Nuevos tiempos se avecinan para el béisbol. Como todo en esta vida, se cierran etapas y se inician otras nuevas, esta vez le tocó a nuestro querida pelota. La MLB ha empezado a usar su reciente asociación con la Liga del Atlántico como un conejillo de indias, para buscar nuevas alternativas, en la empecinada búsqueda de agilizar y perfeccionar el juego para las nuevas generaciones de fanáticos.
En primer lugar, tenemos la modificación a la regla del robo de la primera base. Dos venezolanos, Anderson de la Rosa y Alejandro Chacín sufrieron y fueron testigos de este histórico suceso. En segundo lugar, la inclusión de la tecnología a la hora de cantar bolas y strikes. Los umpires tendrán una precisión exacta de cada lanzamiento con unos audífonos que dictarán las sentencias.
No obstante, creemos que los cambios en estas reglas dificilmente puedan agilizar un espectáculo que ha cautivado a millones de fanáticos por 150 años. Muchos se preocupan por la vejez de los espectadores del béisbol en la TV, pero no se han dado cuenta que esta nueva generación de fanáticos ya no está pegada a la televisión para ver a sus ídolos. Plataformas como YouTube es la televisión de la juventud y es ahí a donde deben apuntar las Grandes Ligas para recuperar la batuta en el espectáculo.
Hace un año, un intento con Facebook no fue próspero, no obstante la nueva alianza de la Gran Carpa con Google ha traído sus réditos. MLB y YouTube hicieron una alianza para transmitir un partido semanal y en exclusiva para esta plataforma. Sólo la primera emisión de esta nueva iniciativa dejó una marca de más de 200 mil espectadores conectados en todo momento al compromiso que disputaron los Dodgers de los Ángeles y los Phillies de Filadelfia.
De igual forma, los videojuegos son uno de los grandes ganchos con los que cuenta la liga para atrapar a nuevos fanáticos. «MLB The Show 2019» cuenta con un realismo que hace dudar si estamos viendo una transmisión televisiva o es un videojuego.
Entonces nos preguntamos: ¿El problema es el juego o es la forma de hacer llegar el juego?. A nuestro entender, hay iniciativas por un lado como las del «robot-umpire», que pueden traer justicia a los compromisos a costa de la emoción en las discusiones acaloradas por el conteo con los principales. Por otro lado, encontramos los cambios de reglas que quieren forzar a como dé lugar, una agilización que puede terminar desnaturalizando la esencia del juego que tanto queremos.
En cualquier caso, lo importante es que los responsables de llevar a cabo la transición del béisbol a esta nueva era, lo hagan con cuidado a la esencia que siempre ha caracterizado a este deporte..
Tony Cittadino (Mallorca).- El venezolano Rafael Acosta es licenciado en Contaduría, pero su pasión por el beisbol lo ha llevado a alcanzar una de sus metas y ahora apunta a lo más alto. Desde el año 2017, trabaja como pasante de Operaciones de Beisbol de la academia de los Medias Rojas de Boston en República Dominicana, logrando entrar finalmente en una organización profesional.
Acosta tiene 35 años. Nació el 31 de agosto de 1983 en el Hospital Materno Infantil de Caricuao, en Caracas. Estudió primaria en la escuela José Gonzalo Méndez y el bachillerato lo curso en el liceo Urbaneja Achelpohl. Es licenciado en Contaduría en la Universidad Central de Venezuela y también es Magister en Gerencia Empresarial.
En el año 2013, hizo un diplomado de Gerencia Internacional Deportiva de la FIFA en la Universidad Metropolitana, que le dio técnicas para aplicar en todos los deportes. Su trabajo final, junto a Eduardo Basalo y Leonel Yépez, se tituló: «Academia integral de beisbol, formadora de ciudadanos al servicio de la sociedad», que tenía como objetivo ayudar a los jugadores a conseguir becas universitarias en Estados Unidos.
En el año 2014, realizó la maestría de Gerencia Empresarial en la UCV, buscando un aporte y solución para los equipos de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional con el Winter League Agreement, el acuerdo invernal de la pelota del Caribe con las Grandes Ligas que, entre otros temas, restringe las actuaciones de los jugadores.
La tesis se tituló: «Estrategias para la gerencia deportiva de equipos de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional ante exigencias de la Major League Baseball». La presentó en 2017 y esa experiencia le sirvió para tener un acercamiento más directo con los presidentes y gerentes de los equipos, buscando la posibilidad de unirse al grupo de trabajo y meterse de lleno en la LVBP.
Hubo conversaciones con Tiburones de La Guaira y Leones del Caracas, pero no se llegó a un acuerdo. Sin embargo, no baja los brazos y asegura que lo seguirá intentando, porque también quiere dedicarse a la selección venezolana de beisbol.
Ahora trabaja con la academia de Boston, que juega en la Dominican Summer League. Acosta quiere seguir aprendiendo y trabajando con humildad, para llegar a las Grandes Ligas. Dijo sentirse orgulloso de poder alcanzar con tanto sacrificio un lugar dentro de una organización de las mayores que, por lo general, está integrada por ex peloteros o personas con experiencia en la pelota. Además, tiene razones para estar feliz. Boston es el actual monarca del Big Show.
– ¿Cómo surge la idea de ir a República Dominicana?
– Siempre he querido trabajar en el beisbol y hacerlo en Venezuela, pero no se dio. Conseguí trabajar en una academia, pero no era beisbol profesional, era para formar entrenadores. Yo quería estar con un equipo. En el año 2017, mi esposa y yo estábamos considerando la opción de irnos del país por la situación y comencé a escribirle a altos ejecutivos latinoamericanos de equipos de Grandes Ligas. Los busqué en las páginas web de cada equipo.
Mi esposa me dio el impulso final para ir a Dominicana, para visitar personalmente a las personas y aprovechar la oportunidad de inmediato si surgía una entrevista. Ella me dio esa idea y se lo agradezco. Nos vinimos y aquí estamos desde noviembre de 2017.
– ¿Qué hiciste al llegar a Dominicana?
– De todo un poco. Pero, vendí empanadas en la calle y no fue fácil, porque el sol de aquí es fuerte. No tenía un toldo y era difícil. Eso me enseñó mucho.
– ¿Cómo llegaste a trabajar con Boston?
– Me costó mucho. Desde Venezuela tenía conversado el cargo con Boston, pero había que concretar. Ellos fueron uno de los equipos que me respondieron y al llegar aquí, lo terminamos de hablar. Eso caló en algunas personas y conversamos. Me dieron la oportunidad, pero también hablé con varias organizaciones, entre ellas los Rojos de Cincinnati y los Cachorros de Chicago.
– ¿Quién te recibió?
– Me recibió Adrian Lorenzo, que era el asistente del jefe de scouting para Latinoamérica con Boston. El jefe era el encargado de la academia. Me hizo las entrevistas y evaluaciones, pero ya no está con nosotros. Desde este año está con los Marlins de Miami. Richard Jiménez también fue una persona muy importante.
– ¿Qué te sorprendió de la organización?
– Sin duda, la mística de trabajo y la unión que hay. Se respira un ambiente de grandeza, en el buen sentido de la palabra. Sabes que estás en algo grande. Hay historia. Por todos lados ves camisas de Pedro Martínez o David Ortiz. El primer día que fui a la academia para la entrevista, vi uniformado a Fernando Tatis . El mismo que dio dos jonrones con las bases llenas en un mismo inning.
Eso me impresionó mucho, pero resulta que él era el manager de uno de los dos equipos que tenemos aquí en la Liga de Verano. Durante mi primer año de trabajo, tuve muchísimo contacto con él y nos llevamos muy bien. Cuando terminó la temporada pasada, me regaló una pelota con un mensaje bien emotivo por la relación de trabajo que tuvimos.
Eso lo atesoro mucho, porque que se exprese así de ti una figura de esa talla dice mucho de lo que he podido aportar a la organización y de la mística de trabajo.
– ¿Cómo es la dinámica de trabajo diaria?
– Tengo varias funciones. Ahora soy pasante de operaciones de beisbol, con tareas muy sencillas. Desde llenar las neveras de agua para los coaches, hasta imprimir estadísticas. Eso fue en los primeros meses. Ahora estoy encargado de eso y del trackman, que es la máquina que realiza un seguimiento avanzando del juego. Por ejemplo, la velocidad de salida de los batazos, la distancia en pies de los batazos, el tiempo que la pelota está en el aire o la cantidad de vueltas que da la pelota desde que el pitcher la suelta, hasta que el bateador la conecta o llega al guante del catcher.
Durante el juego, debo ir llevando las estadísticas como si fuera un anotador. La laptop está conectada a un radar y de allí se captura todo. Hay que indicar, por ejemplo, si el lanzador es derecho o zurdo. Si está de frente o de lado. Si el batazo fue por el suelo o por el aire. Cómo fue el tipo de pictheo. En esta liga de novatos son cuatro lanzamientos: recta, cambio, slider y curva.
También comencé a editar videos de los jugadores, que son 35 en roster por cada equipo y son dos divisas. Son unos 140 videos mensuales, a comienzo y al final del mes. Se comparte con directivos de Dominicana y Estados Unidos, para evaluar la mecánica de los peloteros.
De igual forma debo acomodar las cámaras que están en el campo, para complementar los videos con las estadísticas y presentar un reporte. Por ejemplo, si quieres ver el pitcheo 100 del lanzador, debe coincidir con lo que diga el trackman.
Antes de irme, reviso como están los profesores con las clases de inglés. Ahora presto apoyo, pero antes sí estaba más atento porque era una de mis funciones. El horario es de lunes a viernes de 7:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde. Los sábados entro a la misma hora, pero salgo a eso de las 3:00 de la tarde.
– ¿Qué has aprendido?
– De todo. Una organización de Major League Baseball se divide en tres partes, al menos en las ligas menores. Está la parte de desarrollo y operaciones de beisbol, que incluye visas, pasaportes de jugadores y todo lo que es logística. También scouting profesional para peloteros firmados, nuevos talentos y jugadores internacionales, que incluye Canadá, Estados Unidos y Puerto Rico, porque esos tres países participan en el draft. El fuerte es República Dominicana, Venezuela, México e islas del Caribe.
He visto cómo es la rutina diaria y en qué consiste. Los ejercicios que le ponen a los muchachos. Las clases de inglés y las charlas que le dan a los jugadores en la academia por MLB. Manejar parámetros de estadísticas, para establecer proyecciones.
Los primeros seis meses dormí en la academia y compartí mucho con los coaches. La convivencia no es fácil, porque uno no fue pelotero y te ven como extraño. No te aceptan del todo. Pero te vas ganando el respeto. Hay muchos códigos no escritos, como la jerarquía, la antigüedad y el trabajo ajeno. Hay que tener mucha humildad y no opinar si no te piden la opinión. Trabajar duro y no tener excusas.
– ¿Qué es lo que más te gusta hacer?
– Me gusta mucho la parte de scouting. Ver a los muchachos ya firmados y recomendarlos a otras organizaciones para hacer cambios. Esta semana hicimos un cambio. Un pitcher grandeliga de Baltimore, por dos muchachos de la academia con proyección y herramientas. La academia está llena de scouts.
También la parte de desarrollo de peloteros, en especial con la parte que hago de los videos porque se los enseñas a los coaches de pitcheo o bateo y pueden mejorar la mecánica. No he podido desarrollarme más en esa parte, porque está exclusivamente reservada para ex peloteros profesionales. Es lógico y razonable, porque ellos estuvieron en el terreno y saben qué transmitirle a los jugadores.
Me gusta ver su trabajo y preguntar mucho sobre situaciones de juego. También la parte de analítica, con todas las herramientas que se usan del beisbol moderno. Lo que menos me gusta es la parte de oficina, porque es como estar en una empresa normal.
– ¿Con cuáles peloteros has compartido?
– He compartido con varios, ha sido una gran experiencia y quizás se me olvide alguno, pero he podido conversar e intercambiar opiniones. Entre ellos está Héctor Giménez, que es coach de catcher de uno de los equipos de Tampa Bay. Freddy García y Alex Delgado, que tienen un programa en Venezuela para firmar peloteros y los presentan aquí.
Iván Arteaga y Víctor Moreno, que son coach de pitcheo de Miami y Milwaukee. Joel Hernández que es coach de Toronto. Miguel Tejada que también firma peloteros. Luis Sumoza, Eduardo Villacís, Jesús Hernández y Franklin Morales, que jugaron con el Caracas.
Julio Lugo que fue grandeliga con Boston y fuimos compañeros de curso de sabermetría. Carlos Baerga que es asesor de especial de Cleveland. Humberto Sánchez, grandeliga con los Yankees en la época de Posada, Jeter y Rivera.
Richard Jiménez que no llegó a las mayores, pero se ha comportado de maravilla conmigo. Dicta cursos de sabermetría y scouting. Le tengo muchísimo aprecio y dice que soy su hijo venezolano. También es coordinador de scouting de Cincinnati en Dominicana.
Fernando Tatis creo que no necesita presentación. Es una persona muy humilde, trabajadora y con mucha sabiduría.
– ¿Una anécdota que recuerdes con un cariño especial?
– Al finalizar la temporada el año pasado, todos nos íbamos de vacaciones y le dije a Fernando Tatis que me firmara una pelota y tomarnos una foto. Me dijo, no, te voy a regalar algo mejor. Cuando se acabó el juego de ese día, me regaló una pelota nueva y firmada con un mensaje, que decía que fue un placer trabajar conmigo. Fue muy especial y sirve de motivación.
Otra es que cuando llegué, no tenía zapatos deportivos. Me traje otro tipo de Venezuela, pero no deportivos. Traje poca ropa, estaba bastante limitado. Le pedí a los coaches si tenían alguno y uno de ellos me dio un par y me dijo cuídalos, porque valen. Resulta que los zapateros eran de Pedro Martínez. Los había dejado en la academia hace un tiempo y nunca los buscó.
– ¿Hasta dónde quieres llegar?
– En un futuro, quiero trabajar con los Leones del Caracas y con la selección venezolana de beisbol en el Clásico Mundial de Beisbol. Más que una meta, es un sueño. Es mi pasión y quiero hacerlo. Lo haría hasta ad honorem, porque es mi país.
Quiero seguir desarrollándome dentro de esta organización. Quiero seguir creciendo. En este negocio hay que aprender que nadie es indispensable. El único seguro en un negocio como este es el dueño. No me cierro a otros equipos, pero me encantaría seguir aquí.
A corto plazo, quisiera viajar a Estados Unidos. Es como el pelotero, que empieza aquí en la parte más baja. Poder seguir trabajando con el equipo, pero allá y crecer cada vez más. También trabajar en un equipo de beisbol invernal, quizás haciendo paralelismo como se hace en varios casos. Quiero trabajar con un equipo en Venezuela.
Prensa LVBP.- Cardenales de Lara comenzará la defensa de su título el 5 de noviembre, cuando reciba a Águilas del Zulia en el Estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, en el Día Inaugural de la temporada 2019-2020.
Los equipos aprobaron el nuevo calendario regular durante la última jornada de la Convención Anual de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, que se llevó a cabo en la capital.
El resto de la jornada la completarán los partidos Tiburones de La Guaira vs Caribes de Anzoátegui, en el Estadio Alfonso “Chico” Carrasquel; Tigres de Aragua vs Leones del Caracas, en el Estadio Universitario, y Bravos de Margarita vs Navegantes del Magallanes, en el Estadio José Bernardo Pérez. Todos los encuentros se jugarán a partir de las 6:00 pm, el nuevo horario que regirá los desafíos que se jueguen de lunes a viernes en el circuito.
Bajan el número de importados
La temporada 2019-2020 pondrá en marcha algunos cambios en las Condiciones de Campeonato, aprobados por los equipos durante la segunda y última jornada de la Convención Anual de la LVBP.
La cuota de importados se redujo de siete a seis en el roster activo, informó la junta directiva de la LVBP.
“Es una manera de darle mayor oportunidad al talento criollo, tomando en cuenta el importante desarrollo de nuestros jugadores reserva en el sistema de granjas de las Mayores”, señaló Juan José Ávila, presidente de la LVBP. “Cada año vemos como se estrenan en las Grandes Ligas peloteros que todavía no visten los uniformes de los equipos locales, así que es una buena manera de tratar que algunos de esos jóvenes emergentes puedan ver acción en el país”.
Para la postemporada, durante la primera fase de playoffs, los equipos decidieron eliminar la adición en el draft de refuerzos y subir a dos las sustituciones. El resto de las etapas de enfrentamientos directos en enero continuarán sin alteraciones, pero las sustituciones no puede ser acumulativas, pues terminarán con cada ronda de playoffs.
Las listas para el Draft de los Jugadores no Protegidos, ahora deberán ser consignadas ante las oficinas de la LVBP el 11 de noviembre, mientras que la realización del sorteo se realizará el 19 de noviembre.
Prensa Águilas.- Rouglas Odor cuenta los días, las horas, para volver a vestir el uniforme de las Águilas del Zulia, pero ahora en condición de manager.
El zuliano tomó unos minutos en medio de sus ocupaciones como estratega de la sucursal doble A de los Indios de los Cleveland para conversar sobre su primera experiencia como manager oficial en la LVBP.
1- ¿Cómo se dio está oportunidad para dirigir a las Águilas del Zulia?
Bueno conversamos con la gerencia durante los campos de entrenamientos de Grandes Ligas y le demostré mi interés de dirigir al equipo, desde esa reunión seguimos conversando durante varias semanas hasta llegar al acuerdo.
2- ¿Que significa dirigir al equipo?
Para mí es un gran compromiso con la fanaticada con la gerencia y con todo el equipo, además es el equipo que me dio la oportunidad como jugador y ahora como manager.
3- ¿Cuáles son sus expectativas?
Queremos crear un equipo competitivo con el cuál podamos alcanzar el campeonato y para lograrlo, debemos ir juego a juego, inning a inning y pitcheo a pitcheo.
4- ¿Quiénes te acompañarán en el cuerpo técnico?
Estoy haciendo varias llamadas para saber quiénes están dispuestos a continuar con el equipo.
5- ¿Ya tienen definida como estará estructurada la importación?
Definitivamente será en base a pitcheo, lo más importante es saber el número de cupos este año y tomar la mejor decisión.
6- ¿Qué opina del roster de los criollos?
Muy bueno hay varios jugadores por posición, pero hay que esperar quiénes podrían tener restricciones o planes de jugar en Venezuela, pero el material está allí.
7- ¿Que mensaje tiene para la afición?
Sepan que asumimos el reto o mucha responsabilidad y vamos con un objetivo claro que es ganar el campeonato.
Tony Cittadino (Mallorca).- Este jueves la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) anunció que la temporada 2019-2020 se disputará con 42 juegos en la ronda regular, en lugar de los 63 que se desarrollan desde la 2007-2008. Una decisión que hará que la campaña arranque el 5 de noviembre, prácticamente un mes después de lo normal, en un esfuerzo por mantener a flote la tradición, la pasión y el negocio, de una liga que en esta zafra llegará a sus 75 temporadas.
Siempre he pensado que la LVBP es una de las pocas instituciones sólidas y con arraigo que quedan en el país. Es una fuente de trabajo permanente, pero sinceramente no quisiera estar en sus zapatos en los tiempos actuales. Por una parte pienso que la temporada debe mantenerse y se debe jugar. No imagino un diciembre sin beisbol. No otro después del Paro Nacional de 2002. Pienso que es bajar los brazos y que el país pierda otra distracción más. Aplaudo la insistencia por mantenerse a flote y querer salir adelante, en medio de tanta locura. Es una bocanada de oxígeno y el sustento de miles de familias. A fin de cuentas, el país debe seguir su curso. La gente sigue asistiendo al fútbol, al baloncesto o al cine ¿por qué parar el beisbol?
“La LVBP tiene como misión fundamental brindar a los aficionados un espectáculo de calidad a través del deporte y debemos hacer todo lo posible para seguir cumpliendo nuestra razón de ser. Sabemos que existen dificultades y situaciones complejas en todo el país, por eso consideramos que seguir ofreciendo el campeonato a la afición es una necesidad porque así contribuimos con la sana recreación de la gente. Todo lo que sea promover el deporte es positivo y saludable para la comunidad y el beisbol juega un rol fundamental en todo este proceso”, dijo el presidente del circuito, Juan José Ávila, en declaraciones reseñadas en una nota de prensa del organismo.
Por otra parte pienso que no se debe jugar. Considero que las condiciones del país están mucho más graves que en la campaña pasada. El país es una bomba de tiempo, con protestas diarias, represión, torturas y muerte. Más allá de la inseguridad, la hiperinflación y el tema del transporte, creo que otro de los puntos más agudos es la luz.
Este año el país ha tenido apagones más sostenidos que en otras ocasiones y el tema en el interior es más duro que en Caracas. Me preocupa cómo se podría jugar en Maracaibo, por ejemplo, donde la crisis golpea con más fuerza. En la 2018-2019 hubo juegos en distintos parques donde hubo apagones. Aunque el beisbol en Venezuela se comenzó a jugar de día, no creo que los encuentros se puedan realizar más temprano de lo que ya inician. Un fin de semana puede ser, porque es más familiar. Pero en la semana, lo dudo. La gente trabaja y las transmisiones de radio y televisión obligarían a los medios a cambios en la parrilla de programación habitual. El año pasado ya hubo una modificación en los horarios, pero los estadios estaban vacíos.
Al momento de escribir esta columna, la LVBP no ha divulgado la cifra de asistencia a los estadios en la temporada 2018-2019, pero espero otro descenso en los números. Si los ocho equipos tomaron la decisión de jugar con un calendario de ronda regular reducido, que llevaría a que las series sean de seis juegos por rival y no de nueve, debieron tomar sus previsiones e hicieron sus análisis. Es mejor eso que nada, pensarán, aunque sean 21 juegos menos. Es válido. Pero los problemas seguirán estando allí. Así sea un mes después. ¿Es mejor hacer la temporada como debe ser o no hacerla?
Entre tantos cambios, surgen otras preguntas: ¿La MLB permitirá a los jugadores grandeligas y que participen en ligas menores venir a Venezuela? ¿Los jugadores importados apostarán por nuestra pelota o decidirán ir a otra liga, asegurando un mes más de sueldo? ¿los equipos ajustarán el precio de los abonos, en especial aquellos que los ofrecen en dólares, que ya es bastante pedir? ¿está el gobierno en la capacidad de asegurar las divisas, a pesar de que hay otras prioridades más delicadas, como la salud?
La campaña se jugará en honor de Víctor Davalillo y me parece un honor, por todo lo que representa. Pero me hubiera gustado que llevara el nombre de Jesús «Chivita» Lezama, quien llegó a los 100 años. Quizás con «Vitico» podían hacer ese gesto de nobleza en la siguiente contienda. Ambos están vivos, gracias a Dios.
Saludo también la decisión de que el 11 de noviembre se decrete como el día de Luis Aparicio, nuestro único Salón de la Fama de Cooperstown hace ya 35 años. Es un gran reconocimiento que toda la Liga lo celebre y lleve el 11 en su espalda. Además el 7 de diciembre se honrará en todos los estadios la memoria de José Castillo y Luis Valbuena, quienes fallecieron el año pasado en un accidente de tránsito para robarlos.
Así las cosas, jugar o no jugar es un tema complejo. Con argumentos válidos y respetados para quienes apoyen o rechacen que haya beisbol. Si la decisión fuera mía, no jugaría. Lo veo demasiado cuesta arriba, muchísimo más que el año pasado cuando escribí sobre el frío ambiente de la final entre Caracas y Lara Pero, como muchos, tengo la esperanza de que la situación mejore de aquí a allá. No es fácil. Más bien sería una proeza que no continuara empeorando.
La cuenta regresiva ya empezó. Será la segunda temporada que viviré fuera del país, pero no puedo ocultar que a pesar de todo me sigue generando la misma emoción, pasión e ilusión, que tengo desde niño. Soy un amante del beisbol profesional venezolano y, todavía con mis reservas, le daré un espaldarazo a la LVBP y al país..
Prensa LVBP.- La Liga Venezolana de Beisbol Profesional jugará el campeonato 2019-2020 en homenaje a Víctor Davalillo, tras ser acordado de manera unánime por los equipos durante la primera jornada de la Convención Anual, que se lleva a cabo en la capital.
Vitico, que cumple 80 años de edad el próximo 31 de julio, considerado el jugador más completo de la historia de la LVBP, ganó cuatro títulos de bateo y conectó 1.505 hits en 30 temporadas, con un promedio vitalicio de .325 y 100 imparables en una zafra, aunque firmó como lanzador con los Leones del Caracas a principios de octubre de 1957 y llegó a ganar 10 encuentros en la campaña 1961-1962.
Actuó durante 16 años en las Grandes Ligas y al resumir su actuación en las ligas de beisbol en las que pudo jugar, de acuerdo con el libro Vitico al Bate, de los autores Javier González y Carlos Figueroa Ruiz, “se muestran registros que impactan a cualquier fanático del beisbol: 4.313 hits en 13.194 turnos al bate, para un promedio al bate, de por vida, de .327, 1.967 carreras anotadas, 578 dobles, 151 triples, 165 cuadrangulares y 1.480 carreras impulsadas”.
“Vitico es uno de nuestros grandes héroes deportivos y se merece este homenaje a su trayectoria de parte de la liga y sus clubes afiliados”, señaló Juan José Ávila, presidente de la LVBP.
“Este año, nuestro beisbol profesional tendrá su temporada número 75 de manera consecutiva y es un gran motivo de orgullo para todos los que formamos parte de este gremio”, apuntó Ávila.
Los equipos también decidieron instituir el Día de Luis Aparicio el 11 de noviembre. Aparicio, quien cumplirá 35 años de su exaltación al Salón de la Fama de Cooperstown y fue el primer criollo en participar en una Serie Mundial, “abrió las puertas a numerosos venezolanos que siguieron sus pasos en las Mayores”, destacó Ávila.
“La fecha del 11 de noviembre fue decretada como el Día de Luis Aparicio en el estado Zulia por el gobernador Pablo Pérez Álvarez en 2009 y creemos que es el momento oportuno para que toda la liga lo celebre”, agregó Luis Rodolfo Machado, presidente de las Águilas del Zulia.
Otras de las decisiones aprobadas por los equipos durante el primer día de la Convención Anual fue honrar la memoria de José Castillo y Luis Valbuena, fallecidos trágicamente la temporada anterior, el 7 de diciembre en todos los estadios donde se juegue ese día.
Reducción del calendario
Los equipos aprobaron la reducción del campeonato de 63 a 42 encuentros en la ronda regular, por lo que el Torneo 2019-2020 tendrá su Jornada Inaugural oficial en el Estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, el 5 de noviembre. El objetivo del ajuste es hacer todo lo posible para ofrecer un espectáculo de calidad y la decisión sobre el número de partidos está alineado con ese fin.
“La LVBP tiene el como misión fundamental brindar a los aficionados un espectáculo de calidad a través del deporte y debemos hacer todo lo posible para seguir cumpliendo nuestra razón de ser”, enfatizó Ávila, máxima autoridad del circuito rentado. “Sabemos que existen dificultades y situaciones complejas en todo el país, por eso consideramos que seguir ofreciendo el campeonato a la afición es una necesidad porque así contribuimos con la sana recreación de la gente”.
“Además, el deporte enseña el valor del esfuerzo y la constancia, refuerza la disciplina y aleja a los niños y jóvenes de los vicios”, abundó Ávila. “Todo lo que sea promover el deporte es positivo y saludable para la comunidad y el beisbol juega un rol fundamental en todo este proceso”.
Tony Cittadino (Mallorca).- A propósito de los 80 años del debut de Alejandro «El Patón» Carrasquel en las Grandes Ligas, aprovechamos para recordar un trabajo especial publicado hace 10 años en el Diario TalCual.
Hace 70 años Alejandro Carrasquel se convirtió
en el primer venezolano en jugar en las Grandes Ligas.
Su legado es invalorable para las generaciones
que lo emularon y triunfaron
Los más románticos dicen que el primer amor nunca se olvida. Es el más bonito. El que se recuerda toda la vida. Así sucede con el primer venezolano que jugó en las Grandes Ligas: Alejandro “Patón” Carrasquel.
Hoy se conmemoran 70 años de su debut, que sirvió para que otros 235 criollos también tuvieran la oportunidad de jugar en el beisbol de Estados Unidos. Por fácil que parezca, la proeza del “Patón” es digna de admirar. El 23 de abril de 1939 comenzó un duro camino con los Senadores de Washington que lo llevó a superar barreras sociales y culturales, tan marcadas en aquella época en la que Venezuela recién salía de la dictadura de Juan Vicente Gómez y era gobernada por Eleazar López Contreras.
Ese importante paso abrió las puertas de las mayores a jugadores tan reconocidos por sus grandes éxitos como Alfonso “Chico” Carrasquel, Luis Aparicio, David Concepción, Antonio Armas, Andrés Galarraga, Oswaldo Guillén, Wilson Álvarez, Magglio Ordóñez, Johan Santana, Miguel Cabrera, Bob Abreu, Aníbal Sánchez, Francisco Rodríguez y Omar Vizquel, entre muchos otros.
Alejandro Carrasquel nació el 24 de junio de 1912 en la populosa barriada de Sarría, muy cerca del centro de Caracas. Su madre fue Emilia María Aparicio de Carrasquel y su padre Alejo Carrasquel, de origen español. Según cuenta la señora Emilia Carrasquel, sobrina del “Patón”, fue el segundo de siete hermanos: dos varones (Rafael y Manuel) y cuatro hembras (María Lourdes, Julia, Lola y Ana). El mayor es Rafael. Desde pequeño tuvo cualidades para el beisbol y a los 18 años jugó con el Royal Criollos, club con el que se inició como tercera base (después pasó a ser lanzador) y donde se mantuvo desde 1930 a 1935.
En 1936 participó con la selección venezolana en un torneo jugado en Colombia, donde el equipo terminó invicto con balance de 11 triunfos y un empate. En 1938 quedó como Jugador Más Valioso del beisbol cubano, con marca de 14-5.
El pionero
La labor de Carrasquel desde el montículo despertó interés en scouts de las Grandes Ligas. Así fue como Joe Cambria conoció sus dotes y fue presentado ante el dueño de los Senadores, Calvin Griffith, y el manager de la divisa, Bucky Harris, quienes lo contrataron y lo pusieron a jugar, sin siquiera tener alguna apertura en las ligas menores.
El estreno fue en el Griffith Stadium de Washington DC contra los Yanquis de Nueva York. Carrasquel fue llamado a la lomita en el cuarto capítulo para relevar a Ken Chase, quien había dejado las bases llenas y sin outs. Primero obligó al estelar Joe DiMaggio a batear con rolling a sus manos para sacar el out uno. Luego ponchó a Lou Gehrig y eliminó a Bill Dickey con elevado a la segunda base para terminar la amenaza. Años más tarde, estos tres rivales entraron al Salón de la Fama.
En ese encuentro su trabajo fue de cinco entradas y un tercio, permitió cinco hits y una carrera. En su primera campaña culminó con récord de 5-9 y 4.69 de efectividad en 40 juegos, de los cuales 17 fueron como abridor. En total jugó ocho zafras en las mayores: siete con Washington (1939-1945) y otra con los Medias Blancas de Chicago (1949). Fue el primer lanzador venezolano en lanzar un blanqueo en las Grandes Ligas y también el primer pelotero en conectar un hit y un jonrón. Además fue el primer pitcher que sumó 50 triunfos.
En 1971 fue exaltado al Salón de la Fama del deporte venezolano y el 3 de julio de 2003 al Salón de la Fama del Beisbol Venezolano. En el Museo del Beisbol de México también tiene un lugar y de igual forma fue exaltado por Fidel Castro al Salón de la Fama de Cuba. Su familia se enteró “a través de una columna en la prensa nacional”, apostilló su sobrina.
Albañil y peón
El “Patón” fue un hombre como todos: con fortalezas y debilidades. La señora Emilia lo recuerda como “un caballero de carácter fuerte y de voz gruesa, pero muy noble y apegado a su familia”. Como hobbies tenía jugar cartas y dominó, tanto así que cuando iba a alguna fiesta todos sus compañeros dejaban a sus parejas para disfrutar con él.
“También era tremendo albañil, le gustaba la mecánica y la cocina. Le fascinaba comer moros y cristianos (como le dicen los cubanos a las caraotas negras con arroz)”, comentó orgullosa su sobrina. Una de las anécdotas que recuerda
de Carrasquel tiene que ver con un serio altercado que protagonizó con el periodista Eduardo Moncada, quien era gerente deportivo del Pampero, equipo del que fue manager.
“El equipo tuvo un inicio flojo. Lo llamaron de la oficina para cesantearlo y el señor Moncada no le quería pagar un dinero, aduciendo que ya se lo había cancelado. Alejandro le decía que estaba equivocado, pero Moncada le respondió: ‘lo que pasa es que ustedes los peloteros son unos mentirosos’. Mi tío se sintió ofendido y le dio un puñetazo en la boca que le fracturó la quijada”, relató la señora Emilia.
El “Patón” vivió sus últimos años en Venezuela. La muerte de su esposa lo afectó demasiado, hasta que el 19 de agosto de 1972 falleció en el Hospital Vargas, “presuntamente por cirrosis hepática, pero no era tomador”, contó la señora Emilia.
Lo pasaron por bolas
La señora Emilia expresó en nombre de la familia Carrasquel que se sienten dolidos porque al estadio Alejandro Carrasquel, de la ciudad de El Tigre, le fue cambiado el nombre años atrás por el de Enzo Her nández. “Eso duele. No sabemos la razón, pero se lo quitaron para colocarle el de otro brillante beisbolista. Por qué borrar el nombre de una persona que fue a Estados Unidos sin saber inglés, con escasos conocimientos culturales y luchó para dejar en alto el nombre de Venezuela. En Oklahoma, por ejemplo, no sabían dónde quedaba nuestro país”.
Tony Cittadino (Mallorca).- Eugenio Suárez conectó su quinto jonrón de la temporada de Grandes Ligas, pero no pudo evitar que los Padres de San Diego le ganaran a los Rojos de Cincinnati cuatro carreras por tres en el Petco Park.
El antesalista dio el segundo cuadrangular en tres días y 103 de por vida, al sacar la bola del parque en el séptimo inning y acercar a los Rojos en la pizarra. Suárez terminó de 4-1, con impulsada, anotada y par de ponches.
José Alvarado sufrió su segunda derrota de la temporada y en días consecutivos, luego de que los Medias Rojas de Boston se impusieran a los Rays de Tampa Bay cuatro carreras por tres en 11 innings, en juego disputado en el Tropicana Field. El zurdo lanzó un inning completo, permitiendo un hit y la anotación que a la postre le dio la derrota a los patirrojos. También dio una base por bolas.
Este lunes un venezolano subirá a la lomita, cuando Yonny Chirinos reciba con Tampa Bay a los Reales de Kansas City en el Tropicana Field..
Enrique Rojas (ESPN Digital).- Mientras se desarrollaba en su natal Venezuela, a Ronald Acuña Jr. no le importaba el color, la forma o el logo que tuviera una gorra, siempre y cuando pudiera colocarla sobre su cabeza. Hoy, a días de haber iniciado su segunda temporada en Grandes Ligas, el chico es modelo de la gorra oficial del béisbol y su equipo lo acaba de firmar por 100 millones de dólares para asegurarse de que no usará otros emblemas por la próxima década.
«Aunque teníamos nuestros equipos preferidos, cuando crecía en La Sabana (al norte de Caracas, capital de Venezuela), a los niños no nos importaba el color que tenía una gorra, sino que lo importante era tener una ya sea para jugar en los patios o simplemente para caminar por las calles», dijo el talentoso jardinero izquierdo de los Atlanta Braves a ESPN Digital.
«No importaba si la gorra era vieja o nueva o estaba desgastada por el sol», dijo Acuña. «Para nosotros, la gorra era parte de nuestra vestimenta. Un motivo de sentirnos orgullosos. Y eso sigue siendo igual ahora», agregó.
A los 21 años de edad, Acuña no solamente es uno de los mejores peloteros del mundo, sino que además es uno de los adolescentes más ricos del hemisferio occidental y un orgulloso embajador de New Era, el fabricante oficial de la gorra que usan los peloteros de las Grandes Ligas de Estados Unidos.
Acuña, quien bateó .293 con 26 jonrones y 16 robos en 111 partidos para ayudar a que los Braves ganaran el título de la División Este del viejo circuito por primera vez desde el 2013, ganó el premio Novato del Año y quedó entre los 12 más votados para el Jugador Más Valioso en su primera temporada, acordó un nuevo contrato de 100 millones por ocho años, que incluye dos opciones que elevarían el pacto a 10 años y 124 millones hasta el 2028, un par de días después de jugar en su primer día de apertura.
Antes de que arrancara la temporada, el suplidor de la gorra oficial de las Grandes Ligas lanzó la campaña “We Reign as One” con los embajadores del 2019, que además de Acuña incluye a otros cuatro debutantes: El torpedero puertorriqueños Francisco Lindor, de Cleveland Indians; el torpedero holandés Sir Didi Gregorius, de los New York Yankees; el antesalista Justin Turner, de Los Angeles Dodgers, y el jardinero Christian Yelich, de los Milwaukee Brewers, el vigente Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.
El grupo se unió a los estelares embajadores que repiten, el intermedista venezolano José Altuve, de los Houston Astros, y el infielder puertorriqueño Javy Baez, de los Chicago Cubs, y el rapero Jay Rock, quien ganó un premio Grammy en febrero pasado, para protagonizar la campaña publicitaria de la icónica gorra «59FIFTY», que es el modelo que usan los peloteros de Grandes Ligas en el campo.
Mediante la campaña, se busca que los embajadores celebren la llegada de la temporada de Grandes Ligas y lleven un mensaje de unión a todos los niveles.
Quien mejor que Acuña para mandar el mensaje a través de Estados Unidos y el mundo, especialmente a millones de jovencitos que igual que él usan gorras de béisbol como parte de su indumentaria.
«Me siento orgulloso de haber sido seleccionado (como embajador) y también de asegurar que seguiré usando una gorra de los Bravos por mucho tiempo. Es mucho más de lo que pude haber soñado mientras crecía en mi humilde pueblo en Venezuela», dijo Acuña.
«Como niño uno sueña con jugar en Grandes Ligas, ganar premios y realizar hazañas, pero luego que entra al profesionalismo aprende lo difícil que es hacer todo eso. Estoy orgulloso de mí y agradecido de Dios», añadió.
Acuña contó que antes de ser pelotero profesional, como cualquier niño, no tenía reparos en como vestía sus gorras, pero que eso cambió desde julio del 2014, cuando Atlanta lo firmó por un relativamente mísero bono de $100,000 dólares (ese mismo año, el cubano Roberto Baldoquin firmó con los Los Ángeles Angels por $8.0 millones de dólares y al menos tres prospectos dominicanos recibieron bonos de $3.0 millones).
«La usaba hacia atrás, como Ken Griffey, o como mejor me sintiera en el momento», dijo Acuña. «Pero desde que soy profesional he tratado de usar la gorra adecuadamente para no ofender a los rivales o los aficionados inadvertidamente. Uso el modelo de siete pulgadas y tres octavos (7 3/8) de tamaño porque encaja perfectamente en mi cabeza y no se sale fácil mientras fildeo o corro en las bases», agregó.
«En sentido general, me siento agradecido de usar gorra en el trabajo, lo que siempre soñé», dijo Acuña..
Pedro Felipe Hernández (Prensa LVBP).- El mejor recuerdo de los Tiburones de La Guaira sobre Héctor Sánchez era ese poder que tenía desde joven con el madero, luego de unos años encima recobró esa cualidad de mandar la bola a las gradas y apabulló al pitcheo de las Águilas de Zulia, para que los escualos ganaran 12 a 5 en el Estadio Luis Aparicio “El Grande”.
Sánchez sacudió jonrón y doble, que le ayudaron a remolcar cinco carreras, su mayor cantidad en un partido esta temporada.
Los salados debieron reponerse de la salida tempranera de su abridor Brooks Hall, quien debió abandonar su labor por molestias. Algo que los rapaces aprovecharon para fabricaron cinco rayitas en la parte baja del segundo capítulo.
Las anotaciones fueron impulsadas por sencillo de Gustavo Molina que mandó una a la goma. Luego doble de Alejandro Salazar remolcador de dos; línea de Alex Romero que envió a Salazar al plato y por último José Tábata vio pasar un lanzamiento desviado de Arlett Mavare y Alí Castilllo se embaló al home.
El despertar del visitante llegó en el quinto, cuando Edgar Durán descontó con incogible al lado izquierdo en el que Juan Apodaca y Yonathan Daza pisaron la goma. Luego Miguel Rojas pegó inatrapable suave, suficiente para enviar a Teodoro Martínez a sonar la registradora, con la tercera del encuentro para los forasteros. José Martínez siguió la fiesta con otro sencillo que remolcó a Durán y, por último, Sánchez la desapareció por las gradas izquierda y central, con dos a bordo.
“Antes de tener mi turno del jonrón, mis compañeros supieron pegarle muy bien a la bola con bastantes hits. Hay que darle mucho crédito”, comentó Sánchez al finalizar el careo. “Conseguí un buen pitcheo y pude conectar la bola de esa manera”.
En el sexto, los bates de La Guaira seguían encendidos y los grandeligas Rojas y “Café” produjeron nuevamente con sencillos consecutivos, de una carrera cada uno.
En el octavo, Sánchez conectó su biangular número siete de la zafra y engomó dos más para la causa guairista, para así colocar las 12 rayitas en el marcador.
“Yo me preparé muy bien antes de jugar aquí en Venezuela, porque debía mejorar mi bateo y aquí están los resultados”, aseguró el receptor.
El relevo visitante acomodó la senda del triunfo al no permitir ningún intento de despertar ofensivo del local. David Kubiak ingresó desde el banco sacó cinco innings en blanco, con dos hits admitidos y dos ponches recetados, para conseguir el lauro..