Argentina se lució en Wembley y se llevó La Finalissima

Tony Cittadino (Madrid).- Un tiempo le bastó a Argentina para llevarse La Finalissima. La Albiceleste superó a Italia tres goles por cero en el mítico estadio de Wembley, gracias a tantos de Lautaro Martínez 29’, Ángel  Di María 45’+1 y Paulo Dybala en el tercer minuto de descuento, para ganar el título en el partido disputado entre el campeón de América y el de Eurocopa.

Con este resultado, Argentina llegó a 32 partidos invicta y quedó a siete del récord que, precisamente, ostenta Italia. Los dirigidos por Lionel Scaloni fueron superiores y el resultado pudo ser más abultado, ante un rival que se mostró impreciso y sin ideas en el último cuarto de cancha.


Antes del pitazo inicial la Federación Italiana de Fútbol realizó un homenaje al defensa y capitán Giorgio Chiellini, quien disputó su último encuentro y llegó a 117 presencias con la selección, para igualar a Daniele De Rossi en el cuarto lugar de todos los tiempos.

La primera ocasión de peligro fue para Argentina a los 6 minutos de juego, pero Messi estrelló el balón en la barrera. Los primeros 10 minutos no tuvieron un claro dominador, con muchas imprecisiones de lado y lado. Las selecciones perdían el balón muy rápido en el mediocampo.

Giacomo Raspadori lo intentó desde la frontal del área a los 12 minutos, pero Emiliano Martínez atrapó sin problemas. La Azzurra comenzó a dominar el esférico pasado el primer cuarto de hora, pero sin claridad en el último cuarto de cancha. Estaba lenta en las transiciones y con un Andrea Belotti impreciso.

La Albiceleste abrió el marcador al filo la media hora, gracias a una gran jugada personal de Messi en la que le ganó la marca a Giovanni Di Lorenzo. El astro argentino desbordó por la izquierda y centró al área pequeña, donde Lautaro remató a placer ante la pasividad de los centrales, para batir a Gianluigi Donnarumma.

El tanto le dio confianza al campeón de América, que se asentó más en la cancha, ante una Italia a la que le costaba conseguir espacios.  Así llegó el segundo tanto, justo antes del final de la primera parte.

Martínez le ganó la marca a Bonucci en el mediocampo y saltó un pase en profundidad, para que Di María en plena carrera le ganara la espalda a Chiellini y así picar el balón en el mano a mano ante Donnarumma.

Justa ventaja de la Albiceleste, que supo pegar en los momentos en los que los italianos jugaban mejor.

Vendaval argentino

La segunda parte de Italia comenzó con tres cambios, uno por línea. Federico Bernardeschi por Manuel Locatelli, Andrea Belotti por Gianluca Scamacca y Giorgio Chiellini por Manuel Lazzari, quien no pudo recibir la tan esperada ovación de Wembley.

La etapa complementaria inició sin cambios en el guión. Italia dominando el balón con imprecisiones y Argentina relajada, esperando para contragolpear en acciones en las que Bonucci se vio bastante mal en la salida.

Locatelli lo intentó de lejos en la fracción 58, pero Martínez atrapó sin problemas. La respuesta argentina llegó con un asedio total. Primero al 60 con Di María, quien vio el grito de gol ahogado con una espectacular estirada de Donnarumma. El “fideo” lo volvió a intentar al 62 con una volea de zurda al límite del área, exigiendo otra vez al meta italiano.

Mancini realizó el cuarto cambio al sacar a Matteo Pessina por Leonardo Spinazzola, quien reapareció con la selección italiana luego de la lesión sufrida en la Eurocopa.

La presión continuó con Giovani Lo Celso, a quien le faltó puntería al 64. Luego fue el turno de Messi, con un remate fuerte al centro del arco, pero Donnarumma repelió el disparo al 65.


La “Pulga” lo volvió a intentar dos minutos más tarde, pero el remate no fue lo suficientemente fuerte. El astro del PSG volvió a mandar otro aviso al 69, pero Donnarumma volvió a evitar el gol, mientras los “ole” bajaban desde las tribunas de Wembley ante el dominio de los sudamericanos.

Scaloni realizó el primer cambio al 76, al mandar al campo a Exequiel Palacios por Rodrigo De Paul, mientras que Mancini respondió con el cambio de Emerson por Alessandro Bastoni.

Los últimos minutos del encuentro mantuvieron a Argentina como claro dominador del encuentro, ante una Italia desgastada y sin ideas. Fue el peor partido de la era Mancini y suman apenas una victoria en los últimos seis encuentros oficiales, con tres derrotas y dos empates.

El tercer tanto llegó en el cuarto minuto de descuento gracias a Paulo Dybala, quien había entrado tres minutos antes. Definió al límite del área, con un remate seco a la base del vertical izquierdo.

Argentina celebró en Wembley y es el campeón de La Finalissima.

 

 

Italia y Argentina batallarán por La Finalissima en Wembley

Tony Cittadino (Madrid).- El mítico estadio de Wembley se vestirá este miércoles de gala, para albergar La Finalissima entre Italia y Argentina, en partido que enfrentará al campeón de Europa ante el monarca de la Copa América.

La Azzurra y la Albiceleste se han enfrentado en 15 ocasiones en la historia, con un balance muy parejo. Italia suma seis victorias, cinco empates y cuatro derrotas, con 22 goles a favor y 15 en contra. El primer encuentro fue el 5 de diciembre de 1954 en Roma, con victoria transalpina de dos por cero.


En Mundiales, se vieron las caras durante cinco Copas del Mundo consecutivas entre 1974 y 1990, la más recordada la del Mundial de Italia 90 en la que empataron a un gol en 120 minutos y Argentina se impuso en la tanda de penales.

La Albiceleste ha ganado los últimos tres duelos. El más reciente fue el 23 de marzo de 2018, cuando en Manchester ganaron dos por cero con tantos de Banega al minuto 75 y Lanzini en la fracción 85. La última victoria italiana se remonta al 10 de junio de 1987, cuando en Zúrich se impusieron tres por uno.

De acuerdo a las estadísticas de la FIGC, será el partido 17 de Italia en Londres, con balance negativo: tres triunfos, siete empates y seis derrotas. El último triunfo se remonta al 11 de julio del año pasado, cuando doblegaron a Inglaterra en la final de la Euro 2020.

Los dirigidos por Roberto Mancini llegan con la amarga decepción de quedar fuera del Mundial Qatar 2022, pero iniciando un nuevo proceso de renovación. Este será el último encuentro con la selección italiana del defensa y capitán Giorgio Chiellini quien llegará a 117 presencias e igualará a Daniele De Rossi en el cuarto lugar de todos los tiempos.

“De los recuerdos más bellos, está la Eurocopa ganada en Wembley. También el debut, que siempre es bello y mágico. Tuve una carrera inimaginable. La selección es el sueño de todos los niños y nunca imaginé realizar una carrera como la que tuve”, indicó el defensa que debutó con Marcello Lippi  el 17 de noviembre de 2004.

Para este encuentro, Mancini no podrá contar con los lesionados Chiesa, Castrovilli, Toloi, Immobile, Berardi, Pinamonti, Zaniolo y Kean.

Por su parte, Argentina acumula 31 partidos sin perder, igualando la marca del combinado que dirigía Alfio Basile entre 1991 y 1993. Además amenaza el registro de la Azzurra (37), logrado entre 2018 y 2021.

Los dirigidos por Lionel Scaloni llegan en un gran momento y se medirán a un rival europeo después de casi tres años. En octubre de 2019 igualaron ante Alemania a dos goles en Dortmund.

“Siempre es una alegría venir acá a la Selección. Lo venimos diciendo hace tiempo. Se ve a través de la tele y de las redes que es un lindo grupo, que la pasamos bien. Venimos de ganar y eso ayuda a que sea de esta manera”, dijo el astro Lionel Messi en declaraciones desde la concentración en Bilbao, que fueron reseñadas por el diario argentino La Nación.


En el grupo argentino destaca la convocatoria del defensa central del Feyenoord, Marcos Senesi, además del regreso del delantero Paulo Dybala.

El encuentro en Wembley se disputará en 90 minutos. En caso de empate, se decidirá desde el punto penal.

Un clásico del fútbol mundial está por comenzar.

 

Alineaciones probables:

Italia: Gianluigi Donnarumma; Giovanni Di Lorenzo, Leonardo Bonucci, Giorgio Chiellini, Leonardo Spinazzola; Nicolò Barella (Inter), Jorginho, Marco Verratti; Lorenzo Insigne, Federico Bernardeschi, Gianluca Scamacca.

Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Marcos Acuña; Rodrigo De Paul, Guido Rodríguez, Giovani Lo Celso; Lionel Messi, Lautaro Martínez, Ángel Di María.

Las dos ediciones anteriores

La Finalissima es una reedición de la antigua Copa Artemio Franchi, disputada bajo el mismo formato. La primera fue disputada el 21 de agosto de 1985, el Parque de los Príncipes de París. En ese juego, Francia venció a Uruguay dos goles por cero. La segunda edición se celebró en el Estadio José María Minella de Mar del Plata el 24 de febrero de 1993. Para entonces, Argentina y Dinamarca empataron a un gol y la Albiceleste se impuso en penales cinco por cuatro.

Foto: UEFA

Roberto Mancini: “Con el partido ante Argentina se cierra un ciclo”

Tony Cittadino (Madrid).- Roberto Mancini lo tiene claro. La Finalissima ante Argentina no sólo será un partido para disputar un trofeo entre los campeones de la Eurocopa y la Copa América, sino también la oportunidad para que Italia comience el segundo proceso de renovación bajo su ciclo.

El encuentro que se disputará este miércoles en el estadio de Wembley, reedita uno de los grandes clásicos del fútbol mundial. La Azzurra y la Albiceleste se han enfrentado en 15 ocasiones en la historia, con un balance muy parejo. Italia suma seis victorias, cinco empates y cuatro derrotas, con 22 goles a favor y 15 en contra.

El primer encuentro fue el 5 de diciembre de 1954 en Roma, con victoria transalpina de dos por cero, mientras que el último fue el 23 de marzo de 2018, cuando en Manchester los argentinos ganaron dos por cero.


“Es una gran placer estar de nuevo en Wembley. Hace menos de 12 meses estábamos festejando y eso nos da un poco de emoción. Italia-Argentina es un clásico del fútbol mundial y será también el tributo a muchos jugadores. Lamentamos no tener a Chiesa, Immobile, Berardi e Verratti (lesionados), pero quien juegue, hará un gran partido. Argentina es fuerte, pero también lo somos nosotros”, dijo en declaraciones reseñadas por el departamento de prensa de la FIGC.

“El partido de este miércoles contra Argentina cerrará un ciclo. Eso no quiere decir que se irán 15 o 20 jugadores, pero iremos sumando jóvenes para saber su valor y saber si podemos contar con ellos en el futuro”, indicó Mancini, quien podría hacer debutar al delantero Wilfried Gnonto, nacido en el 2003 y que juega en el Zürich.

Una de las reflexiones que volvió a realizar Mancini, es que los jugadores jóvenes deben ver acción en la Serie A y tener más espacio. “Estamos tratando de trabajar para el futuro, para mejorar. Si los clubes hacen o no jugar a los jóvenes, no es algo que pueda decidir. Nosotros buscaremos de tener más conciencia de los jugadores, pero no podemos rogarle a alguien si no lo quiere hacer”.

Bonucci tomará el relevo

Por su parte, el defensa Leonardo Bonucci será el encargado de tomar el testigo como capitán tras el adiós que dará este miércoles el también zaguero y capitán, Giorgio Chiellini. Así llegará a 117 presencias e igualará a Daniele De Rossi en el cuarto lugar de todos los tiempos.

“Es un deber disfrutar esta última jornada con Giorgio. Fue un gran compañero en el campo y en la vida. Desde pasado mañana haré lo que siempre he hecho, que es ser un ejemplo. De Chiellini aprendí la capacidad de solucionar situaciones difíciles en poco tiempo”, explicó el zaguero.

El tema de la eliminación en el repechaje del Mundial ante Macedonia, es un tema que no ha cicatrizado. “La culpa es nuestra, porque faltaba en verdad muy poco para poder jugar algo único en la carrera de un jugador”.

En tanto, alabó las cualidades de Lionel Messi y de la selección argentina, que suma 31 partidos sin perder y amenaza el récord de 37 partidos invictos de la Azzurra. “No es casualidad que no han perdido. Tendremos que tener máximo respeto y mucha malicia, porque desde este trofeo tenemos que repartir y sentar las bases para llevar a Italia otra vez a lo más alto. Messi es todavía hoy, con Cristiano Ronaldo, uno de los mejores jugadores del mundo”.

El delantero Lorenzo Insigne también pasó por la sala de prensa de Wembley y aseguró que quiere seguir a disposición de la selección, tomando en cuenta que en la próxima temporada jugará en la MLS con el Toronto.


“Tengo mucho compromiso con la selección y vaya a dónde vaya, siempre estaré disponible”, indicó el jugador napolitano, que se mostró emocionado por disputar el partido ante la selección a su ídolo, Diego Armando Maradona.“Lo tengo tatuado en mi piel, pero mañana espero poder alzar el trofeo y regalar a nuestros fanáticos una noche de fábula. Maradona nos llevó a lo más alto y los napolitanos se lo agradeceremos siempre”, concluyó.

Italia regresará a Firenze luego del encuentro, para preparar el debut del sábado ante Alemania en el primer partido del grupo 3 de la tercera edición de la Nations League. Los campeones de Europa también se medirán a Inglaterra y Hungría.

Foto: EPA

Liverpool y Real Madrid buscarán la gloria en París

Tony Cittadino (Madrid).- Llegó la hora de la verdad. Liverpool y Real Madrid se medirán este sábado en el Stade de France de Saint-Denis en Francia, en la final de la Liga de Campeones. El conjunto inglés irá por su séptima corona y el español por la décima cuarta.

Los reds y los merengues son viejos conocidos, además de clubes con una rica historia en la competición. Se medirán por tercera vez en su historia y el que gané, tomará la delantera en la confrontación particular.

La primera final fue el 27 de mayo de 1981 en el Parque de los Príncipes, en París. Para entonces, la Champions se denominaba Copa de Europa. El Liverpool se llevó la victoria por la mínima diferencia, gracias a un tanto de Alan Kennedy al minuto 82.


La segunda edición llegó el 26 de mayo de 2018 y el Real Madrid se impuso tres goles por uno, en la recordada final marcada por los errores del portero Loris Karius. Un doblete de Gareth Bale y otro tanto de Karim Benzema, le dieron la “orejona” 13 a los españoles.

La última participación del Liverpool en la final de la Champions fue en la edición de 2019, en la que vencieron al Tottenham dos por cero y con Jürgen Klopp al mando. Para el entrenador alemán será su cuarta final, tras decir presente en 2013 (perdió con el Borussia Dortmund ante el Bayern Munich 2-1),  2018 (perdió contra el Real Madrid 3-1) y 2019.

“Se siente como la primera vez, porque siempre es muy especial. El ambiente es bueno, muy bueno. Estamos muy contentos de estar aquí ahora y de conocer el estadio y la ocasión. La historia nos dirá lo que la gente dice de nosotros, pero estoy muy orgulloso de lo que hemos hecho hasta ahora”, dijo Klopp en declaraciones reseñadas por la web de la UEFA.

Por su parte, Carlo Ancelotti estará en su quinta final, siendo el director técnico con más finales en la historia de la competición. Estuvo con el Milan en 2003 (ganó a la Juventus), 2005 (perdió ante el Liverpool) y 2007 (ganó frente al Liverpool), y con el Real Madrid en 2014 (derrotó al Atlético de Madrid). Dejará atrás a su compatriota Marcello Lippi (Juventus 1996, 1997, 1998, 2003), al escocés Sir Alex Ferguson (Manchester United 1999, 2008, 2009, 2011) y al español Miguel Muñoz (Real Madrid 1960, 1962, 1964, 1966).

“Tengo buenos recuerdos de las finales en las que he estado. Perdí contra el Liverpool en 2005 e irónicamente fue probablemente la mejor actuación de uno de mis equipos en una final. Hemos tenido tiempo para prepararnos, estamos en un buen momento, daremos lo mejor de nosotros mismos; veremos si eso es suficiente para ganar el partido, ya que a veces en el fútbol pueden ocurrir cosas que escapan a tu control”, indicó el estratega italiano al portal digital de la UEFA.

El capitán del Real Madrid, Marcelo, se mostró confiado por la experiencia del grupo en el partido decisivo. “Sabemos lo que es jugar una final, jugar por este club. Los nervios aparecen un poco la noche antes del partido, pero todos teníamos la mentalidad adecuada para este partido desde el momento en que nos clasificamos”.

De hecho, nueve jugadores merengues han ganado cuatro títulos con el club: Benzema, Marcelo, Carvajal, Bale, Kroos, Casemiro, Modrid, Isco y Nacho.

El Madrid llegó a la final en París en medio de una temporada de drama y emoción, con Benzema como protagonista. Fue primero del Grupo D, luego venció 3-2 en el global al PSG (octavos de final), superó 5-4 en el global al Chelsea (cuartos de final) y se impuso 6-5 en el global ante el Manchester City (semifinales).

Por su parte, el Liverpool tuvo un camino más tranquilo y seguro. Finalizó líder del grupo B, le ganó 2-1 en el global ante el Inter (octavos de final), le ganó 6-4 en el global ante el Benfica (cuartos de final) y culminó 5-2 en el global ante el Villarreal (semifinales).


“Aceptamos estas ocasiones. Son las que están en tu mente cuando trabajas duro entre bastidores. Estamos emocionados por estar aquí, sentimos que nos merecemos estar aquí. Este es el partido de la temporada. Estar aquí es bueno, pero ganarlo sería aún mejor”, indicó Trent Alexander-Arnold, lateral derecho del Liverpool en la web de la UEFA.

París espera para coronar al campeón de la Champions.

Alineaciones probables

Liverpool: Alisson; Alexander-Arnold, Konaté, Van Dijk, Robertson; Henderson, Fabinho, Thiago; Salah, Mané, Luis Díaz

Real Madrid: Courtois; Carvajal, Militão, Alaba, Mendy; Kroos, Casemiro, Modrić; Valverde, Benzema, Vinícius Júnior

Foto: UEFA

Carlo Ancelotti será el técnico con más finales de Champions dirigidas

ESPN.- El italiano Carlo Ancelotti, técnico del Real Madrid, es el primer entrenador de la historia que dirigirá en cinco finales de la Liga de Campeones/Copa de Europa.

Con la victoria del conjunto blanco sobre el Manchester City, el preparador de Reggiolo estará por quinta vez en el banquillo de una final de la máxima competición continental.

Ya estuvo con el Milan en 2003, 2005 y 2007, y con el Real Madrid en 2014. Deja atrás a su compatriota Marcello Lippi (Juventus 1996, 1997, 1998, 2003), al escocés Sir Alex Ferguson (Manchester United 1999, 2008, 2009, 2011) y al español Miguel Muñoz (Real Madrid 1960, 1962, 1964, 1966).


Ancelotti, que es también el primer técnico que ha ganado el título en las cinco grandes ligas, tendrá la oportunidad en París de convertirse en el entrenador más laureado.

Ahora mismo, gracias a las victorias con el Milan en 2003 (ante Juventus, 0-0, 3-2 penaltis) y 2007 (2-1 al Liverpool) y con el Real Madrid en 2014 (ante Atlético de Madrid, 4-1 tras la prórroga), está empatado con tres títulos con el mítico Bob Paisley, que coronó al Liverpool en 1977, 1978 y 1981; y con el francés Zinedine Zidane, que logró tres títulos seguidos al frente del cuadro blanco, entre 2016 y 2018, y que fue su ayudante en la final de hace ocho años en Lisboa ante el Atlético de Madrid.

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Gracias a esos títulos es el técnico que ha ganado más finales con más de un equipo, con uno más que Ernst Happel (Feyenoord 1970, Hamburgo 1983), Jupp Heynckes (Real Madrid 1998, Bayern de Múnich 2013), Ottmar Hitzfeld (Borussia Dortmund 1997, Bayern 2001) y José Mourinho (Oporto 2004, Inter 2010).

Como jugador logró dos títulos de la Copa de Europa con el cuadro milanista que dirigía Arrigo Sacchi. En 1989 venció en la final al Steaua Bucarest (4-0) en Barcelona y en 1990 al Benfica (1-0) en Viena.


En el apartado de éxitos combinando ambas facetas, las de jugador y entrenador, está ahora mismo empatado con cinco con Miguel Muñoz, que a los títulos como técnico añade tres como futbolista del Real Madrid (1956, 1957 y 1958).

Foto: ESPN / EFE

El Real Madrid sacó la casta y jugará la final de la Champions

EFE.- Cuando Pep Guardiola tumbaba la épica madridista con una superioridad incontestable. En un duelo que sintió sentenciado el Manchester City con el tanto de Mahrez, el Real Madrid de los imposibles protagonizó una nueva remontada para la historia, con un doblete en un minuto del tiempo añadido de Rodrygo y el tanto de penalti de Karim Benzema en la prórroga, para acceder a la final de París tras la última noche mágica de una ‘Champions’ inolvidable para el Santiago Bernabéu.

No es solo épica. Es corazón, es fe en sus posibilidades hasta el último suspiro. Es fútbol. Es la herencia de un gen único, un adn especial que se transmite de generación en generación. Sin Casemiro, Kroos ni Modric ya en el campo. Con un puñado de jóvenes sin miedos y a los que no pesa el escudo, el Real Madrid impuso su historia cuando lo tenía todo perdido. El único equipo del mundo capaz de repetir remontada en cada eliminatoria hasta la final. Realizando un nuevo giro de tuerca con dos tantos en el tiempo añadido cuando parecía sentenciado.

En una ‘Champions’ en la que se asomó en varias ocasiones al abismo, Ancelotti sintió que un tanto del City era la sentencia definitiva. En el intercambio de golpes, en la locura del Etihad, nunca vio a su equipo superior. Y se protegió de inicio. Pese a jugar en un Bernabéu encendido como nunca, su plan fue Fede Valverde para llegar con vida al momento decisivo de la eliminatoria, el último ‘cuarto’.


Si cada eliminatoria europea se divide en cuatro partes, solo hay un equipo del mundo que le sirva ganar una y ser superado en las tres restantes. Se pudo ver ante el PSG, cuando media hora sirvió para añadir una nueva remontada a la larga lista que da forma a la leyenda. Y ese fue el plan de ‘Carletto’, que plantó un bloque bajo y un excesivo respeto a un City con una identidad definida, con ese inconfundible ‘sello Guardiola’ que tan bien conoce el Bernabéu.

Representa Pep un estilo que suele dañar al Real Madrid y que ha logrado inculcar en un equipo inglés. Lo vivió como futbolista en el Barcelona y lo sembró como técnico en una época difícil de igualar. Desde ahí su reto es ganar la ‘Champions’ con otro club y una vez más se quedó en el camino. Su City siempre quiso el balón, jugó al ritmo de Bernardo Silva, con dos extremos abiertos para generar espacios a un equipo que corre tras la pelota, con De Bruyne apareciendo al espacio, haciendo sufrir a la espalda de Kroos, y Gabriel Jesus listo para engancharla en cualquier momento. También quiso dominar el ‘otro fútbol’, como ya demostró en el Metropolitano, con sus pérdidas de tiempo para frenar el ímpetu madridista.

A eso quedó reducido el equipo de Ancelotti en el primer acto. Asfixiado en la presión ordenada del City. Con cuatro medios pero ninguno para construir. Atrapados en una tela de araña que provocó las continuas pérdidas de los defensas en fase de salida. Solo la velocidad, asociada a la calidad en el regate, de Vinícius. Sin Benzema en contacto con el balón, el Real Madrid es menos Real Madrid. Aún así, en la Liga de Campeones de su carrera, enganchó dos centros el francés como canto a la esperanza. Ninguno a portería.


Entonado Courtois cuando tras la salida en tromba madridista, el City le metió anestesia al partido hasta que se adueñó de él, forzó al Real Madrid a encerrarse juntando líneas y amenazó con un disparo centrado de De Bruyne, Gabriel Jesus se topó con la inspiración abajo del portero belga y rozó la escuadra en otro disparo repleto de intención.

Para derrotar a ese estilo Guardiola no basta con corazón, que le sobra al Real Madrid, se le debe añadir un fútbol de calidad aderezado con acierto en la definición. Y de eso, que exhibió en el Etihad, careció el equipo de Ancelotti hasta el último suspiro de una segunda parte en la que protagonizó el cambio de identidad esperado.

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Había llegado el momento marcado en el plan. Salió del vestuario a morder y en 15 segundos dispuso de la ocasión que marcaría el partido. Carvajal encontró espacio por primera vez por el despiste de Cancelo, al centro no llegó Karim y en el segundo palo, solo, con todo para marcar, Vinícius se reencontró con la imagen de su pasado. Golpeó desequilibrado el balón en vez de simplemente colocar la bota para mandar el balón a la red, con Ederson vencido sin posibilidad de llegar.

Son los contrastes de ‘Vini’, tan valiente para pedir en la siguiente acción el balón y marcharse de todos, con una capacidad única de borrar el error de su cabeza. Le sirvió el gol a Modric con un pase atrás tras atraer a todos los rivales, pero el croata también perdonó tras un mal control. No había acierto pero el panorama ya había cambiado. El City mascaba el miedo. Había despertado la fiera.

Era el momento de manejar todos los registros, poner freno a las estampidas blancas con pérdidas de tiempo que fueron enfriando el duelo. Fue cuando Ancelotti recurrió a su plan b, como tenía planificado, con la entrada de Rodrygo, mostrando personalidad para sentar a Kroos tras su enfado. El salvador ante el Chelsea, en racha goleadora, dejaría un momento imborrable para el resto de su carrera.

Antes, el Real Madrid se tambaleó con el paso al 4-3-3 que le costaba un tanto que parecía decisivo. Bernardo Silva cerraba su lección de clase conduciendo, dividiendo la defensa rival y asistiendo a Mahrez. Al palo del portero, con Courtois venciéndose antes de tiempo, colocó en la escuadra su disparo. Un puñal que habría herido de muerte a cualquier equipo menos a uno que jamás se le puede dar por sentenciado.

Cuando parecía que no había espacio para el milagro. Cuando el City se sintió en la final inglesa de París. Cuando parecía que no le afectaba el factor ambiental como al PSG y al Chelsea, un Real Madrid sin sus tres intocables del centro del campo, sustituidos, exhibió orgullo hasta el final y levantó la eliminatoria en el tiempo añadido.

Seguía con vida gracias a Mendy, que salvó bajo línea de gol el tanto de Grealish, que hasta perdonó otra clara a un Real Madrid que parecía roto. Solo cogía fuerzas para su último intento. En un minuto mágico Rodrygo lanzó dos zarpazos para la historia, apareciendo con hambre al pase de Karim y cabeceando a la escuadra un centro de Carvajal.


El equipo de Ancelotti había vuelto a enterrar la inferioridad en una eliminatoria. Nadie del City entendía lo que había ocurrido. Hasta pudo quedar sentenciado antes de la prórroga si Ederson no hubiese evitado el tercero de Rodrygo. En ese escenario ya nadie puede con un Real Madrid sobrado en el físico y en un carácter competitivo inigualable. La primera de la prórroga la perdonó Benzema y a la segunda fue derribado por Rubén Dias, que llegó tarde y cometió penalti. No perdonó el máximo goleador de la ‘Champions’. El milagro ya era realidad.

Guardiola recurrió a Sterling buscando escapar de la pesadilla pero era el momento de sufrir de su propia medicina. El Real Madrid llevó el partido a su terreno, dejó pasar los minutos y Courtois salvó con su habitual parada salvadora el tanto, en un remate de Fernandinho solo en el segundo palo, que habría provocado los penaltis. Cuatro años después se reencuentra con el Liverpool en la Liga de Campeones de las remontadas imposibles.

Foto: Marca/AP

Italia venció a Turquía con doblete de Raspadori

Tony Cittadino (Mallorca).- Italia comenzó este martes la segunda etapa del ciclo de Roberto Mancini al frente de la selección, con victoria de tres goles por dos ante Turquía, en partido amistoso disputado en Konya.

La selección italiana, que el jueves quedó eliminada en la ruta al Mundial por segunda vez consecutiva primera vez en su historia, tuvo que venir de atrás para mantenerse invicta ante Turquía. En total, suman nueve victorias y tres empates.

Para este encuentro, Mancini realizó notables cambios con respecto al juego ante Macedonia y el resultado fue positivo. Giacomo Raspadori (39′, 69′) respondió con un doblete, en un encuentro en el que el completó el tridente de ataque junto a Gianluca Scamacca y Nicolò Zaniolo, ambos ausentes en el duelo de la semana pasada.


Cengiz Ünder (4′) adelantó a la selección local en la primera llegada al arco italiano, al aprovechar la complicidad del arquero Gianluigi Donnarumma, quien finalizó un mes de marzo para el olvido. El portero del PSG no pudo detener el balón y se le coló entre las piernas.

Italia reaccionó antes del descanso y empató las acciones en la fracción 35, gracias a tanto de Bryan Cristante. La Azzurra tomó el control del marcador cuatro minutos más tarde, con el primer tanto de la noche de Raspadori. El delantero del Sassuolo aumentó la cuenta al 69, para maquillar un triunfo amargo por la ausencia en la Copa del Mundo.

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Serdar Dursun (83′) descontó antes del final, pero no fue suficiente para Turquía, que se marchó con dos derrotas en la doble fecha FIFA. El jueves cayeron ante Portugal 3-1.

En este encuentro, el capitán, Giorgio Chiellini, llegó a 116 partidos con la selección, igualando al mediocampista Andrea Pirlo en la quinta posición de todos los tiempos. Es posible que el defensa  diga adiós a la selección el próximo 1 de junio, cuando Italia se mida a Argentina en Wembley, en La Finalissima, encuentro entre el campeón de la Eurocopa y el de la Copa América.

El resultado dejó satisfecho a Mancini, quien este lunes confirmó que seguirá al frente de la selección. El estratega apostará por seguir llevando adelante el recambio generacional y afianzar el trabajo que inició en 2018.


“Hemos jugado bien. Me gustaron las reacciones luego del 0-1 y el crecimiento del juego. Necesitaremos tiempo con estos jugadores, porque jugaron juntos por primera vez”, señaló al departamento de prensa de la FIGC.

La próxima cita de Italia será la tercera edición de la Nations League, que comienza en junio. Compartirá grupo con Alemania, Inglaterra e Hungría, en un torneo en el que buscará la consolación de no estar en Qatar 2022.

Foto: Prensa FIGC

Bruno Fernandes marcó un doblete y Portugal estará en el Mundial

EFE.- Con un doblete de Bruno Fernandes (2-0), Portugal no falló este martes ante Macedonia del Norte, que no pudo repetir la gesta conseguida ante Italia, y puso rumbo al Mundial de Qatar, el quinto que jugará Cristiano Ronaldo.

Un gol en cada tiempo del medio ofensivo del Manchester United, aseguró el billete a Qatar a las ‘quinas’, que ya habían superado a Turquía en el arranque de la repesca y que no se han perdido ninguna cita mundialista desde 1998.

Macedonia del Norte, que dio la sorpresa la semana pasada al apear a Italia, actual campeona de Europa, no tuvo opciones reales de repetir la hazaña de Palermo en un partido dominado por el equipo capitaneado por Cristiano.

Fernando Santos apostó por el mismo sistema que le dio buenos resultados ante Turquía, aunque con tres novedades en el once, todas en la defensa: las de João Cancelo y Pepe -que volvieron tras una sanción y el coronavirus, respectivamente- y Nuno Mendes.


Los macedonios salieron al campo con valentía y se hicieron con el balón en los primeros minutos, en los que Portugal no conseguía imponerse.

Las ‘quinas’ tuvieron dificultades para encontrar huecos en la primera fase del partido. La primera ocasión clara llegó en el minuto 14, con un remate de Cristiano que se fue rozando un poste, al que Macedonia respondió de inmediato con dos córneres seguidos que no aprovechó.

Poco a poco, Portugal se fue acercando más a la portería rival y Diogo Jota pudo abrir el marcador en el minuto 24 con un remate de cabeza tras un saque de esquina.

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Pero el primer gol del partido llegó tras un error de la selección balcánica. Pasada media hora de juego, Bruno Fernandes cazó un mal pase de Stefan Ristovski y, tras una combinación con Cristiano, puso por delante a los lusos.

El gol terminó de dar el control del partido a Portugal, ante una Macedonia que no conseguía crear peligro ante la portería de Diogo Costa.

Los locales salieron tras del descanso en busca de un tanto que les diese mayor tranquilidad, que llegó, otra vez, en los pies de Bruno Fernandes.


El futbolista del Manchester United firmó el doblete en el minuto 65, cuando la selección de Portugal salió rápido a la contra y Jota, desde la izquierda, le puso un centro. Fernandes remató de primeras y mandó el balón al fondo de la portería.

Macedonia del Norte intentó reaccionar y creó alguna acción de peligro, como un disparo de Bardhi desde la frontal, pero el balón del jugador del Levante se fue muy desviado.

En la grada ya se saboreaba la victoria y los portugueses se lanzaron a corear su himno en Do Dragão, lleno para la ocasión.

Los minutos finales del partido fueron tranquilos para Portugal y Fernando Santos aprovechó la ventaja para, ya en el tiempo añadido, hacer debutar a Vitinha, joven medio del Oporto.

Portugal logró así el billete a Catar tras una decepcionante fase de grupos en la que quedó segunda del suyo, por detrás de Serbia.

El pase de Portugal asegura además el quinto Mundial a Cristiano, que lo jugará con 37 años.

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Macedonia dio la campanada y dejó a Italia fuera del Mundial

Tony Cittadino (Mallorca).- Aleksandar Trajkovski marcó un gol para la historia. Macedonia del Norte venció a Italia por la mínima diferencia en el Renzo Barbera de Palermo, para dejarla fuera de la Copa del Mundo por segundo Mundial consecutivo. Por primera vez en la historia la Azzurra se pierde dos Mundiales en fila y el martes Macedonia buscará el pasaje a Qatar ante Portugal en Lisboa.

La selección de Macedonia se le plantó a una Italia que dominó el balón y atacó, pero sin claridad. Tuvieron más corazón que ideas y fueron sorprendidos en el tiempo extra, para quedarse sin tiempo para reaccionar y despedirse del sueño mundialista. Además vieron cortada una racha de 59 partidos sin perder como local.

Los dirigidos por Roberto Mancini salieron con Gianluigi Donnarumma en el arco y los defensas Alessandro Bastoni, Gianluca Mancini, Emerson y Alessandro Florenzi. El mediocampo salió con el trío de costumbre integrado por Jorginho, Marco Verratti y Nicolò Barella, mientras que en el ataque salieron Ciro Immobile, Lorenzo Insigne y Domenico Berardi.

Emerson mandó el primer aviso a los 3 minutos, pero el remate se marchó por encima del travesaño. Los primeros 10 minutos se jugaron a forma trepidante, con Macedonia replegada y esperando el contragolpe e Italia acechando el área.


Sin embargo, los visitantes comenzaron a ganar metros pasados los 20 minutos ante una selección local que atacaba con más corazón que ideas y con Marco Verratti como guía en el medio sector. Lorenzo Insigne y Domenico Berardi intentaban empujar desde las bandas, pero faltaba calma a la hora de conseguir espacios, definir y conseguir a Ciro Immobile en el medio del área.

Berardi se comió un gol claro al minuto 29, al robar un balón en una mala salida del portero Stole Dimitrievski, pero su remate débil al arco le permitió al arquero enmendar su error. Un minuto más tarde, el portero de Macedonia volvió a ser determinante, al enviar al córner un remate a quema ropa de Immobile.

La primera etapa finalizó sin mayores novedades, con una Italia que no consiguió espacios, a pesar de tener el 62% de posesión. Además no supo capitalizar las acciones a balón parado con los saques de esquina. En total tuvieron nueve y ninguno con peligro. Además les costó ser más frontales de cara al arco. Registraron 15 disparos, pero sólo tres a puerta.

Bloque macedonio

La segunda parte comenzó con la misma dinámica. Macedonia cerrada atrás e Italia atacando sin concretar y con nerviosismo. Berardi tuvo otra ocasión clara al 53 con un remate cruzado desde la frontal derecha del área, pero el remate cruzado se marchó por poco. El jugador del Sassuolo tuvo otra al 58, pero remató desviado por encima del arco.

Berardi tuvo otra oportunidad al 63, pero le faltó puntería. Mancini realizó el primer cambio al 64, a sacar a Insigne por Giacomo Raspadori, buscando profundidad en ataque y apoyo para un Immobile al que le llegaban pocos balones.

El juego se hacía espeso ante la presión de Macedonia, que seguía bien parada e intentando estirar sus líneas sin éxito. Mancini realizó al 77 doble cambio para sacudir a la selección. Salió Barella por Sandro Tonali y a Immobile por Lorenzo Pellegrini.


Pellegrini también generó una acción de peligro al 85, pero el remate cruzado se marchó por la línea de fondo. Mancini siguió el duelo táctico y mandó al campo a Giorgio Chiellini por Gianluca Mancini, buscando solidez defensiva y carácter en el campo y al debutante Joao Pedro por Berardi, quien fue uno de los mejores por la Azzurra.

Sin embargo, Aleksandar Trajkovski silenció al Renzo Barbera de Palermo en el segundo minuto de descuento. Robó un balón en el mediocampo y sorprendió a Gianluigi Donnarumma con un remate desde fuera del área. Golazo y gesta histórica de Macedonia, que revive el apocalipsis en Italia y desperdicia la oportunidad de volver a ser protagonista tras la victoria en la Eurocopa 2020.

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Italia reinicia su ruta al Mundial ante Macedonia

Tony Cittadino (Mallorca).- Se acabó la cuenta regresiva. Italia recibe este jueves a Macedonia del Norte en el juego de la semifinal del repechaje al Mundial Qatar 2022, a disputarse en el estadio Renzo Barbera de Palermo, en la isla de Sicilia.

La Azzurra volverá a jugar en Palermo por primera vez desde noviembre de 2019, cuando golearon a Armenia nueve por uno en partido de las eliminatorias a la Euro 2020, que, además, fue el último disputado antes de la pausa por la pandemia.

La fiesta de goles en Palermo estuvo liderada por Ciro Immobile (8’, 33’) y Nicolò Zaniolo (9’, 64’) con un doblete cada uno. Para Zaniolo, fueron sus primeras dianas con la selección absoluta. También se unieron Nicolò Barella (29’), Alessio Romagnoli (72’), Jorginho (75’ penal), Riccardo Orsolini (78’) y Federico Chiesa (81’).


“No demos por hecho que ganaremos el primer partido. No será sencillo. Luego, eventualmente, tendremos cuatro días para preparar el segundo juego. Tengo confianza porque tengo buenos jugadores y profesionales, que construyeron una victoria épica en la Eurocopa cuando nadie creía en nosotros. La confianza tiene que partir justamente desde aquí, de lo que hemos hecho”, sostuvo el director técnico Roberto Mancini en la rueda de prensa.

Italia y Macedonia del Norte se han enfrentado en dos ocasiones, ambas en las eliminatorias al Mundial Rusia 2018. La Nazionale ganó 3-2 en Skopje y empató a un gol en Torino. Además el departamento de prensa de la FIGC, informó que será el duelo 16 en Palermo, con balance de 13 victorias (las seis últimas consecutivas), un empate y una derrota, con 35 goles anotados y ocho recibidos.

Italia también buscará alargar a 60 los partidos sin perder como local, pues tienen balance de 48 victorias y 11 empates, con 147 goles anotados y 27 recibidos.

Para este encuentro, Mancini convocó a 33 jugadores en los que destacó la primera convocatoria para los brasileños naturalizados italianos Luis Felipe (defensa de la Lazio) y Joao Pedro (delantero del Cagliari).

Además no podrá contar con Federico Chiesa, quien se perdió el resto de la temporada por la rotura del ligamento cruzado y estará fuera hasta septiembre. Otra baja es la del mediocampista Manuel Locatelli, quien está en cuarentena por  COVID.

Por su parte, es posible que el defensa y capitán Giorgio Chiellini vea acción, luego de su recuperación y haber jugado el fin de semana pasado con la Juventus. Sin embargo, es casi un hecho que el también defensa Leonardo Bonucci sea reservado.


En el ataque, Ciro Immobile volverá a ser el 9 y estará acompañado en el tridente por Domenico Berardi, quien ha subido su rendimiento en las últimas semanas, además de Lorenzo Insigne.

El ganador de este encuentro se medirá el próximo martes, ante el ganador de Portugal y Turquía en condición de visitante.

Foto: Archivo Prensa FIGC