LVBP: Luis Ugueto regresa a Cardenales como coach de la primera base

Oscar Cumare Sánchez (Prensa Cardenales).- La organización Cardenales de Lara, oficializó este miércoles la llegada de Luis Ugueto al cuerpo técnico, quien tomará el puesto de coach de primera, luego de que Tomas Pérez por compromisos personales no podrá estar en la temporada 2024-2025 de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP).

Ugueto fue mánager campeón del conjunto larense en la campaña 2019-2020 y entre sus funciones para esta nueva experiencia estará, la de ser instructor de infielders y del corrido de las bases.

“Muy contentos con el regreso de Luis (Ugueto) al equipo. Cuando Tomas (Pérez) nos informó que no podría venir este año, buscamos a alguien con experiencia y que fuese agresivo y por eso nos inclinamos por traerlo”, comentó José Yépez, gerente deportivo. “Su última experiencia con nosotros le fue muy bien y estuvimos satisfechos. Por razones que se conocen, él no pudo seguir con nosotros, pero siempre se mantuvo el contacto y la buena relación”, agregó Yépez.

En la actualidad Ugueto se desempeña como coach de infielders con los Bravos de Atlanta en la filial Doble A de la organización. Allí también cubre las funciones de coach de 1B y 3B respectivamente.

“Cardenales de Lara significa mucho para mí y mi familia. Allí fue donde empecé mi carrera como profesional y donde se lograron grandes cosas tanto como jugador como técnico”, dijo el nuevo coach de los larenses.

“Siempre he mantenido el contacto con la gerencia, con el señor Carlos Miguel (Oropeza, gerente general), así como con el Chato (José Yépez), con quien compartimos equipo aquí en Estados Unidos”, agregó.

Para el día de hoy en horas de la tarde, la gerencia crepuscular oficializará el staff de los pájaros rojos para la venidera temporada 2024-2025.

Foto: Prensa Cardenales

LaLiga: El Real Madrid celebró el título 36 con su afición en Cibeles  

Tony Cittadino (Madrid).- El Real Madrid volvió a celebrar con su público en la mítica plaza de Cibeles. El equipo de Carlo Ancelotti fue recibido este domingo por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, para luego terminar en las calles de la capital española para celebrar el título 36.

El equipo fue recibido primero en Sol, por la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso y, más tarde, por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quien dio una calurosa bienvenida al club en el Palacio de Cibeles.

Los jugadores llegaron en medio de un pasillo de honor, hecho por los fanáticos y con el himno del Real Madrid de fondo. Los últimos entrar, fueron Almeida y Pérez.

“Muy buenos y madridistas días. Y buenos días al presidente más laureado de la historia del Real Madrid, que no es poca cosa con todos los títulos que ha ganado”, comenzó diciendo el dirigente político en alusión al presidente del club blanco, Florentino Pérez.

“Trigésimo sexto título de liga, se dice pronto. Un título extraordinariamente merecido. Sólo hay que ver los números. Lo han ganado prácticamente todo y es extraordinario. Quisiera enfatizar en el presidente, al cual agradezco como alcalde de Madrid el estadio Santiago Bernabéu y la imagen que va a dar esta ciudad”, dijo Almeida, quien recibió como regalo una camisa personalizada, una camisa firmada por los jugadores y una réplica del trofeo.

Almeida, que también bromeó con la posible llegada de Kylian Mbappé, tuvo unas palabras para Ancelotti, quien ha ganado en las cinco principales ligas europeas y estará en su sexta final de la Champions, siendo el líder del departamento. El italiano buscará su quinto trofeo, tras ganar dos con el Milan (2003 y 2007) y dos con el Real Madrid (2014 y 2022).

“A quien le gusta el fútbol y, todos sabéis que a mí me gusta el fútbol, le gusta Carlo Ancelotti, porque es difícil encontrar una persona que reúna los valores, que tenga la deportividad, que enarque la ceja y que se fume un puro como Carlo Ancelotti”.

Florentino alabó al club

Por su parte, Florentino agradeció a Almeida la oportunidad de recibirlos y adelantó que esperan volver dentro de tres semanas, siempre y cuando derroten al Borussia Dortmund en la final de la Champions, que se celebrará el 1 de junio en Wembley.

“Esta ha sido una liga muy difícil, con muchas adversidades, con lesiones graves que nos han dejado sin algunos de nuestros grandes jugadores, prácticamente durante toda la temporada. Por ello, es un título que agranda más la historia y la leyenda del Real Madrid”.

El máximo mandatario de la entidad blanca, también resaltó la entrega que tuvo la oncena durante la larga temporada.

“Estos jugadores y este cuerpo técnico liderado por nuestro querido Carlo Ancelotti, lo han vuelto a hacer y han demostrado que nada es imposible para este escudo y para esta camiseta. Los madridistas estamos muy orgullosos de lo que han conseguido y de cómo lo han conseguido. Han sufrido y han dado todo, para que hoy estemos aquí ofreciendo esta liga número 36 a los madrileños y a los millones de madridistas, que sueñan con el Real Madrid en cualquier rincón del mundo”.

El orgullo del capitán

En tanto, Nacho Fernández, dijo que fue un momento muy especial, porque ahora acudía al evento como capitán del equipo.

“Dejarnos venir aquí al ayuntamiento es para nosotros una alegría tremenda y significa que estamos haciendo las cosas bien. Lo he dicho antes en la Comunidad, que he tenido la suerte de venir aquí muchas veces, pero hoy lo hago como primer capitán y es para mí un orgullo tremendo”.

El defensa, que fue el encargado de levantar el trofeo y de vestir a Cibeles con la tradicional bufanda, agradeció el apoyo y dijo que se mantienen enfocados en ganar la décima quinta Champions.

“Por parte de mis compañeros y por parte del equipo, agradecemos a los madridistas el apoyo que nos han dado durante toda la temporada. Para nosotros es muy importante y significa mucho sentir el calor de toda la gente, de todos los madridistas y de todos los niños. Se los agradecemos de corazón. Hoy es un día muy feliz, pero también tenemos la mente en un objetivo claro que es el día 1 de junio, pero hoy queremos disfrutar del momento y de esta liga, que ha sido muy merecida”.

Luego de la recepción en la sede del Ayuntamiento, el equipo salió a la plaza Cibeles para compartir con la afición y celebrar en un autobús descapotable durante poco más de una hora.

 

Mbappé, por fin, confirmó su salida del PSG al final de la temporada

Tony Cittadino (Madrid).- La experiencia de Kylian Mbappé con el PSG llegará a su fin a final de temporada. El estelar jugador francés, finalmente, realizó un anuncio que se venía esperando desde hace un par de temporadas y se marchará en este verano de la entidad francesa.

“Quería hablar con ustedes. Siempre había dicho que iba a hablar con ustedes cuando fuera el momento adecuado. Quería decirles a todos que este es mi último año en el PSG. No voy a renovar. Terminaré mi aventura dentro de unas semanas. Jugaré mi último partido en el Parque de los Príncipes el domingo”, comenzó diciendo el campeón del mundo con Francia en 2018, en un video publicado en sus redes sociales.

El jugador de 25 años, que llegó al equipo en 2017, agradeció la oportunidad al PSG, conjunto con el que ha jugado 306 partidos y anotado 255 goles y realizado 108 asistencias en todas las competiciones.

“Son muchas emociones, muchos años donde tuve la posibilidad y el gran honor de ser miembro del club más grande de Francia. Eso me permitió llegar hasta aquí, tener mi primera experiencia en un club con tanta presión y crecer, junto a algunos de los mayores campeones de la historia. También he crecido como personas¡, con toda la gloria y los errores que he cometido”.

Mbappé, que ganó seis campeonatos locales, agradeció además a los entrenadores con los que pudo trabajar durante estos años. Desde Unai Emery, pasando por Thomas Tuchel, Mauricio Pochettino, Christophe Galtier y Luis Enrique, además de los directores deportivos Leonardo y Luis Campos.

“Es duro y no pensé que sería tan difícil anunciar que dejaba mi país y la Ligue 1. Pero necesito un nuevo desafío después de siete años. Le doy las gracias a la afición por todo el cariño que me han brindado durante siete años. El PSG es un club que no te deja indiferente, o lo amas o lo odias. No me arrepiento. Es un club que recordaré toda mi vida. No jugaré más aquí pero seguiré viendo todos los partidos. Intenté dar lo mejor de mí, agradezco a la vida todas las emociones que viví. Ahora nos toca levantar el último trofeo. Ici c’est Paris, adiós”.

A partir de ahora, comenzará la cuenta regresiva para verlo con otro equipo en la próxima temporada. Todos los caminos conducen a Madrid, donde le esperan para alabarlo en el Santiago Bernabéu.

Champions League: Un doblete de Joselu firmó otra remontada épica del Madrid y jugará la final  

Tony Cittadino (Madrid).- El idilio del Real Madrid con la Champions League, no tiene fin. Este miércoles volvió a hacer lo imposible y remontó en los minutos finales, para meterse en la final de Wembley gracias a un doblete de Joselu para derrotar al Bayern Múnich dos goles por uno (y un global de 4-3) en el mítico estadio Santiago Bernabéu.

El equipo español jugará la final 18 de su historia, la segunda en tres años y la sexta de los últimos 10. Será la final 18 de su historia y buscarán su copa número 15.

Desde la campaña 1997-1998 ante la Juventus, ha ganado las ocho finales disputadas (1999-2000, 2001-2002, 2013-2014, 2015-2016, 2016-2017, 2017-2018 y 2021-2022).

“Ha pasado otra vez. Lo que ha pasado muchas veces, que es algo inexplicable, ha pasado otra vez. Una afición que empuja y unos jugadores que creen. Hemos jugado bien, creo que ha sido un partido difícil, pero hemos tenido buen control del partido, no hemos perdido la cabeza cuando nos han marcado y hemos recuperado el partido”, dijo Ancelotti en la rueda de prensa.

El estratega italiano, que estará en su sexta final, agradeció el apoyo del público y de su equipo. “Agradezco a la afición, al club y, sobre todo a los jugadores, que han hecho una temporada que nadie esperaba. Yo tampoco. No esperaba que fuera capaz esta plantilla de hacer lo que ha hecho. Llegar a la final. Lo vamos a pasar muy bien con la afición estos días, celebramos la Liga. Pido la hora para celebrar, para ir a Cibeles. Hay una felicidad que contagia a los jugadores».

En Wembley, le espera el Borussia Dortmund, que disputará la tercera final de su historia y buscará su segundo trofeo.

El Madrid llega con la historia a favor a la final que se realizará el 1 de junio en Londres. Ha ganado las dos finales ante rivales alemanes. Venció al Eintracht Frankfurt con marcador de 7-3, para ganar la quinta Copa de Europa consecutiva en la temporada 1959-1960 y también derrotaron al Bayer Leverkusen dos goles por uno, en la recordada final de zafra 2001-2002 marcada por el gol de Zinedine Zidane.

“Duele. Tardaremos en recuperarnos, pero por un lado es una derrota en la que lo dejamos todo en el campo. Por supuesto, es difícil de aceptar. Forma parte de la realidad. No hay nada que lamentar. Pero por otro, hubo demasiadas lesiones, demasiadas sustituciones, demasiados calambres. Empezamos con cuatro delanteros y al final estaban todos fuera del campo. Y entonces Manu, que había estado excepcional salvándonos toda la noche, cometió un error que no cometería en otros 100 años”, dijo el entrenador del Bayern, Thomas Tuchel, en declaraciones a DAZN.

Milagro blanco

La atmósfera en las afueras del Bernabéu durante la tarde, presagiaba otra noche épica y el pálpito no falló. Luego de una primera parte en la que las cargas estaban niveladas y el partido estaba para cualquiera, a pesar de un balón al palo de Vinicius al 12′, llegó la locura en la etapa complementaria.

El Madrid empezó la segunda parte apretando, con un Vinicius Jr. como el jugador más peligroso por la creación de juego. Rodrygo tuvo una oportunidad clarísima al 65’, pero su remate cruzado se marchó ligeramente alejando del vertical izquierdo. Pero, cuando mejor jugaba el equipo de Carlo Ancelotti, llegó el gol del Bayern apenas tres minutos más tarde.

Harry Kane realizó un cambio de banda espectacular, que fue dominado por Alphonso Davies por la izquierda. El canadiense encaró a la defensa del Madrid, entró al área y con un disparo cruzado fusiló al portero Andriy Lunin.

El Madrid estuvo cerca de empatar al 71’, pero el gol fue anulado por falta previa de Nacho a Joshua Kimmich.

Ancelotti mandó al campo a Joselu por Federico Valverde al minuto 81 y el delantero respondió a la confianza con doblete. Primero, empató las acciones al 88’, desatando la locura en el Bernabéu. Luego, logró el empate en el primer minuto de descuento, en un tanto que fue convalidado por el VAR.

“Esto es el Real Madrid, siempre creemos en nosotros y ha pasado una vez más. Vamos a por la 15. Cuando jugamos en casa sentimos la unión de nuestro equipo y que siempre va a hacer la diferencia”, dijo Vinicius al final del partido a Movistar Liga de Campeones.

Así el Madrid se metió en la final y Ancelotti buscará su quinta Champions, tras ganar dos con el Milan (2003 y 2007) y dos con el Real Madrid (2014 y 2022).

El espectáculo estará garantizado en Wembley, que tendrá una final inédita.

Foto: Prensa UEFA

Champions League: El Borussia Dortmund tumbó al PSG y jugará la tercera final de su historia

Tony Cittadino (Madrid).- El Borussia Dortmund es el primer finalista de la temporada 2023-2024 de la Champions League. El conjunto alemán volvió a mostrar su fortaleza física, para derrotar al PSG a domicilio en el Parque de los Príncipes, gracias a un gol de Mats Hummels.

El equipo dirigido por Edin Terzic, que tuvo el 33% de la posesión, volvió a jugar con inteligencia, para imponerse en la eliminatoria con par de triunfos por la mínima diferencia. Dominaron a un PSG, que estrelló hasta seis balones en el palo. Dos es Dortmund y cuatro esta noche en París.

El Dortmund tuvo pocas ocasiones para abrir el marcador, pero volvió a ser efectivo gracias a una jugada a balón parado al minuto 50. Hummels, que fue electo como Jugador del Partido, se impuso en el área y con un potente cabezazo, batió a Gianluigi Donnarumma, que poco pudo hacer al verse superado cerca del vertical izquierdo.

“Estoy muy feliz y hoy más que hace seis días. Es un sueño para mí y para el equipo. Estamos trabajando cada día. No tengo preferencia para la final. Va a ser muy difícil la final y creemos que podemos ganar una vez más”, dijo Hummels en español para Movistar Liga de Campeones.

Esta será la tercera final de su historia, tras ser campeón en 1997 (vs Juventus) y subcampeón en 2013 (Bayern Múnich), que también se jugó en Wembley.

«Me siento muy contento y orgulloso. Creo que si le ganas dos partidos al PSG, mereces estar en la final. Soy de Alemania y esta noche somos los favoritos, pero no nos importa el rival de la final. Vamos a competir y esto lo vamos a ver después. Es genial llegar a una final 11 años después. Es difícil explicarlo con palabras, especialmente después de la temporada pasada que fue difícil», dijo Terzic, el técnico del conjunto alemán, en declaraciones a Movistar Liga de Campeones.

“No fue el mejor resultado en casa y sabíamos que lo podíamos hacer. El Borussia fue un equipo muy eficaz y defendieron muy bien. Anotaron en el córner y ésta es la Champions. Sabemos que tenemos que mejorar, porque muchas cosas han cambiado en esta temporada en el PSG y van a seguir cambiando. Al comienzo de la temporada pocos pensaban que podíamos llegar hasta acá, pero llegamos”, agregó el defensa del PSG, Marquinhos, en declaraciones a Movistar Liga de Campeones.

Por su parte, el estratega del PSG, Luis Enrique, dijo que no tuvieron suerte. “En primer lugar felicitar al Dortmund, han hecho una Champions destacada. Nosotros hemos jugado bien, seis disparos al palo y 31 a puerta y no hemos hecho un gol, pero esto es fútbol y lo aceptamos. Nadie había infravalorado al Dortmund y no hemos sido inferiores, pero les felicito”, comentó en Movistar Liga de Campeones.

El rival del Dortmund saldrá del juego de este miércoles entre Real Madrid y Bayern Múnich en el Santiago Bernabéu. En la ida, empataron a dos goles en Alemania. Ahora hay posibilidad de una final inédita o de repetir una alemana.

La celebración en París fue del Dortmund, en una noche que, quizás, vio la última actuación europea de Kylian Mbappé con el PSG.

Foto: Prensa UEFA

El Real Madrid es el dueño de LaLiga y se quedó con su título 36

Tony Cittadino (Madrid).- Se dieron las combinaciones y el Real Madrid se consagró campeón del fútbol español por vez número 36. El equipo merengue ganó su juego ante el Cádiz y, a segunda hora, el Barcelona perdió ante el Girona para que matemáticamente se proclamara monarca de LaLiga.

El equipo merengue derrotó como local al Cádiz tres goles por cero, en un repleto y festivo estadio Santiago Bernabéu. Los tantos del Madrid fueron anotados por Brahim Díaz (51′), Jude Bellingham (68′) y Joselu (90’+3′), en un encuentro en el que reapareció luego de nueve meses de baja el portero belga, Thibaut Courtois. En tanto, el capitán Nacho llegó a 250 victorias con el Madrid.

El resultado le permitía al Madrid llegar a 87 y necesitaba que el Barcelona no ganara en su visita al Girona y eso fue lo que pasó. La oncena de Xavi Hernández cayó cuatro goles por dos. Portu sentenció la remontada ante los azulgranas con tantos en los minutos 65 y 74.

De esta forma, el Girona logró su primera clasificación a la Liga de Campeones y el Madrid sumó su liga 36.

Además, el director técnico Carlo Ancelotti alcanzó 12 títulos con la entidad blanca, al coleccionar dos ligas, dos Champions, dos Supercopas España, dos Supercopas Europa, dos Mundiales de Clubes y dos Copas del Rey.

El Madrid no tenía agendada una celebración especial por el título este sábado en la capital española, pues están enfocados en el encuentro del próximo miércoles 8, cuando reciban al Bayern Múnich en la vuelta de la semifinal de la Liga de Campeones.

El equipo español igualó a dos goles en la ida y buscará el pase a la final, que le permita luchar el 1 de junio en Wembley por su corona europea número 15.

Foto: Prensa Real Madrid

30 años sin Ayrton Senna, uno de los pilotos más emblemáticos de la Fórmula 1

Tony Cittadino (Madrid).- Tres décadas han pasado desde que Ayrton Senna falleció en el Gran Premio de San Marino en Imola. El piloto brasileño fue un ícono durante su generación y considerado uno de los pilotos más completos de la Fórmula 1.

Su estilo de conducir agresivo y frío, le permitió vivir carreras memorables, con remontadas espectaculares y verdaderas exhibiciones bajo la lluvia. Iba siempre al límite, lo que garantizaba el espectáculo.

Logró 65 pole position, ganó 41 carreras y logró tres títulos mundiales (1988, 1990 y 1991). Se estrenó con la escudería Toleman en 1984, siendo compañero de equipo del piloto venezolano Johnny Cecotto. Luego pasó a Lotus (1985-1987) y terminó en la McLaren (1988-1993).

Fue un fin de semana muy raro y trágico en el Autódromo Enzo e Dino Ferrari. El viernes comenzó con las prácticas y el accidente del, para entonces, novato Rubens Barrichello al soltarse la suspensión trasera derecha y estrellarse en las protecciones de caucho cuando iba a 225 kilómetros por hora. El accidente no pasó a mayores, pero terminó con fractura en la nariz, en un brazo y en una costilla.

Luego llegó el lamentable episodio de la muerte de Roland Ratzenberger, durante las pruebas oficiales del sábado 30 de abril. El piloto austríaco perdió el control en una curva, con un accidente fatal y muy violento. A pesar de los esfuerzos por reanimarlo en la pista, no fue posible y perdió la vida en el Hospital Maggiore de Bologna.

En tanto, Senna miraba las terribles imágenes desde los boxes y su cara denotaba tristeza y preocupación. Se mostraba muy afectado y reflexivo. Quizás era el momento de suspender la carrera del día siguiente, pero no sucedió.

“El sábado, durante la cena, Frank Williams tenía dudas sobre si Senna estaría en la parrilla de salida. Yo estaba seguro de que él no quería correr”, dijo el periodista de Globo, Reginaldo Leme, en el documental Senna emitido por Netflix.

Tragedia en la pista

Senna, que había ganado en ese trazado en las ediciones de 1988, 1989 y 1991, iba al frente de la carrera el domingo, cuando la tragedia tocó la puerta en la séptima vuelta. El piloto de la Williams FW16 era escoltado por Michael Schumacher, pero un movimiento extraño en la dirección, presagió lo peor.

El brasileño se salió de la pista al entrar en la curva de Tamburello y, a pesar de bajar la velocidad de 306 a 211 kilómetros por hora, no pudo tener el control del auto. Se desprendió parte de la barra de la dirección (que había sido modificada previamente a pedido del piloto para estar más cómodo) y se estrelló de frente a la pared de hormigón.

“Aquella mañana cuando se despertó, le pidió a Dios que habla con él. Abrió la Biblia y leyó un pasaje que decía que Dios le daría el mayor de los regalos. Que era el propio Dios”, dijo Viviane Senna, en el documental Senna.

Parte de la barra atravesó el casco y el cráneo, quitándole la vida apenas a los 34 años. El impacto fue tan fuerte, que la rueda derecha delantera también le golpeó el casco y el carro quedó reducido a menos de la mitad.

“Parecía calmado. Levanté sus párpados y era obvio por sus pupilas que había sufrido una lesión cerebral grave. Le sacamos del casco y posamos en el suelo. Según lo hicimos, suspiró y, aunque no soy religioso, sentí su espíritu abandonar su cuerpo”, dijo el neurocirujano Sid Watkins, jefe del equipo médico de emergencia de la Fórmula 1 y encargado de hacerle a Senna una traqueotomía de emergencia, en el documental Senna.

Eran las 2:17 de la tarde en Italia. Senna fue llevado en helicóptero al Hospital Maggiore de Bologna, donde se le hicieron transfusiones de hasta cuatro litros de sangre, pero su vida se apagó instantáneamente, aunque fue anunciado a las 6:40 de la tarde.

“Todo el mundo estaba en silencio. Había una atmósfera muy extraña. Antes de ir al podio, le dije a Michael que fuera sin champán. Me preguntó cómo estaba Ayrton y le dije que parecía que no estaba bien. Esta fue la primera vez que vi que Michael era un chico diferente”, dijo Flavio Briatore, para entonces jefe de equipo de Benetton, en el documental de Schumacher emitido por Netflix.

La carrera se reanudó a las 2:55 de la tarde. Nadie sabía el estado de salud de Senna. “Schumi” terminó ganando, pero no había nada qué celebrar.

“Aún no te crees que haya podido ocurrir algo tan grave. No te lo crees. Dos horas después de la carrera, el señor Walkinshaw se me acercó y me dijo que la cosa pintaba mal. Yo le dije que estaba en coma y que eso no significaba que iba a morir. Luego vino alguien y me dijo que había fallecido”, recordó Schumacher en su documental.

El otrora piloto de Benetton y a la postre siete veces campeón de la Fórmula 1, agregó en el documental que fue una noticia difícil de asimilar.

“Teníamos tan poca información al respecto, que no sabíamos qué pensar. No me podía creer que estuviera muerto. Era incapaz de procesarlo y pensaba que él se iba a recuperar y sería el campeón. Quizás se pierda una o dos carreras, pero, luego, volverá.  Lo peor, fueron las dos semanas siguientes, por el proceso de asimilar que había fallecido. Fue una locura”, explicó el legendario piloto alemán.

El juicio para analizar las experticias y determinar culpables, tardó 13 años y se publicaron cinco sentencias. Entre los imputados por homicidio involuntario se encontraban los jefes de Williams, Frank Williams y Patrick Head, el director técnico del equipo, Adrian Newey y el delegado de la FIA, Roland Bruynseraede, además de Federico Bendinelli y Giorgio Poggi de Sagis, encargados de la gestión de Ímola. Sin embargo, no hubo culpables.

Desde entonces, la Fórmula 1 se dedicó a realizar mejoras en los autos, enfocadas en dispositivos de seguridad. No sólo se introdujeron chicanas antes de las curvas para obligar a bajar la velocidad, sino también se implementó, por ejemplo, el HANS, el dispositivo tipo collarín que da soporte al cuello y la cabeza en caso de accidente o frenadas bruscas.

Despedida por todo lo alto

Dos días más tarde de su trágica muerte, se llevó el cuerpo a Brasil. En Sao Paulo fue homenajeado por un mar de gente, que se lanzó a las calles a darle el último adiós. Se estima que hubo cerca de 500 mil de personas en las calles.

De acuerdo a La Gazzetta dello Sport, tuvo que intervenir el presidente de Brasil, Itamar Franco, quien le pidió a su homólogo italiano, Oscar Luigi Scalfaro, que acelerara los procesos burocráticos para que el cuerpo fuera repatriado lo antes posible. 

El mandatario italiano puso a disposición un avión del Estado, que llevó a Senna a París y, de allí, partió a Brasil en un vuelo de la compañía Varig. Ya en Brasil, se decretaron tres días de luto y se le rindieron los Honores de Estado.

Senna fue sepultado el 5 de mayo en el cementerio de Morumbi, en Sao Paulo.

Allí reposa el cuerpo de uno de los más grandes y queridos pilotos de Fórmula 1.

La frase

Roberto Baggio en su autobiografía Una Porta Nel Cielo (2001), considera que su penal fallado ante Brasil en la final del Mundial Estados Unidos 1994, fue, quizás, desviado por el mítico Senna, a quién la selección carioca le dedicó el triunfo con un paño que decía: “Senna, el tetracampeonato es nuestro”.

“Uno ve al centro de la portería, a media altura, sabiendo que el portero se lanzará al otro lado. Pero la pelota agarra otro destino, como llevada al cielo por una mano invisible, tres metros por encima del travesaño. Los brasileños dicen que fue el gran Ayrton Senna. Pero lo único que queda es el dolor, con el que tienes que aprender a vivir”.

Foto: La Sexta / Getty Images

Champions: El Real Madrid salió vivo en su visita a Múnich y el pase a la final se decidirá en el Bernabéu  

Tony Cittadino (Madrid).- La Champions League regaló otra noche de emociones y el partido de ida de la primera semifinal no defraudó. Este martes, el Real Madrid salió con vida en su visita a Múnich, tras empatar a dos goles y el pase a la final se decidirá el próximo miércoles 8 en el estadio Santiago Bernabéu.

Un doblete de Vinicius Jr. dejó la eliminatoria abierta, en una noche en la que Leroy Sané y Harry Kane anotaron por el conjunto alemán.

El Allianz Arena de Múnich se vistió de gala para este encuentro, con una fanaticada alemana que tiñó las tribunas de rojo y metió presión desde el primer minuto, destacando un tifo de la curva para el mítico ex capitán del club y campeón del mundo como jugador y técnico de la selección teutona, Franz Beckenbauer.

El Bayern salió a proponer y a atacar, mientras que el Real Madrid repitió el planteamiento de la vuelta de los cuartos de final ante el Manchester City: jugando con calma y paciencia, bien replegados y buscando espacios. Manejando muy bien los tiempos y luchando los balones.

Los dirigidos por Thomas Tuchel gozaron de las mejores oportunidades en los primeros 20 minutos, pero no lograron concretar. El primer aviso llegó apenas a los 6 minutos, cuando el portero ucraniano Andriy Lunin detuvo un remate seco de Kane.

Los teutones tuvieron otras ocasiones con Sané y Jamal Musiala, pero no estuvieron finos de cara al arco.

Sin embargo, el Madrid sí tuvo puntería y su primera oportunidad de peligro la transformó en gol. Toni Kroos sirvió un balón exquisito y en profundidad desde el mediocampo a Vinicius Jr., para que el brasileño le ganara la espalda a los defensas y a la altura del punto penal, rematara con un derechazo sutil en el mano a mano para batir a Manuel Neuer.

El conjunto de Carlo Ancelotti sacaba el máximo provecho, con lo mínimo. Un golazo del brasileño, gracias a una asistencia puesta con como la mano por parte del alemán, quien se llevó medio gol en la jugada y que silenció al fortín del Bayern.

El gol no desencajó a los locales, pero tampoco envalentonó a los visitantes. El guión se mantuvo hasta el pitazo que decretó el fin de la primera parte, con un Bayern que seguía insistiendo ante un Madrid que seguía jugando a la vieja usanza italiana.

Goles y emociones

La segunda parte comenzó con un cambio de parte del Bayern: salió el mediocampista Leon Goretzka y entró el defensa Raphaël Guerreiro, buscando mayor solidez defensiva y desborde por la banda.

El empate del Bayern llegó justo cuando el Madrid comenzaba a verse más cómodo en esta etapa complementaria. Sané se encargó de fusilar a Lunin al minuto 53, para igualar el partido a un gol. El centrocampista se internó en el área por la derecha y con un zurdazo imparable metió en el partido a su equipo.

El Bayern no bajó la intensidad frente al arco del Madrid y Lucas Vázquez cometió penal sobre Musiala. La pena máxima fue transformada por Kane al 57’, con un remate sutil a la derecha de Lunin, que se lanzó al otro lado.

Fue el octavo gol de esta Champions para el atacante inglés, que también suma 43 goles en 43 partidos con el Bayern.

Así el conjunto alemán remontó en cuatro minutos ante los españoles, desatando la locura en el Allianz Arena de Múnich.

El Madrid intentó reaccionar, pero sufría el golpe por los dos goles recibidos. Ancelotti movió el banquillo y en la fracción 75 realizó dos cambios, intentando controlar el mediocampo y generar más juego. El técnico italiano sacó a Jude Bellingham por Luka Modric y a Kroos por Brahim Díaz.

Los españoles comenzaron a generar más presión y al 82’ Kim derribó en el área a Rodrygo, para que el árbitro principal, el francés Clément Turpin, decretara penal. Un minuto más tarde, Vinicius no falló y con un remate a media altura y al medio, empataba el encuentro y le daba vida al Madrid en la eliminatoria.

El encuentro finalizó con la promesa de dejarnos una vuelta vibrante dentro de una semana en Madrid.

El camino a Wembley, continúa.

Foto: Prensa UEFA

Laureus 2024: Fabio Capello aseguró que el jugador más fuerte que dirigió fue van Basten  

Tony Cittadino (Madrid).- Fabio Capello es uno de los entrenadores italianos más exitosos y respetados. Su recorrido por el fútbol italiano y el español y estar al frente de selecciones como Inglaterra y Rusia, le ha permitido sumar una experiencia importante. Pero, aún así, está seguro que el jugador más fuerte que dirigió es el holandés Marco van Basten.

El técnico nacido en San Canzian d’Isonzo, Gorizia, el 18 de junio de 1946, no titubeó al momento de ser preguntado durante un compartir con los medios de comunicación en la terraza del Palacio de Cibeles en Madrid, donde el lunes pasado se realizó la gala de los Premios Laureus 2024.

“Puedo decirte 11”, nos dijo bromeando ante la pregunta de cuál era el jugador más fuerte en dirigir en sus 34 años como estratega. “El jugador más importante y espectacular ha sido van Basten. Pero, creo que también Batistuta y Trezeguet, pero siempre se habla de los delanteros, porque a todos nos gustan los goles”.

Sin embargo, Capello también agregó a la lista a dos históricos defensas del Milan, que tuvo la oportunidad de dirigir entre 1991 y 1996, en su primera etapa con el equipo rossonero.

“Pero siempre hablo también de dos jugadores importantísimos como Baresi y Maldini, porque ganaron títulos importantísimos por la personalidad y por el liderazgo que tenían en el equipo. Es importante tener liderazgo en el vestuario, poque te decían cómo se tenían que hacer las cosas”, explicó el técnico que con el Milan una Liga de Campeones (1993-1994), una Supercopa de Europa (1994), cuatro ligas italianas (1991-1992, 1992-1993, 1993-1994 y 1995-1996) y tres Supercoppa d’ Italia (1992, 1993 y 1994).

“Te voy a contar una cosa. Cuando estaba en los entrenamientos del Milan, llegaban todos juntos. Ninguno se quedaba detrás y todos entrenaban fuertes. Ese era el espíritu de esos jugadores, que habían nacido en la cantera y tenían el espíritu del Milan”, comentó quien también ganó como el club siendo jugador una Serie A (1978-1979) y una Coppa Italia (1976-1977).

Por su parte, Capello cree que la actual generación de la selección italiana está en buenas manos con Luciano Spalletti, pero debe crecer en intensidad de juego.

“No es fácil hablar de la selección italiana. Tenemos un buen entrenador que sabe qué hacer, pero faltan jugadores. Tenemos buen mediocampo, pero hace falta un poco de defensas y delanteros necesito un delantero centro, pero parece que los estamos encontrando. Para estar en la Eurocopa o en partidos internacionales, hay que tener mucha confianza. En este momento, intentamos tenerla, pero por la mitad del partido. Antes o después del descanso”.

Experiencia española

Capello tuvo dos etapas con el Real Madrid en España. La primera, fue en la temporada 1996-1997 y, la segunda, en la 2006-2007. Para entonces, en esta última ocasión, había salido de la Juventus por el escándalo de Calciopoli por el que se le fueron revocados los títulos ganados en las temporadas 2004-2005 y 2005-2006.

En ambas temporadas con el conjunto merengue, logó ganar la liga española y recuerda esa época con gratitud. “Esa última liga la ganamos con el corazón. Faltaban tres o cuatro partidos, no recuerdo. Ya habíamos echado a Ronaldo y le dije a mis jugadores que teníamos los mismos valores del Barsa y que había que jugar todos los partidos como una final”, recordó.

Durante la charla con los medios, recordó que en el último juego de esa temporada en casa ante el Mallorca, tuvo que llamarle la atención al equipo. “Los jugadores internacionales jugaban con un miedo como niños. No sabían tocar. Fallaban todo. En el vestuario, yo normalmente hablaba de pie y ellos sentados, pero esa vez me senté al lado de Roberto Carlos y les dije que le habíamos recuperado nueve puntos al Barsa y que no quería regalar la liga. Que salieran a jugar duro, como en el entrenamiento y ganamos 3-1”.

A propósito de esa anécdota, indicó que en el vestuario hay que saber hablar a los jugadores. “Muchas veces con un regaño, o tranquilo, o diciendo algunas cosas. Esa vez tenía que hablar psicológicamente. Somos fuertes. Hemos hecho un milagro y vamos a ganar el título”, explicó.

Con respecto a los jugadores brasileños, dijo que el único con el que tuvo problemas fue con Ronaldo. “Dirigí a muchos. Cafú, Aldair y estuvo muy bien. Nunca encontré problemas. Encontré problemas con el más grande, el mejor, el más gordo, con Ronaldo. No quería entrenar y no quería bajar de peso”, dijo entre risas.

Foto: Prensa Premios Laureus

 

 

Laureus 2024: Giacomo Agostini, la leyenda que por amor al motociclismo rechazó a la Ferrari

Tony Cittadino (Madrid).- No cualquiera puede darse el gusto, o el privilegio, de rechazar a la Ferrari. Giacomo Agostini, fue uno de ellos. La leyenda del motociclismo mundial tuvo en sus manos la posibilidad de correr en la Fórmula 1 con la escudería italiana, pero su amor por las motos prevaleció a la hora de tomar la decisión y se mantuvo fiel como un caballero.

Agostini nació en Brescia el 16 de junio de 1942 y es el máximo ganador en la historia del motociclismo, con 15 campeonatos. El estelar ex piloto compartió con la prensa en una jornada para los medios de comunicación, organizada por los premios Laureus que se entregaron en Madrid el pasado lunes 22.

“Conocí a Enzo Ferrari, porque tanto en moto, como en Fórmula 1, se corría en Monza. Después de ganar tres o cuatro campeonatos, Enzo me dijo que probara el carro y después que lo hice, me dijo que había uno para mí. No dormí durante tres o cuatro noches pensando, pero luego dije, desde que nací lo mío son las motos y las dos ruedas me han dado mucho y son campeón del mundo. Me han dado alegrías y quise ser fiel, así que cuando hablé con Ferrari le dije que no y me dijo que admiraba mi decisión y que era justo que fuese así”, recordó.

Su pasión por las motos comenzó cuando su padre le regaló una Bianchi Aquilotto 50, para que pudiera a la escuela. Años más tarde, tuvo que engañar a su padre para que le firmara la licencia federativa para conducir, porque consideraba que manejar moto era peligroso. Al momento de hacerlo ante el notario, no se percató que hubo un error de interpretación de bicicleta, en lugar de motocicleta.

Así comenzó a meterse en cuanta pista y torneo fuese posible, con notable éxito. Estuvo activo desde 1964 a bordo de Morini (siendo suplente del corredor británico Mike Hailwood, quien se convirtió en su mentor), hasta a 1977 con Yamaha, teniendo un dominio absoluto, cuando todavía se podía correr en dos categorías. Tiene el récord de 123 victorias (en 223 carreras) logradas con MV Agusta, Yamaha y Suzuki y 15 títulos, cuando todavía se podía correr en dos categorías en simultáneo.

En 350cc ganó siete (1968, 1969, 1970, 1971, 1972, 1973 y 1974) y en 500cc logró ocho (1966, 1967, 1968, 1969, 1970, 1971, 1972 y 1975). Además, ganó todas las carreras en 1968.

“No pensaba en ganar 15 mundiales, porque pensaba en ganar una carrera. Después, dos. Luego, el campeonato italiano. Ganar el campeonato del mundo es importante, pero son todos importantes. El primer campeonato que gané en 1966 en la categoría 500cc en Monza, delante de mi público fue especial, porque vivo allí”, dijo la leyenda italiana.

“Fue una alegría increíble, pero me di cuenta el día después que era campeón del mundo, porque el día de la victoria estaba tan emocionado y tan confundido, que no sabía ni lo que había hecho, ni dónde estaba. Al día siguiente, leyendo el periódico y viendo la televisión en mi casa, fue que me di cuenta que era campeón y fue increíble, porque yo pensaba era en ganar una carrera”.

Pura pasión

Su primera carrera fue en el Gran Premio de las Naciones de 1963, en la categoría 250cc. Su primera victoria llegó dos años más tarde en 1965 en 350cc y, su último triunfo, también fue en Alemania, pero en los 500cc en 1976.

“La emoción de la primera y la última carrera son bellísimas, pero la última es un poco triste, porque sabes que es el final de tu carrera, pero con la primera, sabes que tienes toda una carrera por delante”.

En 1967 tuvo una batalla memorable con Hailwood en una de las temporadas más dramáticas jamás vistas en la historia del Gran Premio. En la prueba de 500cc, la competición se redujo a la última carrera en Canadá después de que los dos intercambiaron victorias durante toda la temporada. Hailwood ganó en Canadá para empatar a puntos con Giacomo. Cada corredor obtuvo cinco victorias, por lo que todo quedó en segundo lugar, con Giacomo llevándose el título con tres segundos frente a dos de Hailwood.

“Al ser campeón del mundo, lo eres de todo el mundo y es un gran placer y una gran satisfacción. Cada título es una gran emoción, sea el primero o el último. Tengo que dar gracias a quien me dio este don de la naturaleza y a quien me dio las motos para ganar, así como los que trabajaron conmigo. Fue una carrera fantástica. También gané 18 campeonatos italianos, 10 tour trophy y estuve en lo más alto del podio 313 veces. Son cosas que te llenan de orgullo y felicidad”.

En 1974, Giacomo sorprendió al mundo de las carreras cuando se pasó a Yamaha. Ese año, además de ganar la prestigiosa Daytona 200, la principal carrera motociclista estadounidense, también ganó su séptimo Campeonato del Mundo de 350 cc, pero lesiones y problemas mecánicos obstaculizaron su desafío en 500 cc. Sin embargo, regresó en 1975 para ganar el Campeonato del Mundo de 500cc por octava vez, su último título mundial.

La última victoria de su carrera llegó en 1976 en Nurburgring, el circuito alemán donde ganó su primer Gran Premio en 1965.

Estuvo en Venezuela

La versatilidad de Agostini y, una vez consagrado en las motos, le llevó también a probar suerte en otras categorías. De 1975 a 1977 corrió en la Fórmula 750, pasando de la moto a los carros. En 1976 estuvo en Venezuela con Yamaha en la categoría 750cc en el Autódromo Internacional de San Carlos. Para entonces, las pruebas recibidas en nuestro país fueron la segunda y la tercera del calendario. Agostini terminó en el primer lugar en una y en el segundo en la otra.

“Tengo un gran recuerdo de cuando fui a Venezuela hace muchos años, con la  escudería de Ippolito. También conocía Johnny Ceccotto, quien después se convirtió en campeón del mundo”, recordó con palabras de agradecimiento.

“Recuerdo sobre todo que fue un recibimiento fantástico. La gente me esperaba y fue un gran placer, un gran honor. Fui tratado como un príncipe”, agregó quien en 1979 continuó en las pistas, pero en la Fórmula 1 Británica y en 1980 se retiró.

“Sé que hay muchos italianos en Venezuela y me gustaría volver otra vez. Sé que la política allí es muy difícil, pero esperemos un día poder volver, antes de que termine mi carrera, añadió.

Dos años más tarde, fue director del equipo Yamaha y guió al neozelandés Graeme Crosby al título. También llevó al estadounidense Eddie Lawson a tres Campeonatos del Mundo de 500cc en 1984, 1986 y 1988.

“Sería una villano si me lamento, porque gané todo. Fui campeón del mundo, gané muchísimo, tuve muchas alegrías y satisfacciones y no puedo pretender más”, reflexionó al ser consultado acerca de si quedó satisfecho con su carrera.

Tras la marcha de Hailwood a Honda, se convirtió en el piloto número uno de MV y respondió ganando su primer Campeonato del Mundo de 500cc en 1966. Este fue el primero de siete títulos consecutivos de 500cc que ganó de 1966 a 1972. También ganó el Campeonato del Mundo de 350cc. y se tituló siete veces entre 1968 y 1974.

Una carrera tan dilatada y exitosa, le llevó a coleccionar centenares de trofeos y accesorios que decidió organizar y sacarle provecho para verlos mejor, conservarlos y que sus fanáticos puedan disfrutarlos. Es por ello, que en su casa tiene un museo con todos sus trofeos y una vez al mes permite el acceso a los fanáticos.

Las visitas se realizan en grupos de ocho, con una reserva previa y, además, se podrá cenar con él. Hay más de 300 objetos que integran una rica colección, que incluye trofeos, cascos, guantes, bragas, medallas y, por supuesto, motos.

Cuestión de gustos

Agostini representa a esa vieja escuela de pilotos, en los que predominaba más el talento nato y las condiciones, antes que la tecnología. Obviamente los avances son necesarios para evolucionar, pero él considera que se ha ido perdiendo la magia.

“Hoy hay tanta tecnología y el mundo ha cambiado. Antes éramos una familia. Compartíamos y comíamos juntos, hacíamos fiestas juntos. El paddock era más unido. Hoy los equipos son más grandes, con mucha más gente. El equipo más grande, tenía siete u ocho mecánicos. Hoy hay entre 25 y 30, así que ya no es tanto una familia y, además, hay mucha tecnología, por lo que prefiero darle más responsabilidad al piloto”.

Considera que el que esté al frente de la moto es quién debe demostrar sus habilidades conduciendo.  “Que sea el piloto el que gane y no la tecnología, no los cauchos y no los frenos. Hoy vemos como un piloto puede ganar o perder por los neumáticos o porque la puesta a punta de la moto no es correcta por la tecnología. Por eso, tendríamos que parar un poco y darle más responsabilidad al piloto”.

La adrenalina de estar en la moto a gran velocidad y girar las curvas con un ángulo de inclinación de hasta 60 grados, puede hacer que se corra peligro por caídas aparatosas. El carácter agresivo de Agostini en las motos, le llevó a dominarla por completo.

“Sí, en algún momento tuve episodios de miedo, pero es tanta la pasión y el amor por las dos ruedas, que no piensas en eso. Quizás el miedo te viene después, cuando te das cuenta y dices cómo he hecho esto o aquello. Pero puedo decir que fui muy atento y afortunado en mi carrera, para ser preciso y controlar todo para evitar caídas, porque en esos tiempos eran durísimas”.

El tiempo ha pasado y la humildad de Agostini, demuestra que es un caballero de la vieja escuela en todo su esplendor. No busca mayor reconocimiento, pero si tuviera que ser recordado por algo específico, quisiera que fuera como el más ganador.

“Quiero ser recordado por lo que hice. Mucha gente ha admirado lo que hice y estoy feliz por eso. Siempre tuve cerca a mi público, porque es justo darle el reconocimiento a la gente que te ha querido. Que sea recordado como Giacomo Agostini, el que ganó muchísimo”.