Suecia quiere seguir escribiendo la historia ante Suiza

AFP.- Fuera de la lista de favoritos en el Mundial Rusia 2018 pero con equipos sólidos que se abrieron paso en una primera fase del Mundial repleta de sorpresas, Suecia y Suiza protagonizarán este martes en San Petersburgo un apretado duelo de octavos de final de la Copa del Mundo. Sin grandes favoritos como Alemania y Argentina, campeón y finalista del pasado Mundial, selecciones como la sueca y la ‘Nati’ comienzan a pensar que este puede ser una Copa de sorpresas y tal vez la copa de sus sueños.

Los suecos, sin el retirado Zlatan Ibrahimovic, intentan alcanzar o superar las semifinales del Mundial de Estados Unidos-1994. “Nos estamos enfocando en nuestros partidos, pero es fascinante ver algunos resultados, vemos que las grandes naciones no ganan todas las veces y es una inspiración para nosotros”, dijo el entrenador Janne Andersson.

Suecia puede no ser el favorito para el choque de octavos de final del Mundial el martes con Suiza en San Petersburgo, pero confía en la estrategia y el colectivo para avanzar de ronda, dijo su capitán Andreas Granqvist “Ellos son los favoritos para el partido y que los subestimemos no está en los planes. Sabemos por qué clasificamos: una defensa colectiva muy fuerte y también el coraje para atacar”, dijo.

Enfrente, Suiza –que cerró su participación en el grupo con un 2-2 ante Costa Rica– reconoce la fuerza de su rival pero va a por más. “Detener a los suecos es un esfuerzo de equipo, comienza con los atacantes, hasta los defensores, nuestro equipo es reconocido por la fuerte defensa, espero que demostremos esa fortaleza de nuevo”, dijo el defensor Johan Djourou.

Suiza no llega a cuartos de final desde el Mundial de 1954. Tiene experiencia superando fases de grupos en Mundiales, pero nunca pudo salir victoriosa de un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo o una Eurocopa, algo que intentará cambiar este martes.

El seleccionador de Suiza, Vladimir Petkovic, dijo con ironía que no le importa que sus rivales piensen que esta es “la parte débil» del cuadro del Mundial de Rusia para dar «una sorpresa” a quienes le hayan subestimado. “Dejemos que hablen de que es la parte débil, esperamos ser también una sorpresa de quienes nos han subestimado”, advirtió el entrenador croata de origen bosnio en la conferencia de prensa previa al juego.

Ausencias con aviso

Uno de los factores a tener en cuenta en el choque es la acumulación de tarjetas que dejará a ambos equipos incompletos. Un parto también podría sumarse a la ecuación. El capitán sueco Andreas Granqvist es duda para el choque debido a que su esposa está a punto de dar a luz. “Nada nuevo por ahora. Vamos a tener que esperar y ver que pasa”, comentó el defensa en rueda de prensa. Granqvist aseguró que está “concentrado completamente en el partido y mi esposa es muy fuerte”.

El jugador evitó hacer especulaciones sobre posibles cambios en su agenda mundialista a causa del nacimiento. Otros jugadores no podrán estar en el choque pase lo que pase en sus hogares. Los dirigidos por Janne Andersson tendrán que llenar el vacío que dejará la ausencia de Sebastian Larsson, titular en los tres partidos de Suecia en el Grupo F ante Corea del Sur (1-0), Alemania (1-2) y la goleada ante México (3-0).

Enfrente, el técnico suizo Vladimir Petkovic tampoco lo tendrá fácil ya que no podrá alinear a dos de los hombres claves de su defensa, Fabian Schor y el capitán Stephan Lichtsteiner.

Foto: Reuters.

Brasil cumplió y México se quedó en octavos por séptimo Mundial seguido

Rafael Ramos (ESPN).- México le puso espasmos de ansiedad e ilusión legítima al trámite, pero cuando lo dispuso, Brasil, por genes, por biotipo, por escuela, por el cromosoma bendito del futbol, puso epitafio de 2-0 a la nueva incursión fallida del Tri por llegar al quinto partido.

Neymar, el simulador de vuelos frecuentes, le puso al mortaja al Tri. No sólo esgrimió el arma asesina, sino que él mismo la acuñó en complicidad con William. Y el segundo lo fabrica en descolgada turbo, para que sólo lo firme Firmino en el dintel de Ochoa.

Si ante Alemania, los cambios se hicieron por urgencia y con urgencia, ante la fatiga, ahora México debió hacerlos por necesidad, mientras el equipo se fundía en el desgaste absoluto de clima, marcador, ansiedad y la frescura insultante de los brasileños.

Por cuarto partido consecutivo, Guillermo Ochoa se convirtió en el jugador más valioso de México. Como en quiosco de feria, los brasileños trataron de tumbarle el carrusel de patitos.

México jugueteó la mayor parte de los 90 minutos. Cuando jugó, cuando realmente fue Brasil, le mostró la puerta de salida al Tri, en esa nueva cruzada por alcanzar los cuartos de final.

México desacomodó sus piezas para desacomodar a Brasil. Bajo presión, en todo el terreno y con velocidad en despliegues, la tribuna del Estadio Samara tenía garganta mexicana.

Y en los escarceos del juego el Tri asumió el control. Chucky Lozano por derecha y Carlos Vela por izquierda, con asignaciones de matones, le metieron jaquecas al cuadro bajo, y la mejor opción queda en el mismo Lozano, quien se demora y le cubren el disparo.

Brasil parecía no enterarse de que le quitaban la pelota, el control del juego y que las acechanzas del Tri en su área no iban a cesar. Mantenía la calma, mientras Guardado y Herrera encontraban a Chicharito en sus dos labores.

Pero Brasil apenas resoplaba. Se sacudió al minuto 25. Por izquierda, Neymar limpia la zona con un par de amagues, penetra, y encuentra el cuerpo de Guillermo Ochoa, quien empezaba entonces la jornada laboral extra.

Rafa Márquez sufría poco por el extraordinario mapa de obstrucción y recuperación que hacia el equipo mexicano, y un par de jugadas de Coutinho llegaba a tiempo para interrumpir el pase asesino.

Edson Álvarez cargó con una amarilla por darle servicio de remolque a Neymar, en su cuarta arremetida, mientras Filipe Luis recibí la misma factura por poner a pilotear alnChucky en el vacío.

Tras dos amenazas más, una de Neymar y otra de Paulinho, con Ochoa apagando incendios, México vio emparejado el control del juego, cuando Brasil cerraba el medio tiempo de manera cómoda.

Con el 0-0, y al descanso, México empieza a encontrar precipitación en la calma ladina de Brasil. Pero, el desenlace sigue abierto. La temperatura de 93 grados con 35 por ciento de humedad, a alguno le pasaría factura.

Brasil sentenció

Al complemento, Osorio juega con la aventura. Mete a Miguel Layún y saca a Márquez, mientras recorre a Edson a media cancha. Brasil abusaría de la inexperiencia desde el reinicio.

Seis minutos de angustia en el segundo tiempo, para que estalle en dolor mexicano. Neymar inicia la jugada, sorprende dejando el balón William, quien penetra y sirve a segundo palo, justo para que la pelota eluda la estirada de Ochoa y se encuentre en cita a ciegas con Neymar. 1-0, al minuto 62.

México intenta copa a Brasil, quien recula cómodamente, tejiendo la trama y extendiendo la trampa. Una estrategia de alto riesgo, aún para los pentacampeones.

Entonces la batalla se tornó individual, y esos genes, ese biotipo, esa exageración atlética con buen futbol que rescató Tite, se apoderó del juego, mientras México relevaba a Javier Hernández con Raúl Jiménez.

Para bendición de Guillermo Ochoa y su representante, la metralla brasileña firma cartas de recomendación para el arquero mexicano, con tres lances a jugadas detonantes de Brasil.

La sentencia final llega con otro abuso de Neymar. Descolgada, penetración, medición de las coordenadas a la zona de ejecución, y servicio a Firmino, para que la empujara en la línea. 2-0.

Brasil terminó como comenzó el trámite. Paseándose, divirtiéndose, entrenándose. México, en su batalla honesta, gallarda, pundonorosa, generosa, se encontró con las diferencias genéticas y futbolísticas, que ahora Brasil sí pone, con Tite, en la cancha.

Foto: AFP.

El fracaso de España en el Mundial explicado en 10 claves

Rubén Jiménez (Marca).- España está fuera del Mundial de Rusia y no se puede apelar a la injusticia ni negar que hay cierto merecimiento en el temprano viaje de vuelta a casa. La selección ha sido una sombra de lo que fue, ha ganado un único partido (y con sufrimiento) de cuatro jugados y en ningún momento ha dado la razón a los pronósticos que la colocaban como favorita a alzar la Copa del Mundo.

De Gea, inédito en la portería

El debate empezó pronto, el primer día. De Gea falló ante Cristiano, encajó tres goles y no se levantó del golpe. Ante Irán demostró inseguridad, su defensa dejó de confiar en él y ese peso del error ante Portugal le ha acabado por sepultar. Se marcha del Mundial como el portero con menos paradas (una, por seis goles encajados) en una Copa del Mundo con al menos tres partidos jugados desde que se recogen datos.

El lío de Lopetegui

Está claro que el despido del seleccionador a dos días del inicio de la competición ha desestabilizado a un equipo que confiaba en Lopetegui y que no ha asimilado el terremoto. «Se nos fue nuestro líder», dijo Koke en zona mixta tras la debacle frente a Rusia. Una decisión tomada en caliente por un presidente que acaba de aterrizar en la Federación y que no atendió al deseo de un vestuario que durante dos años estuvo preparando esta cita con su entrenador.

Jugadores clave en baja forma

El Mundial de Iniesta, Silva o Carvajal ha sido más que discreto. En el caso de los centrocampistas, su mal desempeño se ha notado en el juego del equipo, predecible, lento, sin ideas y sin rastro del glorioso estilo que hizo grande a la selección. El lateral, que forzó para llegar a tiempo, no ha encontrado su punto de forma idóneo y se han echado en falta sus internadas y su fuerza desde la banda. Quizás sólo Isco y los ratitos de Aspas y Rodrigo han rendido al nivel esperado.

Fragilidad atrás

En el ciclo ganador de la selección (2008-12), España jugó 19 encuentros contando dos Eurocopas y un Mundial. Encajó seis goles y dejó la puerta a cero 13 veces. En el ciclo 2014-18, España ha jugado 11 duelos y ha encajado 17 tantos. Los cálculos son sencillos. En Rusia la zaga no ha dado la sensación de muro de otras citas, permitiendo goles imperdonables, como el penalti por mano de Piqué en octavos o la falta de entendimiento de Iniesta con Ramos ante Marruecos.

Mucho toque sin profundidad

España dio ante Rusia 1.114 pases, récord histórico de los Mundiales. Muy pocos de ellos hicieron daño al rival. A la selección le ha faltado profundidad, desborde, un pase entre líneas de los que rompen defensas… en definitiva, chispa. No se puede decir que los de Hierro acometiesen un asedio sobre el área de Akinfeev, aunque hubiera ocasiones. El mal momento de los ‘jugones’ convirtió el toque en un vano intento de penetración en el área contraria. Nadie se atrevió a encarar en el uno a uno o intentar el regate como forma de ruptura del muro ruso.

Inexistencia de un Plan B

¿Por qué no probó Hierro a jugar con dos puntas? El cambio de Aspas por Costa aportó aire fresco y desmarque, pero dejó a la selección sin el trabajo del delantero rojiblanco de desgaste contra los defensas, de boya en la frontal del área y sin un rematador para los centros del tramo final del encuentro. El seleccionador no se movió del esquema preestablecido por Lopetegui y no quiso hacer variaciones aunque el equipo dio muestras de necesitarlas.

No aprendió a descifrar a los rivales

Todos le jugaron igual a España. Portugal, Irán, Marruecos y Rusia. Quizás el segundo y el cuarto partido fueron ejemplos más extremos, pero el caso es que la selección siempre se encontró con un rival encerrado y que le obligaba a inventar soluciones para desenmarañar su entramado defensivo. Pero a pesar de vivir en el día de la marmota, no encontró la llave de la caja fuerte.

Faltó un líder entre los pesos pesados

Cuando las cosas se torcieron, se echó en falta la figura de un líder que se echara el equipo a la espalda, alguien de la vieja guardia que asumiera esa función. Ninguno de los veteranos dio una voz, tocó a rebato o empezó a pedir el balón para desahogar a sus compañeros.

Hierro tardó en hacer cambios

En ninguno de los cuatro encuentros el seleccionador hizo un cambio antes del minuto 65. La sustitución de Silva en el 67′ ante Rusia es su decisión más temprana. A algunos jugadores les sobraron minutos sobre el césped y a España le faltaron refrescos en algunas ocasiones.No se agotaron los recursos de la selección. Saúl, Monreal, Odriozola, Azpilicueta, Kepa y Reina se quedaron sin jugar en Rusia. El centrocampista rojiblanco pudo ser alternativa en algún momento, Odriozola se vio superado en su posición por Nacho como alternativa a Carvajal y Kepa no tuvo opción de ponerse los guantes pese al mal momento de De Gea.

Foto: Pablo García (Marca).

Modric: «Estuve toda una mañana estudiando como marcar a Schmeichel»

EFE.- Luka Modric, centrocampista de Croacia, afirmó este domingo, después de que el conjunto croata se clasificara para los cuartos de final del Mundial de Rusia, que pasó toda la mañana anterior al duelo frente a Dinamarca estudiando «cómo marcar» un penalti a Kasper Schmeichel.

Curiosamente, cuando Modric tuvo la oportunidad, falló ante el portero danés una pena máxima a cinco minutos para el final de la prórroga. Después, en la tanda de penaltis decisiva, acertó. Al finalizar el encuentro, confesó que estudio poco antes cómo actuaba el portero del conjunto escandinavo.

«Hoy hacía mucho calor y era muy difícil correr. Después, fue difícil para mí fallar el penalti porque estuve estudiando toda la mañana cómo marcar uno a Schmeichel», declaró.

«Fue difícil. Estaba seguro de tirarlo porque vi el vídeo en el que explicaba cómo defiende Schmeichel los penaltis. Y luego, fallé de esa manera. Estoy seguro de que no lo haré nunca más, no miraré más vídeos antes de un partido», agregó.

Además, el centrocampista balcánico se mostró muy contento de haber conseguido pasar de ronda con Croacia. Por primera vez, estará con su equipo en los cuartos de final de un Mundial.

«Estamos encantados, pero esperamos no quedarnos en esto. Queremos continuar. Lo de hoy fue un gran examen que no pasábamos desde hace mucho tiempo. Estamos encantados porque ha pasado de la mejor manera posible», apuntó.

Por último, habló sobre su próximo rival, la selección rusa: «Es un oponente difícil, que ha demostrado contra España, que era favorita, tener mucha capacidad de lucha. Esperamos un partido difícil como este», concluyó.

.

Bélgica reta a Japón con el viento a favor para llegar a los cuartos de final

ESPN.- El orden y el entusiasmo de Japón es el nuevo desafío de Bélgica, el equipo más goleador de la competición que sustenta la madurez de una de las mejores generaciones de su historia, en busca de un éxito sonoro en una gran competición.

El conjunto que dirige el español Roberto Martínez aspira a dejar de lado el desengaño que le ha acompañado en sus actuaciones recientes. El plantel belga presume de una envidiable camada de futbolistas que reparten su calidad por los clubes más reputados del Viejo Continente.

Aún así, Bélgica lastra un puñado de sinsabores. En Brasil 2014 no fue capaz de atravesar los cuartos de final batida por Argentina. En la misma frontera se estancó en la Eurocopa de Francia 2016, cuando fue superada por Gales.

Las oportunidades se reducen para esta prole de jugadores, que se aferran a Rusia 2018 como su gran ocasión. Llega a los octavos de final por su impecable papel en la fase de grupos, donde ganó todo, con Romelu Lukaku como una de las grandes revelaciones de su ataque.

La presencia del ariete del Manchester United será la principal novedad del conjunto de Roberto Martínez. Lukaku se lesionó en el segundo partido, contra Túnez. Fue reservado contra Inglaterra. Pero ya está en condiciones para afrontar el desafío de Japón.

El preparador español, que también tiene a tono a sus centrales Thomas Vermaelen y Vincent Kompany, dispone de sus veintitrés integrantes de su plantel. Martínez afrontará la cita de la misma manera que entró en escena en sus compromisos anteriores. Con una defensa de tres y dos laterales ofensivos, Thomas Meunier y el exrojiblanco Yannick Ferreira Carrasco.

No reservará nada Bélgica, con nombres con pinta de estrella como Kevin De Bruyne, Eden Hazard, Dries Mertens o Romelu Lukaku. Axel Witsel pone el equilibrio en un conjunto netamente ofensivo.

Japón apela a la motivación. A la cita con la historia y a la disciplina de sus hombres. Clasificado gracias a sus pocos jugadores amonestados por el criterio del juego limpio, puesto en cuestión por la actitud del equipo nipón contra Polonia, ante el que firmó una derrota mínima, se aferra a los intangibles.

El preparador Akira Nishino aboga por el espíritu, la concentración, la intensidad o el entusiasmo. También a la historia. Los samuráis azules pueden alargar su leyenda en un Mundial. Nunca han atravesado los octavos de final que solo habían logrado en dos ocasiones antes. En Corea y Japón 2002, como anfitrión, y el Sudáfrica 2010. Pero jamás entraron en cuartos.

Dispone también de todos sus jugadores Akira Nishino, que maneja la opción de un solo cambio, en ataque. Recuperará la normalidad el preparador nipón, que reservo a seis habituales en el choque contra Polonia.

Shinji Okazaki, el mejor delantero japonés del momento, puede ser la apuesta de Nishino. El atacante del Leicester estuvo a punto de no ser inscrito en Rusia 2018 a donde llegó con una lesión en el gemelo de la pierna derecha. Mejoró y se recuperó. Se quedó. Tuvo minutos contra Colombia y algunos más frente a Senegal. Salió de inicio frente a Polonia.

Okazaki puede repetir titularidad aunque eso suponga la salida de Yuya Osako, que ha cumplido con creces en su responsabilidad como único atacante nipón.

Foto: Getty Images.

México quiere vencer a Brasil y romper la «maldición» de los octavos de final

Rafael Ramos Villagrana (ESPN).- Si los curriculums resolvieran todo. Pero no es así. En la cancha, la desigualdad se vuelve igualitaria. Brasil y México jugarán este lunes en Octavos de Final de la Copa del Mundo Rusia 2018.

Para Brasil es recorrer el ya conocido camino a Cuartos de Final… y más allá. Para el Tri, este lunes representa la siempre infranqueable garita hacia la utopía del quinto partido.

En la armada de Tite, los galones de sus reclutas deberían impresionar: campeonatos mundiales, títulos europeos, copas levantadas en las mejores cinco ligas del mundo. Almirantes de la historia del fútbol.

Por México, a excepción del relumbrón en Portugal y en la Copa Pokal alemana, el resto de los emisarios europeos deambularon, acaso destacando a Andrés Guardado como jugador notable en el notable Betis de Quique Setién.

Goliath y David, pues, pero David sin su honda, y con una honda preocupación tras el 3-0 que les cicatrizó Suecia en la frente.

Pero, y eso los seleccionados mexicanos lo saben, las salas de trofeos tienen las luces apagadas, cuando las luminarias de la cancha se encienden.

Brasil llega a esta cita con demostraciones a medio gas. La fase de grupos la resolvió sin pirotecnia, y lo más encandilador fue acaso la batalla entre el VAR y el saltimbanqui del drama, su estrella Neymar.

Ya lo advirtió Andrés Guardado, como para enviarles un WhatsApp a los árbitros: «Neymar se la pasa fingiendo faltas«.

Si se enteró de la advertencia de Guardado, seguramente Neymar se río mientras veía un video con los giros de Cirque du Soleil, para aprender nuevas formas de desmayarse en la cancha.

Brasil es otro. La versión de las eliminatorias de Conmebol era más audaz. Hoy ha recordado que la cautela es la ruta más segura a esa sexta Copa del Mundo que se le ha vuelto huraña.

Pero, bajo esa tranquilidad, sabiendo su poderío, ha dejado en claro que está listo para la lucha cuerpo a cuerpo que representa matar y morir a partir de esta fase mundialista.

«Vimos a México en la fase de grupos. Esperamos la versión que mostraron ante Alemania y Corea del Sur, no la de Suecia. No van a permitirse errores», dijo, juicioso, el técnico de Brasil.

Auspiciados por la gesta de Corea del Sur ante Alemania, mientras sucumbían ante Suecia, en la peor derrota en fase de grupos desde Argentina 1978, los mexicanos, por su parte, dedicaron más tiempo a ponerse en conflicto con su entorno, antes que sumergirse en la autocrítica, para diagnosticarse sus males ante Suecia.

«No perdimos por pendejos», ha dicho Javier Hernández, y coincidió en parte de su mensaje en redes sociales, con el de Marco Fabián, más centrado, en el compromiso de mejorar sustancialmente ante Brasil.

Mientras Tite espera sin mucho desespero ni desesperanza, saber si Marcelo estará a plenitud ante México, o lo reserva para Cuartos de Final, Juan Carlos Osorio enfrenta su propio rompecabezas.

El técnico colombiano ha puesto sobre la mesa los estudios fisiológicos de sus jugadores, los estudios tácticos y estadísticos de sus auxiliares, y sus propias cavilaciones para encontrar el mejor once ante Brasil.

Le falta una pieza: Héctor Moreno, y su ausencia no sólo modifica el cuadro, sino además podría modificar la forma en que pare sus bolos el técnico colombiano.

Osorio entiende que hay muchos escenarios por resolver. Uno de ellos es sacar de la cabeza de sus jugadores esa peligrosa obsesión del Quinto Partido, como un estigma, como una herencia perniciosa.

El otro aspecto a resolver es que los jugadores sientan la responsabilidad y el compromiso que los sublimó ante Alemania. «El trabajo ha ido enfocado a que este equipo llegue convencido, preparado y entendiendo la responsabilidad que tiene ante Brasil», dijo el entrenador colombiano.

Pero Osorio sabe que si reposa con la ausencia de Marcelo, su poderoso motor, con Coutinho y William, más lo que se le ocurra para asaltar al Tri, ya le plantea bastantes interrogantes.

Osorio ha dicho que será protagonista del juego, bajo el estilo que sea necesario, pero apegado a lo que tiene en cartera.

Es claro: Tite puede variar jugadores y sistemas, Osorio sólo puede esperar que al sistema no se le salten las tuercas como ante Suecia, y se mantengan vigorosas como ante Alemania y Corea del Sur.

El Estadio Samara deberá ser copado por los mexicanos, en su capacidad para 45 mil espectadores.

Es además uno de los escenarios más suntuosos y de mayor orgullo para el Comité Organizador del Mundial Rusia 2018, con despliegues de modernismo en todos sentidos, con especial énfasis hacia personas con dificultades para el movimiento, el oído o la vista.

Foto: Reuters.

Luis Rubiales no se arrepiente por despedir a Julen Lopetegui

Paola Núñez (ESPN).- Luis Rubiales se muere con la suya. Los “valores de la Federación” están por encima de “las cuestiones deportivas”. Así les cueste un Mundial.

El presidente de la Federación Española de Futbol, Luis Rubiales, no se siente directamente responsable por el fracaso de España en la Copa del Mundo 2018 al caer eliminada en octavos de final por Rusia en la tanda de penales, luego de haber despedido a Julen Lopetegui a pocos días de que iniciara la competición.

“Cuando se toma una decisión con convicción, responsabilidad y sobre todo con valores, uno tiene que estar tranquilo. La junta directiva, que apoyó unánimemente, consideramos que es lo mejor”, señaló el exfutbolista español en declaraciones emitidas a la prensa española tras el encuentro disputado este sábado en Moscú.

Además, Rubiales, quien asumió el cargo de presidente de la RFEF en mayo pasado, se refirió a las críticas que lo responsabilizan directamente de la debacle como “ventajistas” y mantuvo firme su argumento en que no iba a anteponer los intereses de la selección que estaba a punto de iniciar la competición, a los de la institución que preside. Y además, envió un mensaje contundente en que destacó que “estos son los nuevos valores de la Federación y van a tener que acostumbrarse. De ahora en adelante se harán las cosas mirando el comportamiento”.

“Soy el juez más duro a mí mismo. Los comentarios ventajistas posteriores no me preocupan. Tengo paz interior. Hemos hecho lo que se requería y las cuestiones deportivas no pueden dejar de lado otras más importantes”, afirmó.

Rubiales se negó a calificar la eliminación como un fracaso, pese a que España llegaba como una de las grandes favoritas, luego de sumar 20 partidos consecutivos sin conocer la derrota, todos bajo la guía de Lopetegui.

“De más de 200 equipos que participan en la competición solo puede ganar uno. Hemos estado entre los 16 mejores y es muy difícil. Este deporte tiene la grandeza que siendo peor puedes ganar. Con todos mis respetos a Rusia eso es lo que ha pasado. Claro que es doloroso, más allá de eso, cuando haces las cosas con convicción tienes que estar orgulloso”, insistió el presidente de la RFEF.

Rubiales agradeció a Fernando Hierro haberse hecho cargo de la selección en un momento “muy difícil” y casi como medida de emergencia para poner una solución a la crisis desatada por el despido de Lopetegui.

Sin embargo, Rubiales no ha querido esclarecer el papel que desempeñará Hierro en el futuro; si lo mantendrá en el cargo o volverá a sus labores de pantalón largo como director deportivo.

«A Fernando Hierro le tengo palabras de agradecimiento porque tomó las riendas en un momento muy difícil y su comportamiento siempre ha sido intachable. Lo que suceda lo conoceréis la próxima semana”, dijo Rubiales, al tiempo que desestimó las críticas al haber ‘quemado’ a Hierro poniéndole en una situación imposible.

“Quiero sopesar todo, y cuando tomamos decisiones internas analizamos lo que tenemos. En aquel momento dijimos que tocaríamos lo mejor posible, fue una decisión muy difícil. Hoy es duro porque hemos sido superiores a Rusia y se nos ha escapado. Nos vamos con esa sensación, hay que felicitar a Rusia. Ellos siguen y nosotros no. Somos una más de las selecciones que podía ganar y que se marcha. Pero es una satisfacción poder mirar a la cara a los jugadores por la entrega”, comentó Rubiales.

Y así regresa a España. Con “paz interior” pero con las manos vacías.

Foto: Getty Images.

Rusia dio otra sorpresa en el Mundial y eliminó a España en penales

Alejandro Coiman (Caracas).- El anfitrión dio la gran sorpresa en los octavos de final del Mundial de Rusia 2018 y eliminó a España en la tanda de penales (4-3), tras igualar a un gol en 120 minutos. El portero Ígor Akinféev fue el héroe del encuentro, al tapar los tiros de Koke y Aspas.

El encuentro se fue al alargue luego de que Shergei Ignashévic anotara en contra apenas a los 12 minutos y Artem Dzyuba igualara las acciones desde los doce pasos en la fracción 41. De esta forma, España continúa con la mala racha de no poder derrotar al anfitrión de un Mundial: 1934, 1938, 1950, 2002 y 2018, las últimas dos ediciones desde los doce pasos.

La Roja fue de mayor a menor en la primera parte. El tempranero gol en contra, en una pelota parada disputada con Sergio Ramos, lejos de servir como incentivo pareció inducirlo en el exceso de confianza.

Tuvo el 71% de la posesión durante la primera mitad, pero apenas pateó al arco. Rusia se acercó al arco por primera vez a los 35 minutos, pero Golovin desvió su remate al palo izquierdo de De Gea. Cinco minutos más tarde, los locales consiguieron un tiro de esquina y, allí, llegaría el imprevisto que cambiaría el partido. Gerard Piqué saltó con el brazo en alto, interrumpió el cabezazo de Artem Dzyuba y le regaló un penal a Rusia. El gigante ruso de 1,94 metros engañó a De Gea, abrió el pie y marcó el 1-1 antes del descanso.

Rusia no cambió su plan de juego en el complemento y siguió resignando a la tenencia del balón, pero se le notó con otra confianza a la hora de contraatacar. España, por el contrario, parecía cada vez más inofensiva.

El técnico local, Stanislav Cherchesov, agotó rápidamente los cambios: Granat por Zhirkov (46′), Cheryshev por Samedov (61′) y Smolov por Dzyuba (lesión,65′). Fernando Hierro, por su parte, dio ingreso a Iniesta por Silva (67′), Carvajal por Nacho (lesión, 70′) y Aspas por Costa (80′).

Sin Dzuyba, a Rusia se le complicó la fórmula del pelotazo largo y la segunda jugada. Así pasó los últimos 20 minutos replegado en su propio campo. La mejor oportunidad y más clara de España llegó a los 84 minutos, cuando Akinfeev se lució con una doble atajada ante Iniesta y Aspas.

Ya en el alargue, Iago Aspas tuvo la primera oportunidad al minuto, pero decidió no rematar e ir hasta la línea de fondo para sacar un pase atrás que Isco no pudo conectar. Rusia estrenó el cuarto reemplazo en la historia de los Mundiales con el ingreso de Erokhin por Kuzyayev, mientras que sobre el final del primer suplementario, Rodrigo Moreno ingresó por Asensio en España.

En la fracción, Rodrigo aprovechó un avance en transición que tomó en retroceso a la defensa rusa y, luego de una gran jugada individual, sacó un remate cruzado de derecha que Akinfeev despejó con las palmas firmes.

La hazaña cobró más dramatismo cuando comenzó a llover con intensidad a cinco minutos del final. El marcador no se movió y todo se definió en los penales. Por España anotaron Iniesta, Piqué y Ramos, mientras que fallaron Koke y Aspas. Por los rusos, acertaron Smolov, Ignashévic, Golovin y Cheryshev.

Rusia ahora está entre los ocho mejores y se medirá el próximo sábado 7 a Croacia en Sochi.

Foto: Ole.com.ar.

Los 23 de Argentina en el Mundial de Rusia

EFE.- La selección argentina se despidió del Mundial de Rusia en los octavos de final, con algunos jugadores en notorio declive y con la necesidad de rearmar su proyecto tras agotar el ciclo que le llevó a las finales del Mundial de Brasil 2014, de la Copa América de 2015 y su edición Centenario de 2016.

. PORTEROS

– Willy Caballero (2 partidos, 180 minutos)

Titular ante Islandia y Croacia, quedó marcado por su error en el primero de los tres goles del conjunto balcánico (3-0). En un clima de amenazas y críticas, el veterano jugador del Chelsea, de 36 años, perdió su puesto en el ‘once’ en favor de Franco Armani tras fallar en aquello que se presuponía como virtud: el juego con los pies.

– Franco Armani (2 partidos, 180 minutos)

A sus 31 años, el portero de River Plate permaneció negado con la Albiceleste hasta este Mundial de Rusia. Se vistió por primera vez la camiseta celeste y blanca en la victoria ante Nigeria (2-1) y mantuvo su lugar en la derrota ante Francia (3-4). Dos de los cinco goles que recibió fueron de penalti.

– Nahuel Guzmán (0 partidos)

Citado por la lesión de Sergio Romero, quien debía ser el portero titular, Nahuel Guzmán no fue opción para Jorge Sampaoli pese a tener más bagaje que Willy Caballero y Franco Armani.

. DEFENSAS

– Cristian Ansaldi

Convocado por su polivalencia, se quedó en blanco en el Mundial de Rusia. No disputó un solo minuto en ninguno de los tres partidos de la fase de grupos ni en el cruce de octavos de final ante la selección de Francia.

– Eduardo Salvio (2 partidos, 146 minutos)

Fue el lateral derecho titular en el duelo ante Islandia (1-1) y formó como carrilero en el remozado 3-5-2 que Jorge Sampaoli formó ante Croacia. Después de esa derrota (0-3), el técnico de Casilda no volvió a contar con él.

– Gabriel Mercado (3 partidos, 270 minutos)

No jugó el primer partido, pero su polivalencia le hizo merecer un puesto como central ante Croacia y como lateral ante Nigeria y Francia. Tuvo una aportación decisiva en el encuentro ante las Súper Águilas Verdes, al asistir a Marcos Rojo para el definitivo 2-1, y se destapó como goleador ante la escuadra gala.

– Nicolás Otamendi (4 partidos, 360 minutos)

Después de su gran año en el Manchester City se esperaba que fuera el gran líder de la defensa argentina. Sus dudas fueron las de todo el equipo, especialmente en las transiciones.

– Federico Fazio (1 partido, 45 minutos)

Inédito hasta este sábado, disfrutó de 45 minutos ante la amenaza de que Marcos Rojo terminara expulsado. Fue un valor por alto, pero con el balón sobre el piso acusó su falta de velocidad ante la poderosa zancada de Kylian Mbappe.

– Marcos Rojo (3 partidos, 225 minutos)

Héroe y antihéroe. Anotó el tanto ganador ante Nigeria, en la tercera jornada de la fase de grupos, y cometió el penalti que abrió el triunfo de la selección francesa en octavos de final.

– Nicolás Tagliafico (4 partidos, 350 minutos)

Fijo en el lateral izquierdo, cumplió hasta el duelo de octavos de final. La presencia de Kylian Mbappe en su banda fue una tortura. No supo cubrir el espacio a la espalda de los centrales.

. CENTROCAMPISTAS

– Javier Mascherano (4 partidos, 360 minutos)

No estaba claro qué papel ejercería tras su marcha al fútbol chino, pero en su último torneo como internacional el Jefecito jugó todos los minutos de los cuatro partidos. Líder del equipo fuera del campo, dentro del mismo le faltó velocidad, anticipación y, sobre todo, visión de juego como constructor.

– Lucas Biglia (1 partido, 54 minutos)

Su paso por el Mundial de Rusia, el de su despedida de la selección, se redujo a 54 minutos. La elección de Mascherano como único ‘5’ tras el partido ante Islandia le apartó del equipo.

– Ever Banega (3 partidos, 216 minutos)

Se reivindicó como el socio ideal de Messi en el duelo ante el combinado de Nigeria, pero volvió a lucir su irregularidad e intermitencia en el último envite ante la selección francesa. Perdió la batalla en el medio campo ante Pogba, Kante y Matuidi.

– Enzo Pérez (3 partidos, 195 minutos)

Ausente en la primera lista, la lesión de Manuel Lanzini le abrió las puertas del Mundial. Gracias a su entrega y oficio y al vuelco hacia los ‘históricos’, le ganó la partida a Giovani Lo Celso o Paulo Dybala. Sampaoli antepuso el trabajo al talento.

– Marcos Acuña (1 partido, 90 minutos)

Fue una opción válida como carrilero en el 3-5-2 que Sampaoli dispuso ante Croacia, pero no volvió a contar más.

– Giovani Lo Celso (0 partidos, 0 minutos)

Pese a los evidentes problemas de Argentina en la salida de balón y la construcción no dispuso de una oportunidad. Muchos veían en el jugador del Paris Saint-Germain a un centrocampista con visión capaz de activar a los delanteros, pero su paso por Rusia fue testimonial.

– Paulo Dybala (1 partido, 22 minutos)

Es un gran valor de presente en la Juventus, pero no en la selección celeste y blanca. Su encaje con Messi es la asignatura pendiente para el fútbol argentino. Se ofreció para jugar en todos los lugares del medio en adelante, pero sus capacidades no fueron aprovechadas. Jugó los últimos 22 minutos en el partido ante Croacia.

– Maximiliano Meza (4 partidos, 207 minutos)

Encabeza la nueva hornada, pero el joven jugador de Independiente acusó su falta de experiencia en una Liga de primer nivel.

Tiene calidad y desparpajo, pero le falta saber elegir el momento. Falló la última ocasión en el choque ante Francia, que podría haber llevado el partido a la prórroga.

– Ángel Di María (3 partidos, 237 minutos)

Titular ante Islandia, Nigeria y Francia y suplente ante Croacia, Ángel Di María tuvo un rendimiento irregular. Le faltó desborde por la banda izquierda pero elevó su nota con el gol que le marcó a Hugo Lloris para alimentar -momentáneamente- la esperanza ante Francia.

. DELANTEROS

– Leo Messi (4 partidos, 360 minutos)

Debía ser ‘su’ Mundial, pero no rindió al nivel que se esperaba. Argentina lo confió todo a su inspiración, pero él siguió añorando un equipo que potencie su talento. Se fue de Rusia con un gol, dos asistencias y un tiro al palo y la sensación de sentirse ‘extraño’ rodeado por compañeros que siguen sin descifrar su juego.

– Sergio Agüero (4 partidos, 178 minutos)

Saldó la cuenta que tenía pendiente con sus primeros dos goles en un Mundial. El primero sirvió para sumar un punto ante Nigeria. El segundo y último para maquillar la derrota ante Francia. Se le vio falto de ritmo después de pasar el último tramo de la temporada de baja por una lesión de rodilla.

– Gonzalo Higuaín (3 partidos, 132 minutos)

Se va sin aquello que se le exige al delantero: goles. Aunque solo formó como titular ante la selección nigeriana, en el único partido que la Albiceleste ganó.

– Cristian Pavón (4 partidos, 153 minutos)

De revulsivo a titular, en el último partido ante Francia, el jugador de Boca Juniors es uno de los jóvenes valores del fútbol argentino. Sampaoli lo situó a la altura de los jugadores que llevan más tiempo en el equipo, pero le superó la exigencia especialmente en el último partido ante el conjunto galo..

Comienza otro Mundial con los octavos de final

Tony Cittadino (Caracas).- Este jueves terminó la fase de grupos con los últimos cuatro invitados a octavos de final del Mundial Rusia 2018, con la clasificación de Colombia y Japón dejando un cuadro de juegos interesantes para lo que resta de torneo.

De aquí en adelante comienza un nuevo torneo e importará poco si se juega bien. Lo importante es avanzar. El fin justifica los medios, en especial si seguimos pensando que ninguna de las selecciones grandes tuvo un desempeño aceptable en sus primeros tres juegos. En total, hay diez selecciones europeas, cuatro de Conmebol, una de Concacaf y otra de Asia. Por primera vez desde 1982, ningún equipo africano supera la fase de grupos (un gran dato de MisterChip).

La acción comenzará este sábado, con el partido entre Francia y Argentina. A nuestro juicio, el más parejo y atractivo de las llaves. Los galos no tuvieron problemas para avanzar a la siguiente ronda, tras vencer a Australia (2-1) y Perú (1-0), pero creemos que no han mostrado su verdadero potencial. Los dirigidos por Didier Deschamps son nuestro candidato al título y a pasar a cuartos, pero deben engranar mucho más a un equipo con un talento tremendo, encabezado por Paul Pogba.

En tanto, los argentinos pasaron de milagro. La dramática victoria ante Nigeria (2-1) les dio vida y pudiéramos hablar de un triunfo anímico importantísimo. Si Lionel Messi y compañía pasan a cuartos, entonces sí habría que tomarlos en serio para luchar por la Copa del Mundo. Mientras tanto, deben continuar haciendo ajustes y salir con el mismo equipo con el que derrotaron a los africanos. Después de todo, equipo ganador no se cambia.

A segunda hora, Uruguay y Portugal también prometen un encuentro lleno de emociones. Pensamos que los suramericanos tienen las herramientas suficientes para eliminar a los europeos. La “Celeste” quedó líder del grupo A, tras vencer a Egipto (1-0), Arabia Saudita (1-0) y Rusia (3-0), pero no han tenido un verdadero rival de peso para medir fuerzas. La dupla de ataque de Cavani y Suárez es motivo más que suficiente para darles un dolor de cabeza a los campeones de Europa.

En cambio, los portugueses avanzaron a la siguiente ronda con un rosario en la mano y sin demostrar mucho, más allá de los cuatro goles de Cristiano Ronaldo, quien jugará de gratis en octavos. Debió ser expulsado ante Irán. Portugal sólo pudo derrotar a Marruecos (1-0) y empató contra España (3-3) e Irán (1-1), pero debe hacer algo más si quiere meterse entre los ocho mejores del Mundial.

El domingo será el turno de España y Rusia. Otro examen para la oncena de Fernando Hierro, quien asumió de emergencia tras el despido de Julen Lopetegui a dos días del debut. La “Roja” también debe despertar si quiere mantenerse en la pelea y más tomando en cuenta que quedó de un lado de la llave muy accesible para llegar a la final. Al menos, en teoría, los duros están en el otro extremo. Al igual que Portugal, pasaron rezando y la imagen mostrada en los tres juegos no es acorde al potencial de su selección. Igualaron con Portugal (3-3), le ganaron a Irán pidiendo la hora (1-0) y le empataron a Marruecos en el descuento (2-2).

Sin embargo, es un gigante dormido. En Sudáfrica 2010 comenzó el Mundial perdiendo con Suiza (0-1) y terminó campeón contra Holanda (1-0). De parte de Rusia, avanzar será ganancia y noticia. Los anfitriones del Mundial pudieran complicar a los españoles, pero no le vemos el potencial suficiente para dejarlos en el camino. La única opción sería cerrarse atrás y jugar al contragolpe.

A segunda hora del domingo, Croacia debe confirmar su buen momento para derrotar a Dinamarca y meterse en cuartos de final. Es una de las selecciones a las que le tenemos fe y tienen un equipazo, comandado por Luka Modric. Pensamos que fue la mejor selección que disputó la fase de grupos. No en vano pegó el pleno, al sacar los nueve puntos y desnudar las carencias de Argentina con la goleada (3-0). Lo que hagan los daneses, también será ganancia si logran continuar. Es un grupo joven, renovado, con el portero Kasper Schmeichel como protagonista.

Más emoción

El lunes será el turno de Brasil ante México. Un duelo interesante, porque la “Canarinha” está obligada a avanzar. Tuvo una fase de grupos aceptable, al empatar con Suiza (1-1) y ganarle a Costa Rica (2-0) y Serbia (2-0), pero también le falta. No obstante, la Brasil de Tite sigue siendo imbatible y resultadista cuando es necesario. Además tienen una ofensiva temible con Neymar, Coutinho y compañía.

El “Tri” apuesta por no volver a fracasar en octavos de final. Los mexicanos se han quedado en esta ronda en ¡los últimos seis torneos!: Bulgaria (penales 1-3, 1994), Alemania (2-1, 1998), Estados Unidos (0-2, 2002), Argentina (tiempo extra 1-2, 2006), Argentina (1-3, 2010) y Holanda (1-2, 2014).

La oncena de Juan Carlos Osorio terminó avanzando como segunda del grupo F, con seis puntos. Quién lo diría. Tras comenzar ganando sus dos juegos ante Alemania (1-0) y Corea del Sur (2-1), todo parecía encaminado, pero la derrota ante Suecia (0-3) los dejó incluso dependiendo de la tragedia teutona.

Más tarde, Bélgica y Japón lucharán por otro boleto a cuartos de final. En este duelo le colocamos la ficha al conjunto belga, que finalizó líder del grupo G con nueve puntos. Derrotó a Panamá (3-0), Túnez (5-2), e Inglaterra (1-0). Tienen buena parte del grupo que finalizó en cuartos de final en Brasil 2014 (perdió ante Argentina 0-1) y, pareciera, ser el momento de dar un golpe de autoridad en la mesa para llegar mínimo a cuartos de final. Veremos de qué están hechos Dries Mertens, Romelu Lukaku, Eden Hazard y el resto de la selección.

Hablando de los suecos, son nuestra selección revelación. Líderes del grupo por diferencial de goles ante los mexicanos, han disputado un torneo a la calladita. Luego de dejar en el camino en la clasificación a selecciones como Holanda e Italia (nunca se nos olvidará la tragedia de Milano el 13 de noviembre y las lágrimas de Gigi Buffon), le dieron una buena estocada a Alemania (si bien perdieron in extremis 1-2) y ahora quieren seguir haciendo historia.

Es un grupo que mezcla juventud y experiencia. No es tan mediático, pero ha tenido lo necesario y para nada echa de menos al talentoso, pero egocéntrico Zlatan Ibrahimovic. El portero Robin Olsen ha sido determinante en todo este camino, además del aporte de jugadores como Andreas Granqvist, Gustav Svensson y Ola Toivonen. Aplausos para el director técnico Janne Andersson. Le podemos la ficha para avanzar a cuartos, frente a Suiza.

Los octavos de final cerrarán con otro plato fuerte: Colombia ante Inglaterra. Los cafeteros, que empezaron con derrota contra los nipones (1-2), supieron emparejar para clasificar al vencer a Polonia (3-0) y Senegal (1-0). La selección de José Pekerman cuenta con un equipo muy competitivo, liderado por Radamel Falcao, James Rodríguez y Juan Guillermo Cuadrado, todos con experiencia en Europa. Están llamados a superar su actuación de hace cuatro años en cuartos de final y, todo parece indicar, que pudiera suceder. Apostamos a los colombianos. Del lado de Inglaterra, Harry Kane lleva la batuta de una escuadra que finalizó en el segundo lugar del grupo G y que también está llamada a trascender, para seguir con la ilusión de levantar una Copa que sólo pudieron ganar en 1966.

Foto: FIFA.