Opinión: La Copa más deseada  

Tony Cittadino (Caracas).- Domingo 9 de julio de 2006. El día más feliz e inolvidable que hemos vivido en el deporte como fanático. Un sueño que se hizo realidad. Italia, Campeón del Mundo. Un privilegio que tienen pocos y que no se compara con nada.

La noche anterior fue larga. Muy larga. Imposible dormir. Expectativa, ansiedad y nervios. Mil cosas te pasan por la cabeza. Te imaginas todo. El himno, la alineación, los goles y la celebración. El sublime momento de la premiación.

Al propio Gennaro Gattuso le costó dormir. En la entrevista post partido reveló que los nervios lo tuvieron toda la noche en el baño. No era para menos. Del otro lado de la acera estaba Francia. Un equipazo, con Zinedine Zidane a la cabeza. En su último Mundial. Con el fantasma de la final de la Euro 2000, que David Trezeguet resolvió con un golazo volea. Con el recuerdo de la eliminación en cuartos de final en el Mundial Francia 1998.

Finalmente amanece y lees la prensa, ves las previas por televisión y se te sale el corazón. No hayas cómo hacer para que el tiempo pase rápido y escuchar el pitazo inicial. Mientras tanto, Notti Magiche sigue siendo nuestro himno nacional. Lo escuchas una y otra vez. No te cansas. Haces las mil y un promesas si ganas. Mensajes de texto van y vienen. No existía el Whatsapp y menos el Twitter. Haces todos los análisis posibles y te apegas a la cábala. La camisa que te pones, cómo te sientas, en qué canal ver el juego. «No puedes transmitirle mala suerte a tu selección»

Llega el mediodía y no tienes hambre, pero no puedes despreciar un plato de pasta de la nonna. El día pintaba perfecto. Pasta y fútbol. Ya con la cara pintada y la camisa puesta, vamos a casa de mi primo Salvador. La «cábala» decía que tenía que irnos bien, porque así había sido en la semifinal ante Alemania. Saludamos a nuestros primos Junior y Juan Diego y mandamos mil mensajes más a Diego Dovo.

Arranca la angustia

Comienza la presentación oficial del juego en el Estadio Olímpico de Berlín. En tanto, Shakira canta en la ceremonia de clausura, que es interminable. Los nervios aumentan. Los jugadores salen al campo. Suena el Himno Nacional Fratelli D’ Italia y se te eriza la piel. Se salen algunas las lágrimas y aplaudes como loco. Luego suena La Marsellesa y da terror ver la formación de Francia, con Zidane al frente. Entre las dos selecciones, medio equipo de la Juventus está en el campo. Seis titulares: cuatro por Italia y dos por Francia.

El árbitro argentino Horacio Elizondo da el pitazo inicial y arranca el juego. Baja la presión y comienzas a sentirte director técnico. Das instrucciones. Pasa el balón. Corta aquí. Párate allá ¡Cuidado con Thierry Henry! Falta de Fabio Cannavaro y se queda tendido en el piso apenas a los 5 minutos. Se recupera y en la fracción 7, Florent Malouda  cae en el área ¡Penal! ¡Nooo! ¿Cómo si no van ni 10 minutos? Zidane lo cobra con estilo. Pega en el travesaño, rebota dentro del arco y sale. Un escalofrío recorre la espalda. Gritas que no entró, pero es inútil. Gol de Francia. Abajo 0-1.

La reacción de Italia no tardó en llegar. Fue a balón parado. Mauro Camoranesi va al banderín para cobrar un corner, pero Andrea Pirlo le pide el balón. Menos mal. Centro al área y Materazzi le gana el salto a Patrick Vieira ¡Goooool! Se empata el juego y drenas. 1-1, apenas al minuto 19.

Piensas que ahora con el empate, tendrán que matarlos para ganarles la final. Ya en la segunda parte, cada vez que Henry toca el balón genera peligro. El delantero entra al área y se come el gol. Qué fortuna. Pasa el terremoto en el área y Buffon saca desde la línea de fondo.

En la fracción 62, Luca Toni se adelanta a la marca en un tiro libre y anota de cabeza. La celebración es en vano. El linier levantó el banderín. Offside. No lo puedes creer. Pasan los minutos y el tiempo extra es inminente. Arranca la prórroga y le sigues pidiendo a Marcello Lippi que meta a Alessandro Del Piero. El juego lo pide a gritos y uno también. No puede ser que tu ídolo no juegue la final. Ya con Pinturicchio en el campo, respiras y estás más confiado. Sabes que hay más probabilidades de marcar.

Zidane, el protagonista

Siguen pasando los minutos. Vamos por el 103. Zidane está en el último cuarto de cancha y le pasa el balón a Willy Sagnol, quien está al costado derecho. Te das cuenta que Zizou comienza a correr al área y pides que lo paren. Obviamente no te escuchan y ves al francés rematar de cabeza y… ¡oh sorpresa! Gigi realiza la mejor parada que hayas visto en tu vida. Con un manotazo hacia arriba, manda el balón al saque de esquina. Le quemó la mano y le dobló los dedos. Zidane no lo puede creer, Buffon tampoco y yo menos. Lo peor pasó.

No pasó mucho tiempo, hasta que otra vez Zidane es protagonista. Minuto 108, el juego se detiene y no sabes por qué. Ves a Materazzi en el piso y a Buffon encarando a Zidane. Nadie sabe qué pasa, hasta que ves la repetición. Zidane le dio un cabezazo a Materazzi en el pecho: «Bueno, pero éste se volvió loco. Tienen que botarlo», exclamas. Al final, Elizondo saca la roja a Zidane y respiras, pero sabes que no merecía un final así. Sin embargo, también sabías que era un cobrador de penal y un gol fijo.

No hay nada qué hacer. No alcanzaron los 120 minutos. Vamos a los penales ¡No puede ser! No otra vez. No queríamos que el juego terminara en penales. Teníamos el trágico recuerdo de la final perdida en Estados Unidos 1994 ante Brasil, que finalizó con el fallo de Roberto Baggio, nuestro primer gran ídolo. No podíamos tener la mala suerte de volver a caer desde los 12 pasos, pero ahora con Buffon y Del Piero. Eso no.

No lo podíamos soportar. Otra vez el chalequeo y el subcampeonato, que se traduce en el mejor de los perdedores. No querías eso. No sabías con qué te iban a actualizar la canción «Romario, Bebeto, Italia está muerto», que tanto te cantaron en el colegio y en la calle y que tantas peleas te causó. Daba escalofrío solo imaginarlo y más,  porque Italia tiene mala suerte en los penales. Fuera en tres Mundiales seguidos: 1990, 1994 y 1998. Todos los vimos. Todos los sufrimos. En todos lloramos. En 2002 fue diferente, pero también hubo drama al quedar fuera con un Gol de Oro. Esta vez la historia tenía que ser diferente. Gracias a Dios, así fue.

La lotería de los penales

Italia comienza la tanda de penales. La cara de Pirlo es inexpresiva, como siempre. No te explicas cómo puede estar así en semejante momento. Te encomiendas a Dios. Duplicas las promesas ¡Gol! 1-0. Un alivio.

Es el turno de Francia. Le mandas las mil y un energías negativas a Sylvain Wiltord. No sirve de nada ¡Gol! 1-1.

Ahora le toca a Materazzi y marca. Luego es el turno de Trezeguet y recuerdas, otra vez, del gol de la Euro. Su remate va al larguero y rebota fuera de la línea. Celebras y respiras. Crees que es justicia divina y un buen indicio. Italia en ventaja 2-1.

Daniele De Rossi fue el próximo en cobrar tampoco falló. Remate alto y potente. Vuelves a respirar y Juan Diego, tu primo de 5 años te da ánimo. Como si supiera y entendiera mucho del momento. Sueltas una risa burlona y nerviosa, que alivia el momento por unos segundos.

Volvemos a la tortura. Francia marca, gracias a Éric Abidal. Ahora ves a Del Piero caminando para tomar su turno. Prometes todo lo que se te ocurra y le pides no fallar. Dispara y ¡Gooool! Lo celebras más que el resto de los penales. 4-3 arriba. Es un alivio inmenso. La Copa está más cerca.

Sigue el drama, pues Sagnol cobra y marca. 4-3. Es el turno de Grosso. El último penal. Se te sale el corazón. Recuerdas que provocó el penal ante Australia, pero no entiendes por qué es el quinto pateador. Es lateral izquierdo, aunque tiene vocación ofensiva. Ya no vale de nada. Que anote y ya.

Su cara de nervio, te da más nervio. Terror. Ya no quedan uñas. Cuestionas que los zurdos siempre rematan al lado izquierdo. Que no lo haga. Pero él sabe a lo que va. Grosso remata al arco de zurda, al lado izquierdo y… ¡Gooool! ¡Campeones del Mundo! No lo puedes creer y te lanzas encima de tu primo, rompiéndole la boca otra vez. Como sucedió en el gol de Del Piero en la semifinal contra Alemania.

No sabes qué hacer. Sólo gritar y llorar de la emoción, mientras ves a Pirlo corriendo y abriendo los brazos junto a todos los jugadores. Suena el teléfono y no lo consigues. Ni te preocupas por atender. Corres por la casa y quieres salir a caravanear, a completar la rumba que cinco días antes dejaste en la calle 2 de Vista Alegre.

Llegó el momento y Cannavaro alza la Copa. Te emocionas más y no lo puedes creer ¡Al fin! Campeones del Mundo. Lo pudiste vivir. La referencia de 1982 la ves en vivo. Es otra cosa. Se te hincha el pecho y ya quieres la camisa con la cuarta estrella.

Sales a recorrer Caracas y es una fiesta. De punta a punta en la autopista. Cohetones, banderas, tarantella y cornetas por todos lados. No se puede entrar a Las Mercedes y terminas consiguiendo a amigos y mi querido Vito De Lucia en las afueras del Centro Comercial San Ignacio. No hay palabras. Sólo gritos y abrazos. Cae la noche en un día inolvidable en Caracas. Uno que jamás volverás a vivir, por diversas razones. De tiempo, económicas y políticas. Eran otros tiempos. Muy, muy lejanos al actual.

Lo vivimos al máximo y fue historia. El día más feliz, que en algún momento le contaré a mi hijo.

¡Il cielo è azzurro sopra Berlino!

Cuatro héroes que definieron una Copa del Mundo

FIFA.com.- En la dilatada historia de la Copa Mundial de la FIFA ha habido jugadores que pasaron casi desapercibidos en la fase de grupos y, a medida que la competición alcanzaba su punto álgido, se convirtieron en auténticos ídolos. Con Rusia 2018 ya en semifinales, echamos la vista atrás a esos «héroes de última hora» de ediciones anteriores de la Copa Mundial, y a los que muy pronto podrían sumarse a esa lista.

1958 – Pelé

A menudo se habla de Suecia 1958 como el Mundial de Pelé. Pocos recuerdan, no obstante, que no tomó parte en los dos primeros encuentros de Brasil. Una lesión en un amistoso dejó fuera de juego al astro, que entonces solo tenía 17 años. Su lugar en la línea de ataque de la canarinha lo ocupó José Altafini, quien posteriormente defendería los colores de Italia. Pelé volvió en el último partido de la fase de grupos, contra la Unión Soviética, aunque no destacó especialmente.

O Rei eclosionó por todo lo alto en la fase eliminatoria. El tenso duelo de cuartos contra Gales, la gran sorpresa de la competición, se decidió en el minuto 73, cuando Pelé, de espaldas a la portería, burló a su defensa con un magistral toque y disparó a la puerta de Jack Kelsey, que nada pudo hacer. Ahí surgió la chispa para aquel chaval de desmesurado talento. Una tripleta suya en la segunda mitad del choque de semifinales, contra Francia, contribuyó a la victoria de Brasil por 5-2. Y luego llegó la inolvidable final frente a la anfitriona y sus dos dianas, el brillante sombrero con volea y el imponente remate de cabeza en el último minuto. Había nacido una superestrella del fútbol.

1966 – Geoff Hurst

El delantero del West Ham United Geoff Hurst, posteriormente nombrado caballero, no era el artillero designado para conducir a Inglaterra al triunfo final en 1966 en su propio feudo. El elegido para marcar los goles de los Tres Leones era Jimmy Greaves, gran figura del Tottenham Hotspur. Sin embargo, Greaves no logró ver puerta en la primera ronda y una lesión le impidió tomar parte en la cita de cuartos con Argentina. Ese tempestuoso encuentro lo solventó en su lugar su «suplente», Hurst, que transformó de un magnífico cabezazo el único tanto del encuentro.

Hurst mantuvo la titularidad en semifinales y el seleccionador inglés, Sir Alf Ramsey, se vio en la disyuntiva de mantener la misma formación para la final, pese a que Greaves ya estaba recuperado. La elección resultó ser la correcta porque Hurst cosechó su ya famosa tripleta en Wembley que otorgó a Inglaterra su única corona mundial hasta la fecha.

1982 – Paolo Rossi

Quizás el más inesperado y deslumbrante todos los «héroes de última hora» sea Paolo Rossi, el depredador del área italiano. Rossi sobresalió con su selección en la Copa Mundial 1978, pero en 1982 acababa de regresar al fútbol profesional tras un tiempo inhabilitado a causa de su implicación en un escándalo de apuestas ilegales. Los Azzurri sufrieron para superar la primera fase. No convencían y el propio Rossi parecía estar muy bajo de forma. De hecho, los periódicos se apresuraron a escribir el epitafio deportivo del que había sido un grandísimo delantero.

Cuando Italia se enfrentó a la deslumbrante Brasil en la segunda fase del campeonato, pocos confiaban en ella. El arquero brasileño Valdir Peres declaró que su única preocupación de cara al partido era que Rossi resucitara. Y así fue. Su tripleta garantizó el triunfo por 3-2 de los suyos en uno de los partidos más memorables de la Copa. Rossi añadió dos dianas más frente a Polonia en semifinales y otra más en la final, ante la República Federal de Alemania, proclamándose máximo goleador del certamen y su figura indiscutible.

2006 – Fabio Grosso

24 años después, otra selección italiana alzó el trofeo. Sus filas estaban plagadas de futbolistas de renombre: Gianluigi Buffon, Fabio Cannavaro, Andrea Pirlo, Francesco Totti…etc. Entre tanto brillo, Fabio Grosso, el laborioso lateral izquierdo del Palermo, parecía un intruso. Titular en dos compromisos de Italia en la primera fase, no causó una gran impresión. En cualquier caso, su nombre no estaba precisamente en boca de todos cuando comenzó la ronda eliminatoria.

En octavos, contra Australia, los Azzurri se quedaron con diez hombres y parecían abocados a la eliminación cuando una cabalgada por el flanco izquierdo de Grosso les otorgó un penal crucial que Totti transformó sin contemplaciones. Grosso siguió en el once inicial y fue adquiriendo confianza. En semifinales anotó un gol de excelente factura que deshizo el empate contra Alemania, la anfitriona. La final, ante Francia, se decidió en la lotería de los penales después de que la prórroga terminara en tablas (1-1). Italia materializó todos sus lanzamientos y se alzó con su cuarto título Mundial. ¿Recuerdan quién ejecutó el quinto de Italia, el que desató las celebraciones? Pues nada menos que Fabio Grosso.

2018 – ???

¿Quién unirá su nombre en Rusia 2018 a los de estas grandes leyendas del pasado? Aquí tenemos algunos candidatos de entre los semifinalistas:

Kevin De Bruyne (Bélgica)

El ídolo del Manchester City jugó algo más retrasado en la primera ronda y se le vio un poco apagado. Pero con Dries Mertens ausente contra Brasil, De Bruyne adelantó su posición y disfrutó en su papel de director de orquesta, anotando de paso un gol decisivo y participando en todos los ataques y contraataques de Bélgica. ¿Puede ser el comienzo de un fulgurante esprint hasta la línea de meta?

Raphael Varane (Francia)

De camino a las eliminatorias se puso en tela de juicio la forma física del central del Real Madrid. Sin embargo, su soberbio testarazo contra Uruguay, que dio la ventaja a los Bleus, así como varios despejes providenciales en los instantes finales del choque de cuartos, pueden indicar que el defensa estrella de Francia se aproxima a su mejor momento.

Harry Maguire (Inglaterra)

¿Podría convertirse el zaguero del Leicester City en el Fabio Grosso inglés? Maguire, que tampoco lo ha tenido fácil para llegar a lo más alto, ha sido decisivo para los Tres Leones en su carrera hasta colocarse entre los cuatro mejores. En cuartos, frente a Suecia, contribuyó de manera palpable con un potente cabezazo que puso a Inglaterra por delante en el marcador.

Andrej Kramaric (Croacia)

La afición de los Vatreni esperaba más del delantero del Hoffenheim, que ha entrado y salido del once inicial desde el primer partido de Croacia, contra Nigeria. Su remate de cabeza igualó la contienda con Rusia en cuartos y seguro que a Zlatko Dalic le encantaría ver más goles como ese. ¿Bastará para mantenerlo como titular?

Fotos: Getty Images.

Las claves para la salida de Cristiano Ronaldo del Real Madrid

Patricia Terroba (Marca.com).- La salida de Cristiano Ronaldo del Real Madrid y su presumible aterrizaje en Turín ha entrado ya en su fase decisiva. Tras las conversaciones mantenidas por el agente del jugador, Jorge Mendes, con el director general del club blanco, José Ángel Sánchez, el último y definitivo paso sería la presentación formal, por parte de la Juventus, de la oferta en firme por el futbolista portugués. Los famosos 100 millones con los que Cristiano tendría vía libre para marcharse al conjunto italiano.

Sin embargo, detrás de dicha cifra se esconden otros ‘flecos’ para sellar el acuerdo. Unos detalles delicados para conseguir poner a las dos partes de acuerdo: Real Madrid y Cristiano. Es la ‘batalla del cómo salir’ en la que los 100 kilos quedan en un segundo plano. Porque más allá del dinero, club y jugador chocan también en las formas a la hora de firmar la salida del jugador. El Madrid quiere un adiós ‘pactado’, en el que Cristiano asuma la responsabilidad de su marcha para dar el visto bueno a los 100 millones de euros.

De hecho, el ‘recordatorio’ de que la cláusula sigue siendo de 1.000 millones se interpreta como una doble intención del Madrid: Por un lado, mantener ‘la sartén por el mango’ en la negociación e incluso poder ‘arañar’ algo más de esa cifra y llegar a 120 millones en el traspaso final. Por otro, y más importante, llevar las riendas de la comunicación y que la opinión pública entienda que el club blanco no quiere desprenderse del futbolista. Mientras, Cristiano va por otro camino distinto, el de que le han empujado a marcharse. Es el pulso actual, mucho más allá de los 100 kilos que ponga la Juve sobre la mesa.

El Madrid espera el pronunciamiento de Cristiano

Abierto a contemplar la salida y a satisfacer el deseo de Cristiano Ronaldo, pero siempre y cuando sea el futbolista el primero que comunique públicamente su voluntad de dejar el Real Madrid. Así está el club blanco, que sigue aguardando la oferta de la Juventus y, por encima de esto, una comunicación del jugador en relación a sus deseos de abandonar la entidad para jugar en otro club.

El Madrid asume el compromiso con Cristiano en torno a una hipotética mengua en la cláusula de 1.000 millones a 100 siempre y cuando Ronaldo se reafirme en su postura de cambiar de aires. Sin esas palabras, no hay rebaja.

Es una condición indispensable para que se desbloquee la situación. El club blanco no quiere culebrones ni que se alargue más de lo debido una operación de este calado con un futbolista que ya es leyenda del club. Pretende y desea una salida lo más amistosa posible para coronar una relación que ha sido muy provechosa para ambas partes. Pero el requisito para empezar a negociar es el comunicado previo de Cristiano en el que éste diga que quiere irse.

Cristiano no quiere que le escriban el relato

Cristiano Ronaldo reapareció en Costa Navarino, Grecia, donde pasará el primer tramo de sus vacaciones junto a su familia mientras en España se cuece su salida del Real Madrid. La pelea no es discutir si sigue o no de blanco. La historia es como terminar de acordar su salida. Ya sabe que el club blanco le ha pedido dar el primer paso, que se pronuncie y diga públicamente que quiere irse del Madrid. En ese sentido, las palabras de Jorge Mendes, su representante, en el diario Record, pueden marcar el camino. Cristiano no quiere que la operación de su traspaso se dilate en el tiempo, pero tampoco desea que sea el Madrid el que cuente el relato de su marcha.

Ronaldo sabe ya que su salida se puede torcer si demuestra intransigencia a la hora de la comunicación del adiós. El Madrid apela a su cláusula real para forzarle a explicar su salida. El documento de los 100 millones es papel mojado si Ronaldo no se pronuncia en un sentido parecido al de su representante. Como ha dado su palabra a la Juventus, como ha empezado la mudanza a Turín y como no aguanta más a Florentino Pérez, podría acceder para desbloquear la situación.

Una cosa es esa y otra comprar su silencio cuando deje de pertenecer a la disciplina del Madrid. Cristiano, que quiere una salida en tono bajo, sin actos y con las mínimas estridencias, no está dispuesto a firmar una cláusula de confidencialidad que le impediría en el futuro dar su versión de unos hechos que, en su opinión, le han llevado a dejar el Madrid cuando su sueño real era retirarse de blanco.

La Juventus pide la cuenta… de 100 millones

La Juventus mientras tanto espera que le traigan la cuenta para pagar. Andrea Agnelli, el máximo mandatario del club turinés, aguarda la confirmación definitiva por parte de Jorge Mendes de que el precio para sacar a Cristiano Ronaldo del Real Madrid son 100 millones de euros y de esta manera acometer definitivamente la contratación. Agnelli, en estrecha colaboración con los principales accionistas del club -entre ellos la poderosa FIAT- llegó a la conclusión de que por esa cantidad era viable y rentable la operación.

Agnelli no sólo cuenta con la evidente aportación futbolística y el salto de calidad que Cristiano puede dar a su equipo, sino también es consciente de que ficha una marca internacional que expandirá por todo el mundo la imagen de la Juventus, con el importante rédito económico que esto conlleva. El propio presidente turinés ha hablado en varias ocasiones con el astro luso para conocer personalmente su disponibilidad y cuenta con la palabra del jugador para recalar en su equipo. Ahora sólo falta que, tal y como le aseguraron en su momento, se confirme que el precio es de 100 millones..

Oficial: Buffon ya es nuevo portero del PSG por un año más otro opcional

Marca.- Gianluigi Buffon ya es nuevo portero del PSG después de que el club parisino haya hecho oficial su contratación por un año más otro opcioneal. El futbolista llegó a la capital francesa este viernes para cerrar su fichaje por el cuadro dirigido por Tuchel en el que será, salvo sorpresa, punto y final a una longeva trayectoria en el fútbol.

Las primeras palabras de Buffon fueron de agradecimiento: «Es con una gran sensación de felicidad que me uno al Paris Saint-Germain. Por primera vez en mi carrera, me voy de mi país y solo un proyecto tan ambicioso podría llevarme a tomar esta decisión. Agradezco al club y al presidente su confianza. Por haber seguido su increíble progreso en los últimos años, conozco los sueños que hay en el PSG y todos aquellos que lo llevan en su corazón».

Continuó el portero en declaraciones la web oficial de PSG: «Traeré toda mi energía, experiencia y sed de éxito para ayudar a mi nuevo club a alcanzar los grandes objetivos que se han propuesto. Con mis compañeros de equipo y nuestros seguidores, compartiremos emociones fantásticas en el Parque de los Príncipes y en todos los estadios en los que representaremos a París, esta maravillosa ciudad que merece ver un día como su club en la cima del fútbol internacional«.

Nasser Al-Khelaïfi, presidente del PSG, se sumó a la bienvenida: «La inmensidad de su carrera, así como su personalidad ambiciosa, unificadora y elegante, le convierten en uno de los jugadores más admirados y respetados del fútbol mundial. A los 40 años, su pasión por el fútbol está intacta y Gianluigi encontró en nuestro proyecto el escenario ideal para establecer metas extremadamente altas al pasar su experiencia, no solo a los otros porteros del club, sino también a todos nuestros jugadores».

Buffon llega para competir el puesto con el que hasta ahora ha sido guardameta titular del PSG, Areola, ex del Villarreal y suplente de Lloris con Francia. A sus 40 años, Gigi afronta un reto inesperado en su carrera después de despedirse de la Juve tras 17 años.

Buffon se incopora ya a los entrenamientos con sus nuevos compañeros, que arrancaron la temporada este miércoles con Tuchel. Allí se verá con su compañero en la selección italiana Verratti.

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Mendes: «Sería un nuevo reto para Cristiano irse a la Juve»

AS.- Jorge Mendes, representante de Cristiano Ronaldo, atendió al medio portugués Record para analizar el posible fichaje del delantero por la Juventus. El agente no confirmó que vaya a dejar el Real Madrid, pero dejó entrever que es una posibilidad clara. «Si eso sucede será sólo una nueva etapa y un nuevo desafío en su brillante carrera».

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Grosso y Del Piero derribaron el muro alemán

Tony Cittadino (Caracas).- El 4 de julio es una de las fechas deportivas que siempre recordaremos con emoción. Ese día pudimos disfrutar de unos de los juegos más memorables en la historia de los Mundiales de Fútbol: la semifinal Italia ante Alemania del 2006.

Pasará el tiempo y la emoción será igual o mayor. La Nazionale de Marcello Lippi disputó uno de los partidos más ofensivos que recordemos desde que vemos a Italia y vaya que la primera vez fue en 1990. Insistimos que esa noche la Squadra Azzurra ganó la mitad de la Copa del Mundo, que cinco días más tarde pudo tener entre sus manos al vencer a Francia en la dramática tanda de penales para ser tetracampeones del mundo.

Los juegos Italia ante Alemania son clásicos obligados. Basta recordar el “Partido del Siglo” del Mundial México 1970. Este encuentro de Dortmund no tuvo nada que envidiarle. Italia desafió a Alemania en su casa, en el Westfalenstadion que daba miedo. Lleno a reventar y antes del juego ya metía presión para apoyar a los anfitriones en “su” Mundial. Todo cuadraba para que la copa se quedara en casa.

Sin embargo, Fabio Grosso y Alessandro Del Piero se encargaron de escribir una gesta histórica. Una noche con letras doradas, que jamás se borrarán. Sentenciaron a los alemanes a falta de dos minutos para el final del tiempo extra. Cuando se pensaba que el finalista se definiría en penales, Italia dio un golpe en la mesa y acabó con el juego. Y menos mal. Los penales no traen buenos recuerdos.  Grosso marcó un golazo de zurda, inesperado, emocionante, ante una gran asistencia de Andrea Pirlo. Su celebración todavía nos eriza la piel. Corriendo y moviendo la cabeza como Marco Tardelli en la final de 1982, también ante los alemanes ¿Cómo no soñar con el título?

Los alemanes se lanzaron desesperados al ataque, buscando el empate. Pero la Azzurra resolvió de contragolpe. Pinturicchio dejó congelado a Jens Lehmann con un derechazo exquisito, en plena carrera, luego de una gran asistencia de Alberto Gilardino. Un remate colocado, con frialdad, como sólo Del Piero podía marcar. De derecha, con efecto, al segundo palo, para sentenciar el juego y enterrar a los teutones. El juego se acabó. El árbitro ni pitó.

Ese gol de Del Piero es el que más hemos gritado en su magistral carrera con la selección. Ya en 2002 lo habíamos hecho en el Mundial Corea y Japón 2002, para empatar un juego dificilísimo ante México. Motivos no faltaban. Estaba en juego el orgullo y el pase a la gran final, algo que sentíamos que podía pasar desde que comenzó el año. Teníamos a favor la cábala de una final cada 12 años, un título cada 24 y, de paso, los Leones del Caracas se habían titulado campeones de la Serie del Caribe, como en 1982. Todo cuadraba y pocos nos tomaron en serio.

Lippi planteó un juego excelente. Fue un maestro, como a lo largo de toda su carrera. Bueno, tampoco es que Italia tenía jugadores de segunda. Fue la última y mejor generación azzurra. No había forma de perder. Los jugadores estaban en el momento exacto de madurez y con la motivación de callar bocas por el escándalo de Calciopoli.

La clave estuvo en los cambios de Lippi. Todos fueron ofensivos. Todavía no entendemos a los que aseguran que Italia jugó un Mundial y un encuentro defensivo. Sacó a Toni por Gilardino (74’), Mauro Camoranesi por Vincenzo Iaquinta (90’) y Simone Perrotta por Del Piero (104’) ¡La prórroga se jugó con Totti, Del Piero, Gilardino y Iaquinta en ataque!

Recordamos a Buffon en el arco y a Fabio Cannavaro liderando la defensa. Por cierto, “Il Muro di Berlino”, como fue bautizado en el Mundial, disputó una Copa magistral. Era la continuación de la gran temporada que había tenido con la Juventus, equipo del cual se marchó semanas después por el descenso a la Serie B. El defensa jugó un partido épico. Cortando balones, ordenando la zaga y hasta repartiendo juego. Con autoridad y liderazgo. Respondiendo como todo un capitán. Basta con recordar cómo inició el gol de Del Piero, con Cannavaro cortando un balón en dos ocasiones y cediendo el pase a Francesco Totti.

Pirlo fue el maestro de ese mediocampo. Hizo de todo en ese Mundial. Estuvo acompañado por Gennaro Gattuso, quien fue un fenómeno cortando el juego. Pasaba el balón o el jugador, pero rara vez los dos. Totti un poco más adelante, concretando jugadas y jugando de enganche, para un ataque conformado por Luca Toni o Alberto Gilardino.

A medida que el juego avanzaba, más parejo se hacía. Fue muy atractivo, porque los alemanes también tenían un equipazo. Lehmann en el arco, acompañado por Philipp Lahm, Michael Ballack, Miroslav Klose (en 2014 el máximo goleador en Mundiales con 16), Lukas Podolski y compañía. En realidad, el director técnico Jürgen Klinsmann también tuvo jugadores para quedarse con la Copa.

Era un juego de ida y vuelta, dónde no hubo descanso. Trepidante, de mucha exigencia física. Con el público metido en cada jugada. Parecía la final del Mundial. Recordamos un par de jugadas de Podolski en las que Buffon fue exigido al máximo. Le quemó las manos. Otro remate de Bernd Schneider que se fue por encima del arco de milagro. Otro tiro libre de Ballack. David Odonkor desbordaba por las bandas y Marco Materazzi se encargaba de meter pierna al que se acercara por el medio del área.

Del otro lado, Gilardino y Gianluca Zambrotta hacían temblar el arco alemán con sendos remates al vertical y el horizontal. El corazón latía más rápido y la ansiedad se hacía mayor, hasta que aparecieron Grosso y Del Piero.

Cuando finalizó el juego, celebramos a lo grande en la calle 2 de Vista Alegre, en Caracas, junto a mi gran amigo Vito De Lucia.  Algo impensable en la Venezuela de ahora, por la inseguridad, la economía y porque muchos amigos se han ido del país. Se abrieron cerca de 100 botellas de champaña. No es juego. Fue una locura. No había preocupación. Al día siguiente no había clases en la universidad. Era feriado. Podíamos pasar el “ratón” y despertarnos un poco más tarde. Fue el presagio de la celebración de la Copa del Mundo. Ya escribiremos de ese día.

Javier Pastore es nuevo jugador de la Roma

EFE.- El centrocampista argentino del París Saint Germain (PSG) Javier Pastore llegó este lunes al aeropuerto de Ciampino para formalizar su fichaje por el Roma y recibió a su salida una larga ovación de la afición del equipo capitalino.

Pastore, que jugó las últimas siete temporadas en el PSG, aterrizó en Ciampino en torno a las 17.45 locales en un vuelo privado procedente de Ibiza y se tomó fotos con la bufanda del Roma, según se aprecia en un vídeo del club italiano en Twitter.

Vestido con americana negra y camisa blanca, Pastore se quedó durante algunos minutos firmando autógrafos a sus nuevos seguidores, que le esperaron en el aeropuerto pese a la fuerte lluvia que cae este lunes en la capital.

El polivalente medio, que puede jugar como volante, media punta y también como extremo en un 4-3-3, acudirá el martes a las 8.00 locales (6.00 GMT) a la clínica de Villa Stuart para someterse a los controles médicos, informaron a EFE fuentes del Roma.

Si supera el reconocimiento, el «Flaco» se convertirá en el sexto refuerzo de mercado del Roma para la próxima temporada.

Hasta este momento, el director deportivo de los «giallorossi», el español Ramón Rodríguez Verdejo «Monchi», fichó al croata Ante Coric, el español Iván Marcano, el holandés Justin Kluivert y a los italianos Bryan Cristante y Antonio Mirante.

Además, los romanos oficializarán en las próximas horas la llegada de los italianos Nicoló Zaniolo y Davide Santon, que llegarán procedentes del Inter de Milán.

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El gran Gigi Buffon dijo adiós

Tony Cittadino.- Llegó el momento del adiós para otro campeón. Gianlugi Buffon disputó el último juego de su carrera con la Juventus, tras 17 años de brillante trayectoria, en la victoria de su equipo ante el Verona de dos goles por uno en el Allianz Stadium de Torino.

Todavía recordamos el momento en el que llegó al equipo bianconero. Lo veníamos siguiendo desde el Parma, equipo que, por cierto, volverá a jugar la próxima temporada en la Serie A. Era el año 2001, el mismo en el que Zinedine Zidane pasó al Real Madrid, pero la dirigencia de Moggi y compañía llenó el vacío que dejó la partida del francés con tres fichajes de lujo: el defensa Lilian Thuram, el mediocampista Pavel Nedved y el de Buffon, quien fue el portero más caro en su momento (54 millones de euros).

Desde entonces, tuvimos el privilegio de seguir su carrera más de cerca. La llegada a la Juve le daba mayor jerarquía al club y a él, tras la salida del holandés Edwin van der Sar. Recordamos las largas charlas en el colegio. En clases y en el recreo. A toda hora, con grandes amigos de bachillerato y de la vida como Manuel Salazar y Víctor Arreaza.

Eran otros tiempos. En plena adolescencia y con mucho más tiempo libre. En tardes de Champions League, Mundiales, Eurocopas y amistosos. Fútbol las 24 horas del día. Hoy nos damos cuenta que el tiempo va pasando y vamos envejeciendo. Siempre pensamos que el retiro de tus ídolos te permite sacar cuentas y recordar buenos momentos y otros no tanto. Así pasó con grandes jugadores como Baggio, Maldini, Del Piero, Inzaghi, Cannavaro, Pirlo y, más recientemente, Totti. Uno no quiere que se retiren. Quisiéramos verlos siempre en el campo. Pero, no se puede. Es ley de vida y hay que darle paso a las nuevas generaciones. Como dijo Buffon la noche del 13 de noviembre de 2017 cuando Italia se quedó fuera del Mundial Rusia 2018: «El tiempo pasa y es tirano».

En nuestra memoria quedarán centenares de juegos de Gigi defendiendo la portería de Italia y de la Juve. En la liga, en Europa y en Mundiales. Paradas como la del penal ante Figo en semis de Champions 2002-2003 contra el Real Madrid o el cabezazo de Pippo Inzaghi en la final de ésa campaña ante el Milan.

Pero pensamos que la mejor de todas fue ante Zidane en la final del Mundial 2006, cuando Italia ganó el cuarto título en su historia. La agilidad, velocidad, seguridad y reflejos que tuvo para sacar un cabezazo que tenía el gol sellado en el balón, pasó a la eternidad. Fue impresionante.

Ya con 40 años y mayor madurez, decidió tomar la decisión más difícil para cualquier deportista: el retiro. En la Juve terminó con 656 juegos, 301 encuentros sin recibir gol y 21 títulos. Con Italia, líder en presencias con 176 y 80 de ellas como capitán. Queda el sabor dulce de tantos títulos obtenidos (1 Mundial, 11 scudettos –contando los 2 revocados-, 5 Coppa Italia, 6 Supercopa de Italia, 1 Serie B, 1 Copa UEFA, 1 premio The Best de la UEFA y varios como Mejor Portero, entre tantos otros), pero la amargura de saber que en tres ocasiones (2003, 2015 y 2017) no pudo ganar la Champions. Como siempre hablamos con el gran amigo Vito De Lucia, es una deuda que el fútbol le deberá por siempre a un gigante como Buffon.

También quedó a las puertas de su sexto Mundial, porque Italia no logró clasificar. Buffon iba a ser el primero en hacerlo, pero se atravesó Suecia en el camino y la pésima dirigencia de la FIGC al nombrar a Gian Piero Ventura como DT. Fue un mal que pudo evitarse, pero ya no vale la pena seguir haciendo leña del árbol caído.

Nadie podrá hablar mal de Buffon. Las muestras de cariño y respeto llegan de todas partes. El único asterisco fue la expulsión en el juego de vuelta de cuartos de final de ésta zafra ante el Real Madrid en el Bernabéu, por el polémico penal pitado por el inglés Michael Oliver. Sin embargo, Buffon se disculpó por sus polémicas declaraciones contra el colegiado y rectificó.

Su rivalidad con Iker Casillas fue de admirar. Lejos de tener una enconada competencia, fue a la inversa. Siempre con mucho respeto de ambas partes. El español lo tuvo como ejemplo y pensamos que fuimos afortunados en verlos jugar. Como sucede con Messi y Cristiano Ronaldo. Dos campeones, que fueron iconos con sus selecciones y clubes.  Basta con recordar la final de la Euro 2012, cuando España goleó a Italia 4-0 y Casillas pidió respeto al árbitro, por agregar tiempo extra a un encuentro sentenciado en 90 minutos.

Otro gesto maravilloso fue descender a Serie B con la Juve en 2006, por el polémico caso de Calciopoli. Italia entera no terminaba de celebrar el título ganado en Berlín el 9 de julio, cuando el 25 del mismo mes fueron sancionados, junto a clubes como el Milan. Pero allí se quedaron los cinco magníficos: Trezeguet, Nedved, Camoranesi, Del Piero y Buffon. Los tres últimos campeones del mundo. Digno de admirar en un fútbol tan comercial, donde ahora pareciera que vale más el dinero que la camiseta.

La Juve regresó a la máxima categoría y el resto es historia. Volvió a ser la más fuerte. Ganó 7 scudettos en fila y 4 Coppa Italia, para sumar cuatro campañas seguidas con doblete. Algo sin precedentes en Italia. También dos finales de Champions en tres años.

Ahora queda mirar el futuro y buscar su heredero. Italia y Buffon nos acostumbraron a estar seguros y confiados al ver un juego y saber que sería difícil marcarle. Aunque no existirá otro como él, debería tener un relevo de calidad. Veremos si el tiempo le permite al nuevo arquero, ser digno heredero de un campeón dentro y fuera de la cancha. Porque, hoy, la portería está huérfana. Más nunca será igual. El gran Gigi Buffon dijo adiós.

Foto: Marco Bertorello.

Roberto Mancini será el encargado de dirigir la reconstrucción de Italia

Tony Cittadino.- Roberto Mancini será  el nuevo director técnico de Italia. El otrora delantero de la selección azzurra será el encargado de llevar adelante la reconstrucción de los cuatro veces campeones del mundo, tras quedar fuera del Mundial Rusia 2018 que comienza en un mes.

La noticia la dio a conocer la Federación Italiana de Fútbol a través de un comunicado corto y éste martes será presentado. Se espera que, al menos, esté al frente del banquillo hasta la Eurocopa 2020. Mancini, que suplantará al técnico interino Luigi Di Biagio, podría traer de vuelta al polémico delantero Mario Balotelli, quien no juega con Italia desde el 24 de junio de 2014, cuando la Nazionale quedó eliminada de la fase de grupos del Mundial Brasil 2014, tras caer por la mínima diferencia ante Uruguay.

El estratega tendrá su debut el próximo lunes 28 en un amistoso ante Arabia Saudita. Luego se medirá a Francia el primero de junio y cuatro días más tarde a Holanda. Luego, entre septiembre y noviembre, Italia jugará la UEFA Nations League contra Portugal y Polonia y cerrará el año con amistosos ante Ucrania y Estados Unidos.

Mancini disputó 36 juegos con Italia entre 1984 y 1994, marcando 4 goles. Su etapa estelar la vivió con la Sampdoria, al disputar 566 partidos y anotar 173 dianas. Logró un scudetto, tres Copa Italia y una SuperCopa de Italia.

Como dirigente, tuvo su mejor época al frente del Inter de Milan entre 2004 y 2008, ganando dos ligas, dos Copa Italia y dos SuperCopa de Italia. En Inglaterra, fue campeón con el Manchester City en la Premier League 2011-2012 y también ganó una FA Cup y una Community Shield.

Foto: FIGC.

La revancha de la Juve ante el Madrid empezará en Turín

A falta de un día para que inicien los cuartos de final de la Champions League, el partido más esperado es sin duda el de la Juventus ante el Real Madrid en Turín. Ambos equipos protagonizaron en Cardiff la última final del deseado torneo continental. Tras los noventa minutos, fueron los españoles quienes se llevaron la «orejona» a casa, pero como dicen, el fútbol siempre da revancha y la Vecchia Signora buscará sacarse la espina en esta nueva oportunidad.

Pero no será nada fácil, pues los dirigidos por Zinedine Zidane hace rato que dejaron de luchar por la Liga y la Copa del Rey dejó de ser un objetivo cuando Leganés sorprendió a propios y extraños dejándoles fuera, por lo que harán todo lo posible para quedarse con al menos un título esta temporada.

Y es que la Champions es el torneo por excelencia del Real Madrid, viene de ganarlo en las últimas dos ediciones y es el equipo que más veces se ha quedado con el título (12).

Los números favorecen al conjunto italiano, que más allá de que perdió la final hace un año, cuando se trata de partidos de ida y vuelta, siempre ha vencido la Juve. Así lo hizo en 1996, 2003, 2005 y  más recientemente en el 2015. No obstante, el conjunto Merengue le arrebató el trofeo a la Juventus en dos finales, 1998 y 2017.

El Real Madrid viene de golear a Las Palmas en Canarias, mientras que Juventus se quedó con el Derbi ante el renovado Milan de Gatusso.

El conjunto blanco contará con toda su plantilla para el partido, no hará lo propio la Juve, pues no estarán el bosnio Miralem Pjanic ni el marroquí Medhi Benatia, ambos sancionados.

Nuevamente los focos posaran sobre Cristiano Ronaldo, que siempre ha marcado cuando tiene al frente al equipo que hoy dirige Allegri. Lleva un total de siete goles en cinco partidos ante la Juventus.

Los «Bianconeros»  solo han perdido un partido en los últimos 75 en casa, incluyendo todas las competiciones que han disputado. Sin embargo, independientemente de lo que pase mañana, todo se decidirá en el Santiago Bernabéu la próxima semana.

En su historia, la Juventus ganó ocho veces al Real Madrid, con dos empates y nueve derrotas, mientras que sus números contra rivales españoles ven 19 triunfos, quince empates y 22 derrotas. Solo ha habido un triunfo madridista en Turín y data de 1962, cuando Alfredo Di Stéfano marcó en la ida de cuartos del torneo (0-1).

Alineaciones probables:

Juventus: Buffon; De Sciglio, Barzagli, Chiellini, Asamoah; Khedira, Bentancur, Matuidi; Dybala, Douglas Costa e Higuaín.

Real Madrid: Keylor Navas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric, Isco; Cristiano Ronaldo y Benzema.

Árbitro: Cüneyt Çakir (TUR).

Estadio: Juventus Stadium.

Esto fue lo que pasó la última vez que ambos equipos se vieron las caras:

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