Los Dodgers fuerzan el séptimo juego ante los Bravos

MLB.- Corey Seager bateó un nuevo jonrón, Walker Buehler resolvió seis innings en blanco y los Dodgers de Los Ángeles forzaron a un séptimo juego en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, al imponerse el sábado 3-1 sobre los Bravos de Atlanta.

Los Dodgers evitaron la eliminación por segunda vez en menos de 24 horas. Ahora, disputarán un encuentro decisivo, en busca de lo que sería su tercer boleto de Serie Mundial en cuatro años.

La última vez que Los Ángeles conquistó el Clásico de Otoño fue en 1988.

Max Fried sufrió su primera derrota del año por Atlanta, que trataba de festejar el cumpleaños número 65 de su manager Brian Snitker con una victoria que colocara al club en la Serie Mundial por primera vez desde 1999.

El joven zurdo laboró hasta la séptima entrada sin aceptar otra carrera después de las tres que consiguieron los Dodgers en el primer acto.

Este domingo se llevará a cabo el séptimo duelo. El derecho Tony Gonsolin abriría por los Dodgers, enfrentando a Ian Anderson, derecho novato de 22 años, quien ha lanzado 15 innings y dos tercios sin aceptar anotación durante tres aperturas de playoffs.

Justin Turner conectó también un jonrón por los Dodgers, campeones de la División Oeste de la Liga Nacional, mientras que Kenley Jansen resolvió el noveno inning apenas en seis pitcheos y se acreditó su 18vo salvamento de por vida en la postemporada.

Fue apenas la primera oportunidad de rescate de Jansen en cinco apariciones desde que fungió como taponero en el primer triunfo de los Dodgers durante estos playoffs, dentro de la ronda de comodines. El viernes, en la victoria por 7-3, ponchó a sus tres rivales mediante 12 lanzamientos.

Fried toleró sólo dos vuelacercas en sus 11 aperturas y ostentó una foja de 7-0 durante la temporada regular. Sin embargo, los Dodgers le desaparecieron dos pelotas detrás de la cerca en tres pitcheos.

Seager disparó un jonrón monumental por todo el jardín derecho, ante una curva de 73 mph. Turner encontró un sinker a 93 mph y catapultó la esférica a 418 pies del plato, por todo el bosque central.

Max Muncy gestionó un boleto y anotó tras sencillos consecutivos de Will Smith y Cody Bellinger.

Seager, quien había bateado un par de cuadrangulares el viernes, en el cuarto juego, posee ahora los récords de la Serie de Campeonato de la Nacional, con cinco vuelacercas y 11 remolcadas. Y todavía le falta un encuentro por disputar.

Sus seis palos de cuatro esquinas constituyen ya una marca de los Dodgers en postemporada.

Foto: MLB

Páez: “Peseiro dirigió estos dos partidos a tientas, a ciegas y a sordas, porque no conoce a nadie”

Tony Cittadino (Mallorca).- El ex director técnico de la selección de fútbol de Venezuela, Richard Páez, dijo no estar satisfecho con los dos primeros juegos de Venezuela en las eliminatorias suramericanas al Mundial Catar 2022. El merideño aseguró que su colega, José Peseiro, dirigió a ciegas por no conocer a los jugadores, consecuencia de no tener el tiempo necesario para entrenarlos.

“Peseiro dirigió estos dos partidos a tientas, a ciegas y a sordas, porque no conoce a nadie y nadie le dio la orientación de decir, profe, haga esto. Ya él después determinará. Pero tenía que tener un técnico venezolano ahí. Es impresentable que haya comenzado las eliminatorias sin haber entrenado y sin el apoyo de un técnico venezolano que lo alertara. Así fue al examen. Tres a cero contra Colombia y uno a cero ante Paraguay. Qué tal la responsabilidad de elegir al técnico”, opinó en una entrevista desde su casa.

El merideño dijo que la Federación Venezolana de Fútbol no hizo la elección del técnico para la Vinotinto de forma adecuada. Venezuela se estrenó con derrota ante Colombia como visitante (0-3) y como local contra Paraguay (0-1), en medio de un proceso en el que Peseiro no pudo contar con los jugadores por las limitaciones de logística y el coronavirus. El grupo se concentró unos días antes del debut y con la dura baja del delantero José Salomón Rondón.

“La Federación todavía no sabe a qué juega Venezuela. A qué quiere jugar. Ellos todavía no saben, con las características de los jugadores venezolanos, cuál sería el técnico que les podría explotar mejor las condiciones del juego de Venezuela. Eso es lo que ha sucedido durante toda la vida. No han identificado verdaderamente la identidad del fútbol venezolano, de nuestra selección, y siguen tomando las decisiones trascendentales, hombres que no le han pegado ni siquiera al balón”.

Páez colocó de ejemplo a la selección de Ecuador, que también está en un nuevo proceso y en la doble fecha sumaron tres puntos, luego de perder ante Argentina (0-1) y derrotar a Uruguay (4-2). Sostuvo que faltó coordinación para enfrentar las limitaciones impuestas, principalmente, por el coronavirus.

“Eso tenían que haberlo pensado. Ecuador lo pensó y tomó una decisión y, en el medio de la pandemia, se pusieron de acuerdo. Ecuador trajo un técnico del continente, que está empapado del fútbol suramericano y ahí está. En la misma condición de Venezuela y no tenemos una diferencia abismal de jugadores. El jugador ecuatoriano, juega como el ecuatoriano. Hoy el jugador de Venezuela, juega como la Venezuela Cenicienta”.

Páez, que dirigió a Venezuela en las eliminatorias 2002, 2006 y 2010, reiteró que la imagen mostrada fue la peor de Suramérica. “Esta es una cosecha que creció, como deben crecer las generaciones de fútbol, viendo a una Vinotinto absoluta haciéndose respetar, manifestando un estilo y una manera que identifica al jugador venezolano. Ellos son excelentes herederos de ese legado. Eso significa que al ser jugadores internacionales, nosotros estábamos esperanzados en dar una mejor impresión. La imagen que dejamos después de estas dos jornadas, para mí, es la peor de toda Suramérica”.

Recordó la responsabilidad de todos en el proceso y la importancia de la elección del director técnico. “El que elige al director técnico de la selección nacional, tiene en sus manos la decisión de la gloria o la caída. Si elige bien, elige un proceso por cuatro años y que lleve con responsabilidad a la meta del Mundial. Si se equivoca, también todos sufrimos las consecuencias. La gente dice que elijan a éste o aquél, pero no se dan cuenta que es la elección más importante que tiene que hacer la Federación Venezolana de Fútbol”.

Agregó que la posibilidad de ir a un Mundial traería, además, un beneficio económico y deportivo para el país. “Llevarnos a un Mundial de Fútbol significaría un repunte exponencial de todo, de jugadores, entrenadores, de árbitro, de país, de marketing, de dinero, de patrocinantes. Por eso te digo que tiene que ser una elección totalmente bien estudiada y siguen eligiendo hombres que no saben lo que significa jugar al fútbol. A mí, que me pregunten. Qué sabe Laureano González, que sabe Berardinelli, que en paz descanse. No saben de fútbol. Saben de otras cosas, pero no de fútbol”.

Sostuvo que el no poder tener una mejor planificación y el tiempo necesario con los jugadores, llevó al resultado de las dos primeras fechas. No duda de las capacidades de Peseiro, pero insistió que la selección no mostró la personalidad requerida para estos compromisos.

“No fue suficiente la jerarquía comprobada que tienen nuestros jugadores regados por todo el mundo. No fue suficiente que hayamos convocado 32 jugadores internacionales y,  todos de nivel, y con esa capacidad que seguro tiene José Peseiro, porque eso nadie lo duda. No pudimos hacer una imagen de juego que era lo que nos caracterizó en estos últimos años de crecimiento. Un equipo atrevido, con personalidad, jugadores que se la creen y con entrega total. Jugadores que jugaban con un estilo, no importa si era el de Páez, el de César Farías, el de ‘Chita’ o el de Dudamel, pero se veía un equipo en la cancha con una presencia de protagonista, de reto. No se vio esa característica que confianza de seguridad, de personalidad”.

Cuestión de estilos

Páez continuó con su análisis y consideró que no colocar de titular a Yeferson Soteldo en los dos partidos no fue una decisión disciplinaria, sino un esquema de juego cauteloso. El jugador del Santos de Brasil, no vio minutos ante Colombia y ante Paraguay entró en el minuto 76.

“Eso fue echar pa’ atrás el carrete. Hermano, eso fue una decisión técnica. Dijo, no podemos ser tan arriesgados, todavía el equipo no está trabajado, todavía el equipo no está convencido, vi que no tengo la suficiente comodidad de asumir el mismo riesgo y vámonos pa’ atrás. Primero aseguremos y después, ataquemos. No le busques otra cosa. Esto no es disciplinario”.

Agregó que el estratega portugués reconoció los errores del debut y por eso cambió el esquema para recibir Paraguay en Mérida. “Él es el primero en reconocer que no le gustó el juego contra Colombia. Entonces, como no le gustó, echó pa´ atrás. Frenó la intención del equipo de querer jugar para adelante, que es su condición, porque lo ha hablado, lo ha dicho, lo ha pregonado, pero en el primer obstáculo dijo, calma, vamos pa´atrás. Ahí es donde digo, si comenzamos con esa política, no tenemos vida. Chao, Catar 2022. Chao”.

A pesar del panorama, Páez cree que el cuerpo técnico está a tiempo de hacer las correcciones. “Hay posibilidades. Faltan 48 puntos. Faltan 16 partidos. Por cada partido dan tres puntos, uno o nada. De acuerdo al trabajo, uno los consigue y uno no se puede rendir en la primera de cambio. No se puede decir que se acabó la eliminatoria o que el técnico no sirve. No. El técnico, tiene que recuperar su norte, su concepto, su trabajo y él tiene que buscar la manera de hacerlo efectivo, porque para eso fue que se le contrató. No para darnos las excusas que ya sabemos”.

Páez insistió que la selección tiene jugadores para pelear la clasificación al Mundial. “Aquí tenemos jugadores y equipo para buscar la clasificación. Más nada. Asuma los retos, su capacidad, su categoría como técnico y llévenos al Mundial. Eso es lo único que queremos escuchar. Que no vengan con procesos. Que vengan con necesidades de obligación. Después del 2001, Venezuela busca es la clasificación. No busca otra cosa».

Ajustes necesarios

Páez dijo que uno de los pasos claves para retomar el camino de la victoria, es que el portero Wuilker Fariñez recupere la confianza y la competitividad. “Es un arquerazo, que lamentablemente hoy perdió las condiciones, pero eso es natural. No es igual dejar de jugar continuo y  menos en el arco. El arquero es muy solitario y su juego muy diferente al resto”.

Consideró que jugadores como Soteldo, Otero, Herrera y Machís podrían jugar juntos y tendrían cabida en su esquema, si los dirigiera. “¿Con Richad Páez?, Por favor, eso es seguro”, respondió entre risas. “Eso es igual cuando preguntaban si podían jugar juntos Josef y Salomón. Hay que buscarle la vuelta, pero deberían de jugar. En la selección hay que contar con los mejores y Josef es de los mejores. Internamente, se arregla todo. Cuando todos tienen la misma mentalidad, esa misma cura los actos de ego personal”.

Aseguró que la actual selección tiene muy buenos jugadores, pero para él, el que reúne las mejores características es Rondón.

“Hoy es el mejor jugador que tiene Venezuela, porque es el goleador y el que hace diferencia cuando juega. Es muy diferente haber visto a esta Venezuela sin Salomón. Pero hay jugadores, lo que hace Soteldo, lo que hace Otero, Machís, Yangel, Rincón, por favor, tenemos jugadores. Roberto, en su posición. Yo de lateral izquierdo, nunca lo hubiera utilizado. Lamentablemente repitieron el error que habían comenzado antes y lo siguen utilizando en una posición que no es normal”.

El merideño no tendría dudas de volver a la selección si se presenta la oportunidad, porque además ha ganado experiencia y conocimiento. “Lo que digo es que hoy soy más técnico que en el año 2001. No se puede perder esa posibilidad. No se debería desaprovechar esa oportunidad para Venezuela. Para dirigirla, tiene que ser un técnico que confíe en sus jugadores. Si traemos cualquier técnico de otro país, de otro nivel, de otra categoría, que los hay, multiplicados, mucho más que nosotros, pero esos técnicos en el momento que comienzan a soplar vientos fuertes, se van a buscar la lógica y cuando uno piensa con la lógica, hace un esquema reservado para jugar de local ante Paraguay”.

Venezuela se medirá a Brasil en condición de visitante el 12 de noviembre y cinco días más tarde, recibe a Chile en Caracas.

Richard Páez, el pionero de la identidad Vinotinto (+Video)

Tony Cittadino (Mallorca).- Richard Páez es el hombre más influyente que ha pasado por la selección de fútbol de Venezuela. Fue el pionero en romper paradigmas y cambiar la mentalidad de una oncena que, por años, fue humillada y goleada. Lo logró, dando confianza a sus jugadores y manteniendo sus convicciones, para dar una identidad a la Vinotinto que rompió la historia.

Páez nació el 31 de diciembre de 1953 en el estado Mérida y desde entonces ha vivido para el fútbol. Médico traumatólogo de profesión, jugó con la selección venezolana como centrocampista en la década de los 70’ y, luego, como director técnico. Fue la época en la que la selección pasó de llamarse la “Cenicienta” a la “Vinotinto”, con las bases de un juego de toque y ofensivo, que no se había visto antes en el país.

“Cuando Rafael Esquivel me ofreció la selección nacional me dijo: ´tú que has hablado tanto, eres capaz ahora de dirigir a la selección y ver qué es lo que es’. Le dije tú no sabes lo que yo soy. No sabían lo que Richard Páez iba a hacer, porque ellos tenían otra mentalidad. Asumí un papel con la antilógica de la gente común. Tenía una visión de grandeza, diferente y de protagonismo. Eso fue lo que llevé a la selección nacional”, explicó en una entrevista desde su casa

Páez, que en la década de los 90’ estuvo en cursos de los entrenadores italianos Arrigo Sacchi y Fabio Capello, tomó el testigo del  argentino José Omar “El Pato” Pastoriza que había dejado balance en esa eliminatoria de nueve derrotas en 10 juegos, con seis goles a favor y 28 en contra, en el último lugar de la tabla. La única victoria fue ante Bolivia, con un triunfo de cuatro goles por dos en San Cristóbal el 28 de junio de 2000

Debutó con la selección el 28 de marzo de 2001, cuando la Vinotinto visitó a Argentina en Buenos Aires y perdió cinco por cero. Los tantos de la Albiceleste, que era dirigida por Marcelo Bielsa,  fueron de Hernán Crespo, Juan Pablo Sorín, Juan Verón, Marcelo Gallardo y Walter Samuel.

De esa selección, salieron, por ejemplo, los directores técnicos de la actualidad: Mauricio Pochettino (sub campeón de la Champions 2019 con el Tottenham), Diego Simeone (campeón de La Liga con el Atlético de Madrid y en 2014 y de la Europa League en 2012 y 2018 y que en ese juego llegó a 100 partidos con la selección) y Gallardo (campeón de la Libertadores con River Plate en 2015 y 2018 y de la Sudamericana en 2014).

“Mi partido oficial para debutar fue en el Monumental de River ante la Argentina de Bielsa, sin partidos previos, sin partidos oficiales. En aquél momento, era una prueba de fuego para nuestros jugadores. Les estaba colocando el reto de jugar con una convicción de investirnos de una personalidad que nunca antes habíamos tenido. Antes habíamos tenido logros y hazañas, pero eran con métodos de defender a ultranza”.

La alineación de Venezuela para ese juego fue de Rafael Dudamel en el arco y en la defensa Luis Vallenilla, José Manuel Rey y Wilfredo Alvarado. El mediocampo estaba integrado por Jorge “Zurdo” Rojas, Fernando De Ornelas, Jesús “Chuy” Vera, Luis “Pájaro” Vera, Gabriel Urdaneta y Ricardo David Páez. En el ataque estaba Daniel “Cari Cari” Noriega.

“El técnico que tiene convicciones, no cambia y yo no cambié. No me dio miedo recibir cinco goles en mi debut, porque había visto otras cosas. No me apegué al resultado, sino que vi gestos y acciones futbolísticas que empezaron a darme una visión diferente de lo que íbamos a ver”, sostuvo.

Llegan los resultados

Una de las claves del juego de Páez, era salir jugando desde atrás. No quería que los defensas y los laterales utilizaran el pelotazo, sino salir con toques cortos y transiciones. Era un nuevo estilo que dejaba atrás el planteamiento defensivo y utilizaba tres volantes 10 y, además, zurdos: Juan Arango, Ricardo David Páez y Gaby Urdaneta.

“Tenían que buscar un compañero para dar el pase y no un rechazo. Los volantes mediocentro no podían ser solamente volantes recuperadores, sino que comenzaron a desarrollar la salida ofensiva del equipo por abajo. Empecé a generar en ellos el pase filtrado, rompiendo líneas, y buscando paredes”.

El debut oficial en casa fue el 24 de abril en el estadio Pueblo Nuevo de San Cristóbal, con un empate a dos contra Colombia. Los tantos de la Vinotinto fueron de Alexander “Pequeño” Rondón y un zurdazo al segundo palo del joven Juan Arango, que dejaba el encuentro 2-0 para la oncena de Páez. Sin embargo, no se supo cerrar el resultado y los cafeteros empataron al final.

La primera campanada llegó el 14 de agosto de 2001, cuando Venezuela derrotó a Uruguay dos por cero en el estadio José Encarnación “Pachencho” Romero de Maracaibo. En ese encuentro, se estrenó uniforme y se usó el vinotinto como color único en la camisa. Fue la primera victoria ante la “Celeste” de por vida y fue firmada por Ruberth Morán y Rondón. Uruguay tenía en sus filas a jugadores experimentados como el defensa Paolo Montero y el delantero Álvaro Recoba.

El dulce momento se extendió en los próximos tres partidos. Victoria ante Chile en Santiago (2-0, Ricardo David Páez y Arango), siendo la primera como visitante en la historia. Luego triunfo contra Perú en San Cristóbal (3-0, doblete de Wilfredo Alvarado y otro de Morán) y otra victoria contra Paraguay (3-1, Morán, Noriega y “Turbo” González) en San Cristóbal. La racha terminó con derrota de visita ante Brasil (0-3).

“Comenzamos a golear a equipos que nos llevaban años de ventaja. Le ganamos por primera vez a estos cuatro equipos y, además, de forma continua en eliminatorias. Ganar cuatro partidos seguidos en una competencia eliminatoria suramericana, no lo han hecho sino cuatro o cinco equipos y uno de ellos fue Venezuela, estando última”, explicó Páez, quien entre 1997 y 1999 dirigió a Estudiantes de Mérida y los llevó a jugar los cuartos de final de la Copa Libertadores en 1999.

La Vinotinto cerró en el noveno lugar de la tabla. Por primera vez en su historia, no quedaba de última. Sumó 16 puntos, de los cuales 13 fueron con Páez, quien en su primera eliminatoria dirigió siete juegos, ganando cuatro, empatando uno y perdiendo otro, con 12 goles a favor y 11 en contra.

Se consolida el proyecto

El llamado “Boom Vinotinto” era una realidad. Pudiera catalogarse como un fenómeno social y deportivo. La gente comenzó a creer. Ya se vestían de vinotinto, dejando atrás la camisa de Argentina, Brasil y Colombia. Así, comenzaron a llegar los patrocinantes de peso, el marketing explotó y se logró el respeto internacional.

“Así fue como dejamos el papel de Cenicienta y nos convertimos en el papel de la Vinotinto para la eternidad. Comenzamos a ganar jugando bien y confiando en nosotros. Comenzamos a sentirnos importantes y a ser reconocidos por el país. Esa generación fue la generadora, la que hizo metamorfosis en el fútbol venezolano. Estaremos agradecidos con ellos toda la vida, porque de ahí nació una identidad. La identidad de saber jugar de forma colectiva y hacer respetar el nombre de Venezuela”.

El ascenso de la selección continuó en el Premundial Alemania 2006. Ahora terminaron una casilla más arriba en la tabla general. El octavo puesto fue posible con 18 puntos luego de cinco victorias, tres empates y 10 derrotas, con 20 goles a favor y 28 en contra.

“Se cambió el estilo. Se cambió el reto. Siempre hemos tenido jugadores de ese nivel, jugadores atrevidos, lo que no hubo fue un mensaje coherente con esa convicción de hacerle creer al jugador que podía jugar así. Ese creo que fue el verdadero legado de esa Vinotinto para el resto y que dejó una marca que, evidentemente, fue trascendental”.

Las primeras tres victorias llegaron en fila y de qué forma.  El primer triunfo fue en la tercera jornada, cuando el 15 de noviembre de 2003 la Vinotinto se impuso en Barranquilla ante Colombia con un golazo desde fuera del área de Arango.

En la siguiente fecha, batieron a Bolivia dos goles por uno en Maracaibo, con tantos al final del partido de José Manuel Rey y Arango. “Fue uno de los partidos, quizás, más emocionantes que vivimos en la selección. Estábamos perdiendo en el minuto 89 y le dimos vuelta en dos minutos al partido y hemos ganado ese partido y luego le metimos tres por cero a Uruguay en el ´Centenariazo´. Le dimos vuelta a la historia y ahí fue donde el fútbol universal comenzó a darse cuenta y darle pasó a la historia de la Vinotinto”.

El 31 de marzo de 2004 llegó la mayor gesta de la selección, al golear tres por cero a Uruguay en Montevideo. El “Centenariazo” marcó un antes y un después en la historia de la Vinotinto. Los goles fueron de Gabriel Urdaneta, “Turbo” González y Arango. Ese encuentro, Páez lo vivió desde la tribuna porque estaba cumpliendo una suspensión.

“Tocamos con estruendo las puertas internacionales y nos las abrieron. Reconocieron que comenzamos a generar un fútbol atractivo”, recordó. “Es una recompensa haber visto tremendo espectáculo, desde la distancia, con una visión panorámica, donde observaba el juego combinado y mis jugadores desarrollaron un fútbol de otro nivel”.

La segunda vuelta comenzó con victoria en San Cristóbal contra Ecuador de tres por uno, con doblete de Morán y un tanto de Urdaneta. En Buenos Aires, se perdió ante Argentina tres por dos, en un choque en el que el empate no hubiera sido una locura.

Luego se empató a uno en Maracaibo frente a Uruguay y la última victoria llegó el 3 de septiembre de 2005, al golear a Perú cuatro por uno en Maracaibo, con par de dianas de José “Buda” Torrealba y otro par de Maldonado y Arango. Morán quedó como el sexto mejor goleador de las eliminatorias con seis dianas.

Se cortó el proceso

Páez dirigió a Venezuela en su tercera eliminatoria, rumbo al Mundial Sudáfrica 2010. La selección vivía un proceso de refrescamiento, que se había iniciado en la Copa América 2007, y se extendió con la llegada de jugadores como Alejandro Guerra, Edder Pérez, César González y Luis Manuel Seijas.

El camino comenzó con éxito, con triunfo por la mínima diferencia ante Ecuador en Quito. El 13 de octubre de 2007 fue el encuentro que Rey decidió con un golazo de tiro libre desde el mediocampo al ejecutar una falta. Fue la primera victoria de Venezuela ante los ecuatorianos desde 1993 y primera derrota de los meridionales en casa desde 2001.

Luego se perdió contra Argentina en Maracaibo (0-2) y con Colombia en Bogotá (0-1). Para entonces, ya Páez sentía que el ambiente en torno a la selección no era bueno y comenzaba a plantearse una posible salida.

“Le ganamos a Ecuador el primer partido y cuando venimos a jugar contra la Argentina de Messi en Maracaibo, había medio estadio vacío. Yo soy estratega y cuando vi eso, sentí que había un ambiente diferente. Cómo no íbamos a tener el apoyo y de un país con el estadio lleno. Eso me prendió las alarmas y no me gustó. Lo manifesté dentro de mi cuerpo técnico y me extrañó”.

El último juego de Páez fue el 21 de noviembre de 2007 ante Bolivia en San Cristóbal, con marcador de cinco por tres. La selección perdía tres por dos y volteó el resultado en los últimos ocho minutos con dianas de Maldonado. Daniel “Cafú” Arismendi aportó con otros dos goles y el “Lobo” Guerra marcó otro más viniendo de la banca.

En ese choque los bolivianos terminaron con 10, pues, luego del gol del empate Vinotinto, el defensor Luis Gutiérrez tuvo que reemplazar en el arco a Carlos Arias por lesión. Fue el duelo en el que Pueblo Nuevo le gritó a Páez que sacara a su hijo del campo.

“El equipo tuvo una tarde complicada al principio. No estábamos jugando bien y nos estaba ganando Bolivia. Cuando estábamos perdiendo el juego tres a dos, fue cuando se escuchó el grito desde las tribunas y se quitó el disfraz la gente que había comenzado una campaña, no contra la selección, sino para atacarme. Después se vio a quién podía beneficiar”.

Páez consideró que la Federación Venezolana de Fútbol no fue capaz de defender el proceso que llevaba adelante y decidió marcharse. “Era diferente que dijeran saca a Ricardo David, pero ¿saca a tu hijo? Lo saqué cuando estaba tres a tres y terminamos ganando. Yo lo viví de una manera firme, estoica y aguanté. Al finalizar el partido, dije ya basta”.

El merideño defendió su decisión y no se arrepiente, pues cree que lo hizo pensando en la selección. No quería que afectara al grupo y que, en un futuro, pasara a mayores.

“No podía arriesgar lo que se había hecho de tan buena manera. La piedra de trancar parecía ser Richard Páez y utilizaron mi punto débil, porque la familia a uno le duele. Ricardo David era titular indiscutible. Visualicé hacia adelante en un partido en el que sacara a algún jugador y ése jugador me reclamara en forma pública. Eso hubiese sido explosivo y no lo hubiese tolerado”.

Páez renunció a la semana, a pesar de estar en el quinto lugar con seis puntos de 12 posibles. En su proceso de tres eliminatorias suramericanas (2002, 2006 y 2010) hizo debutar a 55 jugadores, siendo la máxima cifra hasta el momento entre los seleccionadores nacionales.

También es líder en partidos dirigidos (85) y victorias (31). Además estuvo en tres ediciones de la Copa América (Colombia 2001, Perú 2004 y Venezuela 2007), siendo el primero en lograr que la selección avanzara de la fase de grupos en 2007.

El estratega consideró que la selección generó expectativas que superaron a la realidad de la afición. “Se le exigía como si fuera un país súper desarrollado en fútbol, con una gran cultura futbolística. Cuando no tienes esa cultura, es cuando te equivocas en exigir cosas que no comprendes que es cuestión de tiempo, de procesos, de elaboración de plan de trabajo mancomunado de mucha gente y no para exigir todo de una vez”.

El proceso de Páez terminó de forma abrupta e inesperada y dio paso al ciclo de César Farías, sentando las bases de una identidad Vinotinto que, aunque sigan pasando los años, jamás se podrá olvidar.

 

 

Yangel Herrera le dio la victoria al Granada

Marca.- El Granada se llevó el derbi andaluz contra el Sevilla en el tramo final gracias a un gol de Yangel Herrera, aprovechando el regalo que le hizo en forma de expulsión de Jordán. El catalán se llevó una doble amarilla en apenas 30 segundos que marcó el devenir de la segunda mitad, donde el Sevilla notó la inferioridad con el paso de los minutos.

La primera mitad tuvo de todo excepto goles. Escudero y Domingos Duarte se tuvieron que retirar lesionados. El sevillista se fue quejándose del costado derecho tras un gesto que hizo él solo. El nazarí fue al caer de un salto con Carlos Fernández, donde se dañó el hombro izquierdo. Kenedy fue otro de los que tuvo problemas tras una entra de Fernando donde apoyó mal la pierna. Se estuvo quejando de la rodilla todo el encuentro, pero pudo continuar hasta bien entrada la segunda mitad.

Lesiones aparte, las tarjetas fueron las otras protagonistas del partido, incluidas las dos a Jordán, que dejó al Sevilla con 10 justo antes de terminar la primera mitad y en apenas 30 segundos. Dos patadas a destiempo, la segunda incluso sin balón de por medio, propiciaron su expulsión. Y ahí cambió el encuentro.

La segunda mitad parecía dar un giro con dos llegadas peligrosas del Granada nada más comenzar, contrarrestadas con un tiro al palo de Munir. Diego Martínez y Lopetegui movieron sus respectivos banquillos sin el resultado esperado de cambiar la dinámica.

Todo cambió en la parte final cuando se notó el cansancio hispalense de estar con unos menos en el campo. Puertas animó de nuevo el partido con un remate casi en área pequeña que se encontró con un gran Bono. La banda derecha fue por la que el Granada encontró algún pequeño resquicio y por ahí volcó su ataque. El Sevilla se centró en no romperse atrás y tratar de salir a la contra.

Tanto insistir tuvo su recompensa en el 82′ con un remate de cabeza de Yangel Herrera a otro centro de Foulquier, que ya venía dando varios avisos.

El Sevilla no pudo reaccionar y vio cómo se consumaba su primera derrota del campeonato, mientras que el equipo de Diego Martínez alcanzaba los 10 puntos entre los primeros puestos de la clasificación.

Foto: Marca

El City regresó a la victoria ante el Arsenal

SPORT.- El Manchester City encontró lo que más necesitaba: una victoria. Un solitario gol de Sterling decidió el duelo entre Guardiola y Arteta, una partida de ajedrez en lo táctico que adquirió más importancia tras el tropiezo del Liverpool. El City encontró el acierto en la primera mitad en una contra que guardó a la red Raheem Sterling, estrenando con honores su capitanía.

El gol celeste premió otro buen inicio de los de Guardiola, como ya hicieran en Leeds. Quizás porqué Pep sorprendió a muchos con su planteamiento. Cancelo actuó a medio camino entre el lateral y la posición de interior derecho. Walker combinó como central y carrilero. Aké se estrenó en el lateral zurdo. Sterling flotaba en la mediapunta y el Kun volvió arriba. Las piezas fluían en un sistema sin un esquema fijo, pero con una idea clara: sortear la presión del Arsenal.

Gracias a Rodri y Bernardo, el City conseguía encontrar huecos en la jaula de Arteta. Los interpretó Mahrez, que ganó la espalda a la dupla Xhaka-Ceballos y sirvió una contra al Kun que sería definitiva. El argentino está lejos aún de su mejor forma, pero tener un nueve es un respiro para Guardiola. Abrió Agüero para que Foden recortara a Bellerín primero, y probará a Leno después. El meta alemán despejó la primera, pero quedó indefenso con Sterling atento al rechace. Balón a la red y alegría para Pep.

El gol dio fe al City en su plan de partido, y tuvo varios minutos para doblar su ventaja. Primero Foden, luego Mahrez chocaron contra un acertado Leno. El alemán mantuvo a los ‘gunners’ en el choque, y el joven Saka los resucitó. Lanzado como carrilero, el inglés fue el mejor futbolista de Arteta en el Etihad. Él mismo generó dos ocasiones para igualar antes del descanso. En la segunda, Ederson apareció con una milagrosa intervención para desviar un tiro que olía a empate.

Dejó grandes sensaciones Rúben Dias, seguro en la zaga de Pep. También notable Bernardo Silva, hiperactivo y acertado. Pero el City se sabe con límites. Por las bajas de De Bruyne, Laporte y Mendy por lesión ayer; y por las fuerzas, faltos de pretemporada y fondo físico. En la segunda mitad aseguraron el control del balón para protegerse, los celestes.

Consiguieron su objetivo los de Guardiola. No aparecieron Aubameyang ni Willian, desconectados del juego, y las únicas amenazas del Arsenal fueron de falta directa. El City no encontró el segundo gol, aunque al final  no le hizo falta para sumar su segundo triunfo de la temporada.

Foto: Reuters

Zlatan decantó la balanza para el Milan en el derbi

Marca.- Son 39 los años y hay que dosificar esfuerzos. Apenas 15 minutos le fueron suficientes a Zlatan Ibrahimovic para decidir el derbi ante el Inter y romper la racha de cuatro derrotas seguidas en Serie A de los rossoneri, líderes en solitario del calcio con 12 puntos de 12 posibles, ante los nerazzurri. Si la Madonnina es la virgen de la Milán, el sueco es el Dios.

El pasado del Real Madrid tardó un minuto en cruzarse. Achraf Hakimi recortó sobre Theo Hernández con un movimiento de máximo nivel y puso un centro que Donnarumma repelió. Estos dos ex de la Casa Blanca vivieron un duelo precioso a lo largo del derbi. El Inter avisó primero, pero el que golpeó antes fue el Milan.

Zlatan Ibrahimovic. 2020. 39 años. En 15 minutos ya llevaba dos goles. El primero tras cazar el rechazo de un penalti que él mismo provocó… y falló. En el segundo empujó para dentro de las redes un centro desde la izquierda de Rafa Leao, que se fue muy bien por velocidad.

El Inter recortó distancias cuando más perdido estaba. Kolarov condujo por dentro, Perisic centró desde la izquierda y Lukaku la empujó para el interior. El delantero belga, con 12 goles en sus últimos 11 partidos, dispuso después de un par de ocasiones más para poner la igualada, especialmente un remate de cabeza tras un saque de esquina justo antes del descanso.

La segunda mitad arrancó como terminó la primera: con Achraf marchándose de Theo y creando una oportunidad para el Inter. El nternacional marroquí generó peligro por la derecha durante todo el choque, pero no estuvo acertado en los metros finales.

Tampoco lo estuvo Lukaku, que marcó el gol que dio esperanzas a los nerazzurri… y erró varias ocasiones para lograr el empate. Especialmente en los instantes finales. Los centímetros, la falta de puntería o la presencia de Donnarumma sostuvieron al Milan cuando más sufría.

Tres años después, tras cuatro derrotas seguidas en los derbis de Serie A, la capital lombarda volvió a teñirse con los colores rossoneri. Pocos creían en el trabajo de Pioli cuando lo nombraron nuevo inquilino de San Siro. Su equipo, un histórico que en los últimos años ha pasado por horas bajas, terminó la pasada competición como el mejor de Italia tras el confinamiento. Este nuevo curso lo ha arrancando al mismo nivel: cuatro victorias de cuatro y licencia para soñar.

Foto: Marca

La Juventus empató contra el Crotone

Prensa Juventus.- La Juve se quedó con un punto contra un bravo y determinado Crotone, pero queda la sensación de decepción por no haber conseguido los tres puntos. Federico Chiesa fue expulsado y los visitantes desaprovecharon dos chances claras. Primero el palo y luego el VAR evitaron un gol de Morata con el marcador 1-1, lo que deja la sensación de que los Bianconeri se llevaron menos de lo merecido.

En cuanto a las noticias, Chiesa debutó para los Bianconeri, y Manolo Portanova y Gianluca Frabotta ocuparon la franja izquierda. Arthur y Rodrigo Bentancur comenzaron juntos por primera vez. started together for the first time. Fue una formación interesante la que eligió Andrea Pirlo para saltar al campo del Stadio Ezio Scida, y en los primeros instantes Simy contó con una posibilidad para adelantar a los locales. A los diez minutos, Arkadiusz Reca fue derribado por Leonardo Bonucci y Simy batió a Gianluigi Buffon desde el punto penal para convertir su segundo gol contra Juventus.

Juve mantuvo su forma y Crotone buscó opciones desde el contragolpe. Chiesa fue clave para conseguir el empate, y aprovechó un gran pase de Dejan Kulusevski para encontrar a Morata, quien definió para decretar el 1-1.

Con el partido igualado, los Bianconeri buscaron aumentar, pero la audacia del Crotone provocó un trámite muy entretenido. Chiesa y Morata volvieron a causar problemas para los Rossoblu antes del descanso, y el español econtró a Portanova, pero su remate fue detenido por Cordaz. Pedro Pereira tuvo una ocasión luego de un centro, pero Buffon logró despejar su intento.

Crotone salió a buscar el partido en la segunda mitad, y estuvo cerca de desnivelar por intermedio de un remate de Luca Cigarini de media distancia que salió cerca. Pirlo dispuso el ingreso de Juan Cuadrado por Portanova, pero cinco minutos después Chiesa fue expulsado por una entrada por Cigarini en mitad de campo. El árbitro Francesco Fourneau decidió la expulsión directa y los Bianconeri quedaron con un hombre menos.

Luego de quedarse con un jugador menos contra Roma antes del parate internacional, la historia se repitió y el equipo logró atacar a pesar de la desigualdad numérica. Morata conectó muy bien un centro de Kulusevski pero su cabezazo dio en el palo y Cordaz pudo contener el balón. Pirlo realizó otras dos modificaciones, y Adrien Rabiot y Federico Bernardeschi reemplazaron a Arthur y a Kulusevski. Cuadrado desbordó por la derecha y su centro fue empujado al fondo de la red por Morata, pero luego de una larga revisión, el VAR anuló la conquista por fuera de juego. Un par de centímetros que le costaron los tres puntos a la Juve. Los visitantes siguieron buscando el triunfo sobre el final, pero no consiguieron doblegar al cuadro de Calabria.

CROTONE 1-1 JUVENTUS

GOLEADORES: Simy (pen) 12, Morata 21.

CROTONE
Cordaz; Pedro Pereira (Rispoli 28), Magallan, Marrone, Luperto, Reca; Molina (Petriccione 87), Cigarini, Vulic (Siligardi 73); Messias, Simy.

Suplentes: Festa, Crespi, Cuomo, Golemic, Crociata, Rojas, Eduardo.

Técnico: Stroppa.

JUVENTUS
Buffon; Danilo, Bonucci, Demiral; Chiesa, Arthur (Rabiot 69), Bentancur, Frabotta; Kulusevski (Bernardeschi 69), Portanova (Cuadrado 56); Morata.

Suplentes: Szczesny, Pinsoglio, Chiellini, Peeters, Dybala, Vrioni, Rafia.

Técnico: Pirlo.

ÁRBITRO: Fourneau.

ASISTENTES: Lo Cicero, Cecconi.

CUARTO ÁRBITRO: Pezzuto.

VAR: Abisso, Longo.

AMONESTADOS: Bonucci 11, Cigarini 14, Portanova 37, Kulusevski 45, Rezza 66, Magallan 83.
EXPULSADOS: Chiesa 60.

Foto: Prensa Juventus

El Cádiz sorprendió amargamente al Madrid

AS.- Mientras hacía el equipaje para el Himalaya (Europa y el Clásico) al Madrid se le olvidó el Cádiz, que resultó no ser lo que le pareció. El grupo de Álvaro Cervera se mostró como un equipo estupendo, tan ordenado como atrevido. Fue imposible advertir que se trataba de un recién ascendido. Y en el Madrid quedó la impresión de que la falta de gol ha derivado en metástasis: defendió mal, no creó nada y arriba siguió en blanco. Un eclipse total que pone a la afición en lo peor cuando ya suena de fondo el himno de la Champions.

Saben Zidane y el planeta entero que por las ventanas FIFA se escapan insospechadamente puntos, heridas de otoño que duelen en primavera. Este paréntesis se llevó por delante a Odegaard, que empezaba a ir a cola de pelotón, y cargó las piernas de casi una docena. Así que el francés optó por una alineación geográfica: se quedaron fuera los tres que cruzaron el Atlántico, tradicionalmente los más afectados por el Virus FIFA, claramente estacional. Y retomó el casting de la banda derecha, donde muchos pasan y nadie se queda. La plaza parece reservada para Asensio, eterno emergente pero al que las lesiones no le permiten despegar. Así que esta vez le tocó a Lucas Vázquez, por delante de Nacho, dos madridistas nativos, dos jugadores sin márketing pero con un alto sentido del deber.

Un Cádiz osado

A Álvaro Cervera no le arrugó la historia, que habla de unos cuantos revolcones del Cádiz en sus visitas a Madrid, e inició la faena en los medios: juntó a Negredo, veterano de tantas guerras, y ‘Choco’ Lozano, dos cazadores, más Álex Fernández, su todocampista de cabecera, que se fue a la izquierda a enemistarse con su hermano. El duelo tuvo su guasa.

El once del Madrid le hizo un hueco a Isco, un futbolista cuyo puesto no existe en la geometría clásica de Zidane. Por eso entra y sale. O sale más que entra, para ser exactos. Y es que en los últimos tiempos se ha apreciado un punto de desilusión en su juego. Un viaje del arte mayor al menor que le ha sacado incluso de la Selección y que no ha invitado al técnico a cambiar el dibujo en su favor. Ahora anda sin magia ni gracia.

El gol de Lozano

Ese aire distraído también lo ofreció de salida el Madrid. Uno de esos arranques tontorrones que con su falta de pólvora actual le complican luego extraordinariamente los partidos. Antes del primer cuarto de hora Ramos sacó muy cerca de la línea un remate de Negredo que entraba; Courtois fue una buena pantalla ante Lozano y le hizo un paradón a Cala; Negredo pifió dos cabezazos en ventaja… Y al final, aquella fiebre amarilla acabó con un remate sutil de Lozano ante Courtois, al que se le habían acabado los milagros. Un gol que establecía la diferencia entre un equipo ausente y otro omnipresente. Y una prueba de que el efecto barrera que impone Casemiro es imprescindible en el Madrid y de que el pretendido blindaje defensivo del equipo se ha quedado en los huesos. Los de ambos brazos de Courtois, concretamente, que salvó muchas y pifió una sin consecuencias.

Lo que vino después fue previsible. Un arranque en cuesta del Madrid con Modric como único remolque. Demasiada tarea para un solo futbolista que antes del descanso no le llevó al área de Ledesma: Isco no filtró pases, Vinicius no fue ni osado, Benzema resultó una sombra fucsia y Lucas Vázquez no ofreció demasiados progresos ante un rival trabajadísimo en el repliegue. Un Cádiz lleno de gente de orden y con instinto asesino en los contragolpes que cerró  probablemente los mejores 45 minutos de su historia ante el Madrid. Al otro extremo, el equipo de Zidane, en su peor rato en meses con el agravante de la lesión de Ramos tras propinar un rodillazo a Lozano. Tampoco pudo seguir el hondureño.

Cambios sin cambio

Visto el desastre, Zidane se despojó de la diplomacia y el politiqueo. Cuatro cambios en el descanso, un temblor inédito: Casemiro y Valverde para cambiar el motor, Asensio para volver a volar y Militao como parche de Ramos. Y en el cuarto de hora final, Jovic, al que compraron como goleador de segunda instancia para partidos así.

Pero la reacción lógica del Madrid pilló avisado al Cádiz, protegidísimo en dos líneas muy juntas y con pocas fisuras. Había sabido atacar en las maduras y también sabía defender en las duras.

Tuvo dos Vinicius, más emprendedor en la segunda mitad, y se le fueron. Es costumbre. En la carga final, con el Madrid buscando los espacios que no existían en el juego interior, le anularon un gol a Jovic por fuera de juego de Benzema, que estrelló poco después un balón en la madera. Sucedió en un final nervioso, con más empuje que claridad, y en el que resistió con solvencia el Cádiz, que suma tres victorias en tres salidas (y la primera de su historia en feudo blanco) mientras el Madrid desafina a las puertas de los grandes conciertos.

Foto: AS

El Barcelona cayó por la mínima ante el Getafe

AS.- La fe del Getafe se impuso por 1-0 a un Barça impotente que dejó pasar la oportunidad de aprovechar el batacazo del Madrid en un partido en el que los blaugrana se fueron deshinchando a medida que avanzaba el partido. Un error infantil de De Jong al cometer un penalti fue el inicio del fin de un Barça incapaz de reaccionar.

Koeman se movió en el Coliseum e introdujo un par de variantes, además de la obligada entrada de Sergiño Dest como titular, en el equipo que había resultado inamovible desde el inicio de la competición. Le dio el holandés la enésima oportunidad a Dembélé para dar descanso a Ansu Fati y colocó a Pedri en la media punta en lugar de Coutinho mientras que Griezmann salía como nueve y Messi partía de la banda derecha. La primera decisión salió mal, la segunda bien con matices.

Dembélé volvió a ser en la primera parte una máquina de perder balones (hasta 14 en los primeros 45 minutos) fiel a su particular interpretación del juego que se basa en la idea de que él juega un partido diferente al resto de las 21 personas que están sobre el terreno de juego. En cambio, la aparición del futbolista canario vino a confirmar las sensaciones que había dejado en los minutos disputados hasta ahora. Con 17 años tiene presencia, idea de juego, clarividencia y una rapidez mental fuera de lo común. Messi desde la derecha participaba hasta que se apagó en el segundo tiempo, pero donde el Barça volvió a pinchar en hueso de forma preocupante fue con Griezmann.

Koeman dio entrada a Ansu y Coutinho por Dembélé y Pedri regresando así a su dibujo más habitual, pero nada cambió. El Barça había perdido pie y el Getafe se encontraba en su salsa tratando de dormir un partido ante un rival aún más dormido.

En un último intento de despertar a los suyos entraron Braithwaite y Trincao por Griezmann y De Jong para jugar a la desesperada y ya en el tramo final Riqui Puig por Sergi Roberto para cerrar con tres.

El Barça ya iba a por el todo o nada cerrando con tres y el Getafe tuvo la opción de matar el partido en dos contras de Cucho, una fue al larguero y la otra alta que impidieron que el Barça se llevara un castigo más duro.

Foto: AS

Astros empataron la serie y habrá séptimo juego

MLB.- La oleada de críticas tras el escándalo de robo de señales. Un deslucido desempeño en la campaña regular, abreviada por el coronavirus. Una desventaja de 3-0 en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Nada parece importarles a Dusty Baker y a estos Astros de Houston.

Detestados por muchos, los Astros están sin embargo a punto de avanzar a una nueva edición del Clásico de Otoño, emulando una remontada que sólo se ha visto una vez en la historia.

George Springer y José Altuve aportaron los batazos cruciales durante un ataque de cuatro carreras en el quinto inning, y Houston derrotó el viernes 7-4 a los Rays de Tampa Bay, para evitar la eliminación por tercera noche consecutiva y forzar a un séptimo juego de la Serie de Campeonato.

El dominicano Framber Valdez lanzó seis entradas de manera brillante, y Houston puso fin a la apertura de Blake Snell en el quinto acto, antes de que Springer conectara un sencillo de dos carreras que significó la ventaja.

Springer anotó con un doble del venezolano Altuve. El boricua Carlos Correa, quien definió el duelo del jueves con un cuadrangular, bateó esta vez un sencillo remolcador.

Los Astros están a una victoria de lo que sería su tercera Serie Mundial en cuatro temporadas.

«Somos infatigables. Cuando dijimos que no queríamos irnos a casa lo decíamos en serio», dijo Correa. «Queremos seguir jugando pelota y no queremos que nuestra temporada acabe aquí. Nos hicimos cargo de estos tres juegos y ahora necesitamos uno más. Si no lo ganamos, todo esto no habrá significado nada. Tenemos que salir mañana y lograr esa victoria».

De conseguirla, se unirían a los Medias Rojas de Boston de 2004 como los únicos equipos que se han recuperado de un déficit de 3-0 para ganar una serie en siete duelos.

Boston lo consiguió frente a los Yanquis de Nueva York para llevarse la Serie de Campeonato de la Liga Americana, antes de conquistar su primer Clásico de Otoño en 86 temporadas.

En total, los clubes de las Grandes Ligas que han tenido una ventaja de 3-0 en una serie a un máximo de siete compromisos ostentan una foja de 37-1.

«No hemos terminado de escribir historia», advirtió el manager Baker. «Esperamos tener un final feliz en una temporada histórica y en un año histórico».

Houston trata también de ser el primer equipo en ganar una Serie de Campeonato tras una foja negativa en la temporada regular (29-31). Y los Astros buscan reivindicación, durante un año en que se les ha criticado incesantemente por el robo de señales que cometieron durante 2017, cuando se coronaron.

Ese ardid fue descubierto en el receso previo a la presente temporada. Los Astros contrataron a Baker en busca de algo de estabilidad en medio de la tormenta.

«Este equipo ha peleado contra muchas cosas», dijo el piloto. «A este equipo lo amas o lo odias, pero al menos hay que tenerle respeto por la forma en que ha trabajado».

El dominicano Manuel Margot disparó dos jonrones y produjo tres carreras por los Rays, que después de dilapidar la ventaja de 3-0 en la serie siguen a una victoria de lo que sería el segundo Clásico de Otoño en la historia de la franquicia. Pero si pierden, se unirán en la ignominia a los Yanquis de 2004.

El séptimo juego está programado para este sábado por la noche, con los lanzadores que abrieron y finalizaron el séptimo juego de la Serie Mundial de 2017 entre Houston y los Dodgers de Los Ángeles.

Lance McCullers Jr., derecho, lanzará por los Astros, mientras que Charlie Morton, de 36 años, iría a la lomita por los Rays.

Foto: MLB