El Shakhtar Donetsk da un golpe mortal al Real Madrid

ABC.- Un fantasma recorre Europa. Es blanco y bascula entre el ataque y la defensa como un espectro reumático a un tris del gorigori. El Madrid ya no depende de sí mismo (casi que mejor, dirán los que le ven jugar), tras caer dos goles por cero ante el Shakhtar Donetsk.

Todas las alineaciones de Zidane plantean su interrogante, algo en lo que pensar los primeros minutos. ¿Por qué no jugaba en Ucrania Casemiro? Estaba apercibido, pero el partido era eso que se dice una final. Así la tomó el equipo, con una gran actitud. Presión, iniciativa y algo muy refrescante: el riesgo personal en las bandas. «Skin in the game». Primero fue Rodrygo, que hizo alguna buena jugada por la derecha, y luego, con los minutos, un concienciado Asensio, que se salió de su fútbol comodón, burocrático y nini.

Suyas fueron las ocasiones del Madrid en la primera parte: un palo en el minuto 4 y otro tiro después, en el 30, tras una buena combinación con Odegaard, con el que se vislumbró el principio de una inteligencia. El mutuo entendimiento entre esas dos estilosas zurdas hizo recordar el brillo de otros tiempos. Fue, en todo caso, una cosa muy fugaz.

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De todos modos, la pujanza del Madrid decayó un poquito con los minutos. No llegó el Shakhtar a molestar, fragilizado aún más por la presión del Madrid, pero en el minuto 13 hubo un error blanco en defensa, esa rifa de todos los partidos, en un mal pase de Nacho a Varane que acabó en amarilla anaranjada y en la lesión, por el lance, de Moreas, que se tuvo que retirar.


Varane estuvo muy ardoroso y luego le dio un tantarantán casi invalidante al suplente, Dentinho. (Otra estampa para pensar los derroteros que toma el mundo: un montón de brasileños corriendo tras la pelota bajo la aguanieve ucraniana)

El Madrid estuvo atento, mostró una actitud digna, y controló los conatos de contragolpe del Shakhtar. Le faltaba, sin embargo, el peligro arriba, pues juega al ritmo y tiene por límite la particular y un poco caprichosa excelencia de Benzema; Odegaard siguió tímido en ese puesto suyo de la mediapunta y la mayor agresividad y, diríamos, honestidad atacante de los extremos no hizo olvidar a Vinicius, que languidece de espectador, entristecido ya, en las gradas vacías del coronavirus. Ese jugador que animaba el cotarro ha sido puesto en su sitio por el mismo cotarro. Zidane prefire el academicismo fino de Rodrygo o Asensio a su fútbol torrencial pero por desbastar.

Del descanso volvió un Shakhtar más convencido. Courtois se estrenó en el minuto 52 y la fluidez del Madrid se fue haciendo tartamuda. El gol parecía una proeza y era más fácil esperar su error, ya apuntado en la primera parte. Así sucedió. En el 56 hubo un fallo orgánico en la defensa del Madrid, una estupefacción de varios, y Dentinho aprovechó para marcar. La defensa del Madrid se abre como si le echaran un toro en lugar de una pelota.

El Madrid buscaba hacer acopio de agresividad para empezar su fútbol, pero le cuesta. No es una máquina, no es un mecanismo, funciona por arranques, es decir, late o respira como un organismo inconstante, y esos arranques le cuestan cada vez más esfuerzo. Hay un cansancio mental al que luego maquilla el cansancio físico. Pero es falta de ideas lo que se percibe. Es un equipo deslavazado, poco cosido, y sin espíritu. Incapaz de estar concentrado mucho tiempo, como nosotros ante el móvil.

Como suele ser habitual, el entrenador rival, Luis Castro, hizo cambios antes que Zidane, que respondió con el triple cambio, su «limón, cereza, naranja» en la tragaperras táctica: Isco, Mariano y Vinicius.


El equipo quiso mejorar con ellos. Vinicius es un rayo de sol, un poco de vitamina D. No será Garrincha, pero aporta la serotonina necesaria para levantarte de la cama y saber dónde está la portería.

Pero el horror estaba atrás. Avenidas Zidane. Solomon, fresquito, se recorrió todo el frente del ataque y batió a Courtois ante el peor balance defensivo de Europa occidental. Al Madrid le baila ahora mismo cualquier asociación de veteranos que cuide un poco el colesterol. No respondió, no creó peligro. No estaba Odiseo (Ramos) para la épica, así que ni eso. Se le complica Europa al Madrid. Se le acaba una excusa de la que se ha abusado demasiado tiempo.

Foto: Getty

Oriana Altuve fue galardonada como Mejor Jugadora Iberoamericana

Prensa Oriana Altuve.- La gran temporada que firmó Oriana Altuve en el curso 2019/2020 fue premiada por el prestigioso diario español Marca, con el galardón de mejor jugadora Iberoamericana de la campaña pasada. La caraqueña anotó 13 goles en 18 partidos con el Rayo Vallecano, terminando la temporada como la cuarta mejor artillera del campeonato.

“Estoy agradecida con el Rayo Vallecano, con todas las chicas del equipo que siempre me apoyaron y también con mi familia que nunca ha dejado de estar a mi lado”, comentó la venezolana. Su gran desempeño destacó aún más en un equipo que anotó 24 tantos, de los cuales 13 llevaron la firma de la caraqueña.

“Fue una muy buena temporada, lamentándolo mucho el Covid no dejó que continuara el campeonato, pero estoy muy contenta y feliz. Le debo mucho a las chicas en el vestuario del Rayo que siempre estuvieron apoyándome”, agradeció Altuve a sus excompañeras.


En la tabla de goleadoras, Altuve finalizó cuarta detrás de las españolas Jenni Hermoso (FC Barcelona) y Peke (Deportivo La Coruña) y de la nigeriana Asisat Oshoala, también del Barsa. Cerca finalizó otra venezolana como Gabriela García, con sus 10 celebraciones para el Deportivo.

“Cada día llegan más venezolanas a España y eso me hace sentir orgullosa, no me siento tan sola como antes. Me pone muy contenta de que haya muchas venezolanas aquí”, valoró delantera, que cuando aterrizó en el campeonato en 2018 era la única venezolana que era titular habitual en su equipo.

Foto: Prensa Oriana Altuve

Messi rindió un homenaje a Maradona en la goleada del Barcelona

Jordi Blanco (ESPN).- Maradona en el palco, con una foto del 10. En el marcador electrónico, con una imagen, en el minuto de silencio dedicado, en las flores con su número colocado en el césped… Y en el gol de Messi, el homenaje final, sentido y directo de un Barsa que pudo rendirle su especial homenaje a Maradona.

De esta manera el Barcelona volvió, por fin, a enlazar dos victorias consecutivas en la Liga, respondiendo a la derrota del Real Madrid frente al Alavés con una solvente goleada (4-0) sobre un Osasuna que resistió media hora el empate inicial y se fue despidiendo del partido al descanso, derrumbado por los goles de Braithwaite y Griezmann.

Coutinho y Messi cerraron la goleada en la segunda mitad, en la que el árbitro anuló un gol a Dembélé antes de que Lio pudiera rendir su particular y personal homenaje a Maradona, tras el 4-0 que celebró sacándose la camiseta azulgrana y mostrando la que llevaba debajo de Newell’s, con el 10 a la espalda. Una camiseta, la de los leprosos, que comparten en su historia tanto Lionel como Diego.


Dinámico, ágil de piernas y de cabeza, firme en la idea y confiado en su plan, el equipo de Koeman repitió una primera mitad tan convincente como fue la segunda de Kiev, sin alcanzar el nivel mostrado en Ucrania pero solvente en su juego y sin temor al error.

El entrenador apostó por dar continuidad a Braithwaite en el centro del ataque y el danés le respondió con su tercer gol en dos partidos que acabó con la resistencia de un Osasuna contestón pero inferior, más ocupado en defender las combinaciones azulgranas que en encontrar la meta de Ter Stegen, aunque el portero local tuvo que intervenir en más de una ocasión, siempre con acierto.

A los diez minutos rozó Coutinho el gol, tras una asistencia de Griezmann que salvó bajo palos la defensa navarra y después de hasta tres ocasiones llegaría el 1-0, en una jugada habitual en combinación de Messi con Alba, que desembocó esta vez en el centro cerrado y raso del lateral que remató al cuerpo del meta Coutinho antes de que Braithwaite necesitase dos remates para, por fin acabar con la resistencia.

El gol calmó los ánimos del Barça, bien en ataque, firme en defensa pero poco acertado en un centro del campo donde Pedri, pareja de De Jong en el mediocentro, no encontró nunca su sitio, hasta el punto que el entrenador solventó sustituirlo durante el descanso por Busquets, quien reapareció tras la lesión muscular que sufrió con la selección.

Antes, sin embargo, llegándose al final del primer tiempo, llegaría el golazo de Griezmann, con un obús desde fuera del área tras un rechace de la defensa de Osasuna al que no pudo responder Herrera más que con la mirada ante la espectacularidad del disparo del francés, quien por primera vez desde que llegó al Barça enlazó dos partidos marcando.

Más y mejor

Si buena fue la primera mitad del Barça, mejor fue la segunda, con más frescura y menos oposición de un rival que salió con ganas de meterse en el partido con un gol pero acabó, rápido, dándose cuenta de la imposibilidad de poner en problemas al equipo azulgrana.

Dos llegadas del equipo navarro dieron paso a la respuesta local, se diría que furiosa y que desembocó en el 3-0 de Coutinho, asistido magníficamente por el renacido Griezmann y antes de que a Dembélé, que acababa de entrar en el campo se le anulase un gol.


Con ritmo y solvencia buscó más el Barça, especialmente se diría para que Messi pudiera tener su protagonismo especial, su forma de homenajear a Maradona… Hasta que llegó el momento, a los 73 minutos y gracias a un zambombazo lejano del capitán que significó el 4-0 y la celebración inmediata de Leo, mostrando aquella camiseta de Newell’s, la primera que lució siendo un niño y que Diego también defendió en los últimos años de su carrera.

Fue la guinda de una tarde amable, tranquila y optimista. Una goleada para creer. Y para homenajear a un Maradona cuya figura estuvo presente en el Camp Nou.

 

Estas son las selecciones que jugarán el Final Four

UEFA.- Bélgica, Francia, Italia y España competirán en la segunda edición de la fase final de la UEFA Nations League en octubre 2021.

En principio, el ganador del Grupo A1 (Italia) será el anfitrión de la fase final. La designación oficial del anfitrión será confirmada por el Comité Ejecutivo de la UEFA el 3 de diciembre, seguido por el sorteo de las semifinales y la final.

Los horarios y las sedes aún no están confirmados.

6 de octubre: semifinal 1

7 de octubre: semifinal 2

10 de octubre: partido por el tercer lugar

10 de octubre: final

Para poder liberar espacio en octubre 2021, los cuatro combinados de la fase final de la UEFA Nations League serán sorteados en un grupo de cinco selecciones para la fase de clasificación (en lugar de un grupo de seis selecciones).


BÉLGICA

Ganadora del Grupo A2: 6P 5V 0E 1D 16GF 6GC

Máximo goleador: Romelu Lukaku, Dries Mertens (3)

Resultados

05/09: Dinamarca – Bélgica 0-2

08/09: Bélgica – Islandia 5-1

11/10: Inglaterra – Bélgica 2-1

14/10: Islandia – Bélgica 1-2

15/11: Bélgica – Inglaterra 2-0

18/11: Bélgica – Dinamarca 4-2

 

Seleccionador: Roberto Martínez

Cuando era jugador actuaba como centrocampista. El español, que se hizo un nombre en el fútbol inglés, está al frente de la selección belga desde 2016.

Jugador clave: Kevin De Bruyne

El Centrocampista de la Temporada UEFA Champions League 2019/20 sigue dejando grandes actuaciones con su selección y con su club. Es la baza creativa de Roberto Martínez.

Jugador a seguir: Youri Tielemans

El joven centrocampista de 23 años se ha consolidado en una selección repleta de talento. El jugador del Leicester aporta un gran disparo desde lejos y una buena distribución del juego.


FRANCIA

Ganadora del Grupo A3: 6P 5V 1E 0D 12GF 5GC

Máximo goleador: Olivier Giroud (3)

Resultados

05/09: Suecia – Francia 0-1

08/09: Francia – Croacia 4-2

11/10: Francia – Portugal 0-0

14/10: Croacia – Francia 1-2

14/11: Portugal – Francia 0-1

17/11: Francia – Suecia 4-2

 

Seleccionador: Didier Deschamps

Deschamps capitaneó a ‘les bleus’ en su victoria en el Mundial de 1998 y la EURO de 2000, y es seleccionador de Francia desde 2012. Conquistó el Mundial en 2018 y podría asegurar el segundo ‘doblete’ internacional de su carrera en la UEFA EURO 2020.

Jugador clave: Antoine Griezmann

La influencia del mejor jugador de la UEFA EURO 2016 y máximo goleador del torneo en la selección gala ha ido ganando peso con el tiempo. Ha marcado tres goles y asistido en siete en la fase de clasificación para la EURO, superando a Zinédine Zidane en la clasificación de máximos goleadores históricos de Francia.

Jugador a seguir: Clément Lenglet

Sin hacer mucho ruido se ha hecho con un puesto de titular en el Barcelona, aunque no llegó a debutar con la selección absoluta de Francia hasta junio de 2019. Ahora mismo es titular junto a Raphaël Varane en el centro de la defensa de la selección de Didier Deschamps.


ITALIA

Ganadora del Grupo A1: 6P 3V 3E 0D 7GF 2GC

Máximo goleador: cinco jugadores con un gol

 

Resultados

04/09: Italia – Bosnia y Herzegovina 1-1

07/09: Holanda – Italia 0-1

11/10: Polonia – Italia 0-0

14/10: Italia – Holanda 1-1

15/11: Italia – Polonia 2-0

18/11: Bosnia y Herzegovina – Italia 0-2

 

Seleccionador: Roberto Mancini

Uno de los mejores jugadores de su generación, aunque nunca tuvo fortuna con la selección. Mancini está ansioso por brillar como seleccionador tras ganar títulos a nivel de clubes en Italia, Inglaterra y Turquía.

Jugador clave: Marco Verratti

Como su técnico, el centrocampista aún no ha igualado su estado de forma a nivel de clubes con la selección. Sin embargo, el fútbol de posesión propuesto por Mancini parece perfecto para el jugador del Paris Sanint-Germain.

Jugador a seguir: Gianluigi Donnarumma

A los 21 años, el portero Donnarumma ya es un veterano tras sumar varios años jugando al primer nivel, pero tiene un espejo muy difícil de igualar al suplir a Gianluigi Buffon.

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ESPAÑA

Ganadora del Grupo A4 : 6P 3V 2E 1D 13GF 3GC

Máximo goleador: Ferrán Torres (4)

 

Resultados

03/09: Alemania – España 1-1

06/09: España – Ucrania 4-0

10/10: España – Suiza 1-0

13/10: Ucrania – España 1-0

14/11: Suiza – España 1-1

17/11: España – Alemania 6-0

 

Seleccionador: Luis Enrique

Renunció en junio 2019 por razones personales, pero regresó a su puesto en noviembre una vez finalizada la fase de clasificación para la UEFA EURO 2020. En 2015 guio al Barcelona a la gloria en la UEFA Champions League.

Jugador clave: Sergio Ramos

Es el pegamento que mantiene unida a la defensa española. El jugador europeo con más partidos como internacional también está entre los diez máximos goleadores, especialmente gracias a su gran acierto desde el punto de penalti.

Jugador a seguir: Ansu Fati

La joven perla del Barcelona batió un récord que duraba 95 años cuando se convirtió en el goleador más joven de la historia de la selección española en la victoria por 4-0 sobre Ucrania al marcar con 17 años y 311 días.

Foto: UEFA



España aplastó a Alemania para clasificar al Final Four

Reuters.- Ferran Torres anotó el martes el primer triplete de su carrera en el arrollador triunfo de España 6-0 sobre Alemania para meterse entre los cuatro mejores de la Liga de Naciones de Europa.

Goles de Álvaro Morata, Torres y Rodri le dieron al equipo de Luis Enrique una convincente ventaja de 3-0 en el descanso, mientras que Torres volvió a marcar al comienzo del segundo tiempo y completó su triplete con un buen remate poco después.

El suplente Mikel Oyarzabal marcó el sexto gol de la “Roja” en el minuto 89 para profundizar el mal momento de Alemania, cuatro veces campeona del mundo.


España terminó como líder del grupo A con 11 puntos después de seis partidos, mientras que los alemanes, que solo necesitaban un empate para avanzar a la fase final, quedaron segundos con nueve.



Foto: Reuters

España empató con Suiza y define su clasificación ante Alemania

AS.- Todo se decidirá en Sevilla. Era lógico pensar que esa iba a ser la estación de destino de la fase de grupos de la Nations League, con España y Alemania jugándose el pase a la Final Four en el último partido. Lo extraño es haber llegado hasta allí con tropiezos como el de Kiev o el de Basilea, que pudo ser de aúpa tras un partido en el que Ramos llegó a fallar dos penaltis. Afortunadamente lo arregló Gerard Moreno en el minuto 89, nueve después de haber entrado en el campo. Un respiro para una Selección que volvió a ser presa de su fútbol champán: buen descorche, efervescencia en los primeros minutos que suelen mover a la ilusión y… un final sin gas en el que el gol se convierte en algo así como una quimera. Ni con el falso nueve ni con el nueve real. El gol se esconde al fondo de la mina y hay que seguir bajando. Hasta allí llegó, cuando ya nadie lo esperaba, Gerard. La dolce vita en el Villarreal contagia incluso a La Roja.

Lo cierto es que no hay tiempo para lamentarse por no haber sumado los tres puntos porque Alemania asoma ya camino de La Cartuja. No se trata de una Alemania imperial a la que no se le pueda meter mano. No. Pero España no acaba de dar con la tecla y esa es nuestra principal preocupación. Lo de las rotaciones y el baile de titulares tampoco parece acompañar. En Basilea volvimos al jeroglífico de averiguar quién es el nueve. Ese es el misterio a resolver partido tras partido, pero esta noche lo fue más que nunca. Lo de Luis Enrique es como ir al mazo y repartir de nuevo las cartas. Morata cumplió en Ámsterdam, más que eso diría yo, pero ante Suiza fue suplente. Y Unai Simón, que destacó ante Holanda pero que parecía tener entonces la etiqueta de provisional al tratarse de un amistoso, volvió a estar bajo palos. En resumen: de los once que fueron titulares en el Johan Cruyff Arena, sólo repitió uno, precisamente el que menos papeletas parecía tener.

Y en esa España del trampantojo en la que los nueves no son nueves, los laterales también generan desconcierto en el rival. Sergi Roberto y Reguilón se sienten felices cuando vuelan hacia arriba. Lo hicieron de inicio, aunque fue Ferran Torres quien más daño provocó en la defensa suiza, ordenada en principio con tres centrales y dos carrileros. El del City ya había pisado el área rival un par de veces cuando apenas se llevaban disputados cinco minutos. Se movía tanto España, que sobre el campo parecía haber más de once futbolistas vestidos de blanco.

El único borrón llegó al filo del minuto veinte, cuando Fabián erró un pase atrás y a punto estuvo de aprovecharlo Shaquiri. Su disparo, en embargo, fue despejado a córner por Unai, quien hasta el momento estaba frío pues Suiza ni siquiera había amagado con golpear. A Petkovic se le veía serio en el banquillo y era normal. Ni siquiera el planteamiento con la conexión entre Shaquiri y Embolo, novedades respecto al partido disputado hace un mes en Madrid, surtía efecto. No les llegaba el balón, que era patrimonio del centro del campo español, ese al que Luis Enrique no duda en calificar como el mejor de Europa.



Pero un desajuste defensivo de España abrió las puertas de par en par a Suiza. Embolo aprovechó el desfiladero abierto en la banda derecha tras la alegría de Reguilón y llegó hasta línea de fondo. Su centro fue rematado a la primera, con un guante como pie izquierdo, por Freuler. El balón voló como un avión de papel hasta el ángulo derecho de la portería defendida por Unai. Nada pudo hacer el del Athletic. Sólo quedaba aplaudir… si hubiera habido aficionados para hacerlo en el St. Jakob-Park.

Ahí se tambaleó España, buscando aire. Le costó recuperarse porque no se acertaba en el pase y la fluidez inicial de los hombres de ataque se había perdido. Embolo dejaba la banda y se metía entre Pau Torres y Ramos, que batía con el partido de ayer (177) el récord de Buffon en partidos de selección. Suiza dio unos pasitos atrás, blindó al equipo diez metros más abajo dejando a Seferovic como un islote y a Shaquiri como la baza para administrar el balón en las pocas ocasiones en las que la selección helvética lo tenía. Al descanso se llegó con un zurdazo de Oyarzabal que despejó Sommer y un remate que se le fue alto a Ferran Torres. Y del descanso volvimos con un centro de Ferran y remate de Oyarzabal que acabó en otro córner. Cambio de campo, pero los mismos protagonistas en el intento de La Roja de meter una marcha más al partido.

Pero aún debíamos sufrir un poquito más antes de intentar escalar la montaña. Sucedió en el minuto 55 en una pifia de Unai Simón, que salió del área para tratar de ganarle la partida a Seferovic en un balón al hueco lanzado por Shaquiri. Pero calculó mal, el exdelantero de la Real Sociedad se quedó con el balón y remató con Unai fuera de lugar. Surgió entonces Ramos para salvar el gol bajo palos. Quién le diría al de Camas que dos minutos después tendría la oportunidad de redondear la faena al lanzar un penalti tras mano de Ricardo Rodriguez. Pero esta vez, la paradinha no engañó al portero y Sommer despejó a córner el lanzamiento del madridista. La racha de 25 penaltis seguidos sin fallo se rompía para Sergio. Había que seguir intentando escalar la montaña.

A esa expedición se sumó Morata, quien entró por Fabián en el minuto 57. Trató de repetir el patrón de Ámsterdam, ese bajar y moverse para abrir luego a los extremos, pero Suiza se mantenía firme atrás. Así que en el minuto 71 Luis Enrique dio un pasito más y dio entrada de golpe a Koke, Canales y Adama por Busquets, Olmo y Oyarzabal. Pero ni por esas. Akanji se mantenía firme en el centro de la defensa suiza y con el paso de los minutos España fue siendo presa de ese mal que consiste en centrar y centrar al área cuando las ideas fallan. Hasta que Morata hizo de Morata y forzó un penalti que, además, tuvo como propina la expulsión por doble amarilla de Elvedi. Minuto 79. De nuevo Ramos, de nuevo la paradinha, de nuevo Sommer esperando en la banqueta. Resultado: segundo penalti fallado por el capitán, que cerraba de ese modo una noche que parecía aciaga hasta que Gerard Moreno llegó al rescate. Entró en el 80′ y firmó el 1-1 en el 89. Propició un empate que nos sigue obligando a ganar a Alemania para estar en la Final Four pero que nos permite afrontar el duelo con otra cara. Sevilla lo merece.

Foto: AS

Holanda y España empataron en Ámsterdam

AS.- Empate en Ámsterdam. Ni frío ni calor, dirá alguno, un saldo positivo pensará quien tire de estadística pues hasta la fecha España había saldado todas sus visitas a Holanda con derrota. Lo cierto es que la Selección regaló una primera parte de altura en la que Canales, Koke y Morata nos hicieron ver el vaso mucho más lleno de lo que acostumbrábamos. También Éric García o Unai Simón. Quedémonos con esos detalles de lo que fue un empate de laboratorio con vistas al fútbol real que aguarda el sábado y el martes en la Nations League.

De inicio, Luis Enrique apostó por revolución sobre revolución, que para eso sirven los amistosos. Bastaba ver la portería y la defensa para darse cuenta de lo mucho que había agitado la coctelera el asturiano. Bien. Tenemos ganas de ver a todos en esa especie de casting a largo plazo, pues el próximo año nos espera una Eurocopa en la que no podemos fallar. Bellerín regresaba a la Selección cuatro años después e integró una línea defensiva en la que a priori sólo se atisbaba un titular, Gayà, quien pugna seriamente con Jordi Alba para hacerse con el patrimonio del lateral izquierdo.

Su partidazo del pasado domingo ante el Real Madrid era sin lugar a duda la mejor de las credenciales para ganarse el puesto. Aunque eso abra la incógnita evidente: si juega el amistoso, ¿será que el sábado, ante Suiza, verá el partido desde el banquillo? El resto del once titular respondía a un patrón más lógico, con el acento rojiblanco que aportaban Koke, Rodri o Morata.

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Holanda, sin embargo, lucía un once más parecido al de gala. Se nota que Frank de Boer no quiere desaprovechar oportunidades para ganarse al aficionado, ya que su etapa en la selección picaba hacia arriba con una derrota y dos empates en los tres partidos disputados.



Sólo así se entiende que apostara por un centro del campo de garantías sobre el que sostener a un equipo sobrado de talento y juventud. Frenkie de Jong, que en la previa se quejaba de la saturación del calendario (“los amistosos con la selección holandesa no eran necesarios. No son partidos que den los puntos o algo para una clasificación”), volvía al césped sobre el que fue tan feliz. No quiero decir con ello que en el Camp Nou no lo sea, pero aún no hemos visto con la camiseta azulgrana al jugador que deslumbraba en el Ajax.

Tiene toque, zancada y visión periscópica para ver lo que muchos no aciertan a ver, ni siquiera desde lo más alto de la grada o en el sofá frente al televisor. Y esa capacidad, la de no ponerse nervioso cuando todo se acelera, es uno de los bienes más preciados que hay en el fútbol. Junto a él, De Boer alineó a dos pilares de la Oranje, Wijnaldum y Van de Beek.

El arranque de partido deparó una noticia positiva en España, la de su buena puesta en escena con el equipo presionando arriba, y una negativa para Holanda con la temprana lesión de Aké. El central del Manchester City se lastimó a los cuatro minutos y tuvo que ser sustituido por Blind. Y a este le correspondió la dura tarea de bailar con la más fea, Morata. El delantero de la Juventus volvía a la Selección un año después.

A falta de nueves, Luis Enrique alineó dos. El bianconero, en posiciones centrales, mientras que Gerard Moreno caía escorado a la banda derecha. Morata era el referente, pero en continuo movimiento, bajando a recibir hacia el medio campo y descargando de inmediato a los extremos. Hizo daño con esas maniobras. Y en una de ellas resultó letal, pues su pase fue rematado a gol por Canales, que se estrenaba de ese modo en su faceta goleadora con La Roja. Era el premio al fútbol dinámico que en esos primeros veinte minutos había exhibido la Selección.

Pese a la concentración de jugadores en el centro del campo, España encontraba los espacios. De Jong corría de un lado a otro pero carente de oxígeno, es decir, de balón, el azulgrana pierde su brillo. Holanda dio unos pasitos hacia adelante.

Había que presionar la salida de balón española, pero los de Luis Enrique fueron fieles al libro de estilo. Unai Simón, que debutaba en la Selección, no rifaba un pase, cada ofensiva se gestaba con la cesión del meta del Athletic a Éric García o ïñigo Martínez, ambos pletóricos, que salían jugando pese a tener al rival oranje respirando en el cogote.

A la media hora, la suerte le fue esta vez esquiva a España. Gayà se lesionó tras chocar en un salto en el área con Hateboer. El lateral valencianista tuvo que dejar su lugar a Reguilón. Justo en la acción posterior Holanda reclamó un penalti por empujón de Bellerín.

No había VAR como tampoco lo hay en la Nations League, que es algo así como volver a tener que darle a la manivela cuando nos habíamos acostumbrado al elevalunas eléctrico. Así que al árbitro, el italiano Davide Massa, le tocó la extraña tarea de… arbitrar. En realidad fue un salto sin más, una pugna como ha habido millones desde que el fútbol es fútbol. No pitó penalti. Jueguen…

De ahí al descanso, el partido siguió el mismo guion, con Canales como ingeniero a la hora de crear peligro en ataque. Era de entender que en la reanudación hubiera cambio de cromos pues para eso son los amistosos.

Pero las urgencias eran holandesas, así que De Boer dio entrada de golpe a Dumfries, De Vrij, Klaassen y Stengs. Y el efecto fue inmediato pues en el primer ataque, un centro desde la izquierda de Wijndal fue rematado llegando desde segunda línea por Van de Beek. Un despiste, un gol en contra. Así de fácil y de duro para Luis Enrique, que se removía en el banquillo.

Pero reaccionó bien España, con dos remates consecutivos de Koke y Bellerín. De inmediato, relevo ofensivo de Luis Enrique, que dio entrada a Ferran, Olmo y Adama por Asensio, Morata y Gerard Moreno. En el 67′ llegó el gran susto en un contraataque excelentemente guiado por la Oranje. El balón le quedó a Depay, quien desde el punto de penalti lo tuvo todo a su favor, pero su disparo raso a la cepa del poste fue despejado a córner por Unai en lo que fue el paradón del partido.

De ahí al final, poco más. Tan sólo el gesto para la historia al dar entrada Luis Enrique a Ramos (por Íñigo Martínez), que de ese modo alcanza a Gianluigi Buffon como jugador europeo con más partidos de selección: 176.

Foto: AS

Ucrania sorprendió a España

UEFA | Daniel Huerta.- Como estaba escrito antes del partido, el guión del mismo fue un monólogo del equipo español respecto a la posesión de la pelota. La selección de Luis Enrique salió desde el inicio en busca del gol, y antes de cumplirse el ecuador del primer acto, el meta local, Bushchan, ya había privado de marcar a Rodrigo Moreno (remate de cabeza), a Ansu Fati (disparo desde dentro del área) y a Sergio Ramos (lanzamiento de falta). En todas ellas el portero hizo estupendas intervenciones. En el segundo tramo del primer acto, le costó a España encontrar espacios ante una Ucrania que apenas generó peligro sobre la meta de David de Gea.

Tras el descanso, el combinado de Andriy Shevchenko salió con desparpajo y durante algunos minutos metió el miedo a España. Superados esos momentos de dudas y con los cambios, la selección española volvió a dominar y a inquietar a un Bushchan imbatible. Pero el portero de los locales estaba llamado a ser el héroe de su selección. Buschan inició con un gran pase en largo la jugada del gol de Ucrania, que la culminó Tsygankov ante De Gea para llevar el delirio a las gradas en el 76′. Hasta el final, los visitantes buscaron el empate pero los ucranianos resistieron para lograr un victoria histórica. España, como mal menor, sigue líder del grupo.

Datos clave

  • Ucrania ha logrado su primera victoria ante España tras ocho enfrentamientos
  • España, tras 15 partidos sin perder (11 victorias y tres empates) entre oficiales y amistosos, vuelve a caer
  • La selección española lleva cinco partidos sin ganar como visitantes entre duelos oficiales y amistosos (4 empates)
  • Las tres derrotas de España con Luis Enrique al mando han sido en la Nations League (Inglaterra, Croacia y Ucrania)
  • Antes del partido de España ante Portugal (amistoso, 0-0) el pasado miércoles, España llevaba 42 partidos seguidos marcando. Desde entonces, marcó ante Suiza un gol y hoy ante Ucrania se ha vuelto a quedar a cero
  • Desde la derrota ante Italia en la UEFA EURO 2020, España ha perdido tres partidos ( 29 victorias y 13 empates)

Alineaciones

Ucrania: Bushchan; Sobol, Mykolenko, Zabarnyi, Karavaev; Shaparenko, Makarenko, Sydorchuk (Kovalenko 60′); Zubkov (Tsygankov 65′), Yarmolenko, Yaremchuk

España: De Gea; Navas, Sergio Ramos, Pau Torres, Reguilón; Rodri, Mikel Merino (Ceballos 45′), Canales (Olmo 73′); Adama Traoré, Ansu Fati (Ferran Torres 58′), Rodrigo Moreno (Oyarzabal 58′)

¿Lo próximo?

España visita a Suiza el sábado 14 de noviembre mientras que Ucrania se mide a Alemania en Leipzig.

Foto: AFP

España venció a Suiza con gol de Oyarzabal

UEFA | Daniel Huerta.- Con un 4-3-3 sin un nueve puro salió el conjunto de Luis Enrique en busca de un tempranero gol ante el 5-3-2 de su homólogo en el combinado helvético, Vladimir Petković. La primera gran ocasión fue para los visitantes, cuando Loris Benito desde dentro del área disparó. De Gea, con una gran mano, evitó el gol. Y del 0-1 se pasó al 1-0.

Suiza, tratando de sacar el balón jugado con su portero desde el área pequeña, se lío. Merino recuperó el balón y se lo pasó a Oyarzabal, que no perdonó a Sommer. Poco después, el meta suizo realizó una gran intervención a remate de cabeza de Ferran Torres. Hasta el descanso, España mantuvo el dominio contra una Suiza que no volvió a inquietar a De Gea.

La segunda mitad comenzó sin un dominador claro y con ambos equipos, presionándose mutuamente en la salida del balón, buscando la meta rival. A pesar de los cambios, el guión no cambió en todo el acto con el marcador muy abierto. Sin embargo, hubo más emoción e incertidumbre que juego y ocasiones claras de gol, por lo que el resultado no se movió para felicidad española. Y para tristeza suiza.

Reacciones

Mikel Oyarzabal, delantero de España: «En el análisis de vídeo vimos que Suiza arriesgaba jugando desde atrás y por eso era vital presionar muy arriba y rápido. Al final me tocó a mi finalizar la ocasión que nos da la victoria, pero la presión es producto del trabajo de todo el equipo. Hemos tenido ocasiones para marcar más goles. Pero este es un equipo en el que el entrenador nos da mucha confianza, donde todos estamos al mismo nivel y este equipo va en la dirección correcta».

Ferran Torres, jugador de España: «Los tres que hemos jugado hoy en ataque nos podemos intercambiar de posición en cualquier momento y eso nos hace más impredecibles para el rival. Suiza arriesgó atrás y así logramos el gol de la victoria».

Yann Sommer, portero de Suiza: «En la primera parte especialmente jugamos bien en situaciones complicadas. Ellos presionaron bien y con agresividad y sufrimos para tomar buenas decisiones. No sé si fue mi pase o que Xhaka se resbaló, al final da igual. Fue parte de nuestra inseguridad jugando desde atrás en la primera parte».

Datos clave

  • España suma 15 partidos sin perder (11 victorias) entre oficiales y amistosos
  • Los españoles suman ya seis partidos seguidos sin encajar goles en casa; y 20 sin caer en Madrid
  • El combinado español suma 16 victorias, cuatro empates y una derrota ante una Suiza que llevaba dos encuentros sin caer contra los españoles
  • España había marcado en los últimos 42 partidos quedándose a cero en el 43 ante Portugal el pasado miércoles. No se quedaba a cero desde que fue eliminada en octavos de final de la UEFA EURO 2016 ante Italia (2-0)
  • Desde aquella derrota ante Italia, España solo ha perdido dos partidos (ante Inglaterra 2-3 y ante Croacia 3-2 en la Nations League en 2018). Suma 29 victorias, 13 empates y 2 derrotas

Alineaciones

España: De Gea; Navas, Sergio Ramos, Pau Torres, Gayà; Busquets, Mikel Merino, Dani Olmo (Canales 57′); Ansu Fati (Adama Traoré 57′), Ferran Torres (Rodri 88′), Oyarzabal (Gerard Moreno 73′)

Suiza: Sommer; Widmer (Gavranović 86′), Elvedi, Schär, Ricardo Rodríguez, Loris Benito (Zuber 81′); Sow (Vargas 60′), Freuler (Fernandes 86′), Xhaka; Mehmedi (Shaqiri 60′), Seferović

Foto: Getty Images

Portugal y España no pasaron del ensayo en un empate sin goles

AS.- Nos las prometíamos muy felices ante un duelo que sonaba a partido grande pero que finalmente quedó en lo que era, un amistoso, un simple laboratorio con el que preparar retos mayores como el de la Nations League. Los debuts de Campaña, Adama… y poco más. Y dos sustos en los que el larguero jugó a favor de La Roja. Luis Enrique habrá llenado el cuaderno de notas para futuras batallas, es lógico, él es el jefe, pero el menú nos supo a poco sobre todo tras una buena primera parte. Suerte que lo de Suiza del próximo sábado va en serio..

El seleccionador elogió a Ansu Fati tras el 4-0 a Ucrania, recuerden, aquello de «no he visto nada igual», pero no dudó en frenar euforias sobre el azulgrana en la previa del partido: «Necesita paciencia, tranquilidad y un clima de calma que intentaremos darle». Es su manera de cuidar a un chaval al que de unas semanas a esta parte le hemos cargado con el pesado traje de reactivar al Barça y a la Selección española. Así, como si nada, como quien baja a comprar el pan. Este martes, el seleccionador también dijo eso de que «no tenemos a Van Basten, pero tenemos gol». Y al final, entre unas frases y otras, los hechos: Ansu no fue titular en Lisboa y La Roja se quedó sin marcar.

Fernando Santos debió de pensar lo mismo que Lucho pues dejó en el banquillo a João Félix, otra de las perlas sobre las que giraba el pulso entre las dos selecciones que se han repartido los tres últimos títulos de la Eurocopa: España, en 2008 y 2012; Portugal, en 2016.

Se aventuraba que Kepa fuera titular como un modo de cargarle de confianza ante el mal trago que está viviendo en el Chelsea. El de Ondarroa vivió una primera mitad plácida, pero un final de infarto con la madera como gran aliada. Y se esperaba también que los Moreno, es decir Gerard y Rodrigo, volvieran a formar en el ataque de La Roja. Así fue, en una apuesta que va en detrimento del desborde que aportan jugadores como Ansu, Ferran Torres o Adama Traoré. Se trata de dos maneras de entender la ofensiva que quizá se alternen en función de los rivales.

Con el pitido inicial se planteaba una duda. Había que ver quién era el dueño del balón, si Portugal decidía ceder el mando para aprovechar la velocidad a la contra. Santos apostó por una defensa con barniz de titular y Cristiano en punta de ataque, lo que supone ayer, hoy y mañana una declaración de intenciones. Pues bien, bastaron cinco minutos para comprobar que la posesión era asunto de La Roja United, ese once integrado por seis jugadores de la Premier (Kepa, Llorente, Eric García, Reguilón, Ceballos y Rodrigo Moreno) por los cuatro de LaLiga (Sergi Roberto, Busquets, Canales y Gerard Moreno) y uno de la Bundesliga (Olmo).

España tenía el balón y disponía también de las ocasiones de gol. Primero, con una internada de Olmo y poco después, en el minuto 10, con un disparo de Rodrigo. El futbolista del Leipzig era el principal quebradero de cabeza para la zaga portuguesa debido a su gran movilidad. A los 15 minutos no teníamos ninguna noticia mala y sí una buena, muy buena: Cristiano no tocaba un balón. Y así seguiría en toda esa primera mitad para desesperación del delantero de la Juventus.

Tampoco entraba mucho en juego otro de los peligros portugueses, Trincão, aunque con el paso de los minutos fue volcándose a banda derecha y desde ahí tuvo un mayor peso en el juego. Pero ni siquiera con él en acción, Portugal metía ruido. Lo que sí sonó a bendición fue el abucheo desde la grada por no señalizar el italiano Paolo Valeri una falta sobre el barcelonista.

En estos tiempos de COVID llegamos a echar en falta a los aficionados incluso hasta ese extremo, el de mostrar su descontento. Es parte del fútbol, sazona la misma salsa.

Tras el 0-0 de la primera mitad y el fútbol al ralentí tocaba hacer cambios y agitar la coctelera. Luis Enrique lo hizo con los dos interiores, Merino y Campaña, este debutante. Al otro lado del espejo era Moutinho quien se fue al banco, mientras que el bético William Carvalho entraba para poner kilos y empuje al centro del campo portugués.

En medio de ese baile llegó el trueno en forma de Cristiano, que acarició su gol 102 en la Seleçao con un zurdazo que se estrelló en el larguero de la meta defendida por Kepa. El balón botó antes de la línea y volvió hacia el punto de penalti para respiro de Eric García y compañía. Fue el mayor aviso de Portugal hasta que Renato Sanches protagonizó su replay. Centro de Cristiano y derechazo del centrocampista del Lille en el que el balón lo repelió de nuevo el larguero, botó en la línea y fue despejado por Llorente. Cinco minutos después llegaría la réplica española en una internada en la que Adama, que demostró el turbo que tanto nos puede ayudar, centró a Olmo, cuyo remate desvió Rui Patricio. Fueron veinte minutos de infarto, del 51 al 71, que no sirvieron sin embargo para evitar el 0-0. Ni siquiera la entrada de João Félix pudo mover el marcador.

Foto: AS