Alex Zanardi se mantiene en coma inducido y pudiera tener secuelas graves

Almudena Rivera (Marca).- Alessandro Zanardi, expiloto de Fórmula 1 y ganador de cuatro medallas de oro paralímpicas en ciclismo (dos en Londres 2012 y dos en Río 2016), se encuentra en estado grave tras verse envuelto en un accidente mientras disputaba una etapa de la Obiettivo Tricolor, una carrera que recorre Italia de norte a sur para simbolizar la vuelta a la normalidad tras la pandemia del coronavirus. Sufrió un grave traumatismo craneal y fue sometido a una delicada operación de neurocirugía que duró tres horas. Se encuentra en coma inducido y con respiración asistida.

«El paciente se sometió a una delicada intervención neuroquirúrgica por la noche. Posteriormente fue transferido a cuidados intensivos. Tiene parámetros hemodinámicos y metabólicos estables. Está intubado y respaldado con ventilación artificial. El cuadro neurológico sigue siendo grave», rezaba el comunicado emitido el hospital Santa Maria alle Scotte a primera hora de este sábado.

Sabino Scolletta, director de Emergencias, compareció antes los medios de comunicación para aportar información actualizada sobre el estado de Zanardi: «Llegó en estado crítico. Durante la noche, las condiciones se estabilizaron gradualmente, la presión arterial y la frecuencia cardíaca son estables. Las condiciones estables son ciertamente una buena señal desde el punto de vista diagnóstico, mientras que el cuadro neurológico es incierto. Las funciones metabólicas y renales se mantienen estables y estamos muy satisfechos. La lesión en la cabeza es un daño bastante importante, difícil de evaluar en estas horas». Habrá que esperar 48 horas para evaluar los daños cerebrales, una vez se le retire la sedación.

Preguntado sobre si corría peligro la vida de Zanardi, Scolleta explicó que ahora mismo no: «Las condiciones estables del paciente actualmente excluyen esta hipótesis. Sufre un daño cerebral importante. Puede empeorar, es posible, pero actualmente está estable y esta posibilidad se excluye».

En la tarde de este sábado, Scolletta volvió a comparecer antes los medios. Reseñó que Zanardi seguía estable. «Las condiciones se mantienen estables. Los sedantes ahora no nos permiten hacer una evaluación neurológica. Es posible que el daño sea permanente e incluso grave, pero también que haya una mejora progresiva. Por el traumatismo facial es probable que haya lesiones en el campo visual», explicó.

Sólo unas horas, Giuseppe Oliveri, jefe de neurocirugía del hospital no había sido tan optimista: «La situación del paciente es grave en el sentido de que incluso puede morir. En estos casos las mejoras son lentas, mientras que los deterioros son repentinos. ¿Daño neurológico permanente? Son hipótesis, pero ahora no tiene sentido hacerlo. No sé cuál será el pronóstico en una semana o en 15 días, pero estoy absolutamente convencido de que vale la pena tratar a este paciente», comentó.

«Zanardi está en coma farmacológico. La intervención fue como debía. Cuando el cerebro está menos inflamado, los colegas maxilofaciales tendrán que intervenir para reconstruir también la parte facial, que en este momento hemos descuidado un poco porque había un problema de riesgo de vida inmediato», explicó Oliveri, tal y como recoge Sky Sport.

Tal y como detalla la Gazzetta dello Sport, el ciclista paralímpico, de 53 años, perdió el control de su handbike (bicicleta en la que se pedalea con las manos) durante un tramo que iba cuesta abajo. En una semicurva a la derecha, invadió el carril contrario por el que se acercaba un camión. Zanardi, tras golpearse la cabeza, terminó chocando contra el camión, que no pudo evitar el impacto. Según el Corriere dello Sport, la handbike iba a 50 km/hora.

El ex piloto de Fórmula 1 fue trasladado en helicóptero al hospital Le Scotte en Siena. Su pronóstico, pese a que ha pasado la noche estable, sigue siendo muy grave. «Sus condiciones de salud son muy graves», dice el último comunicado. Por su parte, el conductor del camión habría sufrido un politraumatismo. Zanardi estaba participando junto a más de 50 deportistas paralímpicos en la exhibición Obiettivo Tricolor, que había comenzado el pasado 12 de junio en el norte de Italia y que recorrer toda la península hasta llegar el 28 de junio, que acaba en Santa María de Leuca (Puglia, sur).

Con el corazón en un puño

El mundo del deporte está consternado con la noticia y sigue con atención y con la respiración contenida cada detalle sobre el accidente y el estado de Zanardi.

El primer ministro italiano Giuseppe Conte, el ministro de Deportes, Vincenzo Spadafora, el piloto de Fórmula 1 Antonio Giovinazzi o la nadadora Federica Pellegrini enviaron, a través de sus redes sociales, mensajes de apoyo a Zanardi.

«Nunca te rendiste y con tu extraordinaria fuerza de espíritu superaste mil dificultades. Vamos Alex Zanardi, no te rindas. Toda Italia está luchando contigo», escribió Conte en las redes sociales.

«Fuerza, Alex. Vas a tener que esforzarte mucho ahora», le dijo la nadadora italiana. «Estoy tan ansioso y asustado por Alex Zanardi, que estoy conteniendo la respiración. Soy su fan. Soy su amigo. Por favor, haced como yo estoy haciendo y rezad por este hombre maravilloso», escribió en su perfil de Twitter el ex campeón del mundo y compañero de la leyenda del automovilismo de Indy, Mario Andretti.

Otra vez un accidente

El 15 de septiembre de 2001, Zanardi sufrió un trágico accidente en el Circuito alemán de Lausitzring, en una carrera del campeonato ChampCar en la que iba líder. El italiano perdió el control de su Reynard-Honda a la salida de la calle de boxes, hizo un trompo en medio de la pista en el momento en el que llegaba su compatriota Alex Tagliani, a 320 km/h, que no pudo hacer nada por evitar el violento impacto.

El coche quedó partido en dos y el piloto italiano fue ingresado en un centro hospitalario de Berlín, donde permaneció varios días en coma inducido. Los médicos no tuvieron más opción que amputarle las piernas por encima de la rodilla, en un intento desesperado por salvar su vida.Era el segundo accidente grave que sufría. En 1993, a los mandos de un Lotus, chocó brutalmente en el circuito de Spa, accidente que le alejó de la Fórmula 1 casi un año.

Su resurgir gracias al ciclismo paralímpico

Su corazón se paró siete veces y un sacerdote llegó a darle la extrema unción, pero milagrosamente despertó del coma.

No tener piernas no significaba no poder seguir haciendo deporte. El que fuera piloto de Jordan, Minardi, Lotus y Williams decidió afrontar nuevos retos y reapareció como piloto en el Mundial de turismos (WTCC) al volante de un BMW 320i adaptado. Logró hasta cuatro victorias, y en 2007 se centró en competir en el ciclismo adaptado.

Dos años después comenzó a prepararse para llegar a los Juegos Paralímpicos de Londres. Ganó el Maratón de Nueva York en 2011 y se convirtió en la inspiración para miles de deportistas que han tenido accidentes similares e intentan salir adelante. En su debut paralímpico, conquistó un doblete dorado en contrarreloj y ruta. En Río 2016, repitió por partida doble en lo más alto del podio, esta vez en contrarreloj H5 y con el equipo italiano en la prueba de relevos mixtos H2-5. A esas cuatro medallas de oro hay que añadir dos platas más. Un palmarés, que le sitúan como el sexto ciclista paralímpico con más medallas de la historia.

Foto: Marca.

Cincuenta años de la final del Mundial México 70, la Copa que inmortalizó a Brasil

Tony Cittadino (Mallorca).- La final del Mundial México 1970 entre Brasil e Italia, siempre será recordada por ser una de las más emblemáticas y en la que vio a la canariña de Pelé, lograr su tercera Copa del Mundo. Fue la mágica Brasil de Clodoaldo, Gerson, Rivelino, Tostao, Jairzinho, Pelé y Carlos Alberto, de la que tanto se hablado y se ha catalogado como la mejor Brasil de la historia.

El “Scratch” dirigido por Mario Zagallo se convirtió en el primer tricampeón del mundo, luego de los éxitos en Suecia 1958 y Chile 1962. Eso le permitió tener el privilegio de quedarse con la copa original Jules Rimet, que luego fue robada en Brasil y fundida en 1983.

Todo esto en un Mundial que también será recordado porque no hubo un solo jugador expulsado y en el que se implementó el uso de las tarjetas amarilla y roja. Además fue la primera en la que Adidas era el fabricante del balón del torneo, una tradición que se mantiene nuestros días. El Adidas Telstar Durlast fue el protagonista del primer Mundial que albergó un país integrante de la Concacaf.

Brasil llegó a la final, luego de una fase de grupos en la que dominó ganando los tres partidos a Checoslovaquia (4-1), Inglaterra (1-0) y Rumania (3-2). En cuartos, superó a Perú (3-2) y a Uruguay en la semifinal (3-1), en el recordado juego en la gran jugada personal de Pelé al evadir al portero Ladislao Mazurkiewicz,  que no terminó en gol de milagro.

Por su parte, Italia llegó al Mundial como campeón vigente de la Eurocopa, ganada dos años antes en casa y era dirigida por el director técnico Ferruccio Valcareggi. Vencieron en la fase de grupos a Suecia (1-0) y empataron con Uruguay (0-0) e Israel (0-0), para ser líder del grupo dos con cuatro puntos. En cuartos de final, despachó a México con goleada (4-1). En la semifinal, superaron a Alemania Federal 4-3, en el “Partido del Siglo”.

El “Jogo Bonito”

El estadio Azteca recibió la final de la Copa del Mundo a las 12 del mediodía, hora local. Ambas oncenas sumaban un bicampeonato y el ganador tendría el privilegio de quedar como el más ganador del mundo. De acuerdo a estadísticas de la FIFA, la asistencia fue de 107.412 personas, que, en su mayoría, apoyaban al equipo suramericano.

Contar con el apoyo de los mexicanos fue un aspecto clave para Clodoaldo, quien en declaraciones reseñadas por ESPN dijo que fue una experiencia inolvidable: “El calor humano del pueblo mexicano nos dio mucha confianza. Fue impresionante”.

El partido comenzó con Brasil como dominador del encuentro, ante una Italia bien parada, que no fue tímida para buscar el arco rival. La primera acción de peligro fue de Gigi Riva, con un cabezazo a los 15 minutos.

La canariña se fue asentando en el campo con Gerson, Rivelino y Jairzinho, mientras que Tostao y Pelé buscando los espacios en el último cuarto de cancha ante la férrea defensa italiana, conformada por el capitán Giacinto Facchetti, Tarcisio Burgnich, Roberto Rosato y Pierluigi Cera.

El primer gol llegó gracias a un centro por la izquierda de Rivelino, que Pelé supo definir de cabeza a los 18 minutos de juego. Italia no se amilanó y luego de dos oportunidades de gol, llegó el empate en la fracción 37. Fue con una jugada personal de Roberto Boninsegna, que aprovechó un error en la salida del arquero Félix e igualó la pizarra.

Sin embargo, todo cambió en la segunda parte. El juego era de ida y vuelta, hasta que Gerson fusiló de zurda y desde fuera del área al portero Enrico Albertosi. Un golazo al minuto 66, que hizo que Brasil no perdiera más la ventaja y desmotivó a Italia.

Sandro Mazzola, no dudó en reconocer la superioridad del rival, en el documental de la Gazzetta dello Sport, La Grande Storia della Nazionale. “Los brasileños eran muy fuertes. Basta con ver los nombres: Rivelino, Pelé, Tostao. Cuando recibimos el segundo gol, no tuvimos más fuerzas para reaccionar”.

En tanto, el portero Albertosi consideró que Italia no afrontó de la mejor manera el partido por dos factores: el primero, venían cansados por el exigente tiempo extra ante Alemania Federal y, el segundo, que la noche anterior debieron hacer maletas.

Los encargados de la logística de la Federación Italiana, le hicieron saber a la selección, que a primera hora de la mañana debían tener las maletas hechas para llevarlas al aeropuerto.

“Creo que la final se preparó mal. En la noche, hicimos las maletas pensando ya en el vuelo de regreso a casa. Quizás tuvimos poca concentración para preparar a final de un Mundial. Quizás sin la media hora del tiempo suplementario, hubiéramos jugado con más garra”, explicó el portero italiano en el documental.

Con el juego 2-1 a favor de Brasil, la canariña se soltó aún más en la cancha y cinco minutos más tarde volvieron a aumentar la ventaja. Esta vez, Jairzinho marcó el tercero al rematar frente al arco una asistencia de cabeza de Pelé, quien supo bajar el balón con inteligencia. Jairzinho terminó como el goleador de la selección con siete, tras anotar en todos los juegos.

El Azteca era una fiesta carioca, no sólo en la tribuna, sino en el campo. Carlos Alberto se encargó de sentenciar la goleada, con un remate cruzado al 86. El capitán le pegó de primera ante el pase al área de Pelé, finalizando una gran jugada colectiva que había comenzado en el mediocampo con una recuperación de Tostao en su campo. Nueve toques seguidos y una exquisita asistencia del “Rey” a Carlos Alberto.

“Me impresionó mucho Pelé, quien se constituyó en el constructor de los cuatro goles, de acuerdo con lo observado desde mi posición”, dijo luego del partido el arquero Albertosi, en declaraciones reseñadas por ESPN.

El encuentro culminó con los tres pitazos del árbitro principal, el alemán Rudi Glockner. Los fanáticos invadieron el campo. La fiesta era incontrolable, mientras Pelé era rodeado por cientos de personas que celebraban con él su tercer Mundial. “Esta fue mi última Copa. Soy el hombre más feliz del mundo”, decía Pelé en medio de algarabía.

Carlos Alberto levantó la Copa al cielo y la verdeamarelha sumaba el tricampeonato, ganando todos los partidos. Fue la fiesta y la consagración del “Jogo Bonito”, más nunca visto. El final perfecto de una selección de Brasil inolvidable.

Ficha técnica

Brasil: Félix; Brito, Everaldo, Carlos Alberto (C), Clodoaldo; Gerson, Rivelino, Jairzinho, Piazza; Pelé, Tostao. DT: Mario Zagallo.

Italia: Albertosi; Facchetti (C), Burgnich, Bertini, Rosato; Cera, Domenghini, Mazzola, De Sisti; Boninsegna, Riva. DT: Ferruccio Valcareggi.

Goles: Pelé (1-0, min. 18), Boninsegna (1-1, min. 38), Gerson (2-1, min. 66), Jairzinho (3-1, min. 71), Carlos Alberto (4-1, min. 86).

Árbitro: Rudi Glockner (Alemania Federal), acompañado por los asistentes Rudolf Scheurer (Suiza) y Ángel Norberto Coerezza (Argentina)

Estadio: Estadio Azteca (107.412 espectadores)

.

El Mallorca empató con el Leganés y sigue en la zona de descenso

Prensa Mallorca.- El RCD Mallorca ha empatado, en el Visit Mallorca Estadi, ante el CD Leganés. Un gol de libre directo de Salva Sevilla en la primera parte y otro de Óscar Rodríguez en la segunda, deciden el partido.

En el tercer partido de la semana, Vicente Moreno ha introducido tres cambios en el once inicial. Después de la derrota por la mínima en La Cerámica ante el Villarreal CF, el técnico bermellón ha dado entrada a Salva Sevilla, Dani Rodríguez y Ante Budimir en lugar de Aleix Febas, Lago Júnior y el sancionado Antonio Raíllo.

Los primeros minutos han sido de tanteo por parte de ambos equipos. El CD Leganés ha sido el primero en acercarse a la portería rival, pero sin mucho peligro. En el minuto nueve de partido, el RCD Mallorca se ha adelantado con un gran gol de Salva Sevilla. El jugador almeriense ha anotado una falta directa por debajo de la barrera y el portero visitante poco ha podido hacer.

Después del gol bermellón, el partido ha perdido ritmo. Combinaciones lentas y sin llegar a área rival. No ha sido hasta el minuto 25 cuando el CD Leganés ha creado su primera ocasión de peligro a la portería de Manolo Reina. Amadou, después de un desvío de Pozo,  ha enviado el balón al palo. En el minuto 38 ha llegado la segunda ocasión peligrosa para los visitantes. Una jugada individual de Óscar dentro del área y, tras un rechace, Guido ha disparado alto.

En el minuto 40, tras una buena triangulación entre Take, Salva Sevilla y Dani Rodríguez, le ha llegado el balón a Fran Gámez y ha disparado desde fuera del área intentando sorprender a Cuéllar, pero el portero ha desviado a córner. Con el partido muy igualado y sin muchas ocasiones claras se ha llegado al descanso.

La segunda mitad ha arrancado con mucho más ritmo e intensidad que la primera. Idas y venidas de ambos equipos sin llegar a materializar ocasiones. En el minuto 50, Óscar Rodríguez lo ha intentado de falta directa, pero Manolo Reina ha detenido sin problemas. En los siguientes minutos los visitantes han sido los dominadores de la posesión, pero sin llegar a crear verdadero peligro en la meta bermellona.

Con el CD Leganés siendo dominador del balón, Vicente Moreno ha introducido a Lago Júnior y Abdón, dos cambios para dar frescura al ataque local. Precisamente, de las botas de Lago y Abdón ha llegado una ocasión clara para el RCD Mallorca. Un gran pase del delantero mallorquín que el jugador costamarfileño ha disparado muy cerca de la portería visitante.

En el minuto 75, Manolo Reina ha realizado una parada de mucho mérito. Tras una contra de los visitantes, Guido ha rematado prácticamente solo desde la frontal del área pequeña y el portero bermellón, después de una gran estirada, ha detenido el balón. En el minuto 86, Óscar Rodríguez ha empatado el partido con una falta directa. Un gol que poco podía hacer Manolo Reina. Con transiciones rápidas en los últimos minutos y los dos equipos volcados ha finalizado el partido con empate en el marcador.

RCD Mallorca: Manolo Reina, Pozo, Sedlar, Valjent, Fran Gámez, Baba, Salva Sevilla (82’), Dani Rodríguez (52’), Kubo (82’), Cucho (67’),  Budimir (67’)

Suplentes: Parera, Jesús, Sastre (82’), Xisco Campos (52’), Señé (82’), Lago Junior (67’), Salibur, Trajkovski, Chavarría, Febas, Abdón (67’), Luka

CD Leganés: Cuéllar, Aitor Ruibal (56’), Omeruo, Awaziem (80’), Bustinza, Kevin Rodrigues, Amadou (61’), Rubén Pérez (56’), Óscar Rodríguez, Assalé (80’), Guido

Suplentes: Juan Soriano, M. Navarro, Silva, Roque Mesa (56’), Recio, Guerrero (61’), Tarín, Rosales (80’), Eraso, Bryan (56’), Avilés (80’), Lombo.

Goles: Salva Sevilla, 1-0 (9’); Óscar Rodríguez, 1-1 (86’)

Foto: Prensa Mallorca.

Timo Werner jugará en el Chelsea hasta el 2025

EFE.- El delantero alemán Timo Werner firmó un contrato con Chelsea después de que el club inglés hiciera uso de la cláusula de rescisión de 53 millones de euros que le permite al jugador dejar RB Leipzig.

«Me alegra haber firmado con el Chelsea, es un orgullo para mí entrar a formar parte de un club así», dijo Werner, que tenía contrato con Leipzig hasta 2023.

«Me alegro ya de la próxima temporada, de mi buen entrenador, de mis nuevos compañeros y naturalmente de los seguidores del Chelsea. Juntos tenemos un futuro exitoso por delante», agregó.

Werner firmó con Chelsea hasta 2025 y, según cifras oficiosas, tendrá un salario anual cercano a los 10 millones de euros.

Werner jugó cuatro temporadas en el Leipzig durante las que marcó 93 goles en 157 partidos y dio el salto a la selección alemana.

Se considera que en la decisión de Werner, que también era pretendido por otros clubes como el Liverpool, tuvo un papel clave el entrenador Frank Lampard.

Lampard quiere formar un equipo en torno a jugadores jóvenes como el propio Werner, quien sintió que su papel en el Chelsea será más importante que el que hubiera podido tener en el Liverpool.

El entrenador inglés fue personalmente a Leipzig para hablar con Werner, lo que el jugador sintió como una muestra de una valoración especial.

Werner además se encontrará en Londres con su compañero de la selección alemana y ex compañero en sus comienzos en el Stuttgart Antonio Rüdiger.

El Leipzig confirmó que con el traspaso Werner ya no estará a disposición del club para los cuartos de final de la Liga de Campeones en agosto.

Sin embargo, Werner tampoco podrá jugar con el Chelsea en la vuelta de octavos contra el Bayern que está pendiente

El Chelsea, por su parte, señaló que Werner se incorporará el Chelsea en julio, después de que haya terminado la Bundesliga alemana.

Foto: Getty Images.

La Juve de Sarri, más sombras que luces  

Tony Cittadino (Mallorca).- Hace justo un año, la Juventus anunció a Maurizio Sarri como su director técnico. El estratega asumía el reto más grande de su carrera, coronada recientemente por el título de Europa League ganado con el Chelsea y la importante responsabilidad de mantener la racha ganadora del equipo bianconero. De momento, cero resultados. Hay más sombras, que luces.

A pesar de que la temporada 2019-2020 todavía no ha terminado por el parón del coronavirus, el balance no es bueno. La Juve perdió dos finales y, en ambas, el rival fue mejor no sólo por el resultado: Supercopa de Italia 2019 ante la Lazio (3-1) y Copa Italia 2019-2020 ante el Napoli (4-2 en penales, tras empate a cero en 90 minutos).

Lidera la Serie A, pero no domina con claridad. No es la aplanadora de antes. La Lazio le respira en la nuca y ha jugado mejor. Sin embargo, siguen siendo los favoritos para llevarse el Scudetto. En la Champions, debe remontar la eliminatoria de octavos de final ante el Lyon. Perdieron la ida por la mínima diferencia, en un encuentro en el que los franceses se los comieron en la primera parte y el resultado fue generoso. No le veo el tan cacareado “Sarriball”.

Obviamente el primer año en un club siempre es de ajustes, pero a Sarri no le veo fuerza. Se entiende que no es fácil gestionar a un equipo como la Juve, luego de pasar ocho años ganando la Serie A. El quinquenio de Allegri fue exitoso. Lograron 11 títulos, repartidos en 5 ligas, 4 Copa Italia y 2 Supercopa de Italia. Faltó la Champions, aunque jugó 2 finales en 3 temporadas.

Tampoco se puede decir que el equipo no cuenta con las piezas adecuadas, aunque hubo fichajes como el de Danilo y la ida de Joao Cancelo que todavía cuesta asimilar. Federico Bernardeschi ha venido a menos y hay ruptura con Gonzalo Higuaín. Cristiano Ronaldo y Paulo Dybala han sacado las castañas del fuego a lo largo de toda la temporada, pero no aparecieron en la final de la Copa Italia.

A estas alturas, sostengo que la llegada de Sarri no fue una decisión acertada de la dirigencia. Quizás gane en Italia y en Europa, pero hasta ahora está en deuda. Espero estar equivocado, pero al equipo le falta el “cinismo” para buscar y matar los partidos. Ése que tenía la Juve de Allegri.

La oncena no ha sido consistente y esto no es precisamente por haber perdido la final de la Copa Italia. Se han dado los resultados, pero falta algo en el juego. No convence. La Juve de Sarri podrá dominar y rotar el balón, quizás más que la de Max Allegri. Pero hasta ahí. En Napoli siempre se dijo que su Napoli jugaba bien. Sí. Incluso mejor que esa Juve. Pero nunca ganó. A la hora de la chiquita, le faltó forma física y sacar los resultados que contaban. Con el Chelsea, ganó la Europa League y terminó tercero en la Premier League.

Más allá del tema del parón por el coronavirus, que es algo que le pasó a todos, el equipo se vio lento y sin ideas en los dos juegos de Copa Italia. Mucha rotación de balón, pero poco peligro frente al arco. Le cuesta conseguir los espacios, aunque tenga la posesión del esférico. Cero goles en 180 minutos y jugadores con piernas pesadas.

“En este momento, no podemos hacer más. No tenemos las condiciones adecuadas. Nos faltó lucidez para hacer un juego peligroso. Fue un bien juego, pero tenemos rabia y desilusión. En este momento, nos cuesta sobre todo a nivel individual. A Cristiano, a Dybala y a nuestros grandes jugadores, les falta un poco de brillo para superar al rival, pero es normal en este tiempo”, dijo Sarri en la rueda de prensa luego de la final, en declaraciones reseñadas por La Gazzetta dello Sport.

“A los jugadores no les dije nada. Todos estábamos muy molestos y desilusionados y pienso que en este momento, es mejor estar en silencio. Quizás hablaremos más tarde o mañana”, agregó el director técnico, que ahora deberá enfocarse en amarrar el título de liga antes de retomar la ruta europea.

Un caso distinto al Napoli de Gennaro Gattuso, que este miércoles se vio mucho mejor en la final de la Copa Italia y que en enero también los había derrotado 2-1 en la jornada 21. No sólo en el planteamiento táctico, sino en la ambición de buscar el partido en Roma. Si no fuera por Buffon, el juego fácil terminaba 2-0 merecidamente en 90 minutos.

Un juego se puede ganar o perder en penales. Lo que está en discusión no es el resultado, sino el juego como tal. La Juve podía ser campeón, pero eso no iba a borrar que jugó mal y no se puede ocultar. Sarri tendrá que acelerar el paso y darle la vuelta a la situación, porque no hay tiempo y el calendario es apretado. Deberá hacer ajustes para afrontar un final de temporada inédito, en el que la Juve pareciera no estar en la mejor forma física.

Foto: AFP.

El Napoli de Gattuso venció a la Juve y ganó la sexta Copa Italia de su historia

Clarín.com.- Tal como lo había hecho 23 años atrás de la mano de Diego Armando Maradona, Napoli conquistó la Copa Italia tras derrotar 4 a 2 por penales a la Juventus, que contó con Paulo Dybala como titular, después de igualar 0 a 0 en la final disputada en el Estadio Olímpico de Roma. De esta manera, el equipo del sur obtuvo este trofeo por sexta vez en su historia y por primera desde 2014.

Como casi todo en los días que corren, la final estuvo marcada por los efectos de la pandemia de coronavirus. Al ya habitual minuto de silencio en homenaje de las víctimas del covid-19 (la reiteración no lo hace menos sobrecogedor) se sumó esta vez una extravagante decoración digital sobre las desiertas tribunas, destinada a ¿deleitar? a quienes siguieron el duelo por televisión.

Arrancó mejor la Juve, presionando intensamente y haciendo circular con criterio y paciencia el balón. Antes de que se cumplieran cinco minutos, dispuso de su primera chance tras una mala salida de la defensa napolitana, pero el remate desde el borde del área de Cristiano Ronaldo encontró una buena respuesta del arquero Alex Meret.

Al joven portero de 23 años le tocó reemplazar al colombiano David Ospina, quien fue figura en la revancha de la semifinal ante Inter, pero recibió una tarjeta amarilla que le valió una suspensión. A los 20 minutos, Miret volvió a actuar con seguridad ante un disparo del uruguayo Rodrigo Bentancur.

Con una propuesta menos frontal y sin tener tanto el balón, el elenco dirigido por Gennaro Gattuso tuvo las ocasiones más claras de la etapa inicial. Poco antes de la media hora, un tiro libre de Lorenzo Insigne se estrelló contra el poste derecho del arco defendido por Gianluigi Buffon.

El inoxidable arquero del equipo turinés mostró sus reflejos intactos en el cierre del período, primero para repeler con las piernas un disparo a quemarropa del alemán Diego Demme y enseguida para volar y enviar al córner un remate desde fuera del área de Insigne.

El día en que el fútbol italiano celebraba el 50° aniversario de la inolvidable victoria 4 a 3 de la Azzurra sobre Alemania Federal en la semifinal del Mundial de México 1970, los 22 protagonistas de esta final no estuvieron en esos primeros 45 minutos a la altura de Gianni Rivera, Gigi Riva o Sandro Mazzola, pero tampoco decepcionaron.

La larga inactividad de la que los futbolistas todavía están saliendo en estos días se hizo sentir en el complemento, en el que la intensidad fue menor y el cansancio en los cuerpos se combinó con imprecisiones en el manejo de la pelota y en muchos roces, en su mayoría producto de llegadas a destiempo y no de una intención de golpear.

Ante la mirada de Gonzalo Higuaín, quien siguió el partido desde una de las plateas (una molestia muscular en el isquiotibial derecho le impidió jugar), la Juve siguió mostrando una postura más ambiciosa, pero sin incomodar a Meret.

Como en el capítulo inicial, Napoli necesitó mucho menos prolegómenos para inquietar a Buffon. Lo hizo primero con un disparo de media distancia del ingresado Matteo Politano que controló el arquero y luego con una media vuelta del polaco Arkadiusz Milik, otro de los hombres de refresco de Gattuso, que voló por arriba del travesaño.

Después de 45 minutos de escasísima emoción, en el tiempo agregado Napoli tuvo una ocasión doble inmejorable para quedarse con la Copa, pero Buffon, el hombre más destacado del duelo, se lo impidió, primero volando contra el palo izquierdo para rechazar un cabezazo del serbio Nikola Maksimovic y en el rebote para desviar un bombazo a bocajarro y a centímetros de la línea de sentencia del macedonio Eljif Elmas.

Así, el cero quedó estampado en el marcador y la final se encaminó sin escalas a los penales. La semana pasada, la Federación Italiana había informado que en caso de igualdad tanto en las series de semifinales como en la final se saltaría directo a la definición desde los 11 metros, sin necesidad de tiempo suplementario.

La tanda no comenzó bien para la Juve, puesto que Meret se quedó con el débil y anunciado remate de Dybala, y siguió peor porque Danilo desvió su tiro. Napoli fue infalible, Insigne, Politano y Maksimovic no fallaron y así no dieron chances para la remontada, más allá de los aciertos de Leonardo Bonucci y Aaron Ramsey. El disparo final del polaco Milik quebró el silencio en el Olímpico y le dio el título a Napoli.

Foto: Reuters.

Juventus y Napoli lucharán por quedarse con la Copa Italia

Andrew Cesare Richardson (ESPN).- En el que apenas será el tercer partido desde el regreso del fútbol italiano tras una pausa de tres meses causada por la pandemia del coronavirus, presenciaremos la primera gran final de la campaña, con los dos mejores equipos de las dos temporadas anteriores (Juventus y Napoli) enfrentándose en la final de la Coppa Italia.

En este cotejo Maurizio Sarri, actual técnico de la Juve, se verá las caras contra su antiguo club, en la búsqueda de su primer trofeo en el Calcio italiano. Mientras que será la segunda aparición en tres años en finales de Coppa Italia para Gennaro Gattuso, nuevo entrenador del Napoli. Sin embargo, Gattuso buscará dejar atrás su primera experiencia, cuando su AC Milan fue arrollado 4-0 por la Juve en 2018.

Los dos partidos de ida de la semifinal se celebraron antes de la interrupción de la actividad futbolística.

La Juve empató 1-1 en Milán y el Napoli se impuso 1-0 en su visita al Inter. El equipo de Sarri clasificó gracias a su gol de visitante de la ida, tras empatar 0-0 en Turín el pasado viernes, en un compromiso en el cual Cristiano Ronaldo falló un penal. No obstante, el hecho de que el potente ataque Juventino no pudo anotar a pesar de jugar contra 10 hombres desde el minuto 16, se ha convertido en motivo de preocupación.

El Napoli tuvo un camino menos complicado a la final, eliminando al Inter con empate 1-1 en el partido de vuelta del sábado pasado, para avanzar con global 2-1. Al marcar el gol vital, Dries Mertens hizo historia al convertirse en el mayor goleador histórico del Napoli, con 122 tantos.

¿Es la Coppa Italia algo importante en ese país?

El dominio de la Juve en sus competencias domésticas le ha dado mayor prestigio a este torneo entre sus rivales. La Juve alzó la Coppa Italia en cuatro temporadas consecutivas hasta la anterior campaña, cuando fueron eliminados en cuartos de final por la Atalanta, que eventualmente quedó subcampeón. En el pasado, la Coppa quizás no tenía la jerarquía de, por ejemplo, la FA Cup inglesa, pero con sólo dos equipos (Lazio y Milan) distintos a la Juventus alzando trofeos a nivel doméstico desde 2014, cualquier éxito es motivo de celebración.

Para la Juventus, la Coppa Italia se encuentra en los últimos puestos de su lista de prioridades, por debajo de la Champions League y la Serie A. Por su parte, los hinchas de la Lazio celebraron con fiestas callejeras en Roma después de vencer la Atalanta en 2019. No hubo desfile con autobuses descapotados, pero el trofeo fue exhibido ante los seguidores del club antes del siguiente partido de liga, jugado contra Bologna.

Un cambio hecho en 2017 a la estructura del torneo, en la cual los ocho mejores equipos de la campaña anterior comienzan a jugar en octavos de final, ha allanado el camino a los grandes clubes para disputar las semifinales. Pero, en definitiva, el nivel de interés depende de quién sea ganador.

¿Es la Juventus indiscutible favorita?

La Juve se apresta a disputar este partido en la cima de la tabla de la Serie A; aunque mantiene una verdadera lucha por el título, con la Lazio apenas a un punto de diferencia. Por su parte, la campaña de liga del Napoli ha sido poco menos que desastrosa. El club azul, en medio de sus expectativas de convertirse en legítimo candidato al Scudetto, despidió a Carlo Ancelotti en diciembre pasado y una ligera mejoría en su nivel los llevó a ascender al sexto lugar de la tabla, a nueve unidades de zona Champions; con un partido menos que la Atalanta, dueño de la cuarta posición. Sin embargo, luego de tres meses sin partidos, es difícil saber la forma física que realmente tienen Napoli o Juventus.

La Juve debería ser la gran favorita; sin embargo, en 2012 los Bianconeri fueron campeones invictos de la Serie A en la primera campaña de Antonio Conte como técnico del club, cayendo en la final de Coppa ante el Napoli.

Ni la Juve ni Napoli se mostraron realmente sobresalientes en sus respectivos compromisos de vuelta a la acción, con ambos clubes imponiéndose por estrecho margen en semifinales. Los dos partidos de Serie A entre estos equipos fueron reñidos, con victorias para los locales por un tanto en cada oportunidad (Juve 4-3 Napoli en agosto, Napoli 2-1 Juve en enero).

¿Cómo está Cristiano Ronaldo?

El astro portugués no mostró su mejor nivel en la vuelta de semifinales del viernes, golpeando el travesaño en un cobro de penal. En líneas generales, fue cómodamente contenido por la defensa del Milan. Sin embargo, cuesta imaginarse que, a sus 35 años, un receso de tres meses no haya sido beneficioso para CR7. Las finales son la especialidad de Ronaldo; adicionalmente, tiene el incentivo de sumar su primera medalla de Coppa Italia.

También vale la pena mencionar que el primer partido de Serie A antes del receso obligado por el coronavirus, que terminó en victoria 2-0 para la Juve sobre el Inter, fue la primera ocasión en la cual Cristiano no logró convertir tras haber marcado en 11 partidos consecutivos, igualando así un récord.

¿Qué implicaría la victoria para el Napoli?

El Napoli cuenta con una de las aficiones más fervientes de toda Italia y si bien recibirían gratamente cualquier éxito por parte de su club, el título de Serie A es el que realmente ansían. El Napoli ganó la Coppa en 2012 y 2014; en 2012, la Juve era un equipo que apenas comenzaba a forjar su dinastía, lo que significa que un triunfo en copa sobre este club omnipresente y conquistador tendría mucho mayor significado para ellos.

¿Es tan importante para la Juve?

En su condición de final a definirse en 90 minutos, los hinchas de la Juve disfrutarían de la victoria, pero ciertamente sería calificada como toda una decepción si llega a convertirse en el punto máximo de la temporada Bianconera.

Para la Juve, su estrategia a largo plazo es lo más importante. Tanto Marcello Lippi como Massimiliano Allegri alzaron el doblete de Serie A y Coppa Italia en sus primeras temporadas a cargo del equipo (aunque con 20 años de diferencia) y también clasificaron a la final de Champions League en sus primeros intentos. El éxito llama al éxito y la Juve necesita sentir hambre para ganarlo todo.

Foto: Prensa Juventus.

Lisboa recibirá la fase final de la Champions League

UEFA.- Los cuartos de final, las semifinales y la final de la UEFA Champions League 2019/2020 se jugarán en un torneo de eliminatorias directas en Lisboa, Portugal, en el mes de agosto. Todas estas eliminatorias se jugarán a partido único.

Está pendiente la decisión sobre si los cuatro partidos restantes de vuelta de los octavos de final tendrán lugar en el estadio del equipo local o en Portugal.

Los cuartos de final, las semifinales y la final se jugarán entre el Estádio do Sport Lisboa e Benfica del Benfica y el Estadio José Alvalade del Sporting CP. El Estádio do Dragão de Oporto y el Estádio D. Afonso Henriques de Guimaraes albergarán los cuatro partidos de vuelta restantes de octavos de final si es necesario.

La UEFA Champions League 2019/2020 ha estado parada desde el miércoles 11 de marzo debido a la pandemia del COVID-19.

El calendario revisado para concluir la competición de esta temporada fue confirmado tras la reunión del Comité Ejecutivo de la UEFA del miércoles.

Calendario de la UEFA Champions League 2019/2020

7/8 de agosto: partidos de vuelta de octavos de final (sedes por confirmar)

12/15 de agosto: cuartos de final (Lisboa)

18/19 de agosto: semifinales (Lisboa)

23 de agosto: final (Lisboa)

Todos los partidos empezarán a las 21:00 hora local. La fecha de los sorteos de los cuartos de final y las semifinales se comunicará en su debido momento. Después se hará público el calendario exacto de partidos.

Próximas finales de la UEFA Champions League

La final de la UEFA Champions League 2019/2020 se iba a disputar en el Estadio Olímpico de Atatürk en Estambul, que ahora albergará la final de la temporada 2020/2021. Las tres sedes de las finales subsiguientes han acordado albergar su final un año más tarde de lo planeado originalmente.

2020: Estádio do Sport Lisboa e Benfica o el Estádio José Alvalade, Lisboa, Portugal

2021: Estadio Olímpico de Atatürk, Estambul, Turquía

2022: Estadio San Petersburgo, San Petersburgo, Rusia

2023: Football Arena Munich, Múnich, Alemania

2024: Wembley Stadium, Londres, Inglaterra

Protocolo médico de la UEFA y partidos a puerta cerrada

Los principios claves del protocolo médico de la UEFA fueron aprobados el miércoles, y en las próximas semanas se finalizarán todas las directrices detalladas para asegurarse que se ponga en marcha un plan sanitario general para proteger la salud de todos los participantes de los partidos UEFA cuando se reanuden las competiciones.

La UEFA estará controlando la situación de forma regular a lo largo del continente y se aliará con las autoridades locales para ver cuándo podrían regresar gradualmente los aficionados.

Enmiendas clave para el reglamento de las competiciones de clubes 2019/20

Los equipos podrán inscribir tres nuevos jugadores en su Lista A para el resto de la temporada 2019/20, siempre que dichos jugadores ya estuvieran inscritos y fueran elegibles para el club desde el último plazo de inscripción (3 de febrero de 2020 para la UEFA Champions League y la UEFA Europa League; 18 de marzo de 2020 para la UEFA Women’s Champions League). La Lista A sólo podrá contener un máximo de 25 jugadores. Los clubes no podrán registrar a jugadores recién fichados.

Se permitirán cinco cambios en todos los partidos restantes de la temporada 2019/20, de conformidad con el cambio temporal de las Reglas del Juego. El número de sustituciones para la temporada 2020/21 seguirá siendo de tres.

Próxima temporada

La lista de acceso para la UEFA Champions League 2020/2021 no se ha visto afectada por el nuevo calendario.

La fecha límite para que las federaciones miembro para inscribir equipos a las competiciones será el 3 de agosto para la UEFA Champions League.

El Comité Ejecutivo de la UEFA también aprobó el calendario revisado para la UEFA Champions League 2020/2021.

Estado de la competición

La mitad de las eliminatorias de octavos de final de la UEFA Champions League ya han terminado, con Paris, Atlético, Leipzig y Atalanta como clasificados a cuartos de final. Todavía faltan por disputarse los siguientes partidos de vuelta:

Juventus – Lyon (0-1)

Manchester City – Real Madrid (2-1)

Bayern – Chelsea (3-0)

Barcelona – Napoli (1-1).

Cincuenta años del «Partido del Siglo» entre Italia y Alemania

Tony Cittadino (Mallorca).- El miércoles 17 de junio de 1970 quedó marcado en la historia como el día en el que Italia y Alemania Federal disputaron el “Partido del Siglo”, el extraordinario y emocionante juego de la semifinal del Mundial México 1970 que ganó la Azzurra en la prórroga cuatro goles por tres.

El estadio Azteca de Ciudad de México recibió este encuentro, al que asistieron 102 mil 444 espectadores. Un marco impresionante para esta Copa del Mundo, que fue la última en la que se entregó la Copa Jules Rimet. Además fue la primera en la que Adidas era el fabricante del balón del torneo, una tradición que se mantiene nuestros días. El Adidas Telstar Durlast fue el protagonista del primer Mundial que albergó un país integrante de la Concacaf.

También fue una Copa en la que se estrenaban las tarjetas para amonestar a los jugadores, si bien terminó sin ningún expulsado. Además se implementaron las sustituciones por primera vez.

Italia llegó al Mundial como campeón vigente de la Eurocopa, ganada dos años antes en casa y era dirigida por el director técnico Ferruccio Valcareggi. Por su parte, Alemania estaba al mando del estratega Helmut Schon y había finalizado como subcampeón en la polémica final del Mundial Inglaterra 1966, en la que cayeron en el partido decisivo ante el equipo anfitrión en la prórroga cuatro goles por dos. Fue la final del “Gol Fantasma” de Geoff  Hurts, aquél tanto que picó en la línea de gol y no entró por completo a la arquería.

Italia había vencido en la fase de grupos a Suecia (1-0) y empató con Uruguay (0-0) e Israel (0-0), para ser líder del grupo dos con cuatro puntos. En cuartos de final, despachó a México con goleada (4-1). En tanto, Alemania, también fue el mejor del grupo cuatro con seis puntos, tras vencer a Marruecos (2-1), Bulgaria (5-2) y Perú (3-1). En cuartos de final, venció a Inglaterra en tiempo extra (3-2).

Ambas selecciones lucían equipos muy sólidos y con jugadores estelares, si bien Alemania llegó como favorita para el partido. Los teutones tenían en el arco a Sepp Maier y al mítico defensa Franz Beckenbauer, que dos años después fue campeón de la Eurocopa y luego se consagró en el Mundial Alemania 1974.

El plantel también contaba con el capitán Uwe Seeler y el estelar delantero Gerd Muller, quien terminó el torneo como máximo goleador con 10 tantos. “El Torpedo” fue hasta el 2006 el máximo artillero de los Mundiales con 14 tantos. Fue superado por el brasileño Ronaldo (15) y luego por el también alemán Miroslav Klose en 2014 (16).

Gigi Riva lideraba el ataque de Italia, selección en la que estaba el portero Enrico Albertosi, el defensa y capitán Giacinto Facchetti, el mediocampista Sandro Mazzola y los también atacantes Gianni Rivera y Roberto Boninsegna, quien precisamente abrió el marcador a los 8 minutos, con un remate de zurda casi a ras del suelo desde fuera del área.

El nivel de juego mostrado por las dos selecciones fue de altura, digno de la época. Muy físico y táctico. De hecho, el “Kaiser” Beckenbauer, terminó jugando con un cabestrillo, pues ya se habían agotado los dos cambios permitidos.

Alemania gozó, al menos, de cuatro oportunidades claras para marcar en la segunda parte, pero el portero Albertosi estuvo atinado, el defensa Roberto Rosato sacó milagrosamente un balón en la línea y también falló la puntería, pero por poco. Sin embargo, empataron en el segundo minuto de descuento. Jürgen Grabowski se internó por la banda izquierda y sirvió un centro al área, donde apareció Karl-Heinz Schnellinger, quien jugaba en el Milan, y de derecha empató el partido. Hasta aquí había sido un partido “normal”. Peleado y con ocasiones.

“Alemania buscó siempre empatar el juego, porque no aceptaban perder ni como grupo, ni de forma individual. Era lógico que el partido fue más defensivo de nuestra parte”, dijo Mazzola en el documental de la Gazzetta dello Sport, La Grande Storia della Nazionale.

Una prórroga histórica

El juego fue a tiempo extra y los alemanes volvieron a mandar el balón al fondo de la red. Esta vez fue en una jugada a balón parado producto de un saque de esquina, en el que Muller aprovechó un error de la defensa y le dio la ventaja a su selección al minuto 94.

“Pensé que íbamos a perder cuando Alemania anotó en el tiempo extra, pero tuvimos una gran reacción”, recordó Albertosi en el documental.

Italia no se rindió y también aprovechó una jugada a balón parado. Corría el minuto 98 cuando un balón rifado en el área fue rematado por el defensa Tarcisio Burgnich para empatar el juego a dos. La Azzurra retomó el control en el marcador justo antes del final de la primera prórroga, al agarrar mal parada a Alemania en una jugada personal que finalizó con un zurdazo cruzado Riva para el tres por dos en la fracción 104.

El partido continuó jugándose a un ritmo trepidante y los alemanes volvieron a aprovechar una jugada a balón parado, reafirmando el dicho que dos cabezazos en el área terminan en gol. Un saque de esquina de Reinhard Libuda fue cabeceado al arco por Uwe Seeler y luego por Muller, para empatar otra vez el juego a tres tantos al minuto 110.

“Cuando se iba a ejecutar el córner, le dije a Rivera que no se quedara en uno de los palos de la portería. Me dijo que se quedaría, pero le respondí que era su responsabilidad. Cuando remataron de cabeza, él estaba un metro lejos del palo y la pelota entró entre él y el poste. Le dije de todo, incluso palabras que no se pueden repetir. Abrazado al palo, me dijo que para enmendar el error, debía ir a hacer un gol”, dijo Albertosi.

Así fue. Alemania todavía estaba festejando el tanto, cuando Italia liquidó el partido un minuto más tarde. La Nazionale sacó del mediocampo y se fue de inmediato al ataque. Boninsegna entró al área, centro al medio donde apareció Rivera justo en el punto penal, para batir al portero con un disparo de derecha en plena carrera.

“Cuando sacamos del mediocampo, mi idea era driblar a todos los alemanes y hacer gol, pero cambié de idea cuando vi a todos los alemanes delante de mí. Era imposible mi plan de ataque, así que pasé el balón y me fui al área. Tuve la suerte de que el balón me quedó perfecto, porque rematé un penal en movimiento”, dijo Rivera al programa Sfide de la RAI.

“Cuando anoté el gol, me quité un peso de encima. Me sentía responsable por recibir el gol del empate, aunque no podía hacer nada. Sólo meter la mano. Después del empate, había pensado no regresar a Italia, pero ahora sí quería hacerlo”, agregó Rivera con alivio y satisfacción en el documental. Su gol decretó el avance de Italia a la gran final, que a la postre perdió contra el mágico Brasil de Pelé y compañía.

El partido finalizó con los jugadores agotados y saludándose, quizás sin estar conscientes que serían los protagonistas de un duelo memorable. México rindió homenaje a las dos selecciones, colocando una placa en el estadio Azteca que reza: “El estadio Azteca rinde homenaje a las selecciones de Italia y Alemania protagonistas en el Mundial de 1970 del Partido del Siglo”.

Aunque a lo largo del tiempo también se disputaron partidos épicos en mundiales u otras competiciones nacionales, que adoptaron el nombre del “Partido del Siglo”, ninguno superará al pionero, al Italia-Alemania del Mundial México 1970.

Ficha Técnica

Italia: Albertossi; Burgnich, Cera, Rosato (Poletti, 91′), Fachetti; Berti,De Sisti; Domenghini, Bonisegna, Mazzola (Rivera, 46′) y Riva.

Alemania Federal: Maier; Vogts, Schnellinger, Schultz, Patzke (Held, 66′), Beckenbauer, Overath; Grabowski, Seeler, Muller y Lohr (Libuda, 52′)

Goles: 1-0 (min.8) Bonisegna; 1-1 (min. 90+2) Schnellinger; 1-2 (min. 95) Muller; 2-2 (min. 100) Burgnich; 3-2 (min. 104) Riva; 3-3 (min. 112) Muller; 4-3 (min. 114) Rivera.

Árbitro: Arturo Yamasaki (Perú).

Estadio: Azteca. 102.444 espectadores

 

 .

Treinta años de Italia 90, el Mundial de las “Noches Mágicas”

Tony Cittadino (Mallorca).- Treinta años han pasado desde que el balón Etrusco Único comenzó a rodar en el Mundial Italia 90, la décima cuarta edición de la Copa Mundial de la FIFA que se realizó por segunda vez en el país de la bota. La primera había sido en 1934, cuando gobernaba el régimen fascista de Benito Mussolini y en el que la Azzurra ganó el primero de sus cuatro trofeos.

Fue la primera vez que un país repetía como sede y el último Mundial en el que participó Alemania dividida. Cinco meses después, fue derribado el Muro de Berlín. Para Alemania Federal fue la tercera final consecutiva, tras perder ante Italia en 1982 y contra Argentina en 1986.

También fue el último Mundial para selecciones como la Unión Soviética, Checoslovaquia y Yugoslavia, mientras que fue el primero para Emiratos Árabes Unidos y Costa Rica.

El torneo de la mascota Ciao y de la canción que se convirtió en el himno de los mundiales: “Un´estate italiana”, mejor conocida como Notti Magiche.

La Copa en la que Roberto Baggio debutaba con Italia y marcaba un golazo, al arrancar desde la media cancha. El Mundial al que Diego Armando Maradona llegaba con todos los pergaminos para repetir la gloria con Argentina, selección que tuvo en el portero Sergio Goycochea, un gran aliado.

La Albiceleste, por cierto, se convirtió en la primera oncena en no marcar en una final, mientras que Inglaterra contaba con un plantel de calidad, liderado por Gary Lineker y Paul Gascoigne.

Fue el último Mundial en el que se otorgaban dos puntos por victorias en la fase de grupos y el que llevó a la gloria a Franz Beckenbauer. El alemán fue el primero en levantar la Copa del Mundo como jugador (1974) y como técnico, gracias a un grupo exitoso de jugadores entre los que estaban Lothar Matthaus y Jurgen Klinsmann.

Italia 90 también será recordado por el emblemático baile del camerunés Roger Milla,  las eufóricas celebraciones de Salvatore Schillaci y la polémica por el agua adulterada que Argentina le dio de beber a Brasil.

A continuación, desglosamos algunos datos del Mundial.

Los participantes

Un total de 24 selecciones se dieron cita en la competición. Italia como anfitrión, lideraba a las 14 oncenas europeas, que fueron completadas por: Alemania Federal, Austria, Bélgica, Checoslovaquia, Escocia, España, Inglaterra, Irlanda, Holanda, Rumania, Suecia, Unión Soviética y Yugoslavia.

El campeón defensor, Argentina, era una de las cuatro representantes de la Conmebol, junto a Uruguay, Brasil y Colombia, que regresaba a un Mundial por primera vez desde 1962.

Por África acudieron Camerún y Egipto, que regresaba a su segunda Copa desde 1934, mientras que por Asia, estaba Corea del Sur y el debutante Emiratos Árabes Unidos. Costa Rica y Estados Unidos, representaron a la Concacaf.

Así se jugó

El sorteo de la fase de grupos se realizó el 9 de diciembre en Roma y las 24 selecciones quedaron distribuidas en cuatro grupos de seis. A octavos de final avanzaron las dos mejores selecciones de cada grupo y las cuatro mejores terceras. Cada victoria era compensada con dos puntos y el empate con una unidad.

Se disputó entre el 8 de junio y el 8 de julio, con 52 partidos programados.

Las sedes

Doce ciudades recibieron la cita mundialista y dos de ellas estrenaron estadios: Turín (estadio Delle Alpi, que fue derribado en 2009 y en 2011 se inauguró el Juventus Stadium) y Bari (estadio San Nicola). La lista la completan: Bologna (estadio Renato Dall’Ara), Cagliari (estadio Sant’Elia), Florencia (estadio Artemio Franchi), Genova (estadio Luigi Ferraris), Milan (estadio San Siro), Napoli (estadio San Paolo), Roma (estadio Olímpico), Palermo (estadio Della Favorita), Udine (estadio Friuli) y Verona (estadio Marcantonio Bentegodi).

La Mascota

Ciao fue la primera mascota de un Mundial en ser un objeto inanimado, al mejor estilo de una marioneta, pero con visión en el futuro. Fue un diseño muy criticado en su momento, que rompió con el esquema de los humanos, los animales o los alimentos. Fue creada por Lucio Boscardin y era una figura de cubos con los colores de la bandera de, formando a un futbolista. La cabeza era un balón.

El Balón

La marca alemana Adidas, como de costumbre, fue la encargada de elaborarlo. Etrusco Único estaba inspirado en la historia italiana y se presentaba como un balón más ligero. El diseño eran 20 arcos negros, con cabezas de león etruscas en su interior.

La canción

Un’estate italiana (Un Verano Italiano) o también conocida como Notti Magiche, fue la canción oficial del Mundial. Fue escrita por el músico italiano Giorgio Moroder y su versión original fue en inglés con el nombre To Be Number One (Para ser número uno).

Sin embargo, la versión italiana fue modificada y cantada por Gianna Nannini y Edoardo Bennato, siendo por su música y su letra, un himno del fútbol hasta nuestros días. En español, fue cantada por el cantante venezolano Félix Valentino.

El goleador

El delantero siciliano de la Juventus, Salvatore Schillaci, fue el goleador del certamen con seis dianas.

“Totó” también terminó como Mejor Jugador del torneo. Marcó en el primer partido ante Austria, luego de entrar como suplente. En la fase de grupos volvió a anotar, ahora ante Checoslovaquia y luego sumó cuatro tantos más, en partidos consecutivos, frente a Uruguay, Irlanda, Argentina e Inglaterra.

El último tanto fue en el partido por el tercer lugar ante los ingleses, al ejecutar un penal cedido por Baggio.

El partido inaugural

Argentina y Camerún fueron los protagonistas del primer partido de Italia 90. La Albiceleste, campeón defensor, se medía a los africanos el viernes 8 de junio en San Siro. Camerún dio el primer campanazo, al llevarse la victoria un gol por cero, con tanto de Francois Omam Biyik a los 67 minutos.

Ambos equipos estaban en el grupo B y fue un juego muy físico por parte de los africanos, que se quedaron con nueve en la cancha por las expulsiones por roja directa de Andre Kana Biyik (66’) y por doble amarilla de Benjamin Massing (88’). El duelo fue pitado por el francés Michel Vautrot.

La final

Alemania Federal y Argentina disputaron la segunda final consecutiva, el domingo 8 de julio en el estadio Olímpico de Roma. Andreas Brehme le dio el triunfo a los teutones, con un polémico penal al minuto 85 pitado por el árbitro principal, el mexicano Edgardo Codesal.

Argentina se quedó con nueve en la cancha, por la expulsión por roja directa de Pedro Monzón (65’) y por doble amarilla de Gustavo Dezotti (87’). Para los germanos, fue la tercera Copa del Mundo, luego del éxito en Suiza 1954 y Alemania 1974. Lothar Matthäus fue el máximo artillero del equipo con cuatro dianas.

El equipo revelación

Camerún fue el equipo que sorprendió a todos. Los “Leones Indomables” iniciaron la Copa venciendo a Argentina (1-0) y en el segundo choque derrotaron a Rumania (2-1). En el tercer duelo, cayeron goleados por la Unión Soviética (4-0), para finalizar primeros del grupo B con cuatro puntos.

En octavos de final, despacharon a Colombia dos goles por uno en tiempo extra, con par de tantos de Roger Milla (106’ y 109′). El primer tanto, lo celebró con el icónico baile en el banderín de córner, mientras que la segunda diana fue el recordado balón robado en el media cancha al portero colombiano René Higuita.

El sueño se acabó en cuartos de final, al caer en tiempo suplementario frente a Inglaterra tres por dos.

Un Mundial de números

Italia fue el Mundial que tuvo la media más baja de goles por partido en la historia, con 2.21. En total, se anotaron 115 dianas. El equipo más goleador fue Alemania Federal (15), seguido por Checoslovaquia e Italia (10). Las selecciones que menos tantos anotaron fueron Egipto y Corea del Sur (1). La oncena más goleada fue Emiratos Árabes Unidos (11).

Anotaron 75 jugadores. El primer tanto fue del  camerunés Francois Omam Biyik (67’) y el último por el alemán Andreas Brehme (85’), ambos, casualmente, contra Argentina.

Además se sacaron 165 tarjetas amarillas y 16 rojas. Argentina fue el equipo con más tarjetas amarillas (24) y rojas recibidas (2).

El argentino José Serrizuela y el alemán Andreas Brehme fueron los más sancionados con amarilla (3). Los jugadores Ricardo Giusti (Argentina), Khaleel Ghanim (Emiratos Árabes Unidos) y Eric Gerets (Bélgica), fueron expulsados por segunda amarilla.

Por roja directa se fueron al vestuario 13 jugadores: Rudi Voeller (Alemania Federal), Frank Rijkaard (Holanda), Pedro Monzón (Argentina), Andre Kana Biyik (Camerún), Lubomir Moravcik (Eslovaquia), Benjamin Massing (Camerún), Refik Sabanadzovic (Yugoslavia), Yoon Deok Yeo (Corea del Sur), Gustavo Dezotti (Argentina), Ricardo Gomes (Brasil), Eric Wynalda (Estados Unidos), Peter Artner (Austria) y Vladimir Bessonov (Unión Soviética).

Fueron sancionados 135 jugadores. El primero fue el camerunés Benjamin Massing (minuto 6 del juego inaugural ante Argentina) y el último, el argentino Gustavo Dezotti (minuto 87 de la final frente a Alemania Federal).

Todas las estadísticas fueron tomadas del portal digital de la FIFA.

El agua adulterada

Argentina y Brasil se enfrentaron el 24 de junio en Torino, en partido de los octavos de final. La Albiceleste ganó un gol por cero, con tanto de Claudio Caniggia al minuto 81. De este duelo, salió parte de la canción “Brasil decíme qué se siente”, cantada por los argentinos en el Mundial Brasil 2014.

Sin embargo, el duelo pasó a la historia por la polémica del agua con somníferos tomada por el brasileño Branco. Luego de una pausa del juego en el minuto 40 por falta a Pedro Troglio, el jugador tomó uno de los termos de la selección argentina, ofrecido por el masajista Miguel Di Lorenzo, bebió el agua y luego comenzó a sentirse débil.

El hecho fue negado en el momento por los argentinos, pero años más tarde fue reconocido por Diego Armando Maradona y otros integrantes de Argentina. El director técnico, Carlos Bilardo, nunca aceptó la versión, pero tampoco la negó.

Fue el último duelo de los suramericanos en un Mundial.