La Vinotinto entrenó bajo la lluvia en el estadio Morumbi

Prensa FVF.- Bajo una lluvia intensa que no paró durante todo el entrenamiento, la selección de fútbol venezolana mayor, la Vinotinto, pudo realizar este miércoles su cuarta sesión en esta ciudad brasileña, en la antesala del enfrentamiento de este viernes con el equipo anfitrión y pentacampeón mundial como parte de la tercera fecha del Clasificatorio del Mundial de Fútbol FIFA de Catar 2022.

La impecable grama del Club Palmeiras de esta localidad, soportó no solo el inclemente aguacero sino, además, un juego ya más intenso del grupo que dirige el seleccionador nacional, el director técnico José Peseiro, quien obvió el contratiempo climático parar desplazar con determinación a sus fichas en el campo.

Ya cuando faltan dos días para cumplir con el importante duelo deportivo, en la grama del estadio “Morumbí”, el elenco venezolano se amoldó de forma rápida a las instrucciones del técnico que quiere desarrollar un juego más osado y preciso que lo visto antes, con el objetivo no solo de medirse con los anfitriones, sino también, lograr estructurar un equipo con verdaderas ansias de protagonismo en la grama de los verdiamarillos.

El ritmo futbolístico de los venezolanos se apega más con cada nuevo día a lo que propone Peseiro y su cuerpo técnico, para lo cual cuentan en esta doble fecha de noviembre (el martes 17 tocará rivalizar contra Chile, en Caracas) con una convocatoria amplia de futbolistas que juegan en el exterior y otros de clubes venezolanos.



La tarde-noche de este jueves 12 de noviembre servirá para que la Vinotinto pise la grama del “Morumbí”, ya con el plantel dispuesto para el choque crucial del viernes 13, que representa para Venezuela la búsqueda de sus primeros puntos en este Premundial Sudamericano el cual comenzó en forma negativa tras perder seguido ante Colombia (3-0) y Paraguay (0-1).

El rival brasileño suele ser implacable en su patio frente a sus rivales; ese es el reto que tiene en su mira la Vinotinto: presentar un equipo balanceado en todas sus líneas y con las más firmes aspiraciones de poder salir bien librados de esta nueva visita a Brasil.

Foto: FVF

Brasil debutó con goleada de escándalo ante Bolivia

EFE.- La selección brasileña propinó este viernes en Sao Paulo la más severa goleada en la primera fecha de las eliminatorias sudamericanas del Mundial de Catar, por 5-0 a la de Bolivia, con un doblete de Roberto Firmino, sendos tantos de Marquinhos y Philippe Coutinho y un autogol de José María Carrasco.

Poco antes, Colombia vapuleó en Barranquilla por 3-0 a Venezuela para fijar así las más amplias diferencias en la jornada que comenzó el jueves con tres encuentros.

La resistencia de Bolivia duró apenas 16 minutos, momento en que Marquinhos capitalizó de cabeza un centro a la medida de Danilo.

La selección brasileña, que llevaba casi un año sin jugar, mostró orden y pausa para cercar las salidas de la Verde y afirmar su superioridad.

Firmino amplió la ventaja al filo de la media hora de juego tras una maniobra del lateral zurdo Renán Lodi, que luce ya dueño de ese puesto.

Cuando apenas transcurrían cuatro minutos de la reanudación, el delantero del Liverpool marcó el segundo de su cuenta personal al culminar una jugada iniciada por Neymar, que hasta última hora fue duda por un dolor lumbar del que hoy pareció plenamente recuperado.

Rodrygo, delantero del Real Madrid, participó en la maniobra que pudo haber derivado en su primer diana con la Canarinha, pero que fue validado como autogol del defensor Carrasco a los 66 minutos.

La puntilla a los pupilos del entrenador venezolano César Farías la puso Coutinho en el minuto 73.

La segunda jornada, que se jugará este martes 13 de octubre llevará a los brasileños a Lima para enfrentar a Perú, y a los bolivianos a La Paz para medirse con Argentina.

Foto: AS

Arthur fue presentado por la Juve: «Ser entrenado por Pirlo es un privilegio»

Prensa Juventus.- Arthur Melo dialogó con la prensa invitada al Allianz Stadium por primera vez desde que fue anunciado como nuevo jugador de la Juventus. El volante brasileño habló sobre diferentes tópicos, incluyendo su entusiasmo por trabajar con Andrea Pirlo, la ambición del equipo y la alegría de llegar a la Serie A: «Estar en el fútbol italiano es fantástico, será una temporada emotiva y no veo la hora de comenzar.»

Trabajar con Pirlo: «No hablé en detalle con Pirlo, pero él sabe de fútbol como muy pocos. Ser entrenado por él es un privilegio.»

«Cualquiera que ama el fútbol sabe quién es Pirlo. Trabajar con él es un honor, su grandeza no necesita descripción.»

El mundo de la Juve: “Es un día muy importante para mí. Quiero agradecerles a todos por la bienvenida. Estar aquí es un privilegio único, la Juve tiene una historia increíble».

«Juventus invirtió en mí, y eso es una razón para estar entusiasmado. Lo daré todo por honrar ese compromiso. Tengo la oportunidad de jugar con grandes compañeros, la Juventus tiene un proyecto ambicioso y soy parte de eso. ¿La Champions League? Sería un título increíble, trabajaremos muy duro para conseguirla».

«Fui muy bien recibido, no solo por mis compañeros brasileños, sino por todo el grupo, staff técnico y dirigencia. Los fans me hicieron llegar su cariño y eso es fantástico. Me siento como en casa».

Su posición: “Puedo jugar en distintas posiciones y en diferentes esquemas. Estoy listo y no tendré ningún tipo de problemas».

Foto: Prensa Juventus

Setenta años del “Maracanazo”, el partido que inmortalizó a Uruguay

Tony Cittadino (Mallorca).- La final de la Copa del Mundo de la FIFA es un momento inolvidable, pero el partido entre Uruguay y Brasil en 1950 pasó a ser una de los más emblemáticos y consentidos. El 16 de julio de 1950, los charrúas vencieron dos por uno a la canariña y le propinaron la derrota más dolorosa de su historia que pasó a denominarse el “Maracanazo”.

El estadio Maracaná en Río de Janeiro recibió a 173 mil 850 personas de acuerdo a las estadísticas de la FIFA, aunque la cifra extraoficial por lo lleno del recinto llegó a las 200 mil personas, un récord de asistencia que se mantiene hasta nuestros días.

Para entonces, Brasil vestía de blanco y no con la tradicional y ganadora casaca “verdeamarela”. El golpe fue tan duro, que decidieron cambiar los colores de su indumentaria. Sin embargo, el uniforme se implementó de nuevo, pero en condición de visitante, durante la Copa América 2019.

Brasil era además el país anfitrión de un Mundial que se reanudaba tras la dolorosa pausa de la Segunda Guerra Mundial. También llegó con el peso de ser campeón de la Copa América, jugada un año antes en su país. Todo hacía pensar que esa tarde alzarían su primer trofeo, pero Uruguay no se amilanó y se convirtió en el segundo bicampeón mundial y primer suramericano. El otro había sido Italia (1934-1938). Así sumaron su cuarto título, aunado a los dos Juegos Olímpicos (1924 y 1928).

Los brasileños dirigidos por el director técnico Flavio Costa, venían de disputar una segunda etapa del torneo aplastante. Golearon a Suecia (7-1) y a España (6-1), para sumar cuatro puntos. En tanto, Uruguay había empatado con España (2-2) y superado a Suecia (3-2), para acumular tres unidades. Así las cosas, el ganador del duelo directo de este formato de playoff o liguilla (no se jugaba final) se quedaría con la Copa Jules Rimet y a Brasil le servían dos resultados de tres: victoria y empate.

El ambiente en el país y en el estadio era triunfalista, pero nadie podía imaginar que se transformaría en una tragedia carioca. Incluso diarios como O Mundo, ya tenían la portada lista celebrando el título. Así nació la histórica frase del capitán uruguayo Obdulio Varela, al decir: “Los de afuera son de palo”. El mediocampista no sólo buscaba animar a sus compañeros, sino también a no dejarse intimidar y salir a buscar el resultado. Sabían que si salían a defenderse, podían llevarse una goleada como sus colegas españoles y suecos.

“El ambiente era de euforia y los brasileños estaban seguros de que nos iban a ganar. Nosotros estábamos tranquilos. Además, ya les conocíamos, un par de meses antes jugamos la Copa Río Branco con Brasil, y nos vimos en tres partidos. El primero les ganamos 4-3, el segundo perdimos 2-1 y el tercero caímos 1-0. Así que no estábamos tan lejos de ellos”, dijo Alcides Ghiggia en una entrevista al diario El País en 2006.

Friaca adelantó a Brasil al minuto 47, para encender la fiesta en un Maracaná que se sentía campeón. La celebración en las tribunas era ensordecedora y hasta lanzaron fuegos artificiales.  Sin embargo, llegó la jugada clave del partido. Varela reclamó una posición adelantada al árbitro inglés George Reader, que sirvió para enfriar el encuentro y evitar que el rival se agrandara.

Así llegó el empate que silenció el Maracaná en la fracción 66, con tanto de Juan Schiaffino. La celeste no bajó los brazos y remataron con el icónico tanto de Ghiggia al 79, que clavó una estaca que nunca ha podido salir del corazón de Brasil. El carnaval pasó a ser un velorio y mientras la selección de Brasil de Ademir y Zizinho lloraba la derrota, la oncena de Uruguay del director técnico Juan López, celebraba por todo lo alto.

“Es algo inolvidable, lo máximo. No se puede pedir más. El gol fue un calco del primero. Me fui de Bigode, que era mi marcador, entré en diagonal y el arquero, Barbosa, se pensó que iba a pasarla atrás. Entonces abrió un poco el arco en busca del centro, y como ví que dejaba un espacio, tiré. Fue en cuestión de segundos. Por suerte, la pelota entró junto al poste”, agregó Ghiggia en declaraciones al diario español.

El resultado fue tan imprevisto, que el propio presidente de la FIFA, Jules Rimet, no tenía un discurso preparado para el triunfo celeste. Hasta ellos pensaban que Brasil se coronaría. El dirigente había ido a los vestuarios cuando el juego estaba 1-1 y, al salir, se encontró un estadio en silencio. No hubo una ceremonia oficial de premiación, sino algo improvisado y apresurado.

“A la salida del túnel, un silencio desolador había ocupado el lugar de todo aquel júbilo. No había guardia de honor, ni himno nacional, ni ceremonia solemne. Me vi solo, en medio de la multitud, empujado hacia todos lados, con la copa bajo el brazo. Acabé por encontrar al capitán uruguayo y, casi a escondidas, se la entregué”, dijo Rimet en su libro «La maravillosa historia de la Copa del Mundo» citado por la FIFA.

Ghiggia, que falleció justo 65 años después del histórico partido en 2015, no dudó en bromear en varias ocasiones al asegurar que fue uno de los que pudo enmudecer al imponente estadio. “Sólo tres personas silenciamos Maracaná: el Papa (Juan Pablo II), Frank Sinatra y yo”. Y así sucedió. Fue el día en que Uruguay se inmortalizó ante la mirada del fútbol mundial.

Testigo de la historia

La ferviente fanática de Brasil, María de Lourdes Silva, tenía 8 años cuando presenció el “Maracanazo”. En una entrevista a EFE, recordó el mítico partido como el más triste de la historia.

“Conocí el Maracaná en 1950 cuando asistí al partido entre Brasil y Uruguay. Un juego muy bonito, con la afición muy animada y, al final… Brasil perdió. El Maracaná quedó triste, quedó fúnebre, muy triste. Aquel día fue una tristeza total. Yo sólo vi a las personas llorando. Ay Dios mío. Fue una gran tristeza. Parecía que el Maracaná se hubiese desplomado. Fue una gran tristeza. Fue realmente muy triste. Todo el mundo con esperanza, gritando ‘Brasil, Brasil’, y acabó en silencio total. Silencio total. Es la mayor tristeza que he tenido”, explicó.

Ficha técnica

Brasil: Barbosa; Augusto (c), Juvenal, Bauer, Danilo, Bigode; Friaça, Zizinho, Ademir, Jair, Chico.

Uruguay: Máspoli; M. González, Tejera; Gambetta, O. Varela (c), R. Andrade; Ghiggia, J. Pérez, Míguez, Schiaffino, Morán.

Goles: Friaca 1 – 0  min. 46), Schiaffino (1 – 1 mim. 66), Ghiggia (1-2, min. 79)

Estadio: Estadio Maracaná (Río de Janeiro)

El día que Alemania masacró a Brasil en el Mineirao (+Video)

Tony Cittadino (Mallorca).- El 8 de julio del 2014 quedó marcado como uno de los días más negros en la historia deportiva de Brasil. Esa tarde, la selección canariña fue goleada y humillada por Alemania con marcador de siete por uno, en partido de la semifinal del Mundial 2014 en el estadio Mineirao de Belo Horizonte.

Una catástrofe similar a la del Maracanazo, que destapó las carencias defensivas y psicológicas de una selección dirigida por Luis Felipe Scolari, que fue vapuleada por una maquinaria teutona comandada por Joachim Low y que, a la postre, finalizó como campeón del mundo también despachando a otro rival de peso suramericano: la Argentina de Lionel Messi.

Ambas selecciones llegaron a la semifinal como candidatas lógicas para ganar el Mundial, tanto por el peso de su historia, como por el desempeño que habían mostrado en el torneo. Sin embargo, Brasil tenía a favor el extra de ser el país anfitrión. Era su Mundial y la oportunidad de oro para borrar al amargo recuerdo del Mundial del 1950.

La verdeamarela fue líder del grupo A con siete puntos, producto de una victoria ante Croacia (3-1), un empate ante México (0-0) y una goleada frente a Camerún (4-1). En octavos, sufrieron ante Chile y tras el empate a un gol en 120 minutos, definieron el triunfo en la tanda de penales 3-2. En cuartos de final, también hubo duelos entre suramericanos y derrotaron a Colombia (2-1), en un encuentro en el que el defensa David Luiz marcó un golazo de tiro libre y el estelar delantero Neymar salió lesionado y se perdió el resto del Mundial.

Por su parte, los europeos fueron los líderes del grupo G, al debutar con goleada frente a Portugal (4-0), empatar con Ghana (2-2) y vencer a Estados Unidos (1-0). En octavos, tuvieron que ir al alargue para derrotar a Argelia (2-1) y en cuartos de final, doblegaron a Francia (1-0).

Así se dio el tan esperado encuentro, que reeditaba la final del Mundial Corea-Japón 2002 y que fue ganada por Brasil con un doblete de Ronaldo. El estado estaba a reventar, con 58 mil 141 espectadores listos para, en su gran mayoría, alentar a Brasil en la ruta al hexacampeonato. Sin embargo, la ilusión se comenzó a desvanecer a los 10 minutos, cuando Thomas Müller abrió el marcador.

Brasil lucía desconcertada y nerviosa, ante una Alemania que olía el miedo del rival y sacaba el rodillo para aplastar al rival. Su eficacia frente al arco, fue letal. Miroslav Klose se encargó de aumentar la cuenta con un gol en la fracción 22 que enmudeció el estadio por partida doble: su selección aumentaba la ventaja a 2-0 y, además, pasaba a ser el máximo anotador en la historia de los Mundiales con 16 tantos, uno más que Ronaldo, que lo miraba desde el palco de prensa.

La canariña no terminaba de asimilar el golpe, cuando en seis minutos Mannschaft atacó sin piedad y con par de tantos de Toni Kroos (minuto 24 y 25) y otro de Sami Khedira (minuto 28), ganaba cómodamente cinco por cero antes de la media hora de partido. Los fanáticos brasileños lloraban en un estadio enmudecido, mientras que el mundo veía con asombro el poderoso despliegue alemán.

El primer tiempo terminó con una goleada de escándalo, pero no todo estaba escrito. André Schürrle se encargó de sellar el resultado, con tantos en las fracciones 68 y 78. Oscar descontó por Brasil para el gol del orgullo al 89, pero poco o nada podía maquillar un resultado de escándalo que le permitió a Alemania ser la primera selección en anotar siete dianas en una semifinal. Por si fuera poco, para la canariña fue la peor goleada de por vida y la mayor recibida por un país anfitrión de la Copa del Mundo.

Las voces de los protagonistas

Luego del encuentro, las reacciones no se hicieron esperar. El portero Julio César, dijo a la televisión de la FIFA entre lágrimas que fue un golpe muy fuerte. “Hasta aquí estaba todo muy bien. Esto es muy fuerte. No puede ser. Es inesperado. Somos fuertes y vamos a levantar la cabeza».

El defensa David Luiz también se vio muy afectado por el resultado. «Quería ver a mi pueblo sonreír. Ellos fueron los mejores, se prepararon mejor. Es un día con mucha tristeza, pero de mucho aprendizaje».

Por su parte, el director técnico, Scolari, asumió la responsabilidad de la derrota. «Es el peor momento de mi carrera y el peor día en mi vida futbolística. Pero la vida sigue. ¿Quién es el responsable de este resultado? Yo, soy yo. Podemos repartir la culpa de este resultado catastrófico entre todos nosotros, pero la persona que decidió la alineación y el sistema fui yo. Fue mi decisión. Hicimos lo que pudimos, lo dimos todo, pero jugamos contra una grandiosa Alemania. No supimos reaccionar al vernos por detrás en el marcador. El equipo perdió el orden y nos entró el pánico después de conceder el primer gol”, explicó en declaraciones a la FIFA.

Agregó que ni siquiera los alemanes sabían lo que había pasado. “Ha sido mérito suyo y debemos respetarlo. Tendremos que aprender a sobrellevarlo. Mi mensaje para el pueblo brasileño es el siguiente: Por favor, discúlpennos por esta actuación. Siento que no hayamos sido capaces de llegar a la final, pero ahora intentaremos acabar en tercera posición. Todavía tenemos un objetivo por el que luchar». Sin embargo, Brasil no levantó cabeza y también fue goleado por Holanda en el partido por el tercer lugar.

Del otro lado de la acera, los alemanes festejaron pero con cautela. El técnico Low pidió respeto y moderación por el resultado, pues sabía cómo se sentía el rival. “Después de caer en semifinales ante Italia en 2006, sabemos cómo se siente Brasil, sus jugadores, el seleccionador Scolari y sus aficionados, así que tenemos que ser modestos y humildes y pensar en el siguiente partido. Son emociones muy intensas. Hemos ganado, nos hemos metido en la final. Hemos superado la pasión de los brasileños. Sabíamos que si jugábamos al máximo de nuestro potencial, teníamos posibilidades de ganar”.

Sin embargo, no se esperaban una goleada como la que lograron. “Jamás habríamos esperado un resultado como éste. Aprovechamos nuestras ocasiones y ellos se sintieron más presionados a raíz del primer gol. Significa mucho para nosotros que Miroslav Klose haya batido el récord de máximo goleador en la historia de los Mundiales. Es una gran noticia para él y para todo el equipo. Es un logro que sólo puede obtenerse a base de mucho trabajo. Klose sigue jugando al mejor nivel y marcando goles».

El mediocampista alemán Kroos fue electo como el Mejor Jugador del Partido y dijo que fue un juego impresionante. “Empezamos a creer en la victoria desde el primer minuto, porque vimos que Brasil dudaba un poco en su toma de decisiones, y nos aprovechamos de esa circunstancia. Los goles fueron cayendo uno tras otro cuando abrimos el marcador. Si alguien me hubiese dicho que íbamos a ganar 7-1, no le habría creído”.

Las reacciones en Brasil y el mundo

Las horas siguientes al juego se vivieron con mucha tristeza en Brasil. En algunas ciudades hubo disturbios y debió intervenir la policía. El periodista deportivo Jesús Marín estuvo en el encuentro como corresponsal de Venevisión y comentó en un reporte para la sección de deportes del Noticiero, que fue una experiencia devastadora para los brasileños.

“Cuando salí del estadio Mineirao eran cerca de las 11 de la noche y el camino al aeropuerto fue con mucha tranquilidad. Hay una tristeza tremenda y una frustración, con caras muy largas. En Sao Paulo también e incluso el taxista que me llevaba, decía con mucha frustración que Brasil no supo descifrar el juego de Alemania y no supo reaccionar”, explicó el experimentado comentarista deportivo.

En tanto, Twitter fue el rey de la interacción en las redes sociales. En un trabajo reseñado por la periodista Waleska Manzi, explicó que se registraron 35.6 millones de tuits, con un pico de 580 mil cuando Khedira anotó el 5-0. El jugador más mencionado de Brasil fue Julio César y el de Alemania fue Klose.

La prensa brasileña no dudó en calificar el resultado del juego como una vergüenza y humillación.  “Indignación, revuelta, dolor, frustración, irritación, vergüenza, pena, desilusión”, fue el titular del diario deportivo Lance en una tapa que aparece totalmente en blanco, reseñó EFE.

“Vergüenza, vejación, humillación”, “Humillación en casa” y “Brasil sufre la peor derrota de su historia” fueron otros de los titulares.

El diario O Globo indició que fue la peor derrota en casa en su historia. “La selección brasileña sufrió ayer la peor vejación en sus cien años de historia. La derrota por 7-1 frente a Alemania fue la más humillante desde el 21 de julio de 1914, cuando actuó por primera vez”, agregó EFE.

Otro periódico crítico fue Folha de Sao Paulo, al reseñar que Alemania aplastó a Brasil. “Por segunda vez en la historia, la selección brasileña perdió la oportunidad de consagrarse campeón mundial jugando en casa. En el Mundial de 1950 el resultado de 2-1 a favor de Uruguay tuvo contornos trágicos, mientras que en 2014 la goleada por 7-1 fue marcada por la humillación”.

En tanto, O Estado de Sao Paulo, informó que la goleada histórica dejó al país totalmente perplejo y mostró a 2.000 millones de telespectadores en el mundo una selección brasileña descontrolada emocionalmente.

Fue la noche más larga para Brasil en mucho tiempo.

Ficha técnica

Brasil: Julio Cesar, Maicon, David Luiz, Dante, Marcelo; Luiz Gustavo, Fernandinho (Paulinho, min.46); Oscar, Bernard, Hulk (Ramires, min.46); Fred (Willian, min.69).

Alemania: Neuer; Lahm, Hummels (Mertesacker, min.46), Boateng, Howedes; Khedira (Draxler, min.76), Schweinsteiger, Kroos; Ozil, Klose (Schürrle, min.58), Muller.

Goles: 0 – 1, min.11, Müller. 0 – 2, min.23, Klose. 0 – 3, min.24, Kroos. 0 – 4, min.26, Kroos. 0 – 5, min.29, Khedira. 0 – 6, min.69, Schürrle. 0 – 7, min.79,  Schürrle. 1 – 7, min.90, Oscar.

Árbitro: Marco Rodríguez (México).

Estadio: Mineirao (Belo Horizonte).

 

Fotos portadas diarios: Nolapeles.com

La Juventus oficializó la contratación del brasileño Arthur

Prensa Juventus.- Juventus Football Club S.p.A. anuncia los siguientes acuerdos con el FC Barcelona:

Compra definitiva de los registros del futbolista Arthur Henrique Ramos De Oliveira Melo por € 72 millones, a pagar en cuatro años financieros. Ese valor podrá incrementarse en un máximo de 10 millones en caso de cumplirse algunas condiciones durante la duración del contrato. Juventus y el jugador firmaron un vínculo de cinco años, válido hasta el 30 de junio de 2025.

También se dispuso la transferencia de los derechos del jugador Miralem Pjanić por € 60 millones, a pagar en cuatro años financieros. Esa cantidad podría aumentar 5 millones en caso de cumplirse ciertas condiciones durante el contrato. El efecto económico positivo es de € 41.8 millones, libre de contribuciones y otros gastos.

Foto: Prensa Juventus.

Cincuenta años de la final del Mundial México 70, la Copa que inmortalizó a Brasil

Tony Cittadino (Mallorca).- La final del Mundial México 1970 entre Brasil e Italia, siempre será recordada por ser una de las más emblemáticas y en la que vio a la canariña de Pelé, lograr su tercera Copa del Mundo. Fue la mágica Brasil de Clodoaldo, Gerson, Rivelino, Tostao, Jairzinho, Pelé y Carlos Alberto, de la que tanto se hablado y se ha catalogado como la mejor Brasil de la historia.

El “Scratch” dirigido por Mario Zagallo se convirtió en el primer tricampeón del mundo, luego de los éxitos en Suecia 1958 y Chile 1962. Eso le permitió tener el privilegio de quedarse con la copa original Jules Rimet, que luego fue robada en Brasil y fundida en 1983.

Todo esto en un Mundial que también será recordado porque no hubo un solo jugador expulsado y en el que se implementó el uso de las tarjetas amarilla y roja. Además fue la primera en la que Adidas era el fabricante del balón del torneo, una tradición que se mantiene nuestros días. El Adidas Telstar Durlast fue el protagonista del primer Mundial que albergó un país integrante de la Concacaf.

Brasil llegó a la final, luego de una fase de grupos en la que dominó ganando los tres partidos a Checoslovaquia (4-1), Inglaterra (1-0) y Rumania (3-2). En cuartos, superó a Perú (3-2) y a Uruguay en la semifinal (3-1), en el recordado juego en la gran jugada personal de Pelé al evadir al portero Ladislao Mazurkiewicz,  que no terminó en gol de milagro.

Por su parte, Italia llegó al Mundial como campeón vigente de la Eurocopa, ganada dos años antes en casa y era dirigida por el director técnico Ferruccio Valcareggi. Vencieron en la fase de grupos a Suecia (1-0) y empataron con Uruguay (0-0) e Israel (0-0), para ser líder del grupo dos con cuatro puntos. En cuartos de final, despachó a México con goleada (4-1). En la semifinal, superaron a Alemania Federal 4-3, en el “Partido del Siglo”.

El “Jogo Bonito”

El estadio Azteca recibió la final de la Copa del Mundo a las 12 del mediodía, hora local. Ambas oncenas sumaban un bicampeonato y el ganador tendría el privilegio de quedar como el más ganador del mundo. De acuerdo a estadísticas de la FIFA, la asistencia fue de 107.412 personas, que, en su mayoría, apoyaban al equipo suramericano.

Contar con el apoyo de los mexicanos fue un aspecto clave para Clodoaldo, quien en declaraciones reseñadas por ESPN dijo que fue una experiencia inolvidable: “El calor humano del pueblo mexicano nos dio mucha confianza. Fue impresionante”.

El partido comenzó con Brasil como dominador del encuentro, ante una Italia bien parada, que no fue tímida para buscar el arco rival. La primera acción de peligro fue de Gigi Riva, con un cabezazo a los 15 minutos.

La canariña se fue asentando en el campo con Gerson, Rivelino y Jairzinho, mientras que Tostao y Pelé buscando los espacios en el último cuarto de cancha ante la férrea defensa italiana, conformada por el capitán Giacinto Facchetti, Tarcisio Burgnich, Roberto Rosato y Pierluigi Cera.

El primer gol llegó gracias a un centro por la izquierda de Rivelino, que Pelé supo definir de cabeza a los 18 minutos de juego. Italia no se amilanó y luego de dos oportunidades de gol, llegó el empate en la fracción 37. Fue con una jugada personal de Roberto Boninsegna, que aprovechó un error en la salida del arquero Félix e igualó la pizarra.

Sin embargo, todo cambió en la segunda parte. El juego era de ida y vuelta, hasta que Gerson fusiló de zurda y desde fuera del área al portero Enrico Albertosi. Un golazo al minuto 66, que hizo que Brasil no perdiera más la ventaja y desmotivó a Italia.

Sandro Mazzola, no dudó en reconocer la superioridad del rival, en el documental de la Gazzetta dello Sport, La Grande Storia della Nazionale. “Los brasileños eran muy fuertes. Basta con ver los nombres: Rivelino, Pelé, Tostao. Cuando recibimos el segundo gol, no tuvimos más fuerzas para reaccionar”.

En tanto, el portero Albertosi consideró que Italia no afrontó de la mejor manera el partido por dos factores: el primero, venían cansados por el exigente tiempo extra ante Alemania Federal y, el segundo, que la noche anterior debieron hacer maletas.

Los encargados de la logística de la Federación Italiana, le hicieron saber a la selección, que a primera hora de la mañana debían tener las maletas hechas para llevarlas al aeropuerto.

“Creo que la final se preparó mal. En la noche, hicimos las maletas pensando ya en el vuelo de regreso a casa. Quizás tuvimos poca concentración para preparar a final de un Mundial. Quizás sin la media hora del tiempo suplementario, hubiéramos jugado con más garra”, explicó el portero italiano en el documental.

Con el juego 2-1 a favor de Brasil, la canariña se soltó aún más en la cancha y cinco minutos más tarde volvieron a aumentar la ventaja. Esta vez, Jairzinho marcó el tercero al rematar frente al arco una asistencia de cabeza de Pelé, quien supo bajar el balón con inteligencia. Jairzinho terminó como el goleador de la selección con siete, tras anotar en todos los juegos.

El Azteca era una fiesta carioca, no sólo en la tribuna, sino en el campo. Carlos Alberto se encargó de sentenciar la goleada, con un remate cruzado al 86. El capitán le pegó de primera ante el pase al área de Pelé, finalizando una gran jugada colectiva que había comenzado en el mediocampo con una recuperación de Tostao en su campo. Nueve toques seguidos y una exquisita asistencia del “Rey” a Carlos Alberto.

“Me impresionó mucho Pelé, quien se constituyó en el constructor de los cuatro goles, de acuerdo con lo observado desde mi posición”, dijo luego del partido el arquero Albertosi, en declaraciones reseñadas por ESPN.

El encuentro culminó con los tres pitazos del árbitro principal, el alemán Rudi Glockner. Los fanáticos invadieron el campo. La fiesta era incontrolable, mientras Pelé era rodeado por cientos de personas que celebraban con él su tercer Mundial. “Esta fue mi última Copa. Soy el hombre más feliz del mundo”, decía Pelé en medio de algarabía.

Carlos Alberto levantó la Copa al cielo y la verdeamarelha sumaba el tricampeonato, ganando todos los partidos. Fue la fiesta y la consagración del “Jogo Bonito”, más nunca visto. El final perfecto de una selección de Brasil inolvidable.

Ficha técnica

Brasil: Félix; Brito, Everaldo, Carlos Alberto (C), Clodoaldo; Gerson, Rivelino, Jairzinho, Piazza; Pelé, Tostao. DT: Mario Zagallo.

Italia: Albertosi; Facchetti (C), Burgnich, Bertini, Rosato; Cera, Domenghini, Mazzola, De Sisti; Boninsegna, Riva. DT: Ferruccio Valcareggi.

Goles: Pelé (1-0, min. 18), Boninsegna (1-1, min. 38), Gerson (2-1, min. 66), Jairzinho (3-1, min. 71), Carlos Alberto (4-1, min. 86).

Árbitro: Rudi Glockner (Alemania Federal), acompañado por los asistentes Rudolf Scheurer (Suiza) y Ángel Norberto Coerezza (Argentina)

Estadio: Estadio Azteca (107.412 espectadores)

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Los ídolos del fútbol que no ganaron el Mundial en su mejor año

Tony Cittadino (Mallorca).- Cada vez que se juega un Mundial de Fútbol, los mejores jugadores luchan por llevar a sus selecciones a alzar la copa. Solo una oncena puede hacerlo y no siempre gana el que tiene, al que pareciera, el mejor jugador del momento. De una muestra de ocho jugadores élite que ganaron el año anterior el Balón de Oro, el premio FIFA World Player o el mismo año la Liga de Campeones (antigua Copa de Europa), sólo Ronaldo pudo redimirse en 2002 tras su fracaso en 1998.

A continuación, repasamos la historia de cada uno de ellos.

Johan Cruyff, Alemania 1974

Considerado uno de los mejores jugadores del mundo, junto con Pelé y Maradona,  ganó el Balón de Oro en las ediciones de 1971, 1973 y 1974 y tras sumar trío de Copas de Europa con el Ajax en los torneos de 1970-1971, 1971-1972 y 1972-1973, se quedó a las puertas de la gloria con Holanda en Alemania 74, la selección recordada como la “Naranja Mecánica”.

Los holandeses cayeron en la final ante Alemania Federal, liderados por el defensa Franz Beckenbauer, quien también estaba en su mejor momento. Tiempo después del juego decisivo, el “Kaiser” comentó: “Cruyff era el mejor jugador, pero yo fui el campeón del mundo”.

Cruyff disputó su única Copa del Mundo en el 74, participando en siete juegos y anotando tres goles. Fue uno de los mayores protagonistas del Fútbol Total y fue condecorado como el Mejor Jugador del torneo. Luego se retiró y pasó al banquillo, siendo considerado como uno de los mejores entrenadores del mundo, al liderar, por ejemplo, al Barcelona que fue recordado como el Dream Team de Cruyff a comienzos de los 90.

Michel Platini, México 1986

El mítico 10 francés falló en España 1982 y México 1986. En este último torneo, Francia llegó a semifinales y fue superada por Alemania dos por cero. Platini venía de ganar el Balón de Oro en 1983, 1984 y 1985, todos con la Juventus.

Con los italianos también ganó la Recopa de Europa en 1984 y la Copa de Europa en 1985. Además venía de triunfar en la Eurocopa con Francia en 1984 y de ser líder goleador del calcio entre 1982-1983 y 1984-1985, con un total de 54 dianas.

El francés apenas anotó dos goles en seis partidos con los galos. Uno ante Italia en octavos de final y otro ante Brasil en cuartos de final. Cayeron en la semifinal ante Alemania Federal dos goles por cero, pero derrotaron a Bélgica cuatro por dos, para quedarse con el tercer lugar.

En ese Mundial terminó brillando Diego Armando Maradona, quien también tenía pergaminos de peso para besar la gloria con Argentina.

Marco van Basten, Italia 1990

El delantero fue otro de los magistrales jugadores que han pasado por Holanda sin poder levantar la Copa del Mundo. Sin embargo, dos años antes había ganado la Eurocopa de 1988, al vencer a la extinta Unión Soviética dos por cero, anotando uno de los tantos y finalizando como máximo goleador con cinco dianas.

Fue el Mejor Jugador de la FIFA y Balón de Oro en 1988 y 1989, tras liderar al mítico Milan que además se consagró campeón de la Copa de Europa en 1989 y 1990. Con los rossoneros, antes del Mundial, había logrado una liga y una Supercopa en 1988, además de una Supercopa y un Copa Intercontinental en 1989.

Con el club lombardo sumó entre todas las competiciones jugadas entre las campañas 1987-1988 y 1989-1990, un total de 65 goles en 196 juegos, con 18 asistencias.

La travesía de Holanda en el Mundial de Italia 90 finalizó en octavos de final, otra vez ante Alemania Federal. Esta vez, la derrota fue de dos goles por uno. Los teutones terminaron ganando el campeonato de la mano del capitán Lothar Matthäus y dirigidos por “El Káiser” Franz Beckenbauer.

Roberto Baggio, Estados Unidos 1994

Roberto Baggio llegó a Estados Unidos siendo Balón de Oro en 1993 con la Juventus y FIFA World Player el mismo año, pero el delantero, a pesar de ser la figura indiscutible de Italia y marcar cinco goles, no pudo consagrarse campeón y se le recuerda, injustamente, como el villano de los italianos al fallar un penal para que la Copa se fuera a Brasil.

“Il Codino”, ganó la Copa UEFA 1992-1993 con la Vecchia Signora y de la temporada 1990-1991 a la 1993-1994, marcó 102 en 171 juegos. En la campaña previa al Mundial, perforó 22 veces las redes en 41 choques en todas las competiciones.

Además se echó a la selección al hombro, al marcar dos goles ante Nigeria, uno ante España y otro par contra Bulgaria, para sellar el pase a la gran final. Sin embargo, en el partido decisivo ante la Brasil de Romario y Bebeto jugó lesionado y terminó errando el penal en el Rose Bowl de Los Ángeles. Así la canariña alcanzó el tetracampeonato.

Ronaldo, Francia 1998

Ronaldo se tituló con Brasil sin jugar en 1994, pero en Francia 1998, cuando estaba en el tope, no pudo alzar la copa. En 1996 fue medallista olímpico con la canariña, al colgarse el bronce, y fue Bota de Oro con 34 goles con el Barcelona. En esa misma campaña con los azulgranas, triunfó en la Copa del Rey, la Supercopa de España y la Recopa de Europa, con el gol de la victoria ante el PSG.

También fue campeón de la Copa América Bolivia 1997, al anotar cinco tantos, uno de ellos en la final para vencer a los locales tres por uno. Además levantó la Copa Confederaciones 1997, dejando balance de cuatro goles en cinco juegos. En la final anotó un hat-trick en la goleada ante Australia de seis por cero.

El segundo goleador en la historia de la Copa del Mundo con 15 dianas, pasó en 1997 al Inter de Milán y allí volvió a ganar el FIFA World Player y, además, sumó su primer Balón de Oro. Justo en la campaña previa al Mundial, sumó 34 goles y 5 asistencias en 47 juegos en todas las competiciones. Con los italianos, fue campeón de la Copa UEFA y marcó uno de los tres tantos para derrotar a la Lazio tres por cero.

En la final del Mundial ante Francia, de la cual mucho se ha especulado sobre ciertas anomalías, no rindió lo esperado y Brasil cayó 3-0 ante los galos de Didier Deschamps, Zinedine Zidane y compañía. En esa Copa del Mundo marcó cuatro tantos en siete partidos.

Sin embargo, el “Fenómeno” se recuperó de ese golpe y de las lesiones. Se sacó la espina en Corea Japón 2002, al ganar su segunda Copa del Mundo y quinta para Brasil. En la final, marcó los dos tantos en la victoria ante Alemania de dos por cero y fue el máximo anotador con ocho dianas.

Ronaldinho, Alemania 2006

Ronaldinho también llegó por las nubes al Mundial y con la misión de revalidar el título ganado con Brasil en 2002.

En 2005 se apoderó del Balón de Oro y, para entonces, era considerado el mejor del mundo. Tenía a su favor el ganar la Liga de Campeones 2005-2006 con el Barsa y el FIFA World Player en las ediciones 2004 y 2005. Fue la mejor versión de Dinho que se haya visto, pero se desvaneció.

Con los culés, también ganó dos ligas (2004-2005 y 2005-2006) y dos Supercopa de España (2005 y 2006). Desde la 2003-2004, hasta la 2005-2006, jugó 132 partidos, anotó 61 goles y dio 40 asistencias en todas las competiciones.

Con la “verdeamarela”, fue campeón sub17 y campeón del mundo en Corea y Japón. En ese torneo, marcó cuatro goles en seis partidos, uno de ellos el recordado golazo de tiro libre ante Inglaterra. Fue campeón de la Copa Confederaciones 2005, tras marcar cinco goles en cinco partidos, uno de ellos en la final ante Argentina, ganada cuatro por uno. En ese torneo, fue Balón de Oro y Bota de Oro.

En Alemania 2006, jugó cinco choques y no anotó goles. Su desempeño no fue suficiente y Francia arrolló a Brasil en cuartos de final con una clase de fútbol de Zidane, quien a la postre fue expulsado en la final e Italia alzó el cuarto título de su historia en Berlín.

Lionel Messi, Brasil 2014

Luego de su experiencia en Sudáfrica 2010, Mundial al que llegó con dos Balones de Oro a cuestas, el oro olímpico en 2008 y las seis copas con el Barcelona en 2009, el argentino estuvo más cerca de la gloria en la Copa del Mundo celebrada en Brasil, pero Argentina perdió la final ante Alemania un gol por cero en tiempo extra. Anotó cuatro goles en siete partidos y fue clave para que la albiceleste jugara la gran final, la primera para la selección desde 1990, casualmente, ante los teutones.

En la fase de grupos, anotó en el debut frente a Bosnia, le dio el gol de la victoria en tiempo extra para vencer a Irán uno por cero y le anotó otro par a Nigeria. Aunque en la segunda fase del torneo no perforó las redes, fue clave en el juego colectivo de la selección. Terminó siendo el Balón de Oro, premio que fue polémico y que él mismo recibió con amargura.

Por su parte, Cristiano Ronaldo llegaba siendo el ganador de las dos últimas ediciones del Balón de Oro y reciente ganador de la Liga de Campeones con el Real Madrid. Su participación en la Copa fue más corta que la de Messi, pues Portugal quedó eliminada en la fase de grupos de forma estrepitosa. Tan sólo anotó un gol en tres partidos, al marcarle a Ghana en el último duelo para darle la victoria de dos por uno a los lusitanos.

Cristiano Ronaldo, Rusia 2018

Cristiano llegó al Mundial sacando el pecho, tras ganar dos Balón de Oro en fila y tres Liga de Campeones al hilo con el Real Madrid. En cada una, fue decisivo. En la edición 2015-2016, anotó el último penal de la tanda, para que los merengues vencieran al Atlético de Madrid, luego de empatar a un gol en 120 minutos. Fue el máximo anotador del torneo, con 16 tantos en 12 choques.

En la edición 2016-2017, marcó dos de las cuatro dianas con las que derrotaron a la Juventus cuatro por uno. Terminó como el goleador del torneo, con 12 goles en 13 juegos. En tanto, en la edición 2017-2018 deleitó al mundo con un golazo de chilena ante la Juventus en cuartos de final. En ese duelo, marcó dos de los tres goles en la victoria española de tres por cero.

En la vuelta, anotó el tanto de la victoria con un penal en el tiempo de descuento. Finalizó con 15 goles, nuevamente como el mejor del torneo. Por si fuera poco, en 2016 había llevado a Portugal a ganar su primera Eurocopa, si bien salió lesionado en la final ante Francia.

El lusitano debutó por todo lo alto en el Mundial, al anotarle un hat-trick a España y luego marcó el tanto de la victoria por la mínima diferencia ante Marruecos. Portugal cayó en octavos de final ante Uruguay dos por uno y Cristiano terminó el torneo con cuatro goles en cuatro juegos.

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Lo que dejó el 2019, un año plagado de grandes momentos

Tony Cittadino (Mallorca).- El año 2019 se termina y dejó grandes emociones deportivas, tanto a nivel nacional como internacional. A continuación, repasamos el momento más importantes durante el año, celebrado durante cada mes.

Cardenales campeón en medio de la crisis y la desgracia (Enero)

Cardenales de Lara se consagró campeón de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, al superar a los Leones del Caracas en cinco juegos. El conjunto crepuscular se sobrepuso a la pérdida de los jugadores Luis Valbuena y José Castillo, asesinados en diciembre de 2018 en un accidente de tránsito provocado para robarlos.

La organización sumó su quinto gallardete en la historia y, además, fue el cuarto consecutivo frente a los melenudos. Sin embargo, la final se vio empañada por la crisis política del país. El 23 de enero, día del segundo encuentro de la gran final, Juan Guaidó asumió la presidencia interina del país, basado en los artículos 233 para el establecimiento de un gobierno interino, y en el 333 para restablecer la vigencia de la Constitución. Como era de esperarse, hubo represión y protestas en todo el país. Barquisimeto no fue la excepción.

El Caracas se había negado a jugar en horas de la tarde y surgió la información de la presunta amenaza de cárcel por parte del gobierno de Nicolás Maduro, si mantenían la posición. El juego se realizó y en las próximas horas se marcharon del país los jugadores Logan Darnell, Craig Stem y Félix Pérez, Franklin Gutiérrez y Harold Ramírez.

Juniel Querecuto se llevó el premio Robert Pérez al jugador Más Valioso de la final, mientras que el manager José Moreno alcanzó su primer gallardete con un equipo sólido y compacto durante toda la temporada.

Los Patriots repiten en la NFL (Febrero)

Los Patriots de Nueva Inglaterra ganaron la edición 53 del Super Bowl al vencer por 3-13 a los Rams de Los Ángeles. Fue el sexto título en final 11 en 17 años, todos con el entrenador Bill Belichick y el mariscal de campo Tom Brady.

Así los Patriots empataron a los Steelers de Pittsburgh como los más ganadores del fútbol americano.

Roger Federer no se cansa de ganar (Marzo)

El suizo Roger Federer se consagró campeón del Masters 1.000 de Miami, al superar en la final al estadounidense John Isner por 6-1 y 6-4, en tiempo de 1 hora y 3 minutos. Así “Su Majestad” conquistó el título 101 de su exitosa carrera y el cuarto en Florida.

Esta nueva victoria dejó el balance de 17 triunfos y una derrota ante estadounidenses. La única derrota fue ante Andre Agassi en 2002. Además es el tenista con más finales de Masters 1.000 (50), superando a Rafel Nadal y está a ocho títulos de Jimmy Connors, tenista más laureado de la historia.

Tiger Woods y su regreso triunfal (Abril)

El estadounidense Tiger Woods  se llevó el Masters de Augusta al firmar una cuarta tarjeta con 69 golpes (tres bajo par), para un total de 274 (-14) y vestir así su quinta «chaque verde».

El golfista de 43 años logró el título 14 años después de dominar en Augusta por cuarta vez, superando al italiano Francesco Molinari. En total, los títulos los logró en  1997, 2001, 2002, 2005 y 2019.

Fue además, su decimoquinto grande, pues también acumula tres Abiertos de Estados Unidos (2000, 2002, 2008), tres Abiertos Británico (2000, 2005, 2006) y cuatro Campeonatos de la PGA (1999, 2000, 2006, 2007).

Hegemonía bianconera en la Serie A (Mayo)

La Juventus gana el octavo scudetto consecutivo en Italia, implantando una marca en Europa, al dejar atrás los siete gallardetes del Lyon (2002-2008). Fue la primera liga para Cristiano Ronaldo y última para Max Allegri, que ganó cinco. El estratega fue el tercer entrenador con más títulos oficiales en la historia de la Juventus (11, cinco ligas), detrás de Trapattoni (14, seis ligas) y de Lippi (13, cinco ligas).

También fue el octavo gallardete para Giorgio Chiellini y Andrea Barzagli. La tabla terminó con la Juve con 90 puntos, Napoli (79), Atalanta (69), Inter (69) y Milan (68). Fue la primera liga de Cristiano Ronaldo vistiendo la camisa de la Juve.

El Liverpool vuelve a mandar en Europa (Junio)

El Liverpool derrotó al Tottenham dos goles por cero en el estadio Wanda Metropolitano de Madrid, para proclamarse monarca de la Liga de Campeones. El equipo de Jurgen Klopp se impuso con tantos de Mohamed Salah y Origi, para alcanzar la sexta orejona de su historia, en la primera final entre equipos ingleses.

Para el técnico alemán fue su primera Champions, luego de caer derrotado en la edición de 2018 con los reds frente al Real Madrid. Su dominio en Europa se extendió en diciembre, al ganar el Mundial de Clubes. Los ingleses superaron al Flamengo un gol por cero, con tanto de Roberto Firmino en el minuto 99 del tiempo extra.

Brasil retoma el dominio en la Copa América (Julio)

Brasil derrotó a Perú tres goles por uno, para ser el campeón de la Copa América 2019 jugada en su país. La canariña logró su primer título desde el 2007 y noveno en total, llevándose el torneo en una noche histórica en el mítico estadio Maracaná en Río de Janeiro.

Everton (15’), Gabriel Jesús (45+3’) y Richarlison (88′ pen.) anotaron por Brasil, mientras que Paolo Guerrero (44′ pen.) lo hizo por Perú, selección que jugó su primera final del torneo en 4 años.

Todos los premios de la competición fueron para Brasil. Dani Alves fue electo como el Mejor Jugador, Everton finalizó como goleador con tres tantos y Alisson Becker fue el mejor portero.

Venezuela cayó ante Argentina en cuartos de final, tras perder dos goles por cero.

La “Vinotinto de las Alturas” enmudeció China (Agosto)

La selección nacional de baloncesto debutó en el Mundial de China, con derrota ante Polonia de 80 por 69.

Sin embargo, vencieron a Costa de Marfil en el segundo encuentro con pizarra de 87 por 71 y eliminaron al anfitrión China en el tercer cotejo, esta vez con parciales de 72 por 59. El quinteto de Fernando Duró clasificó así por primera vez a la segunda fase del torneo.

En esta instancia, cayeron ante Argentina 87 por 67 y frente a Rusia 69 por 60.

Eugenio Suárez y Ronald Acuña Jr. hacen temblar las Grandes Ligas (Septiembre)

Suárez implantó una nueva marca de jonrones para un venezolano en ronda regular con 49. El antesalista de los Rojos de Cincinnati dio par de cuadrangulares el 15 de septiembre ante los Diamondbacks de Arizona en el Chase Field, para igualar la marca del “Gato” Galarraga. Lo superó tres días más tarde, contra los Cachorros de Chicago.

Además el 26 de septiembre sacó el cuadrangular 49, para ser el tercera base de la Liga Nacional con más vuelacercas en una zafra, superando a Adrián Beltré (Dodgers de Los Ángeles, 2004) y Mike Schmidt (Filis de Filadelfia, 1980).

Por su parte, Acuña Jr. pegó 41 jonrones y se robó 37 bases. El outfielder de los Bravos de Atlanta quedó a tres estafadas de ser el quinto 40-40 de la historia, pero una lesión en la cadera lo sacó de acción en la última semana de la ronda regular.

Es el jugador más joven de la historia las Grandes Ligas con al menos 40 vuelacercas y 30 bases robadas en una campaña y se unió a Eddie Mathews y Mel Ott como los únicos jugadores en disparar 40 jonrones en una temporada con 21 años de edad o menos.

Este año había igualado a Bob Abreu como los únicos criollos 30-30. El “Comedulce” tuvo dos campañas de ese calibre con los Filis de Filadelfia en 2001 y 2004. El nacido en La Sábana, estado Vargas, además participó en 2019 en su primer Juego de Estrellas y su primer Derby de Jonrones. Por si fuera poco, también es el criollo con más carreras anotadas en una zafra.

Yulimar Rojas revalidó su reinado en Doha (Octubre)

Yulimar Rojas cerró un año memorable. La criolla revalidó su título mundial en el triple salto, al dejar marca de 15,37 metros y superar así a la jamaiquina Shanieka Ricketts (14,92 metros) y colombiana Caterine Ibargüen (14,73 metros).

Rojas se quedó a 13 centímetros del récord mundial, pero sumó su segunda presea dorada luego de lo hecho en Londres 2017.

La caraqueña de 24 años, también se había subido al podio en agosto durante los Juegos Panamericanos de Lima. Para entonces, logró un salto de 15,11 metros, para ganar el oro y también implantar un récord en la competición.

Hamilton se acerca a Schumacher (Noviembre)

El británico Lewis Hamilton volvió a ser el mejor de la Fórmula 1, al ganar su sexto título de campeón y quedar a uno del líder de todos los tiempos, el alemán Michael Schumacher.

El piloto de Mercedes selló el campeonato con una victoria en el Gran Premio de Abu Dhabi y finalizar con 11 triunfos. Además fue el único que logró sumar al menos un punto en todas las carreras.

Messi ganó el sexto Balón de Oro (Diciembre)

Lionel Messi ganó el sexto Balón de Oro, para sumar uno más que Cristiano Ronaldo. El argentino, que también se lo llevó en las ediciones 2009, 2010, 2011, 2012 y 2015, había logrado también el premio The Best de la FIFA.

Messi sumó 686 puntos para superar a Virgil van Dijk (Liverpool, 679) y Cristiano Ronaldo (Juventus, 476). La elección fue realizada por 176 periodistas de todo el mundo.

El jugador del Barcelona logró por sexta vez ser Bota de Oro y Pichichi de la liga española. Terminó la temporada como el máximo goleador de la Liga (36) y también de la Liga de campeones (12). También fue campeón de la liga española con el Barcelona, sumando 34 títulos con la oncena azulgrana.

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Liverpool retará al Flamengo en busca de su primer Mundial de Clubes

Juan Castro (Marca).- Sólo el Real Madrid (13) y el Milan (7) tienen más Champions que el Liverpool (6), pero, curiosamente, el club inglés luchará este sábado por su primer título de mejor club del mundo, ya sea en su antigua versión de la Copa Intercontinental -el precedente de este Mundialito- o en la vigente versión del Mundial de Clubes de la FIFA. Nada, el club red no tiene ninguno.

Y no lo tiene por una conjunción entre la casualidad histórica y, obviamente, las derrotas en tres finales (dos Intercontinentales: 1981 y 1984) y un Mundialito (2005). Veremos cómo sigue la historia el sábado en la sexta oportunidad en la que el conjunto inglés puede aspirar a ganarlo.

En realidad, siendo pulcros, será la cuarta ocasión que tengan… sobre el campo. En las primeras Copas de Europa conquistadas por los reds, allá por 1977 y 1978, el Liverpool denegó su participación alegando que no tenía fechas para viajar a Sudamérica -en concreto, a Buenos Aires- para disputarla. La del 77 la jugó en su lugar, ante Boca, el Borussia Mönchengladbach, subcampeón de Europa; y la del 78 directamente no se jugó, también contra Boca. Ha habido incluso algún intento por disputar esta última Copa muchos años después, pero el márketing no dio para tanto.

Posteriormente, la Copa del 81 la perdió con Flamengo (3-0), el mismo rival de este sábado; y la del 84 contra el Rey de Copas, Independiente, que aún sigue siendo el que más Libertadores tiene en Sudamérica.

El Mundial de Clubes del 2005 lo perdió el Liverpool contra Sao Paulo. Hasta ahí llegó su historia. La sexta Champions ganada este año ante el Tottenham le ha dado esta nueva oportunidad que, por ahora, está aprovechando.

Jürgen Klopp, por su parte, consolidará el sábado su séptima final con el Liverpool. Sólo ha ganado dos: la citada Champions y la posterior Supercopa 2019 (al Chelsea y por penaltis). Antes Klopp había perdido la Champions anterior; la Community de este año; la Copa de la Liga 2016 y la Europa League 2016. El sábado, otra oportunidad.

Foto: AFP.