Mancini dio la convocatoria italiana para jugar la Nations League

Tony Cittadino (Mallorca).- Italia se prepara para volver a jugar, 10 meses después del último partido oficial. El director técnico Roberto Mancini  dio a conocer la convocatoria para enfrentar a Holanda y Bosnia, en la segunda edición de la Nations League.

Un total de 37 jugadores forman parte de este llamado, al que acuden por primera vez Alessandro Bastoni, Manuel Locatelli y Francesco Caputo. Durante la gestión de Mancini, que clasificó a Italia a la Euro de forma invicta con 10 victorias en fila, ya son 67 los futbolistas que convoca para vestir la camiseta azzurra.

También destaca el regreso del defensa y capitán Giorgio Chiellini y se espera por los resultados de coronavirus de los mediocampistas Jorginho y Sandro Tonali.

Italia se concentrará a partir de sábado en Coverciano, para preparar el duelo del próximo viernes 4 de septiembre ante Bosnia en el estadio Artemio Franchi de Florencia. Tres días más tarde, visitarán a Holanda en el estadio Johan Cruijff ArenA de Amsterdam.

Convocatoria

Porteros:Alessio Cragno (Cagliari), Gianluigi Donnarumma (Milan), Alex Meret (Napoli), Salvatore Sirigu (Torino).

Defensas: Francesco Acerbi (Lazio), Alessandro Bastoni (Inter), Cristiano Biraghi (Inter), Leonardo Bonucci (Juventus), Mattia Caldara (Atalanta), Giorgio Chiellini (Juventus), Danilo D’Ambrosio (Inter), Giovanni Di Lorenzo (Napoli), Alessandro Florenzi (Roma), Gianluca Mancini (Roma), Luca Pellegrini (Juventus), Leonardo Spinazzola (Roma).

Mediocampistas: Nicolò Barella (Inter), Giacomo Bonaventura, Gaetano Castrovilli (Fiorentina), Bryan Cristante (Roma), Jorginho* (Chelsea), Roberto Gagliardini (Inter), Manuel Locatelli (Sassuolo), Lorenzo Pellegrini (Roma), Stefano Sensi (Inter), Sandro Tonali* (Brescia), Nicolò Zaniolo (Roma).

Delanteros: Andrea Belotti (Torino), Federico Bernardeschi (Juventus), Francesco Caputo (Sassuolo), Federico Chiesa (Fiorentina), Stephan El Shaarawy (Shanghai Shenua), Ciro Immobile (Lazio), Lorenzo Insigne (Napoli), Moise Kean (Everton), Kevin Lasagna (Udinese), Riccardo Orsolini (Bologna).

Foto: Getty Images

 

 

Cincuenta años del «Partido del Siglo» entre Italia y Alemania

Tony Cittadino (Mallorca).- El miércoles 17 de junio de 1970 quedó marcado en la historia como el día en el que Italia y Alemania Federal disputaron el “Partido del Siglo”, el extraordinario y emocionante juego de la semifinal del Mundial México 1970 que ganó la Azzurra en la prórroga cuatro goles por tres.

El estadio Azteca de Ciudad de México recibió este encuentro, al que asistieron 102 mil 444 espectadores. Un marco impresionante para esta Copa del Mundo, que fue la última en la que se entregó la Copa Jules Rimet. Además fue la primera en la que Adidas era el fabricante del balón del torneo, una tradición que se mantiene nuestros días. El Adidas Telstar Durlast fue el protagonista del primer Mundial que albergó un país integrante de la Concacaf.

También fue una Copa en la que se estrenaban las tarjetas para amonestar a los jugadores, si bien terminó sin ningún expulsado. Además se implementaron las sustituciones por primera vez.

Italia llegó al Mundial como campeón vigente de la Eurocopa, ganada dos años antes en casa y era dirigida por el director técnico Ferruccio Valcareggi. Por su parte, Alemania estaba al mando del estratega Helmut Schon y había finalizado como subcampeón en la polémica final del Mundial Inglaterra 1966, en la que cayeron en el partido decisivo ante el equipo anfitrión en la prórroga cuatro goles por dos. Fue la final del “Gol Fantasma” de Geoff  Hurts, aquél tanto que picó en la línea de gol y no entró por completo a la arquería.

Italia había vencido en la fase de grupos a Suecia (1-0) y empató con Uruguay (0-0) e Israel (0-0), para ser líder del grupo dos con cuatro puntos. En cuartos de final, despachó a México con goleada (4-1). En tanto, Alemania, también fue el mejor del grupo cuatro con seis puntos, tras vencer a Marruecos (2-1), Bulgaria (5-2) y Perú (3-1). En cuartos de final, venció a Inglaterra en tiempo extra (3-2).

Ambas selecciones lucían equipos muy sólidos y con jugadores estelares, si bien Alemania llegó como favorita para el partido. Los teutones tenían en el arco a Sepp Maier y al mítico defensa Franz Beckenbauer, que dos años después fue campeón de la Eurocopa y luego se consagró en el Mundial Alemania 1974.

El plantel también contaba con el capitán Uwe Seeler y el estelar delantero Gerd Muller, quien terminó el torneo como máximo goleador con 10 tantos. “El Torpedo” fue hasta el 2006 el máximo artillero de los Mundiales con 14 tantos. Fue superado por el brasileño Ronaldo (15) y luego por el también alemán Miroslav Klose en 2014 (16).

Gigi Riva lideraba el ataque de Italia, selección en la que estaba el portero Enrico Albertosi, el defensa y capitán Giacinto Facchetti, el mediocampista Sandro Mazzola y los también atacantes Gianni Rivera y Roberto Boninsegna, quien precisamente abrió el marcador a los 8 minutos, con un remate de zurda casi a ras del suelo desde fuera del área.

El nivel de juego mostrado por las dos selecciones fue de altura, digno de la época. Muy físico y táctico. De hecho, el “Kaiser” Beckenbauer, terminó jugando con un cabestrillo, pues ya se habían agotado los dos cambios permitidos.

Alemania gozó, al menos, de cuatro oportunidades claras para marcar en la segunda parte, pero el portero Albertosi estuvo atinado, el defensa Roberto Rosato sacó milagrosamente un balón en la línea y también falló la puntería, pero por poco. Sin embargo, empataron en el segundo minuto de descuento. Jürgen Grabowski se internó por la banda izquierda y sirvió un centro al área, donde apareció Karl-Heinz Schnellinger, quien jugaba en el Milan, y de derecha empató el partido. Hasta aquí había sido un partido “normal”. Peleado y con ocasiones.

“Alemania buscó siempre empatar el juego, porque no aceptaban perder ni como grupo, ni de forma individual. Era lógico que el partido fue más defensivo de nuestra parte”, dijo Mazzola en el documental de la Gazzetta dello Sport, La Grande Storia della Nazionale.

Una prórroga histórica

El juego fue a tiempo extra y los alemanes volvieron a mandar el balón al fondo de la red. Esta vez fue en una jugada a balón parado producto de un saque de esquina, en el que Muller aprovechó un error de la defensa y le dio la ventaja a su selección al minuto 94.

“Pensé que íbamos a perder cuando Alemania anotó en el tiempo extra, pero tuvimos una gran reacción”, recordó Albertosi en el documental.

Italia no se rindió y también aprovechó una jugada a balón parado. Corría el minuto 98 cuando un balón rifado en el área fue rematado por el defensa Tarcisio Burgnich para empatar el juego a dos. La Azzurra retomó el control en el marcador justo antes del final de la primera prórroga, al agarrar mal parada a Alemania en una jugada personal que finalizó con un zurdazo cruzado Riva para el tres por dos en la fracción 104.

El partido continuó jugándose a un ritmo trepidante y los alemanes volvieron a aprovechar una jugada a balón parado, reafirmando el dicho que dos cabezazos en el área terminan en gol. Un saque de esquina de Reinhard Libuda fue cabeceado al arco por Uwe Seeler y luego por Muller, para empatar otra vez el juego a tres tantos al minuto 110.

“Cuando se iba a ejecutar el córner, le dije a Rivera que no se quedara en uno de los palos de la portería. Me dijo que se quedaría, pero le respondí que era su responsabilidad. Cuando remataron de cabeza, él estaba un metro lejos del palo y la pelota entró entre él y el poste. Le dije de todo, incluso palabras que no se pueden repetir. Abrazado al palo, me dijo que para enmendar el error, debía ir a hacer un gol”, dijo Albertosi.

Así fue. Alemania todavía estaba festejando el tanto, cuando Italia liquidó el partido un minuto más tarde. La Nazionale sacó del mediocampo y se fue de inmediato al ataque. Boninsegna entró al área, centro al medio donde apareció Rivera justo en el punto penal, para batir al portero con un disparo de derecha en plena carrera.

“Cuando sacamos del mediocampo, mi idea era driblar a todos los alemanes y hacer gol, pero cambié de idea cuando vi a todos los alemanes delante de mí. Era imposible mi plan de ataque, así que pasé el balón y me fui al área. Tuve la suerte de que el balón me quedó perfecto, porque rematé un penal en movimiento”, dijo Rivera al programa Sfide de la RAI.

“Cuando anoté el gol, me quité un peso de encima. Me sentía responsable por recibir el gol del empate, aunque no podía hacer nada. Sólo meter la mano. Después del empate, había pensado no regresar a Italia, pero ahora sí quería hacerlo”, agregó Rivera con alivio y satisfacción en el documental. Su gol decretó el avance de Italia a la gran final, que a la postre perdió contra el mágico Brasil de Pelé y compañía.

El partido finalizó con los jugadores agotados y saludándose, quizás sin estar conscientes que serían los protagonistas de un duelo memorable. México rindió homenaje a las dos selecciones, colocando una placa en el estadio Azteca que reza: “El estadio Azteca rinde homenaje a las selecciones de Italia y Alemania protagonistas en el Mundial de 1970 del Partido del Siglo”.

Aunque a lo largo del tiempo también se disputaron partidos épicos en mundiales u otras competiciones nacionales, que adoptaron el nombre del “Partido del Siglo”, ninguno superará al pionero, al Italia-Alemania del Mundial México 1970.

Ficha Técnica

Italia: Albertossi; Burgnich, Cera, Rosato (Poletti, 91′), Fachetti; Berti,De Sisti; Domenghini, Bonisegna, Mazzola (Rivera, 46′) y Riva.

Alemania Federal: Maier; Vogts, Schnellinger, Schultz, Patzke (Held, 66′), Beckenbauer, Overath; Grabowski, Seeler, Muller y Lohr (Libuda, 52′)

Goles: 1-0 (min.8) Bonisegna; 1-1 (min. 90+2) Schnellinger; 1-2 (min. 95) Muller; 2-2 (min. 100) Burgnich; 3-2 (min. 104) Riva; 3-3 (min. 112) Muller; 4-3 (min. 114) Rivera.

Árbitro: Arturo Yamasaki (Perú).

Estadio: Azteca. 102.444 espectadores

 

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Treinta años de Italia 90, el Mundial de las “Noches Mágicas”

Tony Cittadino (Mallorca).- Treinta años han pasado desde que el balón Etrusco Único comenzó a rodar en el Mundial Italia 90, la décima cuarta edición de la Copa Mundial de la FIFA que se realizó por segunda vez en el país de la bota. La primera había sido en 1934, cuando gobernaba el régimen fascista de Benito Mussolini y en el que la Azzurra ganó el primero de sus cuatro trofeos.

Fue la primera vez que un país repetía como sede y el último Mundial en el que participó Alemania dividida. Cinco meses después, fue derribado el Muro de Berlín. Para Alemania Federal fue la tercera final consecutiva, tras perder ante Italia en 1982 y contra Argentina en 1986.

También fue el último Mundial para selecciones como la Unión Soviética, Checoslovaquia y Yugoslavia, mientras que fue el primero para Emiratos Árabes Unidos y Costa Rica.

El torneo de la mascota Ciao y de la canción que se convirtió en el himno de los mundiales: “Un´estate italiana”, mejor conocida como Notti Magiche.

La Copa en la que Roberto Baggio debutaba con Italia y marcaba un golazo, al arrancar desde la media cancha. El Mundial al que Diego Armando Maradona llegaba con todos los pergaminos para repetir la gloria con Argentina, selección que tuvo en el portero Sergio Goycochea, un gran aliado.

La Albiceleste, por cierto, se convirtió en la primera oncena en no marcar en una final, mientras que Inglaterra contaba con un plantel de calidad, liderado por Gary Lineker y Paul Gascoigne.

Fue el último Mundial en el que se otorgaban dos puntos por victorias en la fase de grupos y el que llevó a la gloria a Franz Beckenbauer. El alemán fue el primero en levantar la Copa del Mundo como jugador (1974) y como técnico, gracias a un grupo exitoso de jugadores entre los que estaban Lothar Matthaus y Jurgen Klinsmann.

Italia 90 también será recordado por el emblemático baile del camerunés Roger Milla,  las eufóricas celebraciones de Salvatore Schillaci y la polémica por el agua adulterada que Argentina le dio de beber a Brasil.

A continuación, desglosamos algunos datos del Mundial.

Los participantes

Un total de 24 selecciones se dieron cita en la competición. Italia como anfitrión, lideraba a las 14 oncenas europeas, que fueron completadas por: Alemania Federal, Austria, Bélgica, Checoslovaquia, Escocia, España, Inglaterra, Irlanda, Holanda, Rumania, Suecia, Unión Soviética y Yugoslavia.

El campeón defensor, Argentina, era una de las cuatro representantes de la Conmebol, junto a Uruguay, Brasil y Colombia, que regresaba a un Mundial por primera vez desde 1962.

Por África acudieron Camerún y Egipto, que regresaba a su segunda Copa desde 1934, mientras que por Asia, estaba Corea del Sur y el debutante Emiratos Árabes Unidos. Costa Rica y Estados Unidos, representaron a la Concacaf.

Así se jugó

El sorteo de la fase de grupos se realizó el 9 de diciembre en Roma y las 24 selecciones quedaron distribuidas en cuatro grupos de seis. A octavos de final avanzaron las dos mejores selecciones de cada grupo y las cuatro mejores terceras. Cada victoria era compensada con dos puntos y el empate con una unidad.

Se disputó entre el 8 de junio y el 8 de julio, con 52 partidos programados.

Las sedes

Doce ciudades recibieron la cita mundialista y dos de ellas estrenaron estadios: Turín (estadio Delle Alpi, que fue derribado en 2009 y en 2011 se inauguró el Juventus Stadium) y Bari (estadio San Nicola). La lista la completan: Bologna (estadio Renato Dall’Ara), Cagliari (estadio Sant’Elia), Florencia (estadio Artemio Franchi), Genova (estadio Luigi Ferraris), Milan (estadio San Siro), Napoli (estadio San Paolo), Roma (estadio Olímpico), Palermo (estadio Della Favorita), Udine (estadio Friuli) y Verona (estadio Marcantonio Bentegodi).

La Mascota

Ciao fue la primera mascota de un Mundial en ser un objeto inanimado, al mejor estilo de una marioneta, pero con visión en el futuro. Fue un diseño muy criticado en su momento, que rompió con el esquema de los humanos, los animales o los alimentos. Fue creada por Lucio Boscardin y era una figura de cubos con los colores de la bandera de, formando a un futbolista. La cabeza era un balón.

El Balón

La marca alemana Adidas, como de costumbre, fue la encargada de elaborarlo. Etrusco Único estaba inspirado en la historia italiana y se presentaba como un balón más ligero. El diseño eran 20 arcos negros, con cabezas de león etruscas en su interior.

La canción

Un’estate italiana (Un Verano Italiano) o también conocida como Notti Magiche, fue la canción oficial del Mundial. Fue escrita por el músico italiano Giorgio Moroder y su versión original fue en inglés con el nombre To Be Number One (Para ser número uno).

Sin embargo, la versión italiana fue modificada y cantada por Gianna Nannini y Edoardo Bennato, siendo por su música y su letra, un himno del fútbol hasta nuestros días. En español, fue cantada por el cantante venezolano Félix Valentino.

El goleador

El delantero siciliano de la Juventus, Salvatore Schillaci, fue el goleador del certamen con seis dianas.

“Totó” también terminó como Mejor Jugador del torneo. Marcó en el primer partido ante Austria, luego de entrar como suplente. En la fase de grupos volvió a anotar, ahora ante Checoslovaquia y luego sumó cuatro tantos más, en partidos consecutivos, frente a Uruguay, Irlanda, Argentina e Inglaterra.

El último tanto fue en el partido por el tercer lugar ante los ingleses, al ejecutar un penal cedido por Baggio.

El partido inaugural

Argentina y Camerún fueron los protagonistas del primer partido de Italia 90. La Albiceleste, campeón defensor, se medía a los africanos el viernes 8 de junio en San Siro. Camerún dio el primer campanazo, al llevarse la victoria un gol por cero, con tanto de Francois Omam Biyik a los 67 minutos.

Ambos equipos estaban en el grupo B y fue un juego muy físico por parte de los africanos, que se quedaron con nueve en la cancha por las expulsiones por roja directa de Andre Kana Biyik (66’) y por doble amarilla de Benjamin Massing (88’). El duelo fue pitado por el francés Michel Vautrot.

La final

Alemania Federal y Argentina disputaron la segunda final consecutiva, el domingo 8 de julio en el estadio Olímpico de Roma. Andreas Brehme le dio el triunfo a los teutones, con un polémico penal al minuto 85 pitado por el árbitro principal, el mexicano Edgardo Codesal.

Argentina se quedó con nueve en la cancha, por la expulsión por roja directa de Pedro Monzón (65’) y por doble amarilla de Gustavo Dezotti (87’). Para los germanos, fue la tercera Copa del Mundo, luego del éxito en Suiza 1954 y Alemania 1974. Lothar Matthäus fue el máximo artillero del equipo con cuatro dianas.

El equipo revelación

Camerún fue el equipo que sorprendió a todos. Los “Leones Indomables” iniciaron la Copa venciendo a Argentina (1-0) y en el segundo choque derrotaron a Rumania (2-1). En el tercer duelo, cayeron goleados por la Unión Soviética (4-0), para finalizar primeros del grupo B con cuatro puntos.

En octavos de final, despacharon a Colombia dos goles por uno en tiempo extra, con par de tantos de Roger Milla (106’ y 109′). El primer tanto, lo celebró con el icónico baile en el banderín de córner, mientras que la segunda diana fue el recordado balón robado en el media cancha al portero colombiano René Higuita.

El sueño se acabó en cuartos de final, al caer en tiempo suplementario frente a Inglaterra tres por dos.

Un Mundial de números

Italia fue el Mundial que tuvo la media más baja de goles por partido en la historia, con 2.21. En total, se anotaron 115 dianas. El equipo más goleador fue Alemania Federal (15), seguido por Checoslovaquia e Italia (10). Las selecciones que menos tantos anotaron fueron Egipto y Corea del Sur (1). La oncena más goleada fue Emiratos Árabes Unidos (11).

Anotaron 75 jugadores. El primer tanto fue del  camerunés Francois Omam Biyik (67’) y el último por el alemán Andreas Brehme (85’), ambos, casualmente, contra Argentina.

Además se sacaron 165 tarjetas amarillas y 16 rojas. Argentina fue el equipo con más tarjetas amarillas (24) y rojas recibidas (2).

El argentino José Serrizuela y el alemán Andreas Brehme fueron los más sancionados con amarilla (3). Los jugadores Ricardo Giusti (Argentina), Khaleel Ghanim (Emiratos Árabes Unidos) y Eric Gerets (Bélgica), fueron expulsados por segunda amarilla.

Por roja directa se fueron al vestuario 13 jugadores: Rudi Voeller (Alemania Federal), Frank Rijkaard (Holanda), Pedro Monzón (Argentina), Andre Kana Biyik (Camerún), Lubomir Moravcik (Eslovaquia), Benjamin Massing (Camerún), Refik Sabanadzovic (Yugoslavia), Yoon Deok Yeo (Corea del Sur), Gustavo Dezotti (Argentina), Ricardo Gomes (Brasil), Eric Wynalda (Estados Unidos), Peter Artner (Austria) y Vladimir Bessonov (Unión Soviética).

Fueron sancionados 135 jugadores. El primero fue el camerunés Benjamin Massing (minuto 6 del juego inaugural ante Argentina) y el último, el argentino Gustavo Dezotti (minuto 87 de la final frente a Alemania Federal).

Todas las estadísticas fueron tomadas del portal digital de la FIFA.

El agua adulterada

Argentina y Brasil se enfrentaron el 24 de junio en Torino, en partido de los octavos de final. La Albiceleste ganó un gol por cero, con tanto de Claudio Caniggia al minuto 81. De este duelo, salió parte de la canción “Brasil decíme qué se siente”, cantada por los argentinos en el Mundial Brasil 2014.

Sin embargo, el duelo pasó a la historia por la polémica del agua con somníferos tomada por el brasileño Branco. Luego de una pausa del juego en el minuto 40 por falta a Pedro Troglio, el jugador tomó uno de los termos de la selección argentina, ofrecido por el masajista Miguel Di Lorenzo, bebió el agua y luego comenzó a sentirse débil.

El hecho fue negado en el momento por los argentinos, pero años más tarde fue reconocido por Diego Armando Maradona y otros integrantes de Argentina. El director técnico, Carlos Bilardo, nunca aceptó la versión, pero tampoco la negó.

Fue el último duelo de los suramericanos en un Mundial.

Italia cerró el 2019 con ritmo ganador

Tony Cittadino (Mallorca).- Desde que tengo uso de razón y veo fútbol, no recuerdo haber visto a Italia ganar los 10 juegos de una eliminatoria, anotar 37 goles y marcar nueve en un partido. Todo eso ha sido posible durante este año 2019 y bajo la dirección técnica de Roberto Mancini, el estratega que le cambió la cara a la selección Azzurra.

Ya lo he escrito en otras ocasiones, pero lo hecho por la selección este año es histórico. Si bien el grupo de eliminatoria rumbo a la Eurocopa no era competitivo (Finlandia, Armenia, Bosnia, Liechtenstein y Grecia), igualmente lograron ganar todos los partidos y de forma contundente. De paso, con goleadas. Algo que no es común, históricamente. No es un dato menor. En el pasado, Italia podía ganar esos juegos en el último suspiro o empatarlos.  Rumbo al Mundial 2018, se complicaron con Macedonia, por ejemplo. Sacaron el resultado con un Cristo en la mano.

Sin embargo, todo indica que el trabajo hecho por Mancini invita a soñar con un futuro mejor de lo que se esperaba. En un año hizo un trabajo de hormiga, cuando nadie apostaba medio. En su ciclo, hizo vestir la camiseta de la selección a 54 jugadores, sobre todo a la generación de relevo con Federico Chiesa, Nicolò Barella, Nicolò Zaniolo, Sandro Tonali y compañía. Le regresó la competitividad, el hambre de triunfo y el juego vistoso. El amor por la camiseta.

Para que tengan una idea, Italia no ha perdido desde el 20 de noviembre del 2018, cuando venció a Estados Unidos un gol por cero en un amistoso de fecha FIFA. Desde entonces, suma 11 partidos ganados. Pleno de victorias, que le han permitido al estratega quedar en solitario en la clasificación de técnicos con más triunfos seguidos, dejando atrás los nueve del mítico Vittorio Pozzo, quien ganó nueve de forma consecutiva y logró los Mundiales en 1934 y 1938. Además alargaron a 40 los partidos sin perder en fase de clasificación para la Eurocopa. La última derrota fue ante Francia en septiembre de 2006.

Aunque no hay que caer en triunfalismo, se debe reconocer que la situación ha cambiado para bien. El primero en evitar caer en la marea de sentirse ganador es el propio Mancini. En reiteradas ocasiones, ha dicho que todo esto tendrá valor si se gana algo. Italia no logra levantar la Eurocopa desde la primera y única ocasión que lo hizo, en 1968.

La última victoria del año fue ante Armenia, con la impresionante goleada de nueve por uno. No es un resultado común. De acuerdo a la información publicada en Twitter por @2010MisterChip Italia no marcaba nueve o más  goles en un partido (incluyendo amistosos) desde el 2 de agosto de 1948 (contra Estados Unidos en los JJOO, cuando los JJOO aún eran considerados por FIFA partidos de selecciones absolutas).

Por ahora, puede pasar las vacaciones navideñas con tranquilidad. En 2018 por estos días había tristeza y depresión, por quedar fuera del Mundial por primera vez en 60 años. Ahora alegría y optimismo. La verdadera selección se verá en 2020, cuando ofrezca la convocatoria de un grupo que no será fácil de concretar por las diversas opciones, pero que tendrá que verse las caras con las mejores selecciones del continente.

Italia será cabeza de serie en el sorteo de la fase de grupos de la Eurocopa, que se realizará el próximo sábado 30 en Bucarest. En marzo tendrá par de amistosos en la fecha FIFA, posiblemente uno ante Croacia. Tendrá tiempo para prepararse para el torneo y luego prensar en las eliminatorias al Mundial Qatar 2022, que comenzarán en marzo de 2021.

Pero ahora, es momento de disfrutar de este dulce período de la selección italiana.

Foto: EFE.

Italia quiere cerrar el año ante Armenia con pleno de victorias

Tony Cittadino (Mallorca).- Italia se medirá este lunes a Armenia en el estadio Renzo Barbera de Palermo, en busca de una victoria que le permita finalizar el año 2019 con un histórico pleno de victorias en las eliminatorias para la Eurocopa 2020.

La selección que dirige Roberto Mancini no ha perdido desde el 20 de noviembre del 2018, cuando venció a Estados Unidos un gol por cero en un amistoso de fecha FIFA. Desde entonces, suma 10 partidos ganados, nueve de ellos en la eliminatoria. Estos triunfos le han permitido al estratega quedar en solitario en la clasificación de técnicos con más triunfos seguidos, dejando atrás nueve del mítico Vittorio Pozzo, quien ganó nueve de forma consecutiva y logró los Mundiales en 1934 y 1938.

El éxito de Mancini no sólo se ha visto en los resultados. También en renovar la cara a una selección que había perdido la motivación y sabiendo llevar adelante el recambio general. Hasta el momento, ha utilizado a 52 jugadores, logrando el debut de dos más en el pasado encuentro del viernes ante Bosnia, que finalizó con goleada a domicilio de tres por cero. Los jugadores fueron el mediocampista Gaetano Castrovilli (entró por Insigne al 86’) y el portero Pierluigi Gollini (entró por Donnarumma al 88’).

“No esperaba 10 victorias en fila, pero sí la clasificación. Ahora tenemos que jugar la Eurocopa y queremos llegar lo más lejos posible. Cuando llegué al cargo, el objetivo principal no era ganar de inmediato, pero sí hacer algo especial. Buscar que los fanáticos se volvieran a acercar a la selección. Ganar sin especular, pero con buen juego y arriesgando y eso los jugadores lo asimilaron muy rápido”, dijo Mancini en la rueda de prensa de este domingo reseñada por la FIGC.

Otro de los logros que le permitiría un triunfo ante Armenia, será alargar a 40 los partidos sin perder en fase de clasificación para la Eurocopa. La última derrota fue ante Francia en septiembre de 2006. Italia venció a Armenia en la ida tres goles por uno.

“En encuentro, tenemos que mejorar y marcar más goles. Defender bien y mostrar buen juego. Esas son características de una selección fuerte. La alineación sufrirá cambios, porque hay cansancio. Uno de los que seguramente estará, es Federico Chiesa. Espero un gran partido no sólo de él, sino también de los que no jugaron el viernes. Tienen que demostrar que merecen estar aquí”.

Mancini quiere cerrar el año de la mejor forma posible, para en marzo continuar con la preparación a la Eurocopa. Posiblemente en esa doble fecha FIFA se concrete un amistoso con Croacia. Considera que el grupo que disputará el torneo continental será difícil de elegir. “Tendremos que hacer un cónclave, porque será un problema dejar en casa a algunos jugadores”.

La fuerza el capitán

Leonardo Bonucci volverá a ser el capitán de la selección Azzurra, en vista de la lesión que apartó a Giorgio Chiellini hasta mediados del año que viene. En el encuentro ante Bosnia, igualó en presencias con la selección a un histórico como Giacinto Facchetti. Ahora ocupa el noveno lugar de todos los tiempos con 94 y su próximo objetivo es Gianluca Zambrotta (98).

“Chiellini avivó en mi algo más, porque mi objetivo era ser mejor que lo que fui en los últimos dos años. Cuando comencé en la selección, era igual de joven que los que están ahora. Mientras más juegas con selecciones duras, más creces y mejoras. Este proceso lo estamos acelerando con Mancini”.

El defensa de la Juventus está seguro que el trabajo continuará dando resultados. “Volveremos entre los grandes de Europa, cuando demostremos estar en una mejor posición para competir con las selecciones que han hecho la diferencia en los últimos años. España, Francia y Alemania, tienen grandes jugadores  que están en un nivel top en Europa y para igualarlos, nos falta sólo la experiencia”, finalizó.

Italia será cabeza de serie en el sorteo de la fase de grupos de la Eurocopa, que se realizará el próximo sábado 30 en Bucarest. Además quiere continuar escalando posiciones en el ranking FIFA, pensando en las eliminatorias al Mundial Qatar 2022, que comenzarán en marzo de 2021.

Foto: FIGC.

Mancini: “Superar a un mito como Pozzo es significativo, pero el camino todavía es largo”

Tony Cittadino (Mallorca).- El director técnico Roberto Mancini entró de lleno en la historia de la selección italiana y vaya de qué forma. Este sábado la Azzurra venció a Bosnia tres goles por cero a domicilio, en partido de las eliminatorias para la Eurocopa 2020, para que el director técnico sume 10 partidos consecutivos oficiales con triunfo.

La racha comenzó en el mes de noviembre del año pasado con una victoria en un amistoso ante Estados Unidos de un gol por cero. De allí en adelante, Italia ha ganado sus nueve encuentros disputados este año, todos de la eliminatoria de la Euro 2020, torneo al que, por cierto, serán cabeza de serie del sorteo de la fase de grupos.

El triunfo le permitió a Mancini quedar en solitario en la clasificación de técnicos con más triunfos seguidos, dejando atrás nueve del mítico Vittorio Pozzo, quien ganó nueve de forma consecutiva y logró los Mundiales en 1934 y 1938.

“El récord da gusto. Superar a un mito como Pozzo es significativo, pero el camino todavía es largo. Fuimos buenos en colocar el partido rápido de nuestra parte”, dijo Mancini al final del partido en el estadio Bilino Polje de Zenica, en declaraciones reseñadas por la FIGC.

“Hemos hecho un trabajo diferente, también técnicamente. Los jugadores son buenos y eso ha dado frutos”, dijo el estratega quien se mostró complacido por el rendimiento de la joven promesa del Brescia, Sandro Tonali.

Mancini también se mostró complacido por el trabajo realizado por los delanteros, en vista de los goles anotados por Lorenzo Insigne y Andrea Belotti. “Esperemos que nuestros atacantes siempre marquen. Si eso pasa, nunca será un problema. Lo único que no me gustó, fue que bajamos mucho la guardia al final del encuentro”.

Por su parte, Belotti sumó su quinto gol en siete compromisos en esta eliminatoria. “Cuando entro al campo siempre busco dar el máximo. Un atacante vive por el gol, pero el rendimiento de la selección fue importante”, dijo el delantero del Torino. “Este récord nos enseña a volver a comenzar. Lo teníamos en la mano, pero nuestros objetivos son otros. El técnico nos dio instrucciones claras y siempre se ha visto”, agregó.

Italia cerrará su participación en las eliminatorias el próximo lunes 18, cuando reciba a Armenia en el estadio Renzo Barbera de Palermo.

Fotos: FIGC.

Italia cumplió con el trámite y suma nueve partidos invicta

Tony Cittadino (Mallorca).- Italia cumplió con el trámite y continúa invicta. Este martes la selección Azzurra goleó a Liechtenstein cinco por cero en el Rheinpark Stadion de Vaduz, en un encuentro disputado bajó lluvia y correspondiente a las eliminatorias para la Eurocopa 2020.

Andrea Belotti lideró la goleada con par de tantos, en un encuentro en el que, como era de esperarse, el director técnico Roberto Mancini realizó cambios en la alineación titular. No había nada que perder, en vista de tener el boleto asegurado al torneo que arrancará el 12 de junio de 2020 en Roma y continuar probando a nuevos jugadores, para continuar con el cambio generacional.

Salvatore Sirigu estuvo en el arco y en la defensa Cristiano Biraghi, Alessio Romagnoli, Gianluca Mancini y el debutante Giovanni Di Lorenzo. El mediocampo estuvo liderado por el capitán Marco Verratti, acompañado por Bryan Cristante y Nicolò Zaniolo. En el ataque, Vincenzo Grifo fue la novedad, junto a los ya habituales Belotti y Federico Bernardeschi.

La primera ocasión de peligro fue al minuto de juego para la selección local, pero el remate de Max Göppel fue tapado por Sirigu. Sin embargo, Italia, que jugó de blanco y en la ida había ganado seis por cero, respondió de inmediato con un contragolpe, finalizado por Bernardeschi. El mediocampista de la Juventus recibió un centro desde la izquierda de Biraghi al medio del área, para rematar de primera y de pierna zurda y adelantar a su selección.

El gol no amilanó a Liechtenstein, que continuó intentando llegar al área en un par de ocasiones, pero sin claridad. Italia seguía dominando el encuentro, con Verratti ordenando y organizando el juego en el medio sector.

En la fracción 20, Zaniolo lo intentó desde fuera del área, pero su zurdazo fue controlado por el guardameta Benjamin Büchel. Siete minutos más tarde, Verratti y Bernardeschi fueron derribados en el área, pero el árbitro continuó con las acciones.

Pasaron los minutos y la dinámica del juego no cambió y se mantuvo previsible. Italia atacando y Liechtenstein cerrada atrás. Al minuto 40, Bernardeschi lo intentó de tiro libre, pero el arquero atrapó el balón sin problemas. En tanto, Dennis Salanovic probó a Sirigu desde la media distancia, pero el portero evitó el empate con una estirada y mandando el balón al saque de esquina.

Goleada italiana

La etapa complementaria comenzó con el mismo guión. Italia estuvo asediando el área del rival, pero sin lograr quebrar a la defensa y a un portero que estuvo oportuno, permitiendo a Liechtenstein seguir vivo en el encuentro. Al 65, Salanovic volvió a ser el jugador más peligroso de los locales, pero su derechazo fue enviado al córner por una salvada in extremis de Sirigu.

Hasta ahí llegó la resistencia local. Como sucedió en la primera parte, al que no hace, le hacen e Italia se destapó y aumentó su ventaja con gol de cabeza de Belotti al 70. Cuatro minutos más tarde, finalmente se dio el debut con la selección absoluta de la promesa Sandro Tonali, quien entró por Bernardeschi.

La Azzurra volvió a anotar al 77, con un testarazo de Romagnoli y volvió a perforar las redes al 82, con diana de Stephan Shaarawy, quien quedó sólo en el área en un mano a mano con el portero.

Belotti anotó su segundo tanto de la noche con un cabezazo, para cerrar la fiesta de goles al 92. La victoria le permitió a Italia extender a ocho los partidos invictos en la eliminatoria para sumar 24 puntos y a nueve en el actual ciclo (victoria vs EEUU en amistoso). Además el estratega Mancini igualó la marca del mítico Vittorio Pozzo, quien ganó nueve partidos en fila y logró los Mundiales en 1934 y 1938.

Italia cerrará su participación en las eliminatorias en el mes de noviembre, cuando el viernes 15 visite a Bosnia y Herzegovina en Zenica y tres días más tarde reciba a Armenia en Palermo.

Foto: Getty Images.

La Squadra Azzurra celebró su clasificación a la Eurocopa 2020

Tony Cittadino (Mallorca).- Italia clasificó por primera vez a la Eurocopa con tres fechas de anticipación. La Squadra Azzurra venció a Grecia dos goles por cero en el estadio Olímpico de Roma, para sumar la séptima victoria en igual cantidad de compromisos y sumar 21 puntos. Una victoria importante, firmada con goles de Jorginho y Federico Bernardeschi, que permite lograr el primer objetivo  concreto de la gestión del director técnico Roberto Mancini: clasificar a la Euro 2020, logrando alejar los fantasmas del fracaso de no clasificar al Mundial Rusia 2018.

Los tetracampeones del mundo volverán a competir en un torneo élite, logrando el triunfo en una noche especial. Nunca antes Italia había clasificado a un torneo que tanto tiempo anticipado. Es un récord. La anterior marca fue de Cesare Prandelli, quien clasificó a la Nazionale a la Euro 2012 y el Mundial Brasil 2014 a dos fechas de terminar las respectivas eliminatorias. Además, la Azzurra jugó por segunda vez en su historia con una camisa de color verde.

Por si fuera poco, la séptima victoria de la eliminatoria y octava en partidos oficiales, le permitió a Mancini superar a Ferruccio Valcareggi y Giovanni Trapattoni en el listado de más triunfos azzurros en fila. Ahora su próxima meta será igualar al mítico Vittorio Pozzo, quien ganó los Mundiales en 1934 y 1938.

«Los jugadores estuvieron muy bien, pero primero que nada debo dar gracias al público que llenó el estadio Olímpico. Nos apoyaron en el primer tiempo, a pesar de que nuestro juego no fue brillante. Esperamos que esto sea un anticipo de lo que veremos en junio», dijo el estratega en declaraciones reseñadas por el portal digital de la FIGC. La Euro se inaugurará el 12 de junio, precisamente en el mismo estadio romano.

El dirigente resaltó el buen ambiente que hay en la selección, a la que le regresó la mentalidad ganadora y ha llevado adelante el cambio generacional. «Me he sentido bien desde el primer día. Tuvimos que crear un grupo en muy poco tiempo. Dejé que los jugadores creyeran en su calidad. No tenemos un gran jugador absoluto, pero tenemos buenos jugadores. Es una selección que lucha y juega».

La victoria fue dedicada a los niños del hospital pediátrico «Bambino Gesù», a quienes visitaron el jueves y les prometieron el triunfo. A pesar de ganar el encuentro, el estratega continúa con cautela porque queda mucho por mejorar. «Conseguiremos muchas selecciones como Grecia, que nos esperarán atrás. En el primer tiempo tuvimos mucha ansiedad, intentando conseguir los espacios. En la etapa complementaria fuimos mejores técnicamente, anotamos los goles y creamos ocasiones».

Otras voces de la victoria

El mediocampista Jorginho también celebró por todo lo alto la victoria. «Fue un resultado fantástico, por todo lo que hemos conseguido. Hemos trabajado muchísimo y merecimos la clasificación. De verdad, estamos muy contentos», dijo el jugador del Chelsea, quien marcó de penal al minuto 63. «Estoy feliz por el gol, pero más por el resultado. Somos un gran grupo y es bello trabajar así. El público del Olímpico estuvo magistral y estoy seguro que en la Eurocopa nos ayudarán. Haremos lo necesario para hacer divertir a los fanáticos, ganando los partidos».

Bernardeschi también quedó satisfecho por su gol, anotado en la fracción 78. El mediocampista de la Juventus debió entrar a final del primer tiempo, para sustituir al lesionado Federico Chiesa. «Fue un gol importante, pero lo que contaba era ganar y clasificar. Estamos en el camino correcto y tuvimos paciencia», explicó.

En tanto, el portero Gianluigi Donnarumma resaltó la fuerza del grupo. «Teníamos tantas ganas de ganar este partido, que quizás nos hizo perder algo de lucidez. En el segundo tiempo jugamos mejor, pero esta noche había una atmósfera fantástica. En la Eurocopa ya pensaremos partido a partido, pero Mancini es un gran entrenador y nosotros sabemos oirlo».

Por su parte, el presidente de la FIGC, Gabriele Gravina, tuvo palabras de elogio para el grupo. «Esta noche el sueño se hizo realidad. Gracias a Mancini y a toda la selección, porque logramos un objetivo importante. Hemos vivido días de grandes emociones, que no olvidaremos».

El próximo partido de Italia será el próximo martes 15, cuando visiten a Liechtenstein con la tranquilidad de tener el boleto asegurado para la Eurocopa. Ese factor le pudiera permitir a Mancini, continuar probando nuevos jugadores en los tres partidos restantes para finalizar las eliminatorias.

Foto: FIGC

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Italia recibe a Grecia en Roma con la misión de sellar el boleto a la Euro 2020

Tony Cittadino (Mallorca).- Este sábado pudiera ser un día de fiesta para el fútbol italiano. La selección Azzurra recibe este sábado a Grecia en el estadio Olímpico de Roma, con el objetivo de lograr una victoria que selle matemáticamente su clasificación a la Eurocopa 2020.

La oncena de Roberto Mancini está invicta en la eliminatoria. Es líder del grupo J con 18 puntos, producto de seis victorias en igual cantidad de compromisos, con 18 goles a favor y tres en contra. En el encuentro de ida en Atenas, la Nazionale se impuso a los griegos tres goles por cero, con tantos de Barella, Insigne y Bonucci.

Para este encuentro se espera un lleno total del mítico estadio romano, tal como lo pidió Mancini en los días previos. El estratega ha logrado cambiarle la cara al combinado transalpino, justo cuando el próximo mes se cumplirán dos años del fracaso de no clasificar al Mundial Rusia 2018. El cambio generacional y un estilo de juego ofensivo, han sido la carta de presentación de este proyecto que busca regresar a Italia a las grandes noches mundiales. Mancini insiste que el objetivo es ganar la Euro 202o, algo que no logran desde la edición de 1968, en la que fueron anfitriones.

«Cuando acepté el cargo de la selección, no pensé que sucedería lo que estamos viendo 15 meses después. Tenía que conseguir jugadores, hacer el cambio generacional y conocerlos mejor. Los primeros juegos fueron para eso, pero no tuvimos dudas ni siquiera con las derrotas de Francia (futuro campeón del mundo) y Portugal (campeón europeo). Desde entonces, hemos mejorado y es mérito de los jugadores. Queremos ir a la Eurocopa y ganarla, porque tenemos mucho tiempo que no lo hacemos. Ya pensaremos en el Mundial», dijo Mancini en declaraciones reseñadas por el portal digital de FIGC.

Se espera que mantenga la base de la selección que ha venido usando con el esquema 4-3-3, con Donnarumma en el arco, Bonucci en defensa y el tridente Verratti, Jorginho y Barella o Bernardeschi en el mediocampo. El ataque estará compuesto por Chiesa, Immobile e Insigne.

Este será el juego 59 de Italia en Roma, ciudad a la que regresan después de cuatro años y la que más choques ha recibido. El balance es de 34 victorias, 17 empates y 7 derrotas, con 105 goles a favor y 47 en contra. El balance ante Grecia es de seis triunfos, tres empates y una derrota.

Regresa la camisa verde

Para este juego, Italia vestirá de verde 65 años después de la primera y única ocasión en la que lo hizo. La tradicional camisa azul por la que históricamente ha sido conocida como la Squadra Azzurra quedará a un lado, pues usarán kit hecho por Puma, inspirado en la época del Renacimiento. La única vez que se jugó de verde fue en un amistoso ante Argentina, en el que Italia ganó dos por cero. Fue en diciembre de 1954 en Roma.

Foto: FIGC.

Italia derrotó a Bélgica, pero debe esperar para avanzar como mejor segunda

Mirko Calemme (AS).- El fútbol italiano vivió otra noche triste: su selección sub-21, que empezó la Eurocopa con la ilusión de la anfitriona, sintiéndose favorita y demostrándolo ante España, tiene un píe y medio fuera de la competición. El 5-0 de La Rojita la obliga a esperar que Austria y Dinamarca no ganen por goleada y que Francia y Rumanía el lunes no empaten (renunciando al resultado que clasificaría a ambas), haciendo inútil la victoria ante Bélgica.

Bélgica, que creó peligro solo con un contragolpe de Lukebakio neutralizado por Meret, cayó poco antes del descanso: Barella, rabioso, remató a puerta tras otro centro de Pezzella y, después de la parada de De Wolf, firmó el 1-0 con una rosca zurda. El tanto le volvió a dar ilusión a los jugadores y a todo el estadio ‘Cittá del Tricolore’, que se quedó helado después de que llegara la noticia del golazo de Fabián.

El subidón continuó en el arranque de la reanudación, en el que llegó el 2-0: Pellegrini coronó su gran partido con una asistencia para Cutrone, que rompió su sequía con un bonito testarazo. A partir de ahí, la selección azzurra Sub-21 buscó el 3-0 sin agobiarse, esperando buenas noticias desde Bolonia, que no llegaban. Verschaeren recortó distancias con una preciosa rosca y ahí los locales se despertaron: Mancini cabeceó al poste y Chiesa, poco después, sentenció con un golazo de los suyos. La última alegría, quizás, para los italianos, a los que solo le queda rezar en contra del posible ‘biscotto’ entre Francia y Rumanía.

Foto: EFE.