Italia se impone a España en penales y jugará la final en Wembley

Tony Cittadino (Mallorca).- España jugó su mejor partido de la Euro 2020, pero no fue suficiente para llegar a la final. Italia extendió su invicto a 33 partidos y tras empatar a un gol en 120 minutos, se impuso 4-2 en el mítico estadio de Wembley y jugará la gran final. El rival será Inglaterra o Dinamarca, que jugarán este miércoles.

Jorginho anotó el último gol de la tanda de penales, que le permitirá a la azzurra jugar su tercera final en este siglo, luego de caer ante Francia en Euro 2000 y España en Euro 2012. Italia buscará su segunda corona y primera desde 1968.

El director técnico Roberto Mancini mantuvo la base del once inicial de los últimos encuentros. El único cambio, fue el de Emerson por Leonardo Spinazzola, quien se lesionó en el juego ante Bélgica.

El juego comenzó con Italia presionando en los primeros cinco minutos, pero España se adueñó del balón en los próximos 10 y al cabo del primer cuarto de hora de juego, los ibéricos dominaban el encuentro. Ferran Torres se animó desde lejos en la fracción 14, pero su remate se fue desviado por la línea de fondo.

España volvió a avisar al 25, pero el disparo de Dani Olmo fue rechazado por Gianluigi Donnarumma. La roja mantenía la presión y buscando el arco rival, mientras que la azzurra seguía replegada y le costaba salir.


La primera parte finalizó un poco más pareja y con más espacios libres. Mucho mejor España en la primera parte, pero le faltó concretar en el último cuarto de cancha, mientras que Italia tuvo poco o nada en ataque, gracias en parte al desempeño de Sergio Busquets. La azzurra no tiró ni una sola vez al arco y las ocasiones generadas finalizaron en fuera de juego.

Llegaron los goles

La etapa complementaria inició con el mismo ritmo de juego y España por poco abre el marcador, pero el remate de Busquets se fuer por encima del travesaño al 52.  Italia respondió en la acción siguiente con Federico Chiesa, pero Unai Simón detuvo su disparo rasante.

La azzurra siguió bien parada y esperando y el planteamiento dio sus frutos. Italia abrió el marcador al minuto 60, cuando Chiesa finalizó una segunda de contragolpe con un derechazo al segundo palo.

Los primeros cambios llegaron al 62. Mancini aprovechó y luego del gol sacó a Ciro Immobile por Domenico Berardi, buscando explotar más las bandas, mientras que Luis Enrique respondió sacando a Ferran Torres por Álvaro Morata, intentando mayor profundidad en ataque.

España no se amilanó y siguió atacando, pero le continuaba faltando contundencia y puntería. Olmo y Mikel Oyarzabal eran los más peligrosos. Berardi pudo anotar el 2-0, pero Unai Simón despejó con las piernas un remate a quema ropa.

Luis Enrique volvió a mover las piezas con un doble cambio en la fracción: salió Oyarzabal por Gerard Moreno y Koke por Rodri. La estrategia continuó y Mancini también metió un par de piernas frescas al minuto 73: salió Marco Verratti por Matteo Pessina y Emerson por Rafael Tolói.

El empate de España llegó en la fracción 80, al definir impecable solo frente al arco. Justa ventaja para la roja y sexto gol en la historia del torneo para el delantero de la Juve, que ahora es el máximo anotador español.

Mancini sacó a Barella al 85 por Manuel Locatelli y a Lorenzo Insigne por Andrea Bellotti y Luis Enrique quitó a César Azpilicueta y por Marcos Llorente.


El juego se fue a la prórroga con las dos selecciones cansadas, pero con España en mejor forma física y en actitud. No cambió su filosofía de buscar el encuentro, ante una Italia replegada. Luis Enrique realizó otro cambio antes de iniciar la segunda parte de la prórroga. Sacó a Busquets por Thiago Alcantara, tratando de rematar la faena.

Por su parte, Mancini mandó al campo a Federico Bernardeschi por Chiesa en la fracción 107, buscando oxígeno en el mediocampo. España agotó su último cambio al 110, ingresando a Pau Torres por Eric García.

El drama de los penales

Italia y España tuvieron que definir el encuentro desde los 12 pasos, tal como pasó en los cuartos de final de 2008. La tanda de penales se desarrolló en el arco donde estaba la afición italiana. Locatelli comenzó fallando, con un remate abajo y a la derecha. Dani Olmo también erró su remate, cuando el balón se marchó por encima del travesaño.

Llegó el turno de Belotti, quien anotó abajo a la derecha y Gerard Moreno también acertó. Llegó la tercera oportunida y ambas selecciones anotaron, gracias a Bonucci y Thiago. A continuación, Bernardeschi, cobró perfecto con un golazo arriba y a la izquierda, mientras que Donnarumma detuvo un disparo rastrero de Morata.

Jorginho se encargó de sentenciar a España y con disparo sutil y sellar el boleto de Italia a la gran final. La Azzurra celebra una victoria sufrida, mientras que España no tiene nada que recriminar a sus jugadores. Fue un juegazo, digno de una Eurocopa.

Foto: UEFA

Italia venció con carácter a Bélgica y jugará la semifinal ante España  

Tony Cittadino (Mallorca).- Italia está en la semifinal. La selección azzurra venció a Bélgica dos goles por uno en el Allianz Arena de Múnich, con goles de Nicolò Barella y Lorenzo Insigne. Así la oncena de Roberto Mancini extendió a 32 los partidos sin perder, 13 victorias en fila y cuatro seguidas en esta Eurocopa, en la que enfrentará a España en la semifinal.

Para este encuentro, Bélgica no pudo contar con el mediocampista Eden Hazard, quien se lesionó ante Portugal. Por su parte, Italia pudo recuperar al defensa y capitán Giorgio Chiellini, quien regresó tras su lesión en el juego inaugural ante Suiza.

Los primeros 15 minutos estuvieron movidos, con la posesión de balón repartida para ambos equipos, que se mostraron bien parados y ordenados en labores defensivas. Italia mandó el primer aviso a los 14 minutos, pero el gol fue anulado por fuera de juego de Leonardo Bonucci. La jugada tuvo que ser consultada al VAR.

El juego no bajó en ritmo e intensidad y Bélgica respondió en la fracción 22, pero el zurdazo que soltó al límite del área fue rechazado con una estirada providencial de Gianluigi Donnarumma. El portero italiano volvió a salvar a su selección, al rechazar un disparo rasante al segundo palo de Romeo Lukaku al 25.


No hubo tregua en el campo y dos minutos más tarde, Insigne probó desde el frontal izquierdo del área, pero su disparo se marchó por poco por encima del travesaño. Italia finalmente abrió el marcador en la fracción 31, cuando Nicolò Barella se libró de dos defensas en el área por la derecha y definió cruzado para batir a Thibaut Courtois.

El tanto cambió el funcionamiento de la selección del español Roberto Martínez, porque dejó de generar peligro en jugadas de contragolpe en las que exigió con velocidad el repliegue transalpino. Italia estuvo cerca del segundo en la fracción 40, cuando Federico Chiesa lo intentó desde fuera del área, pero el balón se marchó cerca del vertical izquierdo.

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La azzurra siguió mordiendo y apretando en busca de aumentar el marcador, siendo fiel al estilo ofensivo marcado durante todo el ciclo de Mancini. Una selección que presiona con y sin balón y así llegó el 2-0 al 44 con un golazo de Lorenzo Insigne. El napolitano definió cruzado, con rosca y a media altura.

Bélgica no bajó los brazos y al minuto siguiente, Giovanni Di Lorenzo cometió un dudoso penal a a Jeremy Duku, que fue confirmado por el VAR y transformado por Lukaku en el segundo minuto de descuento de la primera parte. Importante tanto para los belgas, que les permitió ir al descanso recortando distancias.

Muro azzurro

La etapa complementaria comenzó con el mismo ritmo de juego ofensivo de ambas selecciones. Lukaku se comió el empate al 61, cuando el remate del delantero del Inter se estrelló en el cuerpo de Leonardo Spinazzola, justo debajo del arco. Susto para la Nazionale, que no perdió el orden atrás y la vocación ofensiva.

De hecho, el lateral de la Roma falló el 3-1 en una rápida jugada por la banda izquierda de Italia, pero su remate se fue desviado por la última línea. Insigne probó al 69 desde lejos, pero Courtois rechazó a tiempo.

Martínez realizó un doble cambio al 70, sacando a Youri Tielemans por Dries Mertens y a Thomas Meunier por Nacer Chadli, buscando más movilidad en el medio sector y creación de jugadas. Sin embargo, Chadli se lesionó en la primera jugada y su lugar lo tomó Dennis Praet.

Mancini también respondió con un doble cambio al 74. Sacó a Immobile, que estuvo impreciso, por Andrea Belotti y a Verratti, que estaba amonestado, por Bryan Cristante. Luego el estratega italiano se vio forzado a sacar a Spinazzola, luego de que se lastimara corriendo y salió en lágrimas. Emerson Palmieri entró por él y también salió Insigne por Domenico Berardi.


Bélgica intentó aprovechar el golpe para Italia y buscó el protagonismo en las instancias finales. Doku lo intentó con una gran jugada personal, pero su remate se marchó por encima del travesaño a siete minutos del tiempo reglamentario. Mancini realizó un último cambio en el primer minuto de descuento, buscando amarrar el resultado. Salió Chiesa por el defensa Rafael Tolói.

Italia aguantó el envión final del rival y ahora se medirá el próximo martes 6 en el mítico estadio de Wembley. Otro clásico europeo espera para conocer al primer finalista de la Eurocopa. Mientras tanto, Italia extiende su récord, gana, gusta y revalida su candidatura a un título que no ganan desde 1968.

 

 

España superó a Suiza en penales y se metió en la semifinal

Jordi Blanco (ESPN).- España jugará las semifinales de la Eurocopa. Por primera vez desde hace nueve años y cuatro grandes torneos después, la Roja accedió este viernes a la penúltima etapa de la Eurocopa derrotando a Suiza en San Petersburgo imponiéndose (3-1) en la tanda de penaltis al cabo de un trabado e incómodo partido, que no sentenció hasta esa muerte súbita y que habiéndose puesto muy pronto de cara acabó por ser una terrible prueba de esfuerzo y convencimiento.

Y de una mezcla de fortuna e infortunio. Suerte al principio y desgracia al final, cuando Yann Sommer fue un gigante que mantuvo en pie a Suiza hasta la tanda de penalties. Y allí, en la suerte definitiva, volviendo a sonreír, como en 2008 ante Italia, venciendo por 3-1, con dos lanzamientos atajados por Unai Simón que salvó los errores de Sergio Busquets y Rodri.

España jugará las semifinales al cabo de nueve años y después de una Eurocopa en que las ha visto de todos los colores. Sufriendo mucho, disfrutando a ratos y peleando siempre. De principio a fin. Esa es su mejor carta de presentación. De momento.


Al equipo de Luis Enrique se le puso pronto el partido de cara. Si Suiza ya llegó diezmada al duelo por la sanción de Xhaka, a los nueve minutos, en su primer remate a puerta, un rebote avanzó a España en el marcador. Inaudito, un mal lanzamiento de corner terminó con el balón fuera del área, donde lo empalmó Jordi Alba para que tocase en Denis Zakaria y descontrolase a Sommer.

Arriba en el marcador y calmada en el campo, a pesar del atrevimiento rival, España acogió con más alivio si cabe la lesión de Breel Embolo a los 20 minutos, víctima de un estiramiento muscular y que debió abandonar el campo dejando a los helvéticos sin una de sus referencias ofensivas.

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Bien posicionada en el campo, con extremos muy abiertos, con Busquets de ancla y Pedri de enganche, la selección hispana apenas si padecía en los balones colgados por una Suiza que sin rendirse se veía incapaz de hacerse con el control del juego, aunque ya en la parte final del primer tiempo el escenario fue variando…

Atrevimiento

Y más se confirmó tras el descanso, con un paso adelante de los helvéticos y una cierta falta de frialdad entre los españoles en el gobierno de un partido que se le iba complicando por momentos. Avisó Suiza a los 55 minutos con un cabezazo de Zakaria, salvó la igualada a los 63 Unai a Steven Zuber… Y a la tercera llegó el empate.

Un extraño error de Pau Torres, sin entenderse con Aymeric Laporte, dejó el balón franco, suave e inexplicablemente en pies de Xherdan Shaqiri, totalmente solo en el área y atento para rematar cruzado, de primeras, para lograr el gol que se entendía tan posible en esos últimos minutos como utópico en la primera mitad.

Era, ese empate, un cierto premio al atrevimiento suizo y un castigo a la poca solvencia española con el balón, que no pasaba ya lo suficiente por los pies de Busquets para calmarla.

Todavía con cerca de un cuarto de hora imprevisible, intentando recomponerse el equipo de Luis Enrique y de mantener el pulso los helvéticos, llegó otro golpe bajo para el conjunto de Petkovic, con la expulsión de Remo Freuler al despejar un balón y golpear la pierna de Gerard Moreno.

Tan aparatosa la entrada como rigurosa la expulsión, la jugada resolvió un cambio de escenario en la recta final en que España buscó con determinación el gol que evitase una prórroga cada vez más cercana ante una rival cansada, cada vez más defensiva y que acabó alcanzando el objetivo del tiempo suplementario.

Asedio y sentencia

La prórroga se sospechaba un rodillo español, confirmado desde el primer instante en que Gerard Moreno rozó el gol en el primer minuto y en dos ocasiones consecutivas en los minutos 95 y 96 lo rozaron Jordi Alba y Dani Olmo. Se resistía cada vez más apocada Suiza, buscando apenas contragolpes aislados sin solución de continuidad, y lo intentaba de todas las maneras el conjunto hispano… A cada minuto que pasaba con más empuje.

Milagroso Sommer rechazando a Gerard Moreno en el 101 y a Mikel Oyarzábal en el 103, la primera mitad del tiempo extra fue el aviso de lo que se le venía encima a los helvéticos en la segunda, en que otra vez apareció gigantesco el portero y a él se unió un equipo entregado a la defensa numantina ante el asedio hispano.


Fatigados de tanto correr detrás del balón los suizos, Luis Enrique solventó regalar el final de fiesta a Thiago Alcántara para que inventase, o lo intentase al menos, esa jugada definitiva y casi imposible ante el candado de la zaga rival. Y una y otra vez, y una más y así sucesivamente.

Heroica en la resistencia, suiza se dejó prácticamente la piel para alcanzar la tanda de penaltis, lo que acabó por conseguir para sentenciar el duelo a cara o cruz desde los once metros… Donde la fortuna sonrió a una España que llegó a estar contra las cuerdas para acabar ganando por 3-1 después de tres errores consecutivos, fatales, de los suizos.

Foto: UEFA

España derrotó a Croacia en un partido de locura

España Croacia

UEFA.- ¡Qué partidazo! Los aficionados del Parken Stadium vivieron un partido de emoción y alternancias en el que España logró su clasificación para cuartos de final de la UEFA EURO 2020 tras ganar por 3-5 a una Croacia que nunca se rindió.

La película del partido

Un monólogo de España hasta el minuto 20. Y en el que pudo marcar hasta en dos ocasiones. Primero por medio de Koke, que tras un genial pase de Pedri se quedó solo ante Livaković. El meta croata desbarató el gol. Y poco después, un buen centro desde la derecha de Ferran Torres no fue bien rematado de cabeza por Morata en área pequeña.

Y llegó el fatídico minuto 20. Una cesión de Pedri, que estaba en el centro del campo, no fue controlada con el pie derecho por Unai Simón y el balón se colocó en la portería española. Croacia ganaba 1-0 sin quererlo. Y mientras España estaba en la lona con este tanto, Vlašić en el 25′ rozó el 2-0.

Le costó al combinado de Luis Enrique volver a imponerse en el juego, y finalmente, en el 38′, logró el empate. Gayà, novedad en el once español y muy activo, disparó obligando a Livaković a realizar una gran parada. Sin embargo, el rechace le cayó a Sarabia (también a gran nivel) que fusiló para establecer el 1-1 en el luminoso.

Croacia decidió dar un paso hacia adelante al inicio del segundo tiempo, al menos en la presión, porque la pelota era española. Sin embargo, una gran jugada dio el 1-2 a España en el 57′. Un caramelo en forma de centro desde la izquierda de Ferran Torres fue rematado a gol en el segundo palo por Azpilicueta. Le tocaba arriesgar a los croatas, cosa que no habían hecho hasta la hora de partido.

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Y pudieron lograr el empate en el 67′, pero Unai Simón se rehizo del error en el 1-0 y con una gran parada evitó el tanto de Gvardiol. Y quién no perdonó fue España diez minutos después, cuando Ferran Torres aprovechó un lejano pase de Pau Torres para marcar.

A cinco del final y con el duelo teóricamente sentenciado, Oršić dio vida a Croacia tras un barullo en el área español al marcar el 2-3. Y no solo le dio una bala extra, sino la oportunidad de forzar la prórroga. El éxtasis para los croatas llegó en el 92′ cuando Pašalić, libre de marca dentro del área, de cabeza no perdonó ante Unai Simón. Empezaba otro partido con la prórroga de 30 minutos.

Y obviamente España estaba tocada y Croacia crecida. Oršić y Kramarić (Unai Simón le negó el gol con un paradon) pudieron marcar al inicio del tiempo extra. Pero quien perdona, lo paga. Así, en apenas tres minutos, dos asistencias desde la derecha de Dani Olmo, fueron aprovechadas por Morata y Oyarzabal para volver a poner tierra de por medio en el marcador.

Y para sentenciar el partido, porque en el segundo tiempo de la prórroga, aunque Croacia volvió a perdonar por medio de Budimir, apenas se jugó en un duelo que ya está en la historia de todos los aficionados al fútbol. Sobre todo, de los españoles.

La Estrella del Partido: Sergio Busquets (España)

«Muy buen jugador de fútbol control: en defensa y en ataque. Muy tranquilo y frío»
Peter Rudbæk, Observador Técnico de la UEFA

Consulta todas las Estrellas del Partido Heineken de la UEFA EURO 2020

Daniel Huerta‏, reportero de España (@UEFAcomDanielH)

¡Menudo partido! Tanto que analizar… Y con tantos nombres propios que brillaron, que tuvieron su momento… Unai Simón (¡partidazo¡), Gayà, Sarabia, Busquets, Morata, Dani Olmo, Ferran Torres… Pero resumiendo. Esta joven España de Luis Enrique ya está en cuartos. Y aunque parezca que ha cumplido ya en este torneo, conociendo al seleccionador las ambiciones seguirán siendo máximas independientes del rival en la siguiente ronda.

Reacciones

Luis Enrique, seleccionador de España: «No creo que haya ningún entrenador de la selección en el mundo que no valore a Morata y lo que hace por el equipo. Domina el juego aéreo, es fuerte y nos da goles. Hay que valorar mucho tener un delantero como él. Hice un equipo preparado para jugar partidos como éste y, francamente, creo que sólo cometimos un gran error. El fútbol está hecho de errores y su reacción [Unai Simón], haciendo grandes paradas, fue un ejemplo de por qué tenemos tanta confianza en él. He vivido partidos muy intensos como jugador y como entrenador, pero éste realmente tuvo un poco de todo».

Sergio Busquets, centrocampista de España: «Desgraciadamente, Olmo no consiguió el 4-1 antes de la remontada de Croacia. Pero en general estoy muy contento con el resultado, con cómo hemos afrontado la prórroga y con el hecho de estar en cuartos de final. Unai Simón sabe que tiene nuestra total confianza. Ha estado muy seguro después del gol y ha hecho paradas de primer nivel».

César Azpilicueta, defensa de España: «Vaya, hemos tenido que sufrir mucho. Hacía varios torneos que no pasábamos una eliminatoria. Pero hoy hemos ‘roto el hielo’ contra los subcampeones del mundo. No fue bueno que nos remontaran dos goles en los minutos finales, pero fuimos el mejor equipo en la prórroga y merecemos pasar».

Zlatko Dalić, seleccionador de Croacia: «Hemos jugado bien. Hicimos todo lo que pudimos, remontamos el 3-3, tuvimos algunas ocasiones, pero al final no pudimos ganar. Nuestro objetivo era llegar a octavos; lo hicimos, pero luego nos enfrentamos a una selección española realmente fuerte».

Luka Modrić, capitán de Croacia: «Nos hemos adelantado con un gol de suerte. Después, ellos fueron mejores, al menos durante los primeros 60 minutos. Nos quedamos demasiado encerrados en nuestro campo y les dejamos jugar. Cuando atacamos más, jugamos mejor y creamos más ocasiones, y de ahí vino el empate; cuando mostramos calidad y carácter. Al principio de la prórroga los tuvimos contra las cuerdas, pero no conseguimos marcar en dos buenas ocasiones. Luego el partido se volvió a complicar y no tuvimos fuerzas para remontar».

Mislav Oršić, extremo de Croacia: «En primer lugar, me gustaría dar las gracias a los aficionados, ha sido un placer jugar ante ellos. Luchamos hasta el final, pero ellos marcaron en casi todas las ocasiones que tuvieron y ganaron merecidamente».

Datos clave

  • España vuelve a los cuartos de final de un gran torneo por vez primera desde 2012, cuando ganó el título
  • Los españoles son la primera selección que marca cinco goles en dos partidos seguidos en un fase final de una EURO
  • España sólo ha perdido uno de sus últimos 28 partidos internacionales, con 17 victorias y 10 empates, y está invicta en sus últimos 11 encuentros internacionales, con seis empates.
  • Azpilicueta marcó su primer gol con España en 27 partidos
  • Morata iguala a Villa como máximo goleador español en fase final de la EURO. Ambos han marcado cinco goles
  • Con 18 años y 215 días, Pedri es el jugador más joven en jugar de titular en una ronda de eliminatoria de la EURO
  • Croacia no ha ganado una ronda de eliminatorias de la UEFA EURO

Alineaciones

Croacia: Livaković; Juranović (Brekalo 74′), Vida, Ćaleta-Car, Gvardiol; Modrić (Ivanušec 114′), Brozović, Kovacić (Budimir 79′); Vlasić (Pašalić 79′), Petković (Kramarić 46′), Rebić (Oršić 67′)

España: Unai Simón; Azpilicueta, Eric García (Pau Torres 71′), Laporte, Gayà (Alba 77′); Koke (Fabián Ruiz 77′), Sergio Busquets (Rodri 101′), Pedri; Ferran Torres (Oyarzabal 88′), Morata, Sarabia (Dani Olmo 71′)

Foto: Marca.

Modric marcó un golazo y metió a Croacia en octavos de final

EFE.- La aparición decisiva de Luka Modric salvó este martes a Croacia del adiós precipitado en la Eurocopa y le proporcionó el pase, como segunda de grupo, a los octavos de final que se resisten a Escocia (3-1), una vez más estancado en la primera ronda de un gran torneo.

El centrocampista del Real Madrid marcó el gol que puso en ventaja al subcampeón del mundo y después dio el pase en un saque de esquina que rubricó Ivan Perisic para sentenciar el encuentro. Dos apariciones determinantes, en momentos decisivos, que impulsaron a un conjunto balcánico que llegó al choque plagado de dudas, lejos del nivel esperado y con la amenaza de la eliminación bajo el brazo.

Escocia volvió a quedar fuera presa de la leyenda negra que le persigue en los Mundiales y las Eurocopas. Al final Steve Clarke optó por el cambio natural y fue Stuart Armstrong el que ocupó el puesto de Billy Gilmour, aislado desde el lunes por positivo por coronavirus. El preparador escocés mantuvo la confianza en el resto de su equipo, mientras Croacia agitó su plantilla en busca de una victoria necesaria.

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Zlatko Dalic, de entrada, adelantó a Luka Modric y eligió a Josip Juranovic en el lateral derecho en lugar del jugador del Atlético Madrid Sime Vrsaljko. Recuperó para su once a Marcelo Brozovic y confió en Bruno Petkovic y Nikola Vlasic como ataque.

Escocia fue fiel a su filosofía para buscar su entrada en la historia y, por primera vez, lograr superar la fase de grupos de un gran torneo. Ejerció una fuerte presión, empuje y coraje.

Pero se impuso la calidad croata en gran parte de la primera mitad y tras el sobresalto que propició un centro al área de John McGinn, que no llegó a alcanzar Che Adams, el conjunto balcánico se acomodó y se adelantó en el marcador.

Fue pasado el cuarto de hora inicial cuando un pase lateral al área desde la derecha de Josip Juranovic llegó a la cabeza de Ivan Perisic, que dejó la pelota muerta en el punto de penalti para que lo recogiera Nikola Vlasic, marcara su tercer gol como internacional y adelantara a Croacia.



Hubo inmediatamente dos amenazas de Escocia, desordenada, que no fructificaron y a las que quiso amarrarse el conjunto de Steve Clarke para emprender su reacción.

Tras este par de arrebatos, de furor, Escocia empezó a acusar el gol. Se embarulló, dejó espacios a su rival y, además, perdió por lesión a uno de los pilares de su zaga, Grant Hanley, que, lesionado, tuvo que dejar su sitio a Scott McKenna a la media hora.

Pero cuando peor estaba, justo antes del descanso, un centro de Robertson al área fue rechazado por la defensa croata y, desde fuera del área, Callum McGregor ejecutó un tiro raso que superó a Dominik Livakovic e igualó el partido.

Un gran pase de Vlasic dejó solo a Joskon Gvardiol, que controló mal el balón y chocó con el meta David Marshall al inicio de la segunda parte. A ninguno le servía el empate. El partido se agitó.

Luka Modric apareció y su equipo lo notó. Primero con un buen pase a Perisic al que respondió Escocia con una buena opción de John McGinn que se marchó fuera, y después con su gol.

Pasaba la hora de juego cuando el balón rondó el área local. Mateo Kovacic encontró en la media luna al centrocampista del Real Madrid que ejecutó un preciso tiro, con el exterior del pie derecho, que superó a Marshall. Croacia se puso por delante.

Apretó Escocia, que le puso velocidad al juego, ímpetu y balones largos, directos y al área. Llegó más al área de Croacia, que no pudo tomar las riendas en el caos.

Modric propició también el tercero, que sentenció el choque. Botó un córner, encontró en el primer palo a Perisic y su cabezazo fue imposible para el meta local. Croacia cerró el triunfo y aseguró su clasificación para octavos como segunda de grupo.

Foto: UEFA / Getty Images

Inglaterra ganó por la mínima y se metió en octavos como primera de su grupo

EFE.- Inglaterra, que se jugaba este martes el honor y el orgullo de quedar primera de grupo, logró el objetivo doblegando a la República Checa en un partido flojo de los ‘Tres Leones’ salvado por un tanto de Raheem Sterling (0-1).

Los ingleses, advertidos por los abucheos en los encuentros anteriores y por un juego que no acaba de despegar, se quitaron presión de encima con un triunfo rácano y sin brillo, pero que les sirve para pasar primeros de grupo, huir de especulaciones y asegurar su presencia en Wembley en octavos de final.

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No dudaron los de Gareth Southgate sobre si era mejor el primer o el segundo puesto. Salieron a ganar. Como ante Escocia, se toparon con el palo a las primeras de cambio, esta vez no por un cabezazo de John Stones, sino por una carrera a la espalda de la defensa de Sterling que culminó el del City con una vaselina que se estrelló en la madera.

Southgate, obligado por las circunstancias, hizo cambios y el equipo lo notó para bien. Grealish cogió la posición del ’10’ que dejó libre Mason Mount, aislado por el positivo de Billy Gilmour; Sterling se fue a la banda izquierda, mientras que la sorpresa fue para Bukayo Saka, el del Arsenal, pegado a la derecha.

Eléctrico y constantemente en movimiento, Saka permitió que Harry Kane entrara más en juego. Al ser un extremo más puro, abría el campo, permitía a Kane caer dentro y combinar. Y la guinda que le faltó al delantero ‘Spurs’ fue el gol. Lo rozó cuando, tras un pase vertical de Harry Maguire, sentó con un recorte al defensa y la definición la aplastó contra el portero.

Pero no todo eran buenas noticias para Inglaterra, que dejaba dosis de flaqueza atrás. Los checos se prodigaban en ataque y cada vez que lo hacían era para pegar pequeños sustos. Holes obligó a Pickford a hacer una palomita y Soucek, el centrocampista del West Ham, pudo lograr el empate con un remate a la media vuelta dentro del área.



La vuelta de Maguire, tras más de un mes lesionado, dio jerarquía a la zaga, pero no tapó todas las carencias de un grupo que aspira a ser sólido, sin certezas. Con el paso de los minutos, el 0-1 cada vez era mejor para los ingleses, que no se escondían a la hora de perder tiempo, conscientes de que no necesitaban más, pese a que quedara más de media hora en el electrónico.

Inglaterra no podía especular con eso, no después de las dudas generadas. Ganaron, sin alardes, pero ganaron -y les anularon el 0-2 por fuera de juego de Jordan Henderson- y ahora les tocará dar el paso definitivo. Les caerá un ‘coco’ en octavos y la racanería ya no será un argumento suficiente para imponerse a una de las mejores selecciones de la Eurocopa. Inglaterra espera a Francia, Alemania o Portugal y suspira por el imposible de Hungría. Al menos, tendrán Wembley a favor.

Foto: UEFA / Getty Images

Bélgica terminó la fase de grupos con puntaje perfecto

EFE.- Bélgica logró este lunes el pleno de victorias en la Eurocopa ante una heroica Finlandia (0-2), que resistió más de una hora el asedio de los «diablos rojos».

Después de una primera parte sin muchas ideas, tuvo que ser el veterano Vermaelen el que abriera la lata a balón parado. El exuberante Lukaku puso la puntilla con otro gol, con lo que ya suma tres en su haber en el torneo.

Los escandinavos que disputaban su primer torneo de naciones soñaron durante gran parte del encuentro con la clasificación para octavos, pero se quedaron con la miel en los labios.

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Le pasó a otros dos de los grandes favoritos, Francia, contra Hungría, y también a Inglaterra contra Escocia. Empate y gracias. Bélgica iba por el mismo camino, pero un córner a falta de un cuarto de hora resolvió todas sus dudas en ataque.



El seleccionador de los «Diablos rojos», Roberto Martínez, lideró una pequeña revolución en el equipo. Introdujo ocho cambios en relación con el equipo que batió a Dinamarca en el segundo partido. Sólo repitieron Courtois, Denayer y Lukaku.

Eden Hazard salió de inicio por primera vez desde la vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones con el Real Madrid, ante el Chelsea.

Al madridista se le vio con ganas desde el pitido inicial. Buscó todo el tiempo a Lukaku, con el que intentó hacer varias paredes. Incluso se permitió un par de taconazos.

El delantero del Inter de Milán quiso devolverle el favor en una ocasión, aunque lo tenía todo a favor para disparar a puerta.

Mientras, los finlandeses jugaban en casa. Varios miles de sus seguidores se desplazaron a San Petersburgo desde el vecino país y animaron sin parar a los «búhos reales». Sus jugadores respondieron con una defensa numantina, con contraataques esporádicos.

Lo intentó De Bruyne, que también estrenaba titularidad, con pases cortos, largos e incursiones en el área. Lukaku llegó a peinar un pase a la espalda de la defensa del centrocampista del Manchester City. Sin suerte.

Mucha posesión, pero pocas ideas. Dokú rompió la monotonía en un contraataque con un recorte y disparo, que despejó con una mano el portero finlandés.

Hazard dio el susto al recibir un pisotón de un defensa finlandés al borde del descanso, pero todo pareció quedar en un susto. Eso sí, pareció penalti.

Los finlandeses adelantaron líneas tras el descanso, pero fueron los belgas los que inquietaron a Hradecky. Hazard lo intentó dos veces. En una, disparó desviado, y en otra, a las manos del guardameta.



Las manoplas de Courtois sólo tocaron el balón en un disparo de Kamara tras una buena jugada colectiva.

Seguidamente, Hradecky se volvió a vestir de héroe al despejar con una mano un disparo franco al borde del área pequeña de la estrella madridista.

Hazard buscaba su gol y, lo que es más importante, la confianza perdida tras dos años de calvario.

Tuvo que ser a balón parado para que los «diablos rojos» derribaran la muralla finlandesa. A la salida de un córner, Vermaelen remató, el balón fue escupido por el poste, pero rebotó en el portero y superó la línea de gol. Mala suerte para Hradecky. Gol en propia puerta. (min.74)

A partir de ahí, el partido fue un toma y daca. Los finlandeses le echaron ganas, pero Lukaku no estaba para bromas. Ganar la Eurocopa y ser el máximo goleador del torneo no son incompatibles.

Hazard quiso sumarse a la fiesta con una jugada muy suya. Amagó a varios contrarios al borde del área y disparó al palo contrario. Ligeramente desviado. Buen partido del madridista, pero sin gol.

Bélgica espera ahora rival en los octavos de final. Mientras, el fútbol ha descubierto otro país, Finlandia, un digno debutante.

Foto: UEFA

Países Bajos cumplió y goleó a Macedonia

El Periódico.- El grupo C de la Eurocopa ya ha terminado. Se conocía que Países Bajos sería primero y que Macedonia del Norte estaba eliminada. Ucrania y Austria peleaban por el segundo puesto, aunque la perdedora conservaría opciones de clasificación como tercera.

Holanda goleó en su casa de Amsterdam a Macedonia, con un gol de Memphis Depay, el flamente fichaje azulgrana, que abrió el marcador, y dos de Georginio Wijnaldum, no menos flamante fichaje del Paris Saint Germain, y a quien también pretendía el Barça. Austria superaba al mismo tiempo a Ucrania en Bucarest gracias a un solitario tanto de Baumgartner al rematar un córner (m. 21). Austria, segunda, se enfrentará el sábado (21 h.) a Italia en la catedral de Wembley (Londres). Holanda se enfrentará a un tercero de los grupos D, E (España, por ejemplo) o F.

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Homenaje a Pandev

Macedonia del Norte y Países Bajos disputaban un partido intrascendente. Del tono amistoso dio fe la camiseta que los naranjas regalaron a Goran Pandev, el capitán macedonio, por su 122ª internacionalidad en el partido de despedida con su selección. Cumplidos los 37 años, el otro gran veterano del torneo, Maarten Stekelenburg (38) iba a impedirle el segundo regalo en forma de victoria. O de empate. El homenaje a Pandev lo completaron sus compañeros formando un pasillo de despedida al ser sustituido.



Frank de Boer podría haber cambiado a medio equipo, pero presentó el once titular para que cuaje con ese esquema táctico tan discutido y que parece ya tan apropiado con dos laterales que parecen aviones (sobre todo Dumfries), dos puntas tan dinámicos (Depay esta vez acompañado por Malen) y un mediocentro como Wijnaldum al que le sobran piernas para montar una jugada de ataque y llegar al área rival para rematarla. Metió dos el centrocampista solo por seguir un par de las infinitas acciones ofensivas que organizó el equipo, que fue consolidando su superioridad futbolística a medida que pasaban los minutos.

Luego, con el partido resuelto, De Boer agotó las sustituciones hasta el punto de promover el debut de Cody Gapko, de 22 años, jugador del PSV Eindhoven.

Andriy Shevchenko solo hizo tres en Ucrania, insuficientes para cambiar la triste cara de su equipo, que no mostró ni un síntoma de reacción tras el gol de Baumgartner. Nunca puso en peligro el triunfo de Austria, mucho más determinada, mucho más enérgica, mucho más ambiciosa en su voluntad de continuar en el torneo. El once centroeuropeo no especuló con el tanto de la victoria y trató de apuntarla con sucesivas acciones de ataque al ver que sus rivales eran inofensivos.

Foto: DPA

Bélgica remontó ante Dinamarca y avanzó a octavos de final

ESPN.- Bélgica sonrió endemoniadamente ante una Dinamarca que jugó con el corazón. Los Diablos Rojos hicieron la diablura y se impusieron 2-1 con una actuación sublime de Kevin de Bruyne, quien influyó en los dos goles. Pese al esfuerzo de los daneses, el futbol no les alcanzó y les queda una jornada para buscar la clasificación a la siguiente fase de la Eurocopa.

El inicio del partido fue turbulento para los belgas. Un error de Jason Denayer condenó a los suyos de momento, y es que la mala salida del zaguero desembocó en un gol de Yussuf Poulsen con homenaje a Christian Eriksen. El tanto fue el segundo más rápido en la historia de la Eurocopa.

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El juego se abrió y Dinamarca tuvo oportunidad de aprovechar los minutos de incertidumbre de los belgas, pero no supieron aprovechar el estado anímico. Cosa curiosa, los belgas nunca habían sido superados con tanta facilidad. Los tomaron por sorpresa, lo único que no sorprendió fue el homenaje a Eriksen al minuto 10. El estadio se llenó de aplausos en su honor.


El primer tiempo pasó con superioridad de los nórdicos, pero poca claridad. Fue para el complemento cuando Bélgica ajustó y Roberto Martínez ingresó a Kevin De Bruyne. El mediocampista no ha estado al cien por ciento después de la final de la UEFA Champions League, pero poco a poco regresa a la acción.

De Bruyne le cambió la cara al juego. Una jugada que inició Romelu Lukaku fue casi coronada por el mediocampista, puesto que con una finta en el área se quitó dos barridas y dejó a otro hombre más en el camino. La cereza fue el pase al centro donde Thorgan Hazard empujó el balón para empatar.

Minutos después, el mismo Lukaku no dio un balón por perdido y tras pelear con fuerza y quitarse dos marcadores, comenzó una jugada donde Eden Hazard dejó para De Bruyne que entró solo al área y de pierna izquierda selló la remontada.


Si bien al final del juego Bélgica reculó y cedió el balón, el gran corazón de los daneses no fue suficiente para el buen futbol que Bélgica recordó en el complemento. Incluso, Martin Braithwaite puso un balón en el travesaño y el empate se ahogó en Copenhague.

Pese a todo, los Diablos Rojos están casi del otro lado en el torneo continental y solo un milagro les quitaría la primera posición. Bélgica se medirá ante Finlandia, mientras que Dinamarca ante Rusia en la última fecha del grupo B.

Foto: UEFA

Locatelli firmó un doblete e instaló a Italia en los octavos de final

Tony Cittadino (Mallorca).- Italia es el primer equipo en clasificar a los octavos de final. La selección azzurra volvió a dejar buenas sensaciones y venció con contundencia a Suiza tres goles por cero, gracias a un doblete de Manuel Locatelli y otro tanto de Ciro Immobile. La selección de Roberto Mancini fue contundente en el estadio Olímpico de Roma y extendió a 29 sus encuentros sin perder.

Italia se presentó en este encuentro como favorita, luego de la victoria en el juego inaugural ante Turquía. Así extendió el invicto ante Suiza en los últimos nueve choques, al sumar cinco victorias y cuatro empates. El último triunfo de Suiza fue hace 28 años.


Para este encuentro, Mancini tuvo una sola novedad en el 11 inicial. El lateral derecho Giovanni Di Lorenzo fue titular en lugar de Alessandro Florenzi.

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Suiza dominó los primeros compases del juego, ante una Italia bien parado. La Azzurra mandó el primer aviso con un cabezazo de Ciro Immobile que se fue por encima del travesaño. La selección de transalpina fue ganando protagonismo y atacando con más peligro. Sin embargo, en el minuto 20 le anularon a Giorgio Chiellini un gol por mano previa en el área. El defensa italiano salió lesionado cuatro minutos más tarde y su lugar fue tomado por Francesco Acerbi.

La Nazionale no bajó los brazos, volvió a marcar, y esta vez fue legal en la fracción 26. Domenico Berardi realizó una gran jugada personal por la derecha, entró al área en plena carrera y centró al medio del área, donde Manuel Locatelli remató a placer para volver a desatar la fiesta en el Olímpico de Roma.

Leonardo Spinazzola estuvo cerca de aumentar la ventaja, pero el remate del lateral izquierdo se marchó ligeramente desviado en el minuto 37. El primer tiempo finalizó con Italia dominando el encuentro y buscando el segundo tanto.

Locatelli sentenció

La etapa complementaria inició con un cambio en el combinado suizo. Haris Seferovic salió por Mario Gavranovic, buscando más movilidad en la delantera. Pero fue Italia la que volvió a encontrar las redes, gracias al segundo tanto de la noche de Locatelli. El mediocampista del Sassuolo definió con un zurdazo cruzado desde fuera del área al segundo palo. Justa ventaja italiana al minuto 53.

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De acuerdo a Datos de Opta Paolo, Locatelli es el tercer italiano en marcar un doblete en la Eurocopa, luego de Pierluigi Casiraghi ante Rusia en 1996 y Mario Balotelli contra Alemania en 2012.

La oncena local continuó manteniendo su juego de presión y toque con vocación ofensiva, aunque Suiza pudo haber descontado pero Gianluigi Donnarumma realizó una gran tapada ante remate a quema ropa de Steven Zuber (64’).

Mancini refrescó al equipo, teniendo la ventaja en el marcador y pensando ya en la siguiente ronda: Federico Chiesa entró por Lorenzo Insigne y Rafael Tolói por Berardi (70’). Ciro Immobile tuvo par de ocasiones para aumentar el marcador, pero le faltó puntería para batir a los suizos.

Locatelli fue ovacionado al salir del campo en el minuto 86, por Matteo Pessina. También salió Nicolò Barella por Bryan Cristante, en un doble movimiento de Mancini para evitar posibles lesiones y descansar a los mediocampistas.


Immobile se encargó de cerrar el resultado, con tanto de Immobile al 89. Así Italia suma 29 juegos consecutivos sin perder y 10 victorias en fila, con balance de 31 goles a favor y ninguno en contra.

El próximo encuentro de la Azzurra será el próximo domingo, cuando reciba a Gales para definir el liderato del grupo A. De momento, podrán dormir tranquilos con el boleto a octavos de final en el bolsillo.

Foto: UEFA / Getty Images