España celebra una década como campeón del Mundial Sudáfrica 2010

Tony Cittadino (Mallorca).- España volvió a romper la historia y el pulpo Paul la volvió a pegar. El domingo 11 de julio lograron la mayor gesta deportiva de su historia en el Soccer City de Johannesburgo. Tras décadas de frustraciones, se consagró campeón del Mundial Sudáfrica 2010, al derrotar a Holanda en un mágico partido un gol por cero.

La “Roja”, que antes del juego ya tenía la camisa con la estrella de campeón bordada en el pecho, la luce desde entonces con orgullo gracias a un tanto de Andrés Iniesta (min. 116). El mediocampista recibió un balón libre de marca al límite del área y, de pierna derecha, le pegó cruzado para batir al portero Maarten Stekelenburg.

Atrás quedaron los años grises con la frase “jugamos como nunca, perdimos como siempre”, porque el conjunto de Vicente del Bosque dejó números para la historia, al ser el tercer equipo en ganar un Mundial y una Eurocopa (2008) en competiciones seguidas, tal como lo hicieron Alemania (1974-1978) y Francia (1998-2000). Esto sin contar que dos años más tarde, se consagrarían campeones en la Euro 2012 con goleada ante Italia (4-0), logrando un triplete histórico. Un año más tarde, perdieron la final de la Copa Confederaciones 2013 ante el local Brasil (3-0).

El camino de España no empezó nada bien. Cayeron en el partido inaugural ante Suiza (1-0), en un duelo en el que volvían a aparecer los fantasmas trágicos en los Mundiales. Pero la selección fue de menos a más. Se recuperaron con un triunfo ante Honduras (2-0) y firmaron el pase a la siguiente ronda ante Chile (2-1).

España avanzó a la siguiente ronda y ganó todos sus partidos por la mínima diferencia. Lograron lo máximo, con lo mínimo. En octavos, vencieron a Portugal (1-0). En cuartos, batieron a Paraguay (1-0) y en la semifinal, dejaron en el camino en un juegazo al siempre candidato Alemania (1-0), con un memorable gol de cabeza de Carles Puyol.

Lo cierto, es que una selección como ésta no podía marcharse sin titularse. Iker Casillas, Sergio Ramos, Puyol, Xavi Hernández, Iniesta y David Villa, fueron la columna vertebral de una selección compacta. Era ahora o nunca. Pero el coraje y el juego de toque que le llevó a ser el mejor de los últimos años, permitió que el sueño fuese realidad. El “Tiki-Taka” enamoró al mundo y terminó de implantar un estilo.

Holanda, por su parte, volvió a quedarse con las ganas de ser campeón. Tras los fracasos de 1974 y 1978, a la “naranja mecánica” le volvió a faltar contundencia en la última batalla, pero deben estar satisfechos porque la generación de Arjen Robben y Wesley Sneijder batallo hasta el último minuto.

Además se la puso difícil a los españoles para forzar la sexta etapa complementaria en Mundiales y segunda por torneo seguido, pues aunque los ibéricos dominaron prácticamente todo el duelo, no supieron concretar el último pase y contaron con un Iker Casillas milagroso al salvar dos mano a mano ante Robben (min. 63 y min. 84).

Pero desde el tiempo extra se vio que las cosas iban a cambiar. No solo porque España adelantó las líneas y fue más ofensiva, sino que la expulsión de John Heitinga por doble amarilla fue un duro golpe al costado para los tulipanes (min. 118). Así quedó la mesa servida para Iniesta. No podía ser otro. El cerebro del equipo, junto a Xavi Hernández como en el Barcelona, se encargó de anotar el gol más importante de su vida y de la selección, para teñir a Sudáfrica y al mundo de rojo.

Con los tres pitazos del inglés Howard Webb todo se consagró y Casillas pasó a formar parte de galería dorada de capitanes en alzar la copa, uniéndose desde 1974, año en que se celebra con nuevo trofeo, a los argentinos Daniel Passarella (1978) y Diego Maradona (1986), los italianos Dino Zoff (1982) y Fabio Cannavaro (2006); los brasileños Dunga (1994) y Cafú (2002); el alemán Lothar Matthäus (1990) y el francés Didier Deschamps (1998).

Los protagonistas

La fiesta se desató en el Soccer City de Johannesburgo y los jugadores españoles celebraron como nunca. El director técnico de España, del Bosque, expresó que lo que ocurrió fue un momento inolvidable.

“Felicitamos a nuestro rival, que nos ha hecho muy difícil el partido. La final ha prestigiado el fútbol ofensivo, de calidad. Hay una gran alegría dentro del vestuario, difícil pronunciar palabras en este momento. La satisfacción en el país supera lo meramente deportivo. Es un éxito de todos, es justo el premio recibido hoy”.

El portero y emblemático capitán de la selección, Casillas, agregó a la FIFA que fue un sueño hecho realidad. “Esto es algo que siempre sueñas cuando eres pequeño. Nos lo hemos merecido de principio a fin, es un momento sensacional e inolvidable para nosotros y para el fútbol español. Quizás ahora no somos conscientes de lo que hemos hecho, con el paso de los días nos daremos cuenta”.

En tanto, el goleador del encuentro y el Mejor Jugador del Partido, Iniesta, expresó sentirse sin palabras. “No hay palabras para describir lo que se siente al ganar un Mundial. Es increíble de la forma que ha sido, lo que ha costado… Aún no termino de creérmelo, he podido aportar mi granito de arena al marcar un gol tan significativo para la selección. Un partido para recordar, para celebrarlo”.

Del otro lado de la acera, la amargura de Holanda era evidente. Otra vez, se quedaron a un paso de la gloria. “Estuvimos a punto de llegar a los penales con 10 hombres. Pero ganó el mejor equipo. Me duele mucho que hayamos perdido la final del Mundial. Es verdad que España tuvo más oportunidades, pero por nuestra parte Arjen Robben estuvo dos veces muy cerca de marcar. De haberlo logrado, nos habríamos proclamado campeones del mundo”, explicó luego del partido a la FIFA el director técnico de Holanda, Bert van Marwijk.

El defensa y capitán de Holanda, Giovanni van Bronckhorst, sostuvo que la falta de puntería de sus compañeros fue un aspecto de peso para no consagrarse. “Estuvimos tan cerca. Es una desilusión enorme. Tendríamos que haber aprovechado nuestras ocasiones de gol y todo habría sido distinto. En el mediocampo, a veces les dejamos demasiado espacio. Cuando se llega a una final, es natural querer ganarla”.

La Copa del Mundo se marchó con destino a Madrid. La celebración en el país y en la capital española fue la justa recompensa a tantos años de frustraciones y complejos. España fue campeón del mundo con todas sus letras y con una generación que marcó una época el fútbol mundial.

El día que Alemania masacró a Brasil en el Mineirao (+Video)

Tony Cittadino (Mallorca).- El 8 de julio del 2014 quedó marcado como uno de los días más negros en la historia deportiva de Brasil. Esa tarde, la selección canariña fue goleada y humillada por Alemania con marcador de siete por uno, en partido de la semifinal del Mundial 2014 en el estadio Mineirao de Belo Horizonte.

Una catástrofe similar a la del Maracanazo, que destapó las carencias defensivas y psicológicas de una selección dirigida por Luis Felipe Scolari, que fue vapuleada por una maquinaria teutona comandada por Joachim Low y que, a la postre, finalizó como campeón del mundo también despachando a otro rival de peso suramericano: la Argentina de Lionel Messi.

Ambas selecciones llegaron a la semifinal como candidatas lógicas para ganar el Mundial, tanto por el peso de su historia, como por el desempeño que habían mostrado en el torneo. Sin embargo, Brasil tenía a favor el extra de ser el país anfitrión. Era su Mundial y la oportunidad de oro para borrar al amargo recuerdo del Mundial del 1950.

La verdeamarela fue líder del grupo A con siete puntos, producto de una victoria ante Croacia (3-1), un empate ante México (0-0) y una goleada frente a Camerún (4-1). En octavos, sufrieron ante Chile y tras el empate a un gol en 120 minutos, definieron el triunfo en la tanda de penales 3-2. En cuartos de final, también hubo duelos entre suramericanos y derrotaron a Colombia (2-1), en un encuentro en el que el defensa David Luiz marcó un golazo de tiro libre y el estelar delantero Neymar salió lesionado y se perdió el resto del Mundial.

Por su parte, los europeos fueron los líderes del grupo G, al debutar con goleada frente a Portugal (4-0), empatar con Ghana (2-2) y vencer a Estados Unidos (1-0). En octavos, tuvieron que ir al alargue para derrotar a Argelia (2-1) y en cuartos de final, doblegaron a Francia (1-0).

Así se dio el tan esperado encuentro, que reeditaba la final del Mundial Corea-Japón 2002 y que fue ganada por Brasil con un doblete de Ronaldo. El estado estaba a reventar, con 58 mil 141 espectadores listos para, en su gran mayoría, alentar a Brasil en la ruta al hexacampeonato. Sin embargo, la ilusión se comenzó a desvanecer a los 10 minutos, cuando Thomas Müller abrió el marcador.

Brasil lucía desconcertada y nerviosa, ante una Alemania que olía el miedo del rival y sacaba el rodillo para aplastar al rival. Su eficacia frente al arco, fue letal. Miroslav Klose se encargó de aumentar la cuenta con un gol en la fracción 22 que enmudeció el estadio por partida doble: su selección aumentaba la ventaja a 2-0 y, además, pasaba a ser el máximo anotador en la historia de los Mundiales con 16 tantos, uno más que Ronaldo, que lo miraba desde el palco de prensa.

La canariña no terminaba de asimilar el golpe, cuando en seis minutos Mannschaft atacó sin piedad y con par de tantos de Toni Kroos (minuto 24 y 25) y otro de Sami Khedira (minuto 28), ganaba cómodamente cinco por cero antes de la media hora de partido. Los fanáticos brasileños lloraban en un estadio enmudecido, mientras que el mundo veía con asombro el poderoso despliegue alemán.

El primer tiempo terminó con una goleada de escándalo, pero no todo estaba escrito. André Schürrle se encargó de sellar el resultado, con tantos en las fracciones 68 y 78. Oscar descontó por Brasil para el gol del orgullo al 89, pero poco o nada podía maquillar un resultado de escándalo que le permitió a Alemania ser la primera selección en anotar siete dianas en una semifinal. Por si fuera poco, para la canariña fue la peor goleada de por vida y la mayor recibida por un país anfitrión de la Copa del Mundo.

Las voces de los protagonistas

Luego del encuentro, las reacciones no se hicieron esperar. El portero Julio César, dijo a la televisión de la FIFA entre lágrimas que fue un golpe muy fuerte. “Hasta aquí estaba todo muy bien. Esto es muy fuerte. No puede ser. Es inesperado. Somos fuertes y vamos a levantar la cabeza».

El defensa David Luiz también se vio muy afectado por el resultado. «Quería ver a mi pueblo sonreír. Ellos fueron los mejores, se prepararon mejor. Es un día con mucha tristeza, pero de mucho aprendizaje».

Por su parte, el director técnico, Scolari, asumió la responsabilidad de la derrota. «Es el peor momento de mi carrera y el peor día en mi vida futbolística. Pero la vida sigue. ¿Quién es el responsable de este resultado? Yo, soy yo. Podemos repartir la culpa de este resultado catastrófico entre todos nosotros, pero la persona que decidió la alineación y el sistema fui yo. Fue mi decisión. Hicimos lo que pudimos, lo dimos todo, pero jugamos contra una grandiosa Alemania. No supimos reaccionar al vernos por detrás en el marcador. El equipo perdió el orden y nos entró el pánico después de conceder el primer gol”, explicó en declaraciones a la FIFA.

Agregó que ni siquiera los alemanes sabían lo que había pasado. “Ha sido mérito suyo y debemos respetarlo. Tendremos que aprender a sobrellevarlo. Mi mensaje para el pueblo brasileño es el siguiente: Por favor, discúlpennos por esta actuación. Siento que no hayamos sido capaces de llegar a la final, pero ahora intentaremos acabar en tercera posición. Todavía tenemos un objetivo por el que luchar». Sin embargo, Brasil no levantó cabeza y también fue goleado por Holanda en el partido por el tercer lugar.

Del otro lado de la acera, los alemanes festejaron pero con cautela. El técnico Low pidió respeto y moderación por el resultado, pues sabía cómo se sentía el rival. “Después de caer en semifinales ante Italia en 2006, sabemos cómo se siente Brasil, sus jugadores, el seleccionador Scolari y sus aficionados, así que tenemos que ser modestos y humildes y pensar en el siguiente partido. Son emociones muy intensas. Hemos ganado, nos hemos metido en la final. Hemos superado la pasión de los brasileños. Sabíamos que si jugábamos al máximo de nuestro potencial, teníamos posibilidades de ganar”.

Sin embargo, no se esperaban una goleada como la que lograron. “Jamás habríamos esperado un resultado como éste. Aprovechamos nuestras ocasiones y ellos se sintieron más presionados a raíz del primer gol. Significa mucho para nosotros que Miroslav Klose haya batido el récord de máximo goleador en la historia de los Mundiales. Es una gran noticia para él y para todo el equipo. Es un logro que sólo puede obtenerse a base de mucho trabajo. Klose sigue jugando al mejor nivel y marcando goles».

El mediocampista alemán Kroos fue electo como el Mejor Jugador del Partido y dijo que fue un juego impresionante. “Empezamos a creer en la victoria desde el primer minuto, porque vimos que Brasil dudaba un poco en su toma de decisiones, y nos aprovechamos de esa circunstancia. Los goles fueron cayendo uno tras otro cuando abrimos el marcador. Si alguien me hubiese dicho que íbamos a ganar 7-1, no le habría creído”.

Las reacciones en Brasil y el mundo

Las horas siguientes al juego se vivieron con mucha tristeza en Brasil. En algunas ciudades hubo disturbios y debió intervenir la policía. El periodista deportivo Jesús Marín estuvo en el encuentro como corresponsal de Venevisión y comentó en un reporte para la sección de deportes del Noticiero, que fue una experiencia devastadora para los brasileños.

“Cuando salí del estadio Mineirao eran cerca de las 11 de la noche y el camino al aeropuerto fue con mucha tranquilidad. Hay una tristeza tremenda y una frustración, con caras muy largas. En Sao Paulo también e incluso el taxista que me llevaba, decía con mucha frustración que Brasil no supo descifrar el juego de Alemania y no supo reaccionar”, explicó el experimentado comentarista deportivo.

En tanto, Twitter fue el rey de la interacción en las redes sociales. En un trabajo reseñado por la periodista Waleska Manzi, explicó que se registraron 35.6 millones de tuits, con un pico de 580 mil cuando Khedira anotó el 5-0. El jugador más mencionado de Brasil fue Julio César y el de Alemania fue Klose.

La prensa brasileña no dudó en calificar el resultado del juego como una vergüenza y humillación.  “Indignación, revuelta, dolor, frustración, irritación, vergüenza, pena, desilusión”, fue el titular del diario deportivo Lance en una tapa que aparece totalmente en blanco, reseñó EFE.

“Vergüenza, vejación, humillación”, “Humillación en casa” y “Brasil sufre la peor derrota de su historia” fueron otros de los titulares.

El diario O Globo indició que fue la peor derrota en casa en su historia. “La selección brasileña sufrió ayer la peor vejación en sus cien años de historia. La derrota por 7-1 frente a Alemania fue la más humillante desde el 21 de julio de 1914, cuando actuó por primera vez”, agregó EFE.

Otro periódico crítico fue Folha de Sao Paulo, al reseñar que Alemania aplastó a Brasil. “Por segunda vez en la historia, la selección brasileña perdió la oportunidad de consagrarse campeón mundial jugando en casa. En el Mundial de 1950 el resultado de 2-1 a favor de Uruguay tuvo contornos trágicos, mientras que en 2014 la goleada por 7-1 fue marcada por la humillación”.

En tanto, O Estado de Sao Paulo, informó que la goleada histórica dejó al país totalmente perplejo y mostró a 2.000 millones de telespectadores en el mundo una selección brasileña descontrolada emocionalmente.

Fue la noche más larga para Brasil en mucho tiempo.

Ficha técnica

Brasil: Julio Cesar, Maicon, David Luiz, Dante, Marcelo; Luiz Gustavo, Fernandinho (Paulinho, min.46); Oscar, Bernard, Hulk (Ramires, min.46); Fred (Willian, min.69).

Alemania: Neuer; Lahm, Hummels (Mertesacker, min.46), Boateng, Howedes; Khedira (Draxler, min.76), Schweinsteiger, Kroos; Ozil, Klose (Schürrle, min.58), Muller.

Goles: 0 – 1, min.11, Müller. 0 – 2, min.23, Klose. 0 – 3, min.24, Kroos. 0 – 4, min.26, Kroos. 0 – 5, min.29, Khedira. 0 – 6, min.69, Schürrle. 0 – 7, min.79,  Schürrle. 1 – 7, min.90, Oscar.

Árbitro: Marco Rodríguez (México).

Estadio: Mineirao (Belo Horizonte).

 

Fotos portadas diarios: Nolapeles.com

Cincuenta años de la final del Mundial México 70, la Copa que inmortalizó a Brasil

Tony Cittadino (Mallorca).- La final del Mundial México 1970 entre Brasil e Italia, siempre será recordada por ser una de las más emblemáticas y en la que vio a la canariña de Pelé, lograr su tercera Copa del Mundo. Fue la mágica Brasil de Clodoaldo, Gerson, Rivelino, Tostao, Jairzinho, Pelé y Carlos Alberto, de la que tanto se hablado y se ha catalogado como la mejor Brasil de la historia.

El “Scratch” dirigido por Mario Zagallo se convirtió en el primer tricampeón del mundo, luego de los éxitos en Suecia 1958 y Chile 1962. Eso le permitió tener el privilegio de quedarse con la copa original Jules Rimet, que luego fue robada en Brasil y fundida en 1983.

Todo esto en un Mundial que también será recordado porque no hubo un solo jugador expulsado y en el que se implementó el uso de las tarjetas amarilla y roja. Además fue la primera en la que Adidas era el fabricante del balón del torneo, una tradición que se mantiene nuestros días. El Adidas Telstar Durlast fue el protagonista del primer Mundial que albergó un país integrante de la Concacaf.

Brasil llegó a la final, luego de una fase de grupos en la que dominó ganando los tres partidos a Checoslovaquia (4-1), Inglaterra (1-0) y Rumania (3-2). En cuartos, superó a Perú (3-2) y a Uruguay en la semifinal (3-1), en el recordado juego en la gran jugada personal de Pelé al evadir al portero Ladislao Mazurkiewicz,  que no terminó en gol de milagro.

Por su parte, Italia llegó al Mundial como campeón vigente de la Eurocopa, ganada dos años antes en casa y era dirigida por el director técnico Ferruccio Valcareggi. Vencieron en la fase de grupos a Suecia (1-0) y empataron con Uruguay (0-0) e Israel (0-0), para ser líder del grupo dos con cuatro puntos. En cuartos de final, despachó a México con goleada (4-1). En la semifinal, superaron a Alemania Federal 4-3, en el “Partido del Siglo”.

El “Jogo Bonito”

El estadio Azteca recibió la final de la Copa del Mundo a las 12 del mediodía, hora local. Ambas oncenas sumaban un bicampeonato y el ganador tendría el privilegio de quedar como el más ganador del mundo. De acuerdo a estadísticas de la FIFA, la asistencia fue de 107.412 personas, que, en su mayoría, apoyaban al equipo suramericano.

Contar con el apoyo de los mexicanos fue un aspecto clave para Clodoaldo, quien en declaraciones reseñadas por ESPN dijo que fue una experiencia inolvidable: “El calor humano del pueblo mexicano nos dio mucha confianza. Fue impresionante”.

El partido comenzó con Brasil como dominador del encuentro, ante una Italia bien parada, que no fue tímida para buscar el arco rival. La primera acción de peligro fue de Gigi Riva, con un cabezazo a los 15 minutos.

La canariña se fue asentando en el campo con Gerson, Rivelino y Jairzinho, mientras que Tostao y Pelé buscando los espacios en el último cuarto de cancha ante la férrea defensa italiana, conformada por el capitán Giacinto Facchetti, Tarcisio Burgnich, Roberto Rosato y Pierluigi Cera.

El primer gol llegó gracias a un centro por la izquierda de Rivelino, que Pelé supo definir de cabeza a los 18 minutos de juego. Italia no se amilanó y luego de dos oportunidades de gol, llegó el empate en la fracción 37. Fue con una jugada personal de Roberto Boninsegna, que aprovechó un error en la salida del arquero Félix e igualó la pizarra.

Sin embargo, todo cambió en la segunda parte. El juego era de ida y vuelta, hasta que Gerson fusiló de zurda y desde fuera del área al portero Enrico Albertosi. Un golazo al minuto 66, que hizo que Brasil no perdiera más la ventaja y desmotivó a Italia.

Sandro Mazzola, no dudó en reconocer la superioridad del rival, en el documental de la Gazzetta dello Sport, La Grande Storia della Nazionale. “Los brasileños eran muy fuertes. Basta con ver los nombres: Rivelino, Pelé, Tostao. Cuando recibimos el segundo gol, no tuvimos más fuerzas para reaccionar”.

En tanto, el portero Albertosi consideró que Italia no afrontó de la mejor manera el partido por dos factores: el primero, venían cansados por el exigente tiempo extra ante Alemania Federal y, el segundo, que la noche anterior debieron hacer maletas.

Los encargados de la logística de la Federación Italiana, le hicieron saber a la selección, que a primera hora de la mañana debían tener las maletas hechas para llevarlas al aeropuerto.

“Creo que la final se preparó mal. En la noche, hicimos las maletas pensando ya en el vuelo de regreso a casa. Quizás tuvimos poca concentración para preparar a final de un Mundial. Quizás sin la media hora del tiempo suplementario, hubiéramos jugado con más garra”, explicó el portero italiano en el documental.

Con el juego 2-1 a favor de Brasil, la canariña se soltó aún más en la cancha y cinco minutos más tarde volvieron a aumentar la ventaja. Esta vez, Jairzinho marcó el tercero al rematar frente al arco una asistencia de cabeza de Pelé, quien supo bajar el balón con inteligencia. Jairzinho terminó como el goleador de la selección con siete, tras anotar en todos los juegos.

El Azteca era una fiesta carioca, no sólo en la tribuna, sino en el campo. Carlos Alberto se encargó de sentenciar la goleada, con un remate cruzado al 86. El capitán le pegó de primera ante el pase al área de Pelé, finalizando una gran jugada colectiva que había comenzado en el mediocampo con una recuperación de Tostao en su campo. Nueve toques seguidos y una exquisita asistencia del “Rey” a Carlos Alberto.

“Me impresionó mucho Pelé, quien se constituyó en el constructor de los cuatro goles, de acuerdo con lo observado desde mi posición”, dijo luego del partido el arquero Albertosi, en declaraciones reseñadas por ESPN.

El encuentro culminó con los tres pitazos del árbitro principal, el alemán Rudi Glockner. Los fanáticos invadieron el campo. La fiesta era incontrolable, mientras Pelé era rodeado por cientos de personas que celebraban con él su tercer Mundial. “Esta fue mi última Copa. Soy el hombre más feliz del mundo”, decía Pelé en medio de algarabía.

Carlos Alberto levantó la Copa al cielo y la verdeamarelha sumaba el tricampeonato, ganando todos los partidos. Fue la fiesta y la consagración del “Jogo Bonito”, más nunca visto. El final perfecto de una selección de Brasil inolvidable.

Ficha técnica

Brasil: Félix; Brito, Everaldo, Carlos Alberto (C), Clodoaldo; Gerson, Rivelino, Jairzinho, Piazza; Pelé, Tostao. DT: Mario Zagallo.

Italia: Albertosi; Facchetti (C), Burgnich, Bertini, Rosato; Cera, Domenghini, Mazzola, De Sisti; Boninsegna, Riva. DT: Ferruccio Valcareggi.

Goles: Pelé (1-0, min. 18), Boninsegna (1-1, min. 38), Gerson (2-1, min. 66), Jairzinho (3-1, min. 71), Carlos Alberto (4-1, min. 86).

Árbitro: Rudi Glockner (Alemania Federal), acompañado por los asistentes Rudolf Scheurer (Suiza) y Ángel Norberto Coerezza (Argentina)

Estadio: Estadio Azteca (107.412 espectadores)

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Treinta años de Italia 90, el Mundial de las “Noches Mágicas”

Tony Cittadino (Mallorca).- Treinta años han pasado desde que el balón Etrusco Único comenzó a rodar en el Mundial Italia 90, la décima cuarta edición de la Copa Mundial de la FIFA que se realizó por segunda vez en el país de la bota. La primera había sido en 1934, cuando gobernaba el régimen fascista de Benito Mussolini y en el que la Azzurra ganó el primero de sus cuatro trofeos.

Fue la primera vez que un país repetía como sede y el último Mundial en el que participó Alemania dividida. Cinco meses después, fue derribado el Muro de Berlín. Para Alemania Federal fue la tercera final consecutiva, tras perder ante Italia en 1982 y contra Argentina en 1986.

También fue el último Mundial para selecciones como la Unión Soviética, Checoslovaquia y Yugoslavia, mientras que fue el primero para Emiratos Árabes Unidos y Costa Rica.

El torneo de la mascota Ciao y de la canción que se convirtió en el himno de los mundiales: “Un´estate italiana”, mejor conocida como Notti Magiche.

La Copa en la que Roberto Baggio debutaba con Italia y marcaba un golazo, al arrancar desde la media cancha. El Mundial al que Diego Armando Maradona llegaba con todos los pergaminos para repetir la gloria con Argentina, selección que tuvo en el portero Sergio Goycochea, un gran aliado.

La Albiceleste, por cierto, se convirtió en la primera oncena en no marcar en una final, mientras que Inglaterra contaba con un plantel de calidad, liderado por Gary Lineker y Paul Gascoigne.

Fue el último Mundial en el que se otorgaban dos puntos por victorias en la fase de grupos y el que llevó a la gloria a Franz Beckenbauer. El alemán fue el primero en levantar la Copa del Mundo como jugador (1974) y como técnico, gracias a un grupo exitoso de jugadores entre los que estaban Lothar Matthaus y Jurgen Klinsmann.

Italia 90 también será recordado por el emblemático baile del camerunés Roger Milla,  las eufóricas celebraciones de Salvatore Schillaci y la polémica por el agua adulterada que Argentina le dio de beber a Brasil.

A continuación, desglosamos algunos datos del Mundial.

Los participantes

Un total de 24 selecciones se dieron cita en la competición. Italia como anfitrión, lideraba a las 14 oncenas europeas, que fueron completadas por: Alemania Federal, Austria, Bélgica, Checoslovaquia, Escocia, España, Inglaterra, Irlanda, Holanda, Rumania, Suecia, Unión Soviética y Yugoslavia.

El campeón defensor, Argentina, era una de las cuatro representantes de la Conmebol, junto a Uruguay, Brasil y Colombia, que regresaba a un Mundial por primera vez desde 1962.

Por África acudieron Camerún y Egipto, que regresaba a su segunda Copa desde 1934, mientras que por Asia, estaba Corea del Sur y el debutante Emiratos Árabes Unidos. Costa Rica y Estados Unidos, representaron a la Concacaf.

Así se jugó

El sorteo de la fase de grupos se realizó el 9 de diciembre en Roma y las 24 selecciones quedaron distribuidas en cuatro grupos de seis. A octavos de final avanzaron las dos mejores selecciones de cada grupo y las cuatro mejores terceras. Cada victoria era compensada con dos puntos y el empate con una unidad.

Se disputó entre el 8 de junio y el 8 de julio, con 52 partidos programados.

Las sedes

Doce ciudades recibieron la cita mundialista y dos de ellas estrenaron estadios: Turín (estadio Delle Alpi, que fue derribado en 2009 y en 2011 se inauguró el Juventus Stadium) y Bari (estadio San Nicola). La lista la completan: Bologna (estadio Renato Dall’Ara), Cagliari (estadio Sant’Elia), Florencia (estadio Artemio Franchi), Genova (estadio Luigi Ferraris), Milan (estadio San Siro), Napoli (estadio San Paolo), Roma (estadio Olímpico), Palermo (estadio Della Favorita), Udine (estadio Friuli) y Verona (estadio Marcantonio Bentegodi).

La Mascota

Ciao fue la primera mascota de un Mundial en ser un objeto inanimado, al mejor estilo de una marioneta, pero con visión en el futuro. Fue un diseño muy criticado en su momento, que rompió con el esquema de los humanos, los animales o los alimentos. Fue creada por Lucio Boscardin y era una figura de cubos con los colores de la bandera de, formando a un futbolista. La cabeza era un balón.

El Balón

La marca alemana Adidas, como de costumbre, fue la encargada de elaborarlo. Etrusco Único estaba inspirado en la historia italiana y se presentaba como un balón más ligero. El diseño eran 20 arcos negros, con cabezas de león etruscas en su interior.

La canción

Un’estate italiana (Un Verano Italiano) o también conocida como Notti Magiche, fue la canción oficial del Mundial. Fue escrita por el músico italiano Giorgio Moroder y su versión original fue en inglés con el nombre To Be Number One (Para ser número uno).

Sin embargo, la versión italiana fue modificada y cantada por Gianna Nannini y Edoardo Bennato, siendo por su música y su letra, un himno del fútbol hasta nuestros días. En español, fue cantada por el cantante venezolano Félix Valentino.

El goleador

El delantero siciliano de la Juventus, Salvatore Schillaci, fue el goleador del certamen con seis dianas.

“Totó” también terminó como Mejor Jugador del torneo. Marcó en el primer partido ante Austria, luego de entrar como suplente. En la fase de grupos volvió a anotar, ahora ante Checoslovaquia y luego sumó cuatro tantos más, en partidos consecutivos, frente a Uruguay, Irlanda, Argentina e Inglaterra.

El último tanto fue en el partido por el tercer lugar ante los ingleses, al ejecutar un penal cedido por Baggio.

El partido inaugural

Argentina y Camerún fueron los protagonistas del primer partido de Italia 90. La Albiceleste, campeón defensor, se medía a los africanos el viernes 8 de junio en San Siro. Camerún dio el primer campanazo, al llevarse la victoria un gol por cero, con tanto de Francois Omam Biyik a los 67 minutos.

Ambos equipos estaban en el grupo B y fue un juego muy físico por parte de los africanos, que se quedaron con nueve en la cancha por las expulsiones por roja directa de Andre Kana Biyik (66’) y por doble amarilla de Benjamin Massing (88’). El duelo fue pitado por el francés Michel Vautrot.

La final

Alemania Federal y Argentina disputaron la segunda final consecutiva, el domingo 8 de julio en el estadio Olímpico de Roma. Andreas Brehme le dio el triunfo a los teutones, con un polémico penal al minuto 85 pitado por el árbitro principal, el mexicano Edgardo Codesal.

Argentina se quedó con nueve en la cancha, por la expulsión por roja directa de Pedro Monzón (65’) y por doble amarilla de Gustavo Dezotti (87’). Para los germanos, fue la tercera Copa del Mundo, luego del éxito en Suiza 1954 y Alemania 1974. Lothar Matthäus fue el máximo artillero del equipo con cuatro dianas.

El equipo revelación

Camerún fue el equipo que sorprendió a todos. Los “Leones Indomables” iniciaron la Copa venciendo a Argentina (1-0) y en el segundo choque derrotaron a Rumania (2-1). En el tercer duelo, cayeron goleados por la Unión Soviética (4-0), para finalizar primeros del grupo B con cuatro puntos.

En octavos de final, despacharon a Colombia dos goles por uno en tiempo extra, con par de tantos de Roger Milla (106’ y 109′). El primer tanto, lo celebró con el icónico baile en el banderín de córner, mientras que la segunda diana fue el recordado balón robado en el media cancha al portero colombiano René Higuita.

El sueño se acabó en cuartos de final, al caer en tiempo suplementario frente a Inglaterra tres por dos.

Un Mundial de números

Italia fue el Mundial que tuvo la media más baja de goles por partido en la historia, con 2.21. En total, se anotaron 115 dianas. El equipo más goleador fue Alemania Federal (15), seguido por Checoslovaquia e Italia (10). Las selecciones que menos tantos anotaron fueron Egipto y Corea del Sur (1). La oncena más goleada fue Emiratos Árabes Unidos (11).

Anotaron 75 jugadores. El primer tanto fue del  camerunés Francois Omam Biyik (67’) y el último por el alemán Andreas Brehme (85’), ambos, casualmente, contra Argentina.

Además se sacaron 165 tarjetas amarillas y 16 rojas. Argentina fue el equipo con más tarjetas amarillas (24) y rojas recibidas (2).

El argentino José Serrizuela y el alemán Andreas Brehme fueron los más sancionados con amarilla (3). Los jugadores Ricardo Giusti (Argentina), Khaleel Ghanim (Emiratos Árabes Unidos) y Eric Gerets (Bélgica), fueron expulsados por segunda amarilla.

Por roja directa se fueron al vestuario 13 jugadores: Rudi Voeller (Alemania Federal), Frank Rijkaard (Holanda), Pedro Monzón (Argentina), Andre Kana Biyik (Camerún), Lubomir Moravcik (Eslovaquia), Benjamin Massing (Camerún), Refik Sabanadzovic (Yugoslavia), Yoon Deok Yeo (Corea del Sur), Gustavo Dezotti (Argentina), Ricardo Gomes (Brasil), Eric Wynalda (Estados Unidos), Peter Artner (Austria) y Vladimir Bessonov (Unión Soviética).

Fueron sancionados 135 jugadores. El primero fue el camerunés Benjamin Massing (minuto 6 del juego inaugural ante Argentina) y el último, el argentino Gustavo Dezotti (minuto 87 de la final frente a Alemania Federal).

Todas las estadísticas fueron tomadas del portal digital de la FIFA.

El agua adulterada

Argentina y Brasil se enfrentaron el 24 de junio en Torino, en partido de los octavos de final. La Albiceleste ganó un gol por cero, con tanto de Claudio Caniggia al minuto 81. De este duelo, salió parte de la canción “Brasil decíme qué se siente”, cantada por los argentinos en el Mundial Brasil 2014.

Sin embargo, el duelo pasó a la historia por la polémica del agua con somníferos tomada por el brasileño Branco. Luego de una pausa del juego en el minuto 40 por falta a Pedro Troglio, el jugador tomó uno de los termos de la selección argentina, ofrecido por el masajista Miguel Di Lorenzo, bebió el agua y luego comenzó a sentirse débil.

El hecho fue negado en el momento por los argentinos, pero años más tarde fue reconocido por Diego Armando Maradona y otros integrantes de Argentina. El director técnico, Carlos Bilardo, nunca aceptó la versión, pero tampoco la negó.

Fue el último duelo de los suramericanos en un Mundial.

Cuenta regresiva: faltan 1.000 días para el Mundial Qatar 2022

FIFA.com.- Faltan exactamente mil días para que el mundo se vuelva a reunir para disfrutar del mayor espectáculo de fútbol de la Tierra en un escenario singular. La distribución geográfica compacta de la primera Copa Mundial de la FIFA que se celebra en Oriente Medio y un país árabe, permitirá que las 32 selecciones estén siempre cerca de los ocho impresionantes estadios, las FIFA Fan Fest, algunos museos de renombre mundial, las dunas del desierto catarí y, lo que es más importante, las unas de las otras.

Aunque este torneo tan esperado pueda parecer todavía lejano para los aficionados, ya se han disputado 136 de los 900 partidos clasificatorios, y la infraestructura crece con rapidez alrededor de Doha. Dos estadios están totalmente operativos: el Khalifa Internacional y Al Janoub. Este año se inaugurarán tres sedes más: Education City, Al Rayyan y Al Bayt. Los otros tres se entregarán a tiempo para el torneo.

Asimismo, se han construido más líneas de metro, que ya han transportado a más de 50.000 aficionados para los tres encuentros de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Se están terminando las obras de nuevas carreteras y campos de entrenamiento, el aeropuerto se amplía y se ofrecerá alojamiento permanente y temporal a fin de satisfacer la demanda sin perder de vista el uso que se le dará tras el torneo.

«A falta de mil días, Catar va más avanzado que ningún otro organizador anterior. Quiere deslumbrar al mundo y va por buen camino —declaró Gianni Infantino, presidente de la FIFA—. La Copa Mundial de la FIFA de 2022 marcará un punto de inflexión desde el punto de vista cultural. El Mundial abrirá las puertas de esta región loca por el fútbol y ofrecerá una nueva perspectiva a sus habitantes y a los extranjeros, uniendo a las personas y sirviendo de vía para el entendimiento común».

A. R. Hassan al Thawadi, secretario general del Comité Supremo de Organización y Legado de Catar, añadió: «Hemos dedicado diez años de nuestras vidas, día y noche, a trabajar por este torneo. Personalmente, estoy muy emocionado, aunque también algo nervioso. Pero, lo más importante, es que no tengo la menor duda de que será el mejor Mundial. Estamos decididos a que la primera Copa Mundial en Oriente Medio y el mundo árabe marque un antes y un después en la historia de la organización de grandes eventos deportivos».

En cuanto a los preparativos, Catar y la FIFA han tomado nota de la experiencia de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA celebrada el pasado mes de diciembre, que se volverá a organizar en el país en 2020. Según las autoridades locales, más de 50.000 hinchas se desplazaron a Catar para disfrutar del torneo. La zona oficial de aficionados recibió a 43.000 visitantes a lo largo de la competición.

«Los torneos de prueba nos ofrecen una gran oportunidad para analizar los nuevos estadios, trabajar con las autoridades e integrar y formar a los equipos. Todo ello nos permite planificar mejor la Copa Mundial. Conforme se acerca, la planificación se centra más en el operativo. El equipo de la empresa conjunta que tenemos en Catar aumenta de tamaño, varias selecciones ya han visitado el país para inspeccionar las instalaciones de entrenamiento, y nos ocupamos también de que los grupos de interés conozcan el entorno: nuestros afiliados comerciales estuvieron en Doha el año pasado, y las principales cadenas de televisión, a principios de este año», explicó Colin Smith, director de la División de Torneos y Eventos de la FIFA y director ejecutivo de FIFA World Cup Qatar 2022 LLC (Q22).

«Dado que los proyectos de infraestructura cumplen lo previsto, una de nuestras máximas prioridades ahora es dar forma a la experiencia de los aficionados en 2022. Queremos un torneo abierto a todo el mundo, atractivo para las familias, y que muestre a nuestro país y a la región desde su lado más positivo. Hemos aprendido mucho de la Copa Mundial de Clubes en todos los ámbitos funcionales y aplicaremos estos conocimientos a la edición de 2020 y a los planes para 2022», garantizó Nasser al Khater, director general de Q22.

https://twitter.com/fifaworldcup_es/status/1232221755365842944.

La FIFA presentó el logo del Mundial Qatar 2022

FIFA.com.- Este martes 3 de septiembre se dio a conocer el emblema oficial de la edición 22 de la Copa Mundial de la FIFA. La FIFA y Catar, el país organizador, marcan así un nuevo hito en el camino que lleva al mayor espectáculo futbolístico del mundo.

El emblema se presentó en Doha, capital de Catar, ante miles de espectadores que disfrutaron de la proyección sincronizada del logotipo sobre la fachada de los edificios más representativos del país, entre ellos, la Torre Doha, el anfiteatro de Katara, el zoco de Souq Waqif o el fuerte de Al Zubarah, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Algunas de las ciudades más importantes del mundo participaron en la presentación proyectando también el emblema sobre algunos edificios emblemáticos o sobre grandes pantallas dispuestas en destacados espacios públicos. En las redes sociales, algunos de los futbolistas más famosos convertidos en leyendas mundialistas también apoyaron la presentación del emblema y lo compartieron con (los) millones de seguidores.

El diseño del emblema capta la esencia de un espectáculo que conecta e implica al mundo entero; además, incluye elementos íntimamente ligados a la cultura árabe local y regional y, cómo no, alusiones al deporte rey.

Las sinuosas curvas del emblema representan las onduladas dunas del desierto y el bucle es una referencia tanto al número ocho —la cifra de espectaculares estadios que acogerán el torneo— y al símbolo del infinito, que refleja la naturaleza interconectada del evento. Además de reproducir las formas del clásico trofeo de la Copa Mundial de la FIFA, la silueta de este emblema se inspira en el tradicional echarpe de lana. Durante los meses de invierno, estos chales son muy habituales en muchas partes del mundo, en especial en las regiones árabes y en el golfo pérsico. Sus estilos y usuarios son de lo más variado.

Los complejos bordados que suelen adornar estos echarpes en el mundo árabe se representan en cierto sentido diversas culturas de Asia. De este modo, se hace referencia al segundo Mundial celebrado en este continente y a la diversidad del pueblo catarí. Esta prenda invernal dotada de elementos regionales alude igualmente tanto a las fechas de disputa de este torneo como al hecho de que será el primer Mundial que se disputará en noviembre y diciembre.

La nueva tipografía que acompaña al emblema se inspira en la caligrafía árabe tradicional con una fuente original que fusiona la tradición y la modernidad presentes en la región y en toda Asia.

El emblema es tan solo un ejemplo del atrevido y vanguardista diseño corporativo de este Mundial, que verá la luz poco antes del inicio del campeonato. En mayo de este año acogió su primer partido el espléndido Estadio Al Janoub, que recuerda a los «dhow», las típicas embarcaciones de la zona. Es el segundo coliseo catarí completado y, además, es un vivo ejemplo del gusto del país por los grandes diseños arquitectónicos. La conclusión de los seis estadios restantes está prevista para finales de este año. Entre ellos, destaca el Estadio Lusail, con sus aberturas inspiradas en unos faroles tradicionales de la zona. En él se disputará el partido inaugural el 21 de noviembre y la final, el 18 de diciembre.

Foto: FIFA.

El plan de FIFA para acabar con los empates en la fase de grupos del Mundial

AS.- La FIFA se está planteando incluir una tanda de penaltis tras cada empate de la fase de grupos de un Mundial, según informa el diario británico The SunEl objetivo de esta medida es evitar el empate total entre selecciones, como sucedió, por ejemplo, en la pasada Copa del Mundo entre Japón y Senegal. Finalmente, los nipones se metieron en los octavos de final por sumar menos tarjetas que el equipo africano.

Esta proposición, eso sí, solo se debatirá si Infantino consigue que el Mundial de Catar cuente con 48 selecciones, en vez de las 32 de la pasada cita. En ese caso, el sistema de competición consistiría en 16 grupos de tres equipos, de los que pasarían dos a la siguiente fase.

Ante grupos tan breves, aumenta notoriamente la posibilidad de empate a todo. Por ello, una tanda de penaltis tras finalizar el partido en tablas decidiría el clasificado posteriormente. Un miembro de la FIFA lo explicaba así a The Sun: «Somos conscientes de lo que podría pasar si ya ha sucedido en otros grupos. Los penaltis podrían ser la respuesta para tratar de garantizar que no tengamos estos problemas cuando haya coincidencias en la última jornada».

Aunque antes de abordar esta circunstancia, Infantino se enfrenta a una dificultad mayor: la de establecer el número de selecciones. El presidente de la FIFA ya ha fijado una duración del campeonato: del 21 de noviembre al 18 de diciembre. Es decir, 28 días para 64 partidos.

En caso de que se amplíe a 48 equipos se disputarían un total de 80 enfrentamientos, lo que parece inviable con el calendario actual. Además, el hecho de no ser en período estival y disputarse en mitad de la temporada complica la negociación, ya que los clubes no están dispuestos a prorrogar la cita mundialista.

The Sun asegura en su publicación que en caso de no conseguir el aumento de selecciones para la próxima Copa del Mundo, el sistema de penaltis como desempate se implantaría en 2026. Año en el que, por cierto, ya se ha confirmado que 48 países batallarán por hacer historia.

Foto: Archivo.

Cerca de 8 millones de personas gozaron con la FIFA Fan Fest

FIFA.- La FIFA Fan Fest ha sido un éxito rotundo en Rusia. Tras la apasionante final de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018, en la que Francia conquistó el título del mundo, la FIFA puede confirmar que la edición rusa de la FIFA Fan Fest recibió 7.700.000 visitantes. Un claro incremento con respecto a los 5.200.000 aficionados que se dieron cita en la edición de 2014.

En cada jornada de partidos, decenas de miles de aficionados rusos y del mundo entero optaron por seguir el fútbol en las FIFA Fan Fest. Todos ellos contemplaron un total de 917 horas de competición en directo y disfrutaron de un emocionante programa cultural y de entretenimiento, con 646 bandas que interpretaron 323 horas de música en vivo, y todo ello de forma gratuita.

“La estrecha colaboración entre la FIFA, el COL, las sedes y nuestros socios comerciales ha hecho posible este proyecto”, ha declarado el director de la División Comercial de la FIFA, Philippe Le Floc’h. “Las FIFA Fan Fests ofrecieron un espacio gratuito, seguro y altamente entretenido a los 7,7 millones de aficionados nacionales e internacionales que acudieron a ver los partidos en un marco espectacular”.

“Ya se ha empezado a trabajar para que, en el futuro, la experiencia de la FIFA Fan Fest resulte más entretenida si cabe. Estamos deseando dar la bienvenida a los aficionados en la Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022”, añade.

El 25 de junio fue el día en el que se registró la mayor asistencia de público. En aquella jornada, cuando Uruguay se enfrentó a la selección anfitriona, Rusia, 499.000 aficionados se dieron cita en las 11 sedes.

La sede de Moscú consiguió la mayor asistencia global, con un total de 1.887.200 visitantes. En la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, la sede más concurrida fue Río de Janeiro, con un total de 937.330 visitantes.

La FIFA Fan Fest lleva formando parte del programa oficial de la Copa Mundial de la FIFA desde la edición de Alemania 2006. Volvió a celebrarse en las ediciones de 2010 y 2014, en Sudáfrica y en Brasil, y sin duda alguna, para los aficionados, se ha convertido en una de las características más destacadas en Rusia.

Foto: FIFA.

¡Francia venció a Croacia y se proclamó bicampeón del mundo!

Tony Cittadino (Caracas).- Francia vuelve a festejar a lo grande. Veinte años después de la hazaña de ganar su primer Mundial, ahora se consagran en Rusia 2018 para convertirse en bicampeón del mundo, tras doblegar a Croacia en la final cuatro goles por dos, disputada en el estadio Luzhnikí de Moscú.

El equipo galo dominó el torneo de principio a fin, sin perder ningún juego. El director técnico Didier Deschamps se convirtió en el tercer estratega que alza el trofeo primero como jugador y luego como seleccionador, tras ser el capitán en la final del 98. Los otros fueron hombre después de Mário Zagallo y Franz Beckenbauer.

Europa además continúa con la hegemonía. Por cuarto Mundial consecutivo el campeón es de la UEFA, luego de Italia (2006), España (2010) y Alemania (2014). La última vez que no tuvieron un representante fue en la edición de 1950. En aquella ocasión, en el recordado Maracanazo, se enfrentaron Brasil y Uruguay, con victoria charrúa.

Croacia dominó el juego durante los primeros 15 minutos, siendo el equipo que más propuso en ataque ante una Francia que esperó atrás con orden y paciencia. Ivan Perisic y Luka Modric fueron los más peligrosos, generando ataques por el centro y por las bandas.

Sin embargo, los galos fueron quienes abrieron el marcador en su primera oportunidad y a balón parado, en una de las acciones clásicas del Mundial. Antoine Griezmann ejecutó un tiro libre al minuto 18, pero Mario Mandzukic peinó el balón y terminó en la red. Francia se vio con ventaja de un gol por cero, sin hacer mucho.

Croacia no bajó la cabeza y logró el empate también a balón parado, en una jugada preparada al minuto 28. Perisic dominó el balón de derecha tras un rebote y definió de zurda y cruzado, para batir a Hugo Lloris, con su tercer tanto en siete juegos.

El juego continuó con intensidad, pero los galos volvieron a contar con la fortuna y las fallas defensivas en la fracción 34. Perisic tocó el balón con la mano en un despeje y la acción fue revisada por el VAR. Griezmann se encargó de transformar el penal y marcó de zurda con un remate a la mano derecha del portero Danijel Subasic, quien se lanzó hacia el otro lado. Perfecta ejecución del delantero del Atlético de Madrid para engañar al portero, con un remate seco y rasante. Francia estaba otra vez en ventaja, ahora dos goles por uno.

Sentencia francesa

La segunda etapa comenzó con acciones de ida y vuelta. Croacia tuvo dos ocasiones claras, pero Lloris respondió, mientras que Mbappé desbordó la marca y su remate fue rechazado por el portero Subasic. El juego se detuvo por la invasión al campo de cuatro fanáticos y se reanudó sin problemas. Todo esto en los primeros 10 minutos de la segunda parte, jugada a un ritmo trepidante.

La oncena de Deschamps aumentó la ventaja cuando Mbappé recibió un pase de contragolpe de Paul Pogba, quien luego llegó al área y tras pase de Griezmann, remató de zurda para marcar un golazo que acercaba la segunda Copa del Mundo a manos francesas.

Los galos no bajaron el pie del acelerador, acechando el área croata. No pasó mucho, hasta que al 64 Mbappé fusiló al portero croata con un derechazo al primer palo, para colocar el juego cuatro por uno y celebrar su cuarto tanto en siete juegos.

Los croatas descontaron en la fracción 69, cuando Mandzukic aprovechó un error de Lloris, quien recibió un pase atrás y falló al despejar. El delantero de la Juventus lo encaró y supo sacar provecho del regalo.

El último cuarto de hora se jugó con una Croacia volcada al ataque y Francia esperando al contragolpe, pero no había nada qué hacer. Firmaron su mejor participación histórica, pero la celebración fue francesa, porque para ellos el mal sabor de perder la Eurocopa 2016 quedó atrás. ¡Francia es el bicampeón del mundo!.

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Alemania a cerrar su boleto a octavos ante Corea del Sur

FIFA.com.- Cuando salten al césped del estadio de Kazán este miércoles, los jugadores alemanes todavía tendrán restos de adrenalina en la sangre. Y es que el triunfo en el último minuto contra Suecia fue de auténtico infarto. Irónicamente, los surcoreanos también celebraron el golazo de Toni Kroos en el descuento: les permitió llegar a la última jornada de la liguilla con opciones matemáticas de alcanzar los octavos de final.

La calculadora del Grupo F puede acabar echando humo. Ninguna selección tiene asegurado el pase a la siguiente ronda y, al mismo tiempo, todas mantienen sus opciones de seguir adelante.

Será muy interesante comprobar si, tras dos encuentros en los que sorprendió por sus carencias, la selección alemana por fin «ha llegado al torneo», como dijo Thomas Mueller tras el choque contra Suecia. El combinado asiático, por su parte, tratará de buscarle las cosquillas a su rival. Porque Alemania parece vulnerable, pero ¿será capaz la República de Corea de conseguir que la Mannschaft se quede fuera de una Copa Mundial en la fase de grupos por primera vez en su historia?

¿Sabías que…?

El seleccionador alemán, Joachim Loew, dirigirá este miércoles en Kazán su 17º partido mundialista, colándose de esta manera entre los 10 técnicos con más encuentros en la Copa Mundial. Lidera la clasificación Helmut Schoen, con 25 partidos, justo por delante de Carlos Alberto Parreira (23). Loew podría alcanzar a Luiz Felipe Scolari (21) y adelantar a Bora Milutinovic, Mario Zagallo (ambos con 20), así como a Guus Hiddink, Sepp Herberger, Óscar Tabárez y Enzo Bearzot (todos con 18).

Alineaciones probables:

Corea: Jo Hyeonwoo; Lee Yong, Kim Younggwon, Jang Hyunsoo, Hong Chul; Hwang Heechan, Koo Jacheol, Jeong Wooyoung, Lee Seungwoo; Lee Jaesung, Son Heungmin

Alemania: Manuel Neuer; Joshua Kimmich, Niklas Suele, Mats Hummels, Jonas Hector; Ilkay Gündogan, Toni Kroos; Thomas Mueller, Marco Reus, Timo Werner; Mario Gómez

Foto: Getty Images.