañero le pegaron un pelotazo cuando fue a tomar su turno al bate, motivo por el cual se alejó del juego de pelota y lloraba cada vez que debía ir a las prácticas. Un año más tarde superó el miedo y volvió a los campos, donde se mantuvo en pre junior dentro de la liga Mario Briceño Iragorry.

Luego vio acción con el equipo Fanametal en Cagua y con el Tigritos, club que fue dirigido por el scout de los Rojos de Cincinnati, Félix Delgado. El talento de “Miguelito” hizo pensar en algún momento a sus familiares que los podría ayudar a salir de la situación crítica en que vivían.

Su padre trabajaba en un taller de latonería y pintura y su madre era ama de casa y ayudaba en las cuestiones de negocios familiares. La señora Gregoria indicó: “Su crianza fue un poco dura, con humildad. No exigía nada, porque comprendía la situación que atravesábamos”. En su infancia acostumbraba a jugar básquet, futbolito y junto con sus primos le gustaba visitar parques, disfrutar en las parrillas y bañarse en la playa.

Vecinos de la zona agregaron que era un buen bailador de merengue, juguetón, callado y modesto. Además sus padres lo acompañaban todos los fines de semana a los juegos de pelota. Contó con buena educación y no solía estar en la calle pasadas las nueve de la noche.

Sin embargo, las veces que lo hacía o estaba en el estadio o en una plaza jugando. Cabrera decidió tomar el camino de pelotero profesional a los 13 años. Al salir a la una de la tarde del Liceo Andrés Bello (donde luego se graduó) iba a su casa, almorzaba y luego practicaba beisbol hasta las seis de la tarde.

Ese transitar no fue fácil. Para cuidarle el brazo, su padre le prohibió jugar voleibol en el liceo, aunque él practicaba a escondidas. Era tan bueno, que hasta le habían pedido que integrara la selección nacional juvenil.

La llegada al Big Show

Poco a poco fue creciendo como pelotero y los diversos logros lo llevaron a jugar un torneo en 1997 en Estados Unidos. En ese evento se destacó, al punto de quedar campeón en los departamentos de average, jonrones, campocorto, slugger e infielder.

El talento de Cabrera fue tan notorio, que a diario los scouts visitaban La Pedrera para firmarlo. Su madre comentó que hubo noches en que no dormían estudiando las ofertas de las diversas organizaciones del beisbol del norte, pues a pesar de pensar en el dinero, siempre tuvieron más en cuenta su desarrollo como pelotero.

Sin embargo se decidieron y el 2 de julio de 1999 firmó un contrato con los Marlins de Florida (hoy Marlins de Miami) por un bono de 1 millón 800 mil dólares. Al día siguiente de la negociación, los periodistas arribaron a La Pedrera para entrevistarlo y Cabrera los recibió en shorts, descalzo y sumergido en una montaña de arena, junto al palo de almendrón del patio de la casa de la abuela.

De ahí en adelante, ha escrito muchísimas páginas de oro en su exitosa carrera. Por ejemplo, con los Marlins fue campeón de la Serie Mundial en 2003 y fue a cuatro Juegos de Estrellas (2004, 2005, 2006 y 2007) y ganó dos Bate de Plata (2005 y 2006).

Su número 24 lo ha hecho tanto o más famoso que el pelotero que le sirvió de inspiración para tomar ese dígito: el dominicano Manny Ramírez, a pesar de que es reconocida su admiración por “El Rey” David Concepción.

En el año 2008, firmó un súper contrato con los Tigres de Detroit, organización con la que ha vivido sus mejores campañas en las mayores. Luego firmó una extensión de contrato por ocho años y 153,3 millones de dólares, cifra que lo convirtió en el pelotero mejor pagado en la historia de los Tigres, en el venezolano mejor pagado en las mayores y el cuarto jugador con un contrato tan jugoso en las Grandes Ligas.

Su transitar con los felinos le llevó en 2012 a ganar la Triple Corona, al liderar los departamentos ofensivos de promedio (.330), jonrones (44) y carreras impulsadas. Fue el primer jugador en las Grandes Ligas, al lograr la hazaña desde que Carl Yastrzemski lo hizo con los Medias Rojas de Boston en 1967.

De igual forma, logró dos títulos de bateo más. Uno en 2011 (.344) y el otro en 2013 (.348).

Además en 2012 fue electo como Jugador Más Valioso de la Liga Americana y repitió el galardón en 2013. También estuvo en siete juegos de Estrellas con el nuevo circuito (2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015 y 2016) y se llevó cinco Bate de Plata con los felinos (2010, 2012, 2013, 2015 y 2016).

Aunque los tiempos han cambiado y las lesiones han mermado su rendimiento, Cabrera todavía se mantiene en la élite del beisbol, logrando hazañas y números que le allanen el camino a su futura elección al Salón de la Fama de Cooperstown.

Nota: Este trabajo fue publicado en el diario TalCual en la edición especial del año 2007..