El Villarreal se quedó con la Europa League luego de una dramática tanda de penales

EFE.- El Villarreal entró en la historia de la Liga Europa al cumplir el sueño de ganar esta competición y lo hizo con un guion imposible, ya que la final necesitó de veintidós penaltis para resolverse de los que fueron gol los veintiuno primeros hasta que Rulli detuvo el vigésimo segundo lanzado por De Gea.

La emoción de los penaltis, todos convertidos menos el último, eclipsó los 120 minutos de juego en los que el Manchester United dominó hasta el minuto noventa, pero del que se adueñó el Villarreal en la prórroga, aunque su sustancial mejoría no fue suficiente para desequilibrar el marcador ante de los lanzamientos.

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De entrada, el equipo inglés tuvo el balón y jugó siempre de cara a la meta del Villarreal, mientras que a este equipo le costó mucho equilibrar las fuerzas pese a un buen juego defensivo, pero sin apenas contragolpe y solo con alguna acción de peligro a balón parado.



El Villarreal no entró con comodidad en el encuentro, pues los primeros minutos los manejó con solvencia el rival, a lo que se unió el golpe sufrido por Juan Foyth, que sangró abundantemente y tuvo que abandonar el terreno de juego en dos ocasiones para ser atendido.

Prácticamente del minuto diez al veinte, el equipo inglés jugó con superioridad por esta circunstancia, pero el Villarreal se mostró sólido en defensa. Las maniobras en el centro del campo de su oponente no iban acompañadas de acciones de peligro ante la meta de Rulli. Es más, el conjunto de Unai Emery empezó a aproximarse poco a poco a la meta de De Gea a base, sobre todo, de acciones a balón parado.

En un par de córners lanzados por Parejo, el Villarreal puso en apuros a la meta del conjunto inglés. Fueron la antesala del 1-0 marcado por Gerard Moreno en el minutos 29 al anticiparse a la defensa en un falta muy bien lanzado por Parejo.

Tras el gol, el Manchester recuperó la posesión del balón y, aunque no fue capaz de crear verdadero peligro, sí que obligó a que el Villarreal se viera encerrado en el área y a que en los minutos previos al descanso, aumentaran los problemas para el equipo español.

En términos generales, el dominio del primer periodo fue para el equipo de Ole Gunnar Solskjaer, que no dispuso de verdaderas opciones para marcar, mientras que el Villarreal, muy seguro en defensa, sí que aprovechó la suya para ponerse por delante, aunque se fue al descanso consciente de que si continuaba tan cerca de su portería y no tenía el balón, iba a sufrir mucho en la reanudación.

Consciente de cómo había acabado la primera mitad, el Villarreal cambió. Suyo fue el balón en los primeros minutos de la segunda mitad, algo que no se había visto hasta entonces. Sin embargo, a pesar de ese cambio en la dinámica del encuentro, un balón suelto en el área fue aprovechado por Cavani para equilibrar el marcador.

Emery sacó a Bacca y dio entrada a Coquelin para reforzar el centro del campo, donde al Villarreal le constaba mucho mantener el balón, ya que en el ecuador del segundo periodo el encuentro había vuelto a la tónica de la primera parte: dominio del Manchester, frente a la buena defensa del equipo castellonense, pero sin presencia en ataque.

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El Villarreal no encontraba la forma de acabar con el sufrimiento, mientras que sus salidas se presentaban con cuentagotas. A favor tenía el equipo español la consistencia defensiva, en contra los minutos que quedaban para el final y el horizonte del del tiempo extra.


A medida que se acercaba el minuto noventa, el agobio era mayor y al Villarreal no le quedaba más objetivo que no recibir un gol letal, porque sus opciones a la contra se habían reducido al mínimo ante la fortaleza mostrada por el oponente. El partido llegó a la prórroga.

Tal y como ocurrió tras el descanso, el Villarreal cobró protagonismo, se acercó a la meta del United y dispuso de algún disparo, aunque impreciso. El partido se había equilibrado porque la mejoría del equipo de La Plana fue sustancial, pero no lo suficiente como para marcar el tanto definitivo.

Foto: Prensa Villarreal

 

El Real Madrid, el Barcelona y la Juventus, rechazan nuevamente las presiones de la UEFA

Tony Cittadino (Mallorca).- El Real Madrid, el Barcelona y la Juventus, volvieron a responder este miércoles a la UEFA, luego de que el máximo organismo del fútbol europeo anunciara la apertura de un procedimiento disciplinario por la creación de la Superliga. Los tres clubes rechazan las presiones de la UEFA y mantienen su postura de modernizar el fútbol.

A continuación, el comunicado.

«El F. C. Barcelona, la Juventus de Turín y el Real Madrid C. F. quieren manifestar su más absoluto rechazo por la insistente coacción que viene manteniendo UEFA hacia tres de las mayores instituciones de la historia del fútbol. Asimismo, resulta alarmante dicha actitud en flagrante incumplimiento de la decisión de los tribunales de justicia, que ya se han pronunciado claramente advirtiendo a la UEFA que se abstenga de realizar cualquier actuación contra los clubes fundadores de la Superliga mientras se tramita el procedimiento judicial.



Por tanto, la apertura de un expediente disciplinario por parte de UEFA es del todo incomprensible, y atenta directamente contra el Estado de derecho que democráticamente hemos construido los ciudadanos de la Unión Europea. Además, constituye una falta de respeto a la autoridad de los propios tribunales de justicia.

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Desde el primer momento la Superliga ha sido impulsada con el propósito de mejorar la situación del fútbol europeo, siempre en diálogo permanente con UEFA y con el objetivo de seguir aumentando el interés por este deporte y ofrecer a los aficionados el mejor espectáculo posible. Todo ello, en un marco de sostenibilidad y solidaridad, especialmente en la situación económica de máximo riesgo como la que atraviesan la mayoría de los clubs europeos.



Sin embargo, en vez de estudiar la manera de modernizar el fútbol en diálogo abierto, UEFA pretende que retiremos las actuaciones judiciales que, como no puede ser de otra manera, cuestionan su monopolio del fútbol europeo. El Barça, la Juve y el Madrid, clubes centenarios, no cederán a ningún tipo de coacción ni presión intolerable y siguen mostrando su firme voluntad de debatir, desde el diálogo y el respeto, las soluciones urgentes que exige hoy el mundo del fútbol.

O modernizamos el fútbol, o asistiremos a su inevitable ruina».

España a la Eurocopa sin jugadores del Real Madrid

España Eurocopa

Marca.- España ya tiene equipo para pelear por la Eurocopa este verano de 2021. Al final son 24 los futbolistas que integran la convocatoria de Luis Enrique… y entre esos 24 futbolistas no está Sergio Ramos. El capitán de la Selección y el futbolista que más partidos ha jugado en la historia de La Roja se queda fuera del torneo.

La Lista de Luis Enrique para España en la Eurocopa 2021

PORTEROS: Unai Simón, David de Gea, Robert Sánchez.

DEFENSAS: José Gaya, Jordi Alba, Pau Torres, Aymeric Laporte, Eric García, Diego Llorente, César Azpilicueta, Marcos Llorente.

MEDIOS: Busquets, Rodri, Pedri, Thiago, Koke, Fabián.

DELANTEROS: Dani Olmo, Oyarzabal, Morata, Gerard Moreno, Ferran Torres, Adama Traoré y Sarabia.

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Luis Enrique explicó la ausencia de Sergio Ramos, la gran bomba de la lista «Es evidente que es porque no ha podido competir ni entrenar con el grupo. No ha sido fácil, tuve la oportunidad de comunicárselo ayer por la noche, es difícil y duro, ha sido muy profesional, pero veo claramente que es una decisión complicada pero siempre busco el beneficio del grupo».
España también irá a la Eurocopa 2021 con ningún jugador del Real Madrid como parte de la convocatoria de «La Roja», confirmó Mister Chip.

El Real Madrid ganó pero se quedó corto

Real Madrid

AS.- Hay algo que no encontrarán en las vitrinas del museo del Real Madrid y que, sin embargo, le representa tanto como esa larga y plateada colección que allí se exhibe: ser admirable en la derrota. Es costumbre en la casa, aunque hubo épocas en que se perdió. Y este Madrid sin gol, sin fuerzas, incluso sin estadio, repleto de monaguillos al final, lleno de atenuantes y con sólo un agravante, haber desnudado excesivamente su plantilla en un curso de pandemia, murió en el último instante del último día.

Resumen del partido 

Mérito de Zidane y de su guardia treintañera, empeñados en ganar después de ganar. Esta vez no les alcanzó, pero el francés y el grupo dejaron una pista: no ha faltado sudor sino plantilla. Y en su empeño para que no desfalleciera el grupo está a punto de hacerlo el técnico, dueño de sus finales. Aún no ha dicho que se ha ido y ya le están echando de menos.

El partido a partido va para todos. También para Emery, que tiró la casa por la ventana con el once para no perder una bala, aunque incierta, por guardarse otra, no menos incierta. El once del Di Stéfano se parecerá extraordinariamente al que presentará en Gdansk ante el United, otro tiburón europeo, en el partido de todos los tiempos para el Submarino. Así puso a salvo la limpieza de la competición y también la de su conciencia, por si todo falla el miércoles.

En el Madrid, Zidane no se atrevió con Ramos, en un partido mitad crucial, mitad sentimental. Pero puso el por si acaso por encima de cualquier otra cosa, con la herida de Stamford Bridge abierta. Aquella fue una alineación indebida. De esta sólo puede discutirse la exclusión de Nacho, un titular disfrazado de suplente modélico, y la insistencia en Asensio, sobre el que quizá haya que abortar misión.

Un Real Madrid desmayado

El partido amarilleó de salida. Quedó la falsa impresión de que el Real Madrid entonaba el hasta aquí hemos llegado, que ya no quedaba fe en el depósito. Fuerzas hace tiempo que se agotaron. Y también que enfrente había un equipo estupendo. Parejo prueba que se puede jugar muy bien sin pasar de tercera; Gerard Moreno, que tiene más peligro que fama; Albiol, que el fútbol no tiene edad; Yeremi Pino, que lo que se está cociendo merece la pena. La situación, por extrema, pedía un gol exprés del Madrid para atacar al sistema nervioso del Atlético, para aterrorizar al favorito, pero el equipo blanco pareció salir sin la emoción del que huele el título.

Y en esas, dos goles inesperados, uno del Valladolid y otro de Yeremi Pino, que pinchó una pelota a media altura en el área servida por Gerard Moreno y la mandó la red con un toque sutil. Castigo merecido a un Madrid sin fuego en el cuerpo.

Pasado el cuarto de partido Asensio metió un cabezazo alto en el primer palo, lo más parecido a una ocasión blanca. Y una pelota perdida golpeó la mano de Parejo, uno de esos lances obviados por el código penal hace cinco años y que ahora son penalti o no según sople el levante. Un casi nada para un equipo planísimo, descreído y apurado en cada salida del Villarreal, un equipo de altísima elaboración, con justificados aires de grandeza.

Benzema, contagiado

Cerca del descanso, Modric pudo dar con la tecla con un disparo desviado, pero nada en el Real Madrid recordaba la solemnidad del momento. Ni Asensio ni Vinicius encontraban fortuna al espacio. Valverde no ofrecía el ímpetu exigido en un equipo al límite. El grupo presionaba poco y mal y se partía ante las pérdidas. Incluso Benzema andaba empalidecido, sin precisión ni remate. Un desmayo general en el peor momento y en el único escenario inadmisible: fallar en el rebote.

Tampoco el Villarreal es el enemigo ideal para jugar a la tremenda, porque guarda bien la pelota, detiene el tiempo, apaga bien los incendios.

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Visto que aquello iba a resolverse en una baldosa, Zidane metió a Isco, porque ese es su terreno, pero a estas alturas tampoco lo pisa con garbo. También llegó Rodrygo, el de más gol de lo que quedaba en el armario. Pero antes había marcado Benzema un gol que el VAR invalidó. Fue, como tantos, cuestión de centímetros, pero ahí no cabe interpretación. El gol de Correa en Zorrilla fue el doble revés a los blancos.

Una carga con fruto

Sólo entonces el Madrid adquirió conciencia de la situación, con una primera presión más efectiva, con más aire en las bandas, con recuperaciones más rápidas. El cambio de panorama también afectó al Villarreal, que ya no alcanzaba a mirar más allá de medio campo. El mensaje de Emery fue también en esa dirección. Quitó a Bacca para meter un lateral, Rubén Peña, coincidiendo con el segundo gol del Atlético en Zorrilla. La segunda puerta empezaba a cerrársele también al Madrid.

Lo último que se supo del equipo de Zidane en esta Liga fue una carga desesperada, con tres cambios más y una defensa de tres. A Benzema se le fueron dos ocasiones clarísimas, pero para entonces las noticias desesperanzadoras habían llegado también al Villarreal. Y el Real Madrid acabó por cumplir con su obligación. En los postres Benzema y Modric, las banderas de la temporada, le dieron la vuelta al partido en el último ataque de vergüenza torera. Lo único que no ha faltado en el curso. Ahora la pelota pasa al palco, quizá sin Zidane, quizá sin Ramos, que contempló desde el banquillo el que pudo ser su último partido en el Madrid. Cambia el ciclo y dolerá.

Foto: AS

El Atlético de Madrid se coronó campeón

Atlético de Madrid

AS.- El Atlético fue fiel a sí mismo. Ganó su undécimo título liguero al más puro estilo rojiblanco, sufriendo, remontando un inicial gol del Valladolid y festejándolo al final por todo lo alto. El Atlético del Cholo ha padecido mucho a lo largo del campeonato y necesitó una prueba más de entereza para llevarse el título. Enhorabuena al equipo madrileño por su lucha, por ese carácter y esa fe en los momentos más complicados, que hubo muchos.

Resumen del partido

Los goles de Correa y Luis Suárez ya están en la historia del club madrileño. El Atleti es de nuevo campeón, siete años después. Simeone tiene su segundo título liguero como técnico y Koke amplia su leyenda en el equipo (levantará el primero suyo como capitán). Si en las nueve ocasiones anteriores en las que el Atlético llegó líder a la última jornada no falló, tampoco lo hizo en esta oportunidad. Los Oblak, Trippier, Savic, Koke, Saúl, Marcos Llorente, Carrasco, Correa, Luis Suárez y compañía son inmortales. Son leyenda de un club que nunca les agradecerá lo suficiente este campeonato. El Valladolid, por su parte, desciende. Ofreció lucha y resistencia y de haberlo hecho así durante toda la campaña seguro que no lamentaría ahora haber descendido.

Es un título especial, diferente… Tiene muchos dueños y muchos destinatarios (una afición que nunca paró de animar al equipo, pese a que no pudo asistir al estadio). Muchos recordarán a los que aún no están y no han podido disfrutar de este histórico momento. Desde el tercer anfiteatro habrán vivido el undécimo título liguero. Algunos no han llegado a tiempo de ver al Atleti en lo más alto de LaLiga.

En Valladolid, Correa volvió a ser de nuevo máximo protagonista. Hizo el 1-1 cuando el partido estaba complicado. Gracias Angelito. Gracias por esa humildad y por esa generosidad. La jugada del empate fue apoteósica, con un remate de puntera pegado al palo. Correa cambió el partido y ha sido uno de los jugadores de LaLiga. Tomás Reñones y Andrea Berta me comentaron en una charla en un entrenamiento, tras fallar un gol ante el Betis en la última jugada de aquel partido, que Correa sería protagonista en Valladolid. No se equivocaban. El 1-1 en el minuto 57 cambió la dinámica del choque. El destino le premiaba su insistencia. Es puro Atleti. Tuvo que aguantar mofas, pero nunca se rindió. Diez minutos más tarde marcó Luis Suárez en un regalo de la defensa local. El uruguayo ha marcado 21 goles y ha sido una bendición para el equipo.

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El Atlético entonces se tranquilizó, consciente de que había logrado lo más importante. Sufrió al final porque el Valladolid atacó y se lanzó a la desesperada en busca de la igualada. Sufrió porque este equipo parece que no sabe ganar de otra manera. Pero bendita manera de ganar el título

El Valladolid dio la cara y el Atlético fue una caricatura en el primer tiempo con respecto al que había jugado en los últimos partidos. El equipo del Cholo realizó una primera parte horrible, con todos los futbolistas muy por debajo de su nivel. Tan sólo Correa estuvo similar a otros partidos, intentando moverse, bajar a recibr, recortar, asociarse… No imprimió el Atlético el ritmo que había metido en los choques ante Barcelona, Real Sociedad y Osasuna. Nada que ver. Nadie hubiera pensado que los del Cholo habían avasallado al equipo vasco y navarro y tenido contra las cuerdas al azulgrana. El gol del Valladolid fue un ejemplo de todo lo positivo de los locales y de lo negativo de los visitantes, en una rápida transición al ataque. Se durmió Carrasco en el borde del área del conjunto pucelano y el contragolpe fue de manual: perfecto. Óscar Plano definió a la perfección ante Oblak.

Donde muchos aficionados rojiblancos esperaban un 0-1 se veía un 1-0. Una vez más el mundo al revés. Una vez más sufrimiento, mucho sufrimiento. Pero en el segundo tiempo el Atlético le dio la vuelta al partido. Muchachos, habéis tocado la gloria.

Foto: Reuters

El Atlético de Madrid acaricia el título

Atlético de Madrid

AFP.- El Atlético de Madrid dio un paso de gigante hacia el título liguero al imponerse con sufrimiento final por 2-1 a la Real Sociedad (5º), este miércoles en la 36º y antepenúltima jornada de LaLiga.

Resumen del partido

El belga Yannick Carrasco abrió el marcador del compromiso para los colchoneros (16), el argentino Ángel Correa puso el 2-0 (27) e Igor Zubeldia marcó para los vascos, (83), que afianza al Atlético de Madrid en la cabeza de la Liga a falta de dos jornadas para el final del campeonato.

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Tras el empate de la víspera del FC Barcelona y a la espera de lo que haga el Real Madrid el jueves contra el Granada, el Atlético de Madrid es el lider en solitario del campeonato con cuatro puntos sobre los azulgranas y cinco sobre los merengues, a falta de seis puntos por disputar al terminar esta jornada de la Liga Española de Fútbol.

Una victoria de los de Simeone el próximo domingo contra el Osasuna podría dar el título liguero a los rojiblancos, el segundo en el palmarés desde que el técnico argentino se hizo cargo del equipo en 2011.

Foto: Reuters

Juventus, Barcelona y Real Madrid responden a la UEFA y defienden la Superliga

Redacción.- La disputa entre la UEFA y los equipos que continúan siendo parte de la Superliga no para. Este sábado el Barcelona, la Juventus y el Real Madrid, emitieron un comunicado rechazando las presiones de la UEFA y defendiendo, nuevamente, la posición de la creación de la nueva competición. Así reza el comunicado publicado por los tres equipos.

“En relación con el comunicado emitido el 7 de mayo por UEFA con respecto a la Super Liga y la posición adoptada por 9 de sus clubes fundadores, el Fútbol Club Barcelona, la Juventus de Turín y el Real Madrid Club de Fútbol manifiestan lo siguiente:

Los clubes fundadores de la Super Liga han recibido – y continúan recibiendo – presiones, amenazas y ofensas para que abandonen el proyecto y su responsabilidad y derecho de aportar soluciones al ecosistema del fútbol a través de propuestas concretas a través del diálogo constructivo. Esto es inaceptable en un estado de derecho y los Tribunales ya se han pronunciado sobre el proyecto de la Super Liga ordenando a FIFA y UEFA, con rotundidad, que se abstengan mientras se tramita el procedimiento judicial, directamente o a través de sus entidades afiliadas, de realizar cualquier actuación que pueda penalizar a los clubes fundadores o que vaya contra la Super Liga, reconociendo de este modo la apariencia de buen derecho de dicha iniciativa.

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El proyecto de la Super Liga fue diseñado de forma conjunta por sus 12 clubes fundadores:

con el objeto de aportar soluciones a la situación insostenible que atraviesa actualmente la familia del fútbol; los 12 clubes fundadores, así como diversos actores del fútbol europeo, han mostrado su profunda preocupación ante la actual coyuntura socioeconómica, considerando que resulta imprescindible emprender reformas estructurales destinadas a garantizar la sostenibilidad de nuestro deporte. Por ello, el pasado 18 de abril, los 12 clubes fundadores anunciaron su voluntad de crear la Super Liga y de establecer un canal de comunicación con UEFA y FIFA, con un espíritu constructivo y de colaboración entre las partes, tal y como les fue notificado en dicha fecha;

desde el máximo respeto a las estructuras actuales del fútbol y su ecosistema; en este sentido, los clubes fundadores acordaron expresamente que la Super Liga sólo tendría lugar si dicha competición resultaba reconocida por UEFA y/o FIFA o si, en virtud del ordenamiento jurídico aplicable, fuera reconocida como una competición compatible a todos los efectos con la continuidad de los clubes fundadores en sus respectivas competiciones nacionales. Sin embargo, y pese a ser conocedores de dichos términos, UEFA y FIFA han rehusado establecer canal de comunicación adecuado alguno; y

para aportar estabilidad financiera a toda la familia del fútbol europeo, actualmente afectado por una profunda crisis que amenaza la supervivencia de muchos clubes; muestra de ello, el compromiso asumido por la Super Liga de abonar pagos anuales de solidaridad que multiplican materialmente los ofrecidos por UEFA, y la obligación de reforzar las reglas de sostenibilidad financiera mediante la creación de un sistema de control claro, transparente y eficaz verificado por expertos.

La Super Liga era entendida por los 12 clubes fundadores como una oportunidad única para ofrecer a los fans de todo el mundo el mejor espectáculo posible y aumentar el interés global por el deporte, que se enfrenta a nuevas tendencias generacionales que amenazan su futuro. Por otra parte, también tenía como objeto primordial impulsar el fútbol femenino a nivel global, una oportunidad histórica para su promoción.

Somos plenamente conscientes de la diversidad de reacciones, en muy diversos ámbitos, que ha producido la iniciativa de la Super Liga y, en consecuencia, de la necesidad de reflexionar sobre los motivos que han generado dichas reacciones y reconsiderar el planteamiento propuesto en lo que resulte necesario. Sin embargo, incurríamos en una grave irresponsabilidad si, siendo conscientes de las necesidades y crisis sistémica del sector del fútbol, circunstancia que nos llevó a anunciar la Super Liga, abandonáramos nuestra misión de aportar soluciones eficaces y sostenibles y respuestas a las cuestiones que amenazan al fútbol.

Lamentamos profundamente que nuestros amigos y socios fundadores del proyecto de la Super Liga se encuentren inmersos en una postura incoherente -e inconsistente- tras asumir en el día de ayer ciertos compromisos con UEFA. Sin embargo, dado que los problemas materiales que llevaron a los 12 clubes a anunciar la Super Liga hace unas semanas no han desaparecido, reiteramos que, por respeto a nuestra historia, por nuestra responsabilidad ante nuestros socios y aficionados, por la sostenibilidad financiera del deporte y por el bien del fútbol, tenemos el deber de actuar con responsabilidad y de perseverar en la búsqueda de soluciones, pese a las inaceptables presiones y amenazas que continuamos recibiendo de UEFA.

En conclusión, reiteramos ante FIFA, UEFA y todos los actores del fútbol, como ya hemos hecho en diversas ocasiones desde el anuncio de la Super Liga, nuestro compromiso y firme voluntad de debatir, desde el debido respeto, sin presiones del todo intolerables y con respeto al Estado de Derecho, las soluciones más apropiadas para la sostenibilidad de toda la familia del fútbol”.

Real Madrid superó al Osasuna para seguir en carrera

Real Madrid

AS.- El peligro es aquello que pasa a menudo a centímetros de Zidane sin rozarle la piel. Un inmortalidad insólita en el fútbol. A un segundo de la explosión siempre acierta con el cable al que meterle la tijera. «Tantos problemas me han enseñado que siempre hay soluciones», dijo en la víspera. Quizá pensara en Militao, ese central inexistente en verano e imprescindible en primavera. Estudia para Ramos. Atrás y delante. Un cabezazo suyo mantiene al Real Madrid en posición de semiprivilegio en la Liga. Él, los cambios del francés y la academia (fantásticos Blanco y Miguel Gutiérrez) fueron las buenas noticias. La mala, que ponga a quien ponga Zidane arriba nadie auxilia a Benzema con el gol.

Resumen del partido

El francés había metido la mitad de los goles del Real Madrid en los 18 últimos partidos. Así que por ahí ni Zidane, un día apóstol de la rotación radical, se atreve a repartir la carga. Quitarle es la única acrobacia que no puede permitirse. Del resto, tras casi sesenta lesiones, puede elaborar un tratado. Ante Osasuna, como estaba previsto, se ahorró a Modric y Kroos, los pilotos en Stamford Bridge, y acomodó un dibujo de alto riesgo. Odriozola y Marcelo con sólo dos centrales como factor de corrección y una verbena ofensiva a espaldas de Benzema: Asensio, Hazard y Vinicius. Para no adelantar el Día de la Madre dobló los socorristas: Casemiro más Blanco, quién sabe si ese mediocentro de repuesto que no ha brotado en la cantera ni en la cartera. Una vez más, hay hacer noche en el armario para encontrar a Isco.

Osasuna, con el curso aprobado y camino del notable, llegó mucho más fresco. Sólo repitieron tres de los que jugaron hace una semana en Vigo, donde los suplentes fueron mayoría. Así que Arrasate tuvo a su equipo de gala, con Moncayola y Javi Martínez, dos superproyectos rojillos, y Chimy Ávila, que después de dos roturas de cruzado volvía a ser titular. No sucedía desde enero de 2020.

Hazard, de los chispazos al apagón

El Madrid procesó bien los datos de salida. El favor del Granada, los apuros del Atlético y una aritmética mucho más amable que hace una semana. Así que abrió gas pronto, empezando por Hazard, que apunta a ser tangible. Quizá, a la undécima, se convierta en ese fichaje que Madrid lleva esperando ocho estaciones. En dos minutos dibujó un esprint vertical mal acabado y una internada desde la izquierda sin rematador. Y ahí, y en un remate pifiado después, se acabó. No parece el refuerzo que Zidane precisará en Londres.

El juego del Real Madrid, con tantos futbolistas de fantasía, tuvo más gracia de lo habitual. Hasta Casemiro se contagió del clima festivo e intentó un gol desde campo propio que no encontró premio. Cada día tiene más arrebatos de mediapunta. Más si Blanco, otra vez impecable, le guarda las espaldas. En esa fase, Militao fue la mejor baza ofensiva de Osasuna, con una cesión crítica a Courtois. El belga le salvó el pellejo. El segundo susto le llegó en un centro chut de Manu Sánchez. «Aquí la presión es una forma de vida; se valora más que un regate», dice Arrate, pero su Osasuna es bastante más. Ofrece un buen despliegue ofensivo, en número y en intenciones. Hasta le anularon un gol, de Ávila, por fuera de juego antes del descanso.

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Como el equipo navarro no rechazó jugar a campo abierto, quedó un partido muy vistoso, aunque claramente vencido sobre Sergio Herrera. El meta tuvo tres minutos heroicos, en un remate mordido de Hazard y dos cabezazos de Militao. Fue el preaviso que no escuchó Osasuna. Blanco y Asensio tuvieron un papel principal en la acometida blanca. El primero, por omnipresencia; el segundo, por sentido de la responsabilidad. Alguien tenía que poner cierto orden en aquella manada de delanteros. En cualquier caso, el equipo de Zidane no acababa de cumplir el objetivo principal: resolver pronto para poner las cabezas y las piernas a disposición de la Champions.

Rodrygo, el revulsivo del Real Madrid

La segunda mitad amaneció con parte médico: molestias de Varane, sustituido por Nacho. El caso clínico es caso crónico. El Real Madrid, de cualquier modo, no fue el del principio. Circulación más lenta, menos juego perimetral, poco nervio y nula presencia en el área más allá de una volea alta de Militao, el mejor en las dos áreas.

El plan de reactivación de Zidane fue un cambio radical en la banda izquierda (Miguel Gutiérrez y Asensio). Arrasate respondió con Brasanac y Budimir, su mejor goleador. Pieza por pieza en un equipo hermético, atrincherado detrás de la pelota contemplando la degradación ofensiva del Madrid. En cualquier caso, Rodrygo sí pareció un impulso en la recta final. Resultó el más profundo arrancando desde la derecha, pero fueron la estrategia y Militao quienes acabaron lanzando el salvavidas al Madrid. Isco, otro que entró con buen pie, botó un córner con la precisión habitual de Kroos, el brasileño metió su tercer cabezazo de la noche cerca del punto de penalti y superó al hasta entonces invencible Herrera. Luego, Casemiro aseguró el triunfo sin querer. Un mal control acabó en buen remate. Y el Real Madrid le mandó al Atlético el mensaje de que acepta el órdago con los goles de dos jugadores de quite. Con Zidane todo es posible.

Foto: AS

Darwin Machís paró en seco al Barcelona

Darwin Machís castigó al FC Barcelona

AS.- El guionista de esta Liga es un genio que ya querrían fichar los impulsores de otras competiciones. La tendencia del Barça al suicidio y a ahogarse en la orilla es tan infinita como la fe de este Granada que está haciendo historia y que demuestra que hay equipos que merecen resultados legendarios. La victoria del Granada en el Camp Nou por 1-2 es un bombazo que cambia el decorado de una Liga que parecía diseñada para entrar en sus últimas cinco jornadas con un Barcelona liderando la tabla tras culminar una remontada sin precedentes, que se hundió en el momento menos pensado. Cuando todo estaba a favor de los blaugranas, estos naufragaron y cambiaron el decorado de un campeonato apasionante.

Resumen del partido

El Barça tenía a su alcance el liderato, depender de sí mismo para ganar el campeonato y cuando tenía la mejor mano en la mesa, tiró las cartas, se fue a fumar y cuando volvió le habían ganado hasta la cartera. Le toca al equipo culé volver a remar, levantarse de la lona en un campeonato que parece un combate entre púgiles medio sonados que alternan ratos inquietantes en la lona con ataques de rabia. Al Barça le tocó besar la lona en un ejercicio de impotencia.

Fue el Granada un equipo mucho más inteligente que el Barça, que pecó de mal de altura. Una pandemia que afecta a cualquier equipo que este campeonato se vea a un paso de la gloria. Van tan justos todos, que parece que prefieren resguardarse y administrar de salida a imponer su ley. Le pasó al Atlético en San Mamés, le pasa a menudo al Real Madrid y le pasó al Barcelona. Ver el sol tan cerca deslumbra.

Nadie ha entendido que para ganar LaLiga hay que ser alocado y depredador. Hay equipos que sólo saben perseguir y que cuando están adelantando a los rivales, como le pasó al Barcelona cuando Messi marcó el 1-0, se preocupan más de mirar al retrovisor que a la carretera. Y el Granada aprovechó este ensimismamiento culé para hacer honor a su gigantesca temporada. El Granada es un equipo que ya sabe que ha triunfado este año y que por eso no mira el retrovisor. Sin complejos, bien plantado, valiente y competitivo. No es mejor que el Barça, pero compite mejor que el Barça.

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Dijo Koeman en la previa del partido que no pensaba tocar lo que funcionaba y que no le iba a mediatizar el hecho de que cuatro titulares indiscutibles estuvieran a una tarjeta de perderse el próximo partido. El Barcelona salió a jugar dando la sensación de que lo que estaba en juego no era un partido definitivo, que era un día más en la oficina. Lejos de salir a todo tren, el equipo blaugrana salió a madurar un partido que esta temporada ha perdido muchas veces.

De entrada, el plan salió medio bien, porque está Messi, claro. Su gol en el minuto 24 tras una asistencia de Griezmann pareció que abría la puerta a la gloria. El resultado de un ejercicio de paciencia en el que los blaugranas prefirieron asegurar antes que destruir. Pero lo acabaron pagando.

El argumento de Messi era la principal y única amenaza de un equipo que parece haber llegado a la conclusión de que el éxito pasa más por la solidez que por la ambición. Y eso no deja de ser una traición al estilo de un equipo que cuando ha ganado ha sido siendo ambicioso.

Ante el Granada, el Barcelona apostó por la prudencia, nunca intimidó, se limitó a controlar un partido ante un rival incontrolable y rebelde que en dos latigazos en la segunda parte rompió todos los sueños culés y le demostró al Barça que la orilla está más lejos de lo que se creía. De momento, se ha vuelto a ahogar cuando tocaba la pared. Y la culpa es suya, por dejar de nadar.

Foto: Granada CF

El Madrid se complicó al empatar con el Betis

Real Madrid

AS.- Por sus bajas, por su desventaja y por una falta de gol endémica, el Madrid vive al filo de lo imposible, con la sensación de que con lo que tiene no le da para Liga y Champions. No hay forense que le dé por muerto, menos con Zidane en banquillo, pero cada partido le cuesta un esfuerzo inmenso. Y tras el empate ante el Betis queda obligado a mirar de frente a la Champions y ya muy de reojo a la Liga, donde los aspirantes son manada. La sensación es que nada sucede si no se le ocurre a Benzema y el francés también tiene derecho a bajar el volumen.

Resumen del partido

Llega el Chelsea y Zidane deja claro que cambia la conversación. En esa clave hay que interpretar el regreso al 4-3-3, la misión (enésima) de Nacho como lateral izquierdo, la vuelta al banquillo de Marcelo y la presencia de Isco ante el Betis. También la suplencia de Vinicius, al que se guardó para el martes. La barahúnda que genera no tiene réplica en la plantilla. La Champions se gana con oficio y por ahí irán los tiros, por reunir a la mayor parte de los que han llenado de copas el museo en la última década y ordenados como entonces.

La respuesta del Betis fue la prevista. Canales por Fekir, la escuela de bellas artes del Villamarín, refresco para los extremos y Guardado por Guido para doblar la vigilancia en el centro del campo. Con unos y otros trasteó bien los primeros minutos, con un empacho de pelota, un buen juego en corto y ninguna estampida de los tres puntas del Madrid, al que cruzar el mediocampo le costaba demasiado. Quedó la impresión de que el equipo blanco, mejor rematado que en las últimas semanas, miraba por detrás del partido. Ese es el encanto y, a la vez, el peligro de la Champions.

Benzema, para ataque del Madrid

Así que el choque se fue volviendo pelmazo, un ejemplo de aquellos que justificaron la sublevación de la Superliga hasta que apareció Benzema, que en su versión celestial dejó un quiebro en un ladrillo y un disparo posterior que rechazó Bravo. La versión extendida del francés parece la única solución ofensiva del Madrid.

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En cualquier caso, el lance cambió la dirección del viento. Sin exagerar y sin demasiada gracia, el equipo de Zidane fue domando al Betis, que le había dado la espalda a la portería, desde los pies de Isco y Modric. Pero más allá hubo poca vida. Rodrygo está muy afectado por la irregularidad, pecado de juventud, y Asensio sigue sin ese cambio de ritmo que se sospecha que tiene pero no aparece. Permutaron sus bandas con frecuencia sin resultado aparente. Hace tiempo que el Madrid se mueve a ritmo tropical, con cuidado para que no reviente la caldera, y eso alarga mucho los partidos. Antes del descanso Benzema tuvo la ocasión menos borrosa, pero su derecha a la media vuelta se fue camino de Barajas. Para entonces, el riego y la lluvia habían dejado un firme peligrosamente deslizante.

Cambio de dibujo

Al Betis lo espabiló Laínez en la segunda mitad. Pero no tuvo más acompañamiento que el de Emerson. Nadie se puso al remate. Tampoco en el Madrid, que volvió a avisar, en un centro chut tenso de Rodrygo que golpeó el larguero. Fue lo último que registró en el partido, porque Zidane entendió que el duelo necesitaba el efecto desfibrilador de Vinicius. Su entrada coincidió con la mejor ocasión del Betis. Guido fue limpiando rivales hasta despejar el horizonte para pifiar luego el disparo. Y repitió luego Borja Iglesias, aún en mejor posición. Tampoco atinó. El Betis contragolpeaba ya con intención ante un Madrid más descuidado por las prisas.

Como el equipo languidecía, Zidane viró hacia el 3-4-3, con Odriozola y Marcelo. En un minuto provocaron el primer desajuste en el Betis. Ahora el partido sí tenía marcha, volaba de área a área. Incluso hubo motivo para pitar uno de esos neopenaltis por mano de Miranda. Y en esas llegó Hazard, que antes de convertirse en un manual de anatomía, pugnaba por ser el tercer mejor futbolista del mundo. No está para poner del revés al Madrid. Tampoco se le espera. Pasó sin dejar huella por un partido que, para el equipo de Zidane, puede ser el principio del adiós a la Liga.

Foto: AS