Mbappé y el PSG aplastaron al Niza

AS.- Una fantástica primera parte de Kylian Mbappé, con gol incluido, encarriló la contundente victoria del PSG en Niza por 0-3. El conjunto parisino recuperó su mejor versión contra un rival que desaprovechó las ocasiones que tuvo durante todo el partido. El internacional francés volvía hoy a una convocatoria tras su positivo en coronavirus y no pudo aprovechar mejor su retorno a los terrenos de juego.

El primer acto entre Niza y PSG fue muy igualado. Ambos equipos tuvieron ocasiones muy claras para adelantarse en el marcador, aunque con claro predominio parisino. El 4-2-4 de Thomas Tuchel sufrió para presionar y el Niza no supo aprovechar los espacios que dejó su rival en el centro del campo. Keylor Navas tuvo que intervenir a un buen disparo de Schneiderlin en el minuto 20, en el primer aviso de los de Patrick Vieira.

En un partido tan igualado, lo normal es que los grandes jugadores marquen las diferencias. Kylian Mbappé, que apenas llevaba un entrenamiento esta semana, se encargó de decidir el partido a través de dos genialidades. Antes de ello, el internacional francés tuvo dos ocasiones muy claras, una de ellas frente a Walter Benítez con la pierna izquierda cuyo remate acabó por encima del larguero. El Niza también pudo adelantarse a través de Rony Lopes, tras un disparo espectacular con rosca que se marchó rozando el palo de la portería defendida por Keylor Navas.

Mbappé, que comenzó el partido como delantero junto a Mauro Icardi, abandonó su posición y comenzó a trazar jugadas desde la izquierda. Youcef Atal no pudo con el ex del Mónaco en cada uno de los duelos que tuvieron en la primera parte y el delantero del PSG acabó marcando las diferencias. Primero, tras una jugada marca de la casa en la que acabó forzando el penalti de Thuram-Ulien y que acabó transformando a través de los 11 metros. Antes del descanso, Mbappé volvió a dejar claro que en carrera es uno de los mejores jugadores del mundo, trazando una arrancada demoledora, zafándose de Youcef Atal con una facilidad espectacular y forzando el rechace que acabaría aprovechando Di María para hacer el 0-2. No fue una primera parte brillante del PSG, pero dos individualidades de primer nivel dejaron prácticamente sentenciado el encuentro.

En la segunda parte, el Niza salió a un ritmo frenético que pilló por sorpresa al PSG. Gouiri tuvo dos ocasiones en los primeros cinco minutos que pudieron reducir distancias; Lees-Melou casi marca un gran gol en la frontal tras un disparo raso con la pierna izquierda y Keylor Navas realizó la parada del partido a un disparo de Atal con la zurda que iba directo a la escuadra. Los parisinos también tuvieron ocasiones en el tramo inicial y con Icardi de protagonista. El argentino, desaparecido durante el primer acto, estrelló en el palo un centro de Mbappé y Benítez repelió un uno contra uno contra el delantero de forma brillante. No fue el mejor partido para el exjugador del Inter.

El Niza volvió a pagar las consecuencias de tener tan poca efectividad en ataque y una defensa que cada año sigue siendo muy poco competitiva. Di María volvió a ser decisivo, asistiendo a Marquinhos en una falta botada por el fideo. El central brasileño remató solo en el área pequeña, sacando a relucir las carencias del equipo de Patrick Vieira en defensa. Mbappé volvió a marcar, aunque su gol fue anulado por fuera de juego de Draxler en el inicio de la jugada. El PSG necesitaba ganar así para disipar todas las dudas que se habían generado con el equipo en los últimos partidos.

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Heung Min Son anotó cuatro dianas ante el Southampton

AS.- Cuatro goles de Heung Min Son. Cuatro asistencias de Harry Kane. El Tottenham despertó en el segundo tiempo de la segunda jornada. Tras perder en el partido inaugural contra el Everton, los de Mourinho fueron letales en Southampton a pesar de empezar perdiendo (2-5). La tremenda efectividad del coreano fue el punto determinante para lograr la remontada, aunque el futbolista que cambió la dinámica del choque fue Kane, delantero centro, que en St Mary’s exhibió por todo lo alto su faceta de asistente.

Con cuatro toques exquisitos, brillantes todos ellos, Kane dejó solo ante el portero a Son en cuatro ocasiones. El papel del delantero fue decisivo toda la tarde, imprescindible en la victoria del Tottenham y saliéndose de su posición de nueve para dejar terreno a Son por delante. El coreano crucificó al Southampton.

Hubo tiempo hasta para que Kane marcara el suyo, casi al final, y abriera su lata particular de este curso. Justo después fue sustituido, con el trabajo hecho. Con cuatro asistencias en un partido se convirtió en el séptimo futbolista que logra cuatro pases de gol en un mismo partido en la Premier League tras Dennis Bergkamp, Jose Antonio Reyes, Cesc Fabregas, Emmanuel Adebayor, Santi Cazorla y Dusan Tadic.

Los locales, sin embargo, se habían puesto por delante en el marcador en el primer tiempo, gracias a un golazo de Danny Ings, precisamente el objetivo número uno para reforzar la delantera de los ‘Spurs’. El ex del Liverpool recibió un pase de Walker-Peters, vendido por el Tottenham este verano, controló sin mirar a la portería y disparó cruzado a Lloris. También hizo el último del choque, un 2-5 de penalti cuando ya no había nada que hacer. Antes del primer gol, el partido ya había tenido tres tantos más: todos ellos anulados por el VAR, dos a Kane y uno a Ings.

En la convocatoria no entró Dele Alli por segunda semana consecutiva. Mourinho explicó que es por la competencia que tiene en su puesto y la cantidad de futbolistas disponibles, pero la realidad es que a falta de dos semanas para que acabe el mercado de fichajes, la situación del jugador inglés no es la ideal para continuar en los Spurs.

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Tatum guió la victoria de Boston

AS.- Parece que la charla de Brad Stevens ha surtido efecto. Hablamos de la que le dio a sus cuatro figuras, la totalidad de su equipo titular en estos playoffs desde que se lesionó Gordon Hayward y sin Daniel Theis, cuyas funciones son otras y no entra dentro de la plana mayor espiritual y moral del equipo. La conversación tuvo lugar tras la consabida bronca que hubo en el vestuario de los Celtics a la conclusión del segundo partido, esa en el que tuvieron que separar a Smart y Brown para que no llegaran a las manos. Con ellos dos, Kemba y Tatum habló a la una de la mañana el entrenador bostoniano y parece que la reacción ha llegado cuando más necesaria era. Un 3-0 jamás se ha remontado en la historia de los playoffs y de esa situación se querían librar unos Celtics que endosaron a Miami la que es tan solo su segunda derrota en estos playoffs y tendrán ahora hasta la noche del miércoles para descansar, aclarar ideas y reunir las fuerzas suficientes para empatar una serie cuyos dos primeros partidos se decantaron a favor de sus rivales a pesar de tener ventajas de dobles dígitos. En ambas noches ocurrió y en las dos sucumbieron ante el poderío táctico de Spoelstra, su propio miedo escénico y el pundonor de los rivales, siempre bajo la atenta y escrutadora mirada de un Pat Riley que lo observa todo entre bambalinas, aunque en persona y desde Disney. En la posición que le han asignado para ver los partidos y con la mascarilla, ese ser adimensional con una mente fuera de lo común vio a su equipo perecer, a pesar de hacer su enésimo amago de remontada y meter el miedo en el cuerpo al herido orgullo verde.

Los Celtics empezaron mandando en un primer periodo en el que se fueron con nueve puntos de ventaja (22-31), atacando incansablemente la pintura de los Heat y anotando 18 puntos en la zona por solo 4 de su rival, que además perdió 5 balones solo en el primer cuarto (por solo uno de los verdes). En ese mismo apareció Hayward, un regreso apalabrado entre Stevens y sus cuatro lugartenientes en esa famosa charla y con una restricción de minutos relativa (disputó 30). Con 6+5+4+3+1 acabó el alero, algo oxidado pero sabiendo romper la zona al instante, esa quimera que tantos estragos causó en la ofensiva bostoniana en el duelo anterior. Hayward, que disputó su primer partido como suplente de toda la temporada, ya ha dejado caer que no va a ausentarse de la burbuja para el nacimiento de su hijo, una losa que le podría dejar sin jugar y para la que ha recapacitado en el mes que ha estado de baja. Con su presencia y el buen hacer de los titulares, los Celtics se marcharon al descanso 13 arriba (50-63), defendiendo bien a Dragic y Butler e impidiendo que Duncan Robinson (del que han sabido aprovechar su debilidad defensiva) les metiera triples a mansalva como en el segundo encuentro. En el último encuentro anotó 6; en este, se ha quedado en cuatro, pero solo llevaba uno al descanso, y el encargado de sostener a los de Florida fue un Herro que explotó con 16 tantos en el segundo periodo. Mientras tanto, Jaylen Brown se iba al descanso con 17 puntos y Tatum hacía de todo: 13+8+7. Y los Heat se iban ya a 8 pérdidas.

Eso sí, los verdes entraban al tercer cuarto como si fuera camino al infierno, acordándose de 37-17 que recibieron en el segundo partido de parcial. Esta vez, las cosas fueron distintas, con los verdes centrados mientras recibían las embestidas de un rival que quiso pero no pudo. La ventaja había crecido para los teóricos visitantes (teóricos porque no hay ventaja de campo) con 12 minutos por delante (74-89) y con un Tatum que fue el factor diferencial de los suyos, con 25 puntos, 14 rebotes y 8 asistencias (solo una en toda la segunda mitad), transmitiendo calma y consiguiendo ser la solución a una ofensiva celtic que, en esta ocasión, sí consiguió atacar la zona y frenar al rival en ataque. Al menos hasta el final, cuando Miami despertó y volvió a meter el miedo en el cuerpo a un equipo que había llegado a ir 20 arriba minutos antes. En 65 años de historia, los Celtics han ido 12 o más puntos por delante en el último cuarto 157 veces, 158 con la de esta noche. Y las han ganado todas… menos el primer partido ante Miami. De nuevo, fantasmas, sobre todo cuando Duncan Robinson enchufaba tres triples en poco más de tres minutos y Adebayo, enorme hoy (27+16), torpedeaba la zona aprovechándose del quinteto pequeño de Stevens, su favorito (Kemba-Smart-Tatum-Brown-Hayward), que funcionó todo el partido y tuvo ligeras dudas al final.

El cuarteto mágico de Stevens

Esta vez, los Celtics no se dejaron remontar. Una falta flagarante a Brown en ataque daba dos tiros y posesión a los Heat, que se colocaban a cinco (104-109) con un minuto para el final, gracias a un tiro libre de Robinson (falló el otro) y a una rápida canasta del omnipresente Adebayo. Boston resolvió desde la línea de personal y no llegó a ver a su rival a menos de una posesión, con Smart lanzando seis tiros libres sin fallo en los últimos minutos y llegando a los 20 puntos. Una barrera que, además de él y Tatum, superaron Jaylen Brown (26+7+5+3, enorme partido el suyo) y Kemba Walker (21 puntos con 50% en tiros de campo y en triples), que se olvidó de sus malas series de tiro de los últimos encuentros. El cuarteto mágico de Stevens. Además, Grant Williams se postuló como un defensor válido ante Adebayo en ciertos momentos, aunque la clave estuvo en la defensa colectiva de los Celtics, que provocó 13 pérdidas (ellos tuvieron una más, ojo con eso) y dejó a su rival en 12 de 44 en triples (un 27,3%). Y 2 de 10 en tiros de campo (y en triples) para Crowder, 2 de 10 también para Dragic (1 de 5 en triples), y 4 de 12 desde el exterior para un Herro que apareció en el segundo cuarto, pero anotó solo 6 puntos más de forma combinada en los otros tres para 22 totales. Butler, por cierto, 17+8+3, con 2 tapones, apareciendo al final pero tarde y sin ser ese hombre clave que robó balones importantísimos en el duelo anterior.

Los Celtics siguen vivos. Con 22 años, Tatum ha sumado su cuarto partido con al menos 25+10+5, el que más antes de cumplir los 23 junto a LeBron James desde 1965. Y el juego coral, con los cuatro jugadores de la ya famosa charla de Stevens, superando la veintena (92 puntos de forma combinada entre los cuatro, con un 52,4% en tiros de campo, 7 de 19 en triples y 19 de 22 en tiros libres), da una vida extra a un equipo que deberá volver a sufrir, aparentemente más, para igualar el miércoles la eliminatoria y no irse con un 3-1 abajo que solo ha sido remontado 13 veces en la historia. Las dos últimas, ya se sabe, por los Nuggets. Pero claro, tampoco se van a agarrar a eso en Boston. El común denominador de los tres partidos es que ha contado con ventajas de los Celtics lo suficientemente grandes para llevar el partido controlado hasta el final; en dos, no lo han conseguido, pero en este último sí. A priori, parecen tener más argumentos que sus rivales para hacerse con una serie en la que van por detrás, pero con una mente brillante como la de Spoelstra y sus dificultades para cerrar los partidos, todo puede pasar. La situación es mejor que ayer, pero igualar la eliminatoria y empezar una nueva serie dentro de la serie a cinco partidos puede favorecerles llegando en una dinámica ascendente. De momento, 2-1 y los Celtics siguen vivos. Menos que sus rivales pero vivos, al fin y al cabo. Y, ya se sabe, mientras hay vida hay esperanza.

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Rafael Marchán pegó el primer jonrón de su carrera profesional

Luis Alvarado De Sousa (Caracas).- El tachirense Rafael Marchán hizo historia en la Gran Carpa. Este viernes, despachó un cuadrangular por el jardín derecho para empatar a cinco carreras el juego entre los Filis de Filadelfia y los Azulejos de Toronto. Lo llamativo de este estacazo es que fue el primer jonrón de su carrera profesional. En 210 juegos en ligas menores y 765 turnos al bate, el venezolano no había conseguido sacar la bola del terreno. Este cohete de cuatro bases ayudó a los cuáqueros a llevarse una importante victoria, siete carreras por seis ante Toronto.

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Butler y Dragic lideraron la segunda victoria de Miami sobre Boston

NBA España.- ¿Cómo hacer para ganarle a este Miami Heat? Esa debe ser la pregunta que ronda en la cabeza de todos los Boston Celtics, luego de lo sucedido en este segundo encuentro de la Final del Este. Y es que aunque por momentos los de Brad Stevens fueron superiores e incluso llegaron a estar al frente por 94-89 restando 4 minutos, los dirigidos por Erik Spoelstra volvieron a encontrar una manera para salir victoriosos (106-101), como durante toda esta postemporada. ¿Fue una actuación brillante? Probalemente no, pero lo importante es que noche tras noche siguen hallando los caminos como para dar algo más que sus rivales. Su 2-0 de ventaja en la serie y su marca de 10-1 en los Playoffs, lo dice todo.

En este caso, ese camino hacia la victoria fue la tarea de su dos principales anotadores. Abajo por cinco, primero aparecieron cuatro puntos seguidos de Jimmy Butler, incluyendo una conversión en transición, luego de un robo magnífico del propio ex Philadelphia, en una jugada que terminó siendo bisagra.

El siguiente en tomar la posta fue Goran Dragic, quien se encargó de dar las estocadas finales. El esloveno anotó 7 puntos en 90 segundos y apoyado por otro doble de Crowder, pusieron al Heat al frente por 102-95 en el cierre. Boston reaccionó con un par de triples de Jaylen Brown e incluso llegó a tener una última bola para empatarlo. Sin embargo, el triple del propio Brown no ingresó y Butler acabó definiendo la historia desde la línea de libres.

Dragic terminó la noche como el máximo anotador del encuentro con 25 puntos, mientras que Butler apenas totalizó 14 con un 4-11 de cancha, pero como en varios otros partidos de estos Playoffs, anotó los tantos que más importaban. Al punto que 6 de los 14 llegaron en los últimos cuatro minutos.

Más allá de ese sprint final de las estrellas, hubo dos factores que le permitieron a Miami remontar en el tercer cuarto una diferencia que era de 13 en favor de Boston (llegó a ser de 17): la zona 2-3 y la tarea de Bam Adebayo en la pintura rival.

En realidad, de alguna manera podríamos vincular una con otra, con un hilo conductor: Enes Kanter. ¿Por qué? Sencillo. Miami, que había tenido una primera mitad para el olvido en términos de intensidad defensiva (permitió un 58% de campo), abrió el segundo tiempo con otra actitud y fortaleciéndose desde la marcación zonal. Sin respuestas en los primeros ataques y viendo como el Heat recortaba la brecha, Stevens recurrió al turco como su zone buster (algo que ya había hecho en la serie ante Toronto). Kanter había tenido una buena primera mitad, recuperando su lugar en la rotación por encima de Robert Williams y respondiendo con 9 puntos. Sin embargo, su ingreso esta vez le costó caro a su equipo.

No solo el ex Portland no pesó en ataque, sino que fue victimizado una y otra vez por Miami, específicamente con el pick and roll y las caídas para Adebayo. Bam anotó 15 puntos en ese tercer período, con un 7-8 de cancha y ayudó a que su equipo gane el parcial por 37-17.

Adebayo fue el jugador más regular de Miami y terminó con 21 puntos, 10 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y 1 tapa, con un 10-16 de cancha, siendo además clave en defensa como última línea de protección en esa zona a la que recurrió Spoelstra.

Más allá de los méritos de Miami, hubo defectos muy claros de parte de Boston. El primero fue lo mal que atacaron durante todo el segundo tiempo, cada vez que tuvieron esa 2-3 en frente. De hecho, en 25 posesiones contra esa defensa en el segundo tiempo, totalizaron la misma cantidad de conversiones que de balones perdidos: cinco.

Los Celtics lucieron completamente sin ideas para contrarrestar la movida de Miami y rara vez consiguieron tiros cómodos, cayendo en el peor pecado que se puede cometer contra una defensa de ese tipo: el abuso del drible y el uno contra uno. Para colmo, cuando quisieron llevar la bola al espacio libre en el poste alto con Marcus Smart repartiendo juego para el perímetro desde allí, los externos no tuvieron decisión para tomar los triples a pie firme, volviendo a caer en situaciones forzadas contra la marca.

Así como esta noche Miami disfrutó de un Duncan Robinson en llamas (18 puntos, 6-12 en triples), la falta de tiradores fue un déficit que Boston terminó pagando caro, extrañanando más que nunca a Gordon Hayward. Hasta las dos conversiones de Brown en el cierre, los titulares de los Celtics acumulaban un 6-21 de tres.

El otro defecto importante de Boston volvió a ser la ejecución en el clutch, que va de la mano con todo lo ya mencionado. En ese sentido, Tatum quedó nuevamente en deuda, sin anotar un solo punto ni tomar ningún lanzamiento en los 4:57 finales. ¿La repartición en ese tramo? Tres tiros de Brown, dos de Walker y dos de Smart.

Foto: NBA

Gleyber Torres pegó jonrón en la victoria de los Yankees

Luis Alvarado De Sousa (Caracas).- Gleyber Torres volvió al lineup de los Yankees y volvió de la mejor manera. Luego de estar sentado por precaución debido a molestias en los cuádriceps, sumó su tercer cuadrangular de la campaña ante los Azulejos de Toronto en el Yankee Stadium. Castigó un cutter de 85 millas de Chase Anderson entre el jardín central e izquierdo. Su jonrón fue el último de una seguidilla de cinco estacazos consecutivos de los mulos del Bronx en una misma entrada, el cuarto episodio del encuentro.

Foto: MLB

Antonio Senzatela lanzó el primer juego completo de su carrera

Senzatela

Luis Alvarado De Sousa (Caracas).- El valenciano, Antonio Senzatela, lanzó una joya ante los Atléticos de Oakland y consiguió su primer juego completo en su carrera de cuatro años en la Gran Carpa. El venezolano lanzó nueve innings en los que permitió seis hits, una carrera limpia, abanicó a tres bateadores y solo le negociaron un boleto.

De los 109 pitcheos de su actuación, 74 cayeron en la zona de strike.  Vio a 33 bateadores en el complicado escenario del Coors Field. A pesar de no ponchar a gran cantidad de oponentes, lo compensó al hacer batear rodados a 14 de sus adversarios. Senzatela consiguió su cuarta victoria de la campaña, dejando efectividad de 3.30.

Foto: Denver Post/AP

Miguel Cabrera despachó su jonrón 483 de por vida

Luis Alvarado De Sousa (Caracas).- Miguel Cabrera sigue sumando estacazos de vuelta entera para llegar a los 500 jonrones de por vida. En el encuentro entre los Tigres de Detroit y los Reales de Kansas City, el maracayero destapó su sexto cuadrangular de la zafra y el número 483 de por vida para él. Según datos del periodista Guillermo Liñares, es el jonrón 99 de Cabrera hacia el jardín derecho, a falta de un solo estacazo para la centena con dirección hacia la banda contraria. También llegó a 581 dobletes en su carrera en las Mayores.

Foto: Archivo

Pablo Sandoval firmó pacto de ligas menores con los Bravos

Luis Alvarado De Sousa (Caracas).- El Panda, Pablo Sandoval, firmó contrato de ligas menores con los Bravos de Atlanta, según informaciones del periodista de MLB Network, Jon Heyman. Sandoval llegaría a Atlanta para aportar con su experiencia de cara a la postemporada que está a la vuelta de la esquina. Sin embargo, comenzaría en el campo alternativo. El ídolo de la bahía de San Francisco cambia de aires para conseguir mejorar su rendimiento. Con los Gigantes esta temporada, bateó para .220 con un doble, un cuadrangular y seis empujadas, en 82 oportunidades al bate.

Foto: MLB

Jokic y los Nuggets forzaron el séptimo decisivo ante Clippers

NBA.- Los Nuggets han conseguido lo que prácticamente nadie esperaba. Todas las apuestas iban en contra de los Denver Nuggets, que con el 3-1 en contra parecían dejar camino a las Finales de Conferencia a uno de los grandes favoritos al título, los LA Clippers. Sin embargo, este domingo Denver derrotó a los Clippers con marcador de 111-105.

Nada más lejos de la realidad, los de Mike Malone sorprenden remontando en el Partido 6 con una segunda parte memorable. El encuentro de Nikola Jokic será recordado. El serbio firma 34 puntos, 14 rebotes, 7 asistencias, 1 robo y 1 tapón en 40 minutos. Nivel soberbio y una defensa que en ningún momento pudo frenarle. Ivica Zubac hizo un mejor trabajo, pero es que para Montrezl Harrell es imposible.

Además de Jokic, Jamal Murray sumó 21 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias con grandes minutos en esa remontada. Papel notable el de Gary Harris como defensor y apoyo anotador, su aportación resulta clave en los encuentros que ha podido jugar en Disney (16 puntos, 4 asistencias, 4 robos).

A los Clippers les faltó fuelle en la segunda parte. Después de ganar los dos primeros parciales cayeron en los dos últimos por 30-16 y 34-19. Denver les pasó por encima sin miramientos y solo convirtieron 10 canastas desde el descanso. Terrible balance y peores sensaciones para la ocasión perdida de alcanzar las primeras Finales de Conferencia de la historia de la franquicia.

Paul George se exhibió en la primera parte, aunque le echaron más de menos en la segunda. El alero se fue a los 33 puntos, 6 rebotes y 5 robos con 9 de 21 en tiro, dando el testigo a Kawhi Leonard y sus 25 puntos y 8 rebotes con 8 de 18. Aunque Lou Williams estuvo mejor (14 puntos en 11 tiros) la aportación del banquillo continúa siendo escasa.

Foto: NBA