Alexander Mendoza (Prensa LVBP).- Luis Sojo fue designado como nuevo manager de los Tigres del Licey para la temporada 2020-2021 de la Liga de Beisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM). El anuncio oficial fue hecho el jueves por la noche, a través de la cuenta oficial en Twitter del equipo azul.
El martes, el gerente general del Licey, Junio Noboa, había hablado sobre el tema con el periodista Enrique Rojas, en el programa Grandes en los Deportes, que se trasmite por la emisora Escándalo 102.5 FM de Santo Domingo, todas las tardes.
El ex grandeliga venezolano aparecía como finalista para asumir el cargo junto con Ramón Vázquez. El boricua, de 43 años de edad, exhibía entre sus credenciales ser miembro del cuerpo técnico de los Medias Rojas de Boston en las Mayores y un campeonato con los Cangrejeros de Santurce en la temporada 2015-2016 de la Liga de Beisbol Profesional Roberto Clemente.
Sojo, de 55 años de edad, ganó cinco anillos de Serie Mundial con los Yanquis de Nueva York y fue el estratega de la selección de Venezuela en las tres ediciones del Clásico Mundial de Beisbol (2006, 2009 y 2013) y en la primera del Torneo Premier 12 (2015), además de dirigir en la LVBP a Lara, Aragua y Magallanes, equipo con el que se llevó el cetro en la campaña 2012-2013.
La última experiencia de Sojo como manager fue en la zafra 2018-2019 de la Liga Mexicana del Pacífico, con Águilas de Mexicali, equipo que le despidió. Actualmente es piloto de la Real Federación Española de Beisbol y Sofbol, además de formar parte del tren ejecutivo de Astronautas de Chiriquí, que debutó la temporada anterior en la Liga Profesional de Beisbol de Panamá (LPBP) y se llevó el título. El petareño es gerente del club y forma parte del grupo de inversionistas que compró la franquicia.
Funciones que en principio no le impedirían ser capataz en LIDOM, de acuerdo con declaraciones de Juan Francisco Puello Herrera, comisionado de la Confederación de Beisbol del Caribe (CBPC), al reportero Nathanael Pérez Neró, del rotativo dominicano Diario Libre.
“Yo no creo que Luis Sojo sea dueño de un equipo en Panamá. ¡Nooo!, no lo creo”, dijo Puello Herrera. “Lo pondría en dudas, aunque pudiera ser verdad, él está ligado a un equipo”.
El ejecutivo caribeño advirtió que de ser contratado Sojo por Licey, “tendría que consultarse con los presidentes de ligas para saber si hay conflictos de intereses”.
Licey -la divisa con más títulos en LIDOM (20) y Series del Caribe (10)- estuvo a cargo de Luis Urueta en la 2019-2020, pero el estratega anunció que no seguiría con los felinos, que no ganan el torneo de su país desde la 2016-2017.
Sojo es miembro del Salón de la Fama del Beisbol Venezolano y en febrero fue exaltado al Pabellón de la Fama del Caribe.
Licey era uno de los cuatro equipos de LIDOM que buscaba dirigente. Los otros tres clubes son Leones del Escogido, Estrellas Orientales y Gigantes del Cibao.
Gigantes despidió al criollo Luis Dorante hacia el final de la ronda regular del año pasado. Su compatriota José Alguacil, que terminó al frente de Estrellas -en lugar del cesanteado Fernando Tatis- es un fuerte candidato a repetir en el cargo, según declaraciones de Manny Acta, vicepresidente de operaciones de beisbol de los Orientales, a Armando Soldevila de ESPN.com.
Tony Cittadino (Mallorca).- Roger Cedeño recuerda su paso por los Leones del Caracas como los días más importantes y valiosos de su carrera. El otrora jardinero central vistió durante el uniforme melenudo durante 10 temporadas, que considera le ayudaron además a establecerse en las Grandes Ligas.
Cedeño nació en Valencia, estado Carabobo, el 16 de agosto de 1974 y debutó con Leones en la temporada 1992-1993, con apenas 18 años. En esa zafra terminó ganando el premio Novato del Año, luego de batear para .268 (194-52) en 54 juegos, con 13 carreras impulsadas y 26 anotadas. Además se robó 20 bases, en una demostración de velocidad que lo distinguió durante toda su carrera.
“Quien me ayudó en toda mi carrera fue el Caracas, porque me dieron la oportunidad. Tenía 17 años y competí con uno de los mejores como Bob Abreu. Lo mejor es que él no es bueno sólo como jugador, sino como persona. Es mi hermano. Le debo mucho a los Leones y a la afición”, comentó Cedeño, quien había superado al “Comedulce” en la votación para el galardón.
“Entre nosotros nunca hubo competencia, porque estábamos concentrados en jugar y que los números hablaran y fue algo muy bonito que vi de Bobby. Supimos con tan corta edad, manejar la situación. El equipo era primero de los títulos personales, porque sabíamos que eso iba a llegar”, recalcó.
Cedeño se consolidó como uno de los mejores outfielders y primer bate del circuito venezolano. Además de poseer velocidad y contacto, también tenía la habilidad de batear a los dos lados del plato. En la campaña siguiente, tuvo el honor de jugar la primera final entre los “Eternos Rivales”, ante los Navegantes del Magallanes. Los turcos se impusieron en siete dramáticos juegos, algo que todavía recuerda con ganas de revancha.
“Recuerdo todo, porque me marcó mucho. Me hablas de eso y se me eriza la piel, pero hablando muy criollo, todavía estoy picado porque era una serie muy importante. Era como la del 99, cuando con los Mets nos enfrentamos a los Yankees. Ojalá pudiéramos retroceder el tiempo, pero no se puede”, dijo entre risas.
“La Gacela” fue parte de una generación del Caracas muy talentosa en la década de los 90, entre quienes estaban Carlos Hernández, Ugueth Urbina, Carlos Méndez, Omar Vizquel, Omar Daal y Abreu. Los melenudos disputaron su segunda final consecutiva en la campaña 1994-1995, ahora ante las Águilas del Zulia. Fue la famosa serie que Vizquel cambió con su regreso de Estados Unidos y que ganaron bajo la dirección de Pompeyo Davalillo.
Para Cedeño fue otra final especial, porque el Zulia era su equipo de niño. “Yo tenía un arroz con mango, porque mis padres y mis primeros tres hermanos eran del Zulia, aunque yo nací en Valencia. Todos pensaban que yo era magallanero. Esas dos series fueron muy especiales, aunque desde que firmé era de los Leones. Mi familia también se cambió de equipo”, explicó desde su casa en Sarasota, en Estados Unidos.
Cedeño volvió a jugar otra final en la zafra 1996-1997, nuevamente ante Magallanes. Esta vez, los turcos se llevaron el título en cinco juegos. “La oportunidad de ganar era muy bajita. Magallanes se creció ante nosotros y son momentos y emociones que no viviremos nuevamente. Lo tenemos en el corazón como si hubiese pasado ayer”, dijo. En esa final jugó todos los partidos, pero tan sólo dio un hit en 17 turnos.
Regresó a la cueva
Cedeño regresó a los Leones en la zafra 2006-2007, luego de cinco temporadas de ausencia. Para entonces, estaba consagrado en las Grandes Ligas y tenía 32 años de edad. Comenzó la zafra con un equipo que venía de titularse en Venezuela y en la Serie del Caribe con Carlos Subero como manager.
Sin embargo, el estratega fue despedido y su lugar fue tomado por Hernández, el emblemático receptor de la década de los 90. Cedeño contó que fue una experiencia particular, pues habían sido compañeros de equipo en Venezuela y en las Grandes Ligas.
A propósito, recordó una anécdota de un juego ante los turcos, en el que salió como bateador emergente y con fiebre, pero pudo conectar un jonrón. “Carlos entró al club house y yo no valía medio. Cuando salí a batear, no tenía la licra debajo del pantalón y tenía unos zapatos de goma. No estaba ni uniformado, pero quería jugar como sea. Estaba mareado. Siempre tuve en mi mente, que no podía estar debajo en la cuenta por cómo me sentía. Al primer pitcheo, me lanzó una recta alta y le di el jonrón. Cuando iba pasando las bases, era como una película. El estadio estaba cayéndose. Esos momentos valen más que cualquier fortuna. Más cuando es en el país, con el Caracas y contra el Magallanes”, dijo emocionado.
De los managers que tuvo en el Caracas, consideró que Pompeyo fue el mejor. “Me encantaba, porque era una persona muy astuta. No sabías con qué iba a salir y que Dios lo tenga en la gloria. Era muy auténtico. Te podía poner a tocar la bola en pleno turno y no jugaba con el libro. Eso era una de las cosas que me gustaban de él. Hoy cuando te pones a analizar, se están saliendo muchas cosas de lo que se hacía en ese momento. Hoy el primer bate no aguanta tanto strike. Lo dejan batear. Era una de las cosas que me costaba, porque no fui zurdo natural”.
También tuvo palabras para Phil Regan, quien lo dirigió en la zafra 1998-1999 y se reencontraron tras su inicio con los Dodgers de Los Ángeles en las Grandes Ligas. En esa campaña, jugó otra final y la perdió ante Cardenales de Lara. El conjunto crepuscular también le había ganado a los Leones en la zafra anterior.
“Regan fue un mentor para mí. No solamente me ayudó como manager, sino también como persona. Es un manager como Bobby Valentine. Confiaron en mí y me ayudaron a lograr lo logré. Aunque me faltaron muchas cosas, igual hay que ver para adelante”, sostuvo.
Sus conocimientos
Cedeño fue uno de los mejores outfielders de su generación. Tenía alcance, velocidad y buen brazo. Explicó que una de las claves para partirle mejor al batazo, es saber oír el contacto de la bola con el bate y aislar el ruido que existe en el estadio.
“Tienes que tener una gran concentración, porque con el sonido tienes una idea. El sonido es diferente cuando le dan bien, cuando le dan mal, cuando es un elevado o una línea. Luego tienes que dar tres pasos para seguir la pelota y calcular la distancia”.
Su velocidad en las bases también fue otra de sus cualidades. Por ejemplo, en la temporada 1999 de Grandes Ligas, tuvo el récord de 66 bases robadas en 155 juegos con los Mets de Nueva York. En sus 11 años en las mayores, estafó 213 almohadillas.
“La diferencia cuando me hacían out, era de 10 o 15 centímetros. Uno se roba la base en el salón de video. Ahí te dan el primer movimiento del pitcher. La base se roba en el primer paso. Si arrancas bien, tienes chance”, explicó quien tuvo a Iván Rodríguez como uno de los principales receptores rivales para impedir su movimiento en las bases.
“Algo que aprendí de Rickey Henderson y de Mookie Wilson, es que al pitcher zurdo no puedes verle el movimiento para robarle una base. Si lo haces, el 80% de las veces vas a salir tarde y ellos están especializados en lanzar a primera. Yo en los videos veía cuando al zurdo le gustaba lanzar a la primera. Unos lo hacían al primer lanzamiento y otros luego de dos envíos al home”, expresó el tío del grandeliga Yangervis Solarte.
Cedeño dijo que le gustaría desempeñarse como coach con el Caracas. “Ahora tengo más tiempo y me estoy preparando. No descarto la posibilidad y ahora sí me gustaría”, finalizó el mítico 47 del Caracas..
Tony Cittadino (Mallorca).- Renny Duarte recuerda con gratitud su paso por la Liga Venezolana de Beisbol Profesional. Su experiencia con cuatro equipos durante 13 años, le sirve ahora para transmitirla a los prospectos y a los jugadores de la selección de beisbol de España, en la que es coach de pitcheo.
“Llegué a España en el año 2003 como jugador y estaba aconsejado por José Miguel Nieves. Su hermano, Juan, estaba en España y me dijo que quería hablar conmigo, porque allí se jugaba beisbol. Estaba con Caribes y no sabía qué hacer. Estaba indeciso”, dijo Duarte en el podcast Deportivísimos que realizamos junto a Luis Martínez.
Explicó que al comienzo adaptarse a la liga española fue difícil. “Cuando llegué y te juro que quería regresarme a la semana. Fue difícil. Siempre cuento la anécdota de que en muchas cosas del beisbol, se usaban las del fútbol. Por ejemplo, para ser expulsado, el árbitro te sacaba una tarjeta roja. No lo cuento como burla, sino para explicar cómo era el beisbol en ese tiempo”.
Sin embargo, considera que el beisbol no sólo ha crecido en España, sino también en Europa, gracias también a la visión global que le ha dado las Grandes Ligas en la última década, en especial con el Clásico Mundial de Beisbol.
“Poco a poco ha ido mejorando, porque muchos jugadores que han ido a jugar se han quedado como residentes o ciudadanos europeos. Le dan interés y nivel a la liga”, recordó. Además dijo que el cambio de ritmo y dinámica para los jugadores es diferentes, por la menor cantidad de juegos a la semana.
“Un abridor lanzaba un juego a la semana y como mínimo lo hacía en siete u ocho innings y podía cubrir lo que podía hacer en dos aperturas. El problema era para un jugador de posición, que estaba acostumbrado a jugar todos los días. Podías jugar sólo dos juegos a la semana y si te fue mal, sabes que tienes que esperar a la semana siguiente”.
Durante su estadía con los Marlins de Tenerife, se fue desempeñando como jugador y coach del equipo y su deseo de querer ayudar y enseñar fue en aumento. “Fue una de las cosas que me ayudó para que fuera coach de pitcheo de la selección española, una vez que me retiré en Venezuela con los Cardenales de Lara”.
Duarte comparte además su trabajo en la novena española con el manager Luis Sojo. “Puse su nombre. Tuve muchas conversaciones con Luis. Lo conozco de hace muchos años y es una persona de tomar retos. La idea es que podamos estar en el Clásico Mundial”. España participó en el torneo en la edición de 2013, pero no pasó de la primera ronda.
“Caímos en un grupo facilito. Venezuela, República Dominicana y Puerto Rico. Tuvimos juegos de preparación con Orioles y Piratas y fueron un desastre completo, sobre todo a nivel de pitcheo”, dijo entre risas. “Sabíamos que nos estábamos enfrentando a los tres monstruos en el beisbol. No tengo dedos para contar la calidad de los rivales. Pero dejamos un buen sabor”.
Su experiencia con Leones
Duarte lanzó durante siete temporadas con los Leones del Caracas, equipo con el que debutó en 1996 y alternó funciones de pitcher abridor y relevista. Tuvo dos etapas. La primera desde la campaña 1996-1997 hasta la 2000-2001 y la siguiente, en las zafras 2006-2007 y 2007-2008. El derecho definió su paso por los melenudos como su época dorada en el beisbol.
“Jugar con Leones me ayudó mucho. Phil Regan era el manager y se sabía que no le gustaban los jugadores jóvenes. Decía que era una liga para ganar. Hicimos unos juegos de gira contra el Magallanes y me fue bien. Luego me dijo que haría una excepción conmigo, para ver si podía demostrar algo en el equipo grande. Yo quería aprender y miraba a mi alrededor y veía jugadores que yo veía por televisión”.
En su primera temporada con los melenudos, Duarte lanzó en 13 juegos, todos como relevista. Ganó tres y no perdió, con 1.82 de efectividad en 24 innings y dos tercios de labor. Permitió 11 hits y cinco carreras, todas sucias. Dio ocho boletos y ponchó a cuatro. Fue la temporada de la segunda final entre los “Eternos Rivales”, que perdieron con los Navegantes del Magallanes.
Duarte perteneció a una camada importante de jugadores del conjunto capitalino en la década de los 90, entre los cuales estaban Bob Abreu, Roger Cedeño, Omar Daal, Carlos Hernández, Carlos Méndez y Ugueth Urbina.
“Me hicieron sentir parte del equipo. Al ver que ese muchacho estaba dando el 100%, hizo que me tomaran parte del equipo. Un Carlos Hernández u Omar Daal se portaron súper bien. En esa época, había una gran química en el equipo”, recordó.
Su mejor temporada en Venezuela, fue la 97-98. Ganó siete juegos y perdió uno, con 3.56 de efectividad en 13 juegos, 10 de ellos como abridor. Ponchó a 25 en 68 innings y un tercio. “Estaba peleando el premio Pitcher del Año, con Breiker Graterol que estaba con Cardenales de Lara, organización que tenía un gran equipo. De hecho, jugamos la final. No era solo tener grandes jugadores en tu equipo, sino los rivales. Magallanes y Lara, tenían estrellas. Era un nivel de competencia increíble”, sostuvo el coach de los Piratas de Pittsburgh en la Liga de Verano de República Dominicana.
Lo que más extraña del beisbol es el clásico Caracas-Magallanes. “Es algo que te marca para bien. Te encuentras 25 mil personas en un estadio, en el que no hay silencio por tres horas. Un hielo por aquí. Un vaso por allá y te recuerdan a tu mamá de vez en cuando. El ambiente de esos juegos en Caracas o en Valencia, era de verdad increíble. El público es un jugador más”.
Duarte explicó que el mejor manager que tuvo en su carrera fue Regan. “Fue el que me dio la oportunidad y luego tuvimos más conexión. Su sabiduría del pitcheo está fuera del planeta. El año pasado en el Spring Training tuve la oportunidad de verlo en el complejo de los Mets y tiene una lucidez increíble”.
Los peloteros más difíciles que enfrentó fueron Luis Sojo, Edgardo Alfonzo y Oscar Azocar. “Los tres tenían algo en común. En ese momento que estás en acción te cuesta pensar y lo descubres cuando estás fuera del juego. Podía hacerlo out con el pitcheo más simple y no con el más difícil. Cuando buscaba el pitcheo más difícil, me metía en problemas. Bateaban pitcheos fuera de la zona”.
Su segunda etapa en Leones se dio porque los Tiburones de La Guaira no lo firmaron. Los salados lo invitaron a los entrenamientos, pero no lo atendieron. El mismo día en el estadio Universitario pudo hablar con Carlos Subero (manager) y Julio Franco (coach de pitcheo) y le consiguieron invitarlo a las prácticas.“Recuerdo que en los entrenamientos parecía un muchacho de 17 años, recién firmado. Corría y sudaba, quería mi trabajo. Faltaba el visto bueno de Oscar Prieto y en un juego de práctica ante La Guaira, lancé dos innings y ponché a cinco bateadores. Cuando me dijeron que el equipo me iba a firmar, llegué al hotel y se me salieron las lágrimas. Ese año me dije yo mismo que sí podía, cuando me proponía algo”.
El ex jugador nacido en 1977 disputó cinco finales en Venezuela, pero no ganó. Perdió tres con Caracas (96-97 vs Magallanes, 97-98 y 98-99 vs Lara) y una con Caribes (03-04 vs Aragua) y otra con Lara (07-08 vs Aragua).
“No conseguir un título hace que te quede un sabor amargo. A veces pienso que la pava era la mía”, confesó en broma. “La final que más me confortó fue la primera ante Cardenales, porque luego me llevaron de refuerzo para la Serie del Caribe en Puerto La Cruz”.
El zuliano dijo que le gustaría trabajar en un futuro como coach en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional. “Me gustaría hacerlo, si se presenta la oportunidad. El año pasado me contactaron dos equipos, pero no pude. Uno por el trabajo que tenía en Europa y otro, por el tema de la familia. No me sentía seguro, por la situación del país. La situación económica tampoco me convencía mucho”.
Más preparación
El beisbol ha cambiado y evolucionado en los últimos 30 años. Desde la preparación de los peloteros, hasta la expansión de mercadeo y modificación de las reglas. Duarte considera que es algo positivo y que hay que adaptarse a los cambios, además de resaltar la buena forma física de algunos jóvenes en comparación con su época.
“Uno de los cambios es cómo individualizar el aspecto físico de cada jugador, implementando las tecnologías de hoy en día para descifrar como un pitcher puede mover mejor sus piernas, sus pies, sus caderas, su pelvis o ver los dedos al final, para ver cómo sale la bola de la mano. Los pitchers ahora tienen más velocidad. No tienen el mismo control o el comando de hace años”.
El otrora lanzador derecho, cree que hay que estudiar permanentemente y aceptar los cambios, para mantenerse en la industria y aprender. “Ya se perdió la esencia. Yo no quiero que se pierda, pero trabajando en este medio tengo que seguir apoyándolo. No estaré de acuerdo, pero me ayudará a mi trabajo y a su vez a muchos peloteros para que lleguen a su mejor nivel”.
Duarte no pudo llegar a las Grandes Ligas, pero estuvo en el sistema de ligas menores con Anaheim entre 1996 y 2000. Su mejor consejo para la nueva camada es tener las ganas y la determinación de ser jugador profesional.
“Preguntarse por qué quiere ser pelotero y por qué hay que entrenar de alguna manera, para llegar a dónde quiere. La determinación y la pasión dedicada a la profesión, tiene que mantenerse el 100%”, finalizó.
Duarte lanzó un total de 13 temporadas, en las que dejó marca de 32-30 en 178 juegos, 45 como abridor. Su efectividad de por vida fue de 4.36, con 192 ponches en 436 innings completos.
Las Mayores.- El Salón de la Fama y Museo Nacional de Béisbol anunció el miércoles que su junta directiva votó unánimemente a favor de cancelar los eventos de exaltación este año, debido a las preocupaciones por la salud y la seguridad asociadas con la pandemia del COVID-19.
“El Fin de Semana de Exaltación es una celebración de nuestro pasatiempo nacional y sus grandes leyendas y aunque nos decepciona cancelar este evento tan especial, el interés primordial de la Junta Directiva es la salud y el bienestar de nuestros nuevos exaltados, los miembros del Salón de la Fama, nuestros maravillosos fans y los cientos de empleados que se requieren para presentar los eventos del fin de semana en todas sus facetas”, dijo Jane Forbes Clark, presidenta del Salón de la Fama y Museo Nacional de Béisbol. “Nos importa cada persona que visita Cooperstown”..
Tony Cittadino (Caracas).- Los Tigres de Aragua y los Cardenales de Lara fueron los equipos protagonistas de la primera expansión de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) y dirimieron el título de la temporada 1975-1976. Los felinos se quedaron con la tercera corona de diez que suman en la pelota criolla.
¿Qué pasaba en esos días en Venezuela? Era un año bisiesto, el presidente de la República era Carlos Andrés Pérez y “El Puma” José Luis Rodríguez declaraba a viva voz que sí había engañado a su esposa Lila Morillo. Además otro acontecimiento nacional por esos días previos a la final, fue la primera boda del animador Gilberto Correa.
Los primeros dos choques de la final se realizaron en Barquisimeto (24 y 25 de enero) en el estadio Antonio Herrera Gutiérrez y el conjunto crepuscular picó adelante con par de victorias (6-3 y 6-1). En ambos choques el cubano-venezolano Aurelio Monteagudo se apuntó los rescates.
En el juego uno, Orlando González anotó la primera carrera del juego por balk de Bill Campbell. El pitcher ganador fue Dave Pagan (8.1 IP, 36VB, 3CP, 3CL, 10H, 4K, 3BB). La venta de todos los boletos dejó la cantidad de 90.600 bolívares en taquilla. Una fortuna para entonces. El mejor a la ofensiva por Lara fue Mike Adams al ligar de 4-2, con jonrón y tres impulsadas .Por Aragua destacaron Duaine Kuiper de 5-2 y Faustino Zabala de 4-2.
En el segundo juego, las actuaciones de José Herrera (HR, 3 CI) y del receptor Vic Correll (2B, 2CI) fueron determinantes para el triunfo. El brazo zurdo Scott McGregor (7.1 IP, 1CP, 1CL, 1K, 1BB) se apuntó el triunfo. El perdedor fue Mark Wiley (5.0 IP, 6CP, 6CL, 3K, 3BB).
En ese segundo duelo la novena de Aragua realizó un triple play en el séptimo tramo. Fue el único del campeonato. Jim Masson dio hit a la izquierda y Correll lo movió a la intermedia por boleto. Con dos en base, Adams Jones bateó un duro rolling por la tercera base que tomó Richad Dunn de un bote, pisó la almohadilla para retirar a Masson y lanzó a segunda base, donde Octavio Rojas dobló al corredor y su pívot perfecto a la inicial liquidó en primera a Jones.
Barrida felina en Maracay
El martes 27, la serie se mudó al José Pérez Colmenares de Maracay y allí los Tigres barrieron en los tres duelos que disputaron en su casa, con victorias 5-2, 6-1 y 7-6. En el juego 3, Willie Prall lanzó pelota de siete hits en ocho innings completos y Manuel Sarmiento se llevó el rescate para darle la primera victoria a Aragua. Por los felinos Tim Hosley y Terry Whitfield sacaron la bola del parque. El abridor y perdedor por los visitantes fue Clarence Metzger (8.0 IP, 32VB, 5CP, 5CL, 8H, 2K, 2BB).
Los felinos igualaron la serie a dos en el cuarto juego de la gran final. El lauro fue para Campbell (6.0 IP, 20VB, 1CP, 1CL, 5H, 2K, 4BB), Sarmiento rescató otro cotejo (3.0 IP, 11 VB, 2H, 2K, 1BB) y la derrota fue para el zurdo Mike Mahler (5.2 IP, 24VB, 6CP, 6CL, 6H, 1K, 3BB). A la ofensiva destacaron vuelacercas de Zabala y Hosley.
En el quinto compromiso un error de Masson en el octavo inning hundió a Lara con la rayita de la diferencia. Con dos hombres en base, un elevado de sacrificio de Zabala movió a los corredores, para que una rolata de Teolindo Acosta provocara la pifia y con ella la anotación que a la postre le dio el triunfo a Aragua para liderar la serie 3-2. Antes de ello, los felinos lograron una poderosa reacción ante Pagan, quien había lanzado juego sin hits ni carreras hasta el quinto capítulo, cuando le pisaron el plato en cuatro ocasiones para igualar las acciones.
Desenlace en siete juegos
Las serie regresó a Barquisimeto y el sábado 30 de jugó el sexto choque. Un gran relevo de parte de Monteagudo se combinó con cinco doble matanzas para la victoria de Lara de cuatro por dos, para igualar la serie y forzar el séptimo duelo. En el octavo inning le voltearon el marcador a Lavelle con dos carreras. Correll pegó hit y Adams lo llevó a segunda con boleto, para anotar más tarde con sencillo de Masson al centro. Luego Dave Bergman (3-3, 2CI) remolcó otra con doble por la derecha. Ganó Monteagudo y perdió Lavelle.
El último juego se realizó el domingo 1 de febrero. Los visitantes picaron adelante con tres rayitas en el tercer tramo. Cabell recibió boleto y Adrian Garrett lo llevó a la segunda con hit a la derecha y llegó a la antesala por error del inicialista. Con hombres en las esquinas, doble de “Cookie” Rojas impulsó una y luego ambos anotaron con sencillo de Zabala.
En el quinto tramo aumentaron la ventaja con hit de Kuiper y dobles consecutivos de Concepción y Whitfield. En el octavo volvieron a la carga, cuando Zabala abrió con jonrón y, tras dos outs, doble de Concepción lo llevó a segunda y más tarde anotó con sencillo de Cabell.
Cerrando el noveno inning, con dos outs y bateando Andre Dawson en cuenta de 2-2, el árbitro principal Armando Rodríguez se vio obligado a confiscar el choque a favor de los Tigres, pues los fanáticos de Lara, ofuscados por una inminente derrota, comenzaron a lanzar botellas al terreno, para darle el triunfo a su rival siete por tres.
Lo que dijeron los managers
Oswaldo Virgil (Aragua): “A pesar de las dos derrotas sufridas en este mismo parque al comenzar, confiaba en el título final porque ninguno de mis hombres decayó en momento alguno. Tenía a Concepción y Cabell lesionados, pero respondieron como quería. Es indiscutible que Fausto Zabala fue el pelotero más útil, tanto a la defensiva como a la ofensiva. Cuando salimos de Maracay con un triunfo arriba, les hablé a todos y manifesté que en Barquisimeto teníamos que dividir para titularnos. Es indudable que los Tigres son un gran equipo. De nada me puedo quejar”. El Universal, lunes 2 de febrero de 1976.
Robert “Bobby” Cox (Lara): “No hay duda, Aragua jugó mejor beisbol, nuestra defensiva se desplomó y por allí se colaron muchas carreras. Al caerse la defensa nuestros pitchers fueron perjudicados, pues tampoco hay duda de que lanzaron bien, pero no tuvieron respaldo. Allí estuvo la diferencia. Nosotros estuvimos mal en la defensa, tanto en Maracay como aquí. Además, no hubo productividad en el bateo. Los Tigres ganaron merecidamente”. El Nacional, lunes 2 de febrero de 1976.
Tony Cittadino (Mallorca).- Gregorio Petit disfruta su nueva etapa como manager. El ex jugador de los Leones del Caracas, dirige al equipo doble A de los Astros de Houston, en una experiencia que se ha visto paralizada por la pandemia del coronavirus y que espera retomar cuanto antes.
El nativo de Ocumare del Tuy, participó este martes en el podcast Deportivísimos, que realizamos junto Luis Martínez y explicó que tomó la decisión luego de ser dejado libre el año pasado por los Filis de Filadelfia. Confesó que la idea de apartarse del terreno de juego surgió tras cumplir 40 años y que lo haría cuando algún equipo en Grandes Ligas lo dejara en libertad injustamente.
“No voy a decir que fue justificado o mal dado, pero yo todavía podía jugar y podía hacerlo con ellos en Triple A y ayudarlos en Grandes Ligas, pero ellos consideraron que no. Fue un Spring Training raro, porque era primera vez que me enfermaba. Estuve cinco días en cuarentena en mi casa y cuando regresé, ya no tenía tiempo para estar listo”, explicó.
Petit continuó entrenando en Miami y luego se fue a su casa, en Houston. Allí se dedicó a disfrutar de su familia y de su casa, algo que dijo que necesitaba, pues pudo compartir más con su esposa Yessica y su hija Greysca y sus hijos Benjamín y Sebastián.
“En ese transitar, le dije a mi esposa que no jugaba más, que iba a Venezuela y estar tranquilo. En septiembre estuve a punto de ser agente. Ese era el plan, para estar en mi casa. Pero me llamaron los Astros y me dijeron que había una vacante”, dijo quien jugó con los Astros en la campaña 2014 de las Grandes Ligas.
Entre los ex peloteros con los que conversó para pedir consejos, estuvieron Henry Blanco, Omar Vizquel y Carlos Mendez. Además pudo hacerlo con el periodista Fernando Arreaza, narrador con una dilatada experiencia por más de 25 años con el circuito del Caracas.
“El mes que estuve en el Spring Training fue súper gratificante y emocionante. Me gustó y estaba emocionado al principio, pero no porque no supiera hacer las cosas, sino por cómo me iba a sentir. Era más por saber si tendría la adrenalina y las ganas de jugar y no fue así. Cuando me sentí que no quería jugar más, dije, listo, gracias a Dios estoy bien. Esto lo voy a disfrutar al máximo”.
La decisión del retiro también fue para hacerlo en el momento acertado de su carrera. Aunque se sentía bien, lo hizo antes de que estuviera en horas bajas, a pesar de recibir ofertas de México y de ligas independientes. “Ya no iba a crecer más en el beisbol. Iba a aumentar más mis viejos y estadísticas, pero no quise. Si decidía continuar, nadie iba a saber que estaba interesado en ser coach”.
La final contra Magallanes
Petit fue parte del equipo que venció a Magallanes en la tercera final en la historia de los “Eternos Rivales”, jugada en la temporada 2009- 2010. Para el otrora campocorto, jugar con los Leones y estar en esa final, fue un sueño hecho realidad. Con los melenudos, estuvo en 13 temporadas, dejando un promedio de .263 (1.388-365), con 18 jonrones, 166 carreras impulsadas y 185 anotadas en 424 juegos.
“Fui caraquista toda mi vida, de los niños que lloraban cuando Caracas perdía y mi mamá era magallanera. Cuando ganaba el Caracas, me ponía fastidioso. Viví las finales contra el Magallanes como fanático y de niño, pero en 2005 jugué la final de la Paralela y no tuvo nada que envidiarle a la que se jugó luego con el equipo grande. Estaba Robinson Chirinos, Pablo Sandoval, Juan Apodaca, Víctor Gárate y otros más”, recordó con emoción.
Caracas ganó la final en siete juegos, imponiéndose en el último duelo en Valencia. Fue la recordada serie decisiva que cambió con el jonrón de Grégor Blanco ante Francisco “Kid” Rodríguez en el cuarto juego en el estadio Universitario”.
“Esa final tuvo de todo. Entramos de cubrir y Hudgens me dice ‘Sé que estás caliente, pero necesito la oportunidad de buscar un jonrón para, por lo menos, empatar el juego. Voy a poner a Wilson Ramos a batear por ti’. Yo me quedé en la entrada del dogout, cerca del palco. Ramos falló y Grégor en el círculo de espera, me dijo que le pasara la pesa para ponérsela al bate”.
Petit, que jugó con Blanco en estadales, contó que el jugador de La Guaira, que fue tomado como refuerzo para la final, le dijo que iba a dar el cuadrangular. “Cuando ese señor le dio a esa pelota, me dio escalofrío, porque me lo había dicho. Fue algo que marcó la historia del beisbol en nuestro país”.
El mirandino dijo que fue clave no bajar los brazos, porque Magallanes les había ganado los dos primeros juegos de la serie en Valencia. “Fuimos a Caracas y ganamos el primer juego. Estábamos en casa. La serie estaba dos a cero abajo, pero nosotros siempre tuvimos la mentalidad de ganar cuatro juegos. Perdimos el tercero y regresamos a Valencia. Se oía el rumor de que Magallanes estaba celebrando, porque en la temporada no podíamos ganarle en su casa. Eso fue la espina en el talón, porque era lo que faltaba. Ganamos el sexto juego y ahora éramos nosotros que nos sentíamos inflados. En toda mi vida de pelota nunca vi un ambiente como el de esa final y mira que jugué un Yankees-Boston en los dos estadios”.
Figura en el Caracas
Petit fue campocorto del Caracas, una posición por la que han pasado peloteros estelares como Alfonso “Chico” Carrasquel, Alex González y Omar Vizquel, lo que considera un honor. “Es algo maravilloso, porque no puedo explicarlo. Crecí viendo a Vizquel, pero vi mucho más a González, porque fue al que más vi jugar. Tener la oportunidad de compartir con los dos y ser yo quien sigue la cadena, es algo como fanático de los Leones que me llena de mucha satisfacción”.
Definió a Leones como la organización más importante de su carrera y a Henry Blanco como un gran mentor. “Leones es el equipo al que más cariño le tengo. En mi carrera fue el que ocupó un espacio más grande, en cuanto a beisbol y amor. Estuve toda mi carrera. Allí crecí, aprendí y tuve una escuela espectacular, con Henry Blanco, Marco Scutaro, Carlos Mendez o Bob Abreu. Muchas cosas son gracias a Henry, pero él tiene mucho conocimiento en el beisbol”.
No dudó en asegurar que se ve en un futuro como manager del Caracas. “Claro que me veo”, dijo entre risas. “Si Henry es el manager, no tengo problema en ser parte de su staff. Si yo soy el manager, me lo traigo como coach de banca”.
Sin embargo, para llegar a ese puesto, considera que todavía tiene que trabajar. “Tienen que pasar muchas cosas, pero todo el mundo lo relaciona con la gerencia y es que tengo que aprender. Tengo que crecer. Si la oportunidad se da, no voy a decir que no. Me siento preparado para ese rol. Con miedo, sí, con nerviosismo o como lo quieras poner, pero con las mismas ganas de aquél muchacho que debutó en 2005 y se fajó para hacerlo lo mejor posible. Nunca vas a saber si estás listo, si no lo intentas”.
Contó que uno de los managers que más lo apoyó en sus inicios en el Caracas fue Carlos Subero, estratega campeón en la zafra 2005-2006 de la LVBP y único venezolano invicto en la Serie del Caribe.
“Me dio la oportunidad de enseñar cómo podía ayudar al equipo a ganar juegos. Cuántas temporadas jugué lesionado o con dolores, pero siempre me importó ayudar al equipo. Entendía en mi momento que si no ayudaba con el bate, podía hacerlo el short”.
También compartió con Frank Kremblas, un manager de carácter fuerte y de juego agresivo en el terreno de juego. “Era súper agresivo jugando al beisbol. Un día me mandó a robar el home con las bases llenas en Puerto La Cruz y estaba bateando Josh Kroeger, con dos outs”, recordó con risas. “Arranqué y me devolví a los dos pasos. Luego me fui y llegué quieto. Me dijo, ‘te lo dije” y yo le dije que era un loco”.
Para Dave Hudgens, campeón en la 2009-2010, tuvo palabras de elogios. “Todo el mundo lo respetaba. Trataba de que todo el mundo estuviera contento. Hablaba la verdad. Es alguien a quien admiro y tengo contacto. Cuando acepté el trabajo, me llamó para saber. Lo conozco desde los 17 años, cuando estaba en Oakland”, recordó Petit, quien pidió a todos quedarse en casa para superar la grave etapa de contagio del coronavirus.
“Después que esto se acabe, vamos a tener una manera muy diferente de ver las cosas y un crecimiento mucho más allá de lo que la gente se imagina. Hay que seguir aprendiendo”..
Tony Cittadino (Mallorca).- Cuando algún fanático del fútbol en Mallorca escucha el nombre de Venezuela o el acento al hablar, lo relaciona con Juan Arango. La zurda de oro del fútbol criollo dejó una huella en la isla, gracias a las cinco temporadas que disputó con el equipo en la Primera División del fútbol español.
Para el maracayero, fue la primera experiencia en el balompié europeo. Allí comenzó a perfeccionar su marca: los tiros libres. Además se fue convirtiendo líder del mediocampo, tanto por su visión de juego, como por la creación y el aporte ofensivo que le llevó a ser uno de los mejores futbolistas venezolanos de la historia.
Arango llegó a la gran vitrina del balompié, luego de su paso por Puebla en México. En su primera campaña, la 2004-2005, usó el dorsal 11 y fue dirigido por Benito Floro, quien tomaba el lugar en el banquillo de Luis Aragonés y, que a su vez, lo había dirigido en México con el Monterrey. Disputó 34 juegos con seis goles y tres asistencias. En la Copa del Rey sólo estuvo en un juego.
Esa fue la campaña en la que recibió el infortunado codazo del capitán del Sevilla, Javi Navarro, que lo dejó tirado en el campo, con convulsiones, una fractura de pómulo y una cortadura en el labio, que le llevaron a estar unos días en terapia intensiva y dos semanas fuera de las canchas. Por fortuna, las secuelas no fueron mayores.
En la temporada 2005-2006 de La Liga, comenzó a usar el 18 en la espalda. El mismo que lo inmortalizó con la Vinotinto. Jugó 37 partidos, anotando 11 goles y con cuatro asistencias, sin participación en copas nacionales. Fue el máximo anotador de los bermellones y logró su primer hat-trick ante la Real Sociedad. El tercer tanto fue el mejor de la tercera jornada y el 800 del Mallorca en la Primera División. A un costado derecho del área, recibió un saque de banda con el pecho y sin dejarla caer, se giró y soltó un zurdazo al segundo palo.
También le marcó un golazo al Real Madrid de “Los Galácticos”, en un encuentro con una lluvia torrencial en el estadio Son Moix, para darle la victoria a su equipo dos goles por uno. Al minuto 80, recibió un balón al límite del área, para quedar mano a mano con Iker Casillas. Lo regateó hacia la izquierda, para dejarlo tendido y rematar a puerta vacía.
Su rendimiento le llevó a ganar el Trofeo EFE de esa temporada, como el mejor futbolista extranjero. El venezolano sumó 205 puntos, uno más que el lateral izquierdo argentino Mariano Pernía, quien jugaba para el Getafe.
Su crecimiento no paró y en la 2006-2007 estuvo en el campo en 37 duelos, con nueve goles y cinco asistencias. En la primera jornada anotó el mejor gol de La Liga en esa fecha. En el último encuentro se lució otra vez ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Aunque el Mallorca terminó perdiendo dos por uno y los merengues ganaron la liga, dio la asistencia del gol y fue la brújula de su equipo. En Copa del Rey estuvo en tres choques.
En la zafra 2007-2008 jugó los 38 encuentros de la oncena rojinegra logrando su mejor actuación, con 12 dianas y ocho asistencias. Además coleccionó ante el Recreativo Huelva su segundo triplete, en la mayor goleada del Mallorca en su historia que terminó con resultado favorable de siete por uno. En las jornadas 26 y 27 se quedó con el galardón del mejor gol anotado.
En la Copa del Rey, jugó cinco encuentros, con tres goles y una asistencia. Uno de esos tantos fue nuevamente ante el Real Madrid, en el partido de ida de los octavos de final. Esta vez fue con un remate a ras de suelo, desde fuera del área.
Su última temporada fue la 2008-2009, en la que se uniformó en 37 desafíos, perforando la red en ocho oportunidades y dejando nueve asistencias. En esta zafra le anotó al Real Madrid, en otro mano a mano en el Santiago Bernabéu en el que aportó para la victoria de tres goles por uno. En la Copa del Rey marcó un gol en cuatro partidos.
En total, jugó 183 partidos en la liga española, con 46 goles y 29 asistencias, dejando una media de 0.26 goles por partido. Es el segundo mejor goleador de la entidad, superado por Samuel Eto’o, con 54 dianas.
Su próximo destino fue Alemania, con el Borussia Mönchengladbach, donde se consolidó como un jugador experimentado y con una de las mejores zurdas del mundo.
UEFA.com.- El Adidas Uniforia, balón oficial diseñado para la UEFA EURO 2020, representa lo último en tecnología de diseño del balón.
Detrás de los trazos negros y los destellos de luz hay una cubierta de 100% poliéster sin costuras, unida térmicamente alrededor de una vejiga de goma sintética, y terminada en un material «blanco» que permite una mayor visibilidad en el campo.
Es un gran contraste con los balones usados antiguamente, construidos con una vejiga de cerdo o de vaca dentro de una carcasa de cuero hecha de paneles unidos por un grueso cordón.
Leves variaciones de esos primeros diseños sobrevivieron hasta la era de la televisión, aunque los balones blancos se habían probado ya en 1951. Los balones naranjas también se utilizaron ese mismo año para los partidos que tenían lugar bajo la nieve.
Entre estos dos tipos de balón hay casi 60 años de ingenio hecho por el hombre. La transformación en la tecnología del esférico desde que Adidas produjo el primer balón de torneo, el Telstar, ha sido notable, y también su impacto en el fútbol. Desde el Telstar y el Tango, pasando por los primeros diseños completamente sin cuero de mediados de los 80, hasta los productos que vemos hoy en día, los balones de fútbol se han hecho cada vez más ligeros y rápidos.
Blanco y negro
Adidas comenzó su producción de balones de fútbol en 1963 y el Telstar apareció a finales de la década de 1960. Se trataba de un balón de 32 paneles que constaba de 12 pentágonos negros y 20 hexágonos blancos y que llevaba el nombre de un satélite de comunicaciones.
Se utilizó en el Campeonato de Europa de 1968 antes de convertirse en el primer balón de Adidas para la Copa del Mundo dos años después en México 1970. El modelo para la Copa del Mundo de 1974 en la República Federal de Alemania incluía la introducción de un revestimiento de poliuretano Durlast. Esto proporcionaba impermeabilidad, y ayudaba a mantener la forma del balón y su resistencia a la abrasión.
A diferencia del cuero, el poliuretano es flexible y no se endurece con el frío. El Campeonato de Europa de 1984 en Francia fue el primer gran torneo en el que se exhibió un balón completamente sin cuero. Dos años más tarde, el Adidas Azteca fue el primer balón sintético de este tipo que se usó en una fase final de la Copa del Mundo.
Haciéndolo oficial
No fue hasta el 1 de enero de 1996 cuando la UEFA implementó controles de calidad avalados por la FIFA para los balones utilizados en las competiciones internacionales. Los balones se dividieron entonces en tres grupos de calidad: FIFA-approved (aprobados por la FIFA), FIFA-inspected (inspeccionados por la FIFA) e International Matchball Standard (Estándar Internacional de Balones).
Todos los balones tenían que pasar seis controles de calidad, siete en el caso de los balones de primer nivel. En la misma década, la Premier League de Inglaterra introdujo un balón oficial uniforme. Pronto, otras competiciones de clubes siguieron el ejemplo.
Antes de eso, era una práctica común que los equipos visitantes pasaran los días previos a un partido entrenando con el balón usado por su oponente. Si sabían de qué balón se trataba.
Presente y futuro
El Star Ball («balón de las estrellas») de la UEFA Champions League apareció por primera vez en 2001. Fiel a su nombre, fue adornado por ocho estrellas, un diseño que ha permanecido constante hasta la final de Estambul en 2020.
Desde la 2006/07 se ha utilizado un balón oficial de adidas en todos los partidos de la UEFA Champions League a lo largo de la temporada. La Europa League también tiene su propio balón especialmente diseñado, anteriormente fabricado por Adidas pero ahora producido por Molten desde 2018.
En la Eurocopa, el primer cambio de diseño verdaderamente significativo desde la década de 1980 se produjo en 2004. Este cambio fue la introducción del primer balón sin costura, el Roteiro, en la fase final de Portugal.
Era un esférico de color plateado cuyo revestimiento, vejiga y paneles estaban conectados por un enlace térmico. Cada pelota del torneo estaba personalizada con los nombres de las selecciones que jugaban, la fecha y el estadio. Se vendieron más de cuatro millones en todo el mundo, desde mini-pelotas hasta balones oficiales.
En 2016, cuando Adidas lanzó el ‘Beau Jeu’, el balón oficial de la Euro 2016, tras un período de pruebas de 18 meses, los balones de alta gama contaban con seis paneles idénticos, unidos térmicamente para proporcionar una superficie sin costuras. Tenían, como premisa, una trayectoria predecible, un mejor toque y una baja absorción de agua.
Se dice que el balón moderno gana solo un 0,2% de peso en condiciones húmedas, comparado con el 20% de la época en la que se utilizaba el cuero.
El futuro promete más avances. A finales de 2019, Adidas confirmó que sus balones «entregados por la misión de carga SpaceX CRS-18 contratada por la NASA a principios de este año han sido probados en una serie de experimentos destinados a ampliar la comprensión de las características de vuelo más allá de un túnel de viento con base en la Tierra. La profundidad en la aerodinámica esférica permitirá más libertad de diseño para la forma y la textura de los paneles».
Esto realmente sugiere un nuevo balón de fútbol.
Qué dicen las estrellas
«La pelota era muy pesada. En un día húmedo el peso podía aumentar en un 50%. Nadie consideraba el tiro a distancia como una opción sensata. Se marcaron muy pocos goles desde lejos y era muy raro encontrarse con especialistas en el tiro libre. Te diré algo, si alguien hubiera hecho un disparo desde 30 metros en mis tiempos, ¡habría sido anunciado como un milagro!»
Tom Finney, leyenda inglesa de los años 50
«Cuando era niño, el balón era como un tesoro. El niño con la pelota era el rey en el patio de recreo».
Zbigniew Boniek, ex estrella polaca, ahora miembro del Comité Ejecutivo de la UEFA
«Mi padre había comprado una pelota de cuero que era preciosa. Incluso recuerdo el olor. Tomamos el autobús a casa y a los 15 minutos de llegar fuimos al campo de fútbol. De repente, terminas con unos 30 compañeros por qué tienes la mejor pelota de la calle. Estuve jugando con aquel balón durante poco más de un año».
Balones oficiales de Adidas usados durante los Campeonatos de Europa de la UEFA desde 1968
1968 Telstar Elast
1972 Telstar
1976 Telstar
1980 Tango Italia
1984 Tango Mundial
1988 Tango Europa
1992 Etrusco Unico
1996 Questra Europa
2000 Terrestra Silverstream
2004 Roteiro
2008 Europass
2012 Tango
2016 Beau Jeu (También se usó el balón Fracas)
2020* Uniforia
Dimensiones del balón
El reglamento del juego establece que un balón de fútbol debe ser:
De una circunferencia de no más de 70 cm y no menos de 68 cm;
No más de 450 g y no menos de 410 g de peso al comienzo del partido;
Con una presión igual a 0,6-1,1 atmósferas (600-1.100 g/cm2 ) a nivel del mar
UEFA.- La soñada Champions League. Tan lejos y tan cerca para los futbolistas más dotados, ansiada por todos y levantada por sólo unos pocos afortunados. Tan compleja es la aventura en la Champions League que no son pocas las leyendas que se han quedado sin levantar el trofeo de clubes más preciado del fútbol mundial.
UEFA.com analiza algunos de los nombres más destacados que no han conquistado ‘La Orejona’ en su actual formato (desde la edición 1992/93 en adelante). Todos, menos el gran Gigi Buffon o el incombustible Zlatan Ibrahimovic, que apuran sus últimos intentos, están ya retirados.
Ronaldo
Uno de los grandes 9 de la historia, un goleador tremendo tanto en el panorama nacional como en la escena internacional. Sin embargo, la gran estrella brasileña, ganador de la Copa de la UEFA en 1998 con el Inter, nunca llegó más lejos de las semifinales alcanzadas en la temporada 2002/03, cuando el Real Madrid cayó ante la Juve. Antes de retirarse, el dos veces ganador del Balón de Oro apuntó: «Vivo el fútbol con mucha pasión, por lo que no estoy tranquilo por no haber ganado la Champions League. Es sin duda el trofeo que todo el mundo quiere ganar».
Buffon
Leyenda absoluta bajo palos, pocos dudan que Buffon es uno de los grandes porteros de la historia. Sin embargo, la UEFA Champions League se le resiste. Tres veces ha llegado a la final y tres veces se ha quedado con la miel en los labios: ante el Milan en los penaltis de la 2002/03, ante el Barcelona del tridente ‘Messi – Suárez y Neymar’ en 2015, y ante el poderoso Real Madrid de Cristiano Ronaldo y compañía en 2017. Apura en estos momentos los últimos coletazos de una impresionante carrera con el sueño todavía vivo.
Ibrahimovic
El veterano delantero sigue marcando goles después de pasar por algunos de los mejores clubes del panorama europeo (Juventus, Inter, Barcelona, Milan, Paris, United…), pero nunca se ha hecho con la Copa de Europa. Su mejor momento llegó en las semifinales de la campaña 2009/10, cuando su Barcelona fue apeado en una emocionante eliminatoria ante el Inter de Mourinho. Antes de probar suerte en el fútbol de Estados Unidos, Ibra conquistó con el United uno de sus pocos torneos europeos: la UEFA Europa League de 2017.
Van Nistelrooy
El holandés, máximo goleador del torneo en tres campañas, es otro al que se le ha escapado la máxima gloria europea. Y no será por goles, 56 en la UEFA Champions League (sexto en la clasificación histórica del torneo). Nunca llegó más allá de las semifinales, ronda en la que cayó con el United en la campaña 2001/02 a manos del Leverkusen de Ballack. Sin embargo, Van Nistelrooy está satisfecho: «Estoy orgulloso de haber ganado títulos colectivos e individuales, pero mi mayor satisfacción era poder trabajar día tras día, año tras año».
Totti
«Siempre he soñado que llevaría esta camiseta durante toda mi carrera», comentó Totti, eterno capitán de la Roma. Y lo logró, convirtiéndose en uno de los grandes ‘one club man’. El mejor momento de su palmarés llegó en la temporada 2000/01, cuando conquistó la Serie A con aquel equipo dirigido por Fabio Capello. Pese a ello, y en Europa, el ganador del Mundial de 2006 nunca ha superado unos cuartos de final de la Champions League, quedándose a las puertas en las temporadas 2006/07 y 2007/08.
Bergkamp
Pura magia y elegancia, el holandés, dos veces ganador de la Copa de la UEFA, cuenta con hueco notable en su historial. Con el Arsenal alcanzó los cuartos de final de la UEFA Champions League en dos ocasiones (2000/01, 2003/04) antes de que la final de 2006 fuera la oportunidad perfecta para poner fin a su carrera. Estuvo en el banquillo en la derrota de su Arsenal ante el Barcelona de Ronaldinho y compañía. Rozó el título, pero se quedó a las puertas
Batistuta
El segundo máximo goleador de la historia de la selección argentina nunca llegó a jugar ni siquiera las rondas eliminatorias ni con la Fiorentina ni con la Roma. Los toscanos no pasaron la segunda fase de grupos en la 1999/00, acabando terceros por detrás del Manchester United y del más tarde subcampeón Valencia. A los 31 años se marchó a Roma, y allí ganó el Scudetto en su primera campaña, pero una vez más quedó eliminado antes de los octavos de final en sus dos campañas europeas con los ‘giallorossi’. Después, no fue inscrito en Champions League por el Inter que llegó a semifinales en la 2002/03.
Roberto Baggio
El mítico jugador italiano, uno de los grandes jugadores de la historia de su país, representó a los clubes más grandes de Italia, pero rara vez pudo desplegar su talento en la UEFA Champions League. Baggio fue parte del Milan que cayó en la fase de grupos 1996/97, aunque sí llegó a cuartos de final en la 1998/99 con el Inter. Marcó 27 goles en 56 partidos con su selección, y ganó su único título europeo con la Copa de la UEFA 1992/93 con la Juventus.
Nedved
Tras haberse perdido la derrota de la Juve en la final de Old Trafford ante el Milan por sanción, el ganador del Balón de Oro 2003 expresó su esperanza de lograr en su última campaña un título que se le resistía: «Me encantaría terminar mi carrera con un victoria en la Champions League». Sin embargo, la edición 2008/09 terminó para la Juventus con una derrota ante el Chelsea en los octavos de final. Antes de su llegada al club de Turín procedente de la Lazio, Nedved conquistó la Recopa de Europa con el conjunto romano en 1999.
Matthaus
El ganador del Mundial y del Balón de Oro de 1990 estaba ya en la treintena cuando empezó a disputarse la UEFA Champions League, pero aún tenía mucho que ofrecer… Seguía en activo en 1999 y ya empezaba a soñar con el título cuando el Bayern ganaba 1-0 al United en aquella inolvidable final del Camp Nou… Pero el conjunto de Sir Alex Ferguson remontó. Además, y curiosamente, Matthaus se retiró en el 2000 y el Bayern levantó el máximo galardón continental al año siguiente.
Hernán Crespo
«Ganar la Champions League sería un sueño hecho realidad», declaró Crespo después de que su equipo alcanzara la final en la temporada 2004/05… Tras haber perdido en semifinales las dos anteriores temporadas con Inter y Chelsea, el delantero argentino finalmente pudo estar en la gran cita de Estambul. Marcó dos goles en la final con su Milan, que parecía tener todo encarrilado con su 3-0 al descanso frente al Liverpool. Todo el mundo sabe lo que pasó después…
Cannavaro
Nacido en Nápoles, Cannavaro dejó el club de su ciudad natal para unirse en 1995 al Parma, con quien cuatro años después ganó la Copa de la UEFA, su único gran título europeo de clubes. Galardonado con el Balón de Oro después de protagonizar con su Italia un Mundial para el recuerdo en 2006, Cannavaro nunca pasó de las semifinales en la UEFA Champions League. Su Inter perdió ante el que después sería campeón, el Milan, en 2003.
Romario
No puede decirse que Romario tuviera una larga etapa en el fútbol europeo, pero desde luego nadie puede dudar de su impacto. Tras unos años en el PSV, llegó como la guinda del gran Barcelona de Johan Cruyff, marcó muchos goles en la 1992/93 y se quedó sin título en la gran final de 1994, cuando los azulgranas fueron arrollados por el gran Milan de Fabio Capello.
Weah
Ganador del Balón de Oro en 1995, el increíble delantero liberiano fue el alma de aquel Paris Saint-Germain que llegó a las semifinales ese mismo año anotando siete goles por el camino. En su estelar carrera ganó tres ligas y muchos galardones individuales, pero George Weah, uno de los grandes jugadores africanos de la historia, nunca levantó el trofeo más prestigioso del fútbol europeo. Tampoco años después con el Milan.
Ballack
«Es difícil recordar los detalles de lo que sucedió cuando pierdes un partido tan importante. Sólo recuerdas lo mucho que dolió», dijo el excapitán de la selección de Alemania, que perdió dos finales en desafortunadas circunstancias. Fue miembro clave del Leverkusen que cayó en la final de 2002 por el Real Madrid gracias a aquella volea de Zinedine Zidane… Seis años más tarde, perdió con el Chelsea ante el Manchester United la final de Moscú, tras un inoportuno resbalón de John Terry a la hora de lanzar un penalti que hubiera dado el título al Chelsea.
Michael Owen
Ganador del Balón de Oro de 2001 y de la Copa de la UEFA de aquel mismo año con el Liverpool (tras aquella inolvidable final ante el Alavés), Owen dejó el club ‘red’ y fichó por el Real Madrid para estar más cerca de ganar el ansiado título de la Champions League… Pero nunca lo logró. Las lesiones truncaron su carrera, aunque estuvo cerca de lograr ‘La Orejona’ cuando el United, su equipo en aquel entonces, cayó en la final de 2011 ante el gran Barcelona de Pep Guardiola.
Vieira
El campeón del Mundial de 1998 y de la UEFA EURO 2000 fue una figura clave para cambiar la suerte del Arsenal bajo las órdenes de Arsene Wenger, pero nunca avanzó más allá de los cuartos de final, una ronda que alcanzó precisamente con el equipo londinense en la 2000/01 y la 2003/04. El mítico centrocampista ganó seis títulos de liga en Inglaterra e Italia, pero nunca pudo repetir esos éxitos a nivel continental. Perdió una final de la Copa de la UEFA con el Arsenal en los penaltis ante el Galatasaray en 2000.
Eric Cantona
Poco después de que el United fuera eliminado en semifinales por el luego campeón Borussia Dortmund en la 1996/97, Cantona anunció que se retiraría al final de dicha temporada, un comunicado que llegó una semana después de que lograra su quinta liga en sus seis temporadas en Inglaterra. El equipo de Sir Alex Ferguson se recuperó tras la marcha de su capitán convirtiéndose en campeón de Europa dos años después… Mucho antes, en la 1989/90, Cantona también había llegado a las semifinales de la Copa de Europa, pero entonces el Marsella cayó ante el Benfica.
Thuram
El defensa francés, campeón del Mundial de 1998 y de la UEFA EURO 2000 con Francia, estuvo cerca de lograr el título con la Juve, pero perdió en la tanda de penaltis de la final de 2002/03 ante el Milan después de 120 minutos sin goles en Old Trafford. Thuram estuvo en el banquillo cuando el Barça de Frank Rijkaard sufrió una eliminación en las semifinales de la 2007/08 ante el United, y se quedó muy cerca del trofeo cuando con sólo 22 años ayudó a un Mónaco dirigido por Arsene Wenger a alcanzar las semifinales en la campaña 1993/94.
Prensa Aldi.- El Comité Paralímpico Español (CPE) contará por primera vez con una nutricionista deportiva para asesorar y realizar un seguimiento personalizado de la dieta de los deportistas paralímpicos que preparan los Juegos de Tokio 2020. Este servicio ha sido posible gracias al acuerdo de patrocinio firmado hace apenas un mes entre el CPE y Aldi, a través del Plan ADOP, para destacar y apoyar la importancia de la nutrición en el rendimiento deportivo.
Belén Rodríguez es la nutricionista que se encargará del asesoramiento nutricional de los 150 atletas paralímpicos y de realizarles un seguimiento personalizado para obtener un rendimiento deportivo óptimo. Esta profesional, con casi 20 años de experiencia, es Doctorada en Nutrición y licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Universidad Complutense de Madrid.
Además cuenta con el título de Entrenador Personal Avanzado (postgrado de la Universidad Complutense de Madrid) y el título de especialista en Fisiología y Entrenamiento para Maratón (UCAM), por lo que conoce en profundidad los retos a los que debe someterse un atleta y la importancia de una nutrición adecuada para su rendimiento. Desde 2017, también forma parte de la Academia Española de Nutrición y Dietética.
En los próximos meses, la nutricionista entrevistará a los deportistas que conforman el plan ADOP para conocer en qué punto se encuentra cada uno de ellos y proponerles mejoras nutricionales enfocadas en aumentar su rendimiento deportivo de acuerdo a la disciplina que practican. “Cada deportista parte de una base y de unos hábitos dietéticos que hay que estudiar, así como de una composición corporal concreta que hay que evaluar. A partir de estos datos, podremos marcar los objetivos nutricionales e ir trabajándolos”, aseguró Rodríguez.
Este servicio nutricional, que se ha podido poner en marcha gracias al apoyo de Aldi, forma parte del proyecto de la compañía “Devora tus metas”, con el que quiere destacar la importancia de la nutrición en el rendimiento deportivo y hacer extensivos estos conocimientos a la sociedad. En este sentido, Rodríguez afirmó que “es muy gratificante ver cómo empresas como Aldi se comprometen con la salud y apuestan por la promoción de hábitos saludables”.
Como compañía comprometida con la nutrición y la salud, Aldi ha alcanzado también un acuerdo de colaboración con la Academia Española de Nutrición y Dietética con el objetivo de fomentar la divulgación de hábitos de alimentación y nutrición saludables.